El carajo es marinero…

Acabo de descubrir que es el carajo.

El carajo era una cesta pequeña que se situaba en lo más alto del palo mayor de las embarcaciones para que el vigía pudiera divisar otros barcos, tierra firme o un banco de ballenas…

Por su incomodidad (alto, estrecho, inestable) era un lugar poco deseado…Se solía enviar al carajo a los castigados o infractores de la embarcación. Así que cuando mandas al carajo a alguien, lo envías a esa cestita incómoda del barco…

Exactamente, aquí.

Por si os preguntan… ; – )

 

Piruleta helada : Resultado

Con todos los ingredientes y una perfecta planificación temporal y de infraestructura, intenté ( remarco el verbo intentar) hacer las piruletas de yogurt helado que os comentaba ayer.

Eran algo así…

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Bien, no di con el punto de “consistencia” adecuado ( y mira que fui añadiendo yogurt artesano -buenísimo- y piña helada ( la congelé el día antes) pero…ni así. Todos los ingredientes, eran apropiados. La piña , dulce. La miel, casera…

Mi gozo en un pozo que no en una piruleta.

Al final, ya renunciando ( por lo menos en este intento) a la preciada y preciosa piruleta, utilicé un molde de silicona para hacer bizcochitos y …

helado

Admito que esto se puede considerar como “fail” en toda regla de las piruletas… ;  – )

 

Cosas horrorosas, horrorosas.

Este post va de cosas horribles. Horrorosas. Por lo menos, según mi escala “estética”.

Me gustaría conocer el proceso mental para llegar a la conclusión que esto, tiene algún sentido. Me ha recordado a la sensación que tengo en Formentera con los italianos y sus atuendos para ir a la playa. Que nadie se me ofenda pero es que , alucino cada vez que los veo a ellos , casi modelos Armani total, con foulard anudado al cuello . Siempre el foulard. Aunque te estés friendo a pleno sol…Ellas van perfectamente arregladas, manicuradas, peinadas, conjuntadas. De punta en blanco aunque hundan sus tacones en la arena.  Y , oye, que cada uno vaya como quiera a la playa ( faltaría más) pero hay un gran contraste con el estilo mediterráneo autóctono que es como más fresco…

Bien, para esas mujeres que no pueden bajarse de los tacones ni para…bucear, aquí está la primera cosa horrorosa.

Después está lo de este peluquero… Un iluminado que dijo: “Mira, con los postizos puedo hacer esculturas”. La frase “llevo un cerdo/a ( o lo que sea eso) en la cabeza” sólo se entiende si miras esto. Es la segunda cosa horrorosa.

Y la chica es mona… Imaginaos , esto, en un ser humano normal… También tengo la del perrito. Espero que esteís preparados :

La tercera ( o cuarta, si contamos al perro-pelo)cosa horrible, se le ocurrió a un diseñador de ropa deportiva, que no sé si es un orgulloso patriota o un guiri-amante-de-los-estereotipos ( y al pensar en España…) pero la cuestión es que si veís a alguién corriendo con esto, podéis brindarle un “Olé” bien grande.

 

Ya para ir acabando, una muestra del estilo de los que diseñan alta costura. Yo creo, que este tipo ( por mucho Marc Jacobs que sea) aún se está partiendo el pecho…Porque para ir así, debes tener un gran, gran sentido del humor.

…Y para asistir a una gala en el MET de Nueva York… Horroroso.

El último atentado estético, no lo es tanto. Si os centráis en su funcionalidad, el invento está muy bien. Una almohada-gorro que se mantiene fija si estás en un coche, o en el avión…Lo que pasa es que ves la foto del producto y dices : Sí, es horroroso.

Siento las molestias visuales que este post os haya podido ocasionar.

La buena noticia es que , con esto, lo bello aún es más bello…

Te voy a llevar al huerto, again.

Ayer os hablaba de la triste desaparición de mi huerto urbano y que fue un elemento inspirador para escribir una novelita de 50.000 palabras (“Te voy a llevar al huerto”) de esas que se clasificaban como chick-lit, que no es otra cosa que una historia de amor, alrededor de un huerto.

Nunca suelo releer lo que escribo, pero, con los sentimientos a flor de piel por la autodestrucción del cajón de madera contenedor de mis hortalizas y verduras, lo he hecho en plan homenaje. La verdad es que me lo pasé en grande, escribiendo esta historia y me ha vuelto a pasar, leyéndola. No hay que olvidar que no soy imparcial…

La mayoría de textos sobre el huerto, son los que iba publicando en el blog, que se convirtió en la bitácora de la evolución de mis tomates asesinos, los ajos rebeldes, la lechuga Pepita, las guindillas contorsionistas o los diez cacahuetes. Estos posts se convirtieron en parte esencial de la historia.

También recuerdo la dificultad para escribir las escenas de sexo. No había manera. O las veía cursis, o demasiado realistas. Tuve que buscar el equilibrio… Costó lo suyo.

No sé el motivo por el que dejé que los personajes protagonistas se llamaran Calixto y Melibea. Aunque el tema de La Celestina daba para mucho, no me negaréis que son nombres inusuales en estos tiempos. Creo que hay unas 44 Melibeas en España y 1326 Calixtos… No obstante. introduje un personaje secundario que s ellama Paco, para compensar…

Al final, “Te voy a llevar al huerto” se convirtió en algo más que una historia de amor. Fue y sigue siendo, un entusiasta manual de cómo poner un huerto en tu vida. En la última parte de la novela, hay un decálogo para los futuros hortelanos urbanos. O un intento descarado, en diez puntos, de convencer a los lectores de que planten , ya, una tomatera en su terraza. El último punto dice:

10-. Como suele pasar con estas cosas, por mucho que te digan…nada es comparable a vivirlo. ¿Qué esperáis? ¡Plantad un huerto urbano!

Y, en plan autobombo, os  dejo aquí la novela,  por si algún valiente se atreve a que lo lleve al huerto…

Sacando a Las Bolas del cajón del olvido…

Y es que el otro día me reguntaron por ellas. Por Bo y por Las. Las dos , siempre juntas, son “Las Bolas”.

Aparecieron en mi mente en el 2009. Como no se dibujar y quería hacer algo de humor gráfico ( que me disculpen los que de verdad lo hacen), se me ocurrió jugar con dos círculos, uno azul y otro lila… Un concepto, vamos a llamarlo, minimalista… ; – )

A partir de ahí, cualquier cosa les puede pasar a un par de bolas.

 

Conocimos a otras bolas amigas suyas.

Hasta fueron al gimnasio…

Y se hicieron tatuajes.

En fin, un par de bolas… ; – )

 

 Y, sí, las he sacado del cajón del olvido para este viernes…

Las Bolas os desean Feliz Fin de Semana!

Lo de los calcetines…

Creía que ya lo había superado. Hacía mucho tiempo que no me pasaba lo de los calcetines, pero, en esta última semana, me ha ocurrido tres o cuatro veces.

El cesto de mimbre en el que estoy poniendo los calcetines desparejados, ya empieza a llamar la atención…Mi lavadora, tras un tiempo a dieta de calcetines, ha decido tragárselos a pares, pero…desparejados. Ironía de lavadora, imagino.

Según un estudio de Samsung en Reino Unido, desaparecen 84 millones de calcetines al año. Hay quien los recicla y hace fundas para macetas o sacos anti-dolor, pero ya hay una tendencia, si quieres más lógica, que es utilizar los calcetines desparejados. Y punto.

En Instagram, hay un movimiento en este sentido con los hashtag #mismatchedsocks (calcetines sin combinar) y #oddsocks (calcetines impares).

 

Y vas más alla, Oddsocks ya vende, directamente, los calcetines sin emparejar.

Es curioso que todo esto lo escriba hoy, porque, como todas las cosas tienen su Día Mundial, resulta que mañana, 9 de mayo, será el National Lost Sock Memorial Day, en honor a los millones de calcetines que desparecen misteriosamente…

No lo olvidéis y celebradlo con ellos…

Cosas Horrorosas (XIV)

Lo siento. Es posible que no fuera necesario pero… hoy toca una dosis de cosas horrorosas.

En algún momento iban a caer…

Empecemos con las cosas horrorosas que se pueden hacer con muñecas viejas.

También está el que se pasa con el ganchillo , la costura, las puntillas y los bordados.

Este diseño…

O estos ¿jeans? ¿ Qué es esto?

Una de excelentes ilustradores.

Ahí va.!

De la argentina María Emilia Cicoria (Mariasemilla). Simplicidad muy efectiva.

El  ilustrador danés, HuskMitNavn, en 3D, alta tecnología.

Y el ilustrador chileno,  Inges Bizama Toledo (Ingesman), que fabrica, con lo simple , una sonrisa.

 

Relatos Breves de Muchas Cosas.

Para este Sant Jordi, día de libros y flores, he hecho una recopilación de los relatos que fui publicando en este blog durante el 2017. Han aparecido varios  temas  que se han materializado al unir todo el material y al hacer este resumen me he dicho: tengo que hacer más yoga…; -)

Primero,  una fotografía del planeta en el que, en un Sant Jordi del futuro, ya no existen las rosas, se vive en bunkers, los seres humanos tienen una caducidad programada, sólo queda una patata en la tierra y el aire puro para respirar se vende en tiendas.

El siguiente bloque, retrata a extraños sujetos y profesiones raras: el banco dónde se guardan los secretos, un comerciante de palabras, un tipo que va saltando por encima de todas las cosas que se le ocurren, otro que viaja a las Antípodas con un traje de buzo espacial, la sala de los personajes no publicados,  la empresa que se lleva las críticas personales para su destrucción,  aquel que va contando las horas , esa mujer que quiere alquilar una nube, el artesano que fabrica las mejores gafas del mundo y un pincel que lo pinta todo de rosa…

Después, el tema delas flores. Se ve que fueron fuente de inspiración… Pero no en plan bonito, no: Un thriller floriográfico y un asesino… Y, finalmente los temas independientes. No se parecen el uno al otro en nada y aparecen, ahí, por arte de magia : una experiencia alienígena de gran alcance y la maldición de ser literal , literalmente.

Lo dicho, necesito algo que me equilibre un poco…

¡Feliz Sant Jordi!

RelatosBrevesdeMuchasCosas

 

NB : Imagen de  Rosapuchalt – Freepik.com