Últimas flores .

Llegó a casa en octubre. Es una planta que ha marcado mis tiempos pandémicos.

La camelia, el arbusto que florece en invierno, ha cumplido con lo prometido y ha estado recreándose en bellas flores todo el invierno.

Ahora, ya en primavera, sólo quedan tres ejemplares.

Dos a punto de caer .

Y una que aún tiene ese tono rosado intenso.

Cuando esta última flor desaparezca, la camelia será un arbusto verde durante todo el verano. Hasta que vuelva el frío.

Cuando emerjan los primeros capullos, habrá pasado un año y, espero poder dar testimonio fotográfico de cómo vuelven a abrirse las flores, mientras escribo que el mundo ya está a salvo del virus…

Tenemos una cita.

Perspectiva.

El árbol, está detrás de una línea de otros árboles que separan los campos de cultivo.

Cuando me muevo, veo que detrás del árbol, hay unas montañas.

Sigo avanzando y me doy cuenta de que está más aislado de lo que parecía.

Cada uno ve el árbol de forma diferente según en la posición espacial en la que se encuentre, pero el árbol está en el mismo lugar. Él no se mueve, nosotros lo desplazamos.

Es necesario, que podamos observar el árbol desde todos los ángulos para verlo de verdad.

Se me ocurren muchos ámbitos en los que todo iría mejor si se analizaran todas las perspectivas…Un bosque entero.

Terapia con una tiza.

Esta es una maceta que lleva conmigo muchos años.

Donde ahora hay esos orificios, antes había un asa de mimbre que, con la lluvia, el sol y el viento acabó desintegrándose.

Sin la asa, la maceta tenía parecido a una cara. O , por lo menos, dos ojos.

Y entonces, veo la tiza.

Le dibujo una mueca . Es una manifestación de hartazgo vital y pandémico, pero, después me lo pienso mejor. “Hay que tener paciencia “( esto me lo repito frecuentemente) y constato que, cada día que pasa,  hay más vacunados a mi alrededor. Ya llegará.

Va. Borro la mueca.

Hay que tener paciencia.

Día de Cosas horrorosas .

(Del lat. horribĭlis).

  1. adj. Que causa horror.
  2. adj. coloq. Muy feo.

Para ser capaz de valorar la belleza, a veces nos hemos de confrontar con cosas horrorosas. Objetos, prendas, zapatos, peinados que , de repente, aparecen ante tu vista, estimulando tus sentidos y dándote un tortazo visual-virtual que te deja lelo.

No obstante, esta afirmación tiene trampa : la maldita subjetividad. Ese matiz tan extraño y tan democrático que nos da la libertad personal de que algo nos guste o no. De que consideremos algo horroroso o no… Así que siempre que dejo caer uno de estos posts-horrorosos , advierto de dos cosas :

  • Las personas muy sensibles a la estética que se abstengan de ver las fotos de las cosas horrorosas que se muestran a continuación y
  • Es mi subjetividad la que las ha clasificado como “horrorosas” así que si a alguien le gusta este anillo con dientes o muelas , pues nada. Es su subjetividad…

anillos

Un par de bolsos…horrorosos.

bolso

bolso (2)

El mundo de los zapatos, es un buen escenario para salir en busca de cosas horrorosas. Desde andar encima de un jardín, hasta un zapato que , directamente, te insulta.

zapatosflorales

fuckypou

El primer premio se lo llevan estas botas de agua. Son horrorosas y estúpidas. Un dos por uno.

botas

Siguiendo con esta “Sobredosis de píldoras horrorosas Fashion Week” , nos vamos a los complementos. ¿Conocéis el famoso collar de pelo?

collar

Un éxito de ventas ( que necesito que me lo expliquen) : Las muñecas más horrorosas que he visto nunca. Me dan penica y ternura pero…son horrorosas.

muñeca

Y acabo con una cosa horrorosa pero que tiene un punto funcional. Está aprobado -oficialmente-por mi madre que se siente precursora del invento. Recuerdo que detrás de la puerta de la cocina, nos dejaba unos trapos que nos hacía poner debajo de las zapatillas, para deslizarnos por el suelo de madera y conservar el brillo…

I am sorry…

horroroso

Concordia.

Parece que la concordia crece de forma lenta. No conseguimos que se imponga, que sea la protagonista social. Lo que sí se propaga con rapidez es la mala hierba, invadiendo y polarizando el espacio.

Hace ya meses que cambiamos la maceta del olivo, símbolo de la concordia y la prosperidad, por una más grande. Queríamos que el olivo se hiciera más robusto, más fuerte.

De momento, este símbolo de la paz universal, prospera muy lentamente.

Hay que encontrar un abono, un vigorizante, un “algo” que lo estimule.

Y , desgraciadamente, no lo encontraré en el garden…

Soy comerciante.

Soy comerciante. Un vendedor ambulante. Llevo una bolsa llena de mi mercancía, colgada al hombro y me muevo por las calles de tu ciudad. De cualquier ciudad… El material que vendo es de primera calidad. Para consumir en el momento preciso, justo en ese instante.

Photo by Raphael Schaller on Unsplash

Ahora soy famoso por lo de la libertad.Sí, hace poco vendí la palabra “libertad” a un partido político. Soy un simple comerciante y mi transacción acaba cuando entrego la palabra. No tengo responsabilidad en su mal uso.

También compro. Cuando a alguien le sobra, le hago una oferta y si nos interesa a los dos, adquiero el producto.

Ahora voy a comprar. Son de dos amantes, que se acarician el rostro y se besan con delicadeza. Se están mirando a los ojos. Les sobran las palabras y estas son de primera: Amor, Cariño, Pasión, Compromiso, Compañía, Viaje, Amistad, Lealtad, Respeto, Gratitud… Las compro todas.

Es una buena inversión y la amortizo con rapidez. Tengo un cliente al que le faltan las palabras. Lo estoy oyendo: “No tengo palabras para agradecer…” Voy para allí con mi mercancía.

Seguro que tengo alguna palabra de calidad para él. Una “Inefable” recién comprada…

Soy comerciante.

Compro y vendo palabras.

¿Tienes alguna que me interese?

Photo by Paweł Czerwiński on Unsplash

NB : Inefable: Que no puede ser expresado con palabras.

NB2 : Libertad : Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos. (RAE)

Algo bueno de aquello.

De aquellos primeros días de confinamiento, en pleno desconcierto y con el miedo en el cuerpo, hubo una cosa excepcionalmente positiva que echo de menos.

Hace un año, el silencio pasó de ser una presencia temerosa precisamente por su ausencia, a una bendición terapéutica cuando mi cerebro se adaptó a la situación pandémica.

Llegaba la primavera y los pájaros estaban especialmente activos. Sabían que los humanos estaban encerrados y su libertad se multiplicó exponencialmente. Los trinos y el cielo especialmente azul porque a la disminución de la contaminación acústica se le sumó la disminución de la contaminación atmosférica.

Photo by Vincent van Zalinge on Unsplash

Una maravilla. De las pocas cosas positivas que tenía el encierro…

Con el tiempo, los vecinos intrépidos , que conseguían materiales empezaron a “a hacer cosas”: pequeñas reformas, utilización de aspiradores de gran potencia, martilleos y sonidos metálicos al poner a punto las terrazas…

Un año después, hay algún vecino que aún está liado con sus cosas y progresando muy lentamente, los coches vuelven a circular, hay obras en la calle, camiones, aviones…

Y los pájaros se intentan hacer oír, como cada primavera.

Photo by Satyawan Narinedhat on Unsplash.

Píldoras .

Una selección de esos artistas urbanos que se empeñan en embellecer nuestras ciudades.

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Braunschweig (Alemania)

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Paris. Del artista Seth.

 oakoakDe Oak Oak

Esta es una combinación de talento y sencillez : Oak no vio una sombra proyectada en la pared. Vio la caseta de Snoppy.

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Humor gráfico sencillo. Es de Zapa . Simplemente genial.

dinosaurios_petroleo

zapa

Aprovecho para contestar a estos dos pececillos : No,aquí no hay vida inteligente…

El hombre invisible.

Ha pasado casi un año desde que iniciamos la época pandémica de manera oficial . Debería estar acostumbrada. Ha pasado mucho tiempo para seguir sintiendo un cierto nivel de extrañeza cuando veo a los paseantes de la playa.

Día radiante, colores intensos. Todo parece normal, pero todo el mundo lleva mascarilla. Estoy sentada en un banco y los observo. Veo,  claramente, como se cuida la distancia social-sanitaria porque hay cambios espontáneos de ruta para eludir a los caminantes que pueden acercarse demasiado.

Sé que esto es la “nueva normalidad”, pero mi cerebro sigue manifestando desconcierto.

Mi vista se deleita con el agua. Reflejos plateados. Destellos .

Hay alguien sentado muy cerca de la orilla.

No distingo más que una silueta lejana , inmóvil.

Me relaja.

El mar está precioso.

Extiendo los brazos sobre el banco y dirijo mi rostro al cielo. Entonces, soy consciente que llevo las gafas de sol y la mascarilla . En esta nueva normalidad , parezco el hombre invisible cuando se pone las vendas …

Un año ya.

Póster “The Invisible Man” en redbubble.com

Baño de lluvia.

La camelia ha estado muy activa. Primero, dejó caer varias flores en diferentes estados de evolución : secas, maduras y capullos.

La máxima cantidad que he visto desde que la tengo. No sé si es por una reivindicación de algún tipo ( que no he sabido descifrar) o simplemente, el viento la ha mecido demasiado…

Después, llegó la lluvia. Fue como una sesión de SPA después de su purga de frutos.

Y, ahora, está así de bonita.

Ya sabéis, nada como un baño con agua de lluvia. Infalible.