Lunes , floripondio.

 

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Lunes. Es un tema recurrente en este Blog imperfecto.  Me refiero a un concepto “general” de lunes. No el estrictamente laboral. Se excluyen los lunes de vacaciones y se incluyen todos los que, trabajando o no, implican una rutina diaria que se ve rota el fin de semana y es sustituida por “ocio”. Es ese lunes, al que me refiero.

El que produce el efecto  de clausura del fin de semana ( que llevo mal)…Es un hecho que , durante el fin de semana, el tiempo se ve afectado por una alteración profunda y trascendental que hace que todo suceda mucho más deprisa que el resto de la semana . Curiosamente, no somos conscientes de la velocidad hasta que se está acabando…. Esta desaceleración paulatina, comienza el domingo por la tarde/noche.

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Ese día, podría ser cualquiera de la semana ( la gente que está ocupada en fin de semana, lo sabe) pero, por este sistema rígido de vida en el que nos movemos, la mayoría está de parón el fin de semana y reprende la actividad,  el lunes.

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Es el cerebro el que se agobia. Lunes, lunes, lunes….Total, va a llegar ( si todo va bien) de forma inexorable.Una forma de alterar esta capacidad del lunes para fastidiar al cerebro, sería cambiarle el nombre. Así, se engaña a las neuronas y estas, están felices sabiendo que no es lunes ( se lo creen) aunque lo sea. He pensado hacer un experimento y  utilizar , a partir de ahora, otra palabra para denominar a este día de la semana y lo primero que me ha venido a la cabeza es…floripondio.

Me parece una palabra graciosa, esta de floripondio. Así que me he dicho ( para iniciar la terapia), “Mañana es floripondio, 4 de febrero”. Y “Dicen que esté floripondio, aún tendremos viento en la costa”...tanto floripondio y floripondio que me he preguntado ¿Qué será un floripondio?

Para mí, floripondio es un adorno feucho y exagerado que te puedes poner en un broche o un tocado… Un floripondio.

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Expresión que se suele usar en negativo, o en sentido crítico, al menos. Empleamos el floripondio cuando no nos gusta el empleo de dichos elementos como decorativos, sea en una persona o en una casa, salón o acto social. Una cosa es hablar de las bellas flores que adornaban el salón de actos X y otra es comentar: ” Vaya un floripondio que llevaba la Sra. X en el traje….”

tocado extravagante Ascot

Pero resulta que también es un árbol que produce unas flores con efectos psicotrópicos .

Arbusto del Perú de la familia solanáceas que crece hasta 3 m de altura, con tronco leñoso, hojas grandes y vellosas, flores blancas y olorosas y fruto elipsoidal. También están en Méjico, Argentina…

Este, es el floripondio.

FloripondioDe Ximena Enriquez Gallegos ( Pinceladas y Matices)

No sé, ahora ya no me convence tanto esto de llamar al lunes,  floripondio. Me imagino el árbol ese…  O veo a la señora del sombrero azul. Mis neuronas ya se lo han aprendido… Así que voy a probar con batiburrillo.

Batiburrillo, 29 de Mayo del 2017.

NB : Humor gráfico de Borra la Pizarra.

Te llevé al huerto…

Hace ya cinco años que inauguré mi huerto urbano. Esta es una crónica de su creación.

El primer día de mi Huerto Urbano…

La experiencia ha sido más liviana de lo previsto. He montado el huerto urbano sin demasiados problemas gracias a una organización minuciosa de las “cosas” que forman parte del proceso.

Parecerá una obviedad pero, la mayoría de veces que he montado algo (léase mueble del IKEA y de tamaño pequeño/mediano), me ha podido el ímpetu-bricolajeril  que es el espíritu inicial, un tanto descontrolado, antes del montaje, lleno de ilusión que va menguando, a medida que los tornillitos no encajan en su sitio…Se refleja en un ir y venir buscando herramientas, colocar las piezas en lugares incómodos o de difícil acceso, pasar –un poco- del manual de instrucciones dando una ojeada rápida, no preparar las “cosas”que componen el mueble, etc…

Esta vez, todo controlado. Era un reto. Ha habido muchas risitas a mi costa con “mi” huerto. Por todos los flancos de la familia y los amigos. Me he tenido que oír que gracias a “mi” futura cosecha, podremos sobrevivir…Bueno, me voy a acoger a la Quinta Enmienda de la República Independiente de Mi Casa , que reza así : “Quién ríe el último, ríe mejor” y verás que pasa cuando me haga mi ensaladita, con mi lechuga fresca y mis tomatitos cherry o saboree mis jugosas y aromáticas fresas…Por no hablar de cada vez que vaya a cosechar perejil o albahaca…

El único contratiempo (unos minutos, pocos) fue descubrir que el destornillador tenía dos posiciones y estuve intentando roscar un tornillo en la posición de desenroscar. Descubierto el ingenioso mecanismo, me centré y conté las piezas, las separé e inicié el riguroso seguimiento del Manual de Instrucciones ( por cierto, perfectamente legible!).

Sin contratiempos, monté mi mesa de cultivo. Lo he ido diciendo todo el fin de semana, en tono triunfal a todo el que me ha querido escuchar…

La segunda etapa de esta fase, ya me gustaba más. La podríamos categorizar como “ocio”. Trabajar la tierra, plantar, regar…Texturas y aromas. Ilusión y expectativas.

Ahora, entro en la fase del regar y el vigilar. No sé que tendré al final del camino: ¿Una lechuga pocha? ¿Un tomatito? ¿Un par de fresas?… Sea una cosecha final abundante o más bien minimalista,  por lo menos sé que ,caminando, me lo pasaré bien.

Además…nunca hubiese pensado que , a mi edad, iba a poder llevarme a alguien al huerto…literalmente. Eso es lo que haré con cualquiera que me visite.

Todo ventajas, pues. ; – )

Así empezó todo… ; – )

Joaquín Salvador Lavado, mi filósofo de cabecera.

Si me preguntaras quien es mi filósofo preferido, te diría que Joaquín Salvador Lavado Tejón.Esta es una de sus reflexiones:“¿Pensaron alguna vez que si no fuera por todos, nadie sería nada?”

Es una de las personas que mejor sabe leer la vida y el mundo. Este es otro de sus certeros diagnósticos : “Hay más problemólogos que solucionólogos.” Si miras a tu alrededor, ves que es una de esas verdades profundas…

“Si quisiéramos vender el mundo, nos veríamos en problemas para hacerle una publicidad convincente”

 

De vez en cuando, hay que tomar unas dosis de Joaquín Salvador Lavado Tejón.

Lo puedes hacer a través de sus dibujos pero, hoy, elijo un texto :

 Se debería empezar muriendo y así ese trauma quedaría superado.Luego te despiertas en un Hogar de Ancianos, mejorando cada día.Después te echan de la Residencia porque estás bien y lo primero que haces es cobrar tu pensión.Luego, en tu primer día de trabajo te dan un reloj de oro.Trabajas 40 años hasta que seas bastante joven como para disfrutar del retiro de la vida laboral.Entonces vas de fiesta en fiesta, bebes, practicas el sexo, no tienes problemas graves y te preparas para empezar a estudiar.

Luego empiezas el cole, jugando con tus amigos, sin ningún tipo de obligación, hasta que seas bebé.Y los últimos 9 meses te pasas flotando tranquilo, con calefacción central, roomservice, etc, etc.Y al final…abandonas este mundo en un orgasmo…

 QUINO

Tiene 84 años pero ya es inmortal…

 

 

 

Día Mundial de las Palomitas Dulces.

Tengo una relación extraña con las palomitas de maíz. Sólo las consumo en el cine. Lo primero que hago es decir “No, no quiero palomitas”. Engordan, me dan sed, me …enganchan…Los que van conmigo, ignoran mi determinación y compran las palomitas. Siempre acabo sentada con un cucurucho ( el pequeño que ya es muy grande) de palomitas dulces!. Empiezo a comerlas, pensando que sólo serán un par de puñados, pero, entro en el bucle de las palomitas. Me las voy zampando, poco a poco… Cuando salgo del cine, ya noto que las palomitas están ocupando todo el espacio libre de mi estómago y me prometo NO comer en la próxima cita cinematográfica.

No sé por qué lo hago. Debería asumir que tendré ese cucurucho en mis manos… Sé que acabaré sucumbiendo a su aroma, a su melodía y a esa inexplicable sensación de que, sin ellas, la experiencia cine no es lo mismo…

Para justificarme, me digo que esa relación con las palomitas ya viene de nuestros ancestros. Su rastro se remonta a milenios atrás . Las palomitas más antiguas fueron encontradas en la Cueva de los Murciélagos de México y están datadas de hace 5.600 años. Es más, el polen de maíz se remonta a unos 80 mil años.

Llegaron al Cine de la mano de la emprendedora Julia Braden. Fue ella la que vio que , en los años de la Gran Depresión en Norteamérica, cuando de los cines lujosos se había pasado al cine como espacio de ocio para las clases más bajas, el cine constituyó unos de las pocos entretenimientos para la población norteamericana y  el único lujo que se podían permitir era un cucurucho de palomitas, asequibles y saciantes.

La primera vez que se comercializaron, fue en el Linwood Theater de Missouri.  Julia convenció a los dueños de la sala para que permitieran poner un puesto de palomitas en el interior de su local. Tal fue el éxito, que en 1931 ya tenía cuatro puestos en distintos cines, con un beneficio de más de catorce mil dólares de la época.

La próxima vez que me coma mi cucurucho de palomitas dulces con remordimientos, pensaré en Julia.  Ella es la culpable… ; – )

NB :  El significado de la expresión “BAE” vendría de las siglas que componen la frase: “Before Anyone Else“, expresión que se puede traducir literalmente como “antes que cualquier persona”,

 

Día Mundial de Saltar Encima de Las Cosas.

Te lo voy a explicar ya que hoy es el Día Mundial de Saltar Encima de Las Cosas pero… no se lo digas a nadie. ¿Vale?

Cristina me dijo, en nuestra tercera cita, que tenía una afición que no desvelaba antes, para no ahuyentar a sus posibles conquistas. Resultó que su afición era visitar a un adivinador, una especie de gurú, que era su guía espiritual. Tampoco es que me entusiasmara la idea, pero, puestos a esperar cualquiera de esas cosas que acaban en “filia”, el adivinador-gurú me pareció un mal menor.

Recuerdo que no pensé lo mismo cuando me vi, sentado en aquella incómoda silla, delante de una mesa llena de ángeles, velas y plantas y con aquel tipo moreno, mirándome fijamente a los ojos.  Tras un intenso momento de silencio atronador y ni un pestañeo, el adivinador sonrió y le hizo un gesto afirmativo a Cristina. Ella, suspiró aliviada. Antes de irnos, quiso hacerme una sesión a solas. Ya no me hablaba, susurraba. “Mira, me caes bien. Te voy a dar el poder del “jump” Hace tiempo que tengo pendiente otorgarlo a un elegido y no lo encuentro. Te lo voy a dar a ti”

¿Jump? ¿Poder? Confieso que, en ese momento, estaba tan sorprendido que ni me di cuenta que el tipo entonaba un cántico y después, tiraba del dedo meñique de mi mano derecha. “Cuando quieras saltar, levantas el dedo meñique y harás un jump.”

Salí de allí muy confuso. Quise olvidar esa experiencia lo antes posible y así lo hice. La borré de mis recuerdos… Con Cristina, las cosas no funcionaron. Lo dejamos el día en que me negué a visitar al gurú de nuevo…Ese mismo día, por eso, hice un jump.

Iba caminando al trabajo porque era el Día de Ir Andando Al Trabajo. Cuando llegué a la calle por la que atajaba el camino, me encontré con un gran container lleno de escombros de demolición de un edificio. Seguir la ruta normal me hubiese supuesto llegar tarde a la oficina así que, sin pensarlo, me acaricié el dedo meñique de la mano derecha. Y, después, lo levanté. Se me antojó como una mini-peineta al obstáculo… Y, no sé cómo lo hice, pero, de repente, me encontré al otro lado del container. Había saltado por encima, sin enterarme…

Me temblaban las piernas. Me seguía acariciando el dedo meñique… ¿Había saltado por encima del container? Miré a mi alrededor buscando otro obstáculo que saltar mientras me aseguraba que no hubiese nadie observándome. ¿De verdad, había saltado esa enormidad de hierro llena de escombros? Entonces, vi aquel coche, aparcado de tal forma que me permitía intentarlo otra vez, sin despertar sospechas… Levanté el dedo meñique y ¡jump!, salté por encima…

Desde ese día, no paré de saltar. Siempre con cuidado de que no me descubrieran, salté por encima de montañas, lagos, edificios, puentes, … Una maravilla…

Foto de Joshua Earle (http://www.unsplash.com)

No volvía a ver al gurú. Lo busqué, pero nunca lo encontré. Se lo había tragado la tierra. Ni siquiera Cristina sabía dónde estaba y lo había sustituido por una anciana que le preparaba tisanas personalizadas. Nunca pude agradecerle que me hubiese otorgado ese poder tan especial y es que, con el tiempo, descubrí que había algo más…

Fue por casualidad, en una comida familiar. Mi madre, parloteaba. Mi cuñada, hacía los ecos. Que si no te casas, que si no me darás nietos, qué que me pasó con Cristina, que si había otra, que sí… Levanté el dedo meñique y… Seguía sentado en la mesa, comiendo con mi familia, pero estábamos hablando de política y de las pensiones. De mi situación personal, de los temas espinosos, nada de nada…

Lo puse en práctica con temas más peliagudos y con personas más complicadas: mi jefe, mi vecino, Cristina, mi hermano, compañeros de trabajo, amigos… A la que la conversación tomaba un tono desagradable, tedioso, molesto, poco interesante o, directamente acusador, levantaba el dedo meñique y me saltaba todo ese torrente de palabras tóxicas. Sin más.

“Saltarme” todas esas conversaciones, me convirtió en una persona más feliz. Sí, estoy seguro que pensaras que, también, en un ser muy egoísta… Todo lo que me molesta, me lo salto, pero… una vez empiezas, no puedes dejar de hacer jump.

Te hablo desde China. ¡Sí! Estoy a punto de saltar por encima de la Gran Muralla. Con el tiempo, he ido perfeccionando mi técnica y me he pedido una excedencia para poder ir a saltar por todo el planeta. ¿Qué dices? ¿Qué me lo estoy inventando todo? ¿Mentiroso, yo?

Pues mira, mira mi dedo meñique.

¡Jump!

Curiosidades  ( de Wikipedia):En China  se considera vulgar el levantar y enseñar el dedo meñique a otra persona de la misma manera que en la cultura occidental se juzga como vulgar o agresivo mostrar el dedo medio.

 En Japón, tener levantado el dedo meñique al hablar sobre dos personas significa que ellas están vinculadas sentimentalmente. Este gesto es considerado anticuado y vulgar, sin embargo en ciertas escenas anime se lo usa intencionalmente.

En Norteamérica, llevar un anillo en el dedo meñique posee un significado simbólico. El dedo meñique es el dedo de las relaciones, y por lo tanto llevar un anillo en él es indicación de que uno es abierto y cariñoso.

En India, levantar el dedo meñique es una señal de “katti” o amistad rota, un signo de que alguien está enojado, o una sugerencia en tono de broma de que la persona que le muestra el meñique a uno no desea hablar con usted.

Tiene teca…

La primavera ya acecha por la esquina y, en las zonas mediterráneas, ya estamos empezando asomar el hocico a esos días de solete cálido y vamos viendo el lento despertar de los jardines y las macetas de los balcones.

Quien tiene muebles de teca ( o una madera tropical similar) , empieza a mirar ese color gris desvaído  y ya está planificando “la puesta a punto” para recuperar su tono . Para eso, hay que limpiar y aceitar.

Esta es una de las tareas que a mí, me marcan el inicio de muchas cosas. Va llegando el buen tiempo…

Los primeros años  ( o mejor, la primera vez) que hice esta labor de restauración, me pareció un plan fascinante. Me gusta estar en el exterior, me gusta pintar, me gusta currármelo y disfrutar con el resultado final… Compré todas las cosas que se deben comprar para la operación “voy a dar aceite de teca a los muebles” y esperé a que pasaran las lluvias y se iniciaran los días de sol a todo meter…Es importante que se seque bien.

El día que lo haces ( repito, por primera vez) te ubicas, encantado de la vida, en el exterior con tu mesa, tus cuatro ( o seis ) sillas de láminas ( atención : tiras y tiras de láminas) y dos tumbonas, por ejemplo. Ligerito de ropa e impregnado de protección solar. Gafas de sol y música. Dispones todo el material : aceite, pinceles, disolvente, trapos.  Se supone que, antes, ya has dejado los muebles limpios ( imprescindible y…penoso ; – )).

En esta fase, se puede producir  el “momento lata”. Siempre supone un retraso temporal…Vas a abrir la latita de aceite de teca y la cosa no es tan fácil. Debes buscar la herramienta correcta para hacer palanca. La buscas por ahí y cuando finalmente, abres la lata, ya está todo preparado, de verdad. En este tramo, se inicia la mejor parte. Conectas la música, remueves el aceite que ya desprende su olor característico y empiezas a aceitar. Se suele empezar con la mesa, que es lo que parece más fácil…

Y allí estás, encantado, con tu pincel, dejando que la madera se nutra y dejando la mesa cada pasada, más preciosa…Lalalari…Cuando llevas un ratito, te das cuenta que la mesa ,además de sus cuatro patas, tiene sus recovecos. Y, como no, esa parte interna que no se ve pero que, claro, también merece alimento. Lo que parecía una cosita de nada, empieza a complicarse. Cuando por fin has acabado, estás ya cansado de la brocha y el aceite. Gotea, te ensucia, es enganchoso pero…la mesa ha quedado tan bien que tienes suficiente ilusión para atacar una silla… Venga!. Música y , mientras la mesa se seca al sol, vamos a por la sillita…

Y ahí si que los recovecos y las lamas , y sus bordes , etc, etc…te empiezan a fastidiar. Al final de la primera silla, ya estás un poco irritado. Suele ser el momento , si es posible, de pedir ayuda al entorno… Quedan tres sillas más y las tumbonas, que se dejan –normalmente- para una segunda vuelta. Importantísimo no dejarse llevar por la impaciencia. Impaciencia = grumos, gotas que se solidifican con el sol…

Es posible que al principio, te esperes a que se seque y , pasados unos días, le des una segunda capa pero, cuando más experiencia tienes en “voy a dar aceite de teca a los muebles”, más importancia pierde la segunda mano. Se reduce a la nada y sólo se da una. Y punto y teca. Si llueve ( los que están afectados por la Ley de Murphy , aceitan y al día siguiente llueve) …pues que llueva. Tú , la capa, ya se la has dado…

Una vez has hecho todo eso, temporada tras temporada, te interesas por los sprays y cualquier método alternativo a la brocha pero, al final, siempre se vuelve a la lata y el pincel… Es curioso como, sabiendo lo que hay y que tiene su cuota de “deslomamiento”, hay una parte de ese sufrimiento que se olvida y, cada año, sales con más o menos ímpetu a aceitar los muebles.

Será por el sol…O será por lo que significa…

NB: Esta fotografía es de una plantación de árboles de teca. La teca (tectona grandis) es un árbol frondoso de la familia de las Verbenáceas que alcanza hasta 30m de altura. Se introdujo en Indonesia (Java) hace cientos de años y las más antiguas plantaciones de teca en Sri Lanka se han documentado a fines del siglo XVII.

NB2 : y mientras escribo esto, me entero que está nevando en Madrid…;-)Loca Primavera!! 

Píldoras de cosecha propia.

De vez en cuando, saco a pasear a Bo y Las. Mi introducción en el mundo del cómic… ; – )

Las Bolas.

Este cartelito, ronda en este blog desde 2009. Sin comentarios.

Ya llega la temida Operación Bikini…

Y una frase…

Pareidolia.

Hoy he aprendido una palabra nueva. Es un gran día.

La palabra: Pareidolia.

No creo que la recuerde nunca más…o sí. En un Trivial, nunca se sabe, una rebusca en su mente y, a veces, aparecen palabras como ésta. De momento, la he aprendido hoy y la intento procesar.

“La pareidolia es un fenómeno psicológico consistente en que un estímulo vago y aleatorio (habitualmente una imagen) es percibido erróneamente como una forma reconocible” y la he conocido gracias al Monstruo de las Galletas (  Triki).

Este es uno de mis personajes “infantiles” preferidos. Ahora , que soy mayor, sigo adorando su mirada extraviada y esa forma terrible de zamparse las galletas.

Tengo un amigo que sabe de esta debilidad mía por Triki y hoy, me ha informado que se ha encontrado un súper-monstruo de las galletas en un cráter en el planeta Mercurio.

Esto es una pareidolia.

A ver si me acuerdo…

 

 

Las “gráficas” del humor.

Son ilustradoras, especialistas en humor gráfico. Analistas sociales, altavoces de la realidad más íntima. Hacedoras de sonrisas. ¿Apetece sonreír viendo un dibujo? Pues , venga.

Flavita Banana

 

Pedrita Parker

Monstruo Espagueti

Chica del Montón

Ana Belén Rivero

Agustina Guerrero

Y una de las pioneras, la gran Maitena.

 

Cosas Horrorosas (XII)

Toca unas dosis de píldoras de “Cosas Horrorosas”. Os recuerdo, a los que os asoméis por aquí, que : 1) hay que consumirlas con moderación y 2) cualquier posible efecto secundario es bajo vuestra responsabilidad. ; – )

Empezamos con el peluche: “Mapache atropellado”

Como segunda píldora, el USB dedo. Para que lo veas sobresaliendo del portátil… Una monada.

Ganas de sentarse en estos sillones, pues no…

Ya se va acabando el invierno. ¡Qué pena! ¡No podremos ver este fantástico vestido!!!

Con este calzado a juego: o botas o zapatos. Elegid uno.

Nada como un jueguecito de disección para pasar la tarde.

Si no, uno puede ir a este parque y utilizar este tobogán…

Y para acabar, que ya son demasiadas cosas horrorosas, una mención a este genio del trazado de Carril Bici. Ahí te quiero ver…