Ya…

Ya he visto los abetos, las guirnaldas y los turrones. Y hace tiempo, la verdad. Aunque ahora, ya, es invasivo.

Ya están colgadas las luces en las calles (aún apagadas, lo que me da una cierta coherencia temporal).

Ya he comprado la lotería de Navidad.

Ya he visto el anuncio (que este año, no me ha emocionado).

Ya está todo en marcha.

Ya es casi Navidad, otra vez … ¿Yaaa?

 

De Erlich

Píldoras para un martes…

Arte : Imaginativo y sostenible. El artista chino Wang Zhi Yuan ha creado esculturas casi infinitas con las botellas y recipientes de plástico que tiramos mal o reciclamos bien…

 

Decoración : Ideas muy, muy simples.

Una pizarra para dejar mensajitos románticos, peticiones tipo : Sábado, sabadete  o ruegos -mantra: ¡Por favor, esta noche no ronques! … ; – )

Tengo alas para volar es lo que dice el original…

El revistero. Atención porque esta idea parte de la re-utilización de un elemento tan desagradable como la percha de alambre. Es la que te dan el algunas tintorerías ( con esas grapas en el ticket que cuestan tanto de sacar)…

Estantería clasificadora : Para los libros leídos y los que están por leer… Cuando la zona “Will” está llena, es un gustazo.

Y , para finalizar, un poco de humor.

Refleja ,muy bien, el tipo de liderazgo que tenemos… Va de unos alienígenas…¿O no???

 

 

Paronomasia.

La paronomasia, paranomasia es un recurso fónico que consiste en emplear parónimos (palabras que tienen sonidos semejantes pero significados diferentes).

El diseñador gráfico e ilustrador Alexander Méndez-Vigo Chillida ( Madrid) , da a la paronomasia un matiz más: la ilustración. Y, además, para redondear el producto, añade mucho humor.

Vale la pena tomarse unas dosis de paronomasia ilustrativa …

 

Su Instagram, aquí.

 

Píldoras.

Píldora nº 1 : Imagina que te encierran en una habitación de paredes blancas, te dan una grapadora y 35.000 grapas y te dicen : tienes 75 horas para hacer algo con esto que te hemos dado.

 

Le das todo ese material a Baptiste Debombourg’s y lo que te hace es esto…

 

 

Pídora nº 2: Unas cositas para cocinitas…

La primera es una gran idea para mí. Lo único sería, que tendría que tener esto siempre a la vista para no olvidarme que lo tengo y utilizarlo. Yo soy de las que se queda con la cuchara de madera en la mano tras el meneillo del sofritito, esperando que se teletransporte un plato o algo, para apoyarla… He tenido varios Salva-Cucharas ,que pasaron a mejor vida y, ahora, voy de plato pero …siempre tarde.

Esta es una idea /truqui , para ese momento en el que abres una botella de aceite ( por ejemplo) y no tienes aceitera libre…La boca de la botella es gordota y no podemos dosificar el líquido.  Es el momento “dedo-tapón”. Todo el mundo lo conoce.Si pasa eso ( que pasa, ya os acordaréis de mí) y tenéis guantes de goma en casa, hay una solución…

Estéticamente, por eso, no es bonito.

Píldora nº 3 : Los tomates me envían anónimos.

Ha llegado esto a mi mail. El mensaje era escueto : “Si no tratas bien a los compañeros que tienes secuestrados en tu huerto, iniciaremos una acción de protesta y nos espachurraremos para que no nos puedas comer “.

Había una foto adjunta.

Me parece mentira lo rebeldes que son, teniendo en cuenta que son tres. ¡¡Tres tomates!

No sé si negociar o comérmelos… ; – )

Hasta aquí, la dosis de Píldoras.

 

Flushhhh.

Hoy, al llegar a casa, me he llevado un susto tremendo.

¡He encontrado un extraterrestre en mi jardín! ¡Sí! Un alienígena de los típicos: de color verde con su antenita y tres ojos.

He gritado tanto y tan fuerte que el que se ha acojonado ha sido él. Mientras yo desplegaba todo el repertorio de gritos de cuando estoy histérica ( desde uh, uy, ay, hasta madre-del-amor-hermoso), el extraterrestre se ha ido replegando en sí mismo, hasta formar una bola compacta de color verde… En esta fase, me he quedado muda de golpe. He oído un sonido electrónico como deslizante y de lo alto de la bola, ha emergido un palo verde con una banderita blanca.

Cuando he decodificado correctamente el mensaje – cuando estoy gritando eso de madre-del-amor-hermoso mis neuronas parecen desconectarse-me he calmado y me he acercado a la bola . Nos hemos observado, la bola y yo, mutuamente. Tras unos tensos minutos, la cosa esa se ha descompactado y ha vuelto a aparecer el típico alienígena de antes.

Me he armado de valor y le he preguntado también lo típico: qué quería y de dónde venía. También tenía preparada la siguiente  pregunta ¿Había otros como él colonizando la tierra sin que lo supiéramos? pero no me ha dado tiempo de formularla.

El extraterrestre me ha explicado que quería irse pitando de aquí. No he entendido el nombre del planeta del que venía. Me es imposible reproducirlo fonéticamente pero sonaba como Flushhhh.  Como en las pelis de extraterrestres, nos entendíamos telepáticamente, sin necesidad de conocer los respectivos idiomas, cosa que debo decir que es la mar de cómoda.

Esta cosilla verde, se vio expulsado de su nave por un error técnico, atravesó la estratosfera y cayó aquí. El aterrizaje se produjo en medio de una manifestación . La gente, además de banderas de diferentes colores,  llevaba cacerolas y cucharas en las manos. El nivel de decibelios lo dejó aturdido. Intentó buscar otro lugar pero, lugar en el que caía, lugar en el que había alguno de esos eventos masivos : en lucha por algo. Por defender a los unos y a los otros, por condenar a los unos y a los otros,  por la ineptitud de los unos y los otros, por la corrupción de los unos y los otros… Al final, exhausto, había encontrado este pequeño rectángulo de hierba ( esta es la definición que hizo de mi jardín) y se había posado aquí para descansar . Era necesario que se reiniciara.  Venía de una sociedad libre y justa, gobernada por personas del mismo calibre y había estado sometido a una hiperestimulación negativa.

Demasiado para sus neuronas verdes, libres y justas…

Se vuelve a convertir en una bola. Cambia de color varias veces y, al final, emerge de nuevo. Me parece que brilla más.

Eres un ser humano comprensivo. No has intentado hacerme daño y me has dejado reiniciarme sin que te importen las consecuencias– Sigo su mirada y veo el gran boquete, tamaño bola,  que tiene mi precioso rectángulo de hierba – es por eso que , puedo ofrecerte asilo planetario. Consideramos que es causa humanitaria vivir en este país, así que te ofrezco venir conmigo a…Flushhh.

Le digo que no, que gracias. Muy agradecida, de verdad pero estoy segura que no conseguiré teletransportarme tan ricamente. Hay algo en eso de la reorganización molecular que sé que falla. Lo he visto en Star Treck.

No se espera demasiado. Me vuelve a dar las gracias, se vuelve a convertir en bola, esta vez plateada, y sale disparado a propulsión, hacia el infinito y más allá.

Entro en casa, confundida. Durante la tarde, tengo que salir al jardín un par de veces para ver el boquete que hay en la hierba. Es una prueba de lo que aquí ha ocurrido… Enciendo la televisión- ¿Alguien más habrá visto al alienígena, no?-y están dando las noticias.Veo el informativo, completo, esperando que digan algo del extraterrestre , pero a medida que van desgranando la actualidad me doy cuenta del terrible error que he cometido.

Tenía que haberme ido a Flushhh con ese típico alienígena verde…

 

 

 

Señales acústicas (bip).

Estoy rodeada de ellas…Supongo que , por eso, me sorprende tanto el silencio…

La nevera, si está abierta más de lo que ella considera oportuno, hace un piiipppp. Cuando estoy colocando la compra de la semana, siempre, siempre, siempre me acaba haciendo piiipppp. La secadora también hace piiipppp. O bien está acabando su ciclo o bien el filtro está lleno de esa pelusilla que, inexplicablemente, se desprende de la ropa en cantidades industriales. La cuestión es que en uno u otro momento, hace piiipppp.

La lavadora no quiere ser menos y emite un pi-pi-pi continuo y pesado cuando ha acabado el lavado. O la paras o se pasa un ratito reivindicando que ha llegado al final de la carrera.

La cafetera se pone a gritar piiiiiiiii cuando no hay agua en el depósito.

Mi teléfono móvil hace tililííínnnn cada vez que hay un mensaje en Whatsapp o Twitter.

Hay más piiii, piiipppp, pi-pi-pi y tilííínes…La alarma, la puerta del garaje, el mando de la puerta, el zumbido del interfono, el timer del horno, las baterías bajas… Todas esas señales acústicas son señales reconocibles,  que son familiares, que te dan un mensaje, que te sirven para algo (o por lo menos, esa es su intención). A veces agobian y otras, las esperas…menos este bip-bip-bip que llevo oyendo una semana y que no tengo ni idea de dónde proviene. ¿Cuál será el artefacto latoso?

De repente, lo oigo. Bip-bip-bip. Unas veces, me parece que viene de la derecha. Otras de la izquierda. De un cajón ( creo que ya los he abierto todos), del interior de un bolso. En la cocina, en el despacho, en la habitación.  Lo oigo allá a lo lejos. Débil…Bip-bip-bip .

Hemos realizado búsquedas colectivas y nada. Ni rastro. He intentado revisar todos los aparatos, aparatillos y aparatejos que pueden tener un “bip”. Sin resultado.

Supongo que llegará el día en el que se agotará y callará pero, de momento, disturba mis códigos conocidos y me incita a su búsqueda…

¿Y sí es un ser alienígena que intenta comunicarse? Me lo planteo, ya, por pensar en nuevas posibilidades. Bip-bip-bip es una señal muy usual en el espacio exterior, ¿no?

Ahora mismo lo acabo de oír. Voy a ver, me parece que ha sonado en la entrada…

Un calendario y un sujeta-llaves.

Un calendario

Lo descubrí por casualidad en el Rastro de Madrid. Lo que no se encuentra allí, no se encuentra en ningún sitio. Incluso lo mágico…

calendario

Me pareció un calendario sofisticado y muy original hasta que me di cuenta que …destruía los días pasados. Cuando pasaban por el triturador de papel, desaparecían del espacio tiempo…Lo que había hecho, las decisiones que había tomado, el trabajo realizado…Todo, todo, desaparecía sin más. Cada día era nuevo. Totalmente.

Y entonces se me ocurrió aquella idea.

Nos casamos un 7 de febrero. De 1975.

Fabriqué una hoja a la medida del calendario y escribí aquella fecha…

Un imán-sujeta-llaves

llaves

Este sujeta-llaves me robó el corazón cuando lo vi en Pinterest . Lo compré, online, en una famosa tienda de objetos de decoración de Estocolmo. En estos momentos, está adherido mi pecho y no tengo forma de desprenderme de él. La desmagnetización no funciona y mis dipolos magnéticos están demasiado ordenados …

Siempre había pensado que esto de tener un corazón de hierro, era una buena cosa. Inmune a la tristeza, a las desgracias y al desamor… Lo que no sabía es que era literal…

¿Alguien sabe cómo sacarme esto?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Aquellas postales…

¿Recordáis las viejas postales? Fijaos que digo “viejas” aunque sería más apropiado decir “esas postales en desuso” pero…no puedo evitar pensar que ya son de otros tiempos, de otras formas de vivir .

El otro día ví a una mujer francesa de mediana edad y su hija veinteañera, comprando postales turísticas . Ya me pareció raro verlas curioseando , emocionadas con lo que había en el expositor rotatorio : postales . Unas bonitas, con un mar de Photoshop  y pulcras calles y otras, de gusto infumable, tipo chica-de-grandes-pechos-con-paella-y-sangría… Tras elegir unas cuantas , preguntaron dónde podían comprar sellos…

O sea : iban a escribir una postal y enviarla por correo. Recuerdo los viajes en los que uno se afanaba en la elección y el texto . Aquella sensación triunfal de de poder decir “Yo he estado aquí y me lo estoy pasado muy bien” ( no existen muchas en las que se escriba lo contrario) y en aquellas jugadas de Correos que permitían que tú llegaras mucho antes que la postal  a su destino…También me llega esa alegría , al recibir las de los otros. Primero, te mirabas el remitente y te leías aquellas líneas. Después, le dabas la vuelta y admirabas aquellas imágenes de Florencia o de unas playas caribeñas…

Ahora, te comunicas de otra forma. Haces una foto con tu iPhone y la envías  por Whatsapp. Publicas en Instagram Facebook o Twitter o actualizas tu blog, casi haciendo una crónica en directo del viaje. Todo es más fácil, más rápido  . La tecnología nos ha permitido entrar más en el “detalle” e, incluso, ampliar la lista de destinatarios pero, en el camino, nos hemos perdido el ritual. Algo había que sacrificar…

Dejadme que lo idealice: pasas un buen rato , eligiendo las imágenes que describen el “paraíso” en el que estás ( en las postales, todo es muy bonito). Compras los sellos y te vas a un pequeño bar, en la playa. Allí, con tu cappuccino o tu café, distribuyes las postales y escribes. Pensando lo que vas a poner y con cuidado de no equivocarte. Cada una tiene un mensaje diferente y es posible que en alguna, incluyas un dibujito. Piensas en las personas a las que se las vas a enviar y les dedicas tu tiempo y tu cariño. Una vez ya las tienes preparadas, pones los sellos ( pedirás un vasito de agua , para humedecerlos que sabemos que si los chupas, te queda un sabor desagradable en la lengua ; – ) e irás colocándolos, sabiendo que harán su trabajo y las transportarán por esos mundos “postales” para que lleguen al lugar indicado . Y sabes, que el que la reciba, detectará tu afecto en el momento que vea esa firma enrevesada y ese “Nos lo estamos pasando muy bien. Esto es precioso”.

El ritual ha pasado a ser a golpe de click y teclado táctil. Es lo que toca en estos tiempos aunque, como pude ver el otro día, la postal se niega a desaparecer aunque haya gente como yo que la llame vieja.

Aún hay quien las reinterpreta. Estas son de la empresa finlandesa Lovi. Llevan una figura en madera desmontable para que el efecto “afectivo” de la postal, quede en forma de recuerdo permanente. Las encuentro preciosas y además, me encanta la filosofía “eco friendly” de la empresa y su diseñadora, Anne Paso.

Píldoras pareidoliágicas…

Descubrí la palabra pareidolia hace unos meses…

pna

Cosas que parecen otras cosas…

pal

pench

p21

Un algo que es percibido como una forma reconocible.

¿Un presidente de EEUU, por ejemplo, para reciclar urgentemente?

ptr

La luna y Tute.

 

Esta vez, la sesión de fotos ha sido confortable.

Ha llovido, la noche está más fresca y no he tenido que lidiar con los mosquitos.

Y he descubierto a Tute ( humorista gráfico argentino) y sus maravillosas lunas

Mi luna llena de julio, por cierto…

lunallenajulio