Cucharas, troncos y ramas.

Píldoras : las de hoy, son de reciclaje y DIY…

Me gustan las ideas que se basan en el reciclaje. Se dan nuevos usos a las cosas y, encima,  quedan bonitas… Por ejemplo ¿Qué harías con unas cucharas? Pues hay quien te monta una lámpara, un perchero, una maceta o un picaporte vintage.

cucharas

picaporte

Otra idea es la mesita-tronco. ( que en mi caso requiere de mucha colaboración pero, acosaré hasta conseguirla). Lo primero ( e imprescindible colaboración externa) es encontrar el tronco, cargar el troco, lijar y barnizar el tronco y, finalmente, poner las patas al tronco . En segundo lugar, aparezco yo y coloco la mesita tronco en un lugar que ya tengo pensado y le coloco unas flores o una lamparita… ; – )

mesastronco

Ya que estamos por el bosque, paseando y buscando el tronco perfecto ( acabaré en un garden, ya verás.) con unas simples ramitas , podemos hacer un porta velas rústico ( un decorador te diría : “orgánico”).

diy3A buscar cucharas viejas, troncos y ramas!!!!

Poco a poco…

Un puf con la funda hecha polvo por el paso de los años. Ya no aguanta más detergente ni cepillazos… Está fea y grapada al pequeño puf y no parece intercambiable, pero… mi madre ya me está haciendo una funda nueva que dice que quedará bien…

Así que estaba el puf en una habitación, pasando el tiempo, esperando o su funda nueva o ser desterrado a un lugar con poca visibilidad.Y me encuentro con los rotuladores textiles y me digo: Total, ¿qué más da que pinte el puf? Y hago una prueba.Me gusta el amarillo, el naranja y el rojo. Cuando me atrevo con el azul, creo el fail de este puf. Un error. Azul. Menos mal que es un trozo pequeñito…Dejo los rotus allí, encima, y cada vez que paso por delante de la habitación, entro y pinto un espacio…Poco a poco. Y va cogiendo una extraña forma pop… Y dudo del puf y su estampado improvisado, pero…me gusta plantarme delante y pintar con los rotuladores.

Me va a saber mal poner la funda…

 

 

 

 

Un trozo de puerta…

No lo llames “arte”. Llámalo: “terapia con trozo de puerta” o “trozo de puerta emocional” …

Cuando los habitantes del pueblo me veían buscar un algo para poder hacer otro algo que me recordara a una de las que fue un top, en mi ranking de personas favoritas, no pensaban verme bajar la calle con este trozo de madera, que formó parte de una puerta y que estaba guardada porque yo, una vez, le pedí un trozo de madera para hacer un …algo.

Ese pedacito de puerta llevaba mi nombre escrito. O yo lo vi, allí, refulgiendo en mi trozo, apilado junto otras piezas de madera…

El tiempo que pasé limpiándolo, lijándolo y pensando que iba a hacer con él fue uno de esos espacios de tiempo de calidad que tanto cuesta conseguir. Fue hurgar en mi caja de “Cosas para pegar” y encontrar piezas de otro cuadro ya sin vida, la cuerda y esas estrellas de purpurina que se utilizan en las creaciones navideñas y empezar a trajinar con el pegamento… Más quality time…

 

Y ya da igual si queda bonito o feo, si hace más bella la pared en la que está colgado o la empeora. Eso no es importante. Lo remarcable es que la búsqueda del material y la ejecución de la obra, se convirtieron en un eje espacio-tiempo de máximo confort emocional.

Nunca pensé que un trozo de puerta, iba a darme tanto…

Reciclando neumáticos.

Tengo una amiga que hace maceteros con neumáticos viejos…

No hay que menospreciar al neumático viejo. ¿Quieres un revistero nuevo?

¿Un columpio?

También se pueden utilizar como parte del mobiliario urbano.

O, incluso, crear arte…

Un respeto para el neumático viejo.

Tuneando.

IKEA tiene hackers.

Piratas.

Por lo menos , así se autodenominan los que customizan, personalizan, reinventan, modifican o enriquecen los muebles y accesorios de la empresa sueca.

Es increíble la de cosas que se pueden hacer con la mesa Lack, o con un simple rallador ( que, justamente, es el que tengo yo en casa).

Esa persona, creativa, que se pasea por IKEA y ve unas sillas y se dice: mira, las sierro, las pego a la pared y tengo un fantástico perchero.

Y, estas sillas, se convirtieron en la “típica silla” , del cuarto de los niños ( y de los que no) en el que siempre se deja la ropa. Suele haber una silla de estas, en todos los hogares…

Estas cosas , y muchas , muchas más  las encontraréis en las webs Piratas de Ikea ( ahora Mi Llave Allen)y Hackers IKEA.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

#BricoTerapia.

Cuando vivo una situación de incertidumbre o ansiedad, mi cerebro busca formas de escapar de lo más variadas. La respuesta de “lucha o escape”, está perfectamente programada en nuestra herencia biológica. Estábamos preparados para escapar de nuestros predadores, que nos cazaban y se nos comían… Ahora, escapar es más una cuestión de encéfalo que de músculo, así que ese complejo sistema evolucionado, nos provee de herramientas de escape más sofisticadas.

Yo he utilizado la rotuterapia (pintar con rotuladores) y el orden y concierto de los armarios. Si algo me ronda, es fácil que me veas reordenando armarios. Esta vez, sorprendentemente, mi conducta de escape ha sido el “bricolaje”. El encéfalo no deja de asombrarme…

Este fin de semana detecté que había unas manchas de moho en la ducha. Es un espacio muy pequeñito, que pintamos copiándonos el sistema de una ducha de un hotel en Ibiza. Es de micro cemento y pintada en tonos de ocre.

Me he ido a un gran centro de bricolaje con la foto de mi moho y me han aconsejado un pack de productos y utensilios varios y las instrucciones, detalladas, de la ejecución. Mira, hasta me hacía ilusión. Con el detergente anti-moho, la pintura, el colorante, los pinceles y la esponja he iniciado el proceso. A la media hora, ya he empezado a cambiar de opinión. El calor y la posición me han pasado factura… Cuando he tenido el área desinfectada y seca, he empezado a pintar.

Como siempre (no me lo aprendo), he sido impulsiva. He probado unos tonos de color, aplicando colorante a la pintura anti-moho (que es blanca) y he considerado que me había aproximado casi al 100% al color de la ducha. No he probado en una esquinita, no… He aplicado un brochazo con decisión y…ops! , demasiado claro. Ya no había manchas, lo que veía eran unas franjas mal aplicadas de una pintura que ni se aproximaba a mi color ocre. He pensado: “Falta pasarle la esponja”. Tampoco…Y ahí ha empezado el bucle: he ido añadiendo colorante para uniformar y, al final, en vez de unas manchitas de nada , me he visto pintando y pasando la esponja por toda la superficie pintada…

Al final, me ha quedado bastante bien . Cansada y llena de pintura ocre, me he sentido satisfecha con el resultado de mi gesta… Y mientras tanto, mi encéfalo me ha permitido escapar…

Eso sí, la próxima vez, o cojo los rotuladores o me pongo al ordenar los armarios.

NB : Fotos de duchas de microcemento.

 

Anverso/Reverso.

Compré una botella /garrafa de aceite de oliva extra virgen de Les Borges Blanques. Me acabé el aceite y quise aprovechar el envase para mis ramos de romero.

Nada complicado : spray de pintura de pizarra y un rotulador especial… Una vez , conseguí el color crema uniforme , empecé con los puntitos ( siempre me salen mal alineados, por cierto).

Anverso: Parte principal de una cosa material o inmaterial. En este caso, el anverso, es la parte de mi botella de aceite -material- que considero “principal”. No hay duda: la parte de los puntitos.

anv1

 

Reverso: Parte opuesta al frente de una cosa. La cosa es pues, la botella de aceite principal con sus puntitos y la parte opuesta es su versión minimalista: sin puntitos.

reverso

Podría deciros que se me ocurrió, en plena elaboración artística, que podía tener un objeto con dos decoraciones. Según el día y el ánimo , lo puedo poner de una cara o de otra, pero la realidad es que, en plena faena, se me acabó la tinta del rotulador negro…

Para solucionar el tema, volví a pintar la zona inacabada para que hubiera una cierta simetría.

Así nació el Anverso/Reverso (pero no se lo digáis a nadie…)

 

Réquiem por el cuadro que ya no existe…

Llámalo “Arte efímero” para quedar bien, pero, en realidad, es un cuadro que se ha ido descomponiendo con el tiempo. Lo “pinté” (por decir algo, porque me dio por pegar cosas…) en el 2011 y tras seis años de vida, la gran obra de arte ha perdido muchos de sus elementos originales. Le ha dado el sol, el color ha perdido fuerza, se han caído estrellas, bolas de mimbre…Total, ha acabado en mi zona de “reciclaje” que es un espacio en el trastero donde tengo bastidores que, algún día, pienso repintar… Ya tengo overbooking en esa zona…

He recordado como era en su juventud y que le dediqué un post y le hice fotos…

Descanse en paz en el trastero.

Otro #GastroRamo…

Tras mi experiencia con el #GastroRamo, estos días me han sorprendido con uno, de regalo, utilizando las plantas que había por aquí. Me ha gustado mucho…

 

Este #GastroRamo está formado por : romero, flor de perejil, buganvilla, pilistra y bambú.

Teniendo en cuenta que los tres últimos ingredientes no se comen, he dudado en clasificarlo como #GastroRamo o #RamoDeLoQueHeEncontradoPorAhí , pero como esta segunda etiqueta era muy larga , lo he ubicado en la cocina y así, ya le he conferido la cualidad de Gastro…

El cuadro se titula “Sal , Ajo y Aceite”.

De mi colección privada. ; – )

Te llevé al huerto…

Hace ya cinco años que inauguré mi huerto urbano. Esta es una crónica de su creación.

El primer día de mi Huerto Urbano…

La experiencia ha sido más liviana de lo previsto. He montado el huerto urbano sin demasiados problemas gracias a una organización minuciosa de las “cosas” que forman parte del proceso.

Parecerá una obviedad pero, la mayoría de veces que he montado algo (léase mueble del IKEA y de tamaño pequeño/mediano), me ha podido el ímpetu-bricolajeril  que es el espíritu inicial, un tanto descontrolado, antes del montaje, lleno de ilusión que va menguando, a medida que los tornillitos no encajan en su sitio…Se refleja en un ir y venir buscando herramientas, colocar las piezas en lugares incómodos o de difícil acceso, pasar –un poco- del manual de instrucciones dando una ojeada rápida, no preparar las “cosas”que componen el mueble, etc…

Esta vez, todo controlado. Era un reto. Ha habido muchas risitas a mi costa con “mi” huerto. Por todos los flancos de la familia y los amigos. Me he tenido que oír que gracias a “mi” futura cosecha, podremos sobrevivir…Bueno, me voy a acoger a la Quinta Enmienda de la República Independiente de Mi Casa , que reza así : “Quién ríe el último, ríe mejor” y verás que pasa cuando me haga mi ensaladita, con mi lechuga fresca y mis tomatitos cherry o saboree mis jugosas y aromáticas fresas…Por no hablar de cada vez que vaya a cosechar perejil o albahaca…

El único contratiempo (unos minutos, pocos) fue descubrir que el destornillador tenía dos posiciones y estuve intentando roscar un tornillo en la posición de desenroscar. Descubierto el ingenioso mecanismo, me centré y conté las piezas, las separé e inicié el riguroso seguimiento del Manual de Instrucciones ( por cierto, perfectamente legible!).

Sin contratiempos, monté mi mesa de cultivo. Lo he ido diciendo todo el fin de semana, en tono triunfal a todo el que me ha querido escuchar…

La segunda etapa de esta fase, ya me gustaba más. La podríamos categorizar como “ocio”. Trabajar la tierra, plantar, regar…Texturas y aromas. Ilusión y expectativas.

Ahora, entro en la fase del regar y el vigilar. No sé que tendré al final del camino: ¿Una lechuga pocha? ¿Un tomatito? ¿Un par de fresas?… Sea una cosecha final abundante o más bien minimalista,  por lo menos sé que ,caminando, me lo pasaré bien.

Además…nunca hubiese pensado que , a mi edad, iba a poder llevarme a alguien al huerto…literalmente. Eso es lo que haré con cualquiera que me visite.

Todo ventajas, pues. ; – )

Así empezó todo… ; – )