Mafalditis Crónica .

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Dedicándome a re-situar algunas cosas de la casa , me he reencontrado con el libro-tocho «Todo Mafalda».

Siempre que capta mi atención , me paro unos minutos y lo abro al azar…Es inevitable que pase el tiempo y me quede enganchada… Siempre me sorprende …Y tiene mérito, porque ese es un libro manoseado y leído y releído… Pero ahí está ella, la niña contestona y preguntona . Me encanta Mafalda.

Hace un tiempo le preguntaron a Quino, su creador, si creía que Mafalda aún estaba vigente :  «La temática, lamentablemente, sigue de actualidad. Eso de que el mundo sea un desastre no cambia». 

Mafalda tirasEste hombre podía haber estado haciendo tiras de Mafalda de forma infinita y en bucle, sin apenas alterar los esquemas básicos. Un producto sin fecha de caducidad. Por ejemplo:

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El día que Mafalda esté obsoleta, ese día, tenemos que alzar nuestras copas y brindar. Pero eso no quita, que yo deje de ser adicta al espíritu Mafaldero y, de vez en cuando,me de unas dosis.

Como ahora.


 

N.B : Siempre he tenido curiosidad por saber cómo habría evolucionado el personaje de Mafalda. ¿Cómo sería de mayor?. Pocos se han atrevido a jugar con esta niña prodigiosa, pero he encontrado dos «versiones» de Mafalda : a los 18 y a los 30.

Tira del dibujante Caloi. Diario Clarín de Buenos Aires

Caricatura del dibujante Ombú . Semanario «El País Cultural» Uruguay.

 

 

El autobús dorado que solo veía el abuelo.

Recupero este texto  del 2011…

Es tierno… Para contrarrestar a La Asesina del Pollo … ; – )

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Rogelio Rojo Reja había nacido en el autobús número 27 de la Línea 2 , casi llegando a la calle Balmes de Barcelona. Y digo casi, porque el conductor tuvo a bien parar el autobús, en medio de la calzada , a un semáforo de esa calle y ayudar a la madre de Rogelio a dar a luz ..

Rogelio, que así se llamaba el señor conductor , fue el que sostuvo los delicados hombros de Rogelio Jr y lo giró y estiró y lo sacó del interior de su madre para darle la bienvenida al mundo, en un autobús viejo y desvencijado. El niño lloró como un poseso, inundado sus pulmones del aire que había en el autobús, rodeado de los escasos viajeros que hacían la ruta del 27, a las 5:30 a.m . En aquella mañana fría de invierno, Rogelio se convirtió en una anécdota enternecedora que explicarían a sus hijos y a sus nietos. Siempre recordarían la oscura madrugada en la que vieron nacer a un niño en un autobús…

Rogelio nunca se sintió diferente por haber nacido en un autobús. Desde muy pequeño, había hecho la misma ruta con su madre una y otra vez y sabía el lugar exacto en el que había hecho su aparición estelar en el planeta. Incluso, antes de que desguazarán el autobús , el tío Rogelio, su chofer durante tantos años, había conseguido los dos sillones en los que su madre lo había parido . Los conservaban en el garaje, bien lustrados y brillantes.

El día que cumplía 18 años, Rogelio estaba en la esquina, a unos metros de la calle Balmes ,donde el tío Rogelio había estacionado el vehículo y él había nacido, celebrando su mayoría de edad. Hacía dos años que faltaba su madre y desde su desaparición aquel ritual de ir a aquella esquina y observar la circulación, la calle y a las personas que caminaban había cobrado un sentido diferente. En aquel lugar se sentía conectado a ella…Estaba ensimismado, reflexionando sobre que decisión tomar en su vida en ese momento tan trascendental. Quería estudiar derecho en la Universidad pero también le atraía la Sociología. Estaba hecho un lío. Además, la chica por la que bebía los vientos iba a hacer Psicología y esa facultad estaba en el mismo edificio que la de Sociología y…Sus ojos detectaron un destello. Un autobús ascendía por la calle, en dirección Balmes y el sol incidía en la carrocería de forma que parecía envuelto en un halo dorado. Rogelio lo contempló fascinado y casi se le detuvo el corazón cuando vió cómo el autobús estacionaba en la esquina. No se abrieron las puertas, ni había nadie en su interior. En el lateral que quedaba frente a su mirada, había un gran anuncio de relucientes letras y luces de neón que decía: “Derecho en la Autónoma”. El autobús reemprendió la marcha y se perdió calle arriba mientras Rogelio recuperaba la respiración sabiendo, ya , que iba a estudiar la carrera de Derecho. Y en la Autónoma.

Al año siguiente, el suceso se repitió. Apareció el autobús dorado con un mensaje concreto : «Quédate en España». Y Rogelio rechazó una beca para un intercambio en una ciudad europea que se vio arrasada por un terremoto. El epicentro se produjo en las inmediaciones de la Facultad de Derecho…

Año tras año, Rogelio acudía a aquella esquina el día de su cumpleaños y año tras año, el anuncio del autobús le guiaba en las decisiones que debía tomar . Escogió un trabajo en un bufete pequeño aún teniendo la posibilidad de trabajar en uno de renombre. Al poco tiempo, el gran bufete se vio afectado por un gran escándalo que hundió la carrera de los abogados que allí trabajaban. Su despacho ganó reconocimientos internacionales en temas de Derecho Medioambiental y Rogelio se convirtió en una figura de gran prestigio en este campo. Se casó con una finlandesa, enamorada de la ecología ,aunque a punto estuvo de dejarla escapar…pero el anuncio del autobús le mostró hasta el anillo de compromiso que debía regalarle. Rogelio conoció el amor y tuvo dos niños preciosos, Rog y Elio, que lo hicieron inmensamente feliz.

Vendió las acciones que había heredado cuando se lo indicó el autobús y consiguió una considerable fortuna. Dejó su trabajo en el momento indicado y se dedicó a escribir. El título de su primera novela, basada en una trama de desastres medioambientales que fue best-seller mundial, también fue cosa del autobús…

Pasó el tiempo, sus hijos se casaron y su querida esposa falleció. La pena lo dejó agotado , hasta que el autobús le anunció que volvería a ver a su finlandesa y que estaba bien. Tuvo tres nietos a los que les explicaba la historia de su nacimiento en el número 27 de la Línea 2, a unos metros de la calle Balmes y que lo acompañaban, el día de su cumpleaños, a ver el autobús dorado que sólo veía el abuelo

Rogelio envejeció rodeado de cariño y nunca dejó de acudir a su cita de aniversario. Los niños ya habían crecido y ya no les divertía aquello de estar en la esquina, viendo al abuelo con aquella gran sonrisa y la mirada perdida, mirando algo que nadie podía ver así que llegó un día que Rogelio volvió a ir sólo, sin hijos ni nietos .

Lo vieron feliz cuando los abrazó y se despidió. Nunca más supieron de él.

Los que estaban en aquella esquina , no repararon el aquel anciano de gran sonrisa y semblante sereno, que se esfumó en el aire como por arte de magia. Nadie vio el autobús dorado que se paraba en la esquina, con un gran anuncio que decía : “Bienvenido.” Ni se percataron de cómo Rogelio subía a él y se abrazaba a los viajeros. Su madre, el tío Rogelio y su querida finlandesa…

A unos metros de la calle Balmes, el autobús se perdió en el horizonte…Dejó una estela dorada pero…casi nadie la pudo ver . Los que sintieron aquel destello momentáneo , aseguran que era el autobús número 27 de la Línea 2.

#Banksy, no lo hagas.

Banksy, no lo hagas.

No te quiero conocer. No quiero ver tu rostro…Y en el fondo sí quiero, pero …no.

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Leo que Banksy podría asistir a la entrega de premios de los South Bank Sky Arts Awards, en el Hotel Savoy de Londres. El artista de Bristol, ha sido nominado por su obra “Dismaland”, un parque temático al estilo Banksy : de denuncia,  crítica y advertencia de la sociedad que -todos- estamos construyendo.

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Espero que no vaya a recoger el premio porque uno de sus rasgos diferenciales es el anonimato. Nadie sabe quién es Banksy… Sus obras, stencils e intervenciones de Street Art en diversas ciudades del mundo, continúan teniendo esa aura de misterio. Cuando ves un Banksy en una pared, sabes que el artista lo ha pintado con nocturnidad y alevosía, saltándose las leyes, escondido, rápidamente, saliendo por patas al acabar…

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Y es curioso, porque si Banksy pinta un algo en un muro de tu propiedad, lo puedes subastar y vender por precios astronómicos (Brad Pitt es uno de sus coleccionistas más mediáticos). Es más, en una de esas “intervenciones”, vendió obras suyas en un tenderete de un mercadillo callejero de Central Park a 60 dólares que, después, se han subastado entre 85-100.000 dólares.

Conviviendo en el equilibrio de esos dos mundos opuestos, el de la denuncia callejera y el de la subasta en Sotheby’s, Banksy ha podido sobrevivir artísticamente. No sólo eso, ha continuado provocando con sus mensajes …

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No quiero saber quién es.

Me gustaría seguir imaginándomelo, sin rostro, planeando como intervenir. Como hacerlo sin que lo vean. Como irse sin que lo pillen.

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No vayas, please.

Rojo

He encontrado una vieja carpeta con un texto que escribí en 1990.  : Rojo .

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El protagonista de ROJO se llamaba Eusebio.

El hombre, habitante de un pequeño pueblo, tenía una debilidad cromática. Todo lo que le rodeaba era rojo…. Vestía de rojo, su casa era roja, los objetos ( tazas, botas de vino, vasos, etc.) también rojos.

Vivía de crear tallas de madera que pintaba de rojo, sólo bebía vino tinto , comía alimentos “rojos” y no se pudo casar nunca porque quería que su futura esposa vistiera de rojo el día de la boda… Aún con esta debilidad por el color rojo (“Roja es la sangre, rojo el corazón. ¿Qué hay más importante que el rojo color? Rojo es el amor, roja es el alma. ¿Aún dudas que el color rojo no tiene importancia?” Tela la frasecita que puse en boca del protagonista), Eusebio era feliz. Nadie en el pueblo lo marginaba o lo trataba diferente por esa manía con el rojo. Al contrario, era una persona  muy querida por sus vecinos…

El relato, de 11 páginas mecanografiadas, sigue con la llegada al pueblo de un nuevo médico tras la jubilación de su predecesor.  Y ahí llega el Doctor Juan Blanco ;- )… Se queda maravillado con la supuesta patología (“La monomanía cromática” ) de Eusebio y lo convierte en su sujeto de estudio. Lo somete a mil pruebas y , a medida que las va realizando, Eusebio,  extenuado va perdiendo vigor… Se va marchitando.

El clímax del relato es la escena en la que Eusebio Rojo es observado como un conejillo de indias en un congreso médico. El Doctor Juan Blanco ya ha conseguido la fama al etiquetar y describir esta nueva patología y aun viendo que el pobre Eusebio está cada vez peor, sigue utilizándolo.

El pueblo entero, vestido de rojo, irrumpe en la sala de la ponencia y rescata al pobre hombre. Evidentemente,  a las pocas semanas de retomar su vida, vuelve a ser el Eusebio de siempre.

El relato acaba así:

El Doctor Juan Blanco se instaló en un confortable piso de la ciudad. Su vida había cambiado : entrevistas en la radio, publicaciones en las mejores revistas científicas, conferencias en la Universidad… Incluso estaba preparando la publicación de su primer libro…

Llegó a su piso muy entrada la noche. Sacó las llaves de su gabardina blanca. Ante sus ojos, apareció un gran salón: paredes blancas, sofá blanco, cuadros blancos, chimenea blanca…

Se sentó en su sillón blanco de piel y se sirvió , en un vaso blanco, un poco de leche fresca.

Recordaba las palabras de su mujer. ”Qué manía tienes con lo blanco! No paro de limpiar” Ni tan siquiera el día de su entierro se había puesto una corbata negra…

Sumido en sus recuerdos, el Doctor Juan Blanco se introdujo en las blancas sábanas de su cama blanca y se quedó profundamente dormido…

Pues bien, este relato fue ampliamente analizado por un escritor profesional ( muy amigo de Cela y al que le debo haber conocido al Premio Nobel). Su opinión me hizo comprar,inmediatamente,  el María Moliner e intentar  aprender a escribir . Junto con el relato, he encontrado su carta ya muy maltrecha ( se ha quedado pegada en la carpetita de plástico en la que ha estado guardada 26 años) y no puedo evitar reproducir lo que aún se lee…

Pura nostalgia…

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Chubasquero amarillo, botas azules.

Aviso Urgente: Se busca mujer de mediana edad, ataviada con un chubasquero amarillo y unas botas de agua de color azul.

Zona Puerto.

Paciente del Centro Psiquiátrico Luces.

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Donde yo vivo, llueve muy poco. Tan , tan poquito que no es necesario tener unas botas de agua . Esta se evapora, rápidamente y tamiza la tierra pero no la encharca…Nunca , jamás, he necesitado unas botas de agua así que considero un fenómeno inexplicable , la irresistible atracción que sentí por esas , las de color turquesa… Me sorprendí a mi misma, babeando delante del escaparate de aquella tienda de prendas de segunda mano. Vintage, me corregiría mi hermana…

Cuando entré, decidida a probármelas, un chubasquero de un color amarillo estridente captó mi atención. Era de mi talla y me lo puse, mientras me calzaba las botas de agua. La imagen que me devolvió el espejo del probador, era impagable. Estaba a medio camino entre un pescador y un payaso… Ridícula en esta tierra seca… No obstante sentí que me daba igual y que tenía que adquirir ambas piezas. Lo hice. Es más, salí de la tienda “vintage” con ellas puestas…

De camino a casa, me encontré con una vecina especialmente odiosa, conocida por saber todo de todos y de todo y criticar a destajo a esos todos. Me inspeccionó, observándome de arriba abajo y con voz despectiva me preguntó por qué llevaba un chubasquero. Sin dar tiempo a articular mi respuesta del cerebro a la boca, me oí decir : Por qué me da la gana, señora. La vecina, tiesa como el palo de una escoba, me respondió que me quedaba horrible y que hacia el ridículo, en un día tan radiante. Y me pasó lo mismo. Mi voz se activó y dije : Me da igual lo que tú creas, vecina cotilla. Seguí caminando, haciendo un extraño chof –chof con mis botas de agua y un suave frus-frus con mi chubasquero. Deseé llegar a casa y , como por arte de magia, me encontré a las puertas de mi edificio…

En el rellano de mi casa, me estaba esperando mi hermana. Por la postura defensiva, supe que su visita era problemática. Me acerqué a ella y me lanzó su discursito habitual sobre asuntos domésticos. Su voz me llegaba lejana. Sentía como todo lo que me decía, me resbalaba literalmente…A su inquisitoria pregunta ¿Me estás escuchando? , mi voz renovada la invitó a irse y le confirmó que lo que me estaba diciendo no me importaba ni lo más mínimo. Un pimiento, para ser más exactos.

Ya en casa, recibí varias llamadas telefónicas. Mi ex, mi ex suegra, mi jefe…Quejas, reproches o amenazas…A todos, les indiqué que no tenía ningún interés en lo que me decían. Cada vez que colgaba el teléfono, me invadía un estado de suprema satisfacción.

Me percaté que durante todo este tiempo, no me había sacado el chubasquero…Acaricié el plástico rígido y brillante y pensé que sería una buena prenda para los lluviosos Highlands Escoceses, por ejemplo. Siempre había deseado ir allí. Y, claro, fue abrir los ojos y estar en el centro de un paisaje verde profundo, con unos acantilados preciosos y una lluvia densa que resbalaba por el cuerpo, enfundado en el chubasquero amarillo.

Empecé a andar, sin saber muy bien qué hacer a continuación cuando mi mirada se demoró en mis chorreantes botas de agua…Pensé que en casa, estaría seca y calentita… Y allí aparecí.

Tarde unas horas en darme cuenta … Lo que me ocurría era tan, tan prodigioso que me parecía imposible. ¿Me estaría volviendo loca? Decidí confirmar mis sospechas: Mi ex. Un ser odioso. Sus palabras me irritaban. Todas. Un simple “Hola”. Lo llamé y provoqué su ira. Como era de esperar, su respuesta fue desmesurada y…odiosa . Lo que siempre me dejaba hecha un ovillo, un mar de lágrimas con ataque de ansiedad incipiente, se convirtió en indiferencia. Lo que me decía aquel tipo me traía al pairo.

La segunda prueba fue más divertida . Me imaginé en Nueva York, París y Tokio y…allí estuve.

Así que, finalmente, me di cuenta que el chubasquero me protegía emocionalmente .Lo positivo, lo seguía percibiendo con la misma intensidad pero lo negativo… resbalaba , literalmente. Y, después, estaban las botas. En realidad, un artefacto mágico para tele-transportarse por el mundo…El único inconveniente era que en el lugar al que me trasladaba, siempre, siempre estaba lloviendo pero tampoco era para ponerle pegas al invento.

Hice de mi chubasquero amarillo y mis botas de agua azules, mi uniforme de vida. Sólo me lo sacaba para dormir…

Al final, consiguieron internarme en este lugar. Al llegar , me vistieron con un horrible camisón de hospital pero, tras una semana simulando ataques de pánico, he conseguido que mi terapeuta acceda a realizar las sesiones con las prendas puestas. Cree que estaré más tranquila y relajada.

Se acerca la hora. Oigo a la enfermera . Abre la puerta y deja mi chubasquero y mis botas a los pies de la cama.”En 10 minutos, tienes la sesión con el doctor”. Cierra la puerta.

Ahora , sólo tengo que escoger un destino.

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NB : Este relato lo publiqué en el 2012. Aún están buscando a la mujer del chubasquero amarillo y las botas azules… Si la veis por ahí, no la delatéis…

El cabrito.

Advertencia: Relato escrito bajo la influencia de “La Asesina del Pollo”. A veces, me pasa…

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He invitado a comer a mi madre. Invitarla, por eso, es dejar que ella, gran cocinera, se ocupe de la cocina. El lugar de la invitación-  físicamente– es mi casa pero las viandas, siempre las pone ella… Es mejor no planificar y dejarla hacer. La llamo y ella ya se monta el menú…

Hoy , por eso, es distinto . El segundo plato está  bajo mi control…El primero y acompañamiento, es de ella: Que te bajo un Vichyssoise recién hecho, la escarola ya limpia y lista para aliñar. Un mortero lleno de all i oli (de ese casero, espeso, hecho a mano) y el flan de coco …

Yo me ocupo del cabrito. Está haciéndose, en el horno. La piel debe quedar crujiente y la carne tierna. De tanto en tanto, lo pincelo con aceite de oliva extra virgen… La verdad es que huele muy bien…

Suena el timbre de la puerta. Mi madre entra con sus bolsas y sus manjares. Ya tengo la mesa puesta. La he decorado con un precioso ramo de flores silvestres en el centro…No es para menos. Hoy estamos de celebración.

El cabrito ya está casi listo.

Se llamaba Antonio… Ahora, ya sólo quedan sus malditos deltoides en este mundo… Y se están dorando, lentamente…

Lo que más me costó es desmembrar el cuerpo y quedarme con lo más tierno y que me cupiera en el horno que no es muy grande, la verdad…Hace dos días, quemé el resto en la barbacoa…

Mi madre abre el horno y me mira a los ojos. Sonríe.

Al fin eres libre, me dice.

Sirvo el cava y brindamos.

El cabrito ya está listo…

 

 

Realidad vs Ideal y la buena gente.

Me encanta Celeste.

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Celeste Barber es una actriz y humorista australiana que se ha propuesto “imitar” las fotos que  las celebrities cuelgan en Instagram.

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La etiqueta #celestechallengeaccepted, agrupa todas esas fotos pero… más reales.

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En las redes sociales se propaga, como una epidemia, la idealización/distorsión  de la realidad… Ya estamos acostumbrados, ya pasaba en el mundo de la publicidad . En ese sector, la realidad no está representada, sólo existe lo que hemos idealizado.

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Jenny Francis del periódico The Sun invitó a lectores (la  realidad) a posar recreando distintos anuncios de ropa interior masculina para compararlos con los originales ( el ideal) .

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Y tanto en el caso de Celeste como con el experimento de Jenny Francis, lo que queda claro es que la gente es …diferente.

Al final, si lo piensas detenidamente, no importa ni la “realidad” ni el “ideal”. Lo verdaderamente trascendental es que las personas , en el formato que les haya tocado, sean buena gente.

Y , eso, no hay quien lo distorsione…

Buena genteDe Liniers

Sant Jordi 2016

 

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Foto : Acción/Evento para el Día de los Enamorados (2013) del Museo de Cera Madam Tussauds (Londres)

Los dragones comen rosas…

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El mundo dice que estoy loco. Oigo como murmuran y como me llaman El  Profesor Chiflado. Se apartan del andén cuando yo me acerco y me observan con curiosidad. ..Como si fuera un bicho raro…¡Qué digan lo que quieran! Estoy eufórico.  Creo que he localizado el lugar exacto donde Jordi  mató al Dragón y creo que si inicio mis excavaciones  rápidamente, en pocos días puedo haber encontrado restos de la que iba a ser la última rosa del mundo…

Me licencié en Paleozoología y me especialicé en Dragones. Fui el primero de mi promoción, así que supongo que sorprende,  verme en esta estación, en el andén de esta parada de metro de la Línea Roja, haciendo un agujero en el suelo…

Llevo muchos meses, viniendo aquí, justo en estas coordenadas. Unas veces con pico o pala, otros con un martillo y un punzón… Tengo que darme prisa…Pronto avisarán a los de seguridad o la policía y volverán a tapar el hueco…

He descubierto que los Dragones eran vegetarianos. No comían seres humanos, sólo los carbonizaban. Su dieta se componía de plantas de todos los tipos. Es más, el alimento preferido de los Dragones eran… ¡Las rosas!

Jordi no cortó la rosa que nació de la sangre del Dragón. La historia, no fue así…La princesa le pidió que salvara la única rosa que quedaba en el Reino….Sólo había una. El Dragón se había zampado todas las flores de la zona….  El aguerrido guerrero, combatió con el Dragón, que se relamía de expectación, seguro de hincarle el diente a la rosa y…lo abatió. Es cierto, por eso, que la sangre del bicho roció la tierra que rodeaba a la flor y esta, con el rico abono orgánico, aún creció con más ímpetu. Y de ella, nacieron otras y otras y otras y otras… Hasta el día de hoy…

No puedo esperar más. Ahora, no hay mucha gente pero en un par de horas, esto se llenará . Esta vez, no puedo fallar… Vengo equipado con un martillo neumático que he robado de una obra abandonada . Debo encontrar el esqueleto del Dragón y un antiguo semillero fosilizado, en el que estarán esas últimas semillas que ,a la vez , fueron las primeras…

Sí, me propongo encontrar el lugar en el que Jordi, Jorge, Gorka  salvó la última rosa del Reino…

Orden y concierto.

El arte de ordenar los armarios y sobrevivir a la tarea.

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Cada uno tiene su nivel de orden y concierto:

1)Hay quien tiene los armarios hechos un lío. Es un caos, que pretende ser ordenado, porque el que lo estructura, te asegura que sabe dónde están todas sus cosas.

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El tipo 2) es un ordenado fluctuante. Esto quiero decir que hay momentos en que su armario está perfectamente ordenado pero, con el transcurrir de la vida diaria ( saco esta camiseta y se me desmorona el montoncito, no encuentro el jersey concreto-quiero-ese y voy sacando todos los que no son el concreto-quiero-ese y los vuelvo a colocar mal, etc...) Los que pertenecen a este grupo, saben lo que es «ir ordenando». Periódicamente, deben poner orden en el mini-caos. Cuanto más tarden, más grande es el lío…

Finalmente el 3) : el ordenado-que-siempre-lo-mantiene-ordenado. En esta tipología, puedes encontrar grados de «orden», siendo ya un ejemplo de la perfección máxima, los que ordenan por temporadas , tipo de ropa y colores.

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Me confieso ser un miembro claro del grupo 2 aunque ya, con muchos momentos «ordena armario» a cuestas que, no me han servido para saber hacerlo sin agobiarme…

He vivido todos los momentos angustiosos que tiene esa manipulación de la ropa ( y su selección). Primero, lo acometes con ilusión. Aquí las camisetas blancas, aquí las botas , aquí los complementos…. Pero, de repente, hay ropa esparcida por la /s cama/s , cosas que se van a un montoncito de «no -sé- qué -hacer» y otras, que se pasan a bolsas para «dar».

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En el momento que te das cuenta que tienes ropa para tres vidas completas, ya es tarde. Está todo por ahí fuera, esperando nueva ubicación o la condena definitiva. Hasta esa fase, has seguido tus propias órdenes organizativas, pero cuando la ropa se te empieza a comer, literalmente, empiezas a violar normas sagradas ( ¿No habíamos quedado que este cajón es para tirantes? ¿Por qué hay camisetas de colores?). El tiempo va pasando, te empieza a doler la espalda y ves que aquello no se acaba nunca.

El esfuerzo, requiere de un monumental trabajo de concentración. Empiezas a ver la luz, cuando se preparan las bolsas de ropa que desaparece y , muy importante, se ubican lejos de los armarios. Al ladito de la puerta. Una vez rechazadas, esas prendas ( y su volumen) molestan profundamente.

 

Hay que tener la paciencia final para no dejarse llevar por los restos. Se suelen unificar todas esas cosas que te crean indecisión y se ponen en una zona del armario. Es como un apartado de «pendientes». Lo malo es que seguirán siendo «pendientes» el resto de tu vida…

Cuando ya ,deslomada, acabas la tarea , no puedes evitar mirar y remirar tus armarios ordenados.Y no te digo ponerte a dar saltitos, pero casi…Voy a intentar pasarme al Grupo 3. Con voluntad, todo se puede…

N. B :Las fotos son del armario (walk- in closet, se puede andar y dar una fiesta) de Mariah Carey