#NuevaRealidad (el turno.)

Por fin ha llegado nuestro turno. Nos ha tocado la tercera semana de julio y podemos elegir entre cuatro zonas del país.

Estamos en plena fase de discusión familiar sobre qué zona elegir y nos tenemos que dar prisa porque lo debemos comunicar en un plazo de 24 horas desde la recepción del QR con la asignación del turno.

Los más jóvenes quieren playa. Los más pequeños , montaña. Otros dicen que lo que nosotros queramos y a mí me gustaría visitar una de las propuestas de museos.

Ya nos hemos acostumbrado a los turnos.

Nos hemos acostumbrado a todo.

Vivimos en el interior de nuestras casas y apenas salimos a la calle. Las unidades familiares son más grandes y no sólo están compuestas por la familia, como antaño. Ahora, los grupos los conforman las personas que se eligen de forma recíproca para socializar. También las casas son de mayor dimensión. Todos los espacios se han aprovechado para hábitats cerrados.

Las calles ya no son como las recuerdo en mi adolescencia.

Mi adolescencia… En ese momento tan vital, empezó todo. Un virus, confinamiento, mascarilla…Todo lo que yo conocía, empezó a cambiar. Y llegaron otros virus y , con ellos, nosotros llegamos hasta aquí.

Hasta el momento en el que nos hemos acostumbrado a vivir confinados y en el que esperamos “el turno”…

 

 

#Encasa ( lo de la distopía 3.)

Aquí.

Estoy sentada en la mesa de la cocina delante de mi portátil cuando la oscuridad cubre el cielo totalmente. Mi cerebro intenta asociar esa negrura intensa a la cercanía de una tormenta pero hay algo especial en ese tono que me hace desconfiar. Me asomo a la ventana y veo que ese velo negro que cubre el cielo no es normal. Miro mi reloj. Son las cinco de la tarde de un día primaveral en Barcelona pero parece que sea de noche, una noche extraña. Me conecto a Twitter, enciendo la tele y la radio… Nadie se explica por qué el cielo está negro y el sol ha desaparecido, completamente del horizonte.

Es posible que haya llegado “El día”. Ese , en el que un meteorito impacta en la tierra o que pasa algo ahí fuera, en el Universo , que pone en peligro nuestra frágil existencia. Son probabilidades que siempre me han inquietado.Oigo las primeras sirenas…

La ciudad se enfurece. La gente está desconcertada y el caos invade las calles.

El cielo está más negro que nunca…

Allí

(Conversación entre padres)

– Ya te dije que no era buena idea regalarle esa mascota a la niña¿Un planeta?¿Cómo pudimos creernos eso de “yo lo cuidaré y lo vigilaré y tendré cuidado con la evolución”?¡Si ni siquiera supo cuidar de una pequeña provincia en el juego de Países!¡Y va y le regalamos la Tierra!

-No la regañes mucho. Ha estado 2019 años haciéndolo bastante bien… Ya se ha cansado…Es normal, es una niña.

-. ¿Bien? Si allí hay más de siete mil millones de humanos y mil millones se mueren de hambre. Están intoxicando el planeta. Lo tienen a punto de romperse del todo… Es mejor que se haya cansado y lo haya apagado. Había la opción de enviar un virus pero mira, mejor. Menos sufrimiento…Mañana me lo llevaré al punto de reciclado de planetas. Ahora bien, ya te digo ahora que no le pienso comprar ningún juguetito más. ¡Y menos otra mascota!

-No te pongas así… Sólo es una niña…

#Encasa (lo de los relatos encadenados 2.)

Volvemos al Concurso “Relatos en Cadena” promovido por la cadena SER y la Escuela de Escritores.

Ya estamos en la semana 30 y sólo hay que escribir 100 palabras , en el que el inicio lo marca la frase final del relato ganador de la semana anterior.

Este ha sido el ganador de la semana 29 :

Semana 29 (11/05/2020): Espero el milagro

Ganador: Antonio Anasagasti Valderrama
Título: Una mala elección

Espero el milagro de conquistarla, tras mi odisea. El error fue solicitárselo a San Judas Tadeo. Amo a esa enfermera desde mi despertar, después del accidente de moto. Tenía ambas piernas fracturadas. Ella sustituía las vendas y revisaba el drenaje de los clavos que me injertaron en las tibias. Todas las mañanas ansiaba su llegada que me alegraba el día por completo. A pesar de sus cuidados, se infectaron los implantes y tuve que pasar de nuevo por quirófano. Al final, perdí las piernas. Dicen que ese santo concede una gracia, pero quita dos. El próximo favor se lo pido a Santa Rita.

Escuela de Escritores

La frase de inicio es : El próximo favor se lo pido a Santa Rita.

Para enviar el relato , aquí. Hay tiempo hasta el jueves, 14 de mayo a las 12 del mediodía.

 

 

#Encasa ( lo de la distopía 2.)

La escasez lo convierte en valioso ( y el ser humano, lo codicia)

Empezaron a escasear las palabras. Existían muy pocas y muy pocas personas, capaces de producirlas. Fue cuando emergió la verdadera naturaleza humana: cuando empezaron a escasear las palabras, es cuando se hicieron tan valiosas…

Lo mismo había ocurrido con las patatas…En los libros de recetas que se conservaban del siglo XX, las patatas estaban consideradas como una guarnición muy común y frecuente. En el siglo XXIV, después del gran exterminio del tubérculo por culpa de una plaga de “comepatatas voladoras” especialmente virulenta, la patata se consideraba un manjar exquisito, al que sólo los más privilegiados podían acceder. Eran célebres las fuentes de patatas fritas que se servían en los salones de la Élite…

Con las palabras pasó lo mismo que con las patatas. El arte de las palabras escritas, se convirtió en un lujo a disposición de los poderosos. Gracias a la avanzada tecnología neurobiológica, el ser humano no había perdido la capacidad de comprender las palabras pero era incapaz de paladear su belleza. Las personas de la llamada Élite podían acceder a ellas pero debían ser reprogramadas neuronalmente para entender el idioma en el que estaban escritas. Con dinero y poder, se adquirían las palabras…

En el siglo XXIV si tienes patatas y palabras estás en lo más alto del status social. En la Élite…

 

NB : Podeís cambiar las patatas por mascarillas y ya lo tenemos actualizado…

#Encasa ( un relato.)

Urgente : Se busca decorador de interiores.

Superado por todo lo que acontecía , un día me sorprendí pensando hacia dónde iba y qué sentido tenía todo el conjunto…Hice eso que me habían aconsejado : meditar. Vacié mi mente y me dejé ir, suavemente…

Me vi por primera vez…Viajé a mi interior. ¿Y qué me encontré? Un espacio en el que resonaba el eco. Ya que estaba ahí, me di una vuelta completa y husmeé en todos mis recoveco. Estaba muy vacío, pero era blanco y diáfano y tenía posibilidades. Eso me reconfortó : había una esperanza.

Sólo tenía que decorarlo. Tenía que llenar mi interior de cosas bonitas …

El ladrido del perro del vecino me sacó de mi estado de éxtasis visionario. Busqué en Internet “decorador de interiores especial” . Encontré uno que se publicitaba como “Decorador de almas y con alma “y pensé que había dado con él.

Me equivoqué.

El intrépido decorador , colocó una lámpara en mi salón y convirtió mi casa en un bosque, pero …mi interior sigue vacío. Vuelvo cada día con la esperanza de que se empiece a llenar , que aparezca todo lo bello que dicen que esconde la vida y que está, allí,  oculto a mi escrutinio.

Sigo buscando un decorador de interiores .

NB : Lámpara  “Forms of Nature”  de Thyra Hilden and Pio Diaz.

#Encasa ( lo de la distopía.)

Un relato distópico como los tiempos que vivimos.

Foto de Diego Hernández (Unsplash)

No hay rosas.

Hace muchos años que desparecieron las flores. Todo empezó con las abejas y su extinción y el resto, ya lo sabéis. Aquí estamos, en un planeta desértico y polvoriento…Esa es la mala noticia.

Aunque, todo ha cambiado en los últimos meses. Se abrió aquella grieta enorme, muy cerca de donde vivo. En las profundidades, se descubrió un asentamiento del siglo XXI. Una de esas casitas, con un pequeño jardín…Y entre los escombros, encontraron unas semillas de rosa en perfecto estado. Se mantuvo en secreto. El gobierno se llevó las semillas e intentó hacer germinar las rosas sin éxito.

Lo que nunca supieron es que , allí, dónde estaban los restos arqueológicos, se dejaron  una semilla pequeña, oscura y seca.La planté, la regué con la escasa agua de mi racionamiento y, ahora, está a punto de florecer.

El jueves, equipado con mi uniforme de camuflaje, recorreré las calles sigilosa y velozmente, me deslizaré por la grieta e iré a buscar mi rosa.

Será la primera vez en mi vida que vea una…

 

 

 

 

Relatos Confinados.

Para los que os gusta escribir. O para los que nunca se lo han planteado pero ahora tienen tiempo.

Una propuesta de Casa Blackie (@blackiebooks), una editorial independiente con sede en Barcelona.

Yo ya he envíado el mío. ; – )

 

Soul Eraser.

Me encontré la cajita en la puerta de casa. Era de un cartón sencillo y llevaba una simple etiqueta blanca con la palabra “SoulEraser”. No parecía peligrosa pero sí que me resultó muy raro encontrar un paquete en el felpudo de la entrada, así que primero me agaché, alejada del paquetito y leí la etiqueta. Me acerqué un poco más y no observé nada extraño. Me incorporé y le dí un golpecito con el pie. Comprobé que era liviano y sentí una especie de alivio interior.

Ya más confiada, cogí  la caja y la agité . Había algo poco pesado que hacía un ruidito especial. Desde luego, no era metálico. Lo agité un poco más , situándolo cerca de la oreja y decidí que lo abriría en casa , que no era peligroso.

En el interior, protegido por un papel esponjoso, había un sencillo lápiz de madera con una punta de goma de borrar. Lo miré por arriba y por abajo. Le dí la vuelta, toqué la goma y presioné la mina de carbón. No parecía nada más que un sencillo lápiz de madera como los de toda la vida pero , en vez de poner Staedtler, allí , en letras marrones, habían grabado SoulEraser.

Lo dejé , olvidado, en un tarro en el que iba acumulando lápices y bolígrafos , hasta que un día lo cogí para tomar nota de un teléfono.  Se quedó por allí encima y , esa misma tarde, me ví inmersa en una larga charla telefónica con una compañera de trabajo en la que me informaba de las últimas noticias de la empresa. Yo optaba a una promoción interna que estaba segura que no me iban a dar, ya que mi rival era la mano derecha del jefe de departamento que iba a tomar la decisión. Mientrás escuchaba los cotilleos, iba dibujando tontamente . Pelo largo, ojos saltones… Sin querer, me iba saliendo una caricatura infantil de mi archi-enemiga laboral. Cuando colgué el telefono y ví mi obra de arte, no se me ocurrió otra cosa que empezar a borrarla. Le dí la vuelta al lápiz y froté el papel hasta que se llenó de migas de goma que tuve que sacudir de mis pantalones. Después lo arrugué y lo tiré a la papelera.

Al día siguiente, mi competencia directa para optar al ascenso había desaparecido de la faz de la tierra.  Nadie sabía nada de ella.

No-Nadie-Nada.

No diré que no me apenara aquella extraña situación pero , ya aposentada en mi nuevo cargo en el Departamento , cuando pensaba en ella , mi cerebro conjuraba la imagen de aquel dibujo grotesco.

Unos meses más tarde, me encontraba sentada en la mesa de la cocina tras una pelea con mi novio. Era domingo y él se había ido al fútbol con los amigos. Lo de “ir al fútbol” era un concepto muy amplio temporalmente : por la mañana, se iba a jugar con los amigos. Por la tarde, iba a ver el partido y por la noche, se tomaba unas cervezas viendo la repetición de las mejores jugadas… Después de media liga, Copa del Rey y Champions, la cosa había estallado… Irritada y aburrida,  con una taza de café en mis manos, empecé a juguetear con un papel y el “sencillo lápiz de madera” que seguía rodando por mi encimera. Dibujé su cabezota calva , el horrible bañador de flores , la forma abultada de las pantorrillas y el tatuaje que se había hecho en el tobillo del escudo de su equipo de fútbol. El dibujo, una vez más, representaba una figura grotesca de trazo no muy delicado. Era tremendo, así que, le dí la vuelta al lápiz y a borrar.

Mi novio no volvió jamás a casa. Nadie lo vió tras el partido.

No-Nada-nadie.

Identificado el “causa-efecto” , me dí cuenta que tenía un poderoso y sencillo lápiz de madera con la punta de goma de borrar.

Y podía borrar a las personas.

Así que ,me dediqué a dibujar a muchos y a muchas y a borrarlos con especial dedicación.   Es posible que si el lápiz hubiese caido en otras manos dibujantes, la cosa hubiese sido distinta pero me llegó a mí. Al felpudo de mi puerta.

Soy una persona muy volátil. No soy malvada pero sí un poco inestable.  Lo disimulo muy bien. Si me cabreas, te dibujo y te borro. Lo que pasa, es que no soy rencorosa y después, me sabe mal haberlo hecho. Si las personas no se borraran de verdad, no pasaría nada. Serían papelitos arrugados en mi cubo de la basura pero resulta que tengo el sencillo lápiz de madera y …yo…puedo borrar.

Mi madre me criticó por mi actitud cuando mi novio desapareció. Me llamó indecente por haber salido a tomar unas copas con mis nuevos compañeros de trabajo,  así que la dibujé y la borré. Hice lo mismo con mi mejor amiga cuando me acusó de estar desequilibrada y obsesionada con mi sencillo lápiz de madera.

Borré y borré hasta que dejé el sencillo lápiz de madera con la goma de borrar en las últimas.  Y con esto llego a hoy. Al ahora mismo.

Estoy sola. Completamente sola. Borrando y borrando se me ha ido la mano y ya no queda nadie reconocible en mi entorno. Nadie con quién compartir los recuerdos. No-Nada-Nadie.No quiero seguir aquí.

No hay nada.

No hay nadie…

Así que te tomado una decisión y he decidido borr…

(…)

 

 

 

Tierra 3

Tierra 1

¡Emocionante! No hay otra palabra para describir lo que aquí está sucediendo. Los elegidos, de este fin de semana, entran en el Estadio y toman posiciones. El espectáculo está a punto de empezar.

Atención al niño del flotador amarillo. Se introduce en el agua. ¡Observen como chapotea! Es fantástico ver esta escena en, esta, la última playa del planeta…

Estadio

Tierra 2

Quedan pocos allí abajo. Millones de seres humanos ya hemos sido trasladados a ese otro planeta, que descubrieron los del Proyecto Carmenes, allí en Almería…

Surf

Aquí, en la Tierra 2,  nada es como lo que los más viejos recordamos…

Bosque

Playa

Aunque hay quien dice, que estamos haciendo lo mismo que hicimos…

Tierra2

Y que hay que buscar una Tierra 3, por si acaso…

NB : Estos montajes fotográficos-alucinantes-son del diseñador indonesio Jati Putra Patrama. En Instagram : @jatiputra

Una de nubes…

El enemigo es poderoso, enorme y ellas son pocas y pequeñitas pero ya han iniciado la huida.

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Están disconformes. Quieren dejar de pertenecer a la gran masa, quieren irse a otro lugar.

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Pero el enemigo las captura y las atrae, las quiere atar para después fusionarlas y que dejen de ser nubes libres.

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El viento amigo las ayuda y unas cuantas valientes inician el camino hacia las alturas de ese cielo azul.

Y, entonces, otra parte de la gran masa, la que ha visto huir a las nubes díscolas, se da cuenta que es posible la libertad. Que se puede dejar atrás a la nube grande y abusona.

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Al final de esta historia de nubes, sólo queda esta.

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En el mismo lugar , dónde de desarrollo ese acontecimiento épico de “liberación de nubes”, ahora mismo sólo hay una pero la historia se repite : hay una porción de nubes disconformes que quieren ir a su aire…

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NB : O un submarino… ; – )