Demasiada estupidez.

Nunca hubiese dicho que disfrutaría de la lectura de un ensayo.  Un análisis demográfico, económico e histórico … Suena duro pero si resulta que sobre lo que se reflexiona es sobre la estupidez humana, la cosa entra mejor. Es más, se desliza suavemente, te sorprende y te engancha.

El libro de Carlo M. Cipolla, «Allegro ma non troppo» llegó a mis manos , con la exquisita recomendación (fervorosa) de una gran lectora ( de la que me creo todo lo que me aconseja…). Cipolla fue un historiador italiano , especializado en economía que un día se puso a pensar en la estupidez humana.

Y en estos últimos tiempos, visto lo visto en cuanto a la gestión económica y social del país, yo diría que en España, abundan los estúpidos poderosos. Y, cuidado, que la estupidez es contagiosa y ya no sirve eso de ser estúpido sólo si eres del bando A o del bando B. Ahora, la estupidez ya va en plan plaga, afecta a todos los bandos.

Las cinco «Leyes Fundamentales» de Cipolla , no tienen desperdicio. Sería bueno que «Alegro ma non tropo» fuera de lectura obligatoria para ayudarnos a sobrevivir a la estupidez. La nuestra por dejarnos y la de los otros, por «causar pérdidas» ( ver ley nº 3).

1-. Siempre e inevitablemente todos subestiman el número de individuos estúpidos en circulación.

2-. La probabilidad de que cierta persona sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de esa persona.

3-.Una persona estúpida es aquella que causa pérdidas a otra persona o grupo de personas sin obtener ninguna ganancia para sí mismo e incluso incurriendo en pérdidas.

4-. Las personas no estúpidas subestiman siempre el potencial nocivo de las personas estúpidas. Los no estúpidos, en especial, olvidan constantemente que en cualquier momento, lugar y circunstancia, tratar y/o asociarse con individuos estúpidos se manifiesta infaliblemente como un costosísimo error.

5-. La persona estúpida es el tipo de persona más peligrosa que existe.

Pero, tras su lectura, hay que añadir lo siguiente :«Corolario de Livraghi a la Primera Ley de Cipolla : En cada uno de nosotros hay un factor de estupidez que siempre es más grande de lo que suponemos.» El poder de la estupidez, Giancarlo Livraghi

Demasiada estupidez.

En definitiva, un post estúpido ?…

N. B 1( no tenía ni idea ) : Corolario :m. Proposición que no necesita comprobarse, sino que se deduce fácilmente de lo demostrado antes.

N.B 2: Ilustración Imjustcreative


Test de Personalidad Easy Going ( PEG)

Contesta SI/NO a estas 10 afirmaciones:

1-. Prefieres el diálogo a la confrontación.

2-. Buscas los términos medios, la conciliación.

3-. Odias la violencia en todos sus formatos.

4-. Te dan rabia los testarudos que no atienden a razones y, aun así, intentas razonar con ellos.

5-. Te entrenas, cada día, en eso de la empatía e intentas ponerte en el lugar del otro, antes de juzgar al otro (aunque lo juzgues).

6-. Tomas tus decisiones teniendo en cuenta el footprint emocional. Intentas no hacer nada que duela.

7-. Si te equivocas y la cagas, intentas re-direccionar y aprender del error. Unas veces, lo consigues y otras no pero siempre lo intentas.

8-. Tu lema es “No molestar” (esperando que no te molesten a ti…).

9-. Basas la convivencia, las relaciones, la amistad, la familia y todo sistema social mínimamente, con absoluto respeto. Respetas las diferencias, las opiniones, los colores, las religiones. Tienes los/las tuyas y dejas que los demás tengas los/las suyas. Sin interferencias.

10-. Crees en la sonrisa, como arma de pacificación masiva, y siempre intentas practicar. Solo o acompañado.

SULAWESI or CRESTED BLACK MACAQUE (Macaca nigra).   Sulawesi, Indonesia.

Resultados del Test PEG:

Si cumples estos diez requisitos, eres un “easy going” total. Alguien fácil y fluido con el que da gusto compartir un trocito del espacio vital.

Si vas al 50%, eres “easy” pero aun no “going”. Hay que seguir entrenando.

Menos del 50%: nada que decir porque seguro que no estás leyendo esto…

Experiencia de campo:

He puesto en danza estos 10 puntos y los he testado. El 100% de los que me rodean se consideran “easy going” totales. Dicen que “Sí” a todo ( y me incluyo) .

Es posible que tengamos un problema de subidón de ego o de percepción distorsionada de la realidad pero, todos , según el experimento, somos gente fácil… También es fácil que todos los que hayáis contestado mentalmente a estas “afirmaciones” , seáis “easy going”… Por lo menos, en el papel ( o en este post).

Conclusión:

La mayoría de personas son easy going…

paz

El Sofisma:

En modalidad sofisma : si la mayoría de humanos somos easy going  y si los easy going se entienden, la mayoría de humanos se entienden…Concilian, se ponen de acuerdo, aúnan esfuerzos.

Entonces, es cuando los easy going del mundo (teóricamente, mayoría) miran al mundo: guerras, injusticias, radicalismos, violencia, corrupción, totalitarismo, egoísmo , etc….

Algo no cuadra…Supongo que, por eso, es lo del easy going es un sofisma…

 

eag

NB 1 : Fuente Wikipedia : Una falacia (sofisma) es, según la definición de Irving Copi, un razonamiento lógicamente incorrecto, aunque psicológicamente pueda ser persuasivo.

NB 2 : Foto del Mono ( Macaco): El fotógrafo profesional David Slater  visitaba el Parque Nacional del norte de Sulawesi, en Indonesia. Un mono macaco robó su cámara  y luego, se hizo un selfy…

Sé cómo te sientes…

Sabe cómo te sientes. Sabe qué decirte exactamente. Sabe cuándo callar y escuchar. Sabe cuándo debe formular una pregunta abierta, para incitarte a hablar, a seguir hablando. Te dará lo que buscas: unas veces, será consuelo, otras, simpatía y unas risas, o un camino hacia la reflexión tranquila. Y todo eso, lo puede hacer porque sabe cómo te sientes…

empatia1

 

Supongo que todos ( así lo espero), reconoceréis a uno de estos seres humanos, en vuestro entorno. Pensad en la gente que os rodea o la que habéis conocido a lo largo de vuestra vida y aparecerá ese alguien especial. Esa persona que conforta y que, aparentemente, te entiende o te entendió…

Esos, son los que están bendecidos con el Don de la Empatía. Un don es un regalo de los Dioses, o sea, lo tienes por la cara ( gratis) y en este caso, hay personas que nacen con esta característica. Son capaces de reconocerse en el otro, de una forma natural. Saben conectarse a las emociones ajenas y, por supuesto, gestionarlas sólo teniendo en cuenta al que las experimenta.

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La ciencia está demostrando que los cerebros de los empáticos ( by the face) están más desarrollados en algunas zonas. Eso y la existencia de las neuronas espejo, dan soporte científico a algo que, llevado al extremo, hasta nos podría parecer paranormal… También se dice que es una circunstancia propia del ser humano y que todos nacemos empáticos perdidos. Se va diluyendo, modelada por la propia evolución, pero esta ahí y se puede desarrollar.

sientes

Para mí, el “empático en ciernes”, se va convirtiendo en “empático total “ ,por áreas. Son parcelitas influenciadas por las experiencias a las que te somete la vida. Por mucho que se utilice el recurso de “Entiendo como te sientes” cuando el que lo dice, jamás ha vivido una experiencia cercana a la tuya ( a excepción del yoísta : sí, siempre y peor o mejor , seguro), está activando un recurso falso que no sirve de mucho ( tampoco es malo, es neutro) al que lo recibe. Este es consciente que el otro, no puede saberlo.

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Podemos aproximar el sentimiento pero no somos capaces de valorarlo en toda su intensidad. Pero, cuando “nos” pasa…entonces sabemos perfectamente que es lo que requiere esa tristeza profunda o esa alegría desbordante. Y sabemos lo fuerte que pega la experiencia, sea cual sea…La empatía es para lo bueno y para lo malo…

Deberían enseñarnos a ser empáticos. Esa sería una buena asignatura obligatoria: el aprendizaje de cómo sumergirse en el sentimiento ajeno. Tal vez, con esta característica activada en “modo On” , conformaríamos una raza un poco más inteligente y compasiva.

Más feliz.

 

N. B : Lo contrario a la Empatía, también existe. Es la Ecpatía. Es una actitud compensatoria para protegernos de la inundación afectiva y para no dejarnos arrastrar por la emotividad ajena . Como todo en la vida, es una cuestión de equilibrio…

 

“QWERTYUIOP”

¿Qué hacíais en 1971?

En ese año, un ingeniero enviaba el primer email del mundo mundial… Ese hombre era Ray Tomlinson. Diseñó un programa que permitía enviar mensajes entre diferentes usuarios conectados a una misma red. Lo consiguió entre dos ordenadores que estaban uno al lado de otro. El mensaje no era de esos épicos y para recordar: “QWERTYUIOP” ( son la primera línea de los caracteres del teclado) , pero sí el símbolo que escogió para poder separar los nombres del usuario y de la red : la conocidísima “@”.

Ray

Escogió un símbolo que no fuera utilizado por ningún sistema informático. La medida de peso “arroba” (@) estaba ya en desuso ( es la cuarta parte de un quintal ¿?) y decidió reciclar el símbolo para su creación : el email.

En la actualidad, diariamente, se envían 250 billones de mails en el mundo. Unos 2,4 millones por segundo. Al año, 74 trillones . Se debe remarcar que el 90% son SPAM pero, aun quedándose con el 10% de los 74 trillones ( yo esa magnitud, ni me la puedo imaginar) , Ray Tomlinson, en 1971 inició una verdadera revoluci@n…

Nos dejó la semana pasada , a los 74 años. Como usuaria de su invento ( hay 2,5 billones de ellos por ahí), quería rendirle mi pequeño homenaje.

mail

 

NB : Descubro que el quintal son 100Kg, así que la @ pesa 25 Kg…

 

SuperTom

 

María de los Ángeles , enfermera psiquiátrica titulada , suspiró… No era un suspiro de alivio, era uno de esos que reflejan el cansancio de la jornada… Había aprovechado sus diez minutos de descanso para degustar una taza de té y aliviar la pesadez de sus piernas. Había pensado en sentarse en la mullida butaca de la Sala de Personal y tomarse la infusión calentita pero no lo había conseguido. Estaba de pie, frente a la ventana, admirando los fabulosos jardines del Hospital Psiquiátrico Marvel. Bellas extensiones de hierba recién cortada, parterres aquí y allá llenos de caléndulas, rosas , violetas y orquídeas. Arbolitos, bancos y mesas. Un estanque lleno de peces de colores y un pequeño cenador, perfecto para las sesiones de lectura…Un jardín hermoso …

María de los Ángeles, enfermera psiquiátrica titulada, hacía un año que trabajaba en el Hospital Psiquiátrico Marvel . Tras haber pasado por varias instituciones públicas, la plaza en aquel centro privado le había sonado a música celestial.  Y no se había equivocado.

Las instalaciones eran dignas de un hotel de lujo y los pacientes eran tratados como huéspedes especiales. Las personas que elegían el Marvel, lo hacían de forma voluntaria . El Hospital, sólo aceptaba casos de autointernamiento. No sabía lo que podían pagar aquellas personas por las estancias indefinidas para tratar sus trastornos mentales pero lo que María de los Ángeles sí sabía es que su sueldo era fenomenal.

La habían destinado al área llamada “Slow”. Tenía varios pacientes a su cargo, todos ellos afectados por patologías mentales diversas pero en ningún caso peligrosos o problemáticos. Básicamente, se encargaba de dosificar adecuadamente la medicación de cada uno, coordinar a los equipos de aseo e higiene ( aunque los pacientes eran autónomos) y programar las actividades de terapia y ocio.

Uno de los internos de su unidad era Tom. El fantástico y maravilloso Tom que en ese mismo instante estaba paseando por el jardín… Arquitecto, atractivo, atento. Era un triple A. Estaba imponente con aquella ropa deportiva que le indicaba que era la hora del deporte. Tom lo hacía por libre. Sabía trabajar sus músculos y era un gran corredor. Ahora, lo veía acelerar el paso para acabar iniciando una suave carrera al trote , en dirección a los rosales…

Tom se paró en seco. Miró en todas direcciones, cerciorándose de que nadie lo observaba. A unos pasos de la línea de rosas, había construido una pequeña cavidad, en la que escondía su tesoro. Abrió la trampilla disimulada por la hierba y cogió una bolsa.

Primero, sacó un slip de color rojo. Tom se colocó el calzoncillo ceñido, encima de sus mallas para correr.

Se rasgó la camiseta blanca que llevaba y quedó expuesto con una especie de body pegado a su piel, también de intenso color rojo. En el centro, rodeado con un círculo, se leía SuperTom.

Después, desplegó una capa que estaba confeccionada con una tela brillante de color verde, con el borde festoneado por un ribete de lentejuelas rojas y se la ajustó al cuello. La cogió con ambas manos y la movió, en un gesto parecido al de un torero, para colocársela correctamente.

Un antifaz y una extraña capucha que cubría su cabello oscuro, completaba el disfraz.

-SuperTom al rescate de la humanidad!

Los vigilantes que circundaban el jardín, lo vigilaban de cerca. Mientras estuviera en la zona de las flores, no había peligro .Ya se había escapado alguna vez y se había subido a la copa de un roble centenario y enorme, para tirarse desde el punto más alto. Estaba convencido que, como muchos superhéroes, podía volar.

¡Qué pena de hombre!- se dijo María de los Ángeles, mientras daba un sorbo a su taza de té. Oyó abrirse la puerta y saludó a María Antonia, una de sus compañeras.

María Antonia se sentó en la butaca con un café y el periódico del día.

-¿Te has enterado? Han aparecido casas nuevas en la zona de los terremotos y otras, completamente restauradas…En una noche. ¡Es increíble! ¿Me estás escuchando María de los Ángeles?

Perdona, estaba distraída. SuperTom está en su hora de delirio …  ¡Eso de las casas , parece un milagro! He oído en la radio que debe ser una brigada que sólo trabaja por la noche…¿Qué tal el día?

-Un poco movidito. Me han asignado un Síndrome de Stendhal y un París. Oye, ¿Qué tal una cena este fin de semana? He hablado con Mari Trini y está libre. ¿Te apuntas?

(…)

A medianoche, Tom se despertó. Desperezó su cuerpo atlético y se asomó a la ventana. No había luna llena y eso era bueno. Menos preocupaciones . Más fácil ocultarse. Salió de su habitación, completamente desnudo para ir a la zona de refrigerios. Siempre había una sala con diferentes alimentos a la disposición de los internos que él sólo frecuentaba por la noche. Nadie se atrevía a increparle, intimidados por su desnudez . Había tenido en cuenta que todo eran mujeres y que él , era un hombre muy atractivo.

En uno de los armarios de la Sala, Tom había fabricado un doble fondo en el que se escondía su ropa de trabajo. Abrió una compuerta secreta y apareció un pequeño ordenador que leyó su iris. Un zumbido electrónico le indicó que la identificación había sido correcta y el armario se abrió, iluminando la sala con la luz blanca de su interior.

Tom tecleó el código de desbloqueo y observó como unos brazos articulados exponían su traje de superhéroe. Era de una aleación de titanio y microtucesita y le permitía ser inmune a las balas, los golpes, el fuego y las descargas eléctricas. Además, con él, podía volar.

Se ajustó las muñequeras con los procesadores inteligentes integrados y marco la función de detección de la misión. Inmediatamente, aparecieron unas coordenadas geográficas.

Se ajustó la máscara y se colocó las gafas de ultra-visión-súper-fina.

Se encaramó a la ventana de la Sala de Refrigerios y con sus brazos y la fuerza potenciadora de la microtucesita, separó los barrotes de protección. No debía olvidar colocarlos en su posición original a la vuelta de la misión.

Saltó al vacío y a los pocos segundos, se activó el sistema de propulsión . Tom puso rumbo a la zona del desastre. Tenía unas horas para reconstruir las viviendas destruidas y volver al Hospital Psiquiátrico Marvel.

Su anterior vida, como arquitecto y superhéroe, casi lo destruye. Nadie podía saber que él era SuperTom y casi, casi, lo habían descubierto. Un día, le habían hablado del Marvel y una idea tomó forma en su mente.

Trastorno por estrés. Arquitecto desquiciado.

El mejor escondite. La mejor tapadera del mundo.

-SuperTom al rescate de la humanidad!- gritó en la noche, disfrutando del vuelo, mientras su cuerpo se deslizaba veloz, entre las nubes…

(…)

María de los Ángeles, estaba mirando el cielo. Estaba acalorada. Aún no se había repuesto de la impresión : ¡Qué hombre!. Le habían dicho que Tom se levantaba desnudo a comer algo por la noche, pero no era lo mismo verlo que oírlo. ¡Cuando se lo explicara a María Antonia y Mari Trini!.

Y entonces, una estela brillante cruzó el firmamento…

-¡Una estrella fugaz!-exclamó María de los Ángeles, enfermera psiquiátrica titulada.

Síndromes 2.0/5G/Geek

Los podríamos llamar Síndromes 2.0/5G/Geek/ y están vinculados a internet.

«Síndrome Google en blanco». Esto es lo que te pasa cuando, aburrido de navegar , ya no sabes que más buscar y te quedas mirando la pantalla inicial de Google, con la casillita de «Buscar» en blanco.

Este síndrome puede parecer malo ( el aburrimiento , lo es) pero creo que es peor el Síndrome de «Buscar en Google por buscar». En ese nivel, ya has superado el efecto hipnótico de la casilla en blanco y te lanzas a lo que sea. Tengo pruebas.

Otro síndrome ( con el que me siento muy identificada) es  el «Diógenes de Favoritos».

El siguiente, es muy común entre los twitteros y es el «Síndrome de Abstinencia de Twitter». Además de afectar a la capacidad narrativa ( las conversaciones se reducen a frases de 140 carácteres) , se cae en la rutina descriptiva de cualquier hecho intrascendente que acaece en nuestras vidas .

 

Respecto a los blogs (hay un porrón de Síndromes asociados !) : la Blogpatía o Enfermedad del Blog, fue uno de los primeros Síndromes de los que escribí. Es como una confesión ( «Enfermo de Blog»).

Los Síndromes 2.0/5G/Geek son variados y crecen al ritmo de las nuevas aplicaciones y tecnologías pero mientras haya WIFI o conexión, la población está salvo…

love

 

 

 

 

 

 

 

 

El yoísta y la personalidad cactus.

 

Nota: Esta es una de las entradas más leídas en este Blog durante los últimos cuatro años…

 

Yoísmo/ Egoísmo: (…)Etimológicamente viene de ego [yo] e ismo [práctica], por lo tanto significa la práctica de ser yo (…) Wikipedia, dixit.

Yo ( ja!) añadiría :  «la práctica de ser yo, sobre todas las personas, situaciones y cosas».

El yoísta , suele ser egoísta , egocéntrico y narcisista. Son características bastante comunes en esta patología pero la que se impone es la «ausencia-total-de-empatía».No es capaz de ponerse en el lugar del otro , simplemente lo usurpa y lo convierte en :

Yo, más.

Yo, peor.

Si le hablas de un mal momento ( p.e. : una enfermedad ), el yoísta no sólo no te dejará explicar tu vivencia( que es , muchas veces, vaciar, desahogarte, consolarte..)si no que te relatará ( con todo tipo de detalles) las suyas o de los suyos que, evidentemente, son peores , más dramáticas o más interesantes que las tuyas.

Nunca podrás decir que sufres. El yoísta sufre, más.

No se te ocurra quejarte de tu suerte . El yoísta siempre estará peor que tú.

Yo, también.

El yoísta del también no es más dramático o peor que «lo tuyo» ( aunque se dan casos mixtos en los que se mezcla, el «más» y el «peor» con el «también«) :por ejemplo , relatas un viaje reciente, acabas de llegar y estás expansivo. El yoísta te corta , el también ha visitado esa ciudad o, también se lo pasó genial en otra, que te recomienda fervientemente.Esto ocurre en cualquier tema de conversación que se produzca.

La mayoría de las veces, no se da cuenta de que lo es. Es posible que lo reconociese, objetivamente,  si lo grabáramos y después, le hiciéramos escuchar su propia voz , a la vez que contabilizamos las veces que dice «yo» o se refiere a sí mismo. Aún así, no lo probeís. Ser yoísta es un grave defecto de la personalidad que , pocas veces , es reconocido. Es más, el yoísta tiene tendencia a convertirse en mártir.

La falta de empatía y su inmersión en su ombligo, los convierten en personalidad cactus. Te acercas una vez y te pincha con su yoísmo pero piensas » es mi amigo», «es mi suegra»… Te acercas una segunda vez y el cactus te vuelve a pinchar. ¿No te estoy explicando que he ido a urgencias, con mi padre y un infarto? ¿Qué más me da que a tí te trataran fatal cuando fuíste, tú, a urgencias, hace cinco años, por áquel terrible dolor en la cadera que no te dejaba vivir y que te dolía más que a ningún ser humano de este planeta? .

Llega la tercera ocasión y el «yoísta» está preparado para pinchar de nuevo. No olvidéis que es un cactus. Es entonces cuando se activa nuestro modo «No pain», «No dolor» y decidimos que vamos a esquivar la espinita.  Te alejas del cactus y no te pinchas más.

Lo mejor es huír del yoísta y dejarlo con su yo.

Ya se las apañarán ellos dos…

Imagen : http://soyunyuyo.com/tag/cactus/

Cutlery Romance.

Ya sé que pensaréis que padezco algún tipo de obsesión. Sin conocerme, igual me tildáis de maniática, o neurótica, o esas otras etiquetas que utilizáis cuando algo no se ajusta a los parámetros normales. Pero a mí me da igual. Siempre he creído que nadie puede medir la normalidad. ¿Cómo van a hacerlo si todos somos diferentes?…

Mi diferencia, lo que me aparta de ese patrón de los seres humanos normales,  es algo que no hace daño a nadie. Ni siquiera a mí misma. Al contrario, me reconforta. No entiendo por qué mi cuñada me mira de esa forma tan extraña cuando me apresuró a ubicar la pila de revistas de decoración, en el lugar exacto de la mesita de centro. ¡Me encanta la decoración!

Colecciono todas las publicaciones sobre el tema y me encanta dejar unos ejemplares con lo que más me ha llamado la atención en mi preciosa mesa de centro (es una antiguo telar restaurado). Mis cosas, deben estar situadas en las coordenadas exactas. En los lugares correctos. Soy yo la que determina cual es la posición de las revistas, los platitos incas, el jarrón japonés, las velas aromáticas, el mando de la televisión… Mis libros están ordenados por orden alfabético del autor  y con un sub-orden por tamaño del ejemplar para no desequilibrar la armonía de la estantería… Mis víveres están clasificados por tipo y fecha de caducidad y todas las latas y envases deben situarse con las etiquetas en la zona frontal.

Todos los objetos están en dónde deben estar en La República Independiente de Mi Casa. Y cómo bien dicen los señores de IKEA, mi casa es m-i   c-a-s-a y si quiero tener el cajón de la lencería ordenado por tonos cromáticos y ocasiones de uso (para diario, para sexo, para la regla, para ir ceñida, para el gimnasio,…), lo tengo. Y punto. ¿Qué más da? Así que cuando llega mi cuñada,  de exuberantes piernas rematadas por tacones que joroban mi parquet  y se sienta en mi sofá, no sin antes lanzar los cojines (que le molestan) aquí y allá, debo contar hasta diez para no volver a colocarlos en su sitio. Cuando se pone a manosear mis revistas que deja por encima de la mesa, encima de los platitos incas, me sumo en un estado zen para no lanzarme sobre ellas (las revistas) y volverlas a apilar en la esquina derecha del cuadrante inferior… Nunca consigo que esas técnicas de relajación surjan efecto y acabo marcándola de cerca (a mi cuñada), reubicando todos los elementos y sintiendo su mirada de “estás como una cabra” en mi nuca.

Y este extraño día que estoy pasando, me hace pensar que mi cuñada puede estar en lo cierto. He perdido la chaveta en algún lugar del camino… Todo ha empezado esta mañana. He abierto el cajón de la cubertería para coger la cuchara de dimensiones perfectas para mi cappuccino, cuando he observado que había un tenedor en el compartimento de los cuchillos. ¿Qué hacía un t-e-n-e-d-o-r  en el lugar de los c-u-ch-i-ll-o-s.? Es más, ¿Qué hacía un cubierto mal puesto en mi cajón de mi cocina? Inmediatamente, he alargado la mano para coger el tenedor y ponerlo en el lugar correcto. He notado un leve tirón y una cierta resistencia por parte del tenedor, así que me lo he puesto a la altura de los ojos y lo he observado con atención. Lo he agitado en el aire y he comprobado que todo era normal. Cuando lo he dejado en el cajón, me ha parecido que el cuchillo se había desplazado hacia la derecha, así que también lo he colocado bien. Al cerrar el cajón, he oído unos sollozos tristes y desesperados. He mirado hacia el televisor, que creía que estaba apagado. Y lo estaba. Los sollozos se habían convertido en un llanto desgarrado y provenían del cajón. Parecía increíble pero…abrí el cajón y el llanto cesó de repente.  El tenedor había avanzado posiciones y ya estaba con las cucharas. El cuchillo se había desplazado hacia el extremo del compartimento. ¡Qué raro! pensé en ese momento. Me habré equivocado al ponerlo antes– me dije mientras volvía a poner el tenedor rebelde con los otros tenedores…

Estaba dejando mi taza, perfectamente limpia, en la estantería de las tazas de por la mañana, sección colores fríos (me había decantado por la azul), cuando escuché unos quejidos entrecortados… y el llanto, de nuevo.

Abrí el cajón y se hizo el silencio. El maldito tenedor, había quedado perpendicular al hueco de las cucharas y los otros tenedores. Me enfurecí. El tenedor, por lo que fuera, se rebelaba al orden pre-establecido. Me prometí concederle una última oportunidad (dijo el maestro Zen) y lo coloqué con una fuerza superior a la que era necesaria, en el puto compartimento de los putos tenedores. Y cerré el cajón con delicadeza, para evitar posibles desplazamientos no deseados.

Y venga el lloro… He pasado el día intentando olvidar el episodio del tenedor. He ido a comprar al mercado del barrio y cuando he llegado a casa, me he visto obligada a entrar en la cocina. Tenía que colocar los productos frescos en las repisas del refrigerador correspondientes (las había etiquetado con mi Dymo) y no podía romper la cadena de frío. Me he sentido aliviada al comprobar que sólo se oía el zumbido de la nevera. He organizado mi compra y he necesitado un cuchillo para cortar la malla de las naranjas. Cuando he abierto el cajón: ¡El tenedor con lo cuchillos!

Si en algún momento se me había pasado por la cabeza que había algo raro en el cajón de mi cubertería, ahora se veía confirmado.

El tenedor se movía-autónomamente- por el cajón.

Pero lo que más me impactó de este descubrimiento, no es que se moviera… No. Lo más importante era que rompía mi estructura del orden de mi casa (“casa” incluye el cajón de la cubertería). Para comprobar mi teoría de que el tenedor tenía vida propia, lo cogí, le dije “Ahora verás” y lo puse en su sitio. Fue cerrar el cajón y oír los sollozos. Abrí el cajón y cogí, de nuevo, el tenedor insumiso, lo miré con asco y lo tiré al cubo de la basura. Alguien lloraba, cada vez con más fuerza, en mi cocina. .. Tenía que acabar con él. Bajé la bolsa de basura y la tiré al container. Satisfecha con mi acción de pura venganza (hacia el tenedor) entré en la cocina. Ya no era un lloro, eran alaridos desgarradores… No entendía nada. ¿No había exterminado al tenedor? Abrí el cajón y…tengo que ir más rápido.No me quedan fuerzas  y  el tiempo se acaba, por lo menos para mí.  Me he extendido demasiado explicando cómo he llegado hasta aquí y por qué tengo un cuchillo viviente (que no para de llorar desconsoladamente) clavado en mi pecho.

Ha sido un crimen pasional. El cuchillo y el tenedor se amaban locamente y no podían soportar estar separados. El exilio forzoso al que condené al tenedor, despertó al monstruo interior del cuchillo, que se abalanzó sobre mí y se ha quedado insertado en el centro de mi corazón. Mi final está siendo mucho más terrible ya que el cuchillo solloza, grita y llora por su tenedor perdido.

El llorón era el cuchillo…

Noto que esto ya se acaba… Por lo menos, dejaré de oír a este cuchillo quejica…

Yo lo único que quiero, en estos segundos de lucidez, es dejar clara mi última voluntad.

Que este cuchillo sea entregado,  como herencia, a mi cuñada.

Gracias.

 

NB : Este es uno de los «Objetos Sencillos que tienes en casa»...

 

Impactos publicitarios

Hay veces que los publicistas se arriesgan mucho. Es posible que elijan, con toda su consciencia brillante y creativa, un camino concreto basado en la provocación, el mal gusto o la malasombra para captar nuestra atención. Eso o simplemente, no tenían un buen día.

Parecer más viable la primera opción. Tienen que buscar la forma de destacar en la jungla del impacto publicitario: 3.000 impactos al día es la media que recibe una persona. De estos 3.000 se procesan alrededor de unos 75 y se recuerdan 3 o 4 a lo sumo… O lo haces muy bien o lo haces muy mal para estar en ese pódium de los ganadores…

He elegido algunos ( no son de lo peor) de lo que considero “el anuncio malasombra”. No sé si los procesaré o si los recordaré en el futuro pero se han ganado un lugar en este post .

La marca de café que te da un tortazo matinal. Para que quede claro el efecto del producto, nada mejor que alguien en sus mejores sueños, a punto de ser atacado…Evocador.

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Algunos que pretenden despertarnos el apetito…

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PUBLISHED by catsmob.com

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Hay que alimentar bien a nuestras mascotas. Si no se hace, hay un riesgo. Esto mismo en versión a) malasombra

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Y b) humorística ( eso sí)

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Después está lo de los pelos en la nariz.

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O este Dossier de Prensa…

panteneenvelopeMás de animales. Esta marca deportiva no se preguntó ¿Qué es esto, por Dios?

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Nunca se sabe si uno está delante de una sequía de ideas o de una idea ( que se cree uno) brillante ( y con cabezonería, hasta el final) . También hay quien,  ante este dilema, lo que hace es “inspirarse” en el trabajo de otros…

El secreto de la creatividad es saber cómo esconder tus fuentes». Dicen que esta es una frase de A.Einstein y resulta que hay un blogger francés que se la ha tomado en serio y está empeñado en destapar todas esas fuentes. Desde 1999, Joe Lapompe, es el justiciero de la creatividad.

lapompe

Estos son algunos de los plagios que muestra en su blog.

plagio1

plagio2plagio4

Y para compensar, dos buenos anuncios.

buenos

buenos (2)

NB : Por cierto, ¿Qué anuncios recordáis , ahora mismo, a voz de pronto? Yo el de Trivago… ; – )

trivago

Cartas.

¿Hace cúanto que no compras sobres y sellos para enviar una carta?

Me refiero a enviar una carta personal. En la que explicas como te va la vida y le preguntas al del otro lado del papel, como le va a él. O , una de las típicas «vintage» : una cartita de amor. De las clásicas…

Si a mí me llega una carta a mi buzón con mi nombre y la dirección escritas a mano, este hecho por sí solo ya despierta mi atención. Ya hace años, colaborando con una  Agencia de Publicidad en un evento en el que se presentaba un chocolate «gourmet» , me llamó la atención que la responsable del proyecto, se volviera loca  buscando los datos de una empresa que confeccionaba invitaciones artesanas y, sobre todo, que preparaba los sobres con la dirección manuscrita en una caligrafía exquisita…Íbamos a enviar 100 dossieres de prensa ( en cajas de bombones) y una invitación a una especie de «desfile de alta costura» de chocolates ( con degustación de las creaciones) y esas invitaciones tenían que transmitir una sensación de refinamiento, artesanía, exclusividad.

Hoy, escribir a mano,  se hace raro. Menos en Navidad ( postalitas y cada vez menos), nuestros buzones físicos se van quedando vacíos de nuestros temas personales y, en cambio, nuestros buzones virtuales se han llenado hasta los topes de nuestras palabras escritas en la nada. No es malo. Nos seguimos comunicando y de forma más efectiva pero sí que, en aras de la evolución ,  hemos perdido esa parte romántica y ritual de la relación epistolar.

De ahí que, en los tiempos que vivimos, una carta manuscrita puede ser un gran obsequio afectivo…con super-poderes .¿Qué te parece regalar una carta?. Olvidarte del mail,  de los SMS , del whatsapp ( con el doble-chivato de ahora) y escribir en un papel un mensaje para alguién que nos importa. Amigos, Familia, Amantes… Se sorprenderán al llegar un día a casa y , al ir hojeando las cartas que había en el buzón, encontrarse con una letra familiar, manuscrita. . Puedes hacer reír, llorar ( de emoción) , afianzar una amistad,  declarar tu amor …Sólo es necesario papel, boli y las ganas. Hecho lo más difícil, sólo hay que comprar el sobre y el sello y escribir (con cariño) el nombre del destinatario y su dirección.

El último paso es cruzar los dedos y esperar que el Servicio de Correos cumpla …

Carta de Gustave Flaubert a Louise Colet

Agosto 15 de 1846

Te cubriré con amor la próxima vez que te vea, con caricias, con éxtasis. Deseo atiborrarte con todas las alegrías de la carne, de modo que te desmayes y mueras. Quiero que seas sorprendida por mí, y para que te confieses a ti misma que nunca siquiera habías soñado con tales transportes… Cuando seas vieja, quisiera recordaras estas pocas horas, yo quisiera que tus huesos secos temblaran con alegría cuando pienses en ellas.

Uffff….

Y esto, escrito en 1846!.

He encontrado cartas «históricas» de todos los tipos en la web «Amor en Carta».