Rectificar.

Errar es humano, perdonar es divino, rectificar es de sabios”. Alexander Pope

La palabra “rectificar” es bonita. Lleva implícito el concepto de asumir el error y la acción de corregir la imperfección de algo ya hecho. 

Es muy simple: Hago algo, digo algo, escribo algo y me equivoco. Detecto el error, escucho a los que me dicen que hay un error y compruebo que hay un error. En consecuencia, rectifico, corrijo, modifico y reparo.

A la vista está que sabios hay pocos y son pocos, pues, los que saben aceptar, enmendar y reposicionarse. 

¿Te imaginas que, desde pequeño, nos enseñaran a saber rectificar?

El mundo tendría a más sabios dispuesto a mejorarlo.

Foto de Brett Jordan en Unsplash

El color amable.

Verde. 

Mezclado con cualquier otro color, el verde seguirá siendo verde. No pierde su esencia, tendrá tonalidades diferentes, pero siempre será verde.

Es uno de los pigmentos más antiguos que se conocen. Se extrae del mundo vegetal y ya fue empleado en la prehistoria.

He leído que es el color que mejor percibimos.

Podemos detectar más matices que en otros colores y observarlo de forma prolongada sin que nos moleste. Es más, es un color que serena la vista.

Un color amable que regala la naturaleza.

Ommmm…

Intervención.

El momento del paseo por el bosque es realmente especial. El aroma de la tierra, los laureles salvajes y la hierba. El susurro de las copas, el débil discurrir del agua… Si estás concentrado en el baño de bosque, la experiencia te serena , te proporciona una satisfacción tangible de ese conjunto de intangibles de la naturaleza.

Es un sistema lleno de intervenciones del propio sistema : un tronco que se seca y se cae , otro cubierto de musgo, que se inclina buscando sobrevivir.

De repente, te encuentras con intervenciones externas al sistema. En este caso, humanas. Y , mira, te alegras de que sean respetuosas con ese paisaje. Están los Cairn ( del gaélico escocés) aspiracionales aunque leo que “existe en castellano el término morcuero que, según dice el diccionario de la RAE, es un «montón de piedras al pie de los caminos dedicado a Mercurio, que se formaba con las que iban depositando los viajeros en honor del dios».”

También los que hacen algo más artístico.

Encuentro otra intervención humana. No es un morcuero, es una guarrada.

No se han dejado nada al azar: además de escombros, la intervención se corona con una preciosa botella de plástico.

Ojalá el Dios Mercurio actúe en consecuencia…

Acabo con foto sin intervenciones humanas.

Exluna de escarcha.

Me avisan que hay luna llena. Hay nubes pero el espectáculo es precioso. Aunque estemos en el mes de noviembre, hago las fotos con una sudadera de algodón. La temperatura ambiental me permite observarla tranquilamente. Sin tiritar ni tener que moverme para entrar en calor.

Esta vez, se llama la Luna del Castor o la Luna de Escarcha. Todo es por el frío .

Los cazadores sabían que esa era la última luna antes de que se congelaran los lagos para poder ir a capturar castores . Anunciaba, también, las noches de escarcha.

A nuestros antepasados les daba una información bastante aproximada pero, las cosas han cambiado y también van a tener que cambiar los nombres lunares. Ya no sirven. No se congelarán los lagos y no sé que será de los castores. Pronto, la sensación de frío nos asombrará…

Cualquier día, un astronauta activista se pega con pegamento de contacto a la superficie lunar , mientras lanza el contenido de una lata de sopa de tomate ( por el contraste del color rojo con el gris), que claro, flotará en la atmósfera lunar. En vez de la bandera del país de turno, lo que pondrá es una pancarta con el 1’5 ºC.

Será muy espectacular y hablaremos de ello un ratito. Después, seguiremos con nuestras rutinas y el año que viene, si no hay un pirado que ha pulsado uno de esos botones rojos tan peligrosos, las fotos las haré en manga corta, en el mes de noviembre.

El globo.

Cuando salgo con la cámara , espero hacer fotos de árboles, flores, pájaros , balas de paja, mariposas y la luna. Un conejo estuvo en el foco pero fue más rápido que yo. Lo he visto en varias ocasiones…

Así que al mirar hacia arriba, he tenido una sorpresa.

Y he pillado al globo… Era fácil,  iba a un ritmo más pausado que el conejo.

Supongo que alguien iría equipado con cámara y habrá alguna foto inversa: ellos desde el cielo y yo en el globo terráqueo, en suelo firme, haciéndoles la foto.

Y el conejo, a mi espalda, haciendo la señal de victoria. Seguro. ; – )

Halloween.

Espero que vengan muchos tratos, pocos trucos y ningún susto…

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FOTO DE Marilee and The Sea

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Foto de Ricardo Gomez

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Foto de Bianca Ackermann

Pasan cosas.

Sentada , delante de un paisaje natural, un ser inquieto me dice que allí no pasa nada. Ya he utilizado el recurso de las nubes y sus formas cambiantes así que pasamos a la observación más intensa. “Sí que pasan cosas, solo hay que saber mirar”.

Vemos danzas de mariposas blancas, unas aves cruzan el cielo (graznan como patos por lo que deben ser patos) y otras se adentran en la zona boscosa. Detectamos un hueco entre los árboles por donde van pasando. Hay viento, así que las nubes siguen su juego y nos llega el sonido de las copas de los árboles, susurrando. Oímos disparos. Parece que ya se ha abierto la veda de caza. Nos sobrecogen. ¿Ves como pasan cosas? Después, oímos las motos que , supongo, están haciendo las rutas de las bicicletas de montaña. Menos mal que no nos llega el aroma a gasolina. Y un avión. Se ve muy pequeñito y lejano pero se oye la estela atronadora, amortiguada, pero ahí está, destrozando la coreografía del cielo.

También hay cosas que no pasan y deberían estar pasando. Hace mucho tiempo que recalo en esta zona y, en octubre, me sentaba a ver ese paisaje con algo que me protegía del frío. Hoy, sigo con camiseta de manga corta .

Y cuando miro la montaña, recuerdo lo bonita que estaba , cubierta de nieve.

Este reloj ya no marca las horas.

Este reloj ya no marca las horas.

Marca una hora que, supongo,  por casualidad, es una señal.

Es la parte superior de un reloj de pared de la marca Junghans, fábrica relojera alemana desde 1861. Su propietario le tenía un cariño especial porque estaba en la pared de la casa materna. Tiene más de 100 años, me decía siempre….

Y yo le tenía, le tengo,  un amor especial a su propietario, mi querido padrinet, Así que cuando lo encontré, ya roto , con las piezas dispersas , me lo guardé. Hace unos días, volvió a aparecer en una fase de orden y concierto del trastero. Lo limpié a fondo pero cuando iba a ir por la zona de la esfera me fijé en la hora que marcaba.

Es el momento en que nos dejó , durmiendo apaciblemente y , también, el momento a partir del cual, siempre estará aquí.

Así que sin saber si creo o no en las señales o en las casualidades , el reloj me da un buen rollo inmenso.

Tiene que estar conmigo.

Carta a los dirigentes del mundo (sean quien sean) .

«Ante el hecho de que en cualquier futura guerra mundial se emplearían con certeza armas nucleares, y que tales armas amenazan la continuidad de la humanidad, instamos a los gobiernos del mundo para que entiendan, y reconozcan públicamente, que sus propósitos no podrán lograrse mediante una guerra mundial, y les instamos, en consecuencia, a encontrar medios pacíficos que resuelvan todos los asuntos de disputa entre ellos.»

Este es un párrafo del manifiesto “Una declaración sobre armas nucleares” de Russell -Einstein en el que renombrados científicos y Premios Nobel intentaron alertar del peligro a los dirigentes del mundo en julio de 1955. Promovido por Bertrand Russell, filosofo , matemático y escritor y gran activista pacifista en contra de la guerra. Einstein lo firmó unos días antes de morir.

Sesenta y siete años después, décadas de evolución tecnológica y social, nos encontramos con el tema de la Guerra Nuclear, de nuevo, encima de la mesa.

“Tenemos ante nosotros, si queremos, un progreso continuo en felicidad, conocimiento y sabiduría. ¿Elegiremos en cambio la muerte, porque no podemos olvidar nuestras disputas? Hacemos un llamamiento como seres humanos a seres humanos: recordar vuestra humanidad, y olvidar el resto. Si podéis hacerlo, está abierto el camino hacia un nuevo Paraíso; si no podéis, se muestra ante vosotros el riesgo de la muerte universal.”

Desde la dimensión espacio-tiempo que la que se encuentre, Einstein estará estupefacto ante lo que se cuece en este 2022 . También se le atribuye la frase :“Solo hay dos cosas infinitas, el universo y la estupidez humana, y no estoy muy seguro de la primera y, tristemente, se confirma su hipótesis de la estupidez humana. Es infinita.

Foto de Hannes Richter en Unsplash

NB : Si queréis leer el Manifiesto, en filosofía.org está el comunicado de prensa, la carta que se envió a los Jefes de Estado y el texto completo de “Una declaración sobre armas nucleares«.

Papilion Machaon en Abelia Grandifolia

Dicen que la Macaón es una de las mariposas más bellas de Europa y el arbusto , que florece de primavera a finales de otoño, se llama Abelia.

Dos cosas bonitas ,de un mundo bonito,  que hacemos feo…