La Pruden.

Aunque a estas alturas, todos sabemos lo que hay y lo que no hay que hacer , para protegernos y proteger contra el COVID, no está de más invocar a la Tía Pruden para que nos acompañe estos días de puente festivo en toda España.

El año pasado no había vacunas y estábamos peor. Vale la pena recordarlo : 1) para disfrutar que todo va mejor y 2) para no desviar esta tendencia positiva respecto al 2020.

La Tía Pruden – que te la puedes imaginar como quieras- es esa voz responsable que te recordará las normas conocidas : mascarilla, distancia social, higiene de manos, cuidado que aquí hay mucha gente , ventilación,…

Photo by RepentAnd SeekChristJesus on Unsplash

(He encontrado esta foto en Unsplash que podría ser «mi Tía Pruden» )

Se puede hacer bien y pasarlo bien, no es excluyente.

¡Qué la Tía Pruden os acompañe!

Feliz puente.

NB : Pruden, forma coloquial de #Prudencia.

Ya viene.

Este año he comprado mis turrones favoritos vía online.

Tal como están las cosas (o dice que están), no me he querido arriesgar.

Si no los “escondo” a nivel visual, con total seguridad, desaparecerán antes de tiempo.

Al dejarlos en la despensa, ya he localizado las luces y toda la parafernalia decorativa de la Navidad.

Está viniendo…

Photo by Annie Spratt on Unsplash

NB: Sirvent. Maestros artesanos del turrón. Yo iba con mi padre, cada Navidad de mi infancia…

 

 

Necesitamos humor.

Necesitamos humor. Como el aire que respiramos.

Risas, sonrisas, buen rollo. Es un buen antídoto a esta atmósfera que nos rodea en la que parece que cuanto peor, mejor.

He descubierto esta tienda en Barcelona : La llama, art, books & humor.

Pequeñita y curiosa. Especializada en literatura de humor , humor gráfico y en todo tipo de accesorios “humorísticos”.

Buen momento para leer los monólogos del increíble Pepe Rubianes

También tienen una sección de arte y organizan actividades de todo tipo.

Print de Manu Guayre

No podía faltar una sección a la que llaman “Cosas”, llena de cosas : bromas, postales, juguetes, papelería, etc.

He elegido dos camisetas.

Pues eso : Art, Books & Humor. Viene bien.

También online: La llama store

Píldoras de piedras.

 

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En Chichibu, Japón, hay un museo de piedras.  Se llama Chinsekikan, que quiere decir “Sala de Piedras Curiosas”. Tienen más de 1700 piedras que asemejan rostros humanos.

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He recordado que yo encontré una piedra que sonreía.

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Y otra que tenía forma de corazón. Llamaré al Museo…

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Esto es un trabajo increíble que requiere mucha paciencia, equilibrio y control de la gravedad.

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Es de Michael Grab ( Colorado)

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Y , para acabar esta dosis de piedras, una roca enorme que parece un elefante. Evidentemente, se llama la Roca del Elefante y está en las Islas Vestman de Islandia.

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La foto es de Diego Delso.

Júpiter, muy lejos.

Veo la luna, preciosa, con una cosa brillante al lado.

Consulto mi aplicación SkyGuide : ese puntito brillante ,que no alcanzo a fotografiar, es Júpiter.

El planeta más grande del sistema solar. 11 veces mayor que la tierra.

Os prometo que estaba al lado pero…muy lejos.

Una trampita…

Casi todas las historias que se me ocurren se concretan en relatos cortos. No me da para más. Tengo uno empezado que se titula “Empezar de cero” ( valga la redundancia ) que está fluyendo bastante bien, aunque me supone dedicar un tiempo a investigar sobre los algoritmos y la IA. Pensé -como cada año por estas fechas- “¿Y si lo convierto en novela?” y en eso estaba cuando entré en mi carpeta de “Restos Olvidados” y me encontré con la novela corta ( esta vez sí) de casi 100 páginas bastante bien construidas que se me quedo muerta en la mano en el 2019. Sin continuidad ni final.

Zapatos de tacón del 46.

Estos días me la he releído y he valorado el tiempo que invertí en saber más de los tiempos de la República, de la Guerra Civil, de los “Usos amorosos de la postguerra española” de Carmen Martín Gaite, de los Crossdressers . Y lo más alucinante es que me inspiró mi abuelo (QEPD): el zapatero que hacía zapatos para las vedettes de El Molino ( y, también para algún crossdresser) en la pre y postguerra española.

Así que voy a hacer una trampita al NaNoWriMo y no voy a empezar nada.  Voy a intentar acabar la de los zapatos porque merece tener un final. Sea para trasladarla de carpeta en mi PC, sea porque lo de mi abuelo me tira…

Photo by Raoul Ortega on Unsplash

Crisantemo polifacético.

Data de 1500 a.C. Su cultivo es originario de Japón y China.

En cada zona del mundo tiene un significado. Dime de dónde eres y te tocará un crisantemo triste, poderoso, sabio o alegre.

En España, es una flor melancólica. La de la paz y el descanso eterno. Es la más demandada para decorar cementerios por Todos Los Santos. En cambio, en Japón es una de las flores nacionales, la flor del poder, en China es la flor de la sabiduría y en Estados Unidos la de la alegría.

Pero de lo mejor que he leído es lo del Feng Shui : los crisantemos atraen la risa al hogar.

Me quedo con la risa.

Mindfulness olivero…

He aprovechado estos días festivos para cosechar mi olivo.

Las dieciséis olivas merecían toda mi atención.

Ya están en agua ( que hay que cambiar dos veces al día), para eliminar su sabor amargo.

En una semana, las voy a poner en conserva.

Mindfulness olivero…

Un largo viaje.

El papiro Ebers (“Libro de los remedios”) es un tratado egipcio de medicina del siglo XV a.C. que hace mención del aloe vera.  Y la primera descripción de sus propiedades, se encuentra en una tablilla sumeria del año 2.000 a.C.

Prácticamente todas las civilizaciones , a lo largo de la historia, lo han utilizado con fines sagrados, medicinales, decorativos, comerciales…

Miles de años después y a miles de kilómetros de su origen, aquí está.

La planta de la inmortalidad es inmortal…

16 olivas.

Este el olivo que , junto la camelia, me ayudaron en la pandemia. Las fotos, el riego, la información sobre cada planta… Fueron ratos de distracción.

Ahora, el olivo me regala su fruto. Encima, es agradecido.  

Tengo dieciséis olivas.

Pronto las podré recolectar y prepararlas para su consumo. Teniendo en cuenta la cantidad , será un placer muy breve, aunque espero que intenso, pero para eso, hay que hacer cosas: no es recolectarlas y ya está.

Inicialmente, las olivas son amargas. Sé que para sacar su amargor tengo que hacerles unos pequeños cortes y ponerlas en agua y cambiarla cada día. Tras quince días, las he de dejar o en salmuera ( agua y sal) o en una “combinación” de ingredientes .

Elegiré sal, pimentón,  vinagre y aceite ( de oliva, por supuesto) y las dejaré un tiempo en un lugar fresco y oscuro para que se impregnen de sabor.

Eso es lo que les va a pasar en el futuro. Me voy a esperar a recolectar que estén menos verdes…

Mientras tanto, miro el olivo y pienso en lo raro que ha sido todo en estos tiempos pandémicos. El miedo, primero. La incertidumbre y después, la costumbre.

El tiempo ha pasado y todo sigue su curso. Y afortunadamente, aquí estamos para disfrutar de estas dieciséis olivas…

To be continued.