Futuras flores, espero.

Tengo un amigo, jardinero aficionado, que, cuando viene a casa , me trae una planta e inspecciona las que tengo.

Este año, ha llegado de visita pero sin la plantita de rigor. No solo eso, le he enseñado los incipientes capullos de la camelia y los ha mirado sin interés. “Total, no creo que lleguemos a verlas”. Acostumbrada a sus pésimas predicciones durante la pandemia, no le hago ni caso. Es un conspiracionista -pesimista pero en un nivel bajo. Lo puedes atrapar y desviarlo de sus teorías con facilidad.

Me preocupa que ya no demuestre esa pasión por los arbustos y las flores pero se ha instalado en un estado de absoluta certeza con dos opciones : Opción A) Guerra Nuclear y/o Opción B) Meteorito. Se le pasará , espero. No creo que pueda vivir sin regar sus plantas.

Cuando se va , aprovecho para leer la prensa del día : Estados Unidos recomienda a sus ciudadanos abandonar Rusia. Putin amenaza con armas nucleares. Empiezan las revueltas populares en la propia Rusia y en Irán. En el ámbito científico,  están intentando enviar un cohete a la luna, y con todo lo que ha mejorado la tecnología en cinco décadas, no hay manera de qué despegue. Hay interés por volver allí. Una misión de la NASA ha enviado una sonda-artefacto a impactar contra un meteorito para ver si pueden desviarlo en el caso, hipotético, que pudiera ocurrir en el futuro. Vale.

Miro mi camelia. Ya empieza el ciclo que anuncia esas preciosas flores que aparecen en invierno. Por primera vez, me pregunto si las veré. Si estarán. Pero la incertidumbre se me pasa rápido. Desgraciadamente,  hay factores incontrolables para un simple humano como yo. No puedo hacer nada para evitar que un loco la líe con bombas nucleares y si viene el meteorito, ya me dirás. Combustionaremos juntas, la camelia y yo.

Así que me voy a regarla y a cuidarla. Y le haré fotos que enviaré a mi amigo jardinero pesimista.

Tengo confianza en estos capullos…

Valen por mil. 2022.

Te levantas una mañana y, tú, mujer libre,  de repente, ya no vales nada.

Han cambiado las normas :

A partir de los 13 años, te pueden casar con quien quieran. Tu marido, será tu dueño y podrá ser polígamo. Si tú tienes un desliz, te pueden lapidar. Esa es la pena de una mujer que comete adulterio.

Si quieres divorciarte, tú vales la mitad que un hombre en la Corte judicial. Si tienes niños, la custodia va a ser para tu marido. ¿No te acuerdas que vales la mitad?

No puedes mostrar tu cuerpo. Debes intentar ocultar las formas femeninas y tapar tu cabello con un velo. Y no se te ocurra, dejar asomar unos mechones, por que te pueden meter en la cárcel y darte 80 latigazos.

No tienes derechos. No eres nada , ni la mitad de nada…

Así las cosas, las mujeres que van por la calle en Teherán como la chica de la foto, son heroínas anónimas que , arriesgando su integridad física ( ¿Te lo puedes imaginar, tú, mujer libre?) se atreven a plantar cara al Regimen de Mahmud Ahmadinejad. Y se arriesgan y se atreven a violar las normas para recuperar su condición de personas, con pleno derecho,…

Nosotras, las mujeres libres, nos vestimos cada mañana como queremos. Incluso, algunas, de tan libres nos convertimos en «esclavas» de las modas ( ahora ancho, ahora escotado…). Vamos de rebajas y disfrutamos estrenando prendas. ¿Quien podía imaginar que unos jeans, una americana ajustada y un pañuelito con unas greñas a la vista , valían 80 latigazos? .

He estado siguiendo los últimos acontecimientos políticos en Irán y he visto a estas chicas, votando primero y después, mostrando las pancartas con el «Where is my vote?» y el verde como color de bandera. Pero no era consciente que ese gesto ,ese que nosotras hacemos cada día, de vestirse como quieren y ponerse «el mal velo» ( así llaman el llevar el chador enseñando el pelo )era un acto peligroso y rebelde con una intensa carga simbólica.

Siento el más profundo respeto por esas mujeres iraníes. El Régimen dice que no valen nada. ¿No valen nada? Tienen miedo por que estas mujeres valen por mil.

NOTA : Este post, desgraciadamente, data del 2009 tras las elecciones que ganó Mahmud Ahmadinejad.

Le sucedió Rohani en el 2013, por dos mandados en un período «más moderado» y desde el año pasado gobierna Raisí, «clérigo rigorista».

13 años después de este post, el 13 de septiembre del 2022, la joven Mahsa Amini, fue arrestada por la Policial «moral» iraní por no llevar correctamente el hiyab. Murió tres días después a causa de los golpes de esa policía moral. Hay protestas en las calles.

Mahsa Amini es de esas mujeres que valen por mil.

Va por ella y por todas las que hoy , están quemando sus velos.

Mujeres libres para elegir .

Foto de Noorulabdeen Ahmad en Unsplash

Seguimos sin palabras…

…para describir el horror de una guerra que estamos viviendo , en directo, con el corazón encogido ante el sufrimiento del pueblo ucraniano y la impotencia , como civilización civilizada (?), ante la locura.

Un amigo ilustrador, me hizo un dibujo para un apartado del blog que se llamaba “Er quejío “.

Hoy, ha utilizado palabras.

Esas que yo no tengo…

#StopWar

Según la RAE, un verbo simétrico es el que denota un estado, acción o proceso que requiere la participación de varios seres.

Por ejemplo: convivirdebatir, coincidir… También, combatir que está de actualidad, como respuesta a un verbo que no es nada simétrico: atacar.

Provocar una guerra es la manifestación más miserable del ser humano. Y se hace pensando en la asimetría del que domina y se cree vencedor, pero, al final, hay simetría en la guerra. Todos pierden. Todos perdemos.

Y, aún sabiéndolo, con la certeza de las consecuencias aprendidas de guerras pasadas, ahí estamos. Atacando, combatiendo…

Ahora, solo queda sentir una tristeza profunda. Y no hay verbo que la recoja.

#StopWar

Basura espacial para el 4 de marzo.

Hola luna,

Si hay alguien que siga este blog desde allí, os informo que en aproximadamente dos semanas ( se estima el 4 de marzo) un cohete que ya es inservible impactara en tu territorio.

Como no se ha encontrado un contenedor apropiado para “basura espacial”, los terrícolas la dejamos que vaya a su órbita, y se desintegre o se estrelle donde buenamente pueda. Total, el universo es enorme y esto es una minucia.

Eso sí, según la NASA, monitorizaremos y estaremos atentos al cráter nuevo que te vamos a provocar.

Un saludo desde aquí abajo.

Firmado : terrícolas, expertos en ensuciar los ecosistemas.

El sol y las guerras.

Tantos días con la luna escondida tras las nubes que hoy mi cámara ha preferido el sol. 

Es mejor momento porque aún hay luz, no como en la oscuridad de la noche en la que nunca descarto una visita de algún alienígena, interesado en saber más de nosotros.

Para mi sorpresa, es en esta fantástica puesta de sol cuando pasa. Aparece ante mí, un ser diminuto que dice venir de una galaxia de la que no entiendo el nombre. También se postula como una raza de inteligencia superior que nos pueden ayudar a mejorar. Solo debo contestarle a una pregunta:

¿Cuántas guerras hay en este planeta?

Me viene a la cabeza el conflicto de la pobre Ucrania, entre Rusia y EEUU y se lo digo. Pero pienso en Siria, Libia… Le pido que espere un momento y se lo pregunto a Siri.

Guerras en Yemen, Siria, Libia, Etiopía, Mozambique, República Democrática del Congo y Haití. Golpes de estado que pueden desembocar en guerra en Chad, Guinea-Conakry, Mali, Níger, Sudán y Myanmar. Conflictos serios como el de Palestina e Israel, el del Sahara, Marruecos y Argelia. También en Colombia y Nicaragua, entre otros.

Además, hay 32 países que representan un 28% de la población mundial que viven bajo una dictadura o régimen totalitario.

El pequeño ser me observa consternado. La siguiente pregunta era sobre los umbrales de pobreza, pero, ante la avalancha de guerras y conflictos armados, desiste de su misión.

Desaparece en su mini nave.

No he podido decirle que una de cada diez personas en este planeta vive por debajo del umbral de pobreza.

Un mundo tan bello y, a la vez, tan feo.

Ciao, mini alienígena. Haces bien.

#COP26

Viendo a los líderes mundiales en Roma y después en Glasgow, yo solo creo en nuestra juventud. Es la fase la vida , más propicia para que la revolución sea posible.

Photo by Thijs Stoop on Unsplash

Hay que ayudarlos todo cuanto podamos, pero ellos son los que liderarán los cambios.

Photo by Sylwia Bartyzel on Unsplash

Se juegan el planeta.

Photo by Naja Bertolt Jensen on Unsplash

Desgraciadamente, los demás, somos unos “bla, bla, bla”…

Espero que este post, sea una gran mentira.

Es posible que no sea nada. Es posible que mi mente , exagere. Es posible que haya visto demasiadas series sobre un futuro apocalíptico.

Es posible, sí , pero dentro del mundo de las posibilidades también tienen cabida esas extrañas sensaciones. Esas dosis de información puntual , en plan goteo, a veces inconexa, a veces relacionada.

Photo by Kelly Sikkema on Unsplash

De la naturaleza: los volcanes,  las riadas , las inundaciones, los terremotos , el deshielo , las temperaturas desequilibradas, las sequías,…

Del hombre : el acopio de recursos hasta quedarnos sin recursos , el cambio climático y la contaminación desaforada del mar y la tierra que provocamos, las políticas de confrontación, la desigualdad…

Lo curioso es que pensamos que no pasará de aquí. Que queda lejos. O peor, lo vemos pero nos sentimos impotentes.

Pero ya oímos la palabra “escasez” en los informativos : energética , de materias primas, de chips,… Hay fábricas que deben parar la producción. Nos dicen que compremos ya los juguetes de navidad. En UK, hasta el pavo .

Y, llega ese día que todo se conecta.

Ya está: el planeta no da para más.

Nosotros, tampoco.

Todas esas cosas dispersas que ocurrían y se deslizaban por aquí y por allá, se unirán y la triste realidad se parecerá a una de esas series de ficción…

Photo by Corey Young on Unsplash

Dejo enlace a un interesante artículo de Antonio Turiel y Juan Bordera en ctxt “El otoño de la civilización (y la ruptura de la cadena de suministros)”

Mal.

Veo como lo pintan en directo. Estoy pasando con el coche , medio contaminando ( si se puede medio contaminar), porque es un híbrido, pero veo este mural desde una carretera atestada de coches. Todos polucionando…Desde el inicio de la pandemia, es el primer día que me veo en atasco en la entrada de Barcelona, como los de antaño. Sí, ahí están pintando este precioso pájaro.

En la radio, justamente hablan de la ampliación del aeropuerto. Estoy cada vez más atascada. Ruido, motores, humo…Me pregunto si no ha llegado el momento de limitar, a nivel mundial y planetario, los vuelos y los cruceros , limitar el número de vuelos /pasaje de crucero por persona, asumiendo un peaje ecológico para salvar el planeta. Para todos el mismo.  Prohibir vuelos en jets privados, en avionetas recreativas, en helicópteros si no es con fines de seguridad , prohibir barcos que surquen los mares que no sean veleros o eléctricos, o solares o a remo ( sean yates o lanchitas), las motos de agua, las motos y coches que no sean eléctricos, los cohetes turísticos para ir a la estratosfera, los buques y cargueros que transportan las mercancías de un lugar a otro del mundo, etc, etc ( incluye todo lo que combustiona). Las medidas súper drásticas, ayudarían a paliar la emergencia energética y climática que nos afecta (y afectará más) a futuras generaciones, pero , al oír el claxon del coche combustionante que tengo detrás, me doy cuenta que es del todo imposible en este sistema de “civilización” que hemos organizado entre todos porque…¿No te irías ahora mismo de crucero?

Veo el pajarito y se me va la olla.

Que mal.

Mural de Roc Blackblock