Compra impulsiva.

 

-. Ya son suyas. Tiene que dejar la habitación libre antes del mediodía. Es la hora del cierre de la subasta.

No me lo creía. Era científicamente imposible pero… mi fuente era del todo fiable. Estaban en una habitación y había muchas… Era ir a verlas y si las quería, eran mías.

Era una ocasión única. Una compra irrepetible.

¿Serían blancas? ¿Grises, negras? ¿Llenas de lluvia, de granizo? ¿Con rayos y truenos? ¿Gordotas ¿ ¿Etéreas?

Compré el lote entero.

Abrí la puerta y me dispuse a contemplar mi gran adquisición.

Una preciosidad.

Algo único, sí…pero ahora tengo un montón de nubes que no se cómo sacar de aquí…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Qué culpa tengo yo?

Cuando mi psiquiatra me propuso que lo hiciera, pensé que era otro de esos trucos de auto ayuda que intentaba endilgarme para tenerme unos días distraída y añadir más sesiones de psicoterapia de luxe (o sea, carísima).Pero, aunque él se esforzara en sumergirme en una terapia eterna, yo sabía que la necesitaba. Estaba por descubrir si sería de por vida o sólo por un tiempo, pero, en el hoy de mi existencia, tenía claro que estaba jodida y que sólo con “ayuda profesional” podría salir de aquello.

No era feliz. No era nada feliz. Nada de nada.

Inexplicablemente, esos que pertenecen a mi entorno me repetían constantemente que sí que lo era: “Sí eres feliz: una salud de hierro, una familia afectuosa, holgada situación económica, un amante-novio-que-puede-ser-el-hombre-con-el-que-te-cases, fantástico (y casi gemelo idéntico de George Clooney), un trabajo maravilloso, coche super, segunda residencia, posibilidad de viajes exóticos, etc,etc…”.

Todos lo veían, menos yo. Mi supuesta felicidad era un hecho evidente para el mundo exterior, pero, en el interior, la insatisfacción y la tristeza eran lo único que sabía o podía identificar. Era tanta la discrepancia entre la realidad que yo vivía y la que sentía en mi piel, que decidí visitar al eminente psiquiatra (que en paz descanse) para que me ayudara en el asunto.

No es que fuéramos personalidades compatibles. Me negué a tomar ningún tipo de medicación desde el primer instante y eso lo pilló un poco fuera de juego. Parece que ser que lo único que le interesaba a los otros pacientes, era la receta de las pastillitas mágicas así que lo que hizo conmigo fue más experimental que otra cosa. Al principio, valoré cambiar de terapeuta, pero me había costado tanto esfuerzo emocional llegar hasta ahí que preferí no cambiar de diván (que, por cierto, era cómodo, amplio y mullido.Perfecto.)

Sí, ya sé que lo hago muy largo. Intentaré hacerlo mejor.

Tras un mes de terapia intensa, mi psiquiatra determinó que yo era una persona feliz. Mi patología consistía en una “ceguera emocional”. Según él, no era capaz de apreciar las emociones. Me opuse a la teoría de inmediato: si era como una especie de piedra humana, ¿Por qué sentía melancolía? ¿No era también una emoción? Así que continuamos con el tratamiento y, tras otras cuatro semanas, el psiquiatra diagnosticó que la ceguera sólo afectaba a los buenos momentos. Para eso, no tuve respuesta: ¡Era justamente lo que me pasaba! Todo indicaba que los experimentaba, pero no los disfrutaba.

Lo siento. Iré al grano.

Entonces, fue cuando me propuso crear un “guarda -recuerdos”. El nombrecito ya me pareció cursi de narices, pero, fiel a mi terapia, me fabriqué un recipiente para conservar los momentos felices siguiendo las instrucciones del doctor. El primer día de revisión de mi “guarda-recuerdos”, es cierto que tuvimos una pelea. No es que fuera muy grave, pero si es que verdad que los dos alzamos la voz.

¿Lo qué pasó?: le planté en su mesa de despacho, el precioso bol de cristal que había comprado en un anticuario, la libretita de papel artesano y mi boli Roll de tinta líquida: “No puedo escribir mis buenos momentos! ¡No sé cuáles son! –les espeté enfadada. Yo no suelo enfadarme mucho, pero, de vez en cuando, me gusta ser un poco mala. Me recarga de energía. “Su invento no me sirve para nada”. Y con un movimiento teatral y trágico, cogí la libreta y escribí NADA y lo metí en el bol. El psiquiatra me ordenó estirarme en el diván y, también enfadado, me obligó a repasar todo lo que había hecho durante aquella semana. Paso a paso.Hora a hora. Minuto a minuto. Creo que lo hicimos gritando…

En ese tiempo, cambió mi opinión sobre aquel hombre. Había pensado de él que era un farsante y un incompetente, pero la Técnica del Guarda Momentos empezó a funcionar. Era necesario e imprescindible que yo le explicara a él y que él me lo tradujera a mí. A través de sus palabras, reeditaba aquellos momentos que él consideraba felices (según los parámetros normales) y conseguía verlos. Con toda su intensidad. Una cena, un paseo, un éxito, una llamada telefónica, un perfume… Cosas que pasaban por mi vida sin ser apenas percibidas cobraban vida y se hacían reales cuando, él las transcribía y me las explicaba. Era fantástico…

Cuando llegaba a casa, era yo la que los escribía en la libretita, arrancaba la hoja y, doblándola con cuidado, la introducía en el bol. En el salón, en una de las estanterías, estaba mi recipiente de buenos momentos y cuando sentía esa tristeza que nada conseguía curar, introducía mi mano, mis dedos elegían uno de los trozos de papel y lo leía: “Cena con las chicas en El Privado. Camarero cubano para morirse. Cotilleos y risas. María, embarazada” y entonces rememoraba ese momento, casi como si lo viviera por primera vez (hecho que técnicamente era verdad).

Me empecé a sentir mejor. Seguía ciega en lo de la felicidad, pero tenía mis fugaces momentos de visión esplendorosa cuando ponía en práctica la técnica del “Guarda-Momentos”.No sé cuándo se me ocurrió lo de utilizar a mi psiquiatra “en directo”. De verdad, no lo recuerdo. Pero sí que recuerdo lo del día de la nieve. Mi George y yo habíamos hecho el amor, delante de la chimenea, mientras los troncos crepitaban en un idílico refugio de montaña nevado. Era todo tan perfecto que tuve la necesidad de sentirlo. Así que llamé a mi terapeuta y le describí, con pelos y señales, el suceso maravilloso que acababa de vivir (y de perderme) y le pedí que lo hiciera visible para mí. Sí que recuerdo que lo hizo a regañadientes y que iba maldiciendo en voz baja. Supongo que no fue buena idea llamar a las dos de la madrugada y, encima, darle una descripción detallada de una gran actuación sexual, pero …lo mejor de todo, es que funcionó y pude acurrucarme abrazada a mi hombre, sintiéndome satisfecha y feliz por la experiencia compartida. Así que no me arrepiento.

Es cierto que, a partir de ese momento, se inició una nueva forma de terapia. Si yo intuía que me estaba pasando uno de esos sucesos felices, lo llamaba inmediatamente. ¿Cuántas veces? No sé. No creo que pueda dar una cifra concreta. Tal vez, podría entregarle mi bol y las cuenta, pero, claro, habría que restar las de antes de que empezara a llamar, ¿no?

Ya acabo, ya acabo.

Mi bol fue llenándose de experiencias maravillosas que se convirtieron en un antídoto a mi tristeza profunda. Sólo eran llamadas. Nunca me dijo que no lo hiciera, Señoría, así que no entiendo esta acusación por acoso y homicidio involuntario.

El abogado de la acusación me recrimina que lo llamé cientos de veces. Miles, tal vez. Ya sé que tiene un registro de llamadas del difunto doctor que lo demuestra y también que el infarto de miocardio se produjo en el transcurso de una de esas llamadas … y sé que me había denunciado por acoso, que había cambiado cinco veces de número de teléfono, que me tenía miedo y no me dejaba acercarme a su consulta, pero eso no me convierte en una homicida.

¿Qué culpa tengo yo de vivir tantos momentos felices?

Palabras y Patatas.

Tiempo de lectura aprox : 6 minutos.

1000palabras

1 Una imagen vale más que 1000 palabras

Todo empezó con el “Lenguaje Dinámico”. Los científicos más relevantes, aconsejaron un cambio en nuestro sistema de comunicación. La era digital dejaba a las palabras, fuera contexto. Primero, fueron los emoticonos. Después, la masificación de la fotografía. Mientras los códigos visuales nos inundaban, también lo hacia la globalización y…los conflictos. Las lenguas y las palabras, se convirtieron en barreras infranqueables. Pero, entonces, esos científicos prestigiosos, analizaron el impacto de la imagen en el discurso .

Un texto ,en una lengua desconocida para el receptor , era ininteligible. En cambio, si ese mensaje se convertía en una sucesión de fotografías o en un clip, no importaba que el emisor se comunicara en otro idioma: se producía la comprensión.

Hicieron falta dos siglos para que este nuevo Lenguaje Dinámico basado en imágenes, vídeos comunicativos, sonidos y aromas, se extendiera por todo el planeta…Es difícil explicar con palabras, la sofisticación de este nuevo sistema de comunicación que nos permitió crear un lenguaje “universal”. Los seres humanos utilizamos dispositivos muy complejos para generar esos códigos multi-sensoriales , permitiendo la comunicación fluida, entre todos los habitantes del planeta. Era un momento único en la era de la humanidad pero…

…Mientras eso ocurría, las palabras fueron desapareciendo. Los pensamientos se convirtieron en ese discurrir visual y sonoro y poco a poco, se dejó de escribir y de leer.

2 Patatas y Palabras

La escasez lo convierte en valioso ( y el ser humano, lo codicia)

Empezaron a escasear las palabras. Existían muy pocas y muy pocas personas, capaces de producirlas. Fue cuando emergió la verdadera naturaleza humana: cuando empezaron a escasear las palabras, es cuando se hicieron tan valiosas…

Lo mismo había ocurrido con las patatas…En los libros de recetas que se conservaban del siglo XX, las patatas estaban consideradas como una guarnición muy común y frecuente. En el siglo XXIV, después del gran exterminio del tubérculo por culpa de una plaga de “comepatatas voladoras” especialmente virulenta, la patata se consideraba un manjar exquisito, al que sólo los más privilegiados podían acceder. Eran célebres las fuentes de patatas fritas que se servían en los salones de la Élite…

Con las palabras pasó lo mismo que con las patatas. El arte de las palabras escritas, se convirtió en un lujo a disposición de los poderosos. Gracias a la avanzada tecnología neurobiológica, el ser humano no había perdido la capacidad de comprender las palabras pero era incapaz de  paladear su belleza…Las personas de la llamada Élite podían acceder a ellas pero debían ser reprogramadas neuronalmente, para entender el idioma en el que estaban escritas. Con dinero y poder, se adquirían las palabras…

En el siglo XXIV si tenías patatas y  palabras, estabas en lo más alto del status social. En la Élite…

3 Los Cocineros de palabras

Los cocineros de palabras eran los únicos que sabían escribir. Era un oficio que ya no se podía aprender y sólo un grupo de personas, repartidas por distintas partes del planeta, podían producir documentos escritos… Eran grupos aislados en los que el arte de escribir , se había desarrollado al margen de la evolución digital. Familias,  en las que los documentos escritos pasaban de padres a hijos , así como el aprendizaje de la escritura.

Los cocineros de las palabras. Los únicos que podían unirlas, darles forma y embrujarte el alma con ellas…

Yo soy uno de esos cocineros.

Tal vez, sea el último que vive en libertad .Estoy escondido, escribiendo las últimas palabras… Ya son muy escasas y valiosas. Han aumentado su valor en el mercado. Tanto, que los más poderosos, han secuestrado a todos los cocineros de palabras para apropiarse de su producción. Sé que ninguno de ellos ha flaqueado y no han accedido a enseñar a escribir a los de la Élite…Saben que sólo son valiosos, con ese poder secreto en sus manos pero, están desapareciendo, agotados de tanto escribir …

Este será, tal vez, el último documento escrito que se produzca en este planeta. No sé si alguien lo podrá leer algún día, desconozco si en el futuro, considerarán que esto es demasiado primitivo como para traducirlo al Lenguaje Dinámico Total…Es posible que lo dejen, expuesto , en un Museo de Historia pero yo deseo que se liberen y que sean para todo aquel que quiera leerlas o escribirlas…

4-. Mi legado

En este lugar secreto, dejo un manual de escritura y lectura en el que he recogido todas las enseñanzas de mi familia. También, he almacenado libros en papel y en formato digital. Muchas palabras.

Deseo que nuestro conocimiento se haga universal.

En esta euforia digitalizada, hemos olvidado que 1000 palabras , leídas por cada individuo, conforman una imagen única.

Totalmente única e irrepetible.

Imágenes de sendas peligrosas, de mundos fantásticos, del amor y el desamor, del miedo y la intriga, del reino de las hadas y los dragones, de otras vidas, de batallas colosales, de mapas secretos e intrigas internacionales, de molinos de viento, de submarinos que navegan por las profundidades de la tierra ,de una manzana prohibida, de magníficas catedrales, de revoluciones y de conejos que corretean por un país maravilloso…

Cada uno creará su propia imagen de esa catedral y del conejo. Del molino de viento, del aspecto de ese hombre que besa apasionadamente a esa mujer o del submarino (que yo lo veo amarillo). Seremos los autores de nuestro propio código visual multisensorial.

Único e irrepetible.

En este lugar secreto en el que he escondido el tesoro, hay una pequeña caja de madera. En su interior, protegidas en cápsulas de acero, encontraréis tres semillas de patata.

Es una planta poco exigente, sólo le afectan los terrenos compactados y pedregosos .Precisa de un clima templado-frío (en torno a 13 y 18ºC). En la caja, encontraréis instrucciones escritas para su cultivo.

Este es mi legado : las tres semillas de patata , muchas palabras escritas y este último texto que se compone, exactamente , de mil (1000) palabras.

Mil : ni una más, ni una menos.

patata

Aislada en la nieve.

En estos días de frío, recupero este relato.

Pepe y yo

Cuando veía la nieve, me emocionaba. Percibía, sin conocerlo, ese sonido del silencio, ese leve crujir muy suave, el fulgor calmante… Siempre había deseado pasar unos días en un cabañita con provisiones, luz y calor, pero…aislada por la nieve… Lo repetía de forma recurrente cuando en el Telediario veía imágenes de esos pueblos que habían quedado ocultos al mundo, por unas horas, bajo ese manto blanco que…me emocionaba…

Ahora, odio la nieve.

Ahora, nada me emociona.

Ahora… tengo que ocuparme de Pepe.

Mi Pepe. Funcionario brillante, miembro del Cuerpo Superior de Meteorólogos. Trabajaba en la AEmet , analizando patrones climáticos. Nos habíamos casado hacía veinte años y hacía cinco que yo lo odiaba profundamente.

Pepe me quería y no se daba por vencido. Hasta el final, lucho por nuestra relación. Este viaje, buscando la mayor tormenta de nieve del siglo, fue el regalo sorpresa por nuestro veinte aniversario.

Alquiló una furgoneta (aunque había overbooking y nos dieron un bus al mismo precio) y me trajo a esta cabaña. En medio de la nada.

Me encontré aquí, aislada, con Pepe y…no sé qué me paso…

No me lo explico. Fue ver ese atizador para la chimenea y Pepe, agachado apilando troncos, mostrándome la raja de su trasero. Empezó a nevar de forma increíble, pero mis ojos no dejaban de mirar el culo de Pepe. Cogí el atizador y…

He acabado de limpiarlo todo. Ya no hay rastros de sangre… Ni salpicaduras de sesos. Sólo me queda ocuparme de Pepe.

Me muevo con dificultad. Para no perder mi calor corporal, me he puesto todas las prendas que he encontrado en las maletas. Las de Pepe y las mías. Me he protegido del frío pero ando con torpeza con los brazos y las piernas abiertas. La acumulación de tejidos superpuestos no me permite la posición normal. Tengo que salir , cavar una tumba en la nieve y meter allí a Pepe.

Diré que fue a buscar gasoil para el generador y no volvió.

Cuando consigo abrir la puerta y accedo al exterior percibo el sonido de ese silencio profundo, crujidos suaves aquí y allá y el fulgor, blanco, relajante…

Y por primera vez,  en mucho tiempo, me emociono…

 

NB : Photo by Pietro De Grandi on Unsplash

Contrapuesto.

Contra.

Se ha pedido unos días de vacaciones. Estrés, ya se sabe…

Abre la ventana de la habitación y entra una brisa fresca. Sólo se oyen los trinos de los pájaros, algún siseo de las hojas arrastradas por el viento… Está lejos de la ciudad, de los coches, de la contaminación, del ruido…Se siente fascinado por la sensación de paz…

No se le ocurre un lugar mejor donde ubicarse en este preciso momento…

Puesto.

Por fin está en la ciudad. Por fin, por fin, por fin… Estará unos días haciendo las entrevistas para ese puesto de trabajo que tanto quiere. Abre la ventana de la habitación y entra una brisa fresca. Se oyen los ruidos de la calle : coches, motos, persianas…Se siente fascinado por el ajetreo, por el movimiento, por la gente…

No se le ocurre un lugar mejor donde ubicarse en este preciso momento…

Devolución.

Este texto data del 2012, lo publiqué un 22 de enero, como hoy…

No devuelvo.

-Hola, muy buenos días señorita. Vengo a hacer una devolución.

-Buenos días.Efectivamente, se encuentra en el Departamento de Devoluciones. Antes de empezar el procedimiento, permítame una pregunta: ¿Dónde nos ha conocido?.

-He visto su anuncio en la prensa…y en la televisión.

-De acuerdo. Dígame, ¿De cuantos años es la devolución?

-Lo he pensado muy bien…Devuelvo 20 años aproximadamente.

-20 años. Bien. Déjeme que le haga unas preguntas. Son obligatorias para hacer efectiva la devolución. Supongo que comprenderá que es una decisión muy trascendental cómo para dejarla en manos de un impulso. Nuestro test, tiene como objetivo determinar el grado de conciencia que tiene Ud. sobre las consecuencias de la devolución.

– ¿Consecuencias? Yo lo que quiero es volver a veinte años atrás. Nada más. Es muy simple.

– Como ya sabrá, nuestro sistema vital sólo permite una devolución por ser humano. Es una decisión irrevocable e irrepetible.

-Eso ya lo sé. Por eso vengo ahora. Ya he esperado mucho tiempo ¿no le parece?

-Eso depende de cada uno. Veo muchos casos diariamente y no hay un patrón común que defina cuando uno quiere devolver años de vida. Solemos tener sobredemanda de peticiones en los cumpleaños de “ceros” : Los 30, los 40, los 50 , los 60 … Algunos en los “cincos” , pero son menos. Son momentos en los que nos paramos a mirar nuestra vida y en, algunos casos, lo que vemos no satisface nuestras expectativas…pero eso suele ser una percepción pasajera. Cuando acabamos con el test y pasamos a la firma de condiciones (lo que ustedes llaman la letra pequeña del contrato), esta sensación se desvanece lo suficiente como para no seguir adelante con la devolución.

-Entiendo. Pero en mi caso, sé que quiero devolver 20 años. Hágame el test y veamos el resultado.

Unas horas después….

-Bien, los resultados de la prueba nos indican que Ud. quiere devolver veinte años de vida. Exactamente- corríjame si me equivoco- desearía volver a tener 25 años.

-Sí. Así es.

-Los datos cognitivos confirman que está plenamente seguro de su decisión. Sabiendo todo esto y tras asegurarnos que está en plena posesión de sus facultades mentales,  debo informarle de los siguientes aspectos que afectan al proceso de devolución. Son absolutamente confidenciales. Al entrar aquí, ha firmado un contrato de confidencialidad por lo que no podrá repetir estas palabras fuera de este recinto. ¿Lo entiende?

-Lo entiendo.

-Bien. Vamos allá:

1) La devolución es única. Sólo se puede realizar una vez en la vida.
2) Su traslación a veinte años en el pasado, no alterará esta dimensión pero,  una vez trasladado, no tendrá conciencia de esta vida.
3) No recordará nada de lo que ha vivido anteriormente. No acumulará conocimientos ni experiencias.
4) No podemos asegurar que su vida vaya a evolucionar de la misma forma. No sabemos si se encontrará en las mismas situaciones que le han llevado hasta su vida actual.
5) Los veinte años a los que renuncia, quedarán completamente borrados del disco duro del cosmos.

– Espere un momento… Eso significa ¿Qué no voy a coincidir con mis seres queridos? ¿Mi familia?

-Podría ser que sí, pero no se lo podemos asegurar. En su nueva etapa vital, puede tomar decisiones diferentes que afecten a la evolución de su vida, tal y como hoy la conoce.

-Eso no lo sabía…No podría vivir sin … No sé…Aun así, tengo una sensación de tristeza y de insatisfacción que me obliga a plantearme si vale la pena seguir así, con esta vida triste …. Y teniendo esta oportunidad…No sé. Ahora me ha hecho dudar.

-No se preocupe. Esto suele ocurrir frecuentemente .Cuando nuestros clientes conocen las características de la devolución, dudan  llevar hasta el final el proceso. Para estas ocasiones, en las que ha pasado el test pero no ha respondido positivamente a la “letra pequeña”, les ofrecemos la posibilidad de una conexión “revival” para que puedan decidir con seguridad.

-¿Está incluida en el precio?

-Por supuesto. Por favor, sígame a la sala de proyecciones.

Unas horas después…

-He visto mi vida pasar por delante de mis ojos. Les felicito, el sistema es impresionante.

-Y ¿Cómo se siente ahora?

-Ya no dudo. He visto todos los momentos. Los malos y los buenos. Y, le parecerá mentira, pero los malos han pasado por mi retina y me han emocionado pero… los buenos…Los buenos los he vuelto a sentir en mi piel. Las risas, los abrazos, las sonrisas, las reuniones, la familia, los amigos, el amor,…Tantas cosas buenas que no recordaba. No puedo deshacerme de ellas.

-Me alegra oír estas palabras. Justamente tengo lo que necesita. Una oferta irresistible, perfecta…No podrá decirme que no.

-¿Y entra en el precio?

-Pues, mire, no. El programa que yo le ofrezco es mucho más importante que la simple devolución. Es un coaching personalizado que le permitirá volver a sentir esas cosas maravillosas de la vida que ha olvidado. Todo sigue ahí, a su disposición pero está Ud. afectado de una ceguera hacia la positividad que le ha traído hasta aquí. Para devolver veinte años de su vida actual.

-¿Coaching? ¿Qué es coaching?

-Es una especie de “entrenador personal”. Le ayudará a recuperarse de esta crisis y, lo más importante, le enseñará a disfrutar de esta vida.

-¿Y funciona?

-Créame. Es lo único que funciona.

-De acuerdo. Me interesa. ¿Qué tengo que hacer?

-Tome este volante y diríjase al Departamento de Coaching. Está en la última planta del edificio. Le estarán esperando.

-Muchas gracias, señorita. Ha sido de gran ayuda.

-Gracias a Ud por contratar nuestros servicios.

Esperó a que el cliente cerrara la puerta para sacar un largo calzador del cajón. Era lo único que llegaba bien a su omoplato y le permitía rascarse a diestro y siniestro, hasta casi sentir dolor…No sabía quien había sido el iluminado que había decidido que el uniforme debía ocultar las alas…Todos los ángeles del departamento habían expresado sus quejas y no le extrañaría que cualquier día hubiera una rebelión y acudieran, todos, con las alas descubiertas. Había rumores y si se lo proponían, no diría que no… El picor era irresistible.

Recordó al hombre que acababa de salir. Matrimonio fallido, dos hijos a los que casi no veía, el paro y la enfermedad de los padres… Eran suficientes factores para que aquel pobre mortal no tuviera ilusión…Ilusión, ¡Tenía que llamarla! Descolgó el auricular y marcó la extensión del departamento de coaching :

-¡Ilu! Hola, querida, ¿Cómo estás?

– Muy bien. Todo sería perfecto si no fuera por este escozor que tengo en la espalda. Mis bellas alas están sufriendo mucho. Me está costando mantenerlas ocultas, la verdad.

-Creo que pronto habrá acciones al respecto. El Comité está hablando de iniciar alguna protesta visible para solucionar la situación.

-Fantástico. Me apunto a lo que sea. ¿Qué tal en Devoluciones?

-Una mañana tranquila, la verdad. Sólo hemos aceptado una devolución de cinco años.  Te llamo para decirte que te envío un cliente a recuperar la ilusión. Con la oferta de la devolución, ha picado el cebo y ha comprado el coaching. !Ya tenemos a otro para recuperar!

– No bato las alas, porque no puedo…Te dejo, ya ha llegado. Lo veo en el monitor…

Sko y sus zapatos.

nevera

Un zapato es un accesorio de calzado hecho con la intención de proveer protección y confort al pie humano mientras realiza actividades varias.

Admito que el concepto genérico, se ha desvirtuado un poco…Bueno,  “un mucho” si abres mi armario y ves mi colección de zapatos de tacón de 9 a 15 cm… Es posible que mis stilleto me provean de protección pero… lo de confort…Eso ya te digo yo que no.

25% de las mujeres españolas tienen más de 20 pares zapatos

Mi nombre es Manoli pero me hago llamar Sko , que significa “zapato” en noruego. Trabajo en una zapatería y tengo un blog especializado en zapatos. Como no podía ser de otra forma, adoro a los fetichistas de zapatos y he tenido dos relaciones serias que han acabado por desacuerdos evidentes en el tipo de zapato que debía protagonizar el acto fetichista. La culpa fue del Modelo Tobogán y el Modelo Tirachinas.

tobo

tirachinas

Los tengo guardados en una caja…No los quiero ni ver. Ahora, después de mucho tiempo sola, he iniciado una relación que me ilusiona pero… EsoEso puede acabar con mis expectativas.

Eso. Me aterra porque me está empezando a gustar de una forma apasionada que merma mi control…

Durante meses, he navegado por la red, empapándome de información para mi blog y buscando los zapatos perfectos para mí. Es algo a lo que me he dedicado toda la vida y , hace sólo unos meses, creí que ya los había encontrado…

taconazos

Estos fabulosos Jimmy Choo a un precio chollo que me escandalizó por irreverente. Toda una infamia de  precio en el mundo de los zapatos top…La mujer que los vendía, se los había puesto dos veces y se deshacía de ellos por incomodidad y…una sensación rara… Yo me los probé y mis pies encajaron como un guante. Fue calzármelos y sentir que algo cambiaba en mi interior pero no me sorprendió demasiado…Ese es el poder de un buen zapato… Te hace sentir poderosa. Y más, si es uno de estos…Ya , físicamente, es imposible encogerse. Con un par así, todo se yergue y tu centro de gravedad se desplaza hacia delante. La parte inferior de la espalda, la espina dorsal y las piernas parecen alargarse y las pantorrillas y los tobillos se realzan. Y psicológicamente…Ya os lo he dicho : poder, marcar el paso.

Hasta aquí todo normal. Yo encantada con mis Jimmy Choo y la vida, de nuevo prometedora, ante el nuevo amor que llamaba a mi puerta. O mejor, a mis zapatos. Este hombre era perfecto. Además de tierno y detallista, estaba enamorado de todos mis pares. Era un obseso de los zapatos hasta el punto de diseñar algunos , especialmente para mí y para nuestros jueguecitos de alcoba…No me preguntes por qué pero mantuve mi nuevo par escondido…Fue una cosa extraña. Como una intuición…Dejé mis Jimmy Choo en una caja opaca , a salvo de miradas indiscretas. Era mi tesoro…

La primera noche, cuando oí que me los zapatos me llamaban, me aterroricé hasta el punto que no fui capaz de salir de la cama, hasta que la luz entró por la ventana de la habitación. Pensé que me había vuelto loca pero, al abrir la puerta del mueble zapatero los oí susurrar: Sko, Skoooo….Una fuerza sobrenatural me obligó a ponerme los zapatos. Y no sé cómo, por qué no recuerdo nada de lo que pasó después, me vi con mi bata de guatiné de las mañanas ( la de Manoli) y los taconazos de Sko ( mí , ya definitiva,  otra personalidad), caminando con paso firme y entrando en el edificio de un Centro Médico especializado en podología…

A la mañana siguiente, leí el suceso en la prensa:

Podólogo asesinado. Parece que su corazón fue atravesado por un objeto punzante que, casi con seguridad , a falta de confirmación de fuentes policiales, podría ser un tacón de un zapato femenino. El afamado médico advertía de los peligros del tacón:

A corto plazo, las consecuencias para la salud de este tipo de calzado son: pies y dedos doloridos, callos y ampollas, y, combinados con el alcohol en una noche de fin de semana, caídas, esguinces de tobillo y fracturas.

A largo plazo: agarrotamiento permanente de los dedos, callos para toda la vida, juanetes y el tendón de Aquiles se encoge y provoca que sea difícil andar con un zapato normal.

Mi parte de Sko se sentía complacida pero, Manoli que parecía ser la dominante en las primeras horas de la mañana, estaba preocupadísima. Lo que hice fue sacar los zapatos de la caja y me quedé horrorizada al ver la sangre y tejido incrustado en el tacón derecho. ¡Qué asco, por Dios!. Ni que decir tiene, que cogí la vaporetta y limpié el tacón, hasta dejarlo reluciente de nuevo…Y volvió a pasar. Sentí que los zapatos me llamaban y me los calcé…Esta vez, con mis Jimmy Choo le seccioné la yugular a un ciudadano chino que obligaba a su hija a la práctica del “pie de loto”, vendándole el pie para que adquiriera siete centímetros de altura y un pie atrofiado, como si calzaran zapatillas de ballet…Volví a leerlo todo en el diario, al día siguiente…

Y así han pasados los meses. De vez en cuando, los zapatos me llaman y Sko se lo pasa bien y Manoli lo pasa fatal…matando. Ahora, me estoy descontrolando. Lo noto. Los asesinatos se suceden: un diseñador de zapatillas deportivas, un payaso de circo llamado “Zapatones”, un actor que hacia el papel del Príncipe en La Cenicienta…y mi amor, mi novedoso e ilusionante amor, que ha encontrado mis zapatos y que me pide que me los ponga para él…

Así que…yo estoy perdida. Y, él…él mi amante, estará muerto. Y como aún hay mucha Manoli en mí, quiero confesar , para que alguien me detenga y destruya ese bello y maldito par. Yo soy incapaz…

Y si Sko me oye, borrará este mensaje . Está muy alterada. Hace unos días la vi mirando estos zapatos en una shop on line

zap

Esto, se nos está yendo de los zapatos…

Voy a darle a publicar…Ahora mismo.

Ya los oigo. Ya lo noto…

 

 

Esa piedra…

Reedito este texto para advertir, de nuevo, de “esa piedra”…

He infringido una de las normas más sagradas de mi trabajo. Sé que me despedirán o, aún peor, me querrán detener y silenciar…Es posible que acabe mis días en una Embajada cualquiera, encerrado o… de tránsito eterno en un aeropuerto de un país que no tenga acuerdo de extradición…

No sé qué pasará después de esto, pero creo que es mi deber alertar a la población.

En enero de este año, recibo una llamada del Smithsonian , informándome que “la piedra” , puede encontrarse en mis coordenadas. Soy uno de los agentes secretos que participa en la búsqueda de “la piedra” en la Tierra. Estamos diseminados por todos los lugares del mundo, cubriendo unos 10 Kilómetros cuadrados cada uno. Nos movemos por nuestra zona, analizando todos los restos pétreos que encontramos…

No hay piedra en este planeta que no esté censada y controlada…

Nuestro objetivo es encontrar “la piedra”.

Sí, esa piedra…

En una de mis incursiones en trabajo de campo, descubrí un yacimiento de piedras muy interesante que conformaba  los restos ruinosos de un castillo medieval. Siguiendo el protocolo habitual, extraje muestras y envié el informe con las pruebas gráficas a La Central.

piedra

Han pasado ya siete meses en los que no he recibido noticias de mis superiores…hasta hoy.

Me han enviado un informe lleno de “Warnings” y  “Top secrets”  : una de las piedras que seleccioné, es… “la piedra”. Cuando me lo han notificado, un escalofrío ha recorrido mi espalda con una extraña mezcla de emoción y reverencia. He descubierto esa piedra…

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Nuestro trabajo es secreto y también, la existencia oficial de “la piedra “. No sabemos qué pasaría si la hiciéramos desaparecer o la modificáramos, ni que efecto tendría en el equilibrio del universo, si la elimináramos… Unos dicen que las cosas mejorarían-muchísimo- para el ser humano y otros, que si no existiera “la piedra”, nos veríamos incapacitados para aprender.

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Es un asunto polémico y delicado y la comunidad científica no se pone de acuerdo en lo que es más conveniente,  así que, de momento,  la orden, en caso de encontrarla,  es dejarla en el lugar en el que fue localizada pero con un micro-chip- especial –para- piedras que nos permita controlarla.

Pero…sabiendo yo que es “ la piedra”, ¿Cómo puedo dejarla ahí, para qué cualquiera tropiece con ella… de nuevo? Y es que no estoy hablando de la piedra filosofal (esa no existe, es una leyenda urbana). El tema es más importante…Nivel de seguridad máximo…Esta piedra es esa con la que el ser humano tropieza más de dos veces (y tres , y cuatro…). La del refrán. Esa piedra…

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Es mi deber hacerla visible y que todo el que se tope con ella, sepa que es esa piedra. Es una alarma visual. Creo que es imposible que pase desapercibida para un ser humano. Se podrán evitar esos tropiezos reincidentes que pueden amargar la vida…

Así que, violando mi juramento de Official Stone Ranger, la he pintado de vistosos colores.

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…Lo sé.

Soy un héroe…

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NB 1 :Del Instituto Cervantes:

Proverbio :  “El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra”

Ideas clave: Error – Torpeza – Reincidencia

Significado: El ser humano no siempre sabe discernir conforme a la razón y por esa causa no aprende de la experiencia y vuelve a equivocarse en una situación semejante.

 

 

 

Hacer balance.

lavanda

Ya no hay forma de dar marcha atrás. No sé si esto es un sueño o una experiencia entre mágica y mística pero…estoy aquí ¿Me habré dormido en el sofá? Lo último que recuerdo es estar encogida, llorando de pura tristeza, agarrada a aquel cojín…

Cada año, por estas fechas, me enfrento a eso que se llama “Hacer Balance”. A pocos días del 31 de Diciembre, todo el mundo se empeña en aglutinar las cosas buenas, las malas, las  expectativas, la esperanza y la desesperanz… Es un comportamiento de histeria colectiva: Balances, balances, balances

Los míos me llevan, inevitablemente, a un estado de frustración. Ninguno de mis planes se cumple… Ni mis deseos, ni mis sueños. Según el año, se añade a mi Balance alguna buena nueva, pero también las desgracias y los dramas de la vida. Y, yo, sigo transitando por el tiempo, como un poco despistada, afanándome en sobrevivir a cada nuevo día, pasando de año sin pena ni gloria…

Ni mis deseos, ni mis sueños…

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Pero en este mismo instante, nada de esto es importante. Ni siquiera esos deseos, ni los sueños… Estoy en este precioso bosque. Siento el aire fresco, que me acaricia la piel, como vistiéndome y protegiéndome del frío… Soy como el aire…Me siento aire…Me desplazo, deslizándome, bailando al son del viento, deleitándome con los colores hasta que llego a una puerta blanca, preciosa, en la que hay una cerradura con forma de corazón.

corazon

La toco con la mano, suavemente  y la puerta se abre. Al otro lado, un túnel de luz y hierba fresca. Quiero caminar por él…Noto la textura de la hierba en mis pies descalzos. Es suave y parece de algodón.

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Mientras avanzo, vienen a mí , imágenes preciosas de experiencias vividas en este año. No son grandes cosas, son nimias pero, a la vez, son híper bellas. Un abrazo inesperado, paladear un cucurucho de helado en una cala solitaria, una inspiración con aroma a tierra húmeda, la emoción del último capítulo de un libro disfrutado, un desayuno dulce después de haber hecho el amor…

Mientras paseo, vuelvo a sentir las emociones de pequeños instantes que parecían insignificantes pero que van sumando, añadiendo y conformando mi Balance de este año… La alegría de un encuentro fortuito, la satisfacción al estrenar aquella camiseta tan especial, el olor a limpio en unas sábanas de algodón, las lágrimas emocionadas en un cine,…Todas esas microsensaciones van acumulándose en mi interior y me dan una foto, real, del balance de este año que ya se va…

Ya estoy llegando al final…Veo preciosas luces blancas, que iluminan todo a su paso. Son estrellas…

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Allí, están mis deseos y mis sueños…Los veo todos, los imagino todos . Siento que están ahí, esperando que yo los haga realidad…No son nada, aún, pero están .

Al final del trayecto, me espera el equipaje. Son dos capazos de mimbre, sencillos, que contienen todas esas cosas sencillas…Me llevo todas mis experiencias, las que yo creía insignificantes, que ahora se han convertido en un tesoro de valor incalculable.

Ahí están todas. Y mis deseos… Mi Balance.

capazos

Cuando despierto, sé que todo ha sido un precioso sueño que mi mente, caprichosa, me regala con su recuerdo. Esto me extraña, ya que nunca me acuerdo de lo que sueño… Entonces, me llega un tenue olor a lavanda. Hay flores , en muchos rincones de mi casa y, allí, en una esquina al lado de la puerta veo los dos capazos…Están llenos y me sirven para recordar las cosas mínimas y bellas de las que he disfrutado.

Y mis deseos y mis sueños…

flores

Espero no olvidarlo este año que llega. Y saber disfrutar lo que los nuevos tiempos traerán ( si lo hacen) pero…confieso que cada tarde, me recuesto en el sofá y agarro ese cojín. Adopto la misma posición que ese día e intento dormir para ver, si hay suerte, y me vuelven a llevar a ese lugar, en el que todo aquello que parece insignificante, se vuelve…brillante.

De momento, no lo he conseguido. Mientras tanto, intento ir identificando esos pequeños instantes maravillosos que ocurren cada día y no dejar de pensar en los sueños…Cuesta pero…hay que ir llenando esos capazos.

 

Antípodas

Hay períodos en los que te sientes “Tierra, trágame”. Los acontecimientos te invitan a huir, a largarte, a desaparecer, a hacer que la tierra te trague y nadie te pueda encontrar…Estaba pasando una de esas etapas. Me sentía muy cansado y no sólo físicamente, también mi cabeza estaba a punto de explotar ante tantos asuntos a los que atender…Era consciente que mi equilibrio psíquico pendía de un hilo…

Fue entonces cuando me encontré ese extraño traje de buzo y el mapa. El traje era liviano y muy galáctico. Parecía del futuro…En cambio, el mapa estaba dibujado en una hoja manchada y amarilleada por el paso del tiempo. En el reverso, en una pulcra caligrafía, se explicaba el propósito del traje y dónde utilizarlo.

Básicamente, era un equipamiento especial para poder descender de un extremo a otro de la tierra, sin sufrir los inconvenientes de la presión, el aire, el magma y los efectos de la rotación. Con el traje de buzo, sólo tenía que saltar al túnel que cruzaba la totalidad del planeta, descender durante 42 minutos  a una velocidad de 600 Km/h y aparecería en el otro lado, exactamente en las antípodas de mis coordenadas de salto que , por cierto, estaban muy cerca de mi casa.

Me fui al punto que marcaba el mapa , destapé el tunel y salté .No me lo pensé mucho. Bueno, la verdad es que no me lo pensé nada de nada. Supongo que es por eso , por lo que estoy flotando en el océano , a merced de las olas, protegido, eso sí,  por mi traje de buzo galáctico…

Fotografías: A.Pederson.

Notas

En geografía, el antípoda o los antípodas (del griego anti: opuesto y pous, podós: pie, del pie; también son correctas las formas femeninas: la antípoda o las antípodas) es el lugar de la superficie terrestre diametralmente opuesto a otro lado de una posición en particular; es decir, el lugar de la superficie terrestre más alejado.

Los países que tienen sus antípodas en tierra firme son minoría. Teniendo en cuenta que las tres cuartas partes de la superficie terrestre están cubiertas de agua , la mayoría de túneles terrestres llevarían a un océano.

 Si quieres saber cual es el punto opuesto a tu ciudad, aquí.

https://www.freemaptools.com/tunnel-to-other-side-of-the-earth.htm