El cristal famoso.

«En este mundo traidor / nada es verdad ni mentira / todo es según el color / del cristal con que se mira» del poeta Ramón de Campoamor (1817-1901).

Ese cristal con el que miras la vida… ¡Ay! ¡Maldito cristal! ¿Por qué tiene que existir? Y, ¿Por qué hay tantos colores? ¿No podrían eliminar los colores tristes y angustiosos?

En este blog, mucha veces he utilizado el recurso del “odio al lunes”, publicando chistes y viñetas al respecto o bien, textos en los que se expresa el sentimiento de lunes, el de color gris…

¡Vaya estupidez! Lo admito. ¿Qué más dará que sea lunes, no? Y qué tonta soy , al no aprender que más que asignar “colores” lo que debería hacer es ser consciente que es mi mirada la que cambia el color… Así que un lunes en el que,  por ejemplo, le dan el alta hospitalaria a un ser querido, resulta ser un lunes de color radiante, brillante, precioso. Deja de ser lunes. Deja de ser gris.

No voy a meterme con los lunes nunca más. Lo que haré es asediar a ese cristal famoso,  para que sea de un color bonito cuando mire…

Ex-jersey…

Esta es la historia de un jersey negro con la palabra “SUPER” (de tamaño considerable) bordada con lentejuelas. El jersey, condenado a la soledad, pasaba sus días en una triste sección de “Restos” , sin que nadie le hiciera ni caso.

Hasta que aparezco yo y me lo llevo a casa, cosa rara ya que soy reacia a estas prendas con brillos y lentejuelas, pero…No sé qué me pasó, la verdad…

El jersey, ajeno a mis tribulaciones, estaba encantadísimo de la vida… ¡Qué feliz estaba el jersey!

Pasó muchos días en el armario, hasta que llegó una cena familiar en la que creí que el efecto que podía producir con el jersey serviría para unas risas adicionales. Total, me lo puse. Conseguí la dosis de diversión extra, pero tuve efectos secundarios: la fibra sintética me daba mucho calor. Agobiaba. La luz se reflejaba en las lentejuelas y me daba en la cara y, según como me movía, la notaba en los ojos. Molestaba…Era un jersey-tortura

Fuedirecto a la lavadora y, de ahí, a la secadora (creo que no fue inconsciente) y renació como un pequeño jersey apelmazado, pero, eso sí, las letras “SUPER” y sus lentejuelas, intactas.

Entonces, me acordé de cuando vi la idea de los duendes navideños. También había tutoriales tipo: “DIY:  hacer una funda de cojín con un jersey viejo”.

El jersey estuvo de acuerdo en renacer una segunda vez y ser un cojín. Con todo el respeto que merecía el momento, corté las mangas y cosí los laterales. De eso, hace ya unos días…

El ex-jersey parece estar contento con el resultado.

Ahora, es un cojín que me saluda cada vez que paso cerca de él…

Al final, le he cogido cariño a la palabra “SUPER” …

 

Stand by…

Como cada año, desde que se creó este blog tan imperfecto, cuando llega el mes de agosto, el Blog me pide que le de vacaciones. No puede más.

Quiere descansar de fotos, relatos, huertos, lunas, píldoras… Quiere alejarse de mí….

El otro día, oí que se quejaba a un blog amigo: “Necesito desconectar!” La bitácora consultada le aconsejó que, en caso de que yo no le notificara los días que le corresponden de stand by, lo mejor que podía hacer era bloquearse, inutilizar varios plugins y cambiar mi contraseña en WordPress por una que no pudiera imaginar jamás…. “Blog1234”, creo recordar que dijo el muy astuto…

Foto de Kari Shea en Unsplash.com

Cuando lea esto , se quedará tranquilo. Vale. Me cuesta pero…lo dejaré desconectado hasta principios de septiembre… Y espero que venga con las pilas bien cargadas y muchas ganas de seguir con las fotos, los relatos, las lunas, las píldoras, los tomates…

Inauguramos el modo stand by del mes de agosto.

Felices vacaciones a todos.

Foto de Jerry Kiesewetter de Unsplash.com

Y a ti , también, Blog Imperfecto.

Parón y cuenta nueva.

Foto de Damian Zaleski (www.unsplash.com)

Vacaciones. Del tipo que queráis y con la etiqueta que más os guste: Semana Santa, Pascua, primavera, Spring break, … Son v-a-c-a-c-i-o-n-e-s… Por unos días, me voy a poner el chubasquero que me impermeabiliza contra horarios y agendas.

Parón para alimentar mis redes neuronales, recoger y almacenar experiencias simples, pero con ese algo que me hacen parar y decirme: Qué sencillo y qué bello, qué curioso, qué interesante, qué divertido o qué relajante… No importa el qué, el objetivo es apreciar los detalles que con la agenda del día a día, se van escapando…

Durante estos días, dejo de publicar en el blog, pero llevo mi blog conmigo. Ya forma parte de mí, sin remedio. Haré esas fotos que después publicaré y escribiré esos textos que me rondan…

Foto de Annie Spratt (www.unsplash.com)

Esa es la previsión, la expectativa y si no se cumple, disfrutaré de lo bien que me lo he pasado, planificando que se cumplía. ; – )

Nos vemos en unos días!

 

 

 

 

¿Qué quieres ser de mayor?

Esa pregunta trascendental, se sigue haciendo a todos los niños y niñas desde tiempos inmemoriales…

Hay quien proclama a los cuatro vientos que será aventurero. O médico. O arquitecta. O. abogado. O domadora de elefantes… Incluso hay quien responde que le gustaría ser un genio…

Mi madre era fan de John Lennon y siempre me leía una cita que atribuyen al artista.

lennon

Así que, supongo, que, por una programación mental iniciada desde niño, yo tenía claro que lo que quería ser de mayor era… feliz.

Pero, me temo que va a ser imposible. He analizado los programas de todas Universidades que imparten la Licenciatura de la Felicidad y he buscado la forma de hacer menos créditos por año para reducir la matrícula: quitar la asignatura de Los Placeres Sencillos de la Vida, la del Diálogo y la Empatía, y la del Valor Material vs al Valor Espiritual, pero… he pedido becas, he solicitado financiación en varios bancos y todo, todo me ha sido denegado.

He decidido, que, en base a mis opciones, voy a ser escritor.

La Felicidad es demasiado cara…

Más narcisismo, imposible.

Cuando Sara contactó conmigo para que le enviara personalizada la novela corta “Lo mío con George”, me pasaron varias cosas.

La primera, la sorpresa. Me quedé sorprendida. “Lo mío con George” es una de mis obras compulsivas de hace cuatro años y pico… Digo “compulsiva” porque en ese tiempo, producía, con facilidad, relatos de corte romántico. Me lo pasaba en grande escribiéndolos, colgándolos en este blog y en webs de libros gratuitos, dejándolos ahí, en la inmensa red, libres, para que volaran solos… Y, de repente, una lectora, Sara, me pide la novela para regalársela a una amiga .

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Tras la sorpresa viene la gratitud. Es una gran sensación saber que alguien te ha leído y que le ha gustado lo que ha leído. Y que lo quiere regalar.  Máximo placer. ¡Gracias, Sara!

Y, por último, apareció la necesidad de releer. Mis últimas incursiones en lo de escribir algo más que un relato breve para el blog, se han desviado por otros caminos. “La asesina del pollo“, “Íncipits”pretendiendo ser un thriller… Otro estilo, ya no me da por lo romántico…Además, ahora ya no soy tan impetuosa…Así que me enfrento a una tarea arriesgada: releer “Lo mío con George”, después de cuatro años y medio de haberlo escrito. ¡Ups! El tiempo que ha pasado, hará que mi valoración sea mucho más severa, estoy segura. Dicen que el escritor es el primer lector y quizás el más exigente…

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Vuelvo a leer la novelita. Cambiaría cosas, redactaría algunas frases de otra forma, la cuidaría mucho más, pero… me gusta lo que leo. Me lo paso bien. Pienso que estoy como una chota. Sonrío …Resulta que soy un monstruo de la vanidad: releo algo que he escrito y me gusta.

Así que, gracias a Sara y a su amiga Beatriz, he recuperado “Lo mío con George”: el placer de compartirlo, la acaricia al ego de saberse leída, el que guste y … el que me haya proporcionado el placer del lector, aunque lo haya escrito yo! (paradójico)

Y lo admito, más narcisismo, imposible.

sara3

NB1 : No puedo evitar dejaros aquí el enlace de descarga en PDF : lo-mio-con-george

NB 2 : El texto está escrito de una forma que permite “personalizarlo”. Con un simple reemplazo automático en el Word, puedo hacer que la historia se convierta en “Lo mío con Brad” ( por ejemplo) y personalizar a la protagonista, para que sea el lector, directamente. Me pareció gracioso para regalar …

NB3 : Las fotos son de Sara ( gracias, de nuevo! ; – ) que lo imprimió, lo encuadernó y lo envolvió en papel violeta con lazo de plata  ( que tiene su significado en la novela… )

 

Lunática de pacotilla…

Making Of

El eclipse total de superluna no volverá a ocurrir hasta 2033.

Cuando una lunática como yo lee este titular, inmediatamente se le activa la fase “planificación” que consiste en planificar –mentalmente-las posibilidades de ver ese evento y, además, fotografiarlo.

Digo “mentalmente” porque la realidad es que, a esas horas de la noche y la madrugada, una está durmiendo. Y yo soy de un dormir profundo y reconfortante que me convierte en una de esas afortunadas que aún disfruta de calidad de sueño…

Cuando hice esta foto de la superluna, casi a las doce de la noche, era plenamente consciente que era la última del día que iba a hacer…

lunaica1

Nunca se debe estar seguro de nada …

Como algo excepcional en mi ritmo durmiente, me he despertado a las 4:28 de la madrugada. Cuando mi vista se ha dirigido al reloj que brilla en la oscuridad, algo se ha activado en mi mente: ¡El eclipse!. Durante unos minutos ( o tal vez fueran segundos) me he debatido con la idea de salir de la cama ,mullida y acogedora…Era cuestión de darse la vuelta pero…Me he encontrado maquinando la forma de salir y mirar la luna, sin hacer ruido y sin despertar al resto de la casa.

Lo he hecho pero no con la agilidad y destreza con la que lo había planificado “mentalmente”. Ir medio dormida pone muchos obstáculos en el camino…

Había dejado al lado de la puerta el trípode con la cámara así que tras luchar otra vez con mi yo dormilón , que ya se estaba empezando a enfadar, he hecho una torpe y somnolienta foto de la superluna-eclipsada-que-no-volverá-a-ocurrir-hasta-dentro-de-33-años.

superluna2

Por la mañana, he comentado mi aventura nocturna. Cuando he enseñado las fotos, me han llamado lunática de pacotilla…; – )

NB : Ya…pero yo he visto el eclipse y ,en directo, ha sido impresionante.

 

La nevera.

 

Tener una “buena nevera” (como la que zumbaba en casa desde que yo tenía uso de razón) era una herencia psicológica de mi querida madre. Se obsesionaba en recomendar la nuestra a cualquier persona que le preguntara y, también, si no se lo preguntaban. La veo, como si estuviera aquí, mostrando su cocina primorosa y, al llegar a la nevera, decir “Esta nevera StopTime es la mejor nevera del mundo. Más de veinte años funcionando y no me ha dado ningún problema. Si alguna vez te cambias de nevera, cómprate una StopTime”.  Así que cuando llegó el momento de comprar una buena nevera, decidí honrar a mi madre y comprar una StopTime en eBay.

La fábrica había cerrado hacía años, y las únicas neveras StopTime que había en el mercado, eran de segunda mano. Mi madre ya compró la suya en una tienda de productos con tara: “El StopTime no funciona”, rezaba la cartulina con el gran círculo rojo que marcaba el precio y la tara. Pero era tan barata y estaba tan nueva, que mi madre se la llevó a casa y nunca encontró el defecto. “La nevera va perfectamente. Se habrán equivocado… No sé qué será el “Stop-Time- ese” pero, a mí, la nevera me va de fábula”

Mi presupuesto era más bien escaso así que compré una StopTime de Nivel 1 ( era la más barata), con sus dos cajones para fruta y verdura, un cajón para la carne y el pescado y todos los estantes de cristal. La estaba limpiando cuando encontré el manual de instrucciones, justamente en la zona de los huevos. Recuerdo que me sorprendió que el anterior propietario lo hubiese conservado pero no le hice mucho caso. Lo metí en el cajón en el que estaban todos los manuales y garantías de todos los aparatos que tenía en mi  piso y me olvidé de él.

Creí que abriría con poca frecuencia el cajón de los manuales  pero…la televisión me hizo un puffff! extraño y se puso de color azul. Un sábado por la noche… Cómo tenía claro que hasta el lunes no podría solucionar la avería, me leí el manual con la esperanza de encontrar una solución que, evidentemente, no encontré. Aburrida (y sin tele), me puse a ordenar los manuales y garantías ( que había sacado con urgencia y mal) y me encontré con el de la nevera “StopTime”. Al ponerlo en su lugar, una pequeña hoja plateada, se deslizó de su interior y cayó suavemente en el centro de la mesa. Era una cuartilla de un delicado color plata que contenía un texto caligrafiado. El hecho de ver una nota manuscrita me sonó fuera de lugar en un manual técnico y la leí con curiosidad, sabiendo que sería una nota del antiguo propietario que se había traspapelado…

Pero no era una carta de amor, ni una felicitación de navidad, ni un poema… Era algo así como esto:

StopTime Nivel 1

No permite traslación.

Indicar hora y lugar.

Duración máxima de Nivel 1: Cinco horas.

Yo creo que fue lo del aburrimiento, que era sábado, no tenía plan y estaba sin tele. También pudo intervenir en lo que ocurrió, que hacía poco que me había leído “El Código Da Vinci”. No lo sé, pero, de repente, en vez de leer stoptime cómo mi madre lo había pronunciado toda la vida ( no “taim” , si “time” ), me di cuenta que la nevera se llamaba “ParaTiempo”.  Y algo hizo click en mi cerebro y pensé: Parar, detener…congelar.  Hora y lugar. ¿Y si…?. Duración máxima…

Abrí mi portátil y tecleé el texto de la nota en Google…Tras muchas horas de búsqueda , encontré un foro de nombre “ TimeStoppers”  que me proporcionó la información definitiva :  ¡Mi nevera congelaba el tiempo!

Me reí muchísimo leyendo las historias de ese grupo de fanáticos de la marca StopTime que hasta tenían un grupo en facebook . Era gente con una gran inventiva , que explicaban historias graciosísimas sobre las cosas qué habían hecho al congelar el tiempo en su nevera “StopTime”. Recuerdo que pensé que a mi madre le hubiese encantado…

Al ir a preparar la cena, abrí la nevera y la miré con atención. Nivel 1. Según lo que había leído , era el nivel más básico de congelación de tiempo. No permitía la traslación, o sea, debías moverte tú mismo al lugar dónde se iba a congelar el tiempo. Si tenías una nevera de Nivel 5, no sólo lo congelaba allí dónde tu eligieras sino que, además, te transportaba al escenario en el que ocurría el parón de forma instantánea. La mayoría de los que escribían en el foro, explicaban que lo único que se debía hacer era escribir, fecha, hora y lugar en un papelito y dejarlo en la nevera en el compartimento secreto “StopTime”. Al cerrarlo, se activaba la función: congelaría el tiempo en ese momento y lugar y , en mi caso, con nevera Nivel 1, la congelación duraría cinco horas como máximo. Lo mejor de todo era que el Stopper (el propietario de la nevera, o sea yo? ), no se paraba y podía campar a sus anchas por la “zona de congelamiento”… Era genial cómo idea para una novela de ficción…

Mientras cenaba, mi mente no dejaba de pensar en esa tontería del StopTime y el grupo de pirados que formaban aquel extraño foro . Pero sobre todo, lo que me acosaba era : ¿Qué situación, momento, lugar, elegiría yo para que se congelara el tiempo?…y curiosear, claro.

Me dejé llevar : si se podía hacer eso y de forma tan sencilla ¿Por qué no probarlo?.  Una cuestión era el tiempo : debía ser en el futuro porque no había forma alguna de viajar hacia atrás . Y la otra era que para poder realizar una prueba fiable, el lugar debería ser asequible para mí.

Al día siguiente, iba a asistir a una comida familiar en casa de mi hermano. ¿Por qué no hacer la prueba allí? Valoré que si ponía mi papelito en el StopTime y no ocurría nada, nadie se iba a enterar y …si ocurría…

La hora pasó volando y cuando acabó, me encontraba sentada al lado de mi hermano en la mesa. Él se había quedado con media palabra en la boca… Al cumplirse el tiempo programado para el congelamiento, la conversación siguió fluyendo con normalidad . Se restituyó la secuencia temporal cómo si no hubiese pasado nada.

Yo estaba muda de la emoción. ¡Joder! Me había paseado a mis anchas por la casa. Había cotilleado los cajones de la mesilla de noche de mi cuñada. Sabía que aquellas tetas eran postizas… Encontré los rellenos para el sujetador…Me situé en frente de todos los miembros de la familia haciendo muecas y gritándoles. Nada. Estaban todos…congelados.

El descubrimiento extraordinario del funcionamiento del StopTime, me había dejado conmocionada y muy cansada. A partir del momento en que me di cuenta de lo que podía hacer con la nevera, no dejé de pensar en …todo lo que podía hacer con la nevera.

Me inscribí en el foro de Sttopers y rescaté las experiencias de otros. No hice caso al mensaje en rojo que ponía ADVERTENCIA: PARA LOS USUARIOS DE STOPTIME y me dediqué a congelar el tiempo a diestro y siniestro.

Me he convertido en una ladrona: he parado el tiempo en Bancos y Cajas, en Armani, en Apple , en…cualquier sitio del que quisiera algo.  Mi mini piso está a rebosar de cosas preciosas. He visitado los Museos más fascinantes del mundo sin nadie que me molestara . Me he plantado a centímetros de la cara de X ( no lo puedo decir) y le he dado un beso. He fisgoneado en mi  expediente de Recursos Humanos en el trabajo, he viajado sin hacer ni una cola para facturar el equipaje o sacar la tarjeta de embarque, he robado y copiado las preguntas de mi examen para las oposiciones, he espiado en empresas de la competencia, he leído el último libro (aún no publicado) de A. Rowling,… He hecho esas cosas y muchas más pero… ayer leí el mensaje de ADVERTENCIA del foro  y comprendí qué es lo que me está pasando.

Es terrible y ya no hay marcha atrás .El tiempo se congela pero los Stoppers, no sólo seguimos en el eje temporal si no que, además, vamos acelerados. Mi tiempo congelado tiene una proporción entre tiempo consumido y horas.  Una hora en acción cuando todo se para, equivale a unos seis meses de tiempo real. Humano.

Si hago la cuenta de la vieja -¡Qué ironía!-, me sale que me he sumado unos veinte años de tiempo normal. Tengo veinticinco pero aparento el doble…

El cansancio,  las canas, esas arrugas que no deberían estar ahí a los veinticinco años…La mirada extraña de los que me conocen que no me reconocen en esta mujer…mayor.

Y no puedo parar de congelar… Es superior a mí. La nevera me posee…

La única solución es deshacerme de ella.

neveras6

Regalo nevera StopTime de Nivel 1.

En perfecto estado.

Urgente ( por mudanza)