Entra.

Esto es de mi época de RotuTerapia. Estaba poseída por los rotuladores…

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(I)

Te camela con lo de la Terapia de Color. Te dice que esos rotuladores son inofensivos…Que te transportaran…

-Pinta, pinta. Colorea,…Dibuja lo que tú quieras…-Lo va repitiendo, de forma pausada con esa voz profunda que te induce a pintar, a colorear, a dibujar …-Pinta, pinta…

Te relajas.

Y dibujas. Y te sale un laberinto, lleno de círculos concéntricos…Y, ella, sigue repitiendo-Pinta, colorea…

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Y llega el momento y te transporta. Estás enfrascado. Sacando la lengua en un gesto de máxima concentración, con los codos apoyados en la mesa, la mano firme y el rotulador, húmedo, empapándolo todo de color.

Pinta, colorea,…Entra.-dice la extraña terapeuta -…entra.

¿Entra?

El cambio en el mantra te saca de tu ensimismamiento. ¿No era “Pinta, Colorea”?¿Por qué ha dicho “Entra”?…

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(II)

Todo es de un extraño color verde.

Hay pequeñas franjas de un color morado oscuro que me llevan hacia unos círculos concéntricos de muchos tonos. Me giro a la izquierda y veo más de esas franjas y de esos círculosy más allá, un desierto blanco. Me giro a la derecha y… lo mismo…

¿Dónde estoy?

Camino unos pasos, y me acerco a uno de los bordes. ¿Borde?

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A lo lejos, me parece divisar una indicación. Esto, debe ser un sueño. – reflexiono-Estaba yo, dibujando y pintando y me habré dormido y…¿Qué es eso?

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Entonces, reconozco los colores y las formas. “Pinta, colorea, dibuja lo que quieras”.

Estoy en mi cuadro…Quiero salir. Lo recorro , de arriba a abajo. Me paseo por todos los círculos. Sigo las franjas moradas. Me cuelgo del borde. Nada.

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Alzo la vista y la veo sonreír. No es terapeuta. Es una bruja … Una bruja mala y me ha encerrado en este cuadro. Noto que me mueve, me desplazo a trompicones de un lado a otro hasta que me vuelve a colocar en posición vertical. Entonces, me atrevo a mirar a mi alrededor. Veo los otros cuadros y… a los otros prisioneros. Un chico, sentado a la orilla de un río en un encantador paisaje campestre; una mujer en la puerta de una casa muy bonita, al lado de un árbol lleno de manzanas ;una joven sentada en una nube, en un cielo de un azul precioso…

La bruja,  se ríe.

Me pregunto por qué no presté más atención en mis clases de dibujo…Estoy encerrada , en una red de círculo concéntricos …

Además, este color verde que elegí, me empieza a molestar…

“Quality Time en tonos ocres con trazas azul grisáceo y muy buen rollo”

Este cuadro es un encargo. Hacía tiempo que no pintaba o lo que sea que yo hago, pero este fin de semana, me lo he pasado en grande, manchándome las manos de pintura…

 

El proceso siempre ha sido terapéutico para mí, mucho más importante que el resultado y, en este caso, el proceso ha sido al aire libre y con buena música en mis oídos.

Al cuadro, lo voy a llamar “Quality Time en tonos ocres con trazas azul grisáceo y muy buen rollo”

 

Redondo.

Otro cuadro “reciclado”. Un fondo de arena y pintura de relieve ex verde que, ahora, es una base blanco-pizarra.

Tenía dos letras “o”, rojas,  de un logotipo en Porex que ya no era utilizable, pero yo lo vi reciclable. No sé por qué, apareció en mi mente, de negro y en medio de mi base blanca.

“Me ha salido redondo” es el título que le he puesto.

Otro Marie Kondo Art.

Después de ordenar, limpiar y tirar pinturas secas y pinceles rígidos, me ha quedado un bastidor, pintado de un imposible color dorado, con unas piedras decorativas en un burdeos también muy impactante pero el fondo tenía superficies rugosas de cuando me dio por experimentar con la arena…

Sólo me quedaban restos de pintura de pizarra en blanco roto, azul y gris piedra. Y, en la caja de “cosas para pegar” había una cuerda de esparto negra.

Así que, reciclando con los restos de otras batallas pictóricas (que suelo perder), ha aparecido “Línea de la vida”, aunque la línea la conforme una tira de cuerda…

NB : El primer Marie Kondo Art

Banksy, again.

Lo ha vuelto a hacer. Ha pintado un mural en Venecia pro-refugiados, ha montado un tenderete ilegal de sus cuadros en los que denuncia el turismo contaminante de los cruceros y se dice, que se ha fotografiado (de incógnito) in situ. Parece ser que es este señor que se oculta tras el periódico…

Recuerdo su mural sobre Steve Jobs. ‘El hijo de un inmigrante de Siria’. Como algo totalmente inusual, ese Banksy –que-nadie-sabe-quién-es emitió un comunicado oficial : “Apple es la compañía más rentable del mundo y paga 7,000 millones de dólares en impuestos y solo existe porque ellos permitieron entrar a un joven proveniente de Homs”.

Banksy me fascina…

Más de Banksy en este blog :

Banksy, no lo hagas.

Ese Banksy ( que-nadie-sabe-quién-es) en Calais.

¿Dónde estás, Banksy?

¿Es o no es un Banksy?

 

Marie Kondo Art

 

 

 

Esto es el resultado de una conjunción de tres factores:

1) Día de sol y tranquilidad. Perfecto para terapia antiestrés.

2) Lienzo para reciclar que ya había pintado con fondo de pintura de tiza de color blanco roto.

3) “Restos” del proceso Marie Kondo que llevé a cabo hace un mes.

Estos “restos” son cuentas de pulseras y collares, botones y cualquier cosa susceptible de ser pegada en un cuadro que fui recogiendo en una cajita cuando me dediqué a ordenar todos los cajones de mi casa en un episodio Kondo muy intenso.

 

 

 

Cucharada.

Elegí un lienzo de 60x60cm para reciclar. Cuadradito y no muy grande. Creo que lo pinté en las navidades del 2012. Se titulaba Happy Nadal y le pegué dos cucharas de madera y unos galets

Tras pasar por mi mesa de trabajo, se ha convertido en un fondo de camuflaje  a base de mezclar colores y pasar el rodillo. He conseguido eliminar el rastro rojo a la vista aunque sigue estando ahí debajo.Si lo descubren dentro de varios siglos y lo examinan, se van a volver locos

He encontrado una cuchara de madera y unas estrellas de unas manualidades infantiles y me ha salido esta “Cucharada”.

En realidad, quería titularlo “He vuelto” aunque también podría llamarse “Me lo he pasado en grande”.  ; – )

Pero es, definitivamente: “Cucharada”.

El delantal.

Tengo unas estanterías llenas de pinturas, aerosoles, barnices, pinceles, cajas con “cosas-para-pegar” y bastidores o lienzos usados… Son cuadros de otras épocas, anticuados,  en los que algo salió mal o me cansé de verlos…Están allí, esperando una segunda oportunidad… Y llevan años esperando…

Justamente, estas últimas semanas, ha habido varias personas que me han preguntado: ¿Ya no pintas?  La respuesta me ha dejado un poco inquieta: ¿Ya no pinto?

Siempre he sido una mala alumna de arte y nunca, había deseado pintar. Es más: todo lo referente a las artes plásticas me salía francamente mal. No sé cómo llegué a comprarme el caballete (que nunca utilizo, por cierto) ni el primer bastidor. Sí que recuerdo la risa de mi padre cuando vio mi primera obra que fue un verdadero churro pero, en su ejecución, descubrí lo agradable que era estar al sol, con las pinturas, el lienzo en blanco, la música…

Las flores que pintaba no parecían flores, ni los paisajes, paisajes…Ante mi nefasta progresión en todo lo referente al realismo, me pasé al arte abstracto. Era lo único en lo que podía evolucionar.  Descubría las texturas, las pinturas de relieve, el látex, la arena para manualidades,  los rodillos, las cucharas de madera y…una sensación de “todo vale”. No importaba que no tuviera ni idea. Pero, lo mejor, es que esos momentos de abstracción, con las manos manchadas de pintura, se convirtieron en una gran terapia anti-estrés. De equilibrio. Casi sanadora… Lo olvidé… Todo eso quedó agazapado, en algún lugar, entre esas estanterías llenas de pinturas.

Hace tiempo que quería ordenar ese rincón y ver el estado de las pinturas (algunas parecen bloques de cemento) así que me puse a ello. Fui seleccionando las pinturas y pinceles viables hasta que se produjo el corto-circuito y el ¿Por qué ya no pinto? se me activó en el córtex prefrontal con toda su intensidad.

Yo creo que mi viejo delantal de pintar fue el detonante.

Así que, bajo este sol primaveral, desplegué todo lo necesario para la acción pictórica. Y, sin quererlo, volví a aplicarme una dosis de Arte Terapia…

To be continued.

En 3D.

Del pintor holandés, Leon Keer, una muestra de sus “Calles en 3D”.

Una ilusión óptica tan perfecta que te hace dudar si es ilusión o realidad.

Es uno de los pioneros del arte callejero anamórfico .

¿De verdad, no es de verdad?

 

El trabajo de Leon Keer, aquí.

Historia del cuadro triste (II)

El cuadro triste aparece al mezclar varias cosas: 1) Administración de una dosis de arte-terapia  al aire libre (que me apetecía mucho), 2) una pulsera rota y 3) un sofá camaleónico.

En realidad, la cronología-de-la-creación es otra: 1) se me rompe una pulsera que lleva conmigo muchos años. Es de bisutería y su valor es emocional.  Quiero conservar esas cuentas de cristal… Pienso en ello, mientras recojo las piezas, diseminadas por el sofá. Puto sofá…

2) Me pasé un buen rato, escogiendo la tapicería en la tienda. La miré bajo los focos, bajo la luz exterior, en penumbra… Hubiese jurado que era un tono “tierra” pero cuando llegó a mi hogar lo vi… gris. Gris plomo. Me disgusté. Hablé con la tienda. Comprobé que era el color que elegí. Sí, lo era.  Con la luz del atardecer, se convirtió en un suave color tierra. Pasó lo mismo bajo la luz de los focos led. Y volvió a cambiar a gris, por la mañana… Así que necesitaba un “algo” que conectara la decoración con el sofá camaleónico gris-tierra…

Hasta aquí, los elementos. 3) El desenlace final se produce al ordenar el trastero y descubrir un lienzo hecho polvo que se podía reciclar. También vi un spray de pintura de pizarra…  Al salir del trastero , observé que hacía un día espléndido y, además, tenía la zona de trastear –con-la-pintura, libre y sólo para mí.

Y pasó que todo se conectó entre sí de una forma fluida :  bastidor, pintura, cuentas de cristal, pegamento, sol…Me puse los cascos y… No hay semiótica para explicarlo…

Disfruté enormemente… ; – )