Te voy a llevar al huerto, again.

Ayer os hablaba de la triste desaparición de mi huerto urbano y que fue un elemento inspirador para escribir una novelita de 50.000 palabras (“Te voy a llevar al huerto”) de esas que se clasificaban como chick-lit, que no es otra cosa que una historia de amor, alrededor de un huerto.

Nunca suelo releer lo que escribo, pero, con los sentimientos a flor de piel por la autodestrucción del cajón de madera contenedor de mis hortalizas y verduras, lo he hecho en plan homenaje. La verdad es que me lo pasé en grande, escribiendo esta historia y me ha vuelto a pasar, leyéndola. No hay que olvidar que no soy imparcial…

La mayoría de textos sobre el huerto, son los que iba publicando en el blog, que se convirtió en la bitácora de la evolución de mis tomates asesinos, los ajos rebeldes, la lechuga Pepita, las guindillas contorsionistas o los diez cacahuetes. Estos posts se convirtieron en parte esencial de la historia.

También recuerdo la dificultad para escribir las escenas de sexo. No había manera. O las veía cursis, o demasiado realistas. Tuve que buscar el equilibrio… Costó lo suyo.

No sé el motivo por el que dejé que los personajes protagonistas se llamaran Calixto y Melibea. Aunque el tema de La Celestina daba para mucho, no me negaréis que son nombres inusuales en estos tiempos. Creo que hay unas 44 Melibeas en España y 1326 Calixtos… No obstante. introduje un personaje secundario que s ellama Paco, para compensar…

Al final, “Te voy a llevar al huerto” se convirtió en algo más que una historia de amor. Fue y sigue siendo, un entusiasta manual de cómo poner un huerto en tu vida. En la última parte de la novela, hay un decálogo para los futuros hortelanos urbanos. O un intento descarado, en diez puntos, de convencer a los lectores de que planten , ya, una tomatera en su terraza. El último punto dice:

10-. Como suele pasar con estas cosas, por mucho que te digan…nada es comparable a vivirlo. ¿Qué esperáis? ¡Plantad un huerto urbano!

Y, en plan autobombo, os  dejo aquí la novela,  por si algún valiente se atreve a que lo lleve al huerto…

El cuento que tienes es culpa de Calleja.

¿Por qué Calleja?

Lo digo por el famoso dicho: “Tienes más cuento que Calleja!”. Lo he oído en una conversación y se me ha quedado la cosa dentro.

¿C-a-ll-e-j-a? ¿Por qué? ¿Qué tiene que ver Calleja con uno que siempre busca excusas para no hacer lo que debe?

Voy a Wikipedia y me encuentro a este señor, al que os quiero presentar:

Don Saturnino Calleja Fernández fue el propietario de una editorial de cuentos para niños. Nació en Quintanadueñas, Burgos y vivió desde 1.855 hasta 1.915. Publicó una innumerable cantidad de cuentos escritos especialmente para niños y jóvenes. La cifra es de 3.400.000 cuentos. Ahí es nada.

La Editorial Calleja no sólo publicó para el público infantil. Llegó a ser la editorial más popular en España y contó durante unos años con Juan Ramón Jiménez como director literario. En su catálogo apareció Platero y yo (1914).

Aunque se le vea muy serio en esta foto , Don Saturnino fue el inventor de la famosa frase final de nuestros cuentos infantiles que tantas veces hemos leído, oído o verbalizado:

 

“…y fueron felices y comieron perdices, y a mí no me dieron porque no quisieron.”

También es cosa de Calleja…

 

Relatos Breves de Muchas Cosas.

Para este Sant Jordi, día de libros y flores, he hecho una recopilación de los relatos que fui publicando en este blog durante el 2017. Han aparecido varios  temas  que se han materializado al unir todo el material y al hacer este resumen me he dicho: tengo que hacer más yoga…; -)

Primero,  una fotografía del planeta en el que, en un Sant Jordi del futuro, ya no existen las rosas, se vive en bunkers, los seres humanos tienen una caducidad programada, sólo queda una patata en la tierra y el aire puro para respirar se vende en tiendas.

El siguiente bloque, retrata a extraños sujetos y profesiones raras: el banco dónde se guardan los secretos, un comerciante de palabras, un tipo que va saltando por encima de todas las cosas que se le ocurren, otro que viaja a las Antípodas con un traje de buzo espacial, la sala de los personajes no publicados,  la empresa que se lleva las críticas personales para su destrucción,  aquel que va contando las horas , esa mujer que quiere alquilar una nube, el artesano que fabrica las mejores gafas del mundo y un pincel que lo pinta todo de rosa…

Después, el tema delas flores. Se ve que fueron fuente de inspiración… Pero no en plan bonito, no: Un thriller floriográfico y un asesino… Y, finalmente los temas independientes. No se parecen el uno al otro en nada y aparecen, ahí, por arte de magia : una experiencia alienígena de gran alcance y la maldición de ser literal , literalmente.

Lo dicho, necesito algo que me equilibre un poco…

¡Feliz Sant Jordi!

RelatosBrevesdeMuchasCosas

 

NB : Imagen de  Rosapuchalt – Freepik.com

Palabras y Patatas.

Tiempo de lectura aprox : 6 minutos.

1000palabras

1 Una imagen vale más que 1000 palabras

Todo empezó con el “Lenguaje Dinámico”. Los científicos más relevantes, aconsejaron un cambio en nuestro sistema de comunicación. La era digital dejaba a las palabras, fuera contexto. Primero, fueron los emoticonos. Después, la masificación de la fotografía. Mientras los códigos visuales nos inundaban, también lo hacia la globalización y…los conflictos. Las lenguas y las palabras, se convirtieron en barreras infranqueables. Pero, entonces, esos científicos prestigiosos, analizaron el impacto de la imagen en el discurso .

Un texto ,en una lengua desconocida para el receptor , era ininteligible. En cambio, si ese mensaje se convertía en una sucesión de fotografías o en un clip, no importaba que el emisor se comunicara en otro idioma: se producía la comprensión.

Hicieron falta dos siglos para que este nuevo Lenguaje Dinámico basado en imágenes, vídeos comunicativos, sonidos y aromas, se extendiera por todo el planeta…Es difícil explicar con palabras, la sofisticación de este nuevo sistema de comunicación que nos permitió crear un lenguaje “universal”. Los seres humanos utilizamos dispositivos muy complejos para generar esos códigos multi-sensoriales , permitiendo la comunicación fluida, entre todos los habitantes del planeta. Era un momento único en la era de la humanidad pero…

…Mientras eso ocurría, las palabras fueron desapareciendo. Los pensamientos se convirtieron en ese discurrir visual y sonoro y poco a poco, se dejó de escribir y de leer.

2 Patatas y Palabras

La escasez lo convierte en valioso ( y el ser humano, lo codicia)

Empezaron a escasear las palabras. Existían muy pocas y muy pocas personas, capaces de producirlas. Fue cuando emergió la verdadera naturaleza humana: cuando empezaron a escasear las palabras, es cuando se hicieron tan valiosas…

Lo mismo había ocurrido con las patatas…En los libros de recetas que se conservaban del siglo XX, las patatas estaban consideradas como una guarnición muy común y frecuente. En el siglo XXIV, después del gran exterminio del tubérculo por culpa de una plaga de “comepatatas voladoras” especialmente virulenta, la patata se consideraba un manjar exquisito, al que sólo los más privilegiados podían acceder. Eran célebres las fuentes de patatas fritas que se servían en los salones de la Élite…

Con las palabras pasó lo mismo que con las patatas. El arte de las palabras escritas, se convirtió en un lujo a disposición de los poderosos. Gracias a la avanzada tecnología neurobiológica, el ser humano no había perdido la capacidad de comprender las palabras pero era incapaz de  paladear su belleza…Las personas de la llamada Élite podían acceder a ellas pero debían ser reprogramadas neuronalmente, para entender el idioma en el que estaban escritas. Con dinero y poder, se adquirían las palabras…

En el siglo XXIV si tenías patatas y  palabras, estabas en lo más alto del status social. En la Élite…

3 Los Cocineros de palabras

Los cocineros de palabras eran los únicos que sabían escribir. Era un oficio que ya no se podía aprender y sólo un grupo de personas, repartidas por distintas partes del planeta, podían producir documentos escritos… Eran grupos aislados en los que el arte de escribir , se había desarrollado al margen de la evolución digital. Familias,  en las que los documentos escritos pasaban de padres a hijos , así como el aprendizaje de la escritura.

Los cocineros de las palabras. Los únicos que podían unirlas, darles forma y embrujarte el alma con ellas…

Yo soy uno de esos cocineros.

Tal vez, sea el último que vive en libertad .Estoy escondido, escribiendo las últimas palabras… Ya son muy escasas y valiosas. Han aumentado su valor en el mercado. Tanto, que los más poderosos, han secuestrado a todos los cocineros de palabras para apropiarse de su producción. Sé que ninguno de ellos ha flaqueado y no han accedido a enseñar a escribir a los de la Élite…Saben que sólo son valiosos, con ese poder secreto en sus manos pero, están desapareciendo, agotados de tanto escribir …

Este será, tal vez, el último documento escrito que se produzca en este planeta. No sé si alguien lo podrá leer algún día, desconozco si en el futuro, considerarán que esto es demasiado primitivo como para traducirlo al Lenguaje Dinámico Total…Es posible que lo dejen, expuesto , en un Museo de Historia pero yo deseo que se liberen y que sean para todo aquel que quiera leerlas o escribirlas…

4-. Mi legado

En este lugar secreto, dejo un manual de escritura y lectura en el que he recogido todas las enseñanzas de mi familia. También, he almacenado libros en papel y en formato digital. Muchas palabras.

Deseo que nuestro conocimiento se haga universal.

En esta euforia digitalizada, hemos olvidado que 1000 palabras , leídas por cada individuo, conforman una imagen única.

Totalmente única e irrepetible.

Imágenes de sendas peligrosas, de mundos fantásticos, del amor y el desamor, del miedo y la intriga, del reino de las hadas y los dragones, de otras vidas, de batallas colosales, de mapas secretos e intrigas internacionales, de molinos de viento, de submarinos que navegan por las profundidades de la tierra ,de una manzana prohibida, de magníficas catedrales, de revoluciones y de conejos que corretean por un país maravilloso…

Cada uno creará su propia imagen de esa catedral y del conejo. Del molino de viento, del aspecto de ese hombre que besa apasionadamente a esa mujer o del submarino (que yo lo veo amarillo). Seremos los autores de nuestro propio código visual multisensorial.

Único e irrepetible.

En este lugar secreto en el que he escondido el tesoro, hay una pequeña caja de madera. En su interior, protegidas en cápsulas de acero, encontraréis tres semillas de patata.

Es una planta poco exigente, sólo le afectan los terrenos compactados y pedregosos .Precisa de un clima templado-frío (en torno a 13 y 18ºC). En la caja, encontraréis instrucciones escritas para su cultivo.

Este es mi legado : las tres semillas de patata , muchas palabras escritas y este último texto que se compone, exactamente , de mil (1000) palabras.

Mil : ni una más, ni una menos.

patata

Morir con las letras puestas.

“La soledad, mal que nos pese a los escritores, es el primer factor que se precisa para escribir”

Mercedes Salisachs.

Estaba exhausta…Hacía unos días que había vuelto de una apasionante expedición arqueológica. Había estado buscando un código secreto que desvelara la clave para traducir unos manuscritos que contenían el secreto de la eterna juventud.

El mes anterior, había vívido un apasionado romance con un escritor, guapo y rico, que la había colmado de satisfacción. Hacía tiempo que no suspiraba de esa forma pero…es que esa historia de amor, había sido un buen antídoto al terror que había pasado , meses atrás, al encontrarse encerrada en una pequeña tienda de comestibles, mientras una extraña niebla envolvía las calles…Los asesinatos que se cometieron  en esos días, nunca fueron esclarecidos.

“Esta mañana, se ha encontrado el cuerpo sin vida de la escritora Christie Roberts . A la espera de los últimos datos forenses, se especula con que la famosa autora de los últimos best-sellers de la década, sufrió un ataque al corazón , mientras escribía la que iba a ser su nueva novela: ” El Desierto” .

Roberts, solía recluirse en su casa de campo, aislada del mundo, para escribir sus obras. Se comunicaba esporádicamente con su editor que ha revelado que se citaba con ella, una vez al año, momento en que le entregaba dos obras finalizadas. No se presentó a su cita anual, lo que disparó todas las alarmas.”

Era tal el cansancio que la embargaba que sintió como se adormecía, mientras tecleaba en su ordenador. No quería dormir…Deseaba seguir viviendo aquella apasionante aventura que la llevaría al desierto, en busca de un tesoro y…con aquel imponente jeque árabe.

Sintió las manos entumecidas y, de repente, un intenso dolor en el brazo.

Instantes después, algo estalló en su pecho…

 

NB: Photo by Andrew Areoff on Unsplash

Devolución.

Este texto data del 2012, lo publiqué un 22 de enero, como hoy…

No devuelvo.

-Hola, muy buenos días señorita. Vengo a hacer una devolución.

-Buenos días.Efectivamente, se encuentra en el Departamento de Devoluciones. Antes de empezar el procedimiento, permítame una pregunta: ¿Dónde nos ha conocido?.

-He visto su anuncio en la prensa…y en la televisión.

-De acuerdo. Dígame, ¿De cuantos años es la devolución?

-Lo he pensado muy bien…Devuelvo 20 años aproximadamente.

-20 años. Bien. Déjeme que le haga unas preguntas. Son obligatorias para hacer efectiva la devolución. Supongo que comprenderá que es una decisión muy trascendental cómo para dejarla en manos de un impulso. Nuestro test, tiene como objetivo determinar el grado de conciencia que tiene Ud. sobre las consecuencias de la devolución.

– ¿Consecuencias? Yo lo que quiero es volver a veinte años atrás. Nada más. Es muy simple.

– Como ya sabrá, nuestro sistema vital sólo permite una devolución por ser humano. Es una decisión irrevocable e irrepetible.

-Eso ya lo sé. Por eso vengo ahora. Ya he esperado mucho tiempo ¿no le parece?

-Eso depende de cada uno. Veo muchos casos diariamente y no hay un patrón común que defina cuando uno quiere devolver años de vida. Solemos tener sobredemanda de peticiones en los cumpleaños de “ceros” : Los 30, los 40, los 50 , los 60 … Algunos en los “cincos” , pero son menos. Son momentos en los que nos paramos a mirar nuestra vida y en, algunos casos, lo que vemos no satisface nuestras expectativas…pero eso suele ser una percepción pasajera. Cuando acabamos con el test y pasamos a la firma de condiciones (lo que ustedes llaman la letra pequeña del contrato), esta sensación se desvanece lo suficiente como para no seguir adelante con la devolución.

-Entiendo. Pero en mi caso, sé que quiero devolver 20 años. Hágame el test y veamos el resultado.

Unas horas después….

-Bien, los resultados de la prueba nos indican que Ud. quiere devolver veinte años de vida. Exactamente- corríjame si me equivoco- desearía volver a tener 25 años.

-Sí. Así es.

-Los datos cognitivos confirman que está plenamente seguro de su decisión. Sabiendo todo esto y tras asegurarnos que está en plena posesión de sus facultades mentales,  debo informarle de los siguientes aspectos que afectan al proceso de devolución. Son absolutamente confidenciales. Al entrar aquí, ha firmado un contrato de confidencialidad por lo que no podrá repetir estas palabras fuera de este recinto. ¿Lo entiende?

-Lo entiendo.

-Bien. Vamos allá:

1) La devolución es única. Sólo se puede realizar una vez en la vida.
2) Su traslación a veinte años en el pasado, no alterará esta dimensión pero,  una vez trasladado, no tendrá conciencia de esta vida.
3) No recordará nada de lo que ha vivido anteriormente. No acumulará conocimientos ni experiencias.
4) No podemos asegurar que su vida vaya a evolucionar de la misma forma. No sabemos si se encontrará en las mismas situaciones que le han llevado hasta su vida actual.
5) Los veinte años a los que renuncia, quedarán completamente borrados del disco duro del cosmos.

– Espere un momento… Eso significa ¿Qué no voy a coincidir con mis seres queridos? ¿Mi familia?

-Podría ser que sí, pero no se lo podemos asegurar. En su nueva etapa vital, puede tomar decisiones diferentes que afecten a la evolución de su vida, tal y como hoy la conoce.

-Eso no lo sabía…No podría vivir sin … No sé…Aun así, tengo una sensación de tristeza y de insatisfacción que me obliga a plantearme si vale la pena seguir así, con esta vida triste …. Y teniendo esta oportunidad…No sé. Ahora me ha hecho dudar.

-No se preocupe. Esto suele ocurrir frecuentemente .Cuando nuestros clientes conocen las características de la devolución, dudan  llevar hasta el final el proceso. Para estas ocasiones, en las que ha pasado el test pero no ha respondido positivamente a la “letra pequeña”, les ofrecemos la posibilidad de una conexión “revival” para que puedan decidir con seguridad.

-¿Está incluida en el precio?

-Por supuesto. Por favor, sígame a la sala de proyecciones.

Unas horas después…

-He visto mi vida pasar por delante de mis ojos. Les felicito, el sistema es impresionante.

-Y ¿Cómo se siente ahora?

-Ya no dudo. He visto todos los momentos. Los malos y los buenos. Y, le parecerá mentira, pero los malos han pasado por mi retina y me han emocionado pero… los buenos…Los buenos los he vuelto a sentir en mi piel. Las risas, los abrazos, las sonrisas, las reuniones, la familia, los amigos, el amor,…Tantas cosas buenas que no recordaba. No puedo deshacerme de ellas.

-Me alegra oír estas palabras. Justamente tengo lo que necesita. Una oferta irresistible, perfecta…No podrá decirme que no.

-¿Y entra en el precio?

-Pues, mire, no. El programa que yo le ofrezco es mucho más importante que la simple devolución. Es un coaching personalizado que le permitirá volver a sentir esas cosas maravillosas de la vida que ha olvidado. Todo sigue ahí, a su disposición pero está Ud. afectado de una ceguera hacia la positividad que le ha traído hasta aquí. Para devolver veinte años de su vida actual.

-¿Coaching? ¿Qué es coaching?

-Es una especie de “entrenador personal”. Le ayudará a recuperarse de esta crisis y, lo más importante, le enseñará a disfrutar de esta vida.

-¿Y funciona?

-Créame. Es lo único que funciona.

-De acuerdo. Me interesa. ¿Qué tengo que hacer?

-Tome este volante y diríjase al Departamento de Coaching. Está en la última planta del edificio. Le estarán esperando.

-Muchas gracias, señorita. Ha sido de gran ayuda.

-Gracias a Ud por contratar nuestros servicios.

Esperó a que el cliente cerrara la puerta para sacar un largo calzador del cajón. Era lo único que llegaba bien a su omoplato y le permitía rascarse a diestro y siniestro, hasta casi sentir dolor…No sabía quien había sido el iluminado que había decidido que el uniforme debía ocultar las alas…Todos los ángeles del departamento habían expresado sus quejas y no le extrañaría que cualquier día hubiera una rebelión y acudieran, todos, con las alas descubiertas. Había rumores y si se lo proponían, no diría que no… El picor era irresistible.

Recordó al hombre que acababa de salir. Matrimonio fallido, dos hijos a los que casi no veía, el paro y la enfermedad de los padres… Eran suficientes factores para que aquel pobre mortal no tuviera ilusión…Ilusión, ¡Tenía que llamarla! Descolgó el auricular y marcó la extensión del departamento de coaching :

-¡Ilu! Hola, querida, ¿Cómo estás?

– Muy bien. Todo sería perfecto si no fuera por este escozor que tengo en la espalda. Mis bellas alas están sufriendo mucho. Me está costando mantenerlas ocultas, la verdad.

-Creo que pronto habrá acciones al respecto. El Comité está hablando de iniciar alguna protesta visible para solucionar la situación.

-Fantástico. Me apunto a lo que sea. ¿Qué tal en Devoluciones?

-Una mañana tranquila, la verdad. Sólo hemos aceptado una devolución de cinco años.  Te llamo para decirte que te envío un cliente a recuperar la ilusión. Con la oferta de la devolución, ha picado el cebo y ha comprado el coaching. !Ya tenemos a otro para recuperar!

– No bato las alas, porque no puedo…Te dejo, ya ha llegado. Lo veo en el monitor…

El asesino de cebollas.

El arbolillo de navidad que descansa, tras sacarse las guirnaldas y la estrella que lo corona.

O el “adorno estrella”, el más famoso del lugar y admiradísmo por las bolas de los árboles de navidad. Vamos, no paran de pedirle autógrafos…

Fuera del tema navideño ( no he podido evitarlo) os quiero mostrar otras fotos.

Un bote de somníferos, muy, muy dormilón.

O , un saquito de té, al que le da por relajarse…dulcemente.

El “artista” del alambre se llama Terry Border.

Este fotógrafo americano, vuelca su creatividad en las cosas más sencillas del mundo , dobla alambre y le añade  mucho humor. Recoge su trabajo en el blog “Bent Objects”  .

Con sus cosas de cada día, tuneadas y en contexto,consigue que sonrías…

Sólo una cosa más, para acabar.  Todo apunta a que Terry Border es un tipo simpático, que es capaz de ver a un iceberg en un cubito de hielo pero…Se dice, se comenta, se rumorea por ahí  que … Terry Border es un asesino de cebollas!!! ; – )

 

 

El cuento de la Ye.

Esto viene a ser un “cuento infantil” .

Es mi primera incursión en este tipo de textos y ha sido muy divertido, escribir algo pensando en los niños.

Lo que me he dado cuenta , tras ofrecerlo para su lectura a un par de almas cándidas que se han dejado engañar , es que es altamente didáctico de 0 a 99 años… ; – )

 

El cuento de la Ye.

-. ¡Holaaaa!…Eoooooo…¿Hay alguien ahí? Eoooooo

Piti levantó la mirada del cuento que estaba leyendo. ¿Había oído una voz que saludaba? Había sido un sonido flojito y muy suave …Prestó atención a su alrededor : el cuarto de juegos estaba hecho un lío. Sabía que debía recoger los juguetes que abandonaba pero, en plena batalla entre vaqueros e indios comanches, había visto su viejo cuento del abecedario y, sin saber por qué, había dejado los muñecos de plástico a un lado y había cogido el librito.

Se sentó en medio del caos . Apartó las pelotas, el tren de madera que transportaba los víveres al fuerte de los vaqueros, la colección de coches de Fórmula 1 y las piezas de Lego con las que había fabricado las colinas del Oeste. Hecho el hueco en el suelo, depositó el libro y lo abrió.

Ya era mayor para esos cuentos… ¡El abecedario! Ya se había aprendido todas las letras, una a una y leía frases completas…pero el cuento , manchado de chocolate y tinta, manoseado y viejito, lo atraía de forma irremediable.

-¡Holaaaa! Eooooo

Piti volvió a oír aquel saludo pero esta vez, más fuerte y claro. Se levantó y se asomó a la ventana para ver si había alguien gritando en la calle pero no vio a nadie.

-¡Por favor! ¿Hay alguien ahí?

Piti miró su libro del Abecedario. ¡El sonido parecía salir del cuento!

Emocionado ante su descubrimiento, le dio la vuelta al libro y lo agitó. Pasó las primeras hojas : allí estaban la “a” , con un sombrerito en su vértice de mayúscula y la “be”, que tenía una cara sonriente ambas barrigas .

Piti se acercó el libro a la cara y gritó : -¡Hola!. ¿Hola?

Y entonces, oyó la vocecilla: -¡Menos mal! Hay alguien al otro lado de las páginas¿Eres Piti?

Piti soltó el cuento. ¡Hablaba! ¡Era un libro mágico!

-¡Oye! No me tires al suelo! A los libros siempre se les debe tratar con cariño…¿Eres Piti?

Piti cogió el libro en sus manos : Si soy Piti. ¿Y tú quien eres?

-¡Piti! Por fin. Mira, me tienes que hacer un favor…

-¿Y quién eres tú?

-Ese es el problema. ¿Te acuerdas cuando leías este cuento con tu mamá? Aprendiste todas las letras del abecedario y todas, todas, teníamos un nombre.

– ¡Sí! , me acuerdo de todas. Mira : a ,  be, ce, de, e ,efe ,ge, hache ,i latina,   jota ,ka ,ele eme ,ene, eñe, o, pe, cu, erre, ese, te, u ,uve, uve doble, equis, i griega y zeta.- Piti las recitó de carrerilla.

-¡Muy bien!…Ahora presta atención, querido Piti : los señores que mandan sobre las letras para que las escribamos bien, han cambiado mi nombre. Y, claro, cómo nadie lo ha rectificado en el cuento, ya nadie me  lee. ¿Me puedes ayudar?

-. ¡Claro que sí! ¿Qué puedo hacer?- respondió Piti, emocionado.¡Por fin , una aventura de verdad!

– Debes buscarme en el cuento y borrar el nombre de mi letra. Después, con un rotulador bien grueso, escribes el nuevo. Así, si otro niño aprende el abecedario con este cuento, lo hará bien.

– ¡Vale!. Voy a coger unos rotus. –Cuando tuvo el bote de lapiceros preparado, Piti preguntó : ¿Y tú que letra eres?

-. Me conociste como la “ i griega”. Ya no soy griega, ni”i”.

– ¿Noooo?- Le interrumpió Piti, asombrado

-. No. Ya no soy griega, ni “i”.  Ahora, soy la: ¡”ye”! …

-¿”Ye”?

-Sí, “Ye”.

-Pues a mí me gusta- dijo Piti- ¡Eres una letra divertida!.

Pasó las páginas del cuento:  a ,  be, ce, de, e ,efe ,ge, hache ,i ,   jota ,ka ,ele eme ,ene, eñe, o, pe, cu, erre, ese, te, u ,uve, uve doble, equis,…¡Aquí está! La : “ i griega” .

Piti escogió un color rojo intenso y tapó las palabras “i griega”. Cuando fueron invisibles por sus rayotes rojos, con color blanco escribió encima , bien grande y con muy buena caligrafía : “ye”.

Gracias! Ahora, ya está el abecedario perfecto y, por fin, los niños recitarán mi nuevo nombre.- Dijo la letra “ye” profundamente agradecida. – Eres un niño muy listo.

Piti , muy alegre por las palabras del libro, se fue saltando hacia la cocina.

-Mamá, mamá, he arreglado la letra “ye” en nuestro libro del abecedario…¡Y me ha dado las gracias! …Y…Y me ha dicho que soy muy listo…

-¿La letra “ye”, dices? Cariño, no conozco esa letra.

-Los señores de las letras la han cambiado. Era la “i griega”. Me ha dicho que ya no es “i” ni es griega…Mamá, ahora es “ye”.

Y Piti siguió danzando por el pasillo, camino de su cuarto de juegos, decidido a guardar su libro mágico como el mejor de sus tesoros. ¡No podía esperar a mañana para explicar a sus amigos, su aventura con la letra “ye”!.

-Ye, ye, ye…- canturreaba

(…)

Esta parte del cuento, es para los adultos ; – )

La madre de Piti acabó de cortar las zanahorias en juliana y las añadió al sofrito. Meneaba la cabeza y se sonreía al oír a su hijo cantar feliz con sus juegos.

Era su momento preferido del día : Piti jugando, la cena haciéndose lentamente en los fogones y el tiempo de espera para la llegada de su marido…El único momento del día en el que podía leer el periódico, tranquila.

Se sirvió un té helado y empezó a leer.

“Sección Cultura y Sociedad.  Nuevas normas de la RAE ( Real Academia Española de la Lengua)

“Algunas de las letras tienen varios nombres con tradición y vigencia en diferentes zonas del ámbito hispánico. La nueva edición de la ortografía, sin ánimo de interferir en la libertad de cada hablante o país de seguir utilizando el nombre al que esté habituado, pretende promover hacia el futuro un proceso de convergencia en la manera de referirse a las letras del abecedario, razón por la que recomienda, para cada una de ellas, una denominación única común.

(…)

La letra y se denomina i griega o ye. El nombre i griega, heredado del latino, es la denominación tradicional y más extendida de esta letra, y refleja su origen y su empleo inicial en préstamos del griego. El nombre ye se creó en la segunda mitad del siglo xix por aplicación del patrón denominativo que siguen la mayoría de las consonantes, que consiste en añadir la vocal e a la letra correspondiente (be, ce, de, etc.). La elección de ye como nombre recomendado para esta letra se justifica por su simplicidad, ya que se diferencia, sin necesidad de especificadores, del nombre de la letra i. “

Fuente RAE.es

N. B : Y , entre nosotros, lo de dejar de acentuar el “solo” -adverbio- y que se confunda con el “solo”-adjetivo-  ( lo llaman “Eliminación de tilde diacrítica en el adverbio solo” ), eso, eso, lo llevo mal…

 

Justicia Poética.

 

Hace un tiempo, recibí un mail con un bello poema de Víctor Hugo, el escritor del romanticismo francés del Siglo XIX. Lo guardé, por aquello de que algún día lo podría utilizar para el blog …

Aquí tenéis un fragmento del poema “Te Deseo”:

Te deseo primero que ames,
y que, amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que, si es,
sepas ser sin desesperar.
.
Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso malos e inconsecuentes
sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar.
.
Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas. Y que, entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro. (…)

Si tecleáis en Google, “Te Deseo Víctor Hugo”, encontraréis multitud de entradas reproduciendo este poema. Pues NO es de Víctor Hugo. Su autor es Sérgio Jockyman, poeta y periodista brasileño.

Este es uno de los tantos poemas apócrifos (la autoría se atribuye a alguien que no es su autor) que circulan por Internet. Otro: “Queda Prohibido”.

Queda prohibido llorar sin aprender
levantarme un día sin saber qué hacer,
tener miedo a mis recuerdos
sentirme solo alguna vez.
Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quiero,
abandonarlo todo por tener miedo,
no convertir en realidad mis sueños. (…)

Podría ser de Pablo Neruda, pero es de un joven poeta vasco que lo publicó en el 2001. Hay que reivindicarlo: Alfredo Cuervo Barrero escribió el poema “Queda Prohibido”.

No queda ahí la cosa: El “Instantes” de Borges es de Nadine Strain; “La Marioneta ” de García Márquez es de Johnny Welch, El “Quien muere” de Neruda es de Martha Madeiros… Por haber “Apócrifos”, hay hasta Evangelios…

Hoy, reivindicando la verdadera autoría de estos poemas, me he tomado la justicia por mi mano. Justicia poética…

 

El cuento de la criada.

‘The Handmaid’s Tale’ (El cuento de la criada) se ha convertido en la serie que más me ha impactado de lo que llevo visto este año. Sorprendente y terrorífica. Increíblemente distópica pero casi que no, que lo que más aterra es lo cerca que se puede estar de algo así…

Me han impresionado los actores, la banda sonora, la escenografía…Esos colores impactantes en un mundo tenebroso que, a la vez, es luminoso y con manchas rojas, azules, blancas…Creada por Bruce Miller y dirigida con un estilo increíble por Reed Morano…No digo nada más porque creo que es un tesoro verla sin tener ni idea, sin spoilers ni información previa.

Pero lo que más me ha sorprendido es la novela en la que se basa la serie. He hecho una cosa extraña : he visto todos los episodios y, después, me he leído el libro.

La curiosidad me llevó a buscar información sobre esa serie que me estaba dejando alucinada y descubrí que está basada en una novela de Margaret Atwood  (Wikipedia : Margaret Eleanor Atwood (Ottawa, 18 de noviembre de 1939) es una prolífica poeta, novelista, crítica literaria, profesora y activista política canadiense En la actualidad divide su tiempo entre Toronto y Pelee Island, en Ontario. ) . Entre sus numerosas distinciones, se incluye el Premio Principe de Asturias de las Letras 2008.

Escribió “El cuento de la criada” en 1985. Una novela de culto de una escritora muy reconocida que yo desconocía. La he leído sabiendo lo que pasaba y poniendo un rostro a los protagonistas porque ya nada puede parar esa conexión con la serie de TV. Y aun conociendo la trama y el desenlace he disfrutado muchísimo de la lectura de la novela. Ha sido un placer descubrirla.

Margaret Atwood colaborará en la segunda temporada de la serie que se crea a partir de material nuevo. No sé si superará a esta novela, increíble, que os animo a leer pero está claro que necesitan a Margaret.

Impresionante, todo.