La luz…

La luz me orienta. Sé, gracias a ella, dónde está mi arriba y mi abajo.

Mi Norte y mi Sur. Me dice hacia dónde debo dirigirme y si es de día o de noche.

Es muy importante para sobrevivir en un mundo de depredadores… Pero, esta vez, la luz era una trampa…

Estoy inmóvil, creo que en una pared blanca.

De cara a la pared…

Siento que son mis últimos instantes… Un animal, monstruoso y enorme, se acerca. Ese ser repugnante es el responsable de que la luz estuviera dónde no debiera estar y que la luz, no fuera la que debía ser.

Me ha quemado. Me ha cegado.

El depredador se acerca…

 

NB : Mañana, “El depredador.”

El elefante entero, por favor.

“Seis hindúes sabios, inclinados al estudio, quisieron saber qué era un elefante. Como eran ciegos, decidieron hacerlo mediante el tacto. El primero en llegar junto al elefante, chocó contra su ancho y duro lomo y dijo: «Ya veo, es como una pared». El segundo, palpando el colmillo, gritó: «Esto es tan agudo, redondo y liso que el elefante es como una lanza». El tercero tocó la trompa retorcida y gritó: «¡Dios me libre! El elefante es como una serpiente». El cuarto extendió su mano hasta la rodilla, palpó en torno y dijo: «Está claro, el elefante, es como un árbol». El quinto, que casualmente tocó una oreja, exclamó: «Aún el más ciego de los hombres se daría cuenta de que el elefante es como un abanico». El sexto, quien tocó la oscilante cola acotó: «El elefante es muy parecido a una soga». Y así, los sabios discutían largo y tendido, cada uno excesivamente terco y violento en su propia opinión y, aunque parcialmente en lo cierto, estaban todos equivocados.”

“Parábola de los Seis Sabios Ciegos y el Elefante”.
Atribuida a Rumi, sufí persa del s. XIII.

 

Esta leyenda desarrolla la idea de que nadie está en posesión de una única verdad verdadera , es necesario ver “el todo” de una situación o un problema y no quedarmos en los puntos de vista únicos o propios. La verdad verdadera la conforma la unión de todos esos aspectos individuales: cada uno aportará su visión y , juntos, ya son el gran elefante.Esta fábula habla del relativismo y ha sido muchas veces utilizada cuando se reflexiona sobre las religiones y la verdad única que cada una proclama y es aplicable a cualquier situación en la que hay puntos de vista distintos.

Por favor, que los que tengan que buscar el elefante entero, lo encuentren… Es un ruego…

 

 

 

 

 

 

 

 

Decorador de interiores…

Él me dice que es “decorador de interiores”…

Lo repite, muy enfadado, separando las sílabas : “de-co-ra-dor-de-in-te-rio-res”.

Lo siento. No quería un decorador de este tipo, ni necesitaba esta lámpara , ni retocar la decoración de mi casa y que pareciera un bosque…

lamapar1Yo creo que no entendí bien el concepto.

Era uno de esos días trascendentes , uno de los que no eliges y llega sin avisar. Superada por todo lo que acontecía a mi alrededor ( que puede ser muy parecido a lo que acontece en cualquier vida), me sorprendí, sentada en la arena de la playa, pensando en eso que acontece, lo que yo era, hacia dónde iba y qué sentido tenía todo el conjunto…Hice eso que me habían aconsejado : meditar. Vacíe mi mente y me deje ir, suavemente, con el siseo rítmico de las olas…

Me vi por primera vez…Viaje a mi interior. ¿Y qué me encontré? Un interior vacío en el que resonaba el eco. Ya que estaba en mi interior, me di una vuelta completa y husmeé en todos mis recovecos…Estaba muy vacío pero…era blanco y diáfano y tenía posibilidades…Eso me reconfortó : había una esperanza. Sólo tenía que…decorarlo. Tenía que llenar mi interior de cosas bonitas …

El ladrido de un perro que jugaba en la orilla, me sacó de mi estado de éxtasis visionario. Volví a casa y busqué en Internet un “decorador de interiores especial” . Encontré uno que se publicitaba como “Decorador de almas y con alma “y pensé que había dado con él.

Me equivoqué.

Mi interior sigue vacío aunque…vuelvo cada día a esa playa y ya empieza a colarse un poco de brisa.

Mi casa, redecorada como un bosque.Tengo una lámpara nueva …

lampara2

NB 1 : Lámpara  “Forms of Nature”  de Thyra Hilden and Pio Diaz.

 

 

 

 

Flushhhh.

Hoy, al llegar a casa, me he llevado un susto tremendo.

¡He encontrado un extraterrestre en mi jardín! ¡Sí! Un alienígena de los típicos: de color verde con su antenita y tres ojos.

He gritado tanto y tan fuerte que el que se ha acojonado ha sido él. Mientras yo desplegaba todo el repertorio de gritos de cuando estoy histérica ( desde uh, uy, ay, hasta madre-del-amor-hermoso), el extraterrestre se ha ido replegando en sí mismo, hasta formar una bola compacta de color verde… En esta fase, me he quedado muda de golpe. He oído un sonido electrónico como deslizante y de lo alto de la bola, ha emergido un palo verde con una banderita blanca.

Cuando he decodificado correctamente el mensaje – cuando estoy gritando eso de madre-del-amor-hermoso mis neuronas parecen desconectarse-me he calmado y me he acercado a la bola . Nos hemos observado, la bola y yo, mutuamente. Tras unos tensos minutos, la cosa esa se ha descompactado y ha vuelto a aparecer el típico alienígena de antes.

Me he armado de valor y le he preguntado también lo típico: qué quería y de dónde venía. También tenía preparada la siguiente  pregunta ¿Había otros como él colonizando la tierra sin que lo supiéramos? pero no me ha dado tiempo de formularla.

El extraterrestre me ha explicado que quería irse pitando de aquí. No he entendido el nombre del planeta del que venía. Me es imposible reproducirlo fonéticamente pero sonaba como Flushhhh.  Como en las pelis de extraterrestres, nos entendíamos telepáticamente, sin necesidad de conocer los respectivos idiomas, cosa que debo decir que es la mar de cómoda.

Esta cosilla verde, se vio expulsado de su nave por un error técnico, atravesó la estratosfera y cayó aquí. El aterrizaje se produjo en medio de una manifestación . La gente, además de banderas de diferentes colores,  llevaba cacerolas y cucharas en las manos. El nivel de decibelios lo dejó aturdido. Intentó buscar otro lugar pero, lugar en el que caía, lugar en el que había alguno de esos eventos masivos : en lucha por algo. Por defender a los unos y a los otros, por condenar a los unos y a los otros,  por la ineptitud de los unos y los otros, por la corrupción de los unos y los otros… Al final, exhausto, había encontrado este pequeño rectángulo de hierba ( esta es la definición que hizo de mi jardín) y se había posado aquí para descansar . Era necesario que se reiniciara.  Venía de una sociedad libre y justa, gobernada por personas del mismo calibre y había estado sometido a una hiperestimulación negativa.

Demasiado para sus neuronas verdes, libres y justas…

Se vuelve a convertir en una bola. Cambia de color varias veces y, al final, emerge de nuevo. Me parece que brilla más.

Eres un ser humano comprensivo. No has intentado hacerme daño y me has dejado reiniciarme sin que te importen las consecuencias– Sigo su mirada y veo el gran boquete, tamaño bola,  que tiene mi precioso rectángulo de hierba – es por eso que , puedo ofrecerte asilo planetario. Consideramos que es causa humanitaria vivir en este país, así que te ofrezco venir conmigo a…Flushhh.

Le digo que no, que gracias. Muy agradecida, de verdad pero estoy segura que no conseguiré teletransportarme tan ricamente. Hay algo en eso de la reorganización molecular que sé que falla. Lo he visto en Star Treck.

No se espera demasiado. Me vuelve a dar las gracias, se vuelve a convertir en bola, esta vez plateada, y sale disparado a propulsión, hacia el infinito y más allá.

Entro en casa, confundida. Durante la tarde, tengo que salir al jardín un par de veces para ver el boquete que hay en la hierba. Es una prueba de lo que aquí ha ocurrido… Enciendo la televisión- ¿Alguien más habrá visto al alienígena, no?-y están dando las noticias.Veo el informativo, completo, esperando que digan algo del extraterrestre , pero a medida que van desgranando la actualidad me doy cuenta del terrible error que he cometido.

Tenía que haberme ido a Flushhh con ese típico alienígena verde…

 

 

 

Un calendario y un sujeta-llaves.

Un calendario

Lo descubrí por casualidad en el Rastro de Madrid. Lo que no se encuentra allí, no se encuentra en ningún sitio. Incluso lo mágico…

calendario

Me pareció un calendario sofisticado y muy original hasta que me di cuenta que …destruía los días pasados. Cuando pasaban por el triturador de papel, desaparecían del espacio tiempo…Lo que había hecho, las decisiones que había tomado, el trabajo realizado…Todo, todo, desaparecía sin más. Cada día era nuevo. Totalmente.

Y entonces se me ocurrió aquella idea.

Nos casamos un 7 de febrero. De 1975.

Fabriqué una hoja a la medida del calendario y escribí aquella fecha…

Un imán-sujeta-llaves

llaves

Este sujeta-llaves me robó el corazón cuando lo vi en Pinterest . Lo compré, online, en una famosa tienda de objetos de decoración de Estocolmo. En estos momentos, está adherido mi pecho y no tengo forma de desprenderme de él. La desmagnetización no funciona y mis dipolos magnéticos están demasiado ordenados …

Siempre había pensado que esto de tener un corazón de hierro, era una buena cosa. Inmune a la tristeza, a las desgracias y al desamor… Lo que no sabía es que era literal…

¿Alguien sabe cómo sacarme esto?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Horas contadas.

Rescato este relato otoñal, aunque no parezca otoño…

Las horas contadas.

7:00 am

Camino hacia la panadería que hay a cinco manzanas de mi casa. El pan es artesano, hecho con horno de leña… Parece pan de verdad, de esos que no adquieren la consistencia de goma a las tres horas de haberlo comprado…

El paseo es relajante. Lo necesito. No hay forma de que se calle.

Últimamente, no duermo bien. Doy tantas vueltas, surcando todos los rincones de la cama, que acabo levantándome…Veo la tele, escribo, leo, me preparo una infusión relajante…Transito en la noche…

Por lo menos, lo que me cuenta en el paseo, es agradable y me hace olvidar que me estoy volviendo loco…

La calle, tan bella, engalanada con farolillos y árboles frondosos. Los bancos de madera, envejecidos por el uso…Las hojas, desmayadas en el suelo. A veces, danzando con el viento. Arremolinándose…Al caminar, un delicioso crujido anuncia que el otoño ya está aquí y, a lo lejos, como intuyéndose, ese bendito olor a pan, calentito, recién hecho…

horascontadas

7:30 am

La puerta de la panadería, se abre al compás de un tintineo delicioso. Hay unas campanitas colgadas en la parte superior, que avisan de la entrada de la clientela. Tras el suave repiqueo, llega el aroma. No sólo hay pan. Se abre una puerta y, por el aire, se esparce el azúcar. Huele a dorado, con mantequilla y nata…

El pan está ordenado por tipos , en unas preciosas cestas de mimbre. Hay con nueces y pipas, rústico, integral …  Y… Ciabatta,  suave, ligero, con mucho poro y corteza crujiente. “

La chica que atiende en la panadería es muy agradable aunque no para de hablar. Desde que han sonado las campanitas hasta este mismo momento, no he podido decir más que “Buenos Días”. Mientras pone mi Ciabatta en una bolsa de papel kraft, me explica que un vecino, conocido común, está muy enfermo. Y, entonces, me dice: “Tiene las horas contadas”.

Y yo pienso, que no digo porque no puedo, “Yo también tengo las horas contadas”.

Camino, ya de vuelta. Escojo otra ruta. Por lo menos, lo que me cuente será diferente. Variado.

Tomo el camino más largo, el que atraviesa la pequeña plaza, donde montan el mercado semanal.

verduras

8:00 am

Hoy, es día de mercado.

Los tenderetes están perfectamente situados, en cinco líneas rectas y paralelas. Cada uno tiene una forma diferente. Los colores de las verduras las frutas y las hortalizas, dibujan un estampado espectacular. Perfectas pirámides de tomates y manzanas. Apilamiento simétrico de lechugas y espinacas. Ristras de naranjas y limones. Cestas llenas de setas. Precioso.

Pronto serán las ocho. Ya se acaba esta hora y…vendrá otra. Y otra, otra. Y todas, cada una de ellas, me serán contadas por esa voz que oigo en mi cabeza, volviéndome más loco.

He intentado lo de las horas muertas, a ver si así se calla pero…me cuenta esa hora muerta de no hacer nada con todo tipo de detalles: “Estirado en el sofá, mientras el aire se desliza por la ventana entreabierta. Se  oyen las risas de los niños que juegan. Más allá una alarma insistente. Una mosca vuela bajo, buscando alimento para su prole. Se detiene en un vaso con restos de Coca Cola.  bla, bla, bla… “

No hay forma de acallar a ese narrador que sólo oigo yo. Siempre. Hasta los sueños me cuenta…

Será por horas…Horas bajas…

Y cuando oigo eso de “Tenerlas contadas”, pienso en las ganas que tengo que llegue la última. Esa hora finita, que liquida la vida y aporta, al fin, el silencio.

La hora tras la que ya no habrá más horas…contadas.

 

Alquiler.

Tanto decirme que vivo en las nubes, he decidido ir a una inmobiliaria de nubes para ver que tienen disponible de alquiler.

No lo tengo fácil. Cada vez más gente se va a vivir a las nubes y los precios van al alza a una velocidad vertiginosa.

La compra está descartada. No se puede comprar una nube. No hay manera de ponerla en el catastro ni de ubicarla en el mapa y entonces, no se pueden cobrar impuestos así que sólo hay de alquiler y del llamado “turístico” por días e, incluso, por horas.

Me parece que me voy a elegir esta gordota de la derecha. Tengo una vista espectacular del cielo azul, sin otra nube indiscreta que me incordie…

Venganza.

Al principio, hasta sentíamos simpatía por él. Las agresiones se centraban en pintadas en las fachadas y puertas. Se publicaban proclamas en Twitter y en blogs y hubo quien las hizo virales. Había una cierta lógica en lo que se decía…

“Sois vosotros los que no lo veis. Estáis ciegos. Totalmente ciegos. Sois cómplices de esta barbaridad. Y culpables. Exhibís los cadáveres y os da igual. Sólo os interesa que todo “esté bonito” … Imbéciles. Malvados. Sois seres repugnantes… “

Yo mismo, dejé de comprar flores…pero su locura fue avanzando a medida que conseguía más impacto social. Supongo que ese fue el detonante para que su manía se convirtiera en una psicopatía grave. Se volvió loco…

(…)

Estamos trasladando al Asesino de las Flores del juzgado al Hospital Psiquiátrico dónde pasará el resto de sus días. Lleva una camisa de fuerza y está esposado y con los tobillos encadenados, pero se nos ha olvidado taparle la boca. No para de vociferar. Ni las mamparas de seguridad de la furgoneta policial, consiguen amortiguar sus gritos. Mi compañero sube el volumen de la radio para no oírlo. Hay un atasco en la salida… Tenemos para un rato…

“No me arrepiento de nada. ¿Qué no os dais cuenta de que son seres vivos? Nacen, crecen, se alimentan, se reproducen… ¿Os gustaría que os dejaran sin nutrientes hasta marchitar lentamente y morir? Se mueren…Las matáis… ¡Sois vosotros los que deberíais estar aquí! “

Es un hombre muy grande. Sólo su dimensión ya da miedo…Asesinó a los propietarios de siete floristerías de la ciudad, estrangulándolos con esas manazas que imponen hasta esposado. Dice que matamos las flores…Dice que las amputamos de sus raíces, desde las que absorben sus nutrientes y las dejamos morir en un jarrón, con la única justificación de que es “ornamental”. Dice que alteramos la cadena trófica. Dice que los asesinos somos nosotros…

Respiramos aliviados cuando lo dejamos a cargo del personal del pabellón de alta seguridad del hospital. Su mirada, al bajar del furgón, nos hiela la sangre. Este tío es un asesino que ha matado a siete personas. Una de ellas, Juani, la propietaria de la floristería del barrio.

Cuando nos estamos alejando, oímos sus gritos desgarradores. Son como un trueno…

(…)

A los pocos días, nos enteramos de que ha muerto… ¡Qué ironía! Las enfermeras intentan humanizar el ambiente del psiquiátrico y ponen un jarroncito flores en todas las habitaciones. Eso es lo que se encontró el Asesino de las Flores cuando entró en su celda. Al ver las margaritas, le dio un infarto. Los médicos no pudieron reanimarlo.

(…)

De camino a la comisaria, acabando ya nuestro turno, le pido a mi compañero que pare en la Floristería Juani y compro un ramo. Hemos creado un fondo común.

Antes de dejar el coche patrulla, aparcamos en el Cementerio. Las cenizas del Asesino de las Flores están en un columbario municipal. Nos acercamos hasta allí. Mi compañero no puede evitar escupir sobre la losa de cemento. No hay ninguna inscripción, pero nosotros sabemos que está ahí.

Dejamos el ramo de flores en su tumba.

 

 

Me voy.

Un relato , inspirado en el #GastroRamo de la semana.

Te envío una foto, ¡Ya verás que bien huele!

Es un mensaje de mi amiga Alicia. Se ha ido a vivir allí donde dicen que ya está llegando el fin del mundo. Ella prefirió mudarse a ese lugar que a los búnkeres anti -todo (contaminación, agentes tóxicos y bacteriológicos, radiación, ondas electromagnéticas, etc., etc., etc.…)  en los que vivimos ahora los que tememos por nuestra seguridad.

La imagen se descarga en mi dispositivo. Una vez escaneada por los sistemas de defensa del sistema, se me permite abrirla. Hace mucho tiempo que no percibo aromas… Cuando Alicia me envía esas imágenes sensoriales, siento que estoy ante un tesoro. Tenemos tecnología que nos permite que las imágenes transmitan aromas y sensaciones, pero no sabemos cómo salir de aquí…

Pasa el tiempo y seguimos en los búnkeres… De vez en cuando, Alicia contacta conmigo… Aún hay vida, allí, en el fin del mundo. Estoy planteándome abandonar la seguridad de este refugio e irme con ella…

Abro la foto e, inmediatamente, percibo el aroma del romero y la menta. Parece que hay un trazo de orégano, pero es más tenue. Inspiro profundamente. ¡Qué delicia! ¡Y qué preciosas son las flores!

Vuelvo a inspirar. El efecto de aroma en la imagen dura apenas un minuto. Aún no se ha descubierto como hacerlo perdurar…Siento una frágil brisa. Debía haber un poco de viento cuando se tomó la foto…

Cuando ya se ha pasado el efecto sensorial y la imagen es sólo una imagen, he tomado una decisión.

Firmo el alta voluntaria de abandono del búnker.

Me voy, allí, dónde dicen que llega el fin del mundo, pero aún tienen romero, menta y brisa…

Soy comerciante.

Soy comerciante. Un vendedor ambulante. Llevo una bolsa llena de mi mercancía, colgada al hombro y me muevo por las calles de tu ciudad. De cualquier ciudad… El material que vendo es de primera calidad. Para consumir en el momento preciso, justo en ese instante.

También compro. Cuando a alguien le sobra, le hago una oferta y si nos interesa a los dos, adquiero el producto.

Ahora voy a comprar. Son de dos amantes, que se acarician el rostro y se besan con delicadeza. Se están mirando a los ojos. Les sobran las palabras y estas son de primera: Amor, Cariño, Pasión, Compromiso, Compañía, Viaje, Amistad, Lealtad, Respeto, Gratitud… Las compro todas.

Es una buena inversión y la amortizo con rapidez. Tengo un cliente al que le faltan las palabras. Lo estoy oyendo: “No tengo palabras para agradecer…”. Está en una fiesta, un homenaje o un cumpleaños, creo. Voy para allí con mi mercancía.

Seguro que tengo alguna palabra de calidad para él. Una “Inefable” recién comprada…

Soy comerciante.

Compro y vendo palabras. ¿Tienes alguna que me interese?

NB : Inefable: Que no puede ser expresado con palabras.