Espero que este post, sea una gran mentira.

Es posible que no sea nada. Es posible que mi mente , exagere. Es posible que haya visto demasiadas series sobre un futuro apocalíptico.

Es posible, sí , pero dentro del mundo de las posibilidades también tienen cabida esas extrañas sensaciones. Esas dosis de información puntual , en plan goteo, a veces inconexa, a veces relacionada.

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De la naturaleza: los volcanes,  las riadas , las inundaciones, los terremotos , el deshielo , las temperaturas desequilibradas, las sequías,…

Del hombre : el acopio de recursos hasta quedarnos sin recursos , el cambio climático y la contaminación desaforada del mar y la tierra que provocamos, las políticas de confrontación, la desigualdad…

Lo curioso es que pensamos que no pasará de aquí. Que queda lejos. O peor, lo vemos pero nos sentimos impotentes.

Pero ya oímos la palabra “escasez” en los informativos : energética , de materias primas, de chips,… Hay fábricas que deben parar la producción. Nos dicen que compremos ya los juguetes de navidad. En UK, hasta el pavo .

Y, llega ese día que todo se conecta.

Ya está: el planeta no da para más.

Nosotros, tampoco.

Todas esas cosas dispersas que ocurrían y se deslizaban por aquí y por allá, se unirán y la triste realidad se parecerá a una de esas series de ficción…

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Dejo enlace a un interesante artículo de Antonio Turiel y Juan Bordera en ctxt “El otoño de la civilización (y la ruptura de la cadena de suministros)”

Exfoliante emocional.

La complejidad del ser humano se hace más evidente cuando se deben gestionar emociones y sentimientos.

Son esos momentos de la vida en los que la encrucijada se da entre lo que piensa tu cabeza y lo que siente tu corazón que, si es coincidente, no nos va a generar conflicto. Al revés, esa coincidencia nos dará alegría , satisfacción o esperanza, pero si la razón y el corazón se contradicen, nos vemos abocados al sufrimiento y fiasco emocional.

Generalizando, normalmente la razón es la que nos guiaría por el buen camino, pero el sentimiento, por su potencia epidérmica y química, nos desvía hacia la ruta llena de curvas , obstáculos y desprendimientos rocosos que nos impiden avanzar. Avanzar, se avanza siempre de forma inexorable pero la forma de hacerlo es lo que definirá si es en positivo o negativo.

La razón te está diciendo que te están haciendo daño o que algo está mal, pero , te es imposible despegar de tu piel los sentimientos. El amor incondicional y/o ciego tienen la desventaja de adherirse firmemente a nuestro ser y solo con exfoliaciones dolorosas podemos llegar a limpiarnos y poder actuar y tomar decisiones desde la higiene mental.

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Querría tener un exfoliante para que los que me importan, no sufran. Para que pudieran sacarse de encima esa película emocional que los hace desgraciados y no les permite escuchar lo que la razón les está gritando.

Pero como decía al principio, el ser humano es muy complejo y esos exfoliantes mágicos aún no están a la venta en el mercado por lo que hemos de intentar aplicar un severo tratamiento : “Obras son amores y no buenas razones”.

La razón evaluará las obras. Los hechos, sin trampas ni cartón.

Las buenas razones tienen tendencia a acumularse en la piel , así que mejor ignorarlas…aunque duela.

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NB : Que alguien invente el exfoliante, please.

Miente.

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¿Vale la pena decirle a un amigo que su arroz a la crema de nécoras es un mejunje incomible y crear una situación tensa, cuando lo que menos te importa de ese amigo , es su habilidad en la cocina? Miente.  ¿Y por qué le vas a decir a tu amiga que esa camiseta le queda de tortazo visual, cuando ella flota de entusiasmo con esa elección consciente? Miente.

La mentirijilla  funciona como un regulador de nuestras relaciones sociales. Hablamos de esas mentiras blancas. Las pequeñas y piadosas. Las otras, ya queda claro que son “negras, malas y enormes”. La mentirijilla es un filtro benigno por el que pasar las diferencias de percepciones y dejar que lo importante, lo esencial, salga intacto de las pequeñas batallas de la convivencia humana.

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Al principio, en la niñez,  somos devotos de la norma del “No mentir” y podemos desmentir tranquilamente. Los niños desarman a los adultos ante las mentiras más piadosas. Más tarde,  ya las empezamos a utilizar para conseguir un fin: que no te castiguen ( yo no he sido ), que no te pillen ( estoy estudiando con X. Llegaré más tarde.-Al fondo, la música de la fiesta-). Esta sucesión de mentiras, siguen en nuestra vida adulta: desde mentir con respecto a un dolor para no hacer algo, hasta decirle a alguien que ya tienes un compromiso , sin tenerlo.

Si hacemos un examen de las mentiras blancas y situacionales que decimos al día , nos quedaríamos sorprendidos. Y, a la vez, si nos pusiéramos a practicar un ejercicio total de “verdad” y elimináramos esas pequeñas mentirijillas, podríamos dejar a más de uno derrotado, cuando se podía haber ahorrado el mal trago.

Como todo en la vida, se impone el equilibrio.

El resto de las afirmaciones de este post, pueden ser mentira…

 

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Ánimo y sigue.

Cuando empecé a interesarme por la pintura ya de mayor y más por sus efectos terapéuticos que por mi destreza (que hoy en día sigue siendo nula) , me dio por el realismo . Intenté dibujar unas flores y aún recuerdo las risas de mi padre cuando vio aquella cosa que parecía un ramo de Ágata Ruiz de la Prada, pero dibujado por un niño. Entendí que la única forma de evolucionar ( si esa es la palabra para esto mío con la pintura) era ir a lo abstracto. A los colores y a las texturas.

Sigo con mi padre (al que le fascinaba cualquier manifestación artística si provenía de su hija) : él me animó y me estimuló a escribir, me inscribía a premios, me ayudaba con los relatos. Cuando me dio por comprar el caballete, los lienzos y los acrílicos, tampoco desistió de su actitud motivadora, aun sabiendo que las Bellas Artes no era lo mío. Él, siempre animoso,  me propuso empezar poco a poco, en un lienzo pequeño y aprendiendo a mezclar colores. Me hizo inspirarme en un paisaje familiar y conocido.

Y salió esto.

Ha aparecido en el bloque de lienzos antiguos que hay en el trastero. Es pequeñito y me da mucha paz.

Es mi padre diciéndome : ánimo y sigue.

Y, así, en la vida…

La camiseta que trababa el cajón…

Este es un relato de hace seis años. Es curioso que lo que más impactó a los que lo leyeron, es que la protagonista pudiera vivir tanto tiempo con un cajón trabado que no cerraba bien. ; – ) Creo que necesito esa camiseta protagonista para volver a hacer planes, aunque sea a un año vista y con vacuna.  Y viajar está en la agenda…

La camiseta que trababa el cajón.

¿Qué por qué estoy en Nueva York? ¿Qué por qué no he avisado a nadie? Ya, ya, entiendo que os preocuparais. Pensaba llamaros hoy, de verdad. No, no es por el trabajo. Sólo placer. Estaré una semana, de turismo. ¿Una locura? ¿Por qué dices eso? Es verdad que ha sido un impulso pero tenía una semana de vacaciones y mi paga extra… ¿Qué estoy rara? De eso nada. Estoy mejor que nunca ¿Y sabes que llevo puesto? ¡Una camiseta de hace 20 años! La encontré por casualidad y aún me queda bien. ¿Qué por qué te estoy contando lo de la camiseta?

…….

Llevaba unos días queriendo meter mano a esos cajones… A una le entran las ganas de “ordenar” , de forma un tanto compulsiva, cuando sufre un aviso (¡Qué vengo!) de un ataque de ansiedad. El orden y concierto surte efecto de bálsamo en el ánimo bajo: sacar ropa, clasificar, seleccionar, tirar (o hacer-ver-que-tiras algo-pero-no) , plegar y ordenar…

Estoy pasando una mala racha. Una de esas en las que no encuentras una brizna de ilusión en el camino. Un período negro y triste… Mi casa está más ordenada que nunca a excepción de esos cajones.

Los cajones pertenecen a un mueble bajo que configura, junto con las mesillas de noche, mi dormitorio. Son cajones de indeterminaciones. De varios. De no-sé-dónde-ponerlo…

Odio –especialmente-ese mueble cajonero. El cajón intermedio hace años que no cierra bien y de tanto en cuanto, me golpeo la espinilla con el saliente.

Durante mucho tiempo, he sido consciente que allí había algo que trababa el camino hacia el cierre total. Las veces que he intentado sacar el cajón maldito, me ha sido imposible. No es como los de la cocina que sólo tienes que levantarlos un poquito para que salgan de sus rieles… Estos, no. Son inamovibles y mi mano no llega a ese fondo inhóspito del cajón…

Cuando he consultado a otros (que saben más que yo de cajones) me han dicho que la única forma para eliminar “la traba” cajonera, era sacar la lámina de madera que compone la parte trasera del mueble…

Hace un par de días, inicié el proceso de ordenamiento terapéutico de esa zona. En el primer cajón, encontré muestras de jaboncitos de hoteles, un antifaz para dormir que no me he puesto jamás, bolígrafos, dos monederos antiguos, un par de pañuelos… En el segundo cajón descubrí todos los calcetines de deporte que no encuentro nunca y que me obliga a comprarme nuevos calcetines de deporte en un ciclo continuo. Y en el último cajón, lencería compleja ( lacitos, transparencias, brocados y alguna indecencia). Ordené, ordené y ordené y dejé mis cajones inmaculados aunque…el cajón intermedio seguía sin poder cerrarse. Y aunque llevaba casi toda mi existencia consciente del cajón semi-abierto , en ese momento eso me irritó muchísimo.

Fui a por el kit de herramientas y con mucha paciencia(y por mis cajones), saqué la pieza trasera. Al desplazar la madera, descubrí por qué aquel cajón no se cerraba. De un color gris como las motas de polvo que lo envolvía, había un fardo de algo de algodón que algún día había sido blanco. Lo saqué y lo lancé hacia una esquina. Limpié el mueble y puse de nuevo la pieza. El momento en el que cerré el cajón definitivamente, lo podría clasificar de altamente satisfactorio. Lo abrí y lo cerré varias veces, deleitándome con la perfección del encaje…Una gozada…

Cuando recogí aquella bola deforme de ropa y la extendí para ver que era, descubrí mi camiseta-amuleto. Una sencilla camiseta de tirantes de canalé de algodón blanco. Iba conmigo…Esa prenda básica se convirtió en mi fetiche. Me servía para todo: debajo de una americana o de una camisa mona, a cuerpo, con el pareo y si la llevaba sin sujetador, era la prenda más erótica del mundo. Llegué a convencerme que me daba suerte y viajó conmigo en las mudanzas y en las aventuras de la vida. Siempre controlada. Siempre a mi vera por sí…

La camiseta me hacía recordar : los exámenes en la Facultad, el día del concierto de los Rolling Stones, el sexo de la juventud, mi primera entrevista de trabajo, aquel fin de semana tan especial, …Fueron años. Fueron muchas cosas. Recuerdos que llovían sobre mí con la intensidad de aquellos días, que me hacían sentir la energía de entonces… Y esa, era yo. La misma “yo” que, ahora, ordenaba los cajones compulsivamente.

Mientras sostenía en mis manos aquella cosa llena de polvo, me di cuenta de algo trascendental.

¿Cuándo había dejado de buscar mi camiseta? ¿En qué momento no me importó saber dónde estaba? ¿Cuándo había renunciado a la ilusión?

La lavé con un programa para ropa delicada y dosis extra de suavizante. Cuando la saqué de la secadora, reconocí el tacto suave de una prenda bien gastada. Me la probé y descubrí que aún me quedaba fenomenal.

Después, me senté delante del ordenador y busqué el viaje a Nueva York.

Marcianos, huid.

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Llegar a Marte, no es nada nuevo porque ya estamos enviando aparatitos  desde los años 60. La NASA,  la Agencia Espacial Soviética  y la Europea ( ESA). En el 2021, se suman China, Emiratos Árabes Unidos y USA. Los americanos, esperan hacer aterrizar un Rover con un helicóptero incorporado este próximo 18 de febrero. En tres días. Y no hay que olvidar la iniciativa privada :  Elon Musk, Virgin y ahora Jeff Bezos. Gran interés “espacial”…

La idea, siempre,  es buscar rastros de vida… O posibilidad de vivir…

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No sé. Hay mucho interés por llegar a Marte.

Si hay “rastros de vida” que se preparen porque vamos hacía allí.

Y si no hay “rastros de vida” da lo mismo : que se prepare Marte que vamos hacía allí.

Tal vez… ¿huyendo?…

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Mafalda, again ( y para siempre, creo.)

politicaSiempre hay una viñeta de Mafalda que sirve para describir nuestro mundo de hoy…

politica2Este post, lo vuelvo a publicar después de cinco años…

BuenosY es actual…

pactos

Si Mafalda fuera real, creo que le daría un colapso.

injusticiasY acabo con la misma pregunta que me hago siempre en este blog : ¿No sería bueno que fuera obligatorio leer la obra completa de Quino ( ya no sólo Mafalda) para ejercer cargos de representación de la humanidad?

mafmafalda1Ahí lo dejo.

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NB : Añado esta viñeta me gusta especialmente.

mafalda

Confirmado : esto es un reality show…

Mira que llevo años temiéndomelo. Mis intentos por notificar mis sospechas a los organismos gubernamentales pertinentes cayeron en saco roto y fuí clasificada como “pirada-paranoica” pero al final, y por desgracia, el tiempo me ha dado la razón.

El continente americano ha caído y en Europa, estamos esperando que nos llegue el turno.La gente ya se ha hecho a la idea : no hay escapatoria posible y nos hemos resignado .

El día que se supo que la Tierra era un gran plató de televisión de las otras galaxias y que nosotros, los humanos, simples concursantes del Global-World-Reality-Show, también fuimos conscientes de que dependíamos de la audiencia alienígena ( ¿qué les gustara a estos? )y de las posibles nominaciones para “salir expulsados del Concurso”. Lo que nunca podíamos haber imaginado que , ante nuestro declive como humanidad en general , nos iban a exterminar de esta forma….

Photo by Jonathan Cooper on Unsplash

Al final, se les fue de las manos : nos matábamos entre nosotros, contaminábamos el planeta , dejábamos morir de hambre a otros, … Ni siquiera , enviándonos amenazas globales como una pandemia, sabíamos reaccionar. No había forma de solucionar el entuerto y la audiencia, poco a poco, dejó de seguir el Reality Show de la Tierra. Entonces, los jefes de programación decidieron dar por finalizado el programa con un “Especial” en el que iban a dejar el plató totalmente arrasado y vacío para poder dar paso al siguiente Reality en Ganímedes . El problema es que “el plató” es la Tierra… Si, me refiero a nuestro planeta.

Al final, todo esto era un Reality Show y, amigos, nos han expulsado a todos del Concurso.

Por capullos.

Game Over, terrícolas…

Photo by Sigmund on Unsplash

#NuevaRealidad ( Una pregunta).

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Hay el Mensaje en una botella -típico-que te encuentras en el mar… Nunca he encontrado una botella con mensaje en su interior ni conozco a nadie con esa experiencia pero leí hace un tiempo la noticia de un niño ruso, que sí encontró su botella con mensaje de un niño alemán, de cinco años, escrito 23 años antes. En él, consignaba una dirección para que el que lo encontrara, le respondiera. Dos décadas después, el niño ruso escribió una carta a esa dirección en la que aun vivían los padres… Alucinaron, claro.

También hay mensajes que nunca llegaron a su destino. En un pueblo argentino, detuvieron a un cartero que tenía más de 7000 cartas en su casa que no había repartido nunca.

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Y mensajes que son denuncias. En un reportaje sobre las condiciones laborales en China, una de las empleadas de una fábrica de jeans, cosía etiquetas en las que denunciaba las extremas condiciones y los abusos cometidos en esa empresa. Tú, en cualquier país Europa, podías comprar una de esas prendas y encontrar ese mensaje.

denuncia

Los mensajes de socorro de las niñas que trabajaban para las monjas,en nuestras ciudades, en los años 60. Estaban en orfanatos e internados y las hacían trabajar. Explotación infantil. Oía el relato de una mujer, que un día fue una de esas niñas. Cosían, sin descanso, muñecos de trapo para las confiterías. El interior se rellenaba con caramelos y ella, aprovechaba para introducir mensajes, pidiendo que avisaran a sus padres y denunciando su situación con datos concretos, nombres, direcciones…Nunca tuvo noticia de que nadie hubiese descubierto sus notas en aquellos muñecos de golosinas…

pregunta

Me he preguntado qué sería de esas notas. Si alguien las encontró. Las leyó. Se las creyó. Pasó de ellas. Intentó hacer algo o no hizo nada…Eran otros tiempos, lo sé, ahora hay más posibilidades de dar visibilidad a la denuncia pero una cosa ha llevado a la otra y me he preguntado: ¿Qué hubiese hecho yo si me hubiese encontrado un mensaje así?

Esa es “la pregunta.”

#Nueva realidad ( relato raro.)

Hoy, relato raro.  I am sorry.

(…)

Este trabajo está acabando conmigo. Me crea muchas dudas de esas que llaman “existenciales” pero… necesito el dinero.

Paso ocho horas laborables en una planta de reciclaje. Soy el encargado de la recepción y la clasificación.

Según las directrices de la planta, se deben fomentar acciones sostenibles para reducir los residuos en Europa así que , desde que se está publicitando nuestro trabajo, hay más concienciación y más reciclaje…

Llega el camión de las siete de la mañana. Lo oigo y…los oigo . Hay algunos que murmuran, otros que se quejan, otros que gritan y otros que ya llegan  amordazados y atados para que no puedan atacar al personal de planta. Hay algunos que tienen posibilidad de ser reciclados y enviados a su mismo entorno socio-familiar pero,  los más tóxicos, acabarán en la planta incineradora.

Vamos sacando a los seres humanos, de uno en uno.  Hoy, el material es especialmente peligroso.  El más difícil de reciclar… Son los que han dejado en los contenedores de reciclaje de “Psicópatas”.

A la que pueda, me cambio de trabajo…

psicopatas