La oferta.

Mi teléfono fijo suena sin parar. Estoy pensando en desconectarlo y decir a toda mi familia, amigos y contactos varios, que, a partir de ahora, me llamen al móvil, pero, cuando pienso en mi madre, que a sus ochenta años es el único número que almacena en su memoria, desisto en el acto de enmudecer el maldito teléfono. ¿Y si le pasa algo? ¿Y si quiere llamarme?

Al principio, contestaba a las llamadas: ¿Quiere mejorar su tarifa eléctrica? ¿La del gas? ¿La de telefonía? ¿Quiere agrupar todos sus seguros? ¿Qué hay del seguro de vida? ¿Y va a renunciar al sorteo de un jamón sólo por no responder nuestra encuesta?… Ahora, sólo levanto el auricular si conozco el número del que me llaman. No puedo absorber más ofertas comerciales, ni Black Friday ni Ciber Monday ni lo del jamón, pero… esa tarde, estaba distraída y pasaba por delante del teléfono en el momento en que sonaba y lo cogí. La voz del hombre que recitó mi nombre y apellidos, tal y como constan en el DNI, en vez de atemorizarme como en otras ocasiones, me sedujo. Sin quererlo, me oí responder “Sí, soy yo”

La voz profunda y sensual me anunció que tenía una oferta irresistible diseñada especialmente para mí. En vez de decir aquello de “Gracias, ya estoy cubierta de todo, todo” y colgar, le pedí que me explicara la oferta. ¿¿?? ¿Qué me estaba pasando?

El hombre hablaba, intercalando unas pausas misteriosas como para confirmar que estaba entendiendo el mensaje. Yo, a cada pausa, contestaba con un “Sí, sí”. Acabé dándole el email, al que me envió la propuesta. Me llegó un número de pin al móvil (que también se lo había dado) para firmar digitalmente el contrato y en menos de diez minutos, ya era usuaria del servicio de mensajería especial “WindWords”.

Nunca hubiese dicho que esa llamada iba a cambiar mi vida. Sí, estoy bien. Muy tranquila. Diría, también, que “feliz” pero es un adjetivo con el que no me atrevo nunca, pero…estoy casi feliz. ¡Sí!

Yo era una de esas personas con hipersensibilidad a las opiniones de los demás. Las palabras de algunos me dolían. O me preocupaban o no me dejaban dormir. Sé que hay gente que sabe ser inmune a los sermones, reprimendas, críticas y comentarios, pero yo, no. A mi me afectaban mucho. Un ejemplo: mi cuñada dejando ir (como quien no quiere la cosa) que era una mala hija por no tener a mi madre viviendo en casa. Y yo, sabiendo que está perfectamente y que quiere vivir sola porque puede y quiere, sentir esas palabras taladrándome todo el día: “Mala hija, mala hija…”.

Ahora, todo es diferente. Me dices, querida compañera de trabajo, que me ves más estropeada y qué si me pasa algo y no me obsesiono con “estoy mal y me ven mal, estoy mal y me ven mal”. Llamo a WindWords o contacto vía su app y, a los diez minutos (no me explico como pueden ir tan rápidos) aparece un mensajero en mi puerta. En sus manos, lleva un extraño recipiente que parece no pesar nada. Me da una hoja de un material liviano y escribo las palabras que me han fastidiado el día. Firmo el comprobante y se va. A los pocos minutos, siento una brisa ligera y ya no le doy la más mínima importancia a lo que me ha dicho este o el otro. Me importa un pimiento. Ni me acuerdo…

Una vez, le pregunté al mensajero, por el destino de esa urna volátil y me respondió con una sonrisa: “Lo único que debes saber es que las palabras se las lleva el viento”.

Cada vez que lo pienso, juraría que el mensajero tiene la misma voz poderosa que el tipo que me vendió la oferta…

 

Soy comerciante.

Soy comerciante. Un vendedor ambulante. Llevo una bolsa llena de mi mercancía, colgada al hombro y me muevo por las calles de tu ciudad. De cualquier ciudad… El material que vendo es de primera calidad. Para consumir en el momento preciso, justo en ese instante.

También compro. Cuando a alguien le sobra, le hago una oferta y si nos interesa a los dos, adquiero el producto.

Ahora voy a comprar. Son de dos amantes, que se acarician el rostro y se besan con delicadeza. Se están mirando a los ojos. Les sobran las palabras y estas son de primera: Amor, Cariño, Pasión, Compromiso, Compañía, Viaje, Amistad, Lealtad, Respeto, Gratitud… Las compro todas.

Es una buena inversión y la amortizo con rapidez. Tengo un cliente al que le faltan las palabras. Lo estoy oyendo: “No tengo palabras para agradecer…”. Está en una fiesta, un homenaje o un cumpleaños, creo. Voy para allí con mi mercancía.

Seguro que tengo alguna palabra de calidad para él. Una “Inefable” recién comprada…

Soy comerciante.

Compro y vendo palabras. ¿Tienes alguna que me interese?

NB : Inefable: Que no puede ser expresado con palabras.

Pareidolia.

Hoy he aprendido una palabra nueva. Es un gran día.

La palabra: Pareidolia.

No creo que la recuerde nunca más…o sí. En un Trivial, nunca se sabe, una rebusca en su mente y, a veces, aparecen palabras como ésta. De momento, la he aprendido hoy y la intento procesar.

“La pareidolia es un fenómeno psicológico consistente en que un estímulo vago y aleatorio (habitualmente una imagen) es percibido erróneamente como una forma reconocible” y la he conocido gracias al Monstruo de las Galletas (  Triki).

Este es uno de mis personajes “infantiles” preferidos. Ahora , que soy mayor, sigo adorando su mirada extraviada y esa forma terrible de zamparse las galletas.

Tengo un amigo que sabe de esta debilidad mía por Triki y hoy, me ha informado que se ha encontrado un súper-monstruo de las galletas en un cráter en el planeta Mercurio.

Esto es una pareidolia.

A ver si me acuerdo…

 

 

Cinco píldoras.

 

Mensaje de la Tierra : “No me hagáis daño“.

tierra1

La imaginación, en su sitio.

imagni

Mensaje a los malos grafiteros.

grafiti

Recomendación literaria para generaciones futuras.

libros

Mis vecinos ideales ( Propuesta)

vecinos

El entramado.

 

Tu felicidad condiciona la felicidad de otros y a la inversa.

Lo sabes. Lo has oído muchas veces pero no eres consciente de ello hasta que el mantra cae sobre ti y afecta a tu carne… El yoísmo, a veces, hace olvidar cosas transcendentales. Las dejas, en el fondo del armario, detrás de esa pila de camisetas que no te vas a poner en años o nunca jamás. Te concentras en ti, en lo que te pasa, en lo que crees que te va a pasar, en tus miedos y tus previsiones y …no tienes en cuenta a esos otros humanos que pivotan a tu alrededor concentrados en ti, preocupados por ti

Todo es culpa del entramado.

entram

Entramado : Conjunto de cosas relacionadas entre sí que forman un todo.

Se van tejiendo complejas telas de afecto, de muchos colores y con muchos tipos de hilaturas. Desde que naces hasta que mueres, se va configurando ese “entramado” de seres humanos que te irán acompañando en esto del vivir.

Un día, por uno de esos imprevistos ya previstos en las vidas (aunque no se sepa en cual va a caer), tu entramado se hace muy visible y observas los colores y las filigranas bellísimas que se han ido creando con los años.

Y, si, se confirma que tu felicidad condiciona la felicidad de otros y a la inversa, porque si algo tiene el entramado es que es bidireccional…y muy bonito…

Si os apetece escribir…

Si os apetece escribir…

Aquí tenéis dos ideas:

10.000 palabras

VI Concurso de Relatos de SttoryBox: Máximo 10.000 palabras. Se debe iniciar con una de las frases propuestas…

Captura

200 palabras

Colaboración con NarrArte, una propuesta de M.Floser. A partir de una foto, un relato de 200 palabras. Cada mes, se publican los relatos en el espacio NarrArte . Es muy interesante observar como el ser humano puede ser tan creativo y tan diferente, a partir del mismo estímulo…

La foto para este mes de Anarión Photo es esta.

Bur

Popurrí de margaritas…

Popurri2

Me regalaron un ramo de margaritas de colores que ha sobrevivido casi diez días… Me prometí hacerle una ceremonia “especial” de despedida. Nunca unas flores me habían durado tanto…

Lo más adecuado era hacer un popurrí para después ponerlo en un cuenco de cristal. Tras investigar cómo, he descubierto que la primera fase del asunto es fácil: Hay que secar las hojas. Después vendrán los fijadores y los aceites. Todo a su tiempo.

Y tras dejar las hojas en un lugar ventilado para que vayan secándose, me ha entrado la curiosidad por la palabra “POPURRÍ”. ¿Por qué a esto se le llama Popurrí?

popurri3

 

Según la RAE : popurrí.

(Del fr. pot pourri, calco del esp. olla podrida).

  1. m. Mezcolanza de cosas diversas, cajón de sastre.
  2. m. Mús. Composición musical formada de fragmentos o temas de obras diversas.

Y tras leerlo, me digo: ¿Olla podrida? Viene del francés Pot Pourri …

La Olla Podrida es un tipo de cocido ( la madre de todos los cocidos en la Edad Media) que está vigente en muchas zonas de España ( especialmente en Burgos) y Latinoamérica con este mismo nombre. Es delicioso.

He leído diferentes versiones de por qué calificar de “podrida” a la olla pero la que más me gusta es la de la “olla poderida”: «poderida» en el sentido de olla de los poderosos, o bien refiriéndose a los ingredientes poderosos. Con el tiempo, despareció la “e” y cuando los franceses llegaron a España, realizaron la traducción literal.

Pero, ¿Por qué “Popurrí” en el sentido de “mescolanza”? Para conectarlo, leo en la red que era habitual, en esos tiempos medievales, abrir la despensa y poner en la olla todo lo que había susceptible de ser cocido y de esa mezcla de cosas les salía la olla que era más o menos “poderida” según la clase social… Lo que no sé es por qué se comieron esa “e”…

Pues eso, voy a hacer un Popurrí de margaritas

popurri1

 

 

Tres palabras desconocidas…

“Pienso en ti. Pienso constantemente en ti. En ti. Tú.

Dicen que estoy loco de amor. Sólo sé que el corazón me palpita más fuerte, cada atardecer, cuando estoy sentado en este banco bajo el cielo arrebolado y sé que te veré.

Mi amor por ti es inmarcesible aunque mi psiquiatra diga que tengo limerencia….No entiende el amor…”

Este breve texto, lo he escrito utilizando tres palabras desconocidas para mi…

palabraws

El otro día descubrí una lista con “Las 20 palabras más bellas del Idioma español”. No sé cómo se hizo esta clasificación o si es un post en el que el autor, a título personal, elige las palabras más bonitas. Las leí con curiosidad. Un 17/20. Limerencia, arrebol e inmarcesible no las conocía.

Y , mira, a mi edad, he aprendido tres palabras más…

limerencia

NB : La RAE sólo reconoce “ Inmarcesible ” y “arrebol”. Limerencia es un anglicismo proveniente de limerence. 

Inmarcesible.

(Del lat. immarcescibĭlis).

  1. Que no se puede marchitar.

 

arrebol

(De arrebolar).

  1. m. Color rojo de las nubes iluminadas por los rayos del Sol.
  2. m. Este mismo color en otros objetos y especialmente en el rostro de la mujer.
  3. m. colorete (‖ cosmético).
  4. m. pl. arrebolada.

 

 

Póngame media docena de catáforas, por favor.

Catáfora. : Planta parecida a la alcachofa pero de intenso color azul. Cuesta mucho de encontrar en los mercados locales. La más preciada es la silvestre, también llamada la catáfora salvaje.

catafora

Cortadita en láminas y a la plancha con una pizca de sal y pimienta negra (mejor recién molida) y unas gotitas de aceite oliva virgen, es exquisita.

Hay quien le pone una picadita de ajo y perejil pero yo soy de la opinión que le quita mucho protagonismo al sabor, excelente, de la catáfora.

Mientras voy escribiendo la palabra catáfora , el corrector del Word me señala que “catáfora” es sustituible por catadora, batifora y citadora. Ese diccionario no sabe que es una catáfora pero sabe que es una …“batifora” ¿?

catafora2

Una catáfora es una figura lingüística.

catáfora.(Del gr. καταφορά, que lleva hacia abajo).

  1. Ling. Tipo de deixis que desempeñan algunas palabras, como los pronombres, para anticipar el significado de una parte del discurso que va a ser emitida a continuación; p. ej., esto en : “lo que dijo es esto: que renunciaba.”

Diccionario de la Real Academia de la Lengua

Esta pregunta es una de las que componían el examen de Selectividad de este año en Cataluña. Como podréis observar, muy adecuada para evaluar el nivel académico de nuestros estudiantes y sin rastro de mala leche.

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Yo hubiese contestado lo de la hortaliza…

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NB :  Batifora : Fem. Tributo que paga el arriero al guarda por pastar en los prados comunes o particulares

 

Distopía ( no, que no existe…)

La Carrera es un relato (muy breve) sobre una sociedad distópica .

Distopía es lo contrario a Utopía. Cuando estamos distópicos, nos sumergimos en un mundo imaginario indeseable.

distopia

Y con las ganas que tenía yo de utilizar esta terminología, resulta que distopía y derivados, no existen en la lengua española. El insigne Diccionario de la Real Academia de la Lengua no contiene esta palabra.

Para la RAE, no existe la distopía. Sólo existen los-mundos-imaginarios-indeseables y el guion- sin-tilde…

Por eso, tras haber escrito ese relato distópico, agradezco al Académico de la Real Academia de la Lengua, José María Merino , que haya solicitado su inclusión en el insigne diccionario que recoge todas las palabras que utilizamos.

La define así : «(…) representación imaginaria de una sociedad futura con características negativas que son las causantes de alienación moral».

DosDe Dylan Glynn

Hasta que llegue ese día, en español la distopía no existe.

La Carrera es , pues, un relato sobre un mundo imaginario muy, muy, indeseable.

De Distopía, nada de nada…