Fake de mi abuelo.

En alguna ocasión he hablado de mi abuelo en este blog. Es mi inspiración para una novela que , tal y como va la cosa, no acabaré nunca pero que conecta con su oficio de zapatero en la Barcelona de la posguerra. Natural de Zaragoza, vivió en Barcelona y hay unos años de guerra que , sabemos, que estuvo en Francia. Siempre ciudades. Él era un urbanita con ganas de naturaleza.

Me doy cuenta ,ahora, que su huerto , de tomates y habas exclusivamente,  en un terreno que compró para “salir de Barcelona” era de urbanita. Y que los espárragos que cogíamos en los pinares, era lo que veía hacer a los lugareños. Parecía de allí pero era un urbanita disfrazado.

Cuando veía algún pino tapizado de hiedra, se afanaba a sacarla. “Esto, ahoga el pino”, nos decía. Así que cuando vi la hiedra en el árbol salvado del post anterior, pensé que debía sacarla.

Pues resulta que no. Las raíces no ahogan al árbol. Son raíces aéreas, livianas,  que solo buscan un soporte sobre el que deslizarse , en la búsqueda de la luz. Por eso ascienden hasta la copa del árbol, si les dejas. Su raíz terrestre es la potente y es difícil que no pueda convivir en armonía con las del árbol.

Sus flores de color verde y amarillo proporcionan néctar para los insectos , sobre todo abejas y mariposas, en un momento en que hay pocas flores. La abeja Ivy (hiedra en inglés)ha adaptado su ciclo de vida alrededor de la hiedra. 

Allí donde estés , yayo, lo de la hiedra era un fake.

#felizagosto

Ya me ha vuelto a pasar. Agosto ya está aquí. Lo veía lejano en marzo, en mayo, en… Y ya está aquí… Me ha pillado con un vaso que se ha desportillado pero que me gusta y no he querido tirar.

Lo he pintado con Chalk Paint azul Cadaqués para que fuera más veraniego . Marca el inicio de las vacaciones.

Menta, salvia, albahaca y romero. Azul Cadaqués. Verano.

¡Feliz agosto a todos!

Brácteas.

La buganvilla recibe este nombre por su descubridor. Louis Antoine de Bougainville (1729-1811), el marino y explorador francés que introdujo la planta en Europa desde Brasil. Cierto, por eso , que tiene nombres diferentes según el país, que no tienen nada que ver con Louis Antoine de Bougainville : papelillo, napoleón , veranera, trinitaria , Santa Rita…

Esas preciosas hojas de intenso color violeta, no son las flores de la buganvilla. Se llaman “brácteas” y son producto de una transformación natural de las hojas para acompañar a las flores, protegerlas y apoyar la función de atraer a los agentes polinizadores por esos los colores tan llamativos ( las hay rojas, naranjas, rosas…)

La verdadera florecilla, blanca y diminuta, está ahí en medio, a la espera de la polinización.

Así que lo que hace tan bonita esta planta trepadora son las brácteas.

El nombre es raro ( no sé por qué no me gusta) pero debo admitir que la buganvilla tiene unas brácteas preciosas…

Nota de actualización Julio 22 : La mitad de las brácteas se están secando. Normalmente, están todo el verano preciosas pero la ola de calor , la falta de lluvia y, en definitiva, el cambio climático está cambiando la vida y los colores del paisaje.

Triste evidencia.

Terapia fotográfica.

El verano , este año, me dice todo el rato:  “Fotografíame”.

Es posible que me haya contagiado de esa percepción de inquietud (que no paran de divulgar todos los medios de comunicación y redes sociales)  ante el incierto tiempo que viene y busque la terapia fotográfica como refugio.

Mientras voy con la cámara, solo pienso en la belleza y eso, crea una fortaleza inexpugnable a las malas vibraciones.

El farolillo de energía solar, colgado en una tomatera es para foto.  Lo enfoco y ese momento,  me lleva a pensar que todo irá mejor de lo que dicen.

De momento la terapia me funciona. Voy a seguir fotografiando el verano…

El abrazo.

El jazmín busca el contacto.

Tiene un trozo de madera al que abrazar aunque, según leo, necesita que lo guíen .

Si no, no se enreda y elige ser arbusto.

De momento, le dejaré que intente el abrazo. Sin guía, a lo loco . Como hacemos nosotros…

Camelia tristona.

La camelia ya no tiene flores. Ha sido una temporada tristona y no ha lucido tan espectacular como el año pasado.

Su inteligencia vegetal le debe informar de cómo está el mundo. Supongo que las plantas también sabrán de guerras … Encima, tienen que procesar el cambio climático. Cuando debía hacer frío, no lo hace. Cuando debía llover, no llueve.

Y si lo piensas detenidamente,  ahora está en manos de un humano que la ha limitado a la tierra de una maceta. En su descarga, por eso, la camelia sabe que le provee del agua que necesita . Aunque ya veremos por cuanto tiempo hay agua para regar las plantas ornamentales…

No se pierde.

Cuesta no perderla ante el panorama del planeta pero, con todas las facilidades que le estamos poniendo para escapar de la Caja, la esperanza sigue ahí , sobreviviendo…

Zeus le regaló la maldita Caja a Pandora, diciéndole que en su interior había los mejores regalos de los Dioses pero … que no la abriera.

La historia más habitual es que allí, estaban contenidos todos los males y que Pandora, curiosa y rebelde, abrió la caja y al ver que se escapaba la maldad, la enfermedad, la guerra, el odio , etc. la cerró,  dejando sólo la esperanza . Pero ¿qué hacía la esperanza entre tantas cosas terroríficas? Yo soy más de la opción que en la caja, lo que había eran las cosas buenas , las virtudes, lo positivo : solidaridad, justicia, paz, amor, etc. y que al salir de la caja, se escapaban, también,  de nuestro alcance.

Pandora hace lo mismo en las dos versiones: cierra la caja para que no perdamos lo bueno pero llega tarde y , cuando lo hace , sólo queda la pobre esperanza, dispuesta a ayudar a la humanidad…

Espero que no consiga huir.

Nota 1: El color verde se asocia a la esperanza desde la época medieval. Se refiere al futuro de las buenas cosechas que se expresa en los nuevos brotes verdes que tiñen los campos en primavera.

Nota 2: En la botella de color verde, con la lavanda,  hay una rama de olivo.  

Aromas.

La lavanda ha florecido.

Los ajos tiernos que plantamos, por fin se han mostrado. Hay tamaño comestible.

Dos aromas distintos y los dos , cada uno en lo suyo, absolutamente embriagadores…

Lavanda y ajos tiernos…

Normalidad que ya no es.

Paisaje, descanso, sol, flores,… La Semana Santa, la primavera y las vacaciones. He hecho lo mismo que todos esos seres humanos que he estado viendo en la televisión en la sección de actualidad nacional. Unos días de desconexión placentera que se parece mucho a lo de antes del virus…

Pero nada es como antes. En las noticias de actualidad internacional, también he estado viendo a los que ya no tienen hogar, ni ciudad. A los que han muerto, a los que han herido, a los que siguen allí y a los que se han tenido que refugiar en otro país. Bombardeos, mísiles, destrucción y crimen. Pasan los días y no se intuye una solución.

Esta normalidad aparente pretendía enmascarar nuestra tristeza e impotencia porque ya nada es normal en estos tiempos que vivimos.

Y, aquí seguimos, esperando el milagro …de la civilización…

Banksy