Ganímedes

Twitter es una red social :  millones de seres humanos conectados, leyendo, escribiendo y opinando sobre algo. En demasiadas ocasiones es una plaza favorable para la crítica descarnada e insultante. Otras veces, se dan casos de solidaridad y ayuda en cadena que te hacen recuperar la esperanza lo que dura en el #TrendingTopic.

Hay twitteros muy interesantes : de los que se puede aprender, de los que ofrecen información seria y de los que entretienen, pero hay un número inmenso de opinadores compulsivos. Si la fuente o el autor no es oficial, lo que lees es lo que otra persona piensa de una u otra cosa. Cualquier persona, cualquier opinión.  Por ejemplo ( y me entristece recordarlo)  lo que Miguel Bosé opina del #covid, las vacunas y el 5G.

Como opinar es libre y gratis , cuando entro en Twitter , activo un filtro súper selectivo para intentar no confundirme. Es por eso por lo que hace unos días,  hice caso omiso a los avisos de detención del Papa Francisco y el apagón simultáneo en el Vaticano, Berlín y París, pero… lo de Ganímedes me dejó con la mosca tras la oreja. “Última Hora/NASA/ Se detecta señal de radio procedente de Ganímedes”.

“Ganímedes es la la luna helada más grande que tiene Júpiter. La sonda Juno la ha sobrevolado y ha encontrado señales de radio”

Ganímedes tendencia mundial.

Photo by NASA on Unsplash

Pertenezco al grupo de humanos que sí que cree en la vida extraterrestre. Es más, me parece soberbio plantear que, en un marco de tal magnitud , que ni siquiera podemos entender,  como es el Universo, pensemos que somos la única forma de vida viable. Eso sí, no creo que hayan venido nunca por aquí y si lo han hecho, han salido huyendo. Seguro. Pero que un día, se detecte o se comunique con una señal que no proceda de la tierra no me parece descartable. Para nada.

Photo by Paul Gilmore on Unsplash

Después, ya vendría el relato de ciencia ficción : los seres de Ganímedes son buena gente extraterrestre, mucho más evolucionados mentalmente y nos van a dar las claves para salvar la humanidad. O no. Son depredadores de recursos del planeta que solo quieren nuestra energía, nuestra agua o nuestros cuerpos como stock de su despensa alimenticia. Lo de Ganímedes da mucho juego.

En seguida descubrí que lo que se detectó fue una “emisión de radio decamétrica” , producida por nuestras sondas y aparatitos. Para saber más, aquí.

Photo by Hafidh Satyanto on Unsplash

Así que, durante unos minutos, vía Twitter,  me ilusionó saber que había vida ahí fuera. Después, valoré la posibilidad que los Ganímedanos vinieran a salvarnos, después que no, que vinieran a comernos y en ese intervalo, ya supe lo de la radio decamétrica.

El Papa todo Ok y lo de los apagones, nada de nada.

Mea Culpa

Photo by Charles Deluvio on Unsplash

Yo me alegro muchísimo de que se vaya Trump. No es por adhesión a una u otra ideología política. Me da igual que sea rojo o azul. Hay una incapacidad de liderazgo que se torna en un “anti-liderazgo” peligroso y violento. Perturbador. Ahí hay mucho material de estudio para las Ciencias de la Salud Mental, Sociología y Ciencias Políticas.

Me alegraría que se fueran todos los que asumen esas posiciones de confrontación y crispación en todos los países del mundo. También en el mío…

Las generaciones que vienen tienen mucho trabajo por delante porque la nuestra, ha fracasado en esto de la concordia y la conciliación. Les dejamos un planeta hecho unos zorros y un estilo político miserable y viciado en el que los que piensan diferente son incapaces de acordar ni siquiera en lo que están de acuerdo. Ni la grave situación de pandemia mundial ha cambiado las cosas.Triste.

Estos días, veía en televisión a los niños, felices,  jugando con la nieve, y no podía evitar pensar : ¿Cómo disculparnos? ¿Cómo pedirles perdón por el futuro al que les enviamos?

El niño de cuatro años, enfundado en un mono de invierno, tapado con gorro, mascarilla y bufanda, riendo con esa energía infantil tan pura, le tira una bola de nieve al cámara, pero me impacta a mí, directamente en el corazón.

¿Cómo solucionamos esto?

Primera flor caída.

En este 2021, ha caído la primera flor de la camelia.

Lo ha hecho según los cánones de los expertos : no ha ido pétalo a pétalo, la flor ha caído entera. Me la he encontrado así, después de la lluvia.  No he podido oír ese sonido que relatan los poetas japoneses, el “bo-to”, de la flor al caer…

Mientras tanto, ahí fuera, la pandemia va creciendo casi exponencialmente, en Estados Unidos asaltan el Capitolio y la nieve deja a medio país colapsado. Pero van vacunando. Bien.

Creo que voy a sentarme a mirar la camelia, esperando que caiga otra flor. Prefiero oír el “bo-to”, que las noticias.

La piedra sigue ahí.

“El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”

Hace ya ocho años, escribí un relato breve , titulado “Esa piedra”, que reedite en el 2018 y que vuelvo a enlazar en este 2021.

La inspiración fue una piedra que encontré y que después pinté. Aún la tengo conmigo…

El relato se centra en la desobediencia del protagonista que decide pintar la piedra para que sea visible y llamativa y uno no se pueda tropezar con ella. La piedra en cuestión es esa con la que el ser humano va tropezando de forma continuada a lo largo de su vida (aunque se diga que solo son dos veces) .

Hoy vuelvo a sacar “Esa piedra”, en su versión pandémica o coronavírica, porque tengo la sensación de que estamos tropezando demasiadas veces con ella . Los profesionales de la Sanidad alertan y la pintan de colores cada vez más estridentes pero los que llamamos ” nuestros gestores ” ( ya no sé a quién me dirijo, si por Comunidad Autónoma, por ciudad, por país, por continente o por galaxia) siguen sin ver la maldita piedra.

Terrible.

Significado del Proverbio “El ser humano no siempre sabe discernir conforme a la razón y por esa causa no aprende de la experiencia y vuelve a equivocarse en una situación semejante”. (Instituto Cervantes)

#NuevaRealidad ( Fin de año.)

El resumen de este año nos lleva a lugares comunes definidos en palabras como estas : irrealidad, confusión, miedo, ansiedad, tristeza, incertidumbre , soledad, pérdida, resignación…También nos unen otros espacios colectivos con palabras más bonitas : comunidad, solidaridad, civismo, responsabilidad, emoción, afecto, empatía y…vacuna.  A principios de enero, nadie se imaginaba que “vacuna” sería sinónimo de “esperanza”…

Ojeando las entradas del blog, que tan terapéuticas fueron para mí en tiempos pandémicos , he revivido el temor con el que fui al garden a buscar perejil y me vine con una albahaca pequeñita. Iba más protegida que El Mandaloriano y mi rapidez en entrar y salir, fue asombrosa.

Los ratitos de riego, cuidados y extras que me dio la albahaca ( el aceite aromatizado, por ejemplo) me permitieron distraerme en el confinamiento.

En esos instantes, estaba solo yo y mi albahaca, en un marco mental mucho más allá del maldito virus .

Meses más tarde, planté un olivo.  Dicho así, la fotografía desmerece, pero…es un olivo de verdad. Confieso, por eso, que es muchísimo más aburrido.

La albahaca me dio más juego, pero, finalmente, acabó su ciclo y fue sustituida en mi proceso de “planta terapéutica” por una camelia.

Y en eso estoy, con una planta que florece en invierno. De un color rosa intenso.

Así está ahora. Preciosa. Vitalista y esperanzadora.  

Como espero que sea el año que viene para todos.

NB : Eso sí, a la que pueda, vuelvo a plantar albahaca…

#NuevaNavidad

Tengo dos deseos para estas fiestas:  abarcan a todos en el presente, pero, sobre todo, en el futuro.

#Cuidarosmucho

Feliz Navidad.

Photo by Joanna Kosinska on Unsplash

#NuevaRealidad (Conjunción)

Voy a salir a ver el espectáculo nocturno.

Tiene algo de trascendental que la conjunción de Saturno y Júpiter, a la distancia que estarán , no se haya producido desde el año 1226.

Hace casi 800 años…¿Cómo debían ser las cosas por aquel entonces, en la Edad Media? En esa época, tendrían baja contaminación lumínica, eso seguro. Se iluminaban con fuego. Las noches, precisamente por el factor luz en invierno , eran noches desiertas en las que no se realizaba ninguna actividad. Como un confinamiento de los de ahora. No es la Edad Media la época a la que me gustaría viajar : la asocio a la suciedad, la peste, la pobreza. La esperanza de vida era de 30 años… No creo que estuvieran muy por la labor de salir de sus viviendas a observar la conjunción de Júpiter y Saturno…

En este 2020, nos molestará la luz de las farolas de la ciudad. No sólo la contaminación lumínica, también la polución nos fastidiará las vistas. Coincidiremos en noche desértica por los toques de queda, pero nuestra esperanza de vida está en 86 años ( mujeres)/80 años (hombres). También tenemos una pandemia entre manos, aunque ahora tenemos ciencia avanzada. No comprendo como aún hay quien duda de las vacunas. Para ir a preguntárselo a los habitantes de la Edad Media …

Photo by Adrian Pelletier on Unsplash

Dicen los astrónomos que se podrá ver una conjunción parecida en el 2080. Dentro de 60 años : ¿Cómo veremos la conjunción los terrícolas? ¿Qué daños le habremos hecho al planeta en seis décadas? ¿Habrá contaminación lumínica o la atmosférica nos habrá obligado a vivir resguardados del exterior? ¿Habrá agua potable para todos? ¿Otra/s pandemia/s? ¿Habremos aprendido algo y el mundo se estará reconvirtiendo en sostenible y alucinaremos viendo en el cielo lo preciosos que están Júpiter y Saturno, en conjunción?

#NuevaRealidad (Píldoras de Xmas’20)

Día de Navidad. No esperábamos a Allison.

Hay hogares , en los que, en la época navideña, se decora cualquier espacio potencialmente viable con los motivos de la época. También pasa con los utensilios susceptibles de ser decorados. Por ejemplo, este desatascador.

Esto sí que es tener un abeto de Navidad en casa. Literalmente, ocupando toda la casa…La naturaleza siempre gana.

Unas tarjetas navideñas.

2020 de NolaLouLou

Lista de Navidad de SaucyAvocado

Así va a ser, de TopHatAndMonocle

#NuevaRealidad ( Una pregunta).

Photo by Andrew Measham on Unsplash

Hay el Mensaje en una botella -típico-que te encuentras en el mar… Nunca he encontrado una botella con mensaje en su interior ni conozco a nadie con esa experiencia pero leí hace un tiempo la noticia de un niño ruso, que sí encontró su botella con mensaje de un niño alemán, de cinco años, escrito 23 años antes. En él, consignaba una dirección para que el que lo encontrara, le respondiera. Dos décadas después, el niño ruso escribió una carta a esa dirección en la que aun vivían los padres… Alucinaron, claro.

También hay mensajes que nunca llegaron a su destino. En un pueblo argentino, detuvieron a un cartero que tenía más de 7000 cartas en su casa que no había repartido nunca.

Photo by Waldemar Brandt on Unsplash

Y mensajes que son denuncias. En un reportaje sobre las condiciones laborales en China, una de las empleadas de una fábrica de jeans, cosía etiquetas en las que denunciaba las extremas condiciones y los abusos cometidos en esa empresa. Tú, en cualquier país Europa, podías comprar una de esas prendas y encontrar ese mensaje.

denuncia

Los mensajes de socorro de las niñas que trabajaban para las monjas,en nuestras ciudades, en los años 60. Estaban en orfanatos e internados y las hacían trabajar. Explotación infantil. Oía el relato de una mujer, que un día fue una de esas niñas. Cosían, sin descanso, muñecos de trapo para las confiterías. El interior se rellenaba con caramelos y ella, aprovechaba para introducir mensajes, pidiendo que avisaran a sus padres y denunciando su situación con datos concretos, nombres, direcciones…Nunca tuvo noticia de que nadie hubiese descubierto sus notas en aquellos muñecos de golosinas…

pregunta

Me he preguntado qué sería de esas notas. Si alguien las encontró. Las leyó. Se las creyó. Pasó de ellas. Intentó hacer algo o no hizo nada…Eran otros tiempos, lo sé, ahora hay más posibilidades de dar visibilidad a la denuncia pero una cosa ha llevado a la otra y me he preguntado: ¿Qué hubiese hecho yo si me hubiese encontrado un mensaje así?

Esa es “la pregunta.”

#NuevaRealidad ( Una flor sin fragancia.)

El pasado mes de octubre me regalaron una camelia ( Camelia Japónica). Es un pequeño arbusto, también llamado Rosa de Invierno de Japón, con hojas perennes de color verde intenso y unas flores que funcionan al revés que las que yo conozco : florecen de invierno a primavera.

Me alegra tener flores en casa en este mes de diciembre …

Proceden de Asia y se introdujeron en España en el S.XVI y aquí,  dónde mejor se aclimataron,  fue en Galicia . Especialmente Pontevedra , un paraíso de las camelias.

De las muchas curiosidades que he encontrado sobre este precioso arbusto, hay dos que me han llamado la atención. El resto, me las reservo para contarlas al ritmo que vaya floreciendo este precioso arbusto durante este extraño invierno. Flores potenciales no le faltan…

Una de esas peculiaridades es que las camelias carecen de fragancia.

El olor, el color y la forma son los mecanismos más comunes que presentan las plantas para atraer a los polinizadores. En este caso, para favorecer la atracción se compensa con flores más vistosas y sugerentes, pero…no huelen.

Otra de esas curiosidades es el “bo-to”. Es la transcripción del sonido con el que los poetas japoneses describen la caída de los pétalos, pero, atención, no van cayendo poco a poco. Son solidarios los unos con los otros y se caen todos a la vez. Esta característica la podré experimentar en directo para corroborarla. La magnífica flor que estoy fotografiando debe caer entera y, si hay (mucha) suerte, estaré ahí para oír el “bo-to”.

Doy la bienvenida a la camelia que, aunque no sea fragante es preciosa y se ve que hace un ruidito monísimo cuando cae la flor.