Rectificar.

Errar es humano, perdonar es divino, rectificar es de sabios”. Alexander Pope

La palabra “rectificar” es bonita. Lleva implícito el concepto de asumir el error y la acción de corregir la imperfección de algo ya hecho. 

Es muy simple: Hago algo, digo algo, escribo algo y me equivoco. Detecto el error, escucho a los que me dicen que hay un error y compruebo que hay un error. En consecuencia, rectifico, corrijo, modifico y reparo.

A la vista está que sabios hay pocos y son pocos, pues, los que saben aceptar, enmendar y reposicionarse. 

¿Te imaginas que, desde pequeño, nos enseñaran a saber rectificar?

El mundo tendría a más sabios dispuesto a mejorarlo.

Foto de Brett Jordan en Unsplash

Puertas al mar.

Mientras estoy esperando en la cola, pienso en este sin sentido: 2,90€ el litro de agua. Se anuncia que la semana que viene, subirá el precio. ¡Madre Mía! 

Hace unos años, se diseñó un coche que utilizaba el agua como combustible. Dicen los rumores que ya hacía mucho tiempo que ese tipo de vehículo era viable pero que las fuerzas económicas basadas en lo fósil lo habían hecho desparecer. Unos científicos valientes e imparables lo consiguieron. Desgraciadamente, desparecieron misteriosamente después de publicar y liberar las patentes de fabricación. 

La situación ambiental era tan dramática que se empezaron a fabricar vehículos de agua para sustituir, totalmente, el parque fósil de la carretera. Al principio, todo fueron alegrías. Llenábamos el depósito con mangueras, en casa o en el garaje. La polución empezó a disminuir y los efectos se hicieron notar rápidamente, pero, ya habíamos traspasado una frontera peligrosa y el cambio climático no se podía revertir. Así que empezaron las sequías, la falta de lluvia y, en consecuencia, las restricciones de agua.

Foto de Giuseppe Famiani en Unsplash

El agua embotellada para llenar el coche se convirtió en un lujo. Mientras eso ocurría, se construían desalinizadoras a toda velocidad. El coche funcionaba solo con agua dulce ya que la sal destruía la tecnología.  Parecía una buena solución: 71% de la superficie de la Tierra está cubierta por este elemento. ¡Bien!, pensamos todos. ¡Qué ingenuos somos!

Foto de James Eades en Unsplash

Sin darnos cuenta, esas plantas que extraían la sal del agua de los mares fueron siendo adquiridas por grandes corporaciones. No lo vimos venir. Era imposible o eso creímos. El agua es de todos, ¿no? Pero aquí estoy, en la agualinera, esperando para llenar el depósito de agua de mi coche mientras escucho la radio. Hablan de algo impensable.

Esta mañana se ha hecho viral un vídeo en el que se ve como se han puesto ¡puertas al mar! No se sabe cómo lo han conseguido, pero, ahí están las extrañas puertas. Muchos gobiernos han vendido sus millas marítimas a las desalinizadoras privadas para paliar la crisis económica… Hago cálculos mentales para ver si llegaré a fin de mes pagando los nuevos precios del agua. Noto el inicio de un ataque de ansiedad y abro la ventanilla para respirar aire que, por lo menos, es más puro que antes.

Algo es algo…

Rechazo las romanzas de los tenores huecos.

Años 90. Me dio por escribir cuentos para presentarlos a Concursos Literarios. A lo loco.

En una de las ocasiones, solo una, me premiaron, aunque mi premio fue compartido con otro autor. Resultó ser un escritor experimentado, muy culto, amante de la escritura y del arte, en general.

Mi amigo escritor, me“tuteló”, durante un tiempo, por carta. Yo le enviaba textos y él me los corregía y, lo más importante, los criticaba con gran acierto. Aprendí mucho de todo lo que hacía mal.

En una de esas cartas, lo que dice del arte de escribir, condensa muy bien lo que es la comunicación de hoy en día, lo que oímos tan a menudo, en tantos auditorios, en tantos discursos. Palabras vacías, sin tripas, que no dicen nada. Frases huecas.

Él, con elegancia, lo remata con Antonio Machado. 

Carta a los dirigentes del mundo (sean quien sean) .

«Ante el hecho de que en cualquier futura guerra mundial se emplearían con certeza armas nucleares, y que tales armas amenazan la continuidad de la humanidad, instamos a los gobiernos del mundo para que entiendan, y reconozcan públicamente, que sus propósitos no podrán lograrse mediante una guerra mundial, y les instamos, en consecuencia, a encontrar medios pacíficos que resuelvan todos los asuntos de disputa entre ellos.»

Este es un párrafo del manifiesto “Una declaración sobre armas nucleares” de Russell -Einstein en el que renombrados científicos y Premios Nobel intentaron alertar del peligro a los dirigentes del mundo en julio de 1955. Promovido por Bertrand Russell, filosofo , matemático y escritor y gran activista pacifista en contra de la guerra. Einstein lo firmó unos días antes de morir.

Sesenta y siete años después, décadas de evolución tecnológica y social, nos encontramos con el tema de la Guerra Nuclear, de nuevo, encima de la mesa.

“Tenemos ante nosotros, si queremos, un progreso continuo en felicidad, conocimiento y sabiduría. ¿Elegiremos en cambio la muerte, porque no podemos olvidar nuestras disputas? Hacemos un llamamiento como seres humanos a seres humanos: recordar vuestra humanidad, y olvidar el resto. Si podéis hacerlo, está abierto el camino hacia un nuevo Paraíso; si no podéis, se muestra ante vosotros el riesgo de la muerte universal.”

Desde la dimensión espacio-tiempo que la que se encuentre, Einstein estará estupefacto ante lo que se cuece en este 2022 . También se le atribuye la frase :“Solo hay dos cosas infinitas, el universo y la estupidez humana, y no estoy muy seguro de la primera y, tristemente, se confirma su hipótesis de la estupidez humana. Es infinita.

Foto de Hannes Richter en Unsplash

NB : Si queréis leer el Manifiesto, en filosofía.org está el comunicado de prensa, la carta que se envió a los Jefes de Estado y el texto completo de “Una declaración sobre armas nucleares«.

Futuras flores, espero.

Tengo un amigo, jardinero aficionado, que, cuando viene a casa , me trae una planta e inspecciona las que tengo.

Este año, ha llegado de visita pero sin la plantita de rigor. No solo eso, le he enseñado los incipientes capullos de la camelia y los ha mirado sin interés. “Total, no creo que lleguemos a verlas”. Acostumbrada a sus pésimas predicciones durante la pandemia, no le hago ni caso. Es un conspiracionista -pesimista pero en un nivel bajo. Lo puedes atrapar y desviarlo de sus teorías con facilidad.

Me preocupa que ya no demuestre esa pasión por los arbustos y las flores pero se ha instalado en un estado de absoluta certeza con dos opciones : Opción A) Guerra Nuclear y/o Opción B) Meteorito. Se le pasará , espero. No creo que pueda vivir sin regar sus plantas.

Cuando se va , aprovecho para leer la prensa del día : Estados Unidos recomienda a sus ciudadanos abandonar Rusia. Putin amenaza con armas nucleares. Empiezan las revueltas populares en la propia Rusia y en Irán. En el ámbito científico,  están intentando enviar un cohete a la luna, y con todo lo que ha mejorado la tecnología en cinco décadas, no hay manera de qué despegue. Hay interés por volver allí. Una misión de la NASA ha enviado una sonda-artefacto a impactar contra un meteorito para ver si pueden desviarlo en el caso, hipotético, que pudiera ocurrir en el futuro. Vale.

Miro mi camelia. Ya empieza el ciclo que anuncia esas preciosas flores que aparecen en invierno. Por primera vez, me pregunto si las veré. Si estarán. Pero la incertidumbre se me pasa rápido. Desgraciadamente,  hay factores incontrolables para un simple humano como yo. No puedo hacer nada para evitar que un loco la líe con bombas nucleares y si viene el meteorito, ya me dirás. Combustionaremos juntas, la camelia y yo.

Así que me voy a regarla y a cuidarla. Y le haré fotos que enviaré a mi amigo jardinero pesimista.

Tengo confianza en estos capullos…

Valen por mil. 2022.

Te levantas una mañana y, tú, mujer libre,  de repente, ya no vales nada.

Han cambiado las normas :

A partir de los 13 años, te pueden casar con quien quieran. Tu marido, será tu dueño y podrá ser polígamo. Si tú tienes un desliz, te pueden lapidar. Esa es la pena de una mujer que comete adulterio.

Si quieres divorciarte, tú vales la mitad que un hombre en la Corte judicial. Si tienes niños, la custodia va a ser para tu marido. ¿No te acuerdas que vales la mitad?

No puedes mostrar tu cuerpo. Debes intentar ocultar las formas femeninas y tapar tu cabello con un velo. Y no se te ocurra, dejar asomar unos mechones, por que te pueden meter en la cárcel y darte 80 latigazos.

No tienes derechos. No eres nada , ni la mitad de nada…

Así las cosas, las mujeres que van por la calle en Teherán como la chica de la foto, son heroínas anónimas que , arriesgando su integridad física ( ¿Te lo puedes imaginar, tú, mujer libre?) se atreven a plantar cara al Regimen de Mahmud Ahmadinejad. Y se arriesgan y se atreven a violar las normas para recuperar su condición de personas, con pleno derecho,…

Nosotras, las mujeres libres, nos vestimos cada mañana como queremos. Incluso, algunas, de tan libres nos convertimos en «esclavas» de las modas ( ahora ancho, ahora escotado…). Vamos de rebajas y disfrutamos estrenando prendas. ¿Quien podía imaginar que unos jeans, una americana ajustada y un pañuelito con unas greñas a la vista , valían 80 latigazos? .

He estado siguiendo los últimos acontecimientos políticos en Irán y he visto a estas chicas, votando primero y después, mostrando las pancartas con el «Where is my vote?» y el verde como color de bandera. Pero no era consciente que ese gesto ,ese que nosotras hacemos cada día, de vestirse como quieren y ponerse «el mal velo» ( así llaman el llevar el chador enseñando el pelo )era un acto peligroso y rebelde con una intensa carga simbólica.

Siento el más profundo respeto por esas mujeres iraníes. El Régimen dice que no valen nada. ¿No valen nada? Tienen miedo por que estas mujeres valen por mil.

NOTA : Este post, desgraciadamente, data del 2009 tras las elecciones que ganó Mahmud Ahmadinejad.

Le sucedió Rohani en el 2013, por dos mandados en un período «más moderado» y desde el año pasado gobierna Raisí, «clérigo rigorista».

13 años después de este post, el 13 de septiembre del 2022, la joven Mahsa Amini, fue arrestada por la Policial «moral» iraní por no llevar correctamente el hiyab. Murió tres días después a causa de los golpes de esa policía moral. Hay protestas en las calles.

Mahsa Amini es de esas mujeres que valen por mil.

Va por ella y por todas las que hoy , están quemando sus velos.

Mujeres libres para elegir .

Foto de Noorulabdeen Ahmad en Unsplash

El fin del mundo.

Mi madre está en estado de alarma constante.

Ya no sabe si habrá pollo ( ha oído en la tele que escaseará por la falta de grano para alimentarlos), si habrá pescado (ha oído en la tele que el cambio climático ha hecho que no haya pesca normal en los caladeros y que los pescadores lo tienen complicado con el encarecimiento del combustible), si habrá carne ( lo mismo que con el pescado), si habrá pan ( ha visto en la tele los problemas con el trigo y el arroz!), si le cortarán el agua de casa ( ha visto en la tele la sequía alarmante), si podrá poner la calefacción este invierno, si… Para ella, es el fin del mundo. Menos mal que lo de la escasez de hielo le da igual…

Mi madre tiene 85 años y ve la tele, en la que cada día hay una alarma dramática y sí, es verdad. Es dramático : hay una guerra muy cerca, hay emergencia climática ( ya no es crisis, es emergencia), las cosas no están bien en general, pero debo preservar su salud así que le he aconsejado no ver la tele, exceptuando “Tierra amarga”.

Es por su bien.

Foto de Stephen Isaiah en Unsplash

Mafalda, 64

Apareció en la prensa en 1964. Ese año, ya tenía 6 años.

Ahora tiene 64 años y su edad es incalculable porque Mafalda ya es eterna.

El problema que tenemos es que su mensaje sigue siendo válido.

Espero que algún día, esta niña eterna no tenga nada por lo que protestar. O que sea sólo por un plato de sopa. Será un buen día para el mundo…

War / No more trouble

Del trabajo «Songs around the world» de Playing For Change ( ese increíble Movimiento por la Paz a través de la música) la canción War/More No Trouble es una de mis favoritas. En esta pieza, se unen dos canciones de Bob Marley: War, basada en la conferencia del entonces Emperador etíope Haile Selassie ante las Naciones Unidas en el 63 (en esta canción se reflexiona sobre el por qué de las guerras en el mundo) y No More Trouble , otra de las canciones de Marley que habla del amor .

Decenas de músicos de la calle, del  Congo,Israel ,India ,Irlanda ,Sudáfrica, EE.UU., Zimbaue y Ghana, junto con Bono de U2 , sincronizados a la perfección, cantando y tocando por la Paz.

Este post es de hace siete años.

Tristemente, en el 2022, sigue siendo necesario defender la paz.

Photo by Markus Spiske on Unsplash

Más info : www.playingforchange.com