Una historia de amor en cuatro fotos.

 

Dos nubes, un poco de viento y cuatro fotos…

No hace falta mucho más , para ser espectador privilegiado de una historia de amor…en el cielo.

Mi preferida es la Patisson…

Completamente desconocedora del amplio mundo de la calabaza, pensaba que las calabazas blancas , que tanto me gustan para la decoración de Halloween, era algo así como una calabaza albina. Con algún gen defectuoso que no le permitía colorearse…Con algún tomate me ha pasado…

Pues resulta que no, que es un tipo de calabaza con nombre propio: Patisson. También se la conoce como Peter Pan.

Y, encima, una exquisitez: de carne muy fina y con un sabor que recuerda a la castaña, muy apreciada por los gourmets. Bravo por la Patisson!

Feliz Castañoween 2017!

Alquiler.

Tanto decirme que vivo en las nubes, he decidido ir a una inmobiliaria de nubes para ver que tienen disponible de alquiler.

No lo tengo fácil. Cada vez más gente se va a vivir a las nubes y los precios van al alza a una velocidad vertiginosa.

La compra está descartada. No se puede comprar una nube. No hay manera de ponerla en el catastro ni de ubicarla en el mapa y entonces, no se pueden cobrar impuestos así que sólo hay de alquiler y del llamado “turístico” por días e, incluso, por horas.

Me parece que me voy a elegir esta gordota de la derecha. Tengo una vista espectacular del cielo azul, sin otra nube indiscreta que me incordie…

Poco a poco…

Un puf con la funda hecha polvo por el paso de los años. Ya no aguanta más detergente ni cepillazos… Está fea y grapada al pequeño puf y no parece intercambiable, pero… mi madre ya me está haciendo una funda nueva que dice que quedará bien…

Así que estaba el puf en una habitación, pasando el tiempo, esperando o su funda nueva o ser desterrado a un lugar con poca visibilidad.Y me encuentro con los rotuladores textiles y me digo: Total, ¿qué más da que pinte el puf? Y hago una prueba.Me gusta el amarillo, el naranja y el rojo. Cuando me atrevo con el azul, creo el fail de este puf. Un error. Azul. Menos mal que es un trozo pequeñito…Dejo los rotus allí, encima, y cada vez que paso por delante de la habitación, entro y pinto un espacio…Poco a poco. Y va cogiendo una extraña forma pop… Y dudo del puf y su estampado improvisado, pero…me gusta plantarme delante y pintar con los rotuladores.

Me va a saber mal poner la funda…

 

 

 

 

Ciclos.

De todo lo bonito que había para fotografiar, como este callejón, a mí me dio por el solar en ruinas, que, supongo, en breve se convertirá en un bloque de pisos…

Me gustó ese color azul celeste desvaído. Y el ocre, destacando entre la desolación…

Llámame rara pero, vi  belleza  en los signos del pasado tan evidentes en esas paredes… Supongo que si algún día vuelvo, veré un edificio (ya no sé si bonito o feo)  del que saldrá una madre atareada con sus niños, mientras en el piso del tercero, una mujer riega los espléndidos geranios de su terraza…

Ciclos.

Experiencia sensorial.

Cuando levanté la vista al cielo y vi esas nubes, me pregunté en qué momento el hombre fue consciente de la belleza. El instante preciso en la humanidad, en que el “Homo” pertinente tuvo conciencia de la belleza…El impacto debió ser brutal…

El cielo ofrece mucha, mucha belleza. Las estrellas, la luna y los planetas en la noche. Las nubes y el color durante el día…En lugares concretos del planeta, la aurora boreal o el reflejo de las nubes y el cielo en un salar, en un mar o en un lago.

O en un atardecer en el Alt Empordà…

Todas esas cosas, crean una experiencia sensorial que produce un sentimiento de satisfacción y placer.

Esa es la definición de belleza…

 

No hay que dormirse en los laureles…

Nos ha ido bien. Tras meses de mucho trabajo, hemos conseguido sacar el proyecto adelante. Wow! Lo hemos celebrado y, al terminar, uno ha dicho : Todo esto es fantástico pero…no hay que dormirse en los laureles.

Según la RAE, dormirse en los laureles es “descuidarse o abandonarse en la actividad emprendida, confiando en los éxitos que ha logrado”

Todos entendemos la expresión y sabemos que el famoso laurel hace referencia esa corona que reconocía los logros en la época del Imperio Romano. ¿Por qué una corona de laurel? ¿Por qué no de oro, plata, brillantes…? ¿Laurel?

En pleno siglo XXI, estamos utilizando una expresión cuyo origen remonta al año 8 a.c. Aparece en el relato de Ovidio, “La metamorfosis”.

La mitología griega explica que Dafne, una ninfa de los árboles, se vio obligada a escapar de Apolo. ¿Por qué? Eros, disparó una flecha de oro hacia Apolo y otra de plomo hacia Dafne. La flecha de oro hizo que uno se enamorara perdidamente. La otra, la pobre Dafne atacada por el plomo, sintió repulsa absoluta por Apolo. Y ahí los tienes, el persiguiéndola, ella huyendo.

Desesperada, y a punto de ser alcanzada por el Apolo enamorado, le pide a su padre, el Dios Ladón, que la ayude y al Dios del río no se le ocurre otra cosa que convertirla en un laurel. Un árbol…Apolo, que seguía enamorad de Dafne, prometió reverenciar el laurel de por vida y hacer que sus ramas coronaran las cabezas de sus héroes.

Así que, cuando oiga esa frase de “Dormirse en los laureles” pensaré en la pobre Dafne. Me acordaré de una mujer convertida en árbol. La piel, corteza. El pelo, hojas y los brazos, ramas…A Eros ( culpable 1) y a Ladón ( culpable 2) que les den morcillas divinas…

NB : El Beso de Klimt. En la literatura más reciente se ha interpretado este lienzo como una representación simbólica del momento en que Apolo besa a la ninfa Dafne que se está convirtiendo en laurel, Su visión debe completarse con la del friso de Klimt en el comedor del Palacio Stoclet de Bruselas, en el que la metamorfosis se consuma y se produce el nacimiento de un nuevo laurel.

Un poco de “Art” (de Street y de Interior)

Street

Del artista indio Daku. Arte de luz y sombras.

 

En Buenos Aires (anónimo)

De Interior.

En la Cité Internationale Universitaire deParis.

El artista ucraniano Pavel Vetrov, ha decorado al 50% con graffiti.

Y , aunque me gusta mucho un mundo colorista, me pido la mitad blanca… ; – )

Decorando el cielo…

Un clásico del verano mediterráneo y sus fiestas, es la combinación de pólvora y sales metálicas que pinta el cielo y nos deja fascinados.

Estroncio para el rojo, bario para el verde, cobre para el azul y sodio para el amarillo.

Fuegos artificiales para ir decorando la noche…