Ejercicio nº 4 : El viejo Santpere.

Viene de : Taller Virtual de Relato

A partir de una noticia, se debe crear un personaje .

Rescatan a un octogenario que buscaba setas en Santa Águeda

Un octogenario que había salido a buscar setas tuvo que ser rescatado ayer por la tarde por los bomberos del Consorcio Provincial después de sentirse agotado en una zona escarpada de las agujas de Santa Águeda, en el término municipal de Benicàssim.

El suceso se produjo alrededor de las 15.15 horas, cuando el teléfono de emergencias del 112 recibió el aviso del anciano que decía que se encontraba por la zona de Miravet en el Desert de les Palmes de Benicàssim y que estaba muy agotado, hasta el punto de que no podía caminar más.

El Consorcio de Bomberos de Castellón movilizó rápidamente una dotación del parque destinado en la Plana Alta con la finalidad de acudir en su auxilio.

A la llegada a la zona, tras indicarles Guardia Civil, los bomberos accedieron con una camilla de rescate de montaña hasta el lugar donde se encontraba, una zona de piedra de muy difícil acceso. Tras confirmar su estado de deshidratación, y que el rescate terrestre era muy complicado, la Unidad de Rescate de Montaña del Consorcio procedió a evacuarlo en helicóptero y fue trasladado hasta el Hospital General.

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El viejo SantPere

Hacerse viejo es una mierda y hacerse viejo bien, es una lotería. No hagáis caso de lo que os dicen. Y los bomberos, peor, que es un cuerpo muy maltratado…Por mucho que os vendan que es un momento vital de serenidad y lleno de sabiduría, la realidad es que la serenidad y la sabiduría no suelen estar sincronizados con la capacidad física y, muchas veces, tampoco con la mental.

Sí, sabes mucho, pero, las rodillas necesitan de prótesis, la sangre de anticoagulantes e insulina y la mayoría de los órganos lo que necesitan son menos años de uso acumulado …

Tiene su leche que, en este momento de mi vida, me tenga que replegar a las órdenes marciales de mi hija. ¡Mi hija! Ella es la que manda. Y sé que lo hace porque me quiere, pero me quiere sin entenderme. ¿Cómo que no puedo ir a buscar setas yo sólo? Además, estoy entrenado. Todo ha sido culpa de estos medicuchos…Y mira que parecía que la cosa iba bien. Ya me extrañaba a mí…

Decían que la operación de la cadera había sido un éxito y, la verdad, podía caminar sin apenas dolor. ¿Qué me habían dicho que no la cargara? Si. Pero ¿Para qué me sirve una cadera nueva si no es para ir al monte? Lo que no entiende mi hija, es que el día que me quiten lo de las setas, me van a matar en vida y, a mí, al Coronel Santpere, no lo mata nadie.  Nadie. ¿Estamos?

Lo que pasa es que ha cambiado el clima y la geografía. Después de los incendios del año pasado, hay menos árboles y la seta requiere de sombra así que debajo de Miravet, no había salido ni una. Por cierto, los compañeros de la Guardia Civil me han dicho que han pillado a los malnacidos que quemaron el bosque. Yo los ataría a los pocos árboles que quedan y los dejaría allí, hasta que se pudran…

Cuando he salido de casa, no he querido coger la mariconera que me ha dejado preparada mi hija con el móvil, agua y unas nueces, porque sabía que en el desvío de Les Palmes, había un riachuelo donde parar y refrescarse. Pero el riachuelo estaba seco. No podía desfallecer, rendirme era la última opción así que he continuado hacia Miravet. Al coronel Santpere no lo para nadie…

A la que he empezado a subir, he encontrado piedras y he notado que la cadera se quedaba rígida .No podía dar ni un paso… Maldito camino.Y ni una maldita seta a la vista.

Estaba muy fatigado y al sentarme en un tronco, he notado un bulto en el bolsillo de mi chaqueta. ¿Qué carajo hace aquí mi teléfono? Si yo lo he dejado en casa, en la mariconera. No me gusta estar controlado…La niña coronela, claro.

He descansado unos minutos y cuando he intentado volver a andar, he sabido que ese era el fin del Coronel Santpere. Lo ha sustituido el viejo Santpere…

He marcado el 112 y aquí estoy, en el Hospital, que, por cierto, no es el Hospital Militar al que deberían haberme llevado. No creo que lo de la cadera tenga arreglo, pero algo se me ocurrirá para subir, de nuevo, a Miravet. El tesón siempre tiene premio. De todas formas, algo bueno ha salido de esto. Cuando habéis llegado con el helicóptero de evacuación, he recordado los buenos tiempos y me he puesto de buen humor. Y mira que es difícil hacer sonreír al Coronel Santpere…

Os lo digo yo.

 

 

 

Hope.

Viene de : Taller Virtual de Relato

Ejercicio nº 3

Tal vez este sea el ejercicio que más me ha costado. Lo he tenido que re-escribir y corregir varias veces. Una de las cosas más importantes que estoy aprendiendo, es la necesidad de realizar esta tarea de revisión exhaustiva. Mi forma de escribir es impetuosa y cuando acabo, acabo. Si algo estoy entendeiendo es que , realmente, nunca se acaba definitivamente.

El ejercicio consiste en escribir un texto a partir de esta premisa : A Óscar lo despiden de su trabajo y con la indeminización decide comprarse un barco e irse a vivir a un pueblo costero. Se debe construir un relato ( y su conflicto) entre el momento del despido y el que empieza a navegar.

HOPE

Óscar había llamado a sus padres, emocionado.  Había estado a bordo de Hope, así había bautizado a su barco, y había salido para ver cómo se sentía navegando.

¡Paco! ¡Ya tiene el barco! Óscar se va a ir. ¿Qué vamos a hacer, por Dios?

Paco hace ya cinco minutos, que ha desconectado del discurso angustiado de su mujer. Lo peor es que sabe que ella tiene razón. Algo le está pasando a Óscar. No sabe qué es.

Hasta hace un año, todo transcurría con normalidad. Había días que Óscar parecía exaltado, hablando de “datos confidenciales” y “catástrofes inminentes” pero como siempre había sido muy activista, no le dieron más importancia. Había trabajado durante diez años en el Departamento de Ingeniería Hidráulica del CSIC y siempre lo habían tenido muy bien considerado hasta que empezaron esos ataques de pánico…

Con la indemnización por su despido, se había comprado un velero.

Paco se sorprendió cuando supo que su hijo había invertido la totalidad de su capital en lo que llamaba Proyecto Hope. Se había obsesionado con el velero, centrándose en todos los detalles:  desde la última tecnología para que la embarcación fuera ligera y resistente y pudiera superar las condiciones extremas del mar hasta el abastecimiento de electricidad gracias a la combinación de las energías solar, hidráulica y eólica. Llenó el barco de comida, ropa y un botiquín completo que incluía material quirúrgico. Les dijo que tenía espacio y provisiones para ocho personas y aunque la familia y los amigos le intentaban convencer de que no se fuera, él hacía todo lo contrario: intentar convencerlos a todos, de que esa era la única salida.

-Oscar se va. Se va. No hemos podido hacer nada. ¡Nada! Me siento impotente… Allí sólo, en el mar… ¿Qué vamos a hacer?

Paco oye murmurar a su mujer, pero se siente confuso y muy acalorado. Una ola de calor invade Europa. Es la más alta registrada en el último siglo. La sensación de ahogo es intensa. Hay muy poca gente por la calle. El gobierno emite comunicados de alerta de forma continuada: No salgan, beban mucha agua. Se prevé que la ola de calor durará una semana y después, todo volverá a la normalidad.  Por un momento, siente envidia de Óscar. Estaría, ahora mismo, surcando las refrescantes aguas del mar.

La despedida había sido dramática. Su hijo continuaba ofuscado y afirmaba que nada volvería a ser normal. Sus palabras se repetían sin cesar en su mente. Había algo que no sabía descifrar. Un chico tan sereno, racional, científico…

– Papá, Mamá, Hacedme caso. Os lo pido con todo mi corazón La contaminación ha alterado las corrientes marinas. El deshielo ha aumentado el nivel del mar a límites inimaginables. Hubiesen hecho falta dos siglos para llegar a este escenario, pero lo hemos conseguido en un tiempo récord. Va a pasar ahora: el mayor caos natural de la historia de la humanidad. Están engañando a la población ante una catástrofe inminente que ya es imparable. En un par de días, el agua anegará buena parte de las playas del Mediterráneo y se teme que muchas poblaciones costeras desaparecerán bajo el mar. Todos vosotros despareceréis bajo el mar. ¡Todos! Mamá, Papá. Por favor. Por favor. Confiad en mí.

Deja de pensar en todo aquello cuando unas extrañas sirenas invaden la ciudad. Enciende la televisión: en todas las cadenas lanzan el mismo mensaje de emergencia: Una gran pared de masa marina, avanza hacia nuestras costas. Rogamos a todos los ciudadanos que se agrupen en los edificios más altos y cercanos.

Paco mira hacia la ventana y ve como el mar avanzaba hacia él. En lo alto de uno de los picos que forman las olas, le paree ver una mancha blanca que se desliza con habilidad.

Cierra los ojos y desea que sea Hope.

 

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El Asimétrico Supremo.

Viene de : Taller Virtual de Relato

A partir de una frase, continuar el relato.

«1. Durante el tiempo que viví junto a mi madre nunca se me ocurrió que acomodar mis genitales en su presencia pudiera tener una repercusión mayor».

Siempre me reprendía por aquel gesto que consideraba indecente, aunque ella era conocedora del motivo. Nací con una asimetría testicular que se fue haciendo más evidente con mi desarrollo físico. Los médicos que visité confirmaron que era un problema anatómico y que no presentaba ninguna patología, pero el volumen del testículo izquierdo fue aumentando a un ritmo exponencial y hubo un momento que, por su tamaño, requería del constante gesto de acomodo.

Cuando mi madre enviudó, también perdió su fe cristiana. El sacrificio había sido demasiado grande en relación con lo que su Dios le aportaba. Empezó a transitar por otras iglesias y otros credos. Probó con Evangelistas, Testigos de Jehová, Budistas y diversas sectas y, entonces, conoció a la congregación de Los Asimétricos.

Era un grupo que promulgaba la paz y el amor en busca de su líder, El Asimétrico Supremo. Sus miembros eran personas de todo tipo y condición, aunque abundaban los que presentaban alguna asimetría. Mi madre se sintió querida en aquel grupo de almas que le ofrecían compañía y profundizó en sus creencias. Cuando leyó El Libro Asimétrico en las jornadas de iniciación, descubrió que líder que esperaban, era un hombre con el testículo izquierdo muy desarrollado. Las ilustraciones que acompañaban el texto la convencieron de que esa persona era su propio hijo. Desde la muerte de mi padre, no la había visto así. Estaba tan feliz que no pude negarle asistir a aquel acto jubiloso en el que exhibí mis genitales entre aplausos y desmayos nerviosos. A ella la proclamaron La Madre y yo asumí mis funciones como líder.

Soy El Asimétrico Supremo.

 

 

 

 

Taller virtual de relato.

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 Después de una investigación de los cursos y talleres virtuales que hay en la red,  elegí la propuesta de Hotel Kafka.

 

“Hotel Kafka es un espacio inclasificable en el que día a día se dan cita todo tipo de creadores que comparten sus inquietudes artísticas. Es un lugar en el que nadie vuelve a ser el que era antes de cruzar su puerta y en el que todo es una excusa para que cada huésped saque el máximo partido a su talento.”

Lo de “inclasificable” me convenció y me apunté al “Taller virtual de relato” para utilizarlo como : 1) terapia anti-todo-lo-tóxico y 2) despertador de mi afición por el relato que estaba en modo “siesta larga “.

Como terapia, me funciona de distractor cerebral. Hace el papel de la meditación o de los paseos por la playa: me lleva a un lugar dónde mi cerebro juega y se divierte. Cuando Ángela me propone un ejercicio, mi mente revolotea por ahí en muchos momentos del día. Después, tengo que escribirlo, leerlo, releerlo, corregir, repensarlo y toda mi energía se concentra, en plan oasis…

No quiero que suene a excusa (sobre todo si mi profe me lee) pero preveía que iba a ser una buena época para dedicarme a esto del Relato Breve, pero por esos imprevistos que te va regalando la vida, son unas semanas en las que mi tiempo es escaso. Aun así, el taller ha conseguido engancharme y, sobre todo, ha reactivado mis ganas de aprender a escribir bien, que buena falta me hace. El material de estudio, los ejemplos y los comentarios a los textos de Ángela, me están haciendo revisar mi forma de escribir y… ¡me lo estoy pasando genial!

 

 

El momento oportuno.

¿Cuántas veces hemos buscado el momento oportuno?

En primer lugar, el “momento”: Porción de tiempo muy breve.

Y el adjetivo, su cualidad, “oportuno”: Que sucede o se realiza en unas circunstancias o un momento buenos para producir el efecto deseado.

O sea, en una porción de tiempo muy breve sucederá algo bueno que producirá un efecto X que ya hemos previsto y que queremos que sea ese. A nadie se le escapa que disponemos de un lapso temporal demasiado pequeño para tener el tiempo y espacio necesarios para decidir si es o no oportuno lo que sea que vamos a hacer o decir. Es por eso que los “momentos oportunos” escasean. Es más, corren por ahí muchos momentos que creemos oportunos y se convierten en momentos a secas porque no producen el efecto deseado o lo que es peor, producen el efecto contrario al deseado…

Lo que escasea, se encarece. Lo que escasea, se desea más.

Y así me encontraba yo, buscando de forma desesperada el momento oportuno.

momentos 1

Cuando abrí la puerta y me encontré con el anciano con una maleta, me sorprendí. Esperaba un vendedor de momentos oportunos más ejecutivo. No sé. Con traje y corbata…

El hombre me habló deprisa: Sólo tengo un momento para Ud. Ya sabe, el tiempo es muy caro. Le hice pasar al salón. Se sentó en el sofá y apoyó con mucha delicadeza la vieja maleta de madera en la mesita de centro. La abrió con cuidado y pude ver que contenía unos frascos de cristal repletos de algo líquido, de muchos colores diferentes.

Con una voz serena, me explicó que cada frasco contenía un momento oportuno y que eran los únicos que le quedaban. Los momentos oportunos tenían que reposar un mínimo dos años en bodega y sólo se podían recolectar en las noches de luna llena que coincidieran con el equinoccio de la estación… La complicación hacia que la serie de momentos disponibles tuviera unos precios elevados. Muy elevados.

Ahora mismo le puedo ofrecer el momento oportuno para pedir una hipoteca, para cambiar de trabajo, para un divorcio o separación, para formar una familia, para decir que sí, para decir que no y para morir.

momentos 2

En esa lista estaba el que yo quería. El que necesitaba. ¿Cuál sería? ¿El azul? ¿El rosa?

 -Sólo yo se lo puedo administrar en la dosis correcta. – Continuo el anciano– Una equivocación en el gramaje lo convertiría en un “momento letal”. Emitió una risita que se me antojo siniestra, pero…lo quería.  Quería mi momento oportuno para…

El hombre se desvaneció. Mis reflejos no fueron lo suficientemente rápidos y la cabeza del anciano impactó contra la maleta. Los frascos salieron disparados y se estrellaron contra el suelo, fragmentándose y dejando perder los momentos que contenían.

Me acerqué y lo toqué con un dedo. Con cuidado de no moverlo. Nada.

Le grité. Después, me atreví a zarandearlo. Finalmente, le tomé el pulso mientras llamaba a Emergencias.

Nada.

Me he quedado sin mi momento oportuno…

Defunción por causas naturales, dijeron.

 

Una historia en la que no pasa nada…

trigo2

 

 

Me siento en una vieja silla de madera, delante de la ventana. Mi vista se relaja: un campo de trigo y un cielo azul…Bellísimo pero muy aburrido… No pasa nada…

O poco… El viento mece el trigo. Los pajaritos revolotean, graciosamente ( lo admito) y picotean las espigas…Hay nubes…

Sólo veo dos. Dos nubes. Es curioso, parece que quieren acercarse la una a la otra.

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Se levanta una brisa ligera que, poco a poco, será Tramontana. El viento hace de alcahueta y las nubes se unen…El amor…

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Dejo de mirar las nubes. Hay un gran pájaro que vuela en círculos. A su alrededor, están los pajaritos del trigo. Y abajo, comiendo tranquilamente. Sube, sube y sube…Después, inicia un descenso, también dibujando círculos. De repente, inclina el cuerpo y desciende en picado a una velocidad vertiginosa. Se sumerge en el campo de trigo durante un instante y emerge con alguien más. Me sobresalta pensar que es uno de los pajaritos. Prefiero ratón de montaña. Vuelve a ascender…

pajarito

Me deja mal cuerpo tanta naturaleza en estado puro . Será sabia pero también es cruel. Vuelvo a mirar hacia las nubes amantes….Se han separado. No sé si fue la presión dela convivencia, el miedo al compromiso o este viento que las agita a su voluntad pero… se han escindido. Una, por eso, con más nube que la otra.

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El siseo del trigo , el canto de los pájaros… Un ruido atronador. Una estela simétrica. Ahora, aparece un intruso en el cielo.

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A la izquierda, veo un grupo de nubes singles que se desplazan rápidamente…Deben tener prisa …

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He reducido el mundo a mi jardín y ahora veo la inmensidad de todo lo que existe.

José Ortega y Gasset

NB : No me quiero dejar esta en el tintero…También pasó por allí.

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Viva el ASCII ; – )

 

El otro día, un amigo me preguntó por qué dejaba espacios entre los “emoticonos”. Ya sabéis que si no los dejas, la combinación de punto-coma/guión/paréntesis ( ; – ) ) se convierte en un smiley tal que esto:

 

Los dos símbolos expresan una emoción ( la misma, es cierto) que enriquece el texto, dotándolo de intencionalidad. Si lo pensáis, el concepto , en sí mismo, habla  de nuestra incapacidad para expresar emociones utilizando las palabras ya que en según que ocasiones, sin el emoticono, el significado “objetivo” del texto puede variar sustancialmente.

Pueden evitar un malentendido, por ejemplo. No es lo mismo escribir : Tonto,  que escribir Tonto ;-).

Justamente fue por una interpretación literal de un mail que pretendía ser irónico en un foro de la Universidad de Carnegie Mellon ( Pittsburg, USA), por lo que que el investigador Scott Fahlman creó está combinación de carácteres ASCII para expresar cuando algo iba en broma : – ) o en serio : – (   . El segundo símbolo, más tarde se utilizó para expresar enfado o disgusto.  Este fue el origen de su utilización en la red .

Con el tiempo se fueran sofisticando y haciéndose más numerosos. Incluso hay una división en dos “escuelas” : el emoticono occidental ( el del Fahlman) que es para leer inclinado a la izquierda ; – ) y el emoticono oriental o kaomoji, no requiere de esta “inclinación” ya que se leen en horizontal ^_^   `_^

Pasados los años y con el auge de las mensajerías instantáneas, estos emoticonos evolucionaron hasta los formatos que hoy inundan nuestros textos en todos nuestros dispositivos…

Yo , muchas veces, no los utilizo y dejo el espacio de forma totalmente consciente como un tributo a la creatividad del que con tres cositas de nada ha podido traducir la alegría, el disgusto,el coqueteo…Si lo intentamos expresar con palabras, entenderemos la grandeza de esta pequeñez tipográfica.

Me fascina el hecho de que la combinación de signos de puntuación , pueda ser un signo universal ( lo entendemos todos) que expresa una emoción.

Dos puntos, un guión , un paréntesis y te estoy diciendo que estoy contenta, que sonrío. Una maravilla.

Así que permitidme que reivindique el emoticono en ASCII … ; – )

N.B : La ilustración inicial de este post es de la revista satírica Puck , publicación americana ( 1871-1918) que en 1881 , publicó “Typographical  Art”. Se creía que esta era la primera aparición escrita de los emoticonos pero se encontró una cara-guiño, en un texto de un discurso del Presidente Lincoln , en 1862.

 

 

 

 

 

Receta de la tristeza al asalto.

La tristeza acostumbra a “asaltar”. Todos sabemos que en algún momento de la vida, se producirá ese asalto…La tristeza está adherida, como una segunda piel , a muchas situaciones vitales.

Pero hay otra, la de un día cualquiera. La del Patapam. La de no- sé-porqué ( o sí-lo-sé-pero-ahora-no-toca) .Esa tristeza, es especialista en “asaltar” :

  1. tr. Acometer impetuosamente una plaza o fortaleza para entrar en ella escalando las defensas.
  2. tr. Acometer repentinamente y por sorpresa.

Para prevenir un asalto, hemos de poner barreras. Hay que cerrar bien puertas y ventanas, poner rejas y alarmas. Si aun así, la tristeza consigue ejecutar el asalto, lo único que podemos hacer es…defendernos.

Como es muy impetuosa, hay que buscar armas efectivas que la obliguen a dejar de escalar nuestras murallas para hacerse con el castillo. Cada uno tiene su arma y mi arma es una cuchara de madera de boj, una sartén y unas cuantas verduritas. Y música ( en un volumen políticamente incorrecto, advierto.)

cuchara

Para combatir el asalto, salteo… Pocho una cebolla, sofrío unas zanahorias y un calabacín, cortaditos en juliana. Después, unos champiñones troceados… Salteo y salteo durante el asalto…Sal y pimienta blanca ( la negra no le va). Recién molida, como la tristeza.

Voy haciendo las verduritas y las reservo mientras en una olla con sal, cuezo una deliciosa pasta italiana ( Rummo, fantástica pasta). La vigilo , no vaya a escaparse.

En un mortero , la esencia mediterránea : un ajito y perejil y un chorrito mínimo (sólo para que se deslice) de aceite de oliva virgen extra… Esperan su momento… Cada golpe de mazo es una bofetada a la tristeza asaltante.

Cuando quedan unos minutos ( tres como mínimo), todas las verduritas a la sartén. Unas tiritas de jamón de jabugo las acompañan. Toma cerdo, tristeza! Y, a veces, también unos piñones. Más munición contra el asalto…

La picadita de ajo se une a la fiesta y sólo con ese aceite ( que si no queda blando y oleoso) y, venga, a hacer saltar la zanahoria, la cebolla, el calabacín…Que se fusionen con el ajo y perejil, que se mezclen con el jamoncito y entre ellas. ¿Tristeza a mí? Mira que jolgorio que hay en esta sartén.

El aviso sonoro del horno, me informa que ya han pasado 9 minutos desde que la pasta empezó a hervir. No a borbotones, no. De manera constante que es como le gusta a esta pasta italiana.

pasta

Es el momento de escurrir. . Me guardo un poco de esa agua redentora (apenas una taza de café). La tristeza se va escapando por el desagüe. Este asalto lo gano yo. Seguro.

Llega el momento definitivo. Es ahora o nunca. Vuelco la pasta en la sartén y empiezo a remover, con mi cuchara de madera de boj. Esa tacita de agua se incorpora a mi asalto final y le da suavidad al conjunto.

Sigo removiendo de forma constante y suave apenas unos minutos… Salgo a mi pequeño y querido huerto y corto unas hojas de rúcula. Acaricio la albahaca con la mano y el aroma se expande…Hoy no. A esta tristeza le pega más el olor áspero y potente de esta hierba invasora.

Sirvo en los platos mi pasta con verduritas ( anti tristeza). Los decoro con las hojas de rúculay unas muescas de parmeggiano, sólo para dar el toque.

Mi plato es precioso y suculento.

Mi tristeza, también…

Limpio la cuchara y la dejo con los otros cachivaches de la cocina..

Sé que este asalto , lo he ganado yo.

 

 

NB : Añado un párrafo del Tratado de culinaria para mujeres tristes del escritor colombiano H é c t o r  A b a d  F a c i o l i n c e. Un libro muy especial y…diferente. Altamente recomendable.

Mi fórmula es confusa. He hallado que en mi arte pocas reglas se cumplen. Desconfía de mí, no cocines mis pócimas si te asalta la sombra de una duda. Pero lee este intento falaz de hechicería: el conjuro, sí sirve, no es más que su sonido: lo que cura es el aire que exhalan las palabras.

HÉCTOR ABAD FACIOLINCE

Fuga.

Ha pasado mucho tiempo planeando su fuga.

Ha destinado muchas horas de sol.

Ha consumido mucha energía.

Ha sufrido: la han retorcido, la han fumigado, la han atado a la reja.

Nunca se ha dado por vencida.

fuga

Ha esperado el día y ha recibido el golpe del viento.

Se ha desatado de la reja, se ha estirado hacia abajo.

Lejos.

fuga2

Ha culminado su fuga.

…pero en su libertad ha descubierto que , dónde antes había hierba , flores y tierra , ahora sólo hay hormigón…