Devolución.

Este texto data del 2012, lo publiqué un 22 de enero, como hoy…

No devuelvo.

-Hola, muy buenos días señorita. Vengo a hacer una devolución.

-Buenos días.Efectivamente, se encuentra en el Departamento de Devoluciones. Antes de empezar el procedimiento, permítame una pregunta: ¿Dónde nos ha conocido?.

-He visto su anuncio en la prensa…y en la televisión.

-De acuerdo. Dígame, ¿De cuantos años es la devolución?

-Lo he pensado muy bien…Devuelvo 20 años aproximadamente.

-20 años. Bien. Déjeme que le haga unas preguntas. Son obligatorias para hacer efectiva la devolución. Supongo que comprenderá que es una decisión muy trascendental cómo para dejarla en manos de un impulso. Nuestro test, tiene como objetivo determinar el grado de conciencia que tiene Ud. sobre las consecuencias de la devolución.

– ¿Consecuencias? Yo lo que quiero es volver a veinte años atrás. Nada más. Es muy simple.

– Como ya sabrá, nuestro sistema vital sólo permite una devolución por ser humano. Es una decisión irrevocable e irrepetible.

-Eso ya lo sé. Por eso vengo ahora. Ya he esperado mucho tiempo ¿no le parece?

-Eso depende de cada uno. Veo muchos casos diariamente y no hay un patrón común que defina cuando uno quiere devolver años de vida. Solemos tener sobredemanda de peticiones en los cumpleaños de “ceros” : Los 30, los 40, los 50 , los 60 … Algunos en los “cincos” , pero son menos. Son momentos en los que nos paramos a mirar nuestra vida y en, algunos casos, lo que vemos no satisface nuestras expectativas…pero eso suele ser una percepción pasajera. Cuando acabamos con el test y pasamos a la firma de condiciones (lo que ustedes llaman la letra pequeña del contrato), esta sensación se desvanece lo suficiente como para no seguir adelante con la devolución.

-Entiendo. Pero en mi caso, sé que quiero devolver 20 años. Hágame el test y veamos el resultado.

Unas horas después….

-Bien, los resultados de la prueba nos indican que Ud. quiere devolver veinte años de vida. Exactamente- corríjame si me equivoco- desearía volver a tener 25 años.

-Sí. Así es.

-Los datos cognitivos confirman que está plenamente seguro de su decisión. Sabiendo todo esto y tras asegurarnos que está en plena posesión de sus facultades mentales,  debo informarle de los siguientes aspectos que afectan al proceso de devolución. Son absolutamente confidenciales. Al entrar aquí, ha firmado un contrato de confidencialidad por lo que no podrá repetir estas palabras fuera de este recinto. ¿Lo entiende?

-Lo entiendo.

-Bien. Vamos allá:

1) La devolución es única. Sólo se puede realizar una vez en la vida.
2) Su traslación a veinte años en el pasado, no alterará esta dimensión pero,  una vez trasladado, no tendrá conciencia de esta vida.
3) No recordará nada de lo que ha vivido anteriormente. No acumulará conocimientos ni experiencias.
4) No podemos asegurar que su vida vaya a evolucionar de la misma forma. No sabemos si se encontrará en las mismas situaciones que le han llevado hasta su vida actual.
5) Los veinte años a los que renuncia, quedarán completamente borrados del disco duro del cosmos.

– Espere un momento… Eso significa ¿Qué no voy a coincidir con mis seres queridos? ¿Mi familia?

-Podría ser que sí, pero no se lo podemos asegurar. En su nueva etapa vital, puede tomar decisiones diferentes que afecten a la evolución de su vida, tal y como hoy la conoce.

-Eso no lo sabía…No podría vivir sin … No sé…Aun así, tengo una sensación de tristeza y de insatisfacción que me obliga a plantearme si vale la pena seguir así, con esta vida triste …. Y teniendo esta oportunidad…No sé. Ahora me ha hecho dudar.

-No se preocupe. Esto suele ocurrir frecuentemente .Cuando nuestros clientes conocen las características de la devolución, dudan  llevar hasta el final el proceso. Para estas ocasiones, en las que ha pasado el test pero no ha respondido positivamente a la “letra pequeña”, les ofrecemos la posibilidad de una conexión “revival” para que puedan decidir con seguridad.

-¿Está incluida en el precio?

-Por supuesto. Por favor, sígame a la sala de proyecciones.

Unas horas después…

-He visto mi vida pasar por delante de mis ojos. Les felicito, el sistema es impresionante.

-Y ¿Cómo se siente ahora?

-Ya no dudo. He visto todos los momentos. Los malos y los buenos. Y, le parecerá mentira, pero los malos han pasado por mi retina y me han emocionado pero… los buenos…Los buenos los he vuelto a sentir en mi piel. Las risas, los abrazos, las sonrisas, las reuniones, la familia, los amigos, el amor,…Tantas cosas buenas que no recordaba. No puedo deshacerme de ellas.

-Me alegra oír estas palabras. Justamente tengo lo que necesita. Una oferta irresistible, perfecta…No podrá decirme que no.

-¿Y entra en el precio?

-Pues, mire, no. El programa que yo le ofrezco es mucho más importante que la simple devolución. Es un coaching personalizado que le permitirá volver a sentir esas cosas maravillosas de la vida que ha olvidado. Todo sigue ahí, a su disposición pero está Ud. afectado de una ceguera hacia la positividad que le ha traído hasta aquí. Para devolver veinte años de su vida actual.

-¿Coaching? ¿Qué es coaching?

-Es una especie de “entrenador personal”. Le ayudará a recuperarse de esta crisis y, lo más importante, le enseñará a disfrutar de esta vida.

-¿Y funciona?

-Créame. Es lo único que funciona.

-De acuerdo. Me interesa. ¿Qué tengo que hacer?

-Tome este volante y diríjase al Departamento de Coaching. Está en la última planta del edificio. Le estarán esperando.

-Muchas gracias, señorita. Ha sido de gran ayuda.

-Gracias a Ud por contratar nuestros servicios.

Esperó a que el cliente cerrara la puerta para sacar un largo calzador del cajón. Era lo único que llegaba bien a su omoplato y le permitía rascarse a diestro y siniestro, hasta casi sentir dolor…No sabía quien había sido el iluminado que había decidido que el uniforme debía ocultar las alas…Todos los ángeles del departamento habían expresado sus quejas y no le extrañaría que cualquier día hubiera una rebelión y acudieran, todos, con las alas descubiertas. Había rumores y si se lo proponían, no diría que no… El picor era irresistible.

Recordó al hombre que acababa de salir. Matrimonio fallido, dos hijos a los que casi no veía, el paro y la enfermedad de los padres… Eran suficientes factores para que aquel pobre mortal no tuviera ilusión…Ilusión, ¡Tenía que llamarla! Descolgó el auricular y marcó la extensión del departamento de coaching :

-¡Ilu! Hola, querida, ¿Cómo estás?

– Muy bien. Todo sería perfecto si no fuera por este escozor que tengo en la espalda. Mis bellas alas están sufriendo mucho. Me está costando mantenerlas ocultas, la verdad.

-Creo que pronto habrá acciones al respecto. El Comité está hablando de iniciar alguna protesta visible para solucionar la situación.

-Fantástico. Me apunto a lo que sea. ¿Qué tal en Devoluciones?

-Una mañana tranquila, la verdad. Sólo hemos aceptado una devolución de cinco años.  Te llamo para decirte que te envío un cliente a recuperar la ilusión. Con la oferta de la devolución, ha picado el cebo y ha comprado el coaching. !Ya tenemos a otro para recuperar!

– No bato las alas, porque no puedo…Te dejo, ya ha llegado. Lo veo en el monitor…

Ensayo y error y error…

No hay forma de aprenderlo. Vas equivocándote, día a día, mes a mes… Casi cada instante.

¿Te acuerdas de aquel día, en el qué te pasó aquello tan importante, que te hizo replantearte cómo vivir tu vida a partir de ese aquello? Todos hemos tenido uno de esos días y nos ha pasado un aquello tan importante… Muy pocas veces, se produce esta reflexión de cambio ante la felicidad…Suele tener mucho que ver con la pérdida y las ausencias, con la enfermedad, con el trauma… Y cuando pasa, tu perspectiva, a corto plazo, es la de la voluntad de transformación: voy a hacer esto, lo otro. Voy a ser distinto. Voy a tomarme las cosas de otra manera. Voy a vivir de forma diferente. Voy a mejorarlo todo…

Pero se pasa la frontera del corto al medio plazo. Y uno se va haciendo al modus vivendi anterior, porque hay un sistema estructurado a tu alrededor. El entorno sigue interactuando y el aquello se va olvidando, de la misma forma que cualquier dolor se va atenuando con el paso del tiempo.

Y, sin quererlo, te encuentras, de nuevo, en el mismo puerto del que partiste. En la rueda que gira sin parar. Formando parte de ese engranaje del que tú eres una pieza más.

Cuando todo está en marcha, sólo falta que un aquello tan importante vuelva a sacudirte, porque es fácil tener varios de aquello tan importante en una vida… Entonces, vuelves a replantearte las cosas. Aparece la actitud volitiva de cambio y todo sigue hasta el medio y el largo plazo en el que la voluntad se agota. El mismo ciclo: ensayo y error y error y error…

Y, ahí estás, esperando aprender.

Esperando el impulso para cambiar el ciclo…

NB : Dicen algunos,  que hay seres humanos que lo han conseguido.

Cambios.

 

Hoy nos ha visitado un amigo de mi hermano que hacía 28 años que no venía a España…Ha sido una experiencia muy alegre, afectuosa y…curiosa. Este chico se fue con quince años. Atesoró unas imagenes y unos recuerdos que esperaba encontrar con cambios pero … tras su primer contacto con todas las zonas recordadas estaba traspuesto.

Confuso. Flipado.

Para llegar del aeropuerto, en un camino que él creía archi-conocido , ya se ha encontrado con los “cambios”. “Antes había una carretera , ahora hay una autovía, una autopista que conecta con dos rondas y la comarcal.”. La playa que él recordaba ya no es tan parecida a sus recuerdos. Ha mejorado en cuanto a iluminación, pero han desaparecido casi todos los chiringuitos en la arena y ” también se han comido la arena “ y cuando lo ha dicho, yo también he tenido la sensación de que la playa se había empequeñecido. Dónde había un pinar y una fuente natural, ahora hay un parking. Del agua, ni rastro. Dónde estaba el Campo de Motocross para aficionados, ahora hay un bloque de pisos alto standing.  El camino al bosque, en el que se escondía cuando había hecho alguna gamberrada, ahora es una zona de casas, urbanizada.  “Es como visitar otro lugar pero con la gente del lugar que esperabas”. O sea, una sensación extraña.

Visto con sus ojos y a traves de sus recuerdos, he llegado a los míos y he visto, de nuevo, como era ese lugar hace casi 30 años. Y muchas cosas son mejores ( ya no se va la luz cuando llueve, por ejemplo) pero , en lo que se refiere a la gestión del espacio, lo hemos hecho francamente mal.  Lo que nuestro amigo ha echado de menos es el pedacito de naturaleza al que estaba acostumbrado: Un poco de playa, aun poco masificada, amplia y limpia o los caminos de pino mediterráneo que recorría en bici en aquellos veranos de la infancia…

El recuerdo de esa “belleza perdida” le quedará para siempre porque existió ( doy fe) pero le cuesta mucho señalar esa zona de lujosos bloques de pisos  y decirles a sus hijas : Mirad, aquí jugaba vuestro papi…

Rememorando aquellos otros tiempos,  he pensado en Regreso al Futuro y que ojalá Doc y Marty McFly aparecieran por aquí con su Delorean. Con un coche que nos dejara viajar al pasado, podríamos avisar que no deben cargarse el pinar, la playa, el bosque…

 

 

Party Art (o el cuadro que inspira una fiesta).

Idea

En el despacho de casa , tengo colgado un cuadro. Es uno de tantos, de esos que ya ni miro al entrar. Están ahí y punto. Los he integrado en mi vida .

Hoy se ha caído uno de esos cuadros. Era un riesgo ya previsto, ya que fui yo la que lo colgó…Al tenerlo en mis manos, de repente, lo he mirado con más atención. Es una explosión de colores ( y creo que “explosión” es una buena definición) y está lleno de risas y grandes momentos. Y es del año 2.000… ¡Madre mía, casi es vintage!

partyart1

Se pintó a seis manos, en la noche del 31 de Diciembre de 1999 al 1 de Enero del 2000. Era un momento “especial” con todo aquello del nuevo milenio y quisimos que los que estábamos, tuviéramos un recuerdo especial de la efeméride.  Tal vez  -visto el resultado pictórico- la apuesta fue arriesgada…

En una habitación, había tres caballetes con tres bastidores para pintar un cuadro. Había pinturas de todos los tipos y pinceles. Cada persona , entraba en solitario y pintaba su parte de cada lienzo. Pasamos  los seis por aquella habitación, antes de las campanadas y una hora después de ellas ( en esa franja, debo decir que los “pintores” se descontrolaron un poco. Euforia y eso…)

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Yo hacía unos meses que había empezado a “pintar” pero para el resto , era la primera vez que ponían color a un bastidor de lino, preparado, de los de verdad.

Iban equipados( a todos, les hice poner un delantalito)  y tenían pinceles y pinturas, olores nuevos … Todo ordenadito, dispuesto para el ataque.

Artparty3

Cuando te estrenas en esto del lienzo en blanco, te da un subidón. El pincel se impregna de ese rojo brillante y ¡zasca! lo aplicas al bastidor y después, mira, unos borrones de amarillo, azul, verde…No hay límite.

Entre amigos, cava y buena música fue saliendo algo…Y ese algo, divido en tres partes, es lo que tenemos colgado en las paredes de nuestras casas.

Artparty2

Una de las condiciones era que esa obra tripartita, saliera como saliera, debía estar presente en nuestro hogar. Uno de ellos era horroroso aunque, ahora, impregnado de esas risas de antaño,  lo veo hasta bonito. Para repartirlos, hicimos un sorteo y cada uno lo colgó donde pudo…

Hoy, diecisiete años después, tienen un valor incalculable.

PartyrtResultado

  NB 1 : Este cuadro está realizado por adultos… ; – )

NB 2 : De los tres, el mío era el segundo mejor…

 

Atascados en 1972??

Estos días he estado ordenando libros…Entre las joyas de la corona que me he guardado para relectura y futuras reflexiones, estaba uno de los libros preferidos de mi padre.

Es del humorista gráfico y escritor catalán Jaume Perich, conocido como El Perich. Fue un maestro en la crítica social y política en tiempos en los que hacerlo era más difícil que ahora …El libro en cuestión es “Nacional II”.

Además de las viñetas, siempre aparece El Perich escritor-pensador con perlas como estas:

Nuestra sociedad.

En nuestra sociedad todo el mundo cree que la honestidad debe ser una cualidad ajena.

Maravillas de la Humanidad.

Las tres cosas más extraordinarias que ha inventado el hombre son: a) libertad, b) democracia, y c) la posibilidad de no utilizarlas para nada.

Releyendo este “Nacional II”, he sentido que se hacía una radiografía a nuestra sociedad actual, no a la de hace 46 años…Y es que el libro se publicó en 1972 y, salvo alguna excepción, parece que nos hemos quedado atascados, que la cosa no ha avanzado como era de esperar…

 

 

Acabo con uno de sus consejos:

Consejo

Carpintero a tus zapatos.

El Bosque de las Hadas.

Doy un paseo por el bosque, uno de esos sencillos, de los que sirven para respirar, para mirar y para oír el susurro de las hojas, las que pisas y las que caen… En medio del camino, me encuentro una señalización. Es extraño, nunca la había visto allí…

Y la sigo…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

He estado en el Bosque de las Hadas…

Game Over navideño y lunes…

El período navideño, ha acabado oficialmente.

Ya he guardado mis duendes, mis luces y las estrellas varias, en una caja de cartón en la que he escrito: “Adornos de Navidad”. El año que viene, la buscaré entre todas las cajas ( hay algunas , arrinconadas en un espacio al que no tengo fácil acceso, en el que estoy segura que hay varias cajas más en las que también pone “Adornos de Navidad”) y toda esas cosas volverán a cobrar vida.

Es el Game Over de la Navidad 2017.

Foto de William Montout de Unsplash

Ahora toca seguir el ciclo. Cajas guardadas, un invierno por el que transitar y ,en el horizonte, la primavera que parece que no pero ya veréis como ya casi estamos allí.

Y como es lunes :

#2018

Ya estamos acabando el año. En menos de 48 horas, traspasaremos esa frontera artificial, creada por el hombre para regularnos en el tiempo, y accederemos a un nuevo espacio temporal. No lo haremos todos, que el planeta es muy grande y no nos hemos puesto de acuerdo, en eso del día en el que comienza el nuevo año …Por poner unos ejemplos:  En China, como siguen un calendario lunar, el año nuevo se recibe entre el 21 de enero y el 18 de febrero, en Tailandia el 14 de abril, en Etiopía el 11 de septiembre y en la India, a mediados de noviembre.

Sea cual sea el momento, suele haber una celebración y en cada país, una tradición. Según la ubicación geográfica en la que estemos desarrollando nuestras vidas, nos tocará hacer alguna de estas cosas:  las doce uvas españolas, el beso justo antes de las 12 de los americanos, las lentejas en Italia, el saltar de una silla, de los daneses o el «joya no kane» japonés que hace que se toquen hasta 108 veces las campanas de los templos budistas , en la transición de la medianoche al día uno…

Sea como sea lo hemos estructurado como un rito de deseos y de peticiones. De atracción de buenos augurios. De destrucción de la mala suerte. De metas y objetivos.

Para algunos, es importante. Esa marca temporal, como un post-it en un mar de folios del año de vida que ha pasado, dice: “A partir de ahora: esto, aquello y lo otro”. Para otros, es una Celebración, con todas las letras. Sobre todo, aquellos que dejan atrás los “esto, aquello y lo otro ”, que han ido poniendo obstáculos en el transcurrir del calendario. También están los que lo transitan en el “Pack Fiestas Navideñas”. La única pretensión es pasar un buen rato, en una más de esas fiestas que componen el pack, hasta la Noche de Reyes que ya se acaba la oferta…

Yo, por mi parte, quiero incluir a todas las tipologías en mi felicitación: a los que hacen la lista de deseos, a los que les da igual, a los que lo celebrarán, a los que lo harán otro día y además, preferiría no acortar tanto los plazos y desearos una Feliz Vida. ¿Por qué solo Felicidad en el Año Nuevo? ¿Y los años que vendrán?  ¿Por qué no ampliar el horizonte? Por pedir que no sea…

Así que, a todo aquel que lea esto:

¡Feliz vida entera!

Photo by Florian Klauer on Unsplash

Vaya semanita…

Esta semana, viene cargadita: comidas de empresa, últimas compras navideñas, el día de la lotería y, en Cataluña, para acabar de rematar, el 21D elecciones autonómicas. Después de todo eso, llegará el fin de semana y ya estamos en Navidad.

He pensado que hubiese sido bueno, que las elecciones fueran ya pasada la noche de los Reyes Magos. Más que nada, para poder utilizar la carta a Sus Majestades y pedir que nos obsequien con políticos profesionales y de nivel. Competentes. Eficientes. Y si puede ser, que los repartan entre todas las ideologías, posturas y bloques para que, con su eficiencia, competencia y nivel, no tengan ningún reparo en hablar de todo y con todos. Y una vez intercomunicados, que fuera posible ponerse de acuerdo en puntos básicos y necesarios para la buena convivencia y la buena vivencia de los ciudadanos, al margen de ideologías, posturas y bloques.

Y como lo de los Reyes Magos dicen que no tiene mucha fiabilidad (he oído por ahí que son los padres), lanzo este post-mensaje-desesperado a los dioses, duendes, divinidades, alienígenas, poderes ocultos, espíritus, y toda aquella entidad que posea “magia” para ver si se puede conceder ese deseo, con carácter de urgencia y aunque sea fuera de fecha.

La Sra Nis y el Sr. Se.

El origen de este DIY, está en una jornada dedicada a ordenar el armario y, básicamente, a hacer un harakiri de camisetas. O sea, prescindir de esas que llevan conmigo más de una década y que, por una extraña razón, me siento reacia a reciclar, aunque lleven años encerradas sin ver la luz.

Inmersa en la labor de orden y concierto, he encontrado un cuello de pelo sintético que saqué de la capucha de una parka. Nunca me lo he puesto…También, aquel jersey de color caqui que me puse hasta casi deshacer el algodón y que acabó con un manchurrón de lejía en el centro…Y la camiseta marrón, destinada al mundo de los trapos.

Al ver el cuello peludo, me he acordado de un DIY que guardé para unas futuras píldoras navideñas. La creación de un Tomtenisse, un duende navideño escandinavo, encargado de la protección del hogar.

Así que , cosas del puente, me he puesto manos a la obra…Al final, me han salido dos. La Sra Nis y el Sr. Se son mis duendes navideños.Voy a estar super-protegida…

Son imperfectos, como es habitual en este blog. Los gorros son un poco amorfos, las narices no acaban de estar conseguidas, pero ya tienen un lugar en mi casa. De ahí, no los mueve nadie… ; – )

NB : Facílisimo, por cierto. Incluso para torpes como yo…