#NuevaRealidad ( vecinas.)

Este post, no tiene nada que ver con la #NuevaRealidad. Es más, son recuerdos de mi #RealidaddeMuchoAntes …

Concatenación 1

Esto va de una concatenación de pensamientos.

Impactos en modo recuerdo que se han encadenado.

El primer eslabón ha sido un aroma. He captado un perfume que hace años que no percibía . Es un perfume, literalmente. Muy fresco, pero con mucha permanencia que, en el pasado, me encantaba. He vuelto al piso en que que vivía con mis padres a los dieciséis años. En el piso de arriba, vivía una familia encantadora. La hija, Cristina, cuatro años mayor que yo ( ese desfase de 16 a 20 años es de calado) llevaba ese perfume. Coincidía con ella en el ascensor y siempre me quedada alucinada con su ropa, sus libros, su pelo y , sobre todo, por ese aroma que impregnaba el ascensor. Ella era lo que yo quería ser. Ya iba a la Universidad, tenía una moto y libertad para salir por las noches. Un día, le pregunté por el perfume. ¿Cuál era? Resulto ser de una marca que en ese momento era muy top , en el escalafón alta de la gama. Recuerdo que le dije a mi madre que , para mi próximo regalo, quería aquel perfume. No hizo falta esperar al día de mi cumpleaños. A los pocos días,  Cristina llamó a mi puerta y me entregó una bolsita blanca, preciosa, con el logo de la marca.  Me dijo que había ido a Andorra ( en aquella época había fragancias que solo estaban allí o eran muchísimo más asequibles) y había comprado uno para cada una.  Fue mi perfume bandera. Lo llevé dos años y en ese tiempo, me preguntaron varias veces por él. Me encantaba.

Una mañana coincidí con Cristina en el portal de nuestro edificio. Estaba emocionada. Acudía a una entrevista de trabajo para hacer prácticas en un bufete de abogados importante.  Me dijo que le dolía un poco la cabeza…

Al volver a casa ese mediodía, mi madre me dio la terrible noticia. Cristina murió de un ictus de camino a su entrevista. Sin ser amigas íntimas, sentí esa pérdida de una manera profunda. Dejé de utilizar ese perfume.

Hacia décadas que no me acordaba de Cristina… Y hoy, ha aparecido ahí, de repente, con un toque de brisa perfumada, recordándome eso que siempre se me olvida : Disfrutar del hoy.

NB : Según la RAE

Hoy /adverbio 

  1. Indica el día en el que está la persona que habla o escribe.
  2. Indica el presente de la persona que habla o escribe.

Photo by Mariah Hewines on Unsplash

 

Concatenación 2

Cristina me ha hecho recordar a otros vecinos. En especial, a la chica del ático, una mujer misteriosa…Se llamaba Clara y era invidente.

Su ceguera no le restaba autonomía. Su piso estaba adaptado, estudiaba y trabajaba en las oficinas de la ONCE. Dominaba el espacio perfectamente . Tenía un carácter arisco y no se tomaba bien que se la intentara ayudar. Tampoco es que fuéramos una comunidad unida, pero , más o menos nos conocíamos todos y había cortesía en el ambiente así que era raro recibir un bufido por abrir una puerta y ceder el paso…

La conocí un poco más porque tuvo un percance de salud. El portero , que era muy cotilla , oyó un golpe al ir a buscar las bolsas de basura que dejábamos en la puerta ( sin reciclar nada de nada, por cierto) y llamó al timbre de Clara. La oyó sollozar y pedir ayuda. Inmediatamente, el Sr. Miguel ( ese era el nombre del portero) se fue a buscar a mi padre por su condición de médico y con la copia de las llaves ( tenía la de todos los inquilinos) entraron en el ático.

Clara se había caído y no podía levantarse. Se asustó mucho porque, por primera vez, se vio incapaz. Al final, la cosa acabó con un esguince leve y mi padre enviándome a llevarle la comida a la paciente.

Le llevé el pack que había preparado mi madre y pude curiosear el ático. Estaba muy bien decorado. Era un piso muy grande como “desproporcionado” para aquella chica. Era muy guapa, aunque, confieso que nunca la vi sin sus gafas oscuras pero su pelo, su figura…Muy guapa.

A partir de ese día, subía a ver a Clara con cierta frecuencia. No era una de mis actividades preferidas, porque siempre estaba triste, enfadada y/o preocupada. Cuando me explicó que tenía novio, no me pareció nada raro. Cuando me explicó quién era su novio, vi que había algo raro. Aquel “novio” era un señor mayor, casado-pero-que-iba-a-dejar-a-su-mujer, que le pagaba el piso , la manutención y la carrera. Lo veía dos noches por semana. Y no la hacía feliz.

Desde mi perspectiva de adolescente aquello me parecía feo. A mi madre, también se lo pareció. Se acabaron las visitas a Clara ( cosa que a mí me alivió) y a los pocos meses, se fue del edificio.

Desde mi perspectiva de adulta, la de hoy, aquello que pasaba me sigue pareciendo feo. Feísimo si presto atención a los detalles que se me escaparon en la juventud. Todo lo que ella no veía y que nada tenía que ver con su ceguera. Aquellas mentiras que se creía, aquella dependencia enfermiza, aquella inseguridad y la vulnerabilidad, aquella infelicidad total…. Ahora, es muy posible que le hubiese dado mi más sincera opinión, mi consejo y mi ayuda. También creo que se hubiera enfadado muchísimo conmigo, pero, aquellos meses que aún estuvo en su ático, no hubiese dejado de ir a verla.

Photo by Ryoji Iwata on Unsplash

NB : Me queda la Concatenación 3 que es sobre el portero pero eso ya, para otro día…

#Encasa (lo de los relatos encadenados.)

Aún quedan dos meses para participar en Relatos en Cadena , de la Cadena SER y la Escuela de Escritores.

Son microcuentos de 100 palabras , en el que el inicio lo marca la frase final del relato ganador de la semana anterior.

Cada lunes, a partir de las 18:30 en el programa La Ventana de la Cadena ser, se anuncia el ganador y finalistas de la semana en curso .

Hoy se sabrá cual es el relato ganador de la semana 25 ( el incio debía ser : “Su preferido”) y la última frase del texto para participar en la semana 26.

¿Os animáis?

NB : Aquí podéis leer a los ganadores y finalistas de este concurso que se inicio en Septiembre del año pasado. También las bases y formulario de envío.

Corazón de madera.

Me voy encontrando corazones por el suelo.

Cada vez, hay más.

Hay que ir con mucho cuidado, no vayas a pisarlos.

Hay corazones rotos y otros, contentos. Enfermos, enamorados, solos, felices, grandes y pequeños. Incluso, hay corazones negros.

Lo que nunca había visto era un corazón de madera. O de tronco. O de árbol. O de vida…No sé cómo llamarlo…

Casi me hace tropezar…Me lo he encontrado, a mis pies y le he hecho una foto.

wood

Ya pueden cortar el árbol que él sigue enraizado.Presente.

Es un corazón de madera , tozudo, unido a la tierra.

Extintos.

Cuando mi abuelo me decía que llegaría un momento que serían especies en extinción, yo no le hacía caso. ¿Cómo va a pasar eso? ¡Es imposible, abuelo! Nos hablaba de especímenes únicos, muy valiosos, que deberíamos preservar para poder conservar sus características.

Espero que con lo rápido que está evolucionando todo, los podáis clonar. Si no, querido nieto, estáis perdidos.

Noto la mano de mi hijo, encerrada en la mía. Está ejerciendo un poco de presión. Noto su calor y la sudoración que le provocan los nervios. Yo también estoy nervioso. Nunca, hasta hoy, habíamos visitado este Museo

El mundo no ha cambiado tanto como predijo el abuelo…Conflictos, conflictos y más conflictos. Nuestro planeta está en conflicto permanente y…ya hemos aprendido a vivir así. Nos hemos vuelto egoístas y muy superficiales. Lo único importante en estos tiempos es sobrevivir en esta jungla…Sea como sea.

Seas como seas…

Ya estamos en la sala de los Especímenes Únicos. Desgraciadamente, han desaparecido de la tierra. Cada espécimen aparece en un holograma a tamaño real. En la pantalla táctil y flotante que hay en el lateral, se informa que tipo de ser humano es y su característica principal.

1-. Ser Humano Empático

  1. Identificación mental y afectiva de un sujeto con el estado de ánimo de otro.

extinto

Observamos con atención al Ser Humano Empático. Mi hijo me mira inquieto.

Nos quedan más de diez especímenes por observar. El resiliente, el paciente, el justo, el generoso, el responsable, el solidario…

Todos ellos extintos…

Los personajes me acosan. #SantJordi2019

Ya se han venido arriba. Venga a mandarme mensajitos de texto: Nos escribes y nos olvidas, Traidora, Viene uno nuevo y nos abandonas, … Y , así, todo el día…

Me veo obligada a revivirlos, aunque sea por un día, para que dejen de acosarme. Es por pura supervivencia… Sant Jordi, el día del libro, las rosas y las leyendas parece adecuado… No he sido demasiada exhaustiva. Hacer una lista de todos los personajes, lugares y cosas que han protagonizado mis relatos, es una tarea pendiente a la que me dedicaré el día que, por fin, haya acabado de ordenar mis armarios.

Hoy, me he centrado en las profesiones. Tenemos una escuchadora profesional, un esperador profesional, una especialista en Credos y Religiones, un custodiador de secretos, un fabricante de gafas que hacen ver el mundo de color de rosa, un comprador de palabras, una esparcidora de corazones, un caza-personas felices, un escritor fluorescente y un mercenario de ideas.En El Blog Imperfecto, también se han dejado ver asesinos. Algunos daban risa, lo admito. El asesino de las flores, el asesino literal, la asesina del pollo, el asesino de Íncipit, la asesina del cabrito y Pola Calíope, una de mis asesinas preferidas (junto con la del pollo). Todos ellos, presiden la cabecera y van recibiendo lectores. Por lo menos, están ahí, tranquilos…

Todos ellos habitan en este mundo imperfecto. Les agradezco su presencia y la vuestra, por hacerlos vivir cuando los leéis.Sin vosotros, estarían confinados en mi mente… Pobrecillos… ; – )

Feliç Sant Jordi!

 

 

 

 

El Dios del Bombo.

Hemos encontrado este extraño símbolo junto con la documentación que describe todo lo referente al Dios del Bombo. Tras analizar la información, procederemos a informar exhaustivamente a la opinión pública sobre estos últimos hallazgos.

De momento, podemos afirmar que el hombre del siglo XXI de la zona llamada España, se sumía en un extraño estado de euforía , justamente el  22 de Diciembre. Ese día los seres humanos españoles invocaban al Dios del Bombo.

El ritual , en nuestras primeras aproximaciones, no parece demasiado complejo: El Dios se expandía en forma rectangular y en materia de celulosa. Los hombres y mujeres del siglo XXI adquirían esos rectangulos de papel en el que había inscrito un número.

Hemos descubierto que había más de 85.000 circulando.Además del número que consideraban propio, se producían intercambios de otros números en los ámbitos familiares y sociales. Así, cada ser humano podía llegar a tener una media de cinco números distintos del Dios del Bombo en su poder.

Era obligatorio que, durante toda la jornada, en cualquier lugar en el que se estuviera, se oyera la cantinela de un grupo de niños denominados “Cantores de San Ildefonso”. No sabemos si era un mantra de ayuda o una forma de venerar al Dios del Bombo.

Los Cantores se iban acercando al Bombo (el Dios) y tomaban unos números que configuraban otro mayor. Y, en los momentos de la jornada que la Divinidad se sentía generosa, parece ser que se producía un gran revuelo , con la consiguiente excitación,  y se cantaba el Premio Gordo. Esta sería la definición de los dones y gracias que repartía el llamado Dios del Bombo.

En los lugares en los que había caido el Premio Gordo, se agitaban botellas de vino espumoso de nombre cava, como parte del rito y se contestaba , a modo de oración: –“Para tapar agujeros”- cuando se les requería información del tal Gordo.

En los lugares en los que el Dios del Bombo no repartía su gracia, se honraba a la Diosa “Salud” considerándola más importante ,incluso,  que el propio Dios del Bombo.

No hay explicación científica posible para que, ante una probabilidad de 1/85.000, la población viviera el Día del Dios del Bombo con esa expectativa e ilusión pero… debemos recordar que era una sociedad que creía que pisar una mierda de perro traía suerte…

No disponemos de más información fiable que aportar a este análisis hasta que podamos analizar los antiguos blogs, los vídeos  y el resto de material . La dificultad de traducir estos engorrosos , lentos y anticuados formatos nos demoraran en la presentación del Informe Final.

Yur Sefordit

Investigador de la Comisión de Estudio del Siglo XXI.

New City, 21 de Diciembre de 3.315.

NB : ¡Suerte!

Tengo que comprar una mesa…

Lo que le digo a todo el mundo es que , tras mi viaje a Japón, he cambiado espiritualmente y me he rendido a su estilo de vida ( lo que incluye comer sentado en el suelo). Para que mi historia sea más creíble, he aprendido a cocinar sushi

A los que vienen de vez en cuando, les divierte toda esa parafernalia oriental y se sientan en los cojines encima de la tarima, entre risas y contorsiones varias. Los “habituales” no me preguntan por la mesa porque ellos conocen la historia (aunque no se la crean) pero si que me piden que me compre una mesa. Otra. La que sea…pero una mesa…

Los entiendo perfectamente . Sé que las timbas de póquer no son lo mismo a ras de suelo…pero yo soy el único soltero, con casa disponible y tiempo de sobras…además, soy amigo de mis amigos y siempre estoy dispuesto a abrir las puertas de mi piso. No creo que sea tan importante que tenga una mesa , ¿no?

Tampoco hay que olvidar que a las mujeres, les encanta todo este ambiente japonés y lo de ser un experto en sushi me ha permitido pasar algunas veladas memorables…Ya me entendéis…

Con lo que no contaba era con lo de enamorarme. Y tampoco contaba con lo de que ella  viniera a vivir conmigo tan pronto. O sea, ya. Ya está aquí.

Mis amigos vienen menos y las timbas, semanales, han pasado a ser mensuales pero…mira… estoy loco por esta mujer y me compensa pero…ya ha empezado a hablarme de la mesa. Este sábado pretende que vayamos a comprar una  y a mí, sólo de pensar en esa posibilidad, me ha dado un ataque de pánico.

Y lo peor, es que no tengo ningún apoyo. Mis colegas están contentos por poder jugar a las cartas ( aunque sea una vez al mes) encima de una buena mesa y se ríen de mi cuando les explico el trance por el que estoy pasando.

mesaloca

Yo he sido víctima de una mesa loca. La anterior a esta era un modelo rústico que provenía de la casa de campo de mis padres y que estaba vieja y bamboleante ( tuvo un ataque de carcoma) pero era de una madera maciza y oscura que me encantaba. Cuando me llamó un amigo para ofrecerme la oportunidad de mi vida ( conseguir una súper mesa de diseño, totalmente gratis) no dudé ni un instante y dije que sí. Lo más sorprendente es que no tuve que ir a buscarla yo … Me la trajeron a casa ,una hora después de haberla aceptado.

Y digo sorprendente, porque el que regala un mueble, normalmente quiere deshacerse de él, rápidamente ( sí) , pero no se quiere hacer cargo del traslado ( evidentemente) y más si es un mueble voluminoso. Normalmente, el favor que te hacen lo pagas con el favor que les haces al desplazar, fuera de sus vidas, esa cosa que ocupan un espacio importante. En este caso, sesenta minutos después de colgar el teléfono, unos señores de UPS descargaban la mesa en mi salón y se llevaban la vieja mesa familiar. Juro que me pareció que , cuando la bajaban por la escalera, las patas carcomidas me hicieron un gesto un tanto obsceno.

La nueva mesa era preciosa. La acaricié , pasando suavemente las palmas de las manos por la superficie brillante. Oí un gemido que ignoré y seguí mi ruta acariciante. Más gemidos…Busqué el origen del sonido , pensando en mis vecinos , pero al cesar el contacto con la mesa, se hizo el silencio. Estaba yo pensando en aquel extraño fenómeno, cuando sonó el timbre de la puerta.

Mis amigos entraron en tropel, cargados de cerveza , dispuestos a celebrar la timba semanal. Cubrimos la mesa con un tapete de fieltro verde oscuro y dispusimos los elementos necesarios para nuestro ritual: las cartas, las botellas, los ceniceros, …Fue una noche infernal : el mantelito siempre estaba arrugado. En varias ocasiones , parecía moverse y tumbaba los botellines de cerveza o desmadejaba el taco de cartas. A uno de mis colegas, se le cayó un cigarro fuera del cenicero y quemó el tapete. No entendimos su enfado cuando nos acusó de darles patadas por debajo de la mesa. Se levantó y se fue dando un portazo, con los tobillos hechos una piltrafa. Después supe que había sido ella, claro.

Las cosas fueron empeorando a medida que pasaban los días. Si te olvidabas el salvamanteles ( yo no sabía ni que existían) y se quemaba un poco, me sacudía con la patas. Si no ponía el mantel y colocaba mi portátil encima, al calentarse la batería, la mesa se enfadaba y se doblaba en dos . No aplastó mi Mac de milagro.

El mantel , que debía ser de lino y planchado ( no toleraba las arrugas) era lo único con lo que estaba tranquila . Si comía sin él, extendía sus patas horizontalmente y me dejaba plantado en el suelo , con desparrame de platos y vasos. Al darme cuenta de lo que pasaba, emprendí una lucha sin cuartel contra la mesa.

Quería doblegarla.

Comía con espinilleras y coderas, ideé un sistema de barras de hierro para impedir que se doblara e incluso, apilé libros debajo, cubriendo su altura para que no pudiera desplomarse… Mis amigos me confesaron que creían que estaba loco en esa época de mi vida… y es verdad. Estaba loco .

Y la mesa, también.

La muy bruja, nunca se mostraba hostil cuando había alguien en casa. Lo hacía en la intimidad, con el único objetivo de fastidiarme …Llegamos a los insultos ( la mesa, hablaba) y a las manos ( y a sus patas). Descubrí, con horror, que no podía moverla. Ni cortarla con una sierra del tamaño de la de Viernes 13.  La situación se hizo muy , muy tensa y , lo peor, no veía solución.

Al mes de tener la mesa loca en mi casa, el que estaba a punto de volverse loco era yo. Aunque penséis que ya lo estaba ( ¿Quién batalla contra una mesa?) os prometo que todo lo que os he explicado, es verdad. No fueron imaginaciones mías. Tengo vídeos y fotos que lo demuestran. Así que, consciente de lo inusual de la situación y el peligro que corría,  tomé una decisión : ella o yo.

Y fui yo.

Puse el piso a la venta a un precio atractivo e incluí “todos los muebles”. No tardé en venderlo, perdiendo dinero pero, ganando , al fin, la batalla contra la mesa loca.

Allí se quedó… De momento, el nuevo propietario no ha contactado conmigo, aunque también es verdad, que me cambié de teléfono e intenté borrar mi rastro lo mejor que pude.

Me tuve que ir a vivir a las afueras  ya que el dinero que obtuve de la venta del piso , fue ridículo pero …es que era el precio de eliminar a la mesa loca de mi vida… Cuando llegó el momento de amueblar el diminuto apartamento, no me vi capaz de comprar una mesa nueva.

Tengo un trauma. Serio.

…pero dicen que el amor todo lo puede, ¿no?…Y , por ella, por la mujer de mi vida, tengo que conseguir superarlo.

Iré a la maldita tienda y prestaré atención a las mesas que allí habitan. Tendré que controlarme para no dar unas patadas a las patas o pasar las manos por la superficie para observar su reacción… Me llevaré un punzón y un mechero.

Y las espinilleras.

Por si acaso.

 

Relatos Breves de Muchas Cosas.

Para este Sant Jordi, día de libros y flores, he hecho una recopilación de los relatos que fui publicando en este blog durante el 2017. Han aparecido varios  temas  que se han materializado al unir todo el material y al hacer este resumen me he dicho: tengo que hacer más yoga…; -)

Primero,  una fotografía del planeta en el que, en un Sant Jordi del futuro, ya no existen las rosas, se vive en bunkers, los seres humanos tienen una caducidad programada, sólo queda una patata en la tierra y el aire puro para respirar se vende en tiendas.

El siguiente bloque, retrata a extraños sujetos y profesiones raras: el banco dónde se guardan los secretos, un comerciante de palabras, un tipo que va saltando por encima de todas las cosas que se le ocurren, otro que viaja a las Antípodas con un traje de buzo espacial, la sala de los personajes no publicados,  la empresa que se lleva las críticas personales para su destrucción,  aquel que va contando las horas , esa mujer que quiere alquilar una nube, el artesano que fabrica las mejores gafas del mundo y un pincel que lo pinta todo de rosa…

Después, el tema delas flores. Se ve que fueron fuente de inspiración… Pero no en plan bonito, no: Un thriller floriográfico y un asesino… Y, finalmente los temas independientes. No se parecen el uno al otro en nada y aparecen, ahí, por arte de magia : una experiencia alienígena de gran alcance y la maldición de ser literal , literalmente.

Lo dicho, necesito algo que me equilibre un poco…

¡Feliz Sant Jordi!

RelatosBrevesdeMuchasCosas

 

NB : Imagen de  Rosapuchalt – Freepik.com

Final dulce…

Un relato dulce de “Relatos a la Carta”

Esta es la banqueta de la abuela. Mi herencia.

Esta, no es una banqueta cualquiera. Ni siquiera la llamo banqueta. Para la abuela, era “el asiento” y así lo es para mí, también. Es curioso…Recuerdo que , en mi infancia,  era el único lugar de la casa familiar,  dónde estaba prohibido sentarse. Y, ya, de adulta, jamás me he sentado en “el asiento”. Ni lo he pensado siquiera…

La abuela afirmaba que “el asiento” estaba embrujado . Nunca profundicé demasiado . Me lo creí y punto : si no podía tocarlo, si no me dejaba acercarme…¿Para qué saber más? …Pero , ahora, me arrepiento de no haber prestado atención…

¿Cómo era la historia?…

Hablaba de una vieja puerta azul que había encontrado de paseo por el bosque. El inicio,  ya era raro….¿Una puerta? ¿En del bosque? ¿Allí, flotando?

puerta

Detallaba, la curiosidad que sintió y cómo la abrió y se adentró en otro mundo. Para una mujer, de montaña profunda, encontrarse en una playa, de aguas turquesa, le pareció algo maravilloso. Jamás había visto el mar… Explicaba que había una larga pasarela de madera, para llegar a una pequeña casita, en medio del océano. Como no tenía mucho que hacer, más que recoger un poco de manzanilla silvestre para llevársela a su madre ( mi bisabuela), decidió ir hasta la casa.

casota

Y, en su interior, estaba la banqueta… De repente, se sintió muy cansada de tan peculiar viaje y se sentó en ella…

Lo que venía a continuación, me hacía pensar que la abuela fabulaba con su banqueta y lo único que pretendía era que yo no manchara la delicada tapicería azul con mis manos pringosas de chocolate. Y es que la abuela decía que, mientras descansaba en “ el asiento”, oyó un gran estruendo. Asustada, se levantó de un salto y salió como alma que lleva el diablo pero…no sin antes coger la banqueta. Me confesó que no pudo evitarlo, que se quedó encandilada con el color , tan peculiar y diferente de los que había en la casa del pueblo.

Mientras corría, escuchó una voz atronadora que le decía:   “ Por tomar el asiento, ahora serás culo de mal asiento”.

Ese, es el embrujo. Cualquiera que se sentara ahí, quedaría incapacitado para sentarse, en una especie de “rebeldía del culo” que no sé en qué consistía y que nunca entendí pero que no te dejaba sentarte jamás… Tengo que admitir que no recuerdo ver a la abuela sentada, nunca.  Era intentarlo y decir que se le ponía el culo malo…

Ahora, tengo “el asiento” en mi casa y nadie a quien preguntar sobre esta maldición que me inquieta. Y , la verdad, no me atrevo a tomar asiento así que he decidido…probarlo…pero yo no me siento ahí, ni loca. Así que he llamado a la Patri, mi odiosa vecina, que más que culo de mal asiento es un culo inquieto. No la soporto. La he invitado a tomar un café y unos pastelitos de nata que hago de vez en cuando y que la vuelven loca. Ese , es el cebo.

Que se siente, que se siente y a ver qué pasa…

Llaman a la puerta.

Hola , Patri, querida! ¡Estás guapísima! ¿Has adelgazado , verdad? ¿O es el corte de pelo que te sienta fabuloso? Pasa, pasa y siéntate que he hecho cupcakes, de tus preferidos. Sí,Sí, ahí mismo en la banqueta azul ¿A qué es una monada? Era de mi abuela pero… Siéntate, mujer, que hace mucho que no hablamos. ¿De verdad no te has hecho nada? ¡Porque te veo fabulosa!…¿Un pastelito?

finaldulce