En modo eléctrico pero sin frenos.

Si quieres comprar un coche, a poder ser, sostenible, tienes que elegir entre un híbrido (que es “casi” sostenible pero no lo es ) y un eléctrico al que se le presupone sostenibilidad y máximo cuidado con el planeta en un momento crítico en la crisis climática. Se habla de transición tecnológica hacia lo renovable en la que nos debemos implicar todos y que, supuestamente, debería estar promovida y facilitada por todos los gobiernos. Pero, en el mundo real, esta transición con conciencia encarece el producto de tal forma que solo te permite ser ecológico si puedes, aunque quieras.

Veo un documental sobre el cobalto y El Congo. Es como lo de las baterías de los móviles y el coltán : para las baterías de los coches eléctricos, se necesita cobalto. Uno de los mayores productores es El Congo, un país muy pobre, pero a la vez,  rico . Lo es en recursos propios, pero están controlados por gobiernos corruptos e intereses puramente económicos. Así que me estremece ver como las minas de las multinacionales extranjeras se van cargando su ecosistema y los empobrece aún más.

Condiciones de vida durísimas. Niños. Un futuro dramático.

Del Covid ya ni hablamos.

Rememoro las impactantes imágenes del documental mientras , aquí estoy, sentada en la mesa de mi cocina, conectada al WIFI, entrando en la web de vacunación para ver si ya me dan cita. Mi móvil con coltán, a mi lado .Anuncios en televisión de coches eléctricos…

Hay tantas, tantas cosas que están mal…

Recuerdo el concepto de “Crisis de Civilización”.

Vamos cuesta abajo y sin frenos.

Photo by Luke White on Unsplash

Feo, feo, feo.

Feo, feo, feo.

No sé. El ambiente mediático, el de las redes sociales, es feo.

Lo es en la política: sin argumentos ni propuestas. Un batiburrillo de fealdades. Me preocupa porque creo que la gente, en general,  es bella. Y no está crispada. Intenta vivir y sobrevivir sin molestar. Es paciente. Es pacífica. Es la política la que es feísima y, desgraciadamente, presumida.

Lo es en el entretenimiento: con programas feos en los que el morbo feo gana audiencia y, encima,  tapando tamaña fealdad con opiniones profesionales ( Psiquiatría, Psicología, Derecho, Social, etc.) . Y digo “opiniones” porque un experto, un profesional, no realiza diagnósticos, ni sentencias firmes con la información de la que se dispone en estos productos de entretenimiento. Nunca hay olvidar que son eso, productos : tienen un coste de producción y unos beneficios económicos y unas estrategias de marketing muy definidas para ampliar los beneficios. No hay más. Un producto feo, pero producto, al fin, que puedes comprar o no.

Es importante que no se nos contagie tanta fealdad,  que es como un virus. Hay que aplicar medidas ante tanta cosa fea para que lo bonito que tenemos no se minimice: mascarilla visual, distancia racional y mucha higiene mental.

Para compensar el post , una foto bonita.

Photo by Jason Leung on Unsplash

¿Crisis de Civilización?

A muy grandes rasgos, una crisis de civilización se da en un momento histórico concreto, en el cual se alcanza un punto crítico , en el que afloran los aspectos más negativos de las estructuras socioeconómicas y las instituciones políticas.

Se lo oí a un excelente profesor de farmacología de la UAB, hablando del tema de las patentes de las vacunas. En este período tan crítico para toda la humanidad, prevalece el interés económico antes que la salud de toda la población del planeta. Da igual que haya mecanismos burocráticos que podrían permitir la liberación de las patentes en este estado de emergencia , repito, planetaria pero el entramado geopolítico y geoeconómico hacen imposible que , por encima de cualquier consideración,  esté la vida de las personas.  Ahí lo tienes : crisis de civilización en toda regla.

Photo by Ante Hamersmit on Unsplash

Hay que sumar una población desconcertada a todos los niveles por la gestión política. Tampoco se ha entendido en política lo que es una pandemia. Lo de que nos afecta a todo el planeta. No, siguen mirándose el ombligo, en su micromundo. Polarizados y destructivos. Es curioso que se pueda utilizar esta generalización para muchísimos gobiernos : autonómicos, centrales, europeos… Sin distinción de zona e idioma.

Y lo más obsceno : los votamos y nos representan, aunque en el aspecto más literal NO nos representan. En el mundo real, la gran mayoría de nosotros, no estamos en los extremos.

Así que, aunque tengo una tendencia a buscar los aspectos positivos , en este momento siento que ese concepto de “Crisis de Civilización” ( crisis climática, crisis sanitaria, crisis política, crisis social , crisis económica. ) se está manifestando de forma clara. Voy a investigar más en el tema , buscando su antídoto : el argumento racional y conciliador del que emerja una nueva civilización más empática y amable.

A ver si lo encuentro…

Concordia.

Parece que la concordia crece de forma lenta. No conseguimos que se imponga, que sea la protagonista social. Lo que sí se propaga con rapidez es la mala hierba, invadiendo y polarizando el espacio.

Hace ya meses que cambiamos la maceta del olivo, símbolo de la concordia y la prosperidad, por una más grande. Queríamos que el olivo se hiciera más robusto, más fuerte.

De momento, este símbolo de la paz universal, prospera muy lentamente.

Hay que encontrar un abono, un vigorizante, un “algo” que lo estimule.

Y , desgraciadamente, no lo encontraré en el garden…

Parlamentar humildemente.

Viendo la sesión parlamentaria en el Congreso de los Disputados ( perdón, Diputados), me ha venido a la cabeza la palabra “humildad”.

Si la buscas en la RAE, aparece este resultado :

Humildad

Del lat. humilĭtas, -ātis.

1. f. Virtud que consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo con este conocimiento.

Photo by Felicia Buitenwerf on Unsplash

Humildad y Parlamentar, parecen ser una buena fórmula para solucionar problemas. Ante la ausencia de humildad, me consuelo pensando que aún nos queda parlamentar, pero…otro ratito más de televisión y soy consciente que lo de “parlamentario” , tampoco.

Vuelvo a la RAE

Parlamentar

De parlamento.

1. intr. Dicho de una o de varias personas: Hablar o conversar con otra o con otras.

2. intr. Entablar conversaciones con la parte contraria para intentar ajustar la paz, una rendición, un contrato o para zanjar cualquier diferencia.

Imaginad si los parlamentarios , lo fueran y, además, fueran humildes. Sería una maravilla.

  1. unas personas que conocen sus propias limitaciones y debilidades y obran de acuerdo con este conocimiento (humildes)
  2. entablan conversaciones con la parte contraria para intentar ajustar la paz, una rendición, un contrato o para zanjar cualquier diferencia.(parlamentar)

Lo demás, ya es gritar al infinito ( que es sordo, por cierto).

Photo by Jason Rosewell on Unsplash.

NB : Tema cansino, lo sé, pero es la forma de hacer terapia con mi hartazgo…

Pactofobia

Esta es una fobia muy seria. Es el miedo a pactar con otros.

Según la RAE, “pactar” es “Acordar algo entre dos o más personas o entidades, obligándose mutuamente a su observancia.” Y “acordar “ , también según la RAE, se define como : “Determinar o resolver algo de común acuerdo, o por mayoría de votos”

En los casos más sencillos de esta enfermedad, atendiendo a argumentos racionales, a reflexiones de pros y contras y a las evaluaciones exhaustivas de los temas que deben ser pactados, el “común acuerdo” suele imponerse. Pero lo que más preocupa,  es el grado más grave de esta fobia, en el que no se supera este temor e inhabilita a las personas que lo sufren ,  a pactar , aunque sea para algo favorable para ellos y/o para todos. Ni siquiera esperan a saber cuál será el objeto de posible acuerdo o no acuerdo. No les importa el contenido.

Simplemente, no pactan.

Photo by Paweł Czerwiński on Unsplash

Los expertos en política y fobias piden la inhabilitación para el servicio público -en el que se basa la política-, a todas aquellas personas que sufran pactofobia en su grado severo por considerarlos perjudiciales para el ciudadano y el común acuerdo. Como es habitual, sus peticiones no han sido escuchadas y ya hemos llegado tarde. La clase política ha sido invadida por pactofóbicos de grado 5.

Aunque hay una minúscula brizna de esperanza : hay quien dice que la pactofobia disminuirá en grado de severidad,  cuando haya pasado el periodo electoral.

Mafalda, again ( y para siempre, creo.)

politicaSiempre hay una viñeta de Mafalda que sirve para describir nuestro mundo de hoy…

politica2Este post, lo vuelvo a publicar después de cinco años…

BuenosY es actual…

pactos

Si Mafalda fuera real, creo que le daría un colapso.

injusticiasY acabo con la misma pregunta que me hago siempre en este blog : ¿No sería bueno que fuera obligatorio leer la obra completa de Quino ( ya no sólo Mafalda) para ejercer cargos de representación de la humanidad?

mafmafalda1Ahí lo dejo.

246

NB : Añado esta viñeta me gusta especialmente.

mafalda

La piedra sigue ahí.

“El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”

Hace ya ocho años, escribí un relato breve , titulado “Esa piedra”, que reedite en el 2018 y que vuelvo a enlazar en este 2021.

La inspiración fue una piedra que encontré y que después pinté. Aún la tengo conmigo…

El relato se centra en la desobediencia del protagonista que decide pintar la piedra para que sea visible y llamativa y uno no se pueda tropezar con ella. La piedra en cuestión es esa con la que el ser humano va tropezando de forma continuada a lo largo de su vida (aunque se diga que solo son dos veces) .

Hoy vuelvo a sacar “Esa piedra”, en su versión pandémica o coronavírica, porque tengo la sensación de que estamos tropezando demasiadas veces con ella . Los profesionales de la Sanidad alertan y la pintan de colores cada vez más estridentes pero los que llamamos ” nuestros gestores ” ( ya no sé a quién me dirijo, si por Comunidad Autónoma, por ciudad, por país, por continente o por galaxia) siguen sin ver la maldita piedra.

Terrible.

Significado del Proverbio “El ser humano no siempre sabe discernir conforme a la razón y por esa causa no aprende de la experiencia y vuelve a equivocarse en una situación semejante”. (Instituto Cervantes)

#NuevaRealidad (Hola, bien.)

Hola,  luna creciente de noviembre.

Mientras tu vas haciendo tu ciclo, invariable, aquí abajo las cosas están más o menos bien. O más o menos mal…

Seguimos pandémicos. Ahora mismo, mientras escribo, estoy en confinamiento perimetral municipal y toque de queda a las 22:00 h. El virus sigue contagiando en todo el mundo, pero se anuncian vacunas prometedoras, aunque con un toque tipo bazar/zoco, de eso de “a ver quién da más y más pronto” , que le están restando el rigor científico que el hecho merece. Aún con este matiz , vamos bien.

Mientras tanto, en Estados Unidos, el país con más contagios por #covid, primera potencia mundial y la democracia más antigua del mundo, parece ser que vamos a asistir a un aberrante final del que se va . Lo importante no es cómo será de folclórico . Lo importante es que se va. Y con el adiós, vendrán estrategias contra el virus. Bien.

A nivel local, los aciertos de unos y los errores de otros se utilizan para jugar a estrategia política, de partido y de poder. No hay forma de que se vaya a una, coordinando, cooperando, ayudándose…No hay manera. Increíblemente mal.

Hace unas semanas, en una video llamada a un ser querido ,  cuando le pregunté cómo estaba , me dijo : aquí, aguantando la mecha.

Así estamos aquí abajo : aguantando la mecha.

Pero, bien.

NB 1 : Aguantar alguien la mecha, o mecha

  1. locs. verbs. coloqs. Sufrir o sobrellevar resignado una reprimenda, contrariedad o peligro.

NB 2 : La mecha   es un tubo de algodón, trapo o papel, relleno de pólvora, para dar fuego a minas y barrenos. De ahí que se tratara de aguantar o esperar hasta el último momento para soltarla.

#NuevaRealidad (menos mal.)

Photo by Kyle Cleveland on Unsplash

Este año está siendo tan raro y desastroso que ya pensaba que iba a dar un nuevo golpe de efecto en las elecciones en Estados Unidos.

Photo by John Cameron on Unsplash

Pero no. Una tregua del 2020 .

Photo by Jon Tyson on Unsplash

Menos mal.

Photo by Christian Lue on Unsplash