A 100.

Mi mente de letras ( aunque, inexplicable y oficialmente yo sea “de ciencias”) necesitaba del recurso de la magnitud .

Para entender bien como nos repartimos el mundo, entre nosotros, los humanos, he descubierto una magnitud que me clarifica los datos, poniéndolos en terreno real. Comprensible y escalofriante. : la de los 100.

 

Supongo que todos entendemos esas cifras tipo  :”1.000 millones de personas pasan hambre” pero, al procesarlas y llevarlas al mundo real, sólo sabemos que 1.000 millones es mucho. Muchísimo.

Si imagínaramos que el mundo es una pequeña aldea en la que viven 100 personas y extrapoláramos las cifras sobre el acceso a comida de la población mundial, tendríamos la situacion de la ilustración : 50 no tiene acceso,2o a veces, 30 tienen acceso “suficiente” y 15 van “sobrados”.

NB :  pósters del diseñador Tony Ng.

Pero de la extrapolación  ” a 100″ que más me ha impactado ha sido este vídeo de hace unos años “The Miniature Hearth”, que seas de ciencias  o de letras, vale la pena ver.

Más info : The Miniature Hearth (Official Website)

El bosque.

Photo by Evgeni Evgeniev on Unsplash

Desde arriba, el bosque se ve precioso. Copas frondosas, árboles de todos los colores, un cielo azul al que le puedes dar un mordisco… Un espacio, desde el que, ni queriendo, puedes ver lo que hay abajo.

Photo by Casey Horner on Unsplash

Desde esa altitud privilegiada, se toman decisiones y se gestionan los recursos del bosque y de la gente que lo habita. Que, si este trozo de bosque será privatizado, que, si la zona más al norte se rebela, pidiendo más lianas, lo mejor es no hacerles ni caso, que ahora vamos a dar una concesión de lianas, a cambio de frutos no declarados a unos amigos que también viven ahí arriba, que los frutos que tanto cuesta recolectar a la comunidad se inviertan mal , que no importa que los que viven de las hojas de los árboles que cultivaron hace años, ahora no tengan para subsistir dignamente: ¡Que ahorren más hojas!, dicen desde las copas…

Photo by Tuce on Unsplash

Y, allí abajo, la gente hace malabarismos para cuidar su bosque.

Y, allí arriba, los árboles no dejan ver el bosque…

Atascados en 1972??

Estos días he estado ordenando libros…Entre las joyas de la corona que me he guardado para relectura y futuras reflexiones, estaba uno de los libros preferidos de mi padre.

Es del humorista gráfico y escritor catalán Jaume Perich, conocido como El Perich. Fue un maestro en la crítica social y política en tiempos en los que hacerlo era más difícil que ahora …El libro en cuestión es “Nacional II”.

Además de las viñetas, siempre aparece El Perich escritor-pensador con perlas como estas:

Nuestra sociedad.

En nuestra sociedad todo el mundo cree que la honestidad debe ser una cualidad ajena.

Maravillas de la Humanidad.

Las tres cosas más extraordinarias que ha inventado el hombre son: a) libertad, b) democracia, y c) la posibilidad de no utilizarlas para nada.

Releyendo este “Nacional II”, he sentido que se hacía una radiografía a nuestra sociedad actual, no a la de hace 46 años…Y es que el libro se publicó en 1972 y, salvo alguna excepción, parece que nos hemos quedado atascados, que la cosa no ha avanzado como era de esperar…

 

 

Acabo con uno de sus consejos:

Consejo

Carpintero a tus zapatos.

Vaya semanita…

Esta semana, viene cargadita: comidas de empresa, últimas compras navideñas, el día de la lotería y, en Cataluña, para acabar de rematar, el 21D elecciones autonómicas. Después de todo eso, llegará el fin de semana y ya estamos en Navidad.

He pensado que hubiese sido bueno, que las elecciones fueran ya pasada la noche de los Reyes Magos. Más que nada, para poder utilizar la carta a Sus Majestades y pedir que nos obsequien con políticos profesionales y de nivel. Competentes. Eficientes. Y si puede ser, que los repartan entre todas las ideologías, posturas y bloques para que, con su eficiencia, competencia y nivel, no tengan ningún reparo en hablar de todo y con todos. Y una vez intercomunicados, que fuera posible ponerse de acuerdo en puntos básicos y necesarios para la buena convivencia y la buena vivencia de los ciudadanos, al margen de ideologías, posturas y bloques.

Y como lo de los Reyes Magos dicen que no tiene mucha fiabilidad (he oído por ahí que son los padres), lanzo este post-mensaje-desesperado a los dioses, duendes, divinidades, alienígenas, poderes ocultos, espíritus, y toda aquella entidad que posea “magia” para ver si se puede conceder ese deseo, con carácter de urgencia y aunque sea fuera de fecha.

Píldoras para un martes…

Arte : Imaginativo y sostenible. El artista chino Wang Zhi Yuan ha creado esculturas casi infinitas con las botellas y recipientes de plástico que tiramos mal o reciclamos bien…

 

Decoración : Ideas muy, muy simples.

Una pizarra para dejar mensajitos románticos, peticiones tipo : Sábado, sabadete  o ruegos -mantra: ¡Por favor, esta noche no ronques! … ; – )

Tengo alas para volar es lo que dice el original…

El revistero. Atención porque esta idea parte de la re-utilización de un elemento tan desagradable como la percha de alambre. Es la que te dan el algunas tintorerías ( con esas grapas en el ticket que cuestan tanto de sacar)…

Estantería clasificadora : Para los libros leídos y los que están por leer… Cuando la zona “Will” está llena, es un gustazo.

Y , para finalizar, un poco de humor.

Refleja ,muy bien, el tipo de liderazgo que tenemos… Va de unos alienígenas…¿O no???

 

 

El elefante entero, por favor.

“Seis hindúes sabios, inclinados al estudio, quisieron saber qué era un elefante. Como eran ciegos, decidieron hacerlo mediante el tacto. El primero en llegar junto al elefante, chocó contra su ancho y duro lomo y dijo: «Ya veo, es como una pared». El segundo, palpando el colmillo, gritó: «Esto es tan agudo, redondo y liso que el elefante es como una lanza». El tercero tocó la trompa retorcida y gritó: «¡Dios me libre! El elefante es como una serpiente». El cuarto extendió su mano hasta la rodilla, palpó en torno y dijo: «Está claro, el elefante, es como un árbol». El quinto, que casualmente tocó una oreja, exclamó: «Aún el más ciego de los hombres se daría cuenta de que el elefante es como un abanico». El sexto, quien tocó la oscilante cola acotó: «El elefante es muy parecido a una soga». Y así, los sabios discutían largo y tendido, cada uno excesivamente terco y violento en su propia opinión y, aunque parcialmente en lo cierto, estaban todos equivocados.”

“Parábola de los Seis Sabios Ciegos y el Elefante”.
Atribuida a Rumi, sufí persa del s. XIII.

 

Esta leyenda desarrolla la idea de que nadie está en posesión de una única verdad verdadera , es necesario ver “el todo” de una situación o un problema y no quedarmos en los puntos de vista únicos o propios. La verdad verdadera la conforma la unión de todos esos aspectos individuales: cada uno aportará su visión y , juntos, ya son el gran elefante.Esta fábula habla del relativismo y ha sido muchas veces utilizada cuando se reflexiona sobre las religiones y la verdad única que cada una proclama y es aplicable a cualquier situación en la que hay puntos de vista distintos.

Por favor, que los que tengan que buscar el elefante entero, lo encuentren… Es un ruego…

 

 

 

 

 

 

 

 

Un dibujo.

Primero conocí la plataforma Cartoon Movement. Un increíble portal de ilustradores profesionales, que, a través de sus dibujos, dan una lectura de la realidad increíblemente certera.

Y, allí, descubrí a la ilustradora francesa, afincada en España desde el 2009, Anne Derenne y …esta viñeta.

Lo titula: “Catalonia : time for dialogue and peace”

Más de Adène ( Anne Derenne) en su blog.

 

Flushhhh.

Hoy, al llegar a casa, me he llevado un susto tremendo.

¡He encontrado un extraterrestre en mi jardín! ¡Sí! Un alienígena de los típicos: de color verde con su antenita y tres ojos.

He gritado tanto y tan fuerte que el que se ha acojonado ha sido él. Mientras yo desplegaba todo el repertorio de gritos de cuando estoy histérica ( desde uh, uy, ay, hasta madre-del-amor-hermoso), el extraterrestre se ha ido replegando en sí mismo, hasta formar una bola compacta de color verde… En esta fase, me he quedado muda de golpe. He oído un sonido electrónico como deslizante y de lo alto de la bola, ha emergido un palo verde con una banderita blanca.

Cuando he decodificado correctamente el mensaje – cuando estoy gritando eso de madre-del-amor-hermoso mis neuronas parecen desconectarse-me he calmado y me he acercado a la bola . Nos hemos observado, la bola y yo, mutuamente. Tras unos tensos minutos, la cosa esa se ha descompactado y ha vuelto a aparecer el típico alienígena de antes.

Me he armado de valor y le he preguntado también lo típico: qué quería y de dónde venía. También tenía preparada la siguiente  pregunta ¿Había otros como él colonizando la tierra sin que lo supiéramos? pero no me ha dado tiempo de formularla.

El extraterrestre me ha explicado que quería irse pitando de aquí. No he entendido el nombre del planeta del que venía. Me es imposible reproducirlo fonéticamente pero sonaba como Flushhhh.  Como en las pelis de extraterrestres, nos entendíamos telepáticamente, sin necesidad de conocer los respectivos idiomas, cosa que debo decir que es la mar de cómoda.

Esta cosilla verde, se vio expulsado de su nave por un error técnico, atravesó la estratosfera y cayó aquí. El aterrizaje se produjo en medio de una manifestación . La gente, además de banderas de diferentes colores,  llevaba cacerolas y cucharas en las manos. El nivel de decibelios lo dejó aturdido. Intentó buscar otro lugar pero, lugar en el que caía, lugar en el que había alguno de esos eventos masivos : en lucha por algo. Por defender a los unos y a los otros, por condenar a los unos y a los otros,  por la ineptitud de los unos y los otros, por la corrupción de los unos y los otros… Al final, exhausto, había encontrado este pequeño rectángulo de hierba ( esta es la definición que hizo de mi jardín) y se había posado aquí para descansar . Era necesario que se reiniciara.  Venía de una sociedad libre y justa, gobernada por personas del mismo calibre y había estado sometido a una hiperestimulación negativa.

Demasiado para sus neuronas verdes, libres y justas…

Se vuelve a convertir en una bola. Cambia de color varias veces y, al final, emerge de nuevo. Me parece que brilla más.

Eres un ser humano comprensivo. No has intentado hacerme daño y me has dejado reiniciarme sin que te importen las consecuencias– Sigo su mirada y veo el gran boquete, tamaño bola,  que tiene mi precioso rectángulo de hierba – es por eso que , puedo ofrecerte asilo planetario. Consideramos que es causa humanitaria vivir en este país, así que te ofrezco venir conmigo a…Flushhh.

Le digo que no, que gracias. Muy agradecida, de verdad pero estoy segura que no conseguiré teletransportarme tan ricamente. Hay algo en eso de la reorganización molecular que sé que falla. Lo he visto en Star Treck.

No se espera demasiado. Me vuelve a dar las gracias, se vuelve a convertir en bola, esta vez plateada, y sale disparado a propulsión, hacia el infinito y más allá.

Entro en casa, confundida. Durante la tarde, tengo que salir al jardín un par de veces para ver el boquete que hay en la hierba. Es una prueba de lo que aquí ha ocurrido… Enciendo la televisión- ¿Alguien más habrá visto al alienígena, no?-y están dando las noticias.Veo el informativo, completo, esperando que digan algo del extraterrestre , pero a medida que van desgranando la actualidad me doy cuenta del terrible error que he cometido.

Tenía que haberme ido a Flushhh con ese típico alienígena verde…

 

 

 

¿Qué hay que ser?

¿Qué hay que ser para desear una sanidad eficiente?

¿Qué hay que ser para querer una educación excelente?

¿Qué hay que ser para no tolerar una infancia indefensa?

¿Qué hay que ser para exigir un cuidado digno para nuestros mayores?

¿Qué hay que ser para querer la libertad de los presos políticos?

¿Qué hay que ser para desear el fin de los conflictos armados y del terrorismo?

¿Qué hay que ser para estar a favor de las políticas de preservación del planeta?

¿Qué hay que ser para exigir libertad de expresión?

¿Qué hay que ser para proclamar la igualdad sin importar raza, sexo ni credo?

¿Qué hay que ser para acoger a los que lo necesitan?

¿Qué hay que ser para luchar por un mundo mejor?

¿Hay que ser de derechas, de izquierdas, de centro? ¿Hay que ser nacionalista, soberanista, republicano, monárquico, lobista, activista, …?

¿Qué hay que ser?

NB : Hoy, post filosófico. Sorry. ; – )