Píldoras gastronómicas.

Lo sé. Hay una Regla Universal que reza :  “Con la comida, no se juega” pero …estas píldoras son para jugar con la comida. Por una vez, me salto la norma. Bon appétit!

Primero,  unos lápices de parmeggiano.  Para sacarles punta.

parmeggiano1

 

paemeggiano22

parmegianno3

Seguimos con una baguette con ganas de disfrazarse.

gnomo

Uno que coge un pepino ( o un calabacín) y hace un tiburón…

tiburón

Una preciosa bolsa de té, para darle un toque romántico al post. De la diseñadora rusa , Natalia Ponomareva

te0

Más amor : con paciencia y unas tijeras, coges el salami picante que le pones a las pizzas y recortas corazoncitos. Para las primeras etapas de la relación… ; -)

pizzaamor

Las fotos de Sarah Illenberger  : esto es “Jugar con la Comida”, ya en plan serio.

sandia-1

granada

Y finalmente, una campaña Solidaria que se hizo en supermercados de New York. La gente cogía, al entrar, una de estas bolsas que representa la figura de un estómago vacío. La llenaban con alimentos, llenando también ese estómago ficticio, donándolas a la ONG que lo organizó.

estomago2

estomago1

¿Empachados? Pues un poco de brócoli, irá bien…

broquil

¿De quién es mi luna?

 

luna5

Pronto me pedirán que pague derechos por las fotos de una luna que presumía de mi propiedad como miembro legítimo de la humanidad…Mi sorpresa ha sido mayúscula al descubrir que hay un individuo (muy sagaz) en Estados Unidos que encontró un “hueco legal” en la normativa vigente en cuanto a propiedad espacial y se registró acres y acres lunares a su nombre. El tipo se llama Dennis Hope.

Según dice el mismo Hope, el Tratado de las Naciones Unidas sobre el Espacio Exterior, firmado en 1967, justo dos años antes de que el hombre llegara a la Luna, establece que los Gobiernos de la Tierra no pueden reclamar propiedad alguna sobre la totalidad o partes de la Luna, argumentando que no se contempla que una empresa o una persona pueda ejercer dicha reclamación.

luna8

Antes que él, en 1954, un chileno Jenaro Gajardo Vera, inscribió la luna como su propiedad pero en su testamento, en 1998, se lo dejó al pueblo chileno con el siguiente texto “Dejo a mi pueblo la Luna, llena de amor por sus penas”. Al dejarlo a Chile como “país” y firmante del “Moon Treaty” deja esta posesión sin efecto.

Para acabar de hacer más surrealista la historia, hay otro personaje reclamando la “propiedad” de la luna. Alega ser dueño por derecho histórico y ha demandado a la empresa de Hope por vender lo que considera su propiedad. Es un alemán, Martin Juergens, y alega ser el propietario real de la Luna, por haber sido esta concedida en propiedad a sus ancestros por parte del monarca germano del siglo XVIII, Federico El Grande.

luna4

Están litigando porque la cosa no se queda en una anécdota “burocrática”. Denis Hope, vendiendo parcelas lunares (¿?), ha ganado unos cuantos millones de dólares. Ah! Y se ha agenciado Marte y Venus. Por ampliar…

De locos.

Mafalda y La Luna

NB 1 : Yo no voy a renunciar a mi parte de luna. Ya lo avanzo.

NB 2 : El supuesto precio de Hope por la Luna es de 37 dólares por cada 0.4 hectáreas.

NB 3 :El gif animado de la luna secuestrada es de Zach Dougherty.

 

Un paseo por el bosque.

Ya tenemos anuncio de la Lotería de Navidad. Ya están las luces de la calle y los escaparates con su decoración navideña…  Llega el momento de las ideas DIY para esta Navidad.

Este año, os propongo un paseo por el bosque y una cata de vinos. Este es el orden: 1) paseo y 2)luego vino. Si se hace al revés, las consecuencias serán imprevisibles…

Empezamos por el paseo. Es saludable y alimenta el alma. Además, nos provee de los materiales necesarios para nuestra decoración navideña.

Ramas, troncos y tronquitos.

Ramas de pino verde.

Piñas

 

Hay una versión de arbolito de navidad que requiere tapones de corcho , a poder ser de un buen vino… ; – )

(To be continued…)

Paren el mundo, que me bajo.

He encontrado un disfraz y una varita mágica. Recuerdo perfectamente el día en que mi abuela me regaló este vestido de Hada. Causé sensación en una fiesta de disfraces… Aún me acuerdo. Margarita se llamaba la niña que cumplía años…

Mi precioso vestido llamaba la atención porque parecía de verdad… La pedrería brillaba y los hilos dorados de los bordados de flores y corazones lucían en mil destellos. La seda era suave y liviana. Los otros disfraces, se veían más de “plástico”, con esos encajes rígidos y los rasos de electricidad estática…Fui la más admirada de la fiesta.

Miro la falda abullonada y aquel corpiño de mil colores y me doy cuenta que el disfraz sigue siendo precioso. Es una pena que mi cuerpo exceda la talla porque mi mente, aún tiene algo de esa niña. Acaricio la seda y, entonces, recuerdo las palabras de mi abuela. Llegan a mí con precisión, casi textuales.  El vestido, es un verdadero vestido de hada y la varita… La varita es real. Funciona, vamos. De la misma forma que, de niña, no presté atención a aquella disertación sobre las bondades de la varita mágica (estaba ocupada poniéndome el vestido), en aquel momento me pareció volver a estar en la habitación de costura, con la abuela…atendiendo con mucho interés a sus palabras.

He cogido la varita y la he movido en círculos. Tres, para ser más exactos. Mientras se ejecuta el movimiento se debe recitar “Fru-Fru” + lo que quieras conseguir” y no lo he hecho porque esta vez he recordado las instrucciones de la abuela: Sólo se puede utilizar una vez en la vida.

Jugueteo con la varita…Pensaré en ello…Si la pruebo, no debo olvidar que lo que pida se cumplirá de forma literal. Eso la abuela, me lo recalcaba mucho : L-i-t-e-r-a-l.

Enciendo la televisión. Están dando las noticias. Casi 250 millones de niños viven atrapados en países afectados por la violencia, atrapados en conflictos armados. Aparecen imágenes de niños en Siria. Más imágenes de niños, en balsas, en el mar, atemorizados. Señores-con-corbata, hacen números. Los que pueden entrar, a los que no dejarán ni acercarse, lo que costarán los que entran…

Pienso en esa frase de Mafalda : “Que paren el mundo que me bajo”. La corbata no tiembla ni un instante…Sí, definitivamente me quiero bajar…

Mafalda

La varita sigue en mis manos. Me he olvidado de ella. No puedo evitar trazar dos círculos. Cuando lo hago, se esparcen unas bellas chispas multicolores que desaparecen en el aire. Pienso que dibujaré el tercer círculo y recitaré el “Fru-Fru “. Mientras, en la televisión , siguen con las noticias…Conflictos, desacuerdos, corrupción, terrorismo, guerras, hambre,…

Me concentro en la varita. Y trazo los tres círculos.

Y en el tercero digo “Fru-Fru” y cuando voy a añadir ese “algo” que debo pedir , mi mente -traicionera- que ha estado repitiendo esa frase: Que paren el mundo que me bajo , toma el control y son esas palabras las que controlan mis deseos.

Las recito, mientras el círculo se cierra.

La varita chisporrotea y siento que todo se para y que yo salgo, expulsada, hacia el espacio exterior.

Y aquí estoy, flotando en dirección a la luna…

NB: Si alguien encuentra la varita, por favor, que vuelva a poner en marcha el mundo y me deje volver a subir…

 

Historia del cuadro triste (II)

El cuadro triste aparece al mezclar varias cosas: 1) Administración de una dosis de arte-terapia  al aire libre (que me apetecía mucho), 2) una pulsera rota y 3) un sofá camaleónico.

En realidad, la cronología-de-la-creación es otra: 1) se me rompe una pulsera que lleva conmigo muchos años. Es de bisutería y su valor es emocional.  Quiero conservar esas cuentas de cristal… Pienso en ello, mientras recojo las piezas, diseminadas por el sofá. Puto sofá…

2) Me pasé un buen rato, escogiendo la tapicería en la tienda. La miré bajo los focos, bajo la luz exterior, en penumbra… Hubiese jurado que era un tono “tierra” pero cuando llegó a mi hogar lo vi… gris. Gris plomo. Me disgusté. Hablé con la tienda. Comprobé que era el color que elegí. Sí, lo era.  Con la luz del atardecer, se convirtió en un suave color tierra. Pasó lo mismo bajo la luz de los focos led. Y volvió a cambiar a gris, por la mañana… Así que necesitaba un “algo” que conectara la decoración con el sofá camaleónico gris-tierra…

Hasta aquí, los elementos. 3) El desenlace final se produce al ordenar el trastero y descubrir un lienzo hecho polvo que se podía reciclar. También vi un spray de pintura de pizarra…  Al salir del trastero , observé que hacía un día espléndido y, además, tenía la zona de trastear –con-la-pintura, libre y sólo para mí.

Y pasó que todo se conectó entre sí de una forma fluida :  bastidor, pintura, cuentas de cristal, pegamento, sol…Me puse los cascos y… No hay semiótica para explicarlo…

Disfruté enormemente… ; – )

Historia del cuadro triste (I)

Me ha pasado otra vez. Han hecho una “Interpretación Semiótica Visual Subjetiva” de uno de mis cuadros.

La semiótica visual es una rama de la semiología (semiótica) que trata sobre el estudio o interpretación de las imágenes, objetos e incluso gestos y expresiones corporales, para comprender o acoger una idea de lo que se está visualizando. Por ejemplo, un cuadro…

Alguien lo ve y me dice: “Esto ha nacido de la tristeza. El color lo dice todo. Estás triste…”.

Interpreta la imagen, canaliza toda la información y lo percibe así: triste…

(To be continued…)

Los círculos efímeros.

Pude hacer la foto porque pasé por allí justo cuando el hombre de la máquina que limpia la arena salía de la playa.

Desde la distancia, lo podía ver, trazando círculos concéntricos, concentrado, intentando hacerlos muy, muy bien.

Al tomar el camino de vuelta, la obra de arte que había creado el hombre de la máquina que limpia la arena,  ya no estaba…

Cuando lo vuelva a ver, le diré que yo la vi…

Bonga & Paco.

bonga

La soledad pesa .

Bonga lo había descubierto recientemente y estaba intentando adaptarse a su nueva situación. Cuando él la repudió, al más puro estilo del clásico macho dominante, ella supo que se quedaba sola. Las otras, aquellas con las que lo compartía, ni se habían inmutado al conocer su expulsión. Había dejado de ser fértil después de tener a su único retoño y él había dejado de reclamarla .Bonga debía haber aceptado las normas del grupo pero, inexplicablemente, había desarrollado una conducta agresiva que no pudo controlar.

Y se había quedado sola.

Sólo le habían concedido unos preciosos instantes para abrazar a su pequeño…La tibieza de su cuerpo la reconfortó  y le dio la fuerza suficiente para caminar, sin volver la vista atrás. Y caminó, sin descanso, alejándose de todos.

Nadie la había preparado para soportar esa losa aplastante de vacío y…de silencio.

Lo que más pesaba  a Bonga, lo que la hacía doblegarse y caminar con la cabeza gacha, era la ausencia de los gritos infantiles, de los gruñidos de los adultos…

El silencio, los silencios.

Encontró un lugar en el que instalarse. En los primeros tiempos, sobrevivir en su nuevo espacio, había sido su único objetivo. La soledad se paseaba de refilón y el peso, parecía ser más liviano pero cuando ya pudo organizar sus rutinas , se le hizo evidente que él la había castigado con la peor de las penas . Aquello pesaba y su cuerpo se encorvaba más y más, cómo si aquella soledad estuviera adherida a su espalda, hundiendo su columna vertebral.

En una de sus salidas para recoger fruta y semillas conoció a Kunga, otra excluida. Mientras Bonga se replegaba en sí misma, Kunga caminaba erguida, majestuosa. Un día, mientras se relamían degustando miel de un panal recién descubierto, Kunga habló a Bonga de su mascota. Desde que la tenía, el peso de su exclusión era más ligero, su aspecto era lustroso, su pelo brillante. Se sentía más alegre.

Bonga miró a Kunga y lo que vio en sus ojos la convenció.

Iba a comprar una mascota. Para que le hiciera compañía. Para que la ayudara a transportar aquella piedra pesada que le oprimía el alma.

El encargado de la tienda, le sonrió, mostrando una gran cantidad de dientes y encías, mientras le preguntaba qué tipo de animal necesitaba. Bonga le respondió que quería compañía y, por lo tanto, requería de una mascota afectuosa y sociable pero esa respuesta no fue suficiente y tuvo que contestar a todas las preguntas necesarias para encontrar su animal perfecto.

No había pensado si quería macho o hembra que fue la primera cuestión a la que tuvo que enfrentarse. Las hembras podían quedarse preñadas, tenían épocas de celo y la menstruación así que Bonga pensó en descartarlas pero el encargado le indicó que todos los animales disponibles estaban modificados genéticamente y tenían disponibles hembras sin actividad reproductiva. Si deseaba cruzar razas o dedicarse a la cría, también disponían de hembras fértiles. Finalmente, un poco resentida por el comportamiento de sus compañeras de la familia, Bonga se decidió por un macho.

Una vez seleccionado el sexo, tuvo que escoger las habilidades físicas: se decantó por una fuerza y tamaño medio que ella pudiera dominar aunque le aseguraron que con la modificación genética habían conseguido que todos los ejemplares fueran dóciles. El color no le pareció importante y contestó que le era indiferente.

Cuando llegaron al punto de las habilidades, la elección se hizo un poco más compleja. Para cada “soledad”, había un estilo de “compañía”. Bonga tenía que optar entre animales pasivos o activos. Los pasivos eran sumisos y afectuosos. Los activos ofrecían la posibilidad del debate y la sorpresa. Pensó que era mejor uno activo: para poder conversar, jugar, pasear,…

Tras consignar todos los requerimientos de Bonga, el encargado de la tienda de Animales de Compañía se dirigió al almacén. Encontró un espécimen perfecto: tendría unos veinticinco años, músculos definidos y un tamaño medio.  Su piel era muy blanca y el poco pelo que tenía era muy rubio pero la clienta no le daba importancia al color, así que pensó que podía ser viable. Miró su etiqueta clasificatoria y vio que era uno de los más activos que tenían disponibles en la tienda. Su nombre era Paco.

El animal humano lo miraba desde su jaula, sonriéndole y haciéndole gestos con la mano. Siempre que se acercaba a ellos para llevarlos ante el cliente, se hacía la misma pregunta: ¿Cómo aquella especie había podido llegar a dominar el mundo?  No tenían pelo recubriendo su cuerpo, no podían moverse por las ramas de los árboles, comían alimentos cocinados por combustión… ¿Y hubo un tiempo en que los simios eran el escalafón inferior y aquellos hombres, los amos del planeta? Si no fuera por todas las pruebas empíricas que lo confirmaban, nunca hubiese creído que aquella especie endeble pudiera haber dominado a la suya pero tras la Era del Meteorito, la aniquilación de la raza humana casi había sido total. Los simios habían podido aguantar las radiaciones cutáneas gracias al fuerte vello que recubría su piel y su habilidad para vivir en las copas de los árboles y comer sus frutos los habían hecho sobrevivir  a las corrientes de líquidos tóxicos que arrasaban la superficie del planeta.

Se acercó a la jaula del hombre: era un buen ejemplar y podía ser una opción para su clienta. Abrió el candado y cogió la cadena que rodeaba el cuello de Paco para llevarlo hasta el mostrador de atención al público.  Bonga lo examinó con atención. La piel, sin pelo, era muy suave. El humano parecía disfrutar con las caricias que ella le prodigaba y  sonrió con deleite cuando ella lo llamó por su nombre: ¡Paco, bonito!

Era muy pálido y poco robusto pero a Bonga le gustó desde el primer momento así que tras completar la transacción, salió de la tienda de Animales de Compañía con su humano bien atado y caminando a su lado.

Había comprado algo más que una mascota .Acababa de adquirir la ilusión de que Paco le hiciera compañía y que el peso terrible que le iba hundiendo el corazón, se hiciera más ligero y sólo le hiciera cosquillas.

Paco le sonrió y Bonga sintió que había acertado…Y con esa sensación de esperanza, se dirigió, cadena en mano,  al centro estético de bonobos para su sesión semanal de despiojamiento.

Fotos (explicadas)

pildoras

Happy Pills es una tienda de caramelos muy especial, que plantea una forma diferente de comprar golosinas. Alguna vez he utilizado sus frascos en mis Píldoras. Paseaba por Barcelona y me encontré esta tienda. Me sitúe en frente y apunté con la cámara. Una de las chicas que entraba en ese momento, se giró y me dijo : ¡Sáqueme guapa!

Hecho.

CORAZONES

Hay un lugar al que voy a menudo, en el que no me dejan hacer fotos. Es una pena…La decoración y presentación de sus productos, siempre tiene un “algo” especial …Dile a alguien como yo, que entra y ve fotos por doquier que NO puede hacer fotos. Y digo de las de la cámara que con el teléfono no siento lo mismo….Así que esta foto tiene una historia detrás. De riesgo, de adrenalina…Es la segunda vez que veo estos cactus corazón. He pasado de verlos monos a plantearme porque le hacen eso a una planta pero…La parte estética del asunto me ha pedido foto, foto, foto… Casualmente, ese día  llevaba mi cámara. Vigilé ( con sagacidad y pericia)a los empleados y cuando no vi a nadie, ¡Click!, hice un par de fotos… Fueron momentos de máxima tensión…

 

REPOSOEsta foto marca una época. Yo conocí esa casa en todo su esplendor. La habitaban dos hermanas que se ocupaban de ella con primor. Tenían una mercería de barrio y esa era la casa donde pasaban sus vacaciones y dónde querían acabar sus días.

Su aspecto era muy…severo pero era sólo la apariencia. Recuerdo sus moños, tirando la piel de la frente y esos vestidos grises, con cuellos blancos, siempre limpios y bien planchados. Ejerciendo de vecinas y amigas de mi abuela, había merendado allí alguna tarde y después, me había bañado en una maravillosa piscinita de piedra natural, rodeada de macetas y buganvillas que ellas guardaban como un secreto. Me fascinaba el lugar.

Después, me hice mayor y ellas, también. Un día, dejaron de venir …Han pasado los años y , el otro día, me paré a mirar la casa. Nadie más ha aparecido por El Reposo…La pared desportillada, los suelos agrietados. Por un hueco conocido, atisbé la zona del jardín privado…Plantas secas, muchas hojas y la piscina vacía…

Confieso que, en ese momento, sentí un ataque muy agudo de melancolía…

estrella

Y para la estrella no hay explicación : estrella que veo, estrella que quiero.

Píldoras para un lunes de Octubre.

1) Así, sí. Hoy he hablado con una amiga que me ha dicho que estaba deseando llegar a su casa, para darse un baño relajante . Para mí, eso del baño relajante ( velas, espuma, copa de vino o cava y posición cómoda de tumbada-ingrávida) nunca me ha funcionado… No encuentro el lugar correcto para la nuca . Si leo, mojo el libro. El agua, se enfría… Soy más de ducha… Pero, visto lo visto, creo que así, podría volver a probar.

2) Increíble Flamingo.

Primero, la foto.

Es increíble. Una obra de bodypainting de la artista alemana Gesine Marwedels.

3) Ya lo sabíamos.  “Photoshop in situ” de las fotos de decoración de interiores que aparecen en las revistas. No es sólo el retoque fotográfico. Como ya imaginábamos, entran en tu salón y te hacen un “saco esto que es feo, pongo esto otro allí y te lo dejo monísimo”.

Así es como quedó la casa en el reportaje. Es de una cantante inglesa, creo.

Ahora, viene la foto de las cositas que han cambiado. La verdadera decoración es esta :

4) Fotos de cosecha propia. Autobombo!!