Justicia Poética.

 

Hace un tiempo, recibí un mail con un bello poema de Víctor Hugo, el escritor del romanticismo francés del Siglo XIX. Lo guardé, por aquello de que algún día lo podría utilizar para el blog …

Aquí tenéis un fragmento del poema “Te Deseo”:

Te deseo primero que ames,
y que, amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que, si es,
sepas ser sin desesperar.
.
Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso malos e inconsecuentes
sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar.
.
Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas. Y que, entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro. (…)

Si tecleáis en Google, “Te Deseo Víctor Hugo”, encontraréis multitud de entradas reproduciendo este poema. Pues NO es de Víctor Hugo. Su autor es Sérgio Jockyman, poeta y periodista brasileño.

Este es uno de los tantos poemas apócrifos (la autoría se atribuye a alguien que no es su autor) que circulan por Internet. Otro: “Queda Prohibido”.

Queda prohibido llorar sin aprender
levantarme un día sin saber qué hacer,
tener miedo a mis recuerdos
sentirme solo alguna vez.
Queda prohibido no sonreír a los problemas,
no luchar por lo que quiero,
abandonarlo todo por tener miedo,
no convertir en realidad mis sueños. (…)

Podría ser de Pablo Neruda, pero es de un joven poeta vasco que lo publicó en el 2001. Hay que reivindicarlo: Alfredo Cuervo Barrero escribió el poema “Queda Prohibido”.

No queda ahí la cosa: El “Instantes” de Borges es de Nadine Strain; “La Marioneta ” de García Márquez es de Johnny Welch, El “Quien muere” de Neruda es de Martha Madeiros… Por haber “Apócrifos”, hay hasta Evangelios…

Hoy, reivindicando la verdadera autoría de estos poemas, me he tomado la justicia por mi mano. Justicia poética…

 

Un deseo.

Post de autoterapia.

Hay una persona en este mundo que me llama “Princesa”. Él puebla los mejores recuerdos de mi niñez, los más divertidos y los más gamberros…Está asociado a muchas horas de risas y carcajadas (que no es lo mismo), increíbles regalos, fabulosas aventuras y un amor incondicional que me ha acompañado desde el día de mi nacimiento.

Sigue siendo un ser especial y me ha hecho comprender la expresión “lleno de luz” : sólo cobra sentido cuando conoces a alguien que lo está. Y él, lo está. Lleno de luz.

Cuando nos despedimos , siempre me dice : “Quiero que pidas un deseo. “- y yo le sigo la corriente. Me sumerjo en un silencio reverencial y, mira, ¿por qué no?, me concentro en un deseo. Me deja unos segundos para que lo haga . Después, se despide con uno de sus abrazos que se notan…La sensación, tras esta experiencia tan sencilla, es de máximo buen rollo. Sonrisa colgada. Alivio del alma. Menos peso en la mochila. Chute de 100ml de bienestar.

Y, entonces, me he puesto sentimental ( creo que hasta cursi, a mi manera) y he pensado que podía compartir esa luz que me brinda.

Dejemos que el cerebro se deleite con un poco de optimismo y de expectativa . Que se recree en lo deseado.Nunca se sabe. Ya han descubierto el Bosón de Higgs, así que ¿Por qué no va a ser que las ondas cerebrales, por medio de “transpondios telenuméricos afotonados” ( por ejemplo) , pueden incidir en la realidad, transformándola? El coste del intento es pedir un deseo Fácil. Hay que hacerlo, sin dudar. No vaya a ser que los transpondios funcionen y se cumpla…

Sólo hay que parar un momento de nada, apenas unos segundos, y concentrarse en un deseo.

Si se hace con los ojos cerrados, mejor.

 

Ahora… viene el abrazo.

Feliz fin de semana.

¿Qué hay que ser?

¿Qué hay que ser para desear una sanidad eficiente?

¿Qué hay que ser para querer una educación excelente?

¿Qué hay que ser para no tolerar una infancia indefensa?

¿Qué hay que ser para exigir un cuidado digno para nuestros mayores?

¿Qué hay que ser para querer la libertad de los presos políticos?

¿Qué hay que ser para desear el fin de los conflictos armados y del terrorismo?

¿Qué hay que ser para estar a favor de las políticas de preservación del planeta?

¿Qué hay que ser para exigir libertad de expresión?

¿Qué hay que ser para proclamar la igualdad sin importar raza, sexo ni credo?

¿Qué hay que ser para acoger a los que lo necesitan?

¿Qué hay que ser para luchar por un mundo mejor?

¿Hay que ser de derechas, de izquierdas, de centro? ¿Hay que ser nacionalista, soberanista, republicano, monárquico, lobista, activista, …?

¿Qué hay que ser?

NB : Hoy, post filosófico. Sorry. ; – )

Píldoras pareidoliágicas…

Descubrí la palabra pareidolia hace unos meses…

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Cosas que parecen otras cosas…

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pench

p21

Un algo que es percibido como una forma reconocible.

¿Un presidente de EEUU, por ejemplo, para reciclar urgentemente?

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La luna y Tute.

 

Esta vez, la sesión de fotos ha sido confortable.

Ha llovido, la noche está más fresca y no he tenido que lidiar con los mosquitos.

Y he descubierto a Tute ( humorista gráfico argentino) y sus maravillosas lunas

Mi luna llena de julio, por cierto…

lunallenajulio

Tuneando.

IKEA tiene hackers.

Piratas.

Por lo menos , así se autodenominan los que customizan, personalizan, reinventan, modifican o enriquecen los muebles y accesorios de la empresa sueca.

Es increíble la de cosas que se pueden hacer con la mesa Lack, o con un simple rallador ( que, justamente, es el que tengo yo en casa).

Esa persona, creativa, que se pasea por IKEA y ve unas sillas y se dice: mira, las sierro, las pego a la pared y tengo un fantástico perchero.

Y, estas sillas, se convirtieron en la “típica silla” , del cuarto de los niños ( y de los que no) en el que siempre se deja la ropa. Suele haber una silla de estas, en todos los hogares…

Estas cosas , y muchas , muchas más  las encontraréis en las webs Piratas de Ikea ( ahora Mi Llave Allen)y Hackers IKEA.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El cuento de la criada.

‘The Handmaid’s Tale’ (El cuento de la criada) se ha convertido en la serie que más me ha impactado de lo que llevo visto este año. Sorprendente y terrorífica. Increíblemente distópica pero casi que no, que lo que más aterra es lo cerca que se puede estar de algo así…

Me han impresionado los actores, la banda sonora, la escenografía…Esos colores impactantes en un mundo tenebroso que, a la vez, es luminoso y con manchas rojas, azules, blancas…Creada por Bruce Miller y dirigida con un estilo increíble por Reed Morano…No digo nada más porque creo que es un tesoro verla sin tener ni idea, sin spoilers ni información previa.

Pero lo que más me ha sorprendido es la novela en la que se basa la serie. He hecho una cosa extraña : he visto todos los episodios y, después, me he leído el libro.

La curiosidad me llevó a buscar información sobre esa serie que me estaba dejando alucinada y descubrí que está basada en una novela de Margaret Atwood  (Wikipedia : Margaret Eleanor Atwood (Ottawa, 18 de noviembre de 1939) es una prolífica poeta, novelista, crítica literaria, profesora y activista política canadiense En la actualidad divide su tiempo entre Toronto y Pelee Island, en Ontario. ) . Entre sus numerosas distinciones, se incluye el Premio Principe de Asturias de las Letras 2008.

Escribió “El cuento de la criada” en 1985. Una novela de culto de una escritora muy reconocida que yo desconocía. La he leído sabiendo lo que pasaba y poniendo un rostro a los protagonistas porque ya nada puede parar esa conexión con la serie de TV. Y aun conociendo la trama y el desenlace he disfrutado muchísimo de la lectura de la novela. Ha sido un placer descubrirla.

Margaret Atwood colaborará en la segunda temporada de la serie que se crea a partir de material nuevo. No sé si superará a esta novela, increíble, que os animo a leer pero está claro que necesitan a Margaret.

Impresionante, todo.

 

Píldoras.

Este es un post liviano. LLeno de píldoras ligeritas…

Son cosas que me han llamado la atención en algún momento y que estaban en una de esas carpetas olvidadas que estaba a punto de borrar. No tiene más.

La primera cosa es la almohada del abrazo. Yo me abrazo a una , alargadita, pero que me cubre medio cuerpo. Esta, gigante, me pareción genial…

 

Vamos por la segunda: Los cubitos sádicos y crueles… Se va a entender ahora mismo.

Otra de las cosas es la “Margarita del amor infalible”. Si te encuentras una de estas por el campo, no dudes en deshojar la margarita.

Dicen que esta curiosa tradición (¿Quién no ha deshojado una margarita?) es una variación de una costumbre oriental.

(…)Unos dicen que deshojar margaritas es de orígen oriental y que la costumbre era que un enamorado(a) cogía un pétalo fresco de una margarita y lo introducía en su bolsillo durante 24 horas. Sí al cabo de las 24 horas el pétalo seguía fresco significaba que en asuntos de amor le iría muy bien. Sí en cambio, se marchitaba, debería buscar otro amor ya que las cosas no marcharian bien. Esta costumbre pasó a Europa y sobre todo a España y Portugal con la variante de que la margarita se deshojaba y a cada pétalo que se le arrancara se decia, “Me quiere”, “No me quiere”, hasta llegar al último pétalo.(…) Google.

Para acabar este listado de “cosas” , una foto de un par de salchichas de Frankfurt, que os evocará una de las marcas de lujo de la alta costura del planeta. Pertenece a la serie de fotos “Fabfood” del fotógrafo británico Linus Morales .

Ahí va el par de salchichas :


Ya os lo decía. Algo ligerito…

#BricoTerapia.

Cuando vivo una situación de incertidumbre o ansiedad, mi cerebro busca formas de escapar de lo más variadas. La respuesta de “lucha o escape”, está perfectamente programada en nuestra herencia biológica. Estábamos preparados para escapar de nuestros predadores, que nos cazaban y se nos comían… Ahora, escapar es más una cuestión de encéfalo que de músculo, así que ese complejo sistema evolucionado, nos provee de herramientas de escape más sofisticadas.

Yo he utilizado la rotuterapia (pintar con rotuladores) y el orden y concierto de los armarios. Si algo me ronda, es fácil que me veas reordenando armarios. Esta vez, sorprendentemente, mi conducta de escape ha sido el “bricolaje”. El encéfalo no deja de asombrarme…

Este fin de semana detecté que había unas manchas de moho en la ducha. Es un espacio muy pequeñito, que pintamos copiándonos el sistema de una ducha de un hotel en Ibiza. Es de micro cemento y pintada en tonos de ocre.

Me he ido a un gran centro de bricolaje con la foto de mi moho y me han aconsejado un pack de productos y utensilios varios y las instrucciones, detalladas, de la ejecución. Mira, hasta me hacía ilusión. Con el detergente anti-moho, la pintura, el colorante, los pinceles y la esponja he iniciado el proceso. A la media hora, ya he empezado a cambiar de opinión. El calor y la posición me han pasado factura… Cuando he tenido el área desinfectada y seca, he empezado a pintar.

Como siempre (no me lo aprendo), he sido impulsiva. He probado unos tonos de color, aplicando colorante a la pintura anti-moho (que es blanca) y he considerado que me había aproximado casi al 100% al color de la ducha. No he probado en una esquinita, no… He aplicado un brochazo con decisión y…ops! , demasiado claro. Ya no había manchas, lo que veía eran unas franjas mal aplicadas de una pintura que ni se aproximaba a mi color ocre. He pensado: “Falta pasarle la esponja”. Tampoco…Y ahí ha empezado el bucle: he ido añadiendo colorante para uniformar y, al final, en vez de unas manchitas de nada , me he visto pintando y pasando la esponja por toda la superficie pintada…

Al final, me ha quedado bastante bien . Cansada y llena de pintura ocre, me he sentido satisfecha con el resultado de mi gesta… Y mientras tanto, mi encéfalo me ha permitido escapar…

Eso sí, la próxima vez, o cojo los rotuladores o me pongo al ordenar los armarios.

NB : Fotos de duchas de microcemento.