The Captain

The Captain me acompaña hace más de quince años. Es un oso de peluche simpático, vestido de aviador, que ganaron unos amigos en una tómbola de verano, en uno de esos puestos móviles, con escopetas de balines,  que se instalan en las Fiestas Mayores de los pueblos ( o se instalaban, que la cosa se va modernizando). Desde ese momento, es un acompañante fijo en mi coche.

El pobre Capitán, ya ha pasado por varios vehículos. Siempre insertado en una de las guanteras laterales, al lado de la puerta del copiloto, vigilando y cuidándome. Ha pasado calor, se ha tostado al sol, se ha visto cubierto de polvo y los años, como a mí, le han pasado factura.  Se le ha caído la cabeza, se le ha abierto la gorra, se le sale el relleno y las gafas se están desintegrando, pero… ahí está.

The Captain ya no sólo es un objeto emocional, que representa una vida, un camino de amistad y cariño, también es mi amuleto. Sin él, la carretera no es lo mismo…

Así que, aunque a partir de ahora vayamos a desplazarnos en otro coche , lo vamos a hacer juntos. Lo he restaurado bajo mínimos pero ya está en acción, en la guantera de la puerta del copiloto , esperándome…

 

 

Obsolescencia : 22011977.17052019.42

Tiempo de lectura : 3 minutos

-. ¿Y con qué criterio colocan los interruptores On/Off?

-. Recibimos un listado con el número de serie. No hay un criterio definido.

-. Entonces, ¿Quién decide que sean 15, 30, 60 o 80 años?

-. Nadie. Los números se generan de forma aleatoria con un sistema de algoritmos que nadie conoce.

-. ¿Y quién creo ese algoritmo?

-. Querido ser humano, eso os lo estáis preguntando desde el principio de los tiempos. Los habéis llamado dioses. A veces son muchos, uno para cada cuestión (guerra, amor, fertilidad, fortuna…). Otras veces, sólo hay uno. Pero no uno para todos, uno y único diferenciado por cada grupo. También, hay quien habla de alienígenas u otras culturas más avanzadas de otros planetas. O del destino. O del karma. Yo no sé quién o qué es el origen. Yo sólo inserto el número de serie en el óvulo fecundado…Y no puedo decirle nada más. Lo siento

-. Una última pregunta, por favor. Yo tengo 40 años, ¿me puede decir cuál es mi número de serie?

-. Puedo, pero no lo haré. Está totalmente prohibido. Me juego este puesto de trabajo en el que estoy integrado desde la eternidad y sin derecho a ninguna compensación si me despiden. Es más, por este tipo de infracción, se activa directamente el modo Off. Me tengo que ir. Está conversación puede comprometerme y puedo tener muchos problemas.

Oigo un chasquido y después, un crujido. La imagen de aquella silueta negra, que me ha parecido un hombre, pero puede no serlo, desaparece de mi campo visual.

Soy periodista. Cuando empecé mi investigación sobre la Obsolescencia Programada, no pensé que las cosas me llevarían hasta aquí. Creamos aparatos con fecha de caducidad programada, pero… ¿En seres humanos? Eso era imposible…

Tras detectarme una lesión cerebral, que me obligó a pasar varias veces por esa máquina de resonancia magnética de última generación que llaman “Disgregación molecular”, empecé a creer en esa posibilidad.  Cuando me dieron el alta médica, repasé todas las piezas del informe del neurólogo sin entender nada, pero, en una de las disgregaciones moleculares, pude ver un número de serie insertado en el esfenoides. La imagen era difusa y desapareció con el tiempo, pero memoricé la cifra. Después, tirando del hilo, llegué a la Deep Web y, de ahí, a la entrevista con el holograma raro que hablaba como yo.

Mi Obsolescencia Programada me da poco margen, así que me dedicaré a divulgar lo que he descubierto a ver si alguien me ayuda y se puede llegar a dónde sea que se crean los algoritmos.

Tengo dos años…

NB : Culpad de este relato a mi última inmersión “Stephen King” .  ; – )

Lector Constante Satisfecho .

“Te he preparado unas cuantas cosas, Lector Constante; las expongo ante ti a la luz de la luna. Pero, antes de que contemples los pequeños tesoros artesanales que tengo en venta, hablemos un poco de ellos, si no te importa. No nos llevará mucho tiempo. Ven, siéntate a mi lado. Y acércate un poco más. No muerdo.
Aunque… nos conocemos desde hace ya mucho tiempo, y sospecho que sabes que eso no es del todo cierto.
¿No es así?”

Acabo de leer “El Bazar de los malos sueños” de Stephen King. Es un libro de relatos, cosa que me ha venido muy bien, ya que es un autor que a mí me engancha especialmente y, en formato cuento, puedo administrarme dosis menos maratonianas…

Como siempre, me ha dejado maravillada su capacidad creativa y narrativa. Aunque siempre me encuentro a alguien que me dice que ahí no hay calidad literaria y que es una fábrica de best-sellers comerciales, yo soy lo que King denomina “Lector Constante”. Con “El Bazar de los malos sueños” ha hecho felices a los fans y abre una puerta a los que nunca lo han leído o lo han hecho poco. Lo recomiendo a todos: Los lectores constantes, los inconstantes y los que nunca se han dejado caer por sus páginas. Hay terror, ciencia-ficción, humor…

Me gustaría comentar, especialmente, dos cosas de este libro. La primera es la “introducción” a cada relato. Stephen King te explica cómo se le ocurrió lo del periodista de necrológicas, o en qué se inspiró para el Kindle más extraño que se conoce o cómo sus vivencias personales le han llevado a escribir un cuento determinado. Esa información previa, le ha dado una nueva dimensión a la lectura y la ha mejorado.

La segunda es mi queja formal por el destrozo de portada del libro. Su autor es Nicolas Obery, artista digital que tiene obras impresionantes, pero… ¿Quién lo rotuló? ¿A quién se le ocurrió poner esas letras rojas, cargándose la imagen? ¿Por qué tiene que parecer un libro de terror raruno?¿¡??

Pues eso, portada muy fea. Ya lo he dicho.

NB : En la cabecera de este post, la ilustración original.

Joaquín Salvador Lavado, mi filósofo de cabecera.

Si me preguntaras quien es mi filósofo preferido, te diría que Joaquín Salvador Lavado Tejón.Esta es una de sus reflexiones:“¿Pensaron alguna vez que si no fuera por todos, nadie sería nada?”

Es una de las personas que mejor sabe leer la vida y el mundo. Este es otro de sus certeros diagnósticos : “Hay más problemólogos que solucionólogos.” Si miras a tu alrededor, ves que es una de esas verdades profundas…

“Si quisiéramos vender el mundo, nos veríamos en problemas para hacerle una publicidad convincente”

 

De vez en cuando, hay que tomar unas dosis de Joaquín Salvador Lavado Tejón.

Lo puedes hacer a través de sus dibujos pero, hoy, elijo un texto :

 Se debería empezar muriendo y así ese trauma quedaría superado.Luego te despiertas en un Hogar de Ancianos, mejorando cada día.Después te echan de la Residencia porque estás bien y lo primero que haces es cobrar tu pensión.Luego, en tu primer día de trabajo te dan un reloj de oro.Trabajas 40 años hasta que seas bastante joven como para disfrutar del retiro de la vida laboral.Entonces vas de fiesta en fiesta, bebes, practicas el sexo, no tienes problemas graves y te preparas para empezar a estudiar.

Luego empiezas el cole, jugando con tus amigos, sin ningún tipo de obligación, hasta que seas bebé.Y los últimos 9 meses te pasas flotando tranquilo, con calefacción central, roomservice, etc, etc.Y al final…abandonas este mundo en un orgasmo…

 QUINO

Tiene 84 años pero ya es inmortal…

 

 

 

¿Colores?

Relato surrealista, a partir de la Chromatic Typewriter.

He encontrado una preciosa máquina de escribir, en un anticuario del Born de Barcelona. Es una Underwood nº 3 , de las de teclado español, datada de 1929. Me vuelven loco las Underwood...Me he enamorado al instante…

Me produce una emoción especial contemplar mi colección de máquinas de escribir. Se me pone la carne de gallina cuando pienso en la cantidad de palabras que han sido creadas, literal y materialmente, con estos prodigios mecánicos.

Palabras…

Tengo que buscar un hueco, para colocarla Es posible que quepa encima de la nevera…Mi mujer me abandonó cuando empecé la segunda colección: la de las Palabras de Papel…Las escritas con aquellas máquinas y a punto de desaparecer.¿Cuántas de esas palabras quedan por el mundo? Yo me propuse salvarlas y conservarlas…

A ella le parecía muy irritante que preguntara a amigos, familiares, conocidos, a todo el que se me pusiera por delante, si conservaban algún texto o papel, escrito con máquina de escribir.Después, le pareció intolerable que empezará a guardar aquellos archivadores llenos de documentos: facturas, informes médicos, recibos de alquiler, trabajos universitarios, listados, cartas, invitaciones,…todo, escrito con máquina de escribir…

Cuando se fue, me sentí libre para dar rienda suelta a mis dos pasiones . Sin control… Y, ahora, casi no puedo moverme entre las paredes de mi casa. Los archivadores se amontonan en los pasillos y hasta en el WC tengo máquinas de escribir…

Esta salida al Born, ha sido uno de mis últimas incursiones en el exterior. Me gusta estar en casa, entre mis palabras y mis máquinas , sin más contacto con el mundo que el estrictamente necesario.

A mi mujer,  no la había vuelto a ver desde el día en el que me dejó. Sé que me odia y es por eso , que me ha extrañado que llamara a la puerta y que me entregara aquel paquete y… que se riera, de esa forma tan aguda y estridente que sólo utiliza para la venganza. No ha vacilado ni un segundo. Ni tan siquiera ha pestañeado al ver mi aspecto demacrado y gris. Me ha lanzado un paquete entre carcajadas venenosas… Hasta la vecina del 3º, se ha asomado a la puerta para ver qué pasaba…

Cuando se ha ido, he abierto la caja : una preciosa máquina de escribir Underwood Standard de 1937…con un teclado … cromático.

Con las teclas de colores.

¿Colores? ¿Colores?

¿Pero …y las letras?…

¿ Y las palabras?

¿Dónde están las palabr…?

¿!

La vecina del 3º

Que quieres que te diga. Ahora estoy más tranquila. Tanto papel ahí amontonado. ¡Imagínate si hay un incendio! Además, estos últimos meses ya estaba muy raro. No salía de casa para nada…Alguna vez lo veía pasar desde la ventana y parecía un fantasma. Cómo te lo digo: estaba casi transparente…

No sé, chica. Cuando he visto a la policía, a la ambulancia y a  los bomberos, casi me da un infarto. Me han dicho que se lo han llevado en estado casarónico, creo. O caratónico. Bueno, no sé. Algo así…

Lo que le ha pasado ha sido raro. Esta mañana, he visto que lo visitaba su ex-mujer, sí, aquella tan estúpida que no saludaba a los vecinos. Le ha traído una caja…Creo que estaba obsesionado con las máquinas de escribir y que lo han encontrado con la boca abierta y la mirada perdida, delante de una que no escribía palabras. Mira, me han dicho que hacía cuadros. Bueno, no sé. Algo así.

Cuadros, pinturas, me refiero. De colores. No, no, no. No lo entiendes, en vez de palabras, con esa máquina de escribir, se pinta. Bueno, no sé. Algo así. ¡Qué más da! Se ha quedado catarónico …

Y es que se veía venir. Este chico, desde que se separó de su mujer, se vino cuesta abajo…Te lo digo yo…”

NB : La Chromatic Typewriter ( una Underwood Standard de 1937 ; – )  es una obra del pintor americano, Tyree Callahan.

 

 

 

 

 

 

Sant Jordi 2017

Foto de Frank McKenna ( Unsplash)

El próximo domingo será el Día de Sant Jordi. Me he estado preparando a conciencia en estos últimos meses. Ha sido un entrenamiento muy duro. Casi he llegado al límite de mi resistencia física.

Antes, era el día de los libros y las rosas, pero…ya hace décadas que no existen los libros de papel. Ya no se exhiben los tomos en las calles, en tenderetes, como me explicaba mi abuelo. Ahora, se envían los libros por la red. Oyes un leve sonido en tu dispositivo y sabes que has recibido un libro…

Ese día, no paras de oír los bip, bip, bip. Libro, libro, libro… Es verdad que ha perdido parte de su romanticismo, pero, la buena noticia es que se sigue leyendo aún después del cambio de paradigma .Sigue habiendo libros, aunque ya no haya celulosa…Y escritores. Muchísimos…

Foto de Patrick Tomasso (Unsplash)

Lo que no hay, son rosas.

Hace muchos años que desparecieron las flores. Todo empezó con las abejas y su extinción y el resto, ya lo sabéis. Aquí estamos, en un planeta desértico y polvoriento…Esa es la mala noticia.

Aunque, todo ha cambiado en los últimos meses. Se abrió aquella grieta enorme, muy cerca de donde vivo. En las profundidades, se descubrió un asentamiento del siglo XXI. Una de esas casitas, con un pequeño jardín…Y entre los escombros, encontraron unas semillas de rosa en perfecto estado. Se mantuvo en secreto. El gobierno se llevó las semillas e intentó hacer germinar las rosas sin éxito, pero… allí, dónde estaban los restos arqueológicos, se dejaron una. Una semilla pequeña, oscura y seca. La planté, la regué con la escasa agua de mi racionamiento y, ahora, está a punto de florecer.

El domingo, equipado con mi uniforme de camuflaje, recorreré las calles sigilosa y velozmente, me deslizaré por la grieta e iré a buscar mi rosa.

Será la primera vez en mi vida que vea una…

Foto de Diego Hernández (Unsplash)

 

 

 

 

Superpoder.

Tengo un Superpoder.

Devuelvo la vida.

Como todo Superpoder que se precie, tiene truco. Con cada vida que renace de mis lágrimas durmientes, la mía se acorta un poco. ¿Cuánto? No lo sé…

Sé que mi Superpoder se ha activado, cuando despierto y siento esa extraña sensación. Una mezcla de placer, felicidad, plenitud, armonía…Le caben muchos adjetivos y todos le caben bien así que, para resumir, la he definido como la SuperSensación.

Esta mañana la he percibido, rodeándome. Tan densa que casi la podía tocar. He sabido que, en mis sueños, he recorrido lugares y sentimientos y que he recuperado una vida.

También he oído ese extraño “clic” interior que sé que me descuenta… algo. ¿Un segundo, un minuto, una hora? ¿Un día? …

No quiero pensarlo.

Para distraerme, estoy cosiendo. Como tengo un Superpoder, ahora me estoy haciendo una capa de Superhéroe. Tengo que ir rápido y estoy bordando la “H”, de héroe, en un color azul celeste.

Es sólo una letra…Espero que me dé tiempo a acabarla.

Me está quedando preciosa…

 

Cambio de hora.

Tiempo de lectura : 3 minutos

Sábado noche. Un poco depre, la verdad. Siento que mi vida es …insustancial. Desmotivadora, en general. Los que me rodean, me dicen que estoy loca. ¡Si todo te va bien! Algunos, incluso dicen que me envidian, pero… Yo siento que es todo gris…

Hoy, hay que hacer el cambio de hora. Algo fácil:  a las dos de la madrugada, serán las tres…Todos mis dispositivos son digitales, así que mi ordenador, mi tablet, mi teléfono, mi televisión…todo, cambiará automáticamente al nuevo horario.

Sólo hay un reloj en toda la casa que tengo que manipular. Es el de la cocina, el que compramos en esa tienda del Soho londinense pensando que era vintage y después, resultó ser una baratija “made in China” … Cuando acabo de ver la película que me ha tenido dormitando en el sofá, decido dejar el tema listo. Son las dos. No, las tres…

Voy a la cocina. Estoy adormilada. Veo que hay una mancha de aceite en el suelo…Cojo el reloj y muevo las manecillas pero un ligero traspiés me hace tambalearme hacia detrás, casi a punto de caer de espaldas. Con un movimiento de brazos consigo estabilizarme, pero es tal la fuerza del impulso que me estrello contra la alacena, llevándome la cerámica por delante.

No sé si estoy consciente o inconsciente. No me duele nada. Floto entre algo parecido a las nubes …Miró hacia abajo y me veo. No estoy en la cocina. Observo episodios de mi vida. Algunos me hacen llorar, otros sonreír y otros reírme a carcajadas. Me acomodo en esa masa etérea blanca que se antoja tan cómoda. Me apetecen palomitas… Sigo mirando mi vida y descubro que , es verdad, hay muchas cosas luminosas, hay color…¿Cómo no me había dado cuenta antes? De repente, me invade un sentimiento de frustración. Creo que ya es demasiado tarde y que me he muerto… El tortazo en la cocina…

Me despierto en el sofá. Miro el reloj. Son las doce de la noche. ¿No eran las dos? ¿Las tres? Me voy a ir a la cama pero, antes, pienso en el cambio de hora. No lo habré hecho. Todos mis dispositivos son digitales y lo harán automáticamente pero el reloj de la cocina, es de los de cambio de hora manual . Cuando voy hacia la cocina, siento un escalofrío. Un no-se-qué inexplicable. Sin saber porque, cojo un trapo y enciendo la luz. Es entonces, cuando veo una mancha de aceite. No sé por qué he cogido el trapo antes de verla, pero ya que lo tengo en mis manos, limpio el suelo. Una tía de mi madre, se cayó de espaldas en la cocina por culpa del aceite y se desnucó…

Mientras doy una vuelta a la tuerca que mueve las manecillas, tengo la sensación que ya lo he hecho antes… Bostezo.  En el reloj, ya marca la una de la madrugada.

Me voy a dormir.

Mañana me espera un domingo fabuloso…

 

Quejicas.

 

 

Si veis a alguien con una de estas pulseritas moradas , tenéis que saber que ese alguien está intentando dejar de quejarse.

No hablamos de las críticas constructivas o de esas quejas serias y trascendentales que son necesarias,  si no de esa actitud quejica y , también, criticona y cotilla . Viene a ser la “queja cotidiana”… ¡Qué pereza! ¡Qué asco! ¡Qué rollo!

En Kansas City , hay una organización sin ánimo de lucro- ” A Complaint Free World”- liderada por el reverendo Will Bowen que se propone desde el 2006, que unos 60 M. de personas ( su objetivo es el 1% de la población mundial) dejen de quejarse. Asegura que con esta técnica de desintoxicación de la queja , se vive mejor, más y de forma más optimista…La queja es un mensaje negativo y reforzado que va creando impronta en el cerebro. No quejarse, es el antídoto.

Te pones la pulserita y durante 21 días ( es el tiempo mínimo de tratamiento para curar cualquier adicción según los expertos), no puedes quejarte, ni criticar, ni cotillear…Si caes en la tentación, te la debes cambiar de muñeca. Para alcanzar los 21 días sin “quejíos” se estima una media de cinco meses , en los que vas quejándote de forma aleatoria y, por lo tanto, moviendo la pulsera.

Bien, dicho esto, os presento al Reverendo Owen.

Y es que lo ves , y te da la sensación de americanada total, de mucho negocio y de un tipo brillante y descarado al frente del cotarro. Investigando un poco, he descubierto que el dinero fluye de las donaciones pero, sobre todo, por las ventas del libro del Reverendo … Las pulseras se envían gratuitamente a cualquier parte del mundo y sólo se deben pagar los gastos de transporte…Con la tontería, ya se han distribuido más de seis millones de brazaletes morados…

Esta es la zona de packaging de la Organización :

Toda esta historia , hizo que ayer me planteara hacer una prueba empírica de esto de las quejas. Dicen los estudios que nos quejamos unas 20 veces al día de promedio…Cuando lo leí, pensé que eso no iba conmigo. No me considero quejica. Es más, huyo de los que lo son ( incluidos los “yoístas”) así que decidí medir mi número de quejíos. En vez de la pulserita morada ( que es lo que te hace recordar tu situación ), me he puesto una azul celeste , de una ONG que trabaja por la conservación de los oceános. Como nunca llevo este tipo de cosas, ya me servía para el objetivo…

Me quejo!No mucho pero… Una camioneta que iba delante de mi coche y se iba parando y… Mirando mi reloj, con el tiempo justo, el carrito a tope y las cajas , también a tope, he resoplado y…Me he encontrado a una conocida, en mi misma situación de cola y nos hemos quejado ( ahí más y todo, te diría)… Serían las quejitas tontas. También he tenido que quejarme del pedido On Line porque me han traido 30 botellas de agua sin gas, en vez de Vichy Catalán ( eso, en mi casa es un sacrilegio y una crisis) y se han dejado las bolsas de basura ( que me hacían mucha falta). Por lo demás, hoy no ha sido un día de mucho quejío pero…me ha demostrado que yo que creía que no me quejaba , me quejo.

Lo peor es que esta terapia, hace que te fijes ( más) en las quejas de los demás. Que si me duele esto, que si mi suegra esto, que mi novio lo otro, el jefe tal… Es cierto que hay mucha quejilla, suelta por ahí.

Así que al final me he dicho, ¡Bien por el Reverendo!. No creo que yo lleve una pulserita de esas pero si que me ha parecido positivo reflexionar sobre el tema .

En fin, no me quejaré más por hoy…

NB : “Quejarse es como el mal aliento: Lo notas cuando sale de la boca de otro, pero no el tuyo propio.”Will Owen

NB 2 : No le ha ido mal al Reverendo…

Pareidolia.

Hoy he aprendido una palabra nueva. Es un gran día.

La palabra: Pareidolia.

No creo que la recuerde nunca más…o sí. En un Trivial, nunca se sabe, una rebusca en su mente y, a veces, aparecen palabras como ésta. De momento, la he aprendido hoy y la intento procesar.

“La pareidolia es un fenómeno psicológico consistente en que un estímulo vago y aleatorio (habitualmente una imagen) es percibido erróneamente como una forma reconocible” y la he conocido gracias al Monstruo de las Galletas (  Triki).

Este es uno de mis personajes “infantiles” preferidos. Ahora , que soy mayor, sigo adorando su mirada extraviada y esa forma terrible de zamparse las galletas.

Tengo un amigo que sabe de esta debilidad mía por Triki y hoy, me ha informado que se ha encontrado un súper-monstruo de las galletas en un cráter en el planeta Mercurio.

Esto es una pareidolia.

A ver si me acuerdo…