#NuevaRealidad (Midas por todas partes.)

Desde que hemos visto esta miniserie de Netflix, veo Midas por todas partes.

Como serie, se apuesta por la calidad : actores ( advierto:  yo soy muy fan de Luis Tosar), argumento y producción. He leído comentarios y críticas sobre el final ( aquí no hay spoilers, tranquilos) y me parece que esa es una de las mejores cosas de esta serie : el final.

De todas las series que comento con amigos serializados, está nos ha hecho “debatir” el significado del final. Y reflexionar sobre los posibles escenarios. Otras, se saldan con un “bien cerrado”, “decepcionante” o un “¿Aún no se ha acabado?” pero esta, Los favoritos de Midas, provoca que te hagas planteamientos.

Jack London

Como se basa en un cuento de Jack London (The Minions of Midas),publicado hace 119 años, lo siguiente que he hecho es leérmelo. En mi esfera personal, no hay obra literaria que haya sido superada por su homóloga audiovisual. Y, además, me producía mucha curiosidad la adaptación de una obra de 1901 a nuestros tiempos. No sólo se adapta a nuestra contemporaneidad, la serie incorpora elementos que no recoge el relato y que , leyéndolo, aún se comprende más al guionista en pequeños detalles y su intención con el giro de los acontecimientos. Pero, como siempre, el “origen” lo supera. El cuento es genial, universal y atemporal.  Y, como la serie, invita a la reflexión profunda.

Y eso es lo malo de reflexionar,  partir de mi propia reflexión sobre lo que son Los Favoritos de Midas, los veo por todas partes. En noticias en los periódicos, en una comparecencia en el Congreso, en unas declaraciones políticas, en los medios de comunicación, en las macrooperaciones económicas, en los anuncios de las vacunas…  En casa ya tenemos frase vehicular : esto es un Midas.

Acojonante.

#NuevaRealidad ( Flores y luz.)

Visito a un ser querido, a una persona amada. Está sentada, delante de la terracita que hemos inundado de plantas. La vista la serena: luz, muchos geranios y la cruz de una iglesia que se ve en la lejanía…

Photo by Juli Kosolapova on Unsplash

Recuerdo , por ella y en su nombre ahora que ya no puede recordar, cómo decoramos aquel piso. Con ilusión y premura, escogimos telas y muebles. Cuadros, jarrones y espejos. Quedó un espacio muy bonito .Siempre he sentido un cierto orgullo personal y vanidoso porque , aunque adaptándome totalmente al gusto de los que la iban a habitar , me dejaron hacer… Ha mantenido un equilibrio atemporal hasta que la estética ha perdido protagonismo .  

Ya no hay paseos por la calle. O muy, muy pocos. La mascarilla la desconcierta. Ya no le explicamos lo del #Covid . Cada día, recibía la noticia como si fuera la primera vez. Ahora, cuando pregunta, le hablamos de una gripe muy contagiosa. Con eso vale.

En estos tiempos pandémicos, lo hemos cambiado todo para que tenga su espacio seguro y confortable. Hemos apartado las mesas, hemos desplazado el sofá, hemos quitado puertas, hemos movido objetos… Un pequeño oasis en el que ya no es importante aquel sofá , tapizado de color ocre, con una tela que ella escogió personalmente .Ahora, prima el butacón cómodo y motorizado, delante del balcón.El espacio es diáfano para cuando hay que utilizar la silla de ruedas o la grúa.Todo está orientado a las flores, a las plantas,  al sol, a la luz.

Photo by Dragana Rapo on Unsplash

Nada es ya como fue, aunque ahora , es lo que tiene que ser.

Sentada a su lado, a un metro y medio de distancia y con la mascarilla que no acaba de entender, a mí también me confortan las flores y el sol que inunda el salón…

#Encasa ( lo del aplauso final)

Photo by Luis Melendez on Unsplash

Llevamos dos meses , conectándonos a las ocho de la tarde para rendir el homenaje al personal sanitario. En mi zona, como ya os he comentado en otros post, con unos vecinos con altavoz en el balcón y el  “Resistiré”.

Ya hace un par de semanas que se oyen menos. Ya no son tan intensos. Hay gente que se ha incorporado a su vida laboral, otros a los que pilla en el paseo, saliendo o entrando. El desconfinamiento hace que sea más probable que no estemos a las ocho en casa. Supongo que también hay cansancio emocional .

La cosa es que ayer, a las ocho en punto, casi no oímos aplausos. El vecino del radiocasete nos informó, desde su terraza,  que ya había acabado la fase de música en el barrio.

¿? Me produjo una sensación de desconcierto. El personal sanitario sigue sufriendo los déficits de un sistema mal estructurado y sin recursos. Ya sé que, solo aplaudiendo, no se conseguía más que un vínculo de apoyo y reconocimiento, pero servía para recordar, diariamente, un mensaje potente.

No sé si algún día dejaremos de aplaudir. Puede ser que no dejemos de aplaudir nunca, aunque sea en la intimidad pero confío que intentaremos hacer todo lo que podamos para contribuir a su causa.

Algo bueno tiene que salir de todo esto y si es una sanidad reforzada y valorada, tendremos , todos, un futuro mejor.

Eso sí, confieso que lo del “Resistiré” ha sido un alivio…

#Encasa ( lo de la distopía 3.)

Aquí.

Estoy sentada en la mesa de la cocina delante de mi portátil cuando la oscuridad cubre el cielo totalmente. Mi cerebro intenta asociar esa negrura intensa a la cercanía de una tormenta pero hay algo especial en ese tono que me hace desconfiar. Me asomo a la ventana y veo que ese velo negro que cubre el cielo no es normal. Miro mi reloj. Son las cinco de la tarde de un día primaveral en Barcelona pero parece que sea de noche, una noche extraña. Me conecto a Twitter, enciendo la tele y la radio… Nadie se explica por qué el cielo está negro y el sol ha desaparecido, completamente del horizonte.

Es posible que haya llegado “El día”. Ese , en el que un meteorito impacta en la tierra o que pasa algo ahí fuera, en el Universo , que pone en peligro nuestra frágil existencia. Son probabilidades que siempre me han inquietado.Oigo las primeras sirenas…

La ciudad se enfurece. La gente está desconcertada y el caos invade las calles.

El cielo está más negro que nunca…

Allí

(Conversación entre padres)

– Ya te dije que no era buena idea regalarle esa mascota a la niña¿Un planeta?¿Cómo pudimos creernos eso de “yo lo cuidaré y lo vigilaré y tendré cuidado con la evolución”?¡Si ni siquiera supo cuidar de una pequeña provincia en el juego de Países!¡Y va y le regalamos la Tierra!

-No la regañes mucho. Ha estado 2019 años haciéndolo bastante bien… Ya se ha cansado…Es normal, es una niña.

-. ¿Bien? Si allí hay más de siete mil millones de humanos y mil millones se mueren de hambre. Están intoxicando el planeta. Lo tienen a punto de romperse del todo… Es mejor que se haya cansado y lo haya apagado. Había la opción de enviar un virus pero mira, mejor. Menos sufrimiento…Mañana me lo llevaré al punto de reciclado de planetas. Ahora bien, ya te digo ahora que no le pienso comprar ningún juguetito más. ¡Y menos otra mascota!

-No te pongas así… Sólo es una niña…

#Encasa (Nadie sabe tanto, como todos juntos.)

“Nadie sabe tanto ,como todos juntos”

Rainer E. Kirsten y Joachim Müller-Schwarz

 La palabra Conference en inglés, tiene varias acepciones. Pero hay una de ellas que define, perfectamente, la metodología “Future Search”.

The act of conferring or consulting together especially on an important or serious matter”

Creada por los consultores estadounidenses Marvin Weisbord y Sandra Janoff, el Future Search Conference , es una metodología de una duración de 16 horas en las que todas las actividades están perfectamente estructuradas.El proceso requiere de un mínimo de 40 personas a un máximo de 70 que representan “todo el sistema”. Esto es, el objeto de estudio en cuestión. Puede aplicarse a nivel de empresa, organizaciones, comunidades, gobiernos, países… El factor determinante es que las personas que participan representen de una manera fidedigna la realidad de lo que se va a analizar.

 

Tiene cinco fases :

Revisión del pasado.

Exploración del Presente.

Creación del Futuro Ideal.

Identificación de los Intereses Comunes.

Creación de Planes de Acción de Futuro.

Simplificando mucho la técnica, las cinco fases que la componen, nos guían por un viaje,  en lo que lo más importante,  es poder identificar en lo que estamos de acuerdo (es increíble en la de cosas que t-o-d-o-s coincidimos) y aprender a trabajar juntos en lo consensuado. Nos enseña que somos capaces de realizar acciones conjuntas y tener una visión común en situaciones / ideologías / opiniones de lo más opuestas.

A la crisis #Covid19 ( a todos los niveles, desde el más local al más global),  no le vendría nada mal…

#Encasa (los que incumplen.)

No sé quién es el autor de esta ilustración, pero me la enviaron con una reflexión muy simple que puede ayudar a los (pocos) que aún creen que lo del #Covid-19 y el #Confinamiento no es para tanto.

“Si el virus tuviera este aspecto, ¿Saldrías a la calle? “

La lista medicinal.

Nuestro cerebro se está adaptando a la situación. Le falta entrenamiento porque nadie le ha avisado del cambio de “normas” pero, como todos sabéis, a los 21 días ya se puede considerar que creas una rutina.

Nuestro cerebro , lo que quiere, es sobrevivir y si para eso tiene que estar privado de una serie de parámetros que antes consideraba esenciales, como es muy plástico, cambia los parámetros y los convierte en accesorios.  Es verdad que hay cerebros que lo hacen con más fluidez que otros, pero, al final, todos se adaptan.

Photo by davisco on Unsplash

Nuestro cerebro, por eso, recuerda. Tiene información de cómo eran las cosas hace un mes, hace un año, hace una vida y puede comparar. Por eso, aunque se adapte a lo que toca, sabrá hacernos vivir una experiencia inolvidable , cuando todo se normalice.

Photo by am JD on Unsplash

Abrazar a tus padres, a tu familia, a tus amigos; salir a dar un paseo por que sí; tomar un aperitivo en una terraza al sol; ir a un concierto; organizar una cena con tus amigos; pararte, en la calle, a ver un espectáculo de burbujas de jabón…

Todas esas cosas que estaban tan normalizadas que carecían de valor, se convertirán en verdaderas explosiones de placer, hazañas milagrosas, dosis de máxima felicidad.

Así que nuestro cerebro nos proporciona , también , una medicina que puede aliviar los síntomas del confinamiento: pensar, visualizar, anticipar esos momentos increíbles que llegarán.

Empecemos a hacer una lista.

Es medicinal.

 

 

Conectados.

Me hacía mucha ilusión llegar al número de 2.000 seguidores en este Blog Imperfecto. Nunca lo hubiese imaginado… ¡Gracias! (ruborizadas).

Photo by Yoav Hornung on Unsplash

El grupo es heterogéneo, de intereses diversos y, lo que más me gusta, de muchos países. Aunque muchos de los posts del blog son universales , como los de esa luna que vemos todos cada día, hoy estamos más conectados que nunca.

El motivo era impensable. ¿Un virus? Pues, sí. Conectados por un virus…

En cada país , según su nivel de contagio,  se han tomado medidas diferentes y de diferente intensidad, pero, en todo el planeta, aunque algunos dirigentes quieran hacer oídos sordos al Covid-19, sabemos lo que es una pandemia y que nos va a afectar a todos.

Photo by Captionery on Unsplash

La parte positiva de todo este tema , que nos preocupa y nos tiene confinados en casa , es que somos parte de la acción preventiva. Somos , todos, elementos indispensables para parar la propagación. Cada acción individual suma muchísimo, exponencialmente.

En el pasado y muchas veces, nos hemos quejado de las cosas de la vida, ante la impotencia o el no querer hacer nada porque no servirá de nada. Esta vez, tenemos potencia y sí que servirá de algo. Es más,  es lo único que servirá.

Gracias por vuestra atención.

Gracias por vuestras 2000 fidelidades.

Gracias, porque estoy segura de que somos parte de la solución.

Seguimos.

Photo by Ron Smith on Unsplash

Podemos hacerlo.

Las fotos de la luna de la pasada semana hoy tienen un matiz especial.

Es curioso cómo, fotografiando siempre lo mismo, en cada ocasión es diferente. Eso sí, en todas las lunas que hay en este blog, la fotógrafa siempre se ha sentido pequeña, al percibir su magnificencia y , a la vez,  nuestra insignificancia.

Esta vez, inmersos en una crisis pandémica que nos tiene a todos instalados en una situación de irrealidad, pero, a la vez, de máxima responsabilidad, la luna me ha mostrado mi casa, mi barrio, mi ciudad, mi país, mi continente, mi planeta. Todas esas cosas que conforman una sola cosa : la humanidad.

Image Credit: NASA/JSC /Historical Date: July 20, 1969

Y, mirad, todos estamos ahí, en esa pequeña esfera, azul y preciosa,  que se ve desde la luna…Y, sí, es verdad, somos muy pequeños, pero todos juntos formamos ese hogar común que es muy grande.

Hemos de pensar globalmente y actuar localmente.

Individualmente.

Todos juntos.

Cuesta mucho hacer una fotografía real de lo que está pasando en nuestro país, en otros países, en el planeta entero. La información es dinámica. La evolución es casi, por horas.

Es muy difícil enfrentarse a una situación única y sin precedentes en nuestra historia moderna. No nos sirven los modelos de otras crisis sanitarias del pasado porque el mundo ha cambiado y somos una entidad colectiva , globalizada y conectada.

No es momento de críticas, ni de estrategias políticas. Intento ponerme en la piel de los que están gestionando esta crisis y, creo, que nadie , a ningún nivel y en ningún lugar , estaba preparado para dar respuesta a una amenaza como esta.

Pero el tiempo, inexorable, nos va dando nuevas cifras, nuevos escenarios , nueva información y como ahora sabemos mucho más, podemos hacer algo para contener el desastre que se avecina si no hacemos nada.

Vamos a contribuir a solucionar. A ayudar a frenar la curva de contagios. A ser responsables. A no colapsar nuestro sistema sanitario. Vamos a colaborar y a seguir instrucciones. A no hacer más dificil el trabajo de nuestro magnífico equipo de profesionales de la salud. Vamos a hacerlo todo y bien.

La buena noticia es que podemos hacer algo.

Si nos ponemos a ello, para la próxima luna llena, todo habrá mejorado. Hay que confiar en nuestros poderes ocultos como humanidad. Los tenemos!

Cuidaos.

 

 

 

 

187.400 Kg

Por si vais a la luna, que ya estamos en 2020 y vete tú a saber , que sepáis que desde 1959, los humanos hemos dejado 187.400 kg de “residuos” en la luna. Sondas robóticas , instrumentos de medición, generadores,  módulos de ascenso, rovers, reflectores, etc.

Además de la basura tecnológica, allí está la famosa bandera de EEUU y no os sorprendáis si os encontráis con unas bolas de golf de un astronauta del Apolo 14 que jugó a este deporte en la luna.

Y sólo han estado allí, 12 seres humanos…

NB1 : Esta es mi primera foto de la luna en el 2020.

NB 2 : Esta es una imagen de la NASA. Creo que las pelotas de golf, están por el Mar de la Tranquilidad…