La rodaja de chorizo.

Pues sí. El viernes estuve viendo el eclipse de luna y no pertenezco a La Resistencia. Al revés, como buena lunática, estuve más activa…

Me uní a esas millones de personas que, en algún momento, alzaron la vista al cielo y se deleitaron con el espectáculo e… hicieron la foto. Ya empecé el día antes: el jueves le hice una foto .

Jueves

La repetí el viernes, a la misma hora, en su fase de retirada del eclipse. La publiqué en Twitter y disfruté viendo las fotos que circulaban por la red, en directo.

Esta mañana he leído este tweet que me ha hecho gracia, porque es cierto que hubo una cantidad de fotos apabullante pero justamente, la actividad colectiva, aún lo hizo más interesante.Además, la rodaja de chorizo , no se verá hasta dentro de 80 años…

Lo confieso: No soy de La Resistencia. Fotografié, en este caso, media rodaja.

Qué bonita…

Verano inolvidable…

Abro los ojos.

Ya es demasiado tarde. Estoy despierto y quiero dormir. Dormir, dormir…

No quiero estar consciente. Ya está empezando de nuevo…

Recuerdos de ese verano que no dejan de asaltarme. Un carrusel de preciosas imágenes que pasa por mi mente. Una y otra vez. Y otra y otra y otra…

¿No quieress un verano inolvidable?… Fue la pregunta de la pitonisa de feria de la Fiesta Mayor del pueblo…

Yo le dije : Sí. Un verano inolvidable , por favor…

No puedo más. Quiero librarme de esta maldición.

 

 

Nomofobia.

Tiempo de Lectura : 4 m.

Acabo de hacerme un selfy con mi médico de cabecera. No me gusta mucho esa cara de asustado que pone pero…yo he quedado muy bien. La voy a subir a Instagram mientras él escribe el Informe Médico.

No entiendo su letra ….¿Qué pone ahí? No…Nomo…Nomofobia.

¿Qué yo tengo Nomofobia? Uf! Suena mal… ¿Será grave? Envío un whatsapp a mi grupo “HipoconUnited”: ¡Estoy en el médico! Enseguida me contestan. Suenan las alertas y notó que el buen doctor da un respingo…

Veo que le tiemblan las manos. Está nervioso…Admito que puede ser culpa mía pero ¿Nomofobia? Esto es nuevo para mí…Y me estoy acojonando.

¡Qué mal escribe, por Dios! Debería decirle que utilice el ordenador pero quiero salir de aquí lo antes posible. Me estoy agobiando y el abrecartas me empieza a pesar. Seguro que es de plata maciza.

Mientras me acaba el maldito informe, voy a consultar que es eso de “Nomo” en mi teléfono. A ver… Según la RAE Nomo es Gnomo : Ser fantástico, reputado por los cabalistas como espíritu o genio de la Tierra, y que después se ha imaginado en forma de enano que guardaba o trabajaba en las minas. ¿Qué? Yo sólo he venido a pedirle mi informe médico. Lo necesito urgentemente para solucionar un papeleo para una indemnización. Según mi amable agente de seguros, sólo había que solicitarlo a mi médico de cabecera…

He llegado a la consulta y me han sorprendido esos cartelitos de teléfonos móviles tachados. En la recepción, una caja de madera con un letrerito que ponía : “Deje su teléfono móvil aquí”. La enfermera me ha dicho que el Doctor ha prohibido a sus pacientes, entrar con el teléfono a la consulta. ¿Tampoco en la sala de espera? Tampoco, me ha contestado la mujer. Como había gente, me he esperado en el vestíbulo mientras consultaba mis mails . He respondido a algunos comentarios del blog y a los Whatsapps que me han ido llegando. Me han llamado del trabajo. Después, me ha llamado mi madre. He oído mi nombre. Al ir a entrar en la consulta,  la enfermera me ha detenido y ha tendido la mano: Deme su teléfono móvil.

Durante unos instantes, he hecho el gesto pero casi en la fase final de la entrega, me ha entrado un mensaje y ese Clinc! me ha vuelto loca. Se me ha nublado la vista y todo se ha puesto de color rojo. Me he aferrado al iPhone y he dicho : No. Él entra conmigo.

Del resto, no me acuerdo. He forcejeado con la enfermera. Lo sé, porque tenía un mechón de pelo rubio enganchado en los botones de mi camisa. Lo siguiente que recuerdo es a este medicucho pidiéndome mi teléfono y negándose a hacer el Informe. Convencerlo ha sido relativamente fácil…

El abrecartas estaba encima de la mesa. Era una buena foto para Pinterest. La he hecho y la he compartido. Más whatsapp.El médico estaba muy enfadado y muy obcecado en que me marchara de allí. He atendido una llamada de una amiga y después he cogido el abrecartas .

Ahora, apunta directamente a su garganta.

Mira, ya le está poniendo el sello ¿Nomofobia? Este tío está mal de la cabeza…

(…)

 

La nomofobia es el miedo irracional a dejarse el teléfono móvil. El término es una abreviatura de la expresión inglesa nomobile-phone phobia“.

nomofobia

Carísimo…

Mirar el cielo, está por las nubes…

Ya iban avisando: el cambio climático, las energías renovables que nunca llegaron…Nadie lo creyó. Por lo menos, no lo suficiente.

Y, ahora, vivimos encerrados en cavernas ultramodernas, en la profundidad. Sólo los más privilegiados pueden ir de viaje al mundo exterior…

Y ver el cielo…

Dicen que es muy, muy azul…

Sutil.

Cuando me has dicho que eligiera la puerta correcta al llegar, con esa voz tan profunda y tan seria… No sé. Me ha parecido un juego apasionante, incluso erótico.

Seguir tus instrucciones al pie de la letra, vestirme con ese vestido concreto,  ir a esa calle, entrar en ese edificio y buscar la puerta correcta…

Admito que me lo has puesto fácil.

El mono de trabajo.

Hoy ha sido un día especialmente duro. Tengo ganas de llegar a casa y sacarme la ropa de trabajo.

Cuando la cuelgo, en el perchero que hay en la entrada, siento que me libero de toda la tensión de la jornada…

El peor momento del día, sin duda, ha sido el de ese niño que iba a cruzar con el semáforo en rojo, mientras la madre , despistada,  parloteaba con una vecina…

Ha costado desviarlo. Menos mal que una mariposa azul ha venido a ayudarme…

Dame estrellas…

Me encantan las estrellas , en su forma geométrica tan preciosa, para casi todo.

Tazas, cojines…

En el baño, o en un mantel…

Dame estrellas que yo ya…

Eso sí, sin pasarse… ; – )

A cada cual, su color.

 

Hay un día en el que te das cuenta que eres único. Original. Diferente a todos los demás y eso no es baladí: cuando hablamos de ese “todos” me refiero a los miles de millones de seres humanos que habitamos el planeta.

Aunque nos empeñemos en agruparnos por similitudes ( eso deben ser las razas) , seguimos conformando grupos y subgrupos y más subgrupos casi infinitos , todos compuestos de unidades totalmente diferentes.

Excluyendo a los que con sus “diferencias”  agreden al resto , los seres humanos que quedan , cada uno de ellos, nos ofrece una visión diferente y única de la vida. Y cada uno , en su individualidad, tiene una habilidad, una traza, un rasgo…Un color.

Todos diferentes y todos iguales, porque todos somos únicos.

Es magnífico.

¿Cómo es posible que aún haya quién no lo sepa?

Humanae de la artista brasileña afincada en España, Angélica Dass nos lo muestra , uno a uno.  Ella registra y cataloga , todos los posibles tonos humanos de piel.

Humanae es un inventario cromático: un proyecto que reflexiona sobre los colores más allá de las fronteras de nuestros códigos usando como referencia el sistema de color PANTONE®

Cada uno de un color. Cada cual con su Pantone.

Y todos diferentes…

NB 1 : Esta es Angelica Dass, con un Pantone 7522 C.  Actualmente, sigue trabajando en este fantástico proyecto, catalogando piel.

NB 2 : Las Guías PANTONE® son uno de los principales sistemas de clasificación de colores, que los representa mediante un código alfanumérico, permitiendo recrearlos de manera exacta en cualquier soporte. Es un estándar técnico industrial que a menudo se denomina Color Real.