Búnker Apicio.

Tras meses de travesía, el grupo encontró una colina que les podía resguardar del fuerte viento. Cada vez les costaba más avanzar así que,  aquel pequeño montículo les pareció una fortaleza milagrosa.

Cuando se acercaron a su base, el guía les hizo la señal de alto. Todos se pararon al instante y guardaron silencio. Observaron lo que el guía les señalaba : situada en el centro,  había una extraña superficie lisa de unos cuatro metros de altura y dos metros de ancho.

Limpiaron el acceso y descubrieron una placa metálica : Búnker Apicio.(1*)

Nadie sabía que significaba la palabra “búnker” ni tampoco,  “Apicio”. ¿Sería bueno o malo? Tocaron y golpearon la placa y la gran losa que parecía una puerta, pero no se abrió.

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Una fuerte ráfaga de viento les empujó con tanta fuerza que uno de los niños cayó al suelo. El guía les advirtió : tenían que resguardase detrás de la colina. Mientras el grupo se movía lentamente, el niño se había levantado para seguirlos, pero se quedó parado delante de la placa. Le fascinaban las letras.

La B de Búnker y la A de Apicio estaban grabadas a más profundidad, creando un surco con la silueta de la inicial. Deslizó el dedo, trazando primero la B y después la A. Se oyó un chasquido y la puerta se deslizo hacia los laterales , abriéndose completamente.

El niño gritó, alertando a los demás. Volvieron sobre sus pasos y se quedaron inmóviles delante de aquella gran abertura. La oscuridad y la profundidad que se intuía les asustaba, pero otro golpe de viento cada vez más huracanado, les hizo tomar la decisión.

Cuando entraron, se activó una luz blanca y radiante que contrastaba con sus ropas ajadas y sucias. Al principio, deslumbrados y en shock no acertaron a entender lo que estaban viendo.

Metros y metros lineales de estanterías blancas, repletas de cajas con memorias externas. Salas dispuestas como bibliotecas. Zonas con grandes pantallas y material audiovisual , un área habitable con duchas , camas y,  finalmente, una gran cocina comedor con una despensa refrigerada.

Resguardarse del viento y dormir en un lugar seguro, les hizo entrar en un estado de júbilo eufórico. Se repartieron las camas , se asearon y se pusieron la ropa limpia que encontraron en un armario. Parecían un ejército uniformado de blanco y negro, con pantalones de algodón con goma y chaquetas de cierre cruzado con pequeños botonesy un bordado en la zona del pecho con la palabra Apicio .

Horas más tarde, después de curiosear las instalaciones , el grupo se había tranquilizado. El guía los reunió delante de una de las pantallas más grandes y les hizo acomodarse en las sillas que había en la sala.

Pulso un botón y , de repente, en la pantalla apareció un rostro. Pertenecía a un hombre de pelo cano.  En la parte inferior un rótulo lo presentaba : Doctor Albert Tirel, Director del proyecto Apicio. Mayo del 2021

Se oyó un murmullo en la sala. ¿2021? El grupo había llegado a aquel lugar , en el mes 3 del año 2371. Habían pasado trescientos cincuenta años…

El mundo no había desaparecido, pero ya nada se parecía al planeta en el que vivieron los habitantes del S.XXI.

Las múltiples ciudades sumergidas bajo las aguas, las temperaturas extremas, las tormentas y los fenómenos meteorológicos desastrosos provocados por el calentamiento de la tierra, habían cambiado drásticamente las condiciones de vida .

El planeta colapsó.

Sobrevivieron 1.000 millones de personas que recorrían la tierra, buscando zonas donde establecerse y volver a empezar. El guía era el líder de un pequeño grupo de cincuenta de esas personas .

Desde la pantalla , el Doctor Tirel miraba a la cámara fijamente con una expresión sobria. El silencio se hizo más intenso. Una voz profunda los sobrecogió :

“Si estáis viendo esta grabación es que los sistemas de energía solar han funcionado y hay energía. No sé de dónde procedéis ni en qué tiempo futuro viviréis. Espero, por el bien de la humanidad, que no hayan pasado demasiados años y hayamos podido minimizar el desastre, pero, sea como sea, estáis en el Búnker Apicio.

Nos inspiramos en el Banco Mundial de Semillas de Svalbard y su proyecto de preservar la biodiversidad de los cultivos, almacenando millones de semillas,  que nos permitirían volver a alimentarnos después de una catástrofe mundial.

Así que decidimos crear nuestro propio Banco Mundial de Recetas. Me gusta pensar que es un Arca Gastronómica. Un lugar en el que encontraréis un fondo exhaustivo de conocimiento sobre la gastronomía de todos los países que conformaban el planeta en el 2021.

La construcción de los búnkers fue complicada. Tuvimos que identificar las zonas idóneas dónde poder excavar y preparar las cámaras estancas con un rango de temperatura de 17 ºC a 21 ºC y una humedad relativa del 45 -65 %. Hay 23 repartidos por todo el mundo y preparados para que se puedan intercomunicar si los suministros de energía no han fallado.

Cada uno es una estructura segura de más de 3.000 m2 , organizada en diferentes áreas. La más importante es la biblioteca que dispone de una recopilación de millones de recetas culinarias, desde la más antigua a la más moderna.

En el inicio del proyecto, El Arca Gastronómica nos parecía una misión divertida, casi lúdica. Más de 3500 personas de todas las nacionalidades y países se movilizaron recopilando material en formatos digitales. Ante un futuro incierto y previendo una posible falta de energía para activar los dispositivos , transcribimos toda la información y la imprimimos en papel para almacenarla en la Biblioteca.

Al principio, no había urgencia en nuestra actividad y nos dedicamos a ello con esmero. No sólo consignábamos las recetas , también los aspectos más cualitativos de la gastronomía . Describíamos exhaustivamente los ritos y los matices sociales y afectivos del acto de comer.

Este es un aspecto esencial de esta Arca Gastronómica : la diferencia sustancial entre alimentarse y comer. No sólo hemos querido que tuvierais la mayor recopilación de recetas del mundo, para preservarlas en el tiempo, también hemos querido salvaguardar el rito escénico, el ritual sentimental que supone comer .

Y para comer, hay que cocinar.

Comer y Cocinar. La belleza de estos actos los convierte en arte.

Cocinar y Comer. Algo hermoso que requiere de la comunidad, de los otros .

 No podíamos dejar que se perdiera todo lo que hemos aprendido.

Demasiadas voces alertan sobre el desastre inminente, la llegada al punto de no retorno climático,  pero nadie les hace demasiado caso. Nosotros, sí. Así que hemos trabajado sin descanso para dejar todo listo y en tiempo récord.  

Desgraciadamente para todos nosotros, el concepto de Arca tiene más sentido que nunca.

Además del Fondo de Conocimiento, hemos construido zonas habitables para que todo aquel que llegue a uno de los Búnkers Apicio, pueda vivir con un cierto confort. No podía faltar una cocina , un comedor y una despensa para que podáis experimentar el arte de la gastronomía.

Tenéis a vuestra disposición una fuente de conocimientos de gran magnitud, pero antes de indagar o sumergirse en profundidad, os aconsejo que elijáis una receta , una cualquiera y que os vistáis de cocineros con las filipinas (2 *) que os hemos dejado en los vestuarios y… cocinéis .

Tomaros vuestro tiempo y deleitaros.

Cocinad y comed.

Bienvenidos.

La imagen de la pantalla se congeló. Había muchas más grabaciones, pero el guía consideró que el grupo estaba exhausto y desconectó el dispositivo, aunque, cuando los miró,  no le parecieron cansados. Se miraban unos a otros , señalando sus chaquetas.

Sonreían y hablaban entre ellos.

En el largo camino , al grupo no le faltó nunca nutrientes. Tuvieron acceso a las proteínas animales y vegetales, a los carbohidratos , a los lípidos, a los minerales, a las vitaminas y al agua, pero el acto de comer desapareció , al igual que el arte de cocinar. Se convirtió en una mera acción de supervivencia .

Querían elegir una receta y cocinar, le dijeron al guía.

No fue difícil escoger . Uno de los integrantes del grupo, siempre explicaba historias que les ayudaban a dormir. En especial,  una historia de sus ancestros , en los que una mujer anciana, elaboraba un plato que curaba las tristezas del alma . Cada semana, el día siete, la familia -que era el nombre que tenían los grupos de antes del desastre- se reunía alrededor de una mesa y comían fijeos a cazola.  Era el único nombre de un plato que conocían y…todos querían curarse el alma.

Cuando por fin encontraron el dispositivo buscador de recetas, introdujeron el nombre y , en la pantalla, aparecieron multitud de resultados, pero había una receta de palabras muy similares:  Fideos a la cazuela/Fideus a la cassola.

Un vídeo les indicaba los ingredientes que debían seleccionar de la despensa, las cantidades, las formas de cocinado y el tiempo.

El grupo se organizó y bajo la dirección del cuenta-historias fueron ejecutando todos los pasos de la receta en una coreografía perfecta. Hubo que repetir alguna elaboración hasta que tomaron el control de la cocina, pero , poco a poco, consiguieron armonía y un sinfín de aromas increíbles empezaron a inundar la estancia: el lento sofrito de cebolla, la evaporación del vino , el ajo y el perejil intensos en su dúo.

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Los colores se mezclaban, el verde del pimiento y el rojo del tomate. También los sonidos eran maravillosos: los cuchillos cortando en juliana, el chisporroteo de la costilla de cerdo y la salchicha en la cazuela, la vibración del agua hirviendo…

Lentamente, al ritmo del cocinado, el grupo se introdujo en una burbuja placentera. Hacía muchos meses que no sentían algo así. Una mezcla de buen humor , alegría y emoción.

Los que preparaban la mesa, en el comedor, también se sentían estimulados por las fragancias que llegaban de cocina y se afanaban en dejar una mesa perfectamente preparada para el acto de comer.

Mantelería, cubiertos, copas de cristal y flores en el centro de la mesa.

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“Los fijeos”- pidió el cuenta-historias. El niño que había descubierto como abrir la puerta del búnker, le entregó un paquete de fideos, haciendo una reverencia ceremonial que hizo reír a todos los cocineros.

En las cazuelas, los fideos se iban impregnando de sabores , borboteando , mientras transcurrían los diez minutos de gloria de la cocción.

Emplataron, tal y como se indicaba en el video, abrieron las botellas de vino y agua y se sentaron a la mesa.

Todos estaban en silencio, mirando con reverencia aquel plato que tenían ante sus ojos. Paralizados ante unos fideos…

El aroma invadía el comedor.

Se oyeron suspiros y el tímido tintineo de los cubiertos. Más suspiros. Los sonidos débiles contra el plato se intensificaron. El murmullo dio paso a la conversación y a las risas.  También lloraron. Hubo a quien le embargó la emoción al degustar aquellos sabores maravillosos.

Todos juntos, a salvo del viento.

En el Búnker Apicio, en algún momento del 2351, un grupo de personas , vestidas de cocinero, están comiendo fijeos a cazola.

Son cincuenta y dos almas curándose…

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(*)De Re Coquinaria, conocido como “el recetario de Apicio” , es el primer recetario de cocina escrito y un referente cultural único. Su autor es Marco Gavio Apicio ( 25 a.C)

(*) Al uniforme de los chefs y cocineros se les llama filipina . Durante un evento gastronómico realizado en Francia en el año 1924,  participaron cocineros Filipinos vestidos con una camisa tradicional del país que se llamaba borang tagalog . Augusto Escoffier, un famoso cocinero francés se inspiró en ese traje y lo modificó en una camisa de algodón que se llamó “ filipina” .

Brácteas.

La buganvilla recibe este nombre por su descubridor. Louis Antoine de Bougainville (1729-1811), el marino y explorador francés que introdujo la planta en Europa desde Brasil. Cierto, por eso , que tiene nombres diferentes según el país, que no tienen nada que ver con Louis Antoine de Bougainville : papelillo, napoleón , veranera, trinitaria , Santa Rita…

Esas preciosas hojas de intenso color violeta, no son las flores de la buganvilla. Se llaman “brácteas” y son producto de una transformación natural de las hojas para acompañar a las flores, protegerlas y apoyar la función de atraer a los agentes polinizadores por esos los colores tan llamativos ( las hay rojas, naranjas, rosas…)

La verdadera florecilla, blanca y diminuta, está ahí en medio, a la espera de la polinización.

Así que lo que hace tan bonita esta planta trepadora son las brácteas.

El nombre es raro ( no sé por qué no me gusta) pero debo admitir que la buganvilla tiene unas brácteas preciosas…

Dosis I

Todo ha sido tan rápido, fluido y eficaz que no he tenido tiempo de emocionarme…Eso sí, le he dado las gracias al personal sanitario con más efusividad de lo normal .

Ya sentada , en los quince minutos de rigor tras administrar la dosis, he empezado a sentir eso que me habían etiquetado con palabras como “Felicidad”, “Satisfacción”, “Alegría”, “Alivio”…

Son todas esas palabras juntas…

Soy comerciante.

Soy comerciante. Un vendedor ambulante. Llevo una bolsa llena de mi mercancía, colgada al hombro y me muevo por las calles de tu ciudad. De cualquier ciudad… El material que vendo es de primera calidad. Para consumir en el momento preciso, justo en ese instante.

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Ahora soy famoso por lo de la libertad.Sí, hace poco vendí la palabra “libertad” a un partido político. Soy un simple comerciante y mi transacción acaba cuando entrego la palabra. No tengo responsabilidad en su mal uso.

También compro. Cuando a alguien le sobra, le hago una oferta y si nos interesa a los dos, adquiero el producto.

Ahora voy a comprar. Son de dos amantes, que se acarician el rostro y se besan con delicadeza. Se están mirando a los ojos. Les sobran las palabras y estas son de primera: Amor, Cariño, Pasión, Compromiso, Compañía, Viaje, Amistad, Lealtad, Respeto, Gratitud… Las compro todas.

Es una buena inversión y la amortizo con rapidez. Tengo un cliente al que le faltan las palabras. Lo estoy oyendo: “No tengo palabras para agradecer…” Voy para allí con mi mercancía.

Seguro que tengo alguna palabra de calidad para él. Una “Inefable” recién comprada…

Soy comerciante.

Compro y vendo palabras.

¿Tienes alguna que me interese?

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NB : Inefable: Que no puede ser expresado con palabras.

NB2 : Libertad : Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos. (RAE)

#NuevaRealidad (La nevera.)

Tener una “buena nevera” ,como la que zumbaba en casa desde que yo tenía uso de razón,  era una herencia psicológica de mi querida madre. Se obsesionaba en recomendar la nuestra a cualquier persona que le preguntara y, también, si no se lo preguntaban. La veo, como si estuviera aquí, mostrando su cocina primorosa y, al llegar a la nevera, decir “Esta nevera StopTime es la mejor nevera del mundo. Más de veinte años funcionando y no me ha dado ningún problema. Si alguna vez te cambias de nevera, cómprate una StopTime”.  Así que cuando llegó el momento de comprar una buena nevera, decidí honrar a mi madre y comprar una StopTime , por supuesto.

La fábrica había cerrado hacía años, y las únicas neveras StopTime que había en el mercado, eran de segunda mano. Mi madre ya compró la suya en una tienda de productos con tara: “El StopTime no funciona”, rezaba la cartulina con el gran círculo rojo que marcaba el precio y la tara. Pero era tan barata y estaba tan nueva, que mi madre se la llevó a casa y nunca encontró el defecto. “La nevera va perfectamente. Se habrán equivocado… No sé qué será el “Stop-Time- ese” pero, a mí, la nevera me va de fábula”

Mi presupuesto era más bien escaso así que compré una StopTime de Nivel 1 ( era la más barata), con sus dos cajones para fruta y verdura, un cajón para la carne y el pescado y todos los estantes de cristal. La estaba limpiando cuando encontré el manual de instrucciones, justamente en la zona de los huevos. Recuerdo que me sorprendió que el anterior propietario lo hubiese conservado pero no le hice mucho caso. Lo metí en el cajón en el que estaban todos los manuales y garantías de todos los aparatos que tenía en mi  piso y me olvidé de él.

Creí que abriría con poca frecuencia el cajón de los manuales  pero la televisión me hizo un puffff! extraño y se puso de color azul. Un sábado por la noche… Cómo tenía claro que hasta el lunes no podría solucionar la avería, me leí el manual con la esperanza de encontrar una solución que, evidentemente, no encontré. Aburrida , me puse a ordenar los manuales y garantías y me encontré con el de la nevera “StopTime”. Al ponerlo en su lugar, una pequeña hoja plateada, se deslizó de su interior y cayó suavemente en el centro de la mesa. Era una cuartilla de un delicado color plata que contenía un texto caligrafiado. El hecho de ver una nota manuscrita me sonó fuera de lugar en un manual técnico y la leí con curiosidad, sabiendo que sería una nota del antiguo propietario que se había traspapelado.Pero no era una carta de amor, ni una felicitación de navidad, ni un poema. Ponía esto:

StopTime Nivel 1

No permite traslación.

Indicar hora y lugar.

Duración máxima de Nivel 1: Cinco horas.

Yo creo que fue lo del aburrimiento, que era sábado,  no tenía plan  y no me apetecía ver una serie en el iPad. No lo sé, pero, de repente, en vez de leer stoptime cómo mi madre lo había pronunciado toda la vida ( no “taim” , si “time” ), me di cuenta que la nevera se llamaba “ParaTiempo”.  Y algo hizo click en mi cerebro y pensé: Parar, detener…congelar.  Hora y lugar. ¿Y si…?. Duración máxima…

Abrí mi portátil y tecleé el texto de la nota en Google…Tras muchas horas de búsqueda , encontré un foro de nombre “ TimeStoppers”  que me proporcionó la información definitiva :  ¡Mi nevera congelaba el tiempo!

Me reí muchísimo leyendo las historias de ese grupo de fanáticos de la marca StopTime que hasta tenían un grupo en facebook . Era gente con una gran inventiva , que explicaban historias graciosísimas sobre las cosas qué habían hecho al congelar el tiempo en su nevera “StopTime”. Recuerdo que pensé que a mi madre le hubiese encantado…

Al ir a preparar la cena, abrí la nevera y la miré con atención. Nivel 1. Según lo que había leído , era el nivel más básico de congelación de tiempo. No permitía la traslación, o sea, debías moverte tú mismo al lugar dónde se iba a congelar el tiempo. Si tenías una nevera de Nivel 5, no sólo lo congelaba allí dónde tu eligieras sino que, además, te transportaba al escenario en el que ocurría el parón de forma instantánea. La mayoría de los que escribían en el foro, explicaban que lo único que se debía hacer era escribir, el lugar, la fecha y la hora ( solo funcionaba hacia el futuro) en un papelito y dejarlo en la nevera en el compartimento secreto “StopTime”. Al cerrarlo, se activaba la función: congelaría el tiempo en ese momento y lugar y , en mi caso, con nevera Nivel 1, la congelación duraría cinco horas como máximo. Lo mejor de todo era que el Stopper (el propietario de la nevera, o sea yo? ), no se paraba y podía campar a sus anchas por la “zona de congelamiento”. Era genial cómo idea para una novela de ficción

Mientras cenaba, mi mente no dejaba de pensar en esa tontería del StopTime y el grupo de pirados que formaban aquel extraño foro . Pero sobre todo, lo que me acosaba era : ¿Qué situación, momento, lugar, elegiría yo para que se congelara el tiempo?…y curiosear, claro. Me dejé llevar : si se podía hacer eso y de forma tan sencilla ¿Por qué no probarlo?.  Una cuestión era el tiempo : debía ser en el futuro porque no había forma alguna de viajar hacia atrás . Y la otra era que para poder realizar una prueba fiable, el lugar debería ser asequible para mí.

Al día siguiente, iba a asistir a una comida familiar en casa de mi hermano. ¿Por qué no hacer la prueba allí? Valoré que si ponía mi papelito en el StopTime y no ocurría nada, nadie se iba a enterar y …si ocurría…

La hora que tarda en activarse pasó volando y cuando acabó, me encontraba sentada al lado de mi hermano en la mesa. Él se había quedado con media palabra en la boca… Al cumplirse el tiempo programado para el congelamiento, la conversación siguió fluyendo con normalidad . Se restituyó la secuencia temporal cómo si no hubiese pasado nada. Yo estaba muda de la emoción. ¡Joder! Me había paseado a mis anchas por la casa. Había cotilleado los cajones de la mesilla de noche de mi cuñada.Me situé en frente de todos los miembros de la familia haciendo muecas y gritándoles. Nada. Estaban todos…congelados.

El descubrimiento extraordinario del funcionamiento del StopTime, me había dejado conmocionada y muy cansada. A partir del momento en que me di cuenta de lo que podía hacer con la nevera, no dejé de pensar en todo lo que podía hacer con la nevera.Me inscribí en el foro de Sttopers y rescaté las experiencias de otros. No hice caso al mensaje en rojo que ponía ADVERTENCIA: PARA LOS USUARIOS DE STOPTIME y me dediqué a congelar el tiempo a diestro y siniestro.

Me he convertido en una ladrona: he parado el tiempo en Bancos y Cajas, en Armani, en Apple , en cualquier lugar del que quisiera algo.  Mi mini piso está a rebosar de cosas preciosas. He visitado museos sin nadie que me molestara . He fisgoneado en mi expediente de Recursos Humanos en el trabajo, he robado y copiado las preguntas de mi examen para las oposiciones, he espiado en empresas de la competencia…He hecho esas cosas y muchas más pero, ayer,  leí el mensaje de ADVERTENCIA del foro  y comprendí qué es lo que me está pasando.

Es terrible y ya no hay marcha atrás .El tiempo se congela pero los Stoppers, no sólo seguimos en el eje temporal si no que, además, vamos acelerados. Mi tiempo congelado tiene una proporción entre tiempo consumido y horas.  Una hora en acción cuando todo se para, equivale a unos seis meses de tiempo real. Humano.

Si hago la cuenta de la vieja -¡Qué ironía!-, me sale que me he sumado unos veinte años de tiempo normal. Tengo veinticinco pero aparento el doble…

El cansancio,  las canas, esas arrugas que no deberían estar ahí a los veinticinco años…La mirada extraña de los que me conocen que no me reconocen en esta mujer…mayor.

Y no puedo parar de congelar… Es superior a mí. La nevera me posee…

La única solución es deshacerme de ella.

neveras6

Regalo nevera StopTime de Nivel 1.

En perfecto estado.

Urgente ( por mudanza)

#Nueva realidad ( relato raro.)

Hoy, relato raro.  I am sorry.

(…)

Este trabajo está acabando conmigo. Me crea muchas dudas de esas que llaman “existenciales” pero… necesito el dinero.

Paso ocho horas laborables en una planta de reciclaje. Soy el encargado de la recepción y la clasificación.

Según las directrices de la planta, se deben fomentar acciones sostenibles para reducir los residuos en Europa así que , desde que se está publicitando nuestro trabajo, hay más concienciación y más reciclaje…

Llega el camión de las siete de la mañana. Lo oigo y…los oigo . Hay algunos que murmuran, otros que se quejan, otros que gritan y otros que ya llegan  amordazados y atados para que no puedan atacar al personal de planta. Hay algunos que tienen posibilidad de ser reciclados y enviados a su mismo entorno socio-familiar pero,  los más tóxicos, acabarán en la planta incineradora.

Vamos sacando a los seres humanos, de uno en uno.  Hoy, el material es especialmente peligroso.  El más difícil de reciclar… Son los que han dejado en los contenedores de reciclaje de “Psicópatas”.

A la que pueda, me cambio de trabajo…

psicopatas

#NuevaRealidad ( El vaso y Nessie)

  1. El vaso

La famosa teoría del vaso (medio lleno, medio vacío) nos permite ejemplificar la personalidad en su polo optimista y en su polo pesimista.  Estas interpretaciones campan a sus anchas , sujetas a todas esas subjetividades hasta que llega una visión objetiva, empírica e irrefutable que convierte , la simple observación de la realidad en una muestra de optimismo llevado a su grado máximo.

Y si no es optimismo, es un argumento sencillo que encima, es verdad.  La Teoría del vaso medio lleno y medio vacío, se desmonta totalmente.

Ahí va: El vaso siempre está lleno.

2-. Nessie

Va de leyendas. ¿Quién no conoce a Nessie, el extraño habitante del Lago Ness? Muy famoso. Uno de los mejores monstruos del planeta. Son tantos los testimonios de avistamientos que siguen habiendo científicos que organizan expediciones para buscar al animal…que sea. Se ha dicho que Nessie es una especie de foca, aunque las dimensiones no concuerdan. También se ha especulado con la posibilidad de que fuera una anguila gigante, una enorme nutria, una orca, un calderón, un pez gigante o incluso un anfibio ictiófago del periodo carbonífero .Pero la opción más atractiva para el público parece ser la del plesiosauro. Me sabe mal destrozar ilusiones (es como magnético pensar que podría ser verdad) pero debo confirmar en este post que el Monstruo del Lago Ness, no existe.

Tengo pruebas.

Lo siento.

#NuevaRealidad (Lista de ilusiones.)

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La palabra “ilusión” es preciosa. Es melódica y encierra algo bello, por lo menos a priori.

Ilusión.  Estar ilusionado/a. Tener ilusiones.

Preciosas palabras que transmiten proyectos, esperanza, optimismo. Todos sabemos lo que es “tener ilusión” y, por desgracia, lo que significa“no tenerla”… Es curioso que nos refiramos a algo tan espiritual con un matiz tan material, tan de objeto. Una cosa que se tiene. ¿Qué forma, peso, longitud tiene mi ilusión, me pregunto?

Esta acepción positiva de la palabra, sólo existe en el idioma español. En el resto de lenguas, la ilusión es una distorsión. O un engaño. O una quimera. (latín “illusio”, “illusorius”, término proveniente de “illudere”, que puede traducirse como “burlar”).

Y es que ilusiones, hay muchas. Y de muchos tipos.

Hay la ilusión lunar.

enorme-luna

Se llama ilusión lunar al fenómeno por el que la Luna (y también el Sol), dependiendo de si su posición está cercana al cenit o del horizonte, parece de distinto tamaño.

Está la ilusión semántica.

¿Cuántos animales de cada clase se llevó consigo Moisés en el arca?

Aproximadamente, la mitad de la gente responde que dos, incluso después de releer la frase y saber  que el constructor del arca bíblica no fue Moisés sino Noé. ¿Por qué entonces pasamos por alto una palabra tan fundamental para el sentido de la frase como es Moisés?En condiciones de sobrecarga cognitiva, se produce un reconocimiento “en bloque” del lenguaje, lo que da lugar a este tipo de ilusiones semánticas… Otra.

Después de un accidente aéreo, ¿dónde deberían ser enterrados los supervivientes?

La mayoría, considera las posibilidades de enterramiento sin darse cuenta de que no se está hablando de los muertos sino de los supervivientes.

ilusion

La ilusión (Gypsophila Muralis) , en formato planta, es una especie en peligro de extinción.Llegó a Finlandia en la antigüedad…

Y, también, las conocidas ilusiones ópticas en las que percibimos , erróneamente un estímulo visual.

Llamadme ilusa, pero la ilusión que más me gusta es la que , en nuestro idioma, otorga ese sentido positivo a la vida. Es una buena cosa esto de la ilusión: cada uno tiene la suya o las suyas , con diferentes formatos y todas tienen su peso y su importancia. Y lo mejor, hecha/s a medida : te puede ilusionar la vuelta al mundo en un año sabático, el tener un huerto urbano,  una sencilla sonrisa en el momento adecuado o una vacuna…

No importa qué ilusión es , si te ilusiona…

NB1 : Este post se ha iniciado con una de esas ilusiones ópticas. Una deformación de la realidad.

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Joaquín Salvador Lavado, mi filósofo de cabecera.

Hoy, nos ha dejado Quino, mi filósofo de cabecera.

Gracias por todo, Maestro!

……………..

Si me preguntaras quien es mi filósofo preferido, te diría que Joaquín Salvador Lavado Tejón.Esta es una de sus reflexiones:“¿Pensaron alguna vez que si no fuera por todos, nadie sería nada?”

Es una de las personas que mejor sabe leer la vida y el mundo. Este es otro de sus certeros diagnósticos : “Hay más problemólogos que solucionólogos.” Si miras a tu alrededor, ves que es una de esas verdades profundas…

“Si quisiéramos vender el mundo, nos veríamos en problemas para hacerle una publicidad convincente”

 

De vez en cuando, hay que tomar unas dosis de Joaquín Salvador Lavado Tejón.

Lo puedes hacer a través de sus dibujos pero, hoy, elijo un texto :

 Se debería empezar muriendo y así ese trauma quedaría superado.Luego te despiertas en un Hogar de Ancianos, mejorando cada día.Después te echan de la Residencia porque estás bien y lo primero que haces es cobrar tu pensión.Luego, en tu primer día de trabajo te dan un reloj de oro.Trabajas 40 años hasta que seas bastante joven como para disfrutar del retiro de la vida laboral.Entonces vas de fiesta en fiesta, bebes, practicas el sexo, no tienes problemas graves y te preparas para empezar a estudiar.

Luego empiezas el cole, jugando con tus amigos, sin ningún tipo de obligación, hasta que seas bebé.Y los últimos 9 meses te pasas flotando tranquilo, con calefacción central, roomservice, etc, etc.Y al final…abandonas este mundo en un orgasmo…

 QUINO

Tiene 84 años pero ya es inmortal…

 

 

 

#NuevaRealidad (NaNoWriMo Pandémico.)

Me ha vuelto a pasar. Es una sensación extraña porque , aunque mi memoria funciona correctamente ( o eso creo), a veces leo cosas que he escrito en el pasado y es como que las redescubro. Cómo si yo NO las hubiera escrito…Da un poco de yuyu

Estaba pensando en que se acerca el “NaNoWrimo”, el evento auto motivador para escribir una novela de 50.000 palabras durante el mes de Noviembre.

La única vez que he finalizado este reto fue con “Te voy a llevar al huerto” en el 2012. Con el resto de los intentos , nunca llegué a ese número de palabras, aunque, tener textos del blog, me ayudó mucho para completar la novela del huerto… Así que he vuelto a leer la novelita y, contra todo pronóstico, ( o va a ser que me he vuelto muy egocéntrica) me ha encantado. Una historia de amor muy sencilla con instrucciones precisas de como tener un huerto en casa.  Ese era mi yo -escritor de antes del asesino de “Íncipits” otro intento fallido que no llegó a 50.00 palabras y se quedó en un thriller breve aunque es la historia que más me ha gustado escribir.

Ese NaNoWriMo del 2012, también me ha hecho recordar la feliz época de mi huerto urbano y lo que me divertí con él, hasta que cayó desplomado después del uso intensivo… Esas cajas de tierra preparadas, en versión madera, metálica, media o mini, han causado furor durante el confinamiento y lo entiendo, porque a mí ya me cautivaron pre-pandemia. Cuando todo era normal…

Total: que tengo que ir pensando sobre qué escribir porque, tal y como van las cosas, es posible que sea terapeútico para un posible re-confinamiento…

 

 

 

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