DIY Navideños

Hay veces, que puedes hacer un DIY navideño con lo que tienes en casa. O, por lo menos, planificándolo.

Todos tenemos bolas de navidad olvidadas en alguna caja. Si vamos guardando los ejes de cartón de los rollos de papel de cocina y WC, podríamos hacer este adorno navideño. O, aproximarnos a este adorno navideño.

En cambio, es difícil que yo tenga unos embudos de zinc envejecidos y menos, una docena de embudos. Son muchos…Para quien disponga en stock, es una idea preciosa.

También podemos adornar el árbol con rodajas de cítricos. Los limones y las naranjas están en nuestro frutero. Disponibilidad, hay sólo habrá que cortarlos y secarlos.

El árbol en el pallet, requiere del pallet y tener una cierta traza a la hora de pintar las simples franjas verdes que lo componen.

Estos DIY tienen posibilidades de fracaso, pero, he encontrado uno incontestable. Una ramita y cintas de lazos. De verdad, creo que con este es difícil no acertar… Pero sólo es una suposición…

Porque hay cosas que parecen fáciles, pero…

No…

Para un lunes de otoño…

Estas fotos las hice , en estas fechas, en el año 2012.

Siete años después, no hay hojas de colores, ni de las caídas que crujen al pisarlas.

Hace calor y seguimos con la ropa de cama de verano. Y con la ropa de verano. Parece verano…

Otoño, ya.

Hace dos días que ya es otoño…
Y ni me he enterado.
De momento, pasa totalmente desapercibido.
Photo by Eric Muhr on Unsplash
¿Será que este año viene tímido?
Photo by Nong Vang on Unsplash
¿O será el cambio climático?

No se comen.

Aunque sea lo primero que pienses al ver estos jabones…

Design: Ahhaproject

Estos, además de deliciosos, ecológicos. De Holland & Barrett’s.

Tradicionales pero igual de apetitosos.

Designed by: Menta (México)

 

Píldoras : Before & After.

Decoración.

Ilustración.

De Nacho Díaz.

Maquillaje. Convertir a Ralph Fiennes en Lord Voldemort.

Before & After con Photoshop.

De anttikarppinen.com

Lo del Photoshop típico…

Before & After  Sreet Art.

Los dos en New York.

 

Redondo.

Otro cuadro “reciclado”. Un fondo de arena y pintura de relieve ex verde que, ahora, es una base blanco-pizarra.

Tenía dos letras “o”, rojas,  de un logotipo en Porex que ya no era utilizable, pero yo lo vi reciclable. No sé por qué, apareció en mi mente, de negro y en medio de mi base blanca.

“Me ha salido redondo” es el título que le he puesto.

Píldoras ( de cosas bonitas).

Estas fotos de  Beth Moon están hechas en la noche africana.

Dicen que son los árboles vivos más viejos del mundo…

beth

bethmoon

De los árboles, los troncos.

A estos, les han puesto leds y quedan preciosos…

Duncanmeerding

De Duncan Meerding.

Suncan

Y…hojas.

Hojas de árboles en los que Susanna Bauer hace cosas muy bonitas ( con hilo).

Susanna

susannabauer

Y para acabar, Street Art pero… en un muro. Y en el agua.

SEanYoro2

El surfer Sean Yoro hace estas obras de arte , subido en su tabla….

SeanYoro

El momento oportuno.

¿Cuántas veces hemos buscado el momento oportuno?

En primer lugar, el “momento”: Porción de tiempo muy breve.

Y el adjetivo, su cualidad, “oportuno”: Que sucede o se realiza en unas circunstancias o un momento buenos para producir el efecto deseado.

O sea, en una porción de tiempo muy breve sucederá algo bueno que producirá un efecto X que ya hemos previsto y que queremos que sea ese. A nadie se le escapa que disponemos de un lapso temporal demasiado pequeño para tener el tiempo y espacio necesarios para decidir si es o no oportuno lo que sea que vamos a hacer o decir. Es por eso que los “momentos oportunos” escasean. Es más, corren por ahí muchos momentos que creemos oportunos y se convierten en momentos a secas porque no producen el efecto deseado o lo que es peor, producen el efecto contrario al deseado…

Lo que escasea, se encarece. Lo que escasea, se desea más.

Y así me encontraba yo, buscando de forma desesperada el momento oportuno.

momentos 1

Cuando abrí la puerta y me encontré con el anciano con una maleta, me sorprendí. Esperaba un vendedor de momentos oportunos más ejecutivo. No sé. Con traje y corbata…

El hombre me habló deprisa: Sólo tengo un momento para Ud. Ya sabe, el tiempo es muy caro. Le hice pasar al salón. Se sentó en el sofá y apoyó con mucha delicadeza la vieja maleta de madera en la mesita de centro. La abrió con cuidado y pude ver que contenía unos frascos de cristal repletos de algo líquido, de muchos colores diferentes.

Con una voz serena, me explicó que cada frasco contenía un momento oportuno y que eran los únicos que le quedaban. Los momentos oportunos tenían que reposar un mínimo dos años en bodega y sólo se podían recolectar en las noches de luna llena que coincidieran con el equinoccio de la estación… La complicación hacia que la serie de momentos disponibles tuviera unos precios elevados. Muy elevados.

Ahora mismo le puedo ofrecer el momento oportuno para pedir una hipoteca, para cambiar de trabajo, para un divorcio o separación, para formar una familia, para decir que sí, para decir que no y para morir.

momentos 2

En esa lista estaba el que yo quería. El que necesitaba. ¿Cuál sería? ¿El azul? ¿El rosa?

 -Sólo yo se lo puedo administrar en la dosis correcta. – Continuo el anciano– Una equivocación en el gramaje lo convertiría en un “momento letal”. Emitió una risita que se me antojo siniestra, pero…lo quería.  Quería mi momento oportuno para…

El hombre se desvaneció. Mis reflejos no fueron lo suficientemente rápidos y la cabeza del anciano impactó contra la maleta. Los frascos salieron disparados y se estrellaron contra el suelo, fragmentándose y dejando perder los momentos que contenían.

Me acerqué y lo toqué con un dedo. Con cuidado de no moverlo. Nada.

Le grité. Después, me atreví a zarandearlo. Finalmente, le tomé el pulso mientras llamaba a Emergencias.

Nada.

Me he quedado sin mi momento oportuno…

Defunción por causas naturales, dijeron.