Ánimo y sigue.

Cuando empecé a interesarme por la pintura ya de mayor y más por sus efectos terapéuticos que por mi destreza (que hoy en día sigue siendo nula) , me dio por el realismo . Intenté dibujar unas flores y aún recuerdo las risas de mi padre cuando vio aquella cosa que parecía un ramo de Ágata Ruiz de la Prada, pero dibujado por un niño. Entendí que la única forma de evolucionar ( si esa es la palabra para esto mío con la pintura) era ir a lo abstracto. A los colores y a las texturas.

Sigo con mi padre (al que le fascinaba cualquier manifestación artística si provenía de su hija) : él me animó y me estimuló a escribir, me inscribía a premios, me ayudaba con los relatos. Cuando me dio por comprar el caballete, los lienzos y los acrílicos, tampoco desistió de su actitud motivadora, aun sabiendo que las Bellas Artes no era lo mío. Él, siempre animoso,  me propuso empezar poco a poco, en un lienzo pequeño y aprendiendo a mezclar colores. Me hizo inspirarme en un paisaje familiar y conocido.

Y salió esto.

Ha aparecido en el bloque de lienzos antiguos que hay en el trastero. Es pequeñito y me da mucha paz.

Es mi padre diciéndome : ánimo y sigue.

Y, así, en la vida…

El capullo.

Esta vez no ha caído una flor.

Ha sido un capullo.

Es una pena porque no le ha dado tiempo a desarrollarse y el capullo ya ha caído de la rama. Ha impactado en el suelo, inmaduro, solo e incomprendido. Los otros capullos, siguen a salvo en sus ramas para crecer, pero él, el capullo caído,  tan bonito y joven, acaba aquí su ciclo.

No querría ver más capullos inmaduros caídos de la rama …

Camelia dixit.

Estoy bien.

Yo estaba inmersa en mi reto interno de saber cuanto tiempo aguantaba la flor ocre de la camelia, la más seca y estropeada, en caer de la planta. Me sorprendía su aguante, mientras las otras flores, rosas y bonitas, iban perdiendo su lugar…Incluso la había tocado y comprobado que aún seguía bien afianzada a su rama.

Y, entonces, aparece Terminator en modo madre. Le estoy explicando que las flores caen enteras, cuando en un movimiento veloz y muy ágil para su edad, mi querida progenitora, elimina la flor ocre de la camelia.

-“Esta la tienes que sacar que está muy fea”.

Zasca. Fin de la flor símbolo de la resistencia.

Le pido que no la tire ( casi la lanza al contenedor de orgánico en otro alarde de velocidad extrema).

Le digo que quiero hacer una foto a la flor ocre de la camelia.

Y sé que me va a preguntar -“Nena , ¿Tú estás bien?”

Mama, estoy bien. ; – )

La ocre.

Tercera flor.

La camelia está cambiando. Además del rosa predominante, ahora aparece el ocre en una mezcla cromática preciosa.

De las camelias aprendí su procedencia de Japón, la ausencia de aroma , su floración en invierno y una característica que me llamó la atención : la flor cae de golpe y entera. Así que me propuse ir fotografiando las flores, una a una, tal y como iban cayendo. Así ocurrió con dos de ellas: eran de color rosa, estaban enteras pero cada una era de un tamaño. La primera mucho más pequeña por lo que supe que el volumen de la flor no tenía nada ver en la caída.

La tercera “caída”, que es la de hoy, es una bonita flor en todo su esplendor . Ha aterrizado en la maceta, ni siquiera ha tocado el suelo. Lo curioso es que, en lo alto de la camelia,  está su compañera, la ocre, afianzada en su rama, haciendo más bonita la planta en su diversidad. Envejece, se oxida, pero…no se cae.

En el mundo que se desarrolla en mi planta de camelias, es mi ídolo

La piedra sigue ahí.

“El hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”

Hace ya ocho años, escribí un relato breve , titulado “Esa piedra”, que reedite en el 2018 y que vuelvo a enlazar en este 2021.

La inspiración fue una piedra que encontré y que después pinté. Aún la tengo conmigo…

El relato se centra en la desobediencia del protagonista que decide pintar la piedra para que sea visible y llamativa y uno no se pueda tropezar con ella. La piedra en cuestión es esa con la que el ser humano va tropezando de forma continuada a lo largo de su vida (aunque se diga que solo son dos veces) .

Hoy vuelvo a sacar “Esa piedra”, en su versión pandémica o coronavírica, porque tengo la sensación de que estamos tropezando demasiadas veces con ella . Los profesionales de la Sanidad alertan y la pintan de colores cada vez más estridentes pero los que llamamos ” nuestros gestores ” ( ya no sé a quién me dirijo, si por Comunidad Autónoma, por ciudad, por país, por continente o por galaxia) siguen sin ver la maldita piedra.

Terrible.

Significado del Proverbio “El ser humano no siempre sabe discernir conforme a la razón y por esa causa no aprende de la experiencia y vuelve a equivocarse en una situación semejante”. (Instituto Cervantes)

#NuevaRealidad ( Fin de año.)

El resumen de este año nos lleva a lugares comunes definidos en palabras como estas : irrealidad, confusión, miedo, ansiedad, tristeza, incertidumbre , soledad, pérdida, resignación…También nos unen otros espacios colectivos con palabras más bonitas : comunidad, solidaridad, civismo, responsabilidad, emoción, afecto, empatía y…vacuna.  A principios de enero, nadie se imaginaba que “vacuna” sería sinónimo de “esperanza”…

Ojeando las entradas del blog, que tan terapéuticas fueron para mí en tiempos pandémicos , he revivido el temor con el que fui al garden a buscar perejil y me vine con una albahaca pequeñita. Iba más protegida que El Mandaloriano y mi rapidez en entrar y salir, fue asombrosa.

Los ratitos de riego, cuidados y extras que me dio la albahaca ( el aceite aromatizado, por ejemplo) me permitieron distraerme en el confinamiento.

En esos instantes, estaba solo yo y mi albahaca, en un marco mental mucho más allá del maldito virus .

Meses más tarde, planté un olivo.  Dicho así, la fotografía desmerece, pero…es un olivo de verdad. Confieso, por eso, que es muchísimo más aburrido.

La albahaca me dio más juego, pero, finalmente, acabó su ciclo y fue sustituida en mi proceso de “planta terapéutica” por una camelia.

Y en eso estoy, con una planta que florece en invierno. De un color rosa intenso.

Así está ahora. Preciosa. Vitalista y esperanzadora.  

Como espero que sea el año que viene para todos.

NB : Eso sí, a la que pueda, vuelvo a plantar albahaca…

#NuevaRealidad ( Una flor sin fragancia.)

El pasado mes de octubre me regalaron una camelia ( Camelia Japónica). Es un pequeño arbusto, también llamado Rosa de Invierno de Japón, con hojas perennes de color verde intenso y unas flores que funcionan al revés que las que yo conozco : florecen de invierno a primavera.

Me alegra tener flores en casa en este mes de diciembre …

Proceden de Asia y se introdujeron en España en el S.XVI y aquí,  dónde mejor se aclimataron,  fue en Galicia . Especialmente Pontevedra , un paraíso de las camelias.

De las muchas curiosidades que he encontrado sobre este precioso arbusto, hay dos que me han llamado la atención. El resto, me las reservo para contarlas al ritmo que vaya floreciendo este precioso arbusto durante este extraño invierno. Flores potenciales no le faltan…

Una de esas peculiaridades es que las camelias carecen de fragancia.

El olor, el color y la forma son los mecanismos más comunes que presentan las plantas para atraer a los polinizadores. En este caso, para favorecer la atracción se compensa con flores más vistosas y sugerentes, pero…no huelen.

Otra de esas curiosidades es el “bo-to”. Es la transcripción del sonido con el que los poetas japoneses describen la caída de los pétalos, pero, atención, no van cayendo poco a poco. Son solidarios los unos con los otros y se caen todos a la vez. Esta característica la podré experimentar en directo para corroborarla. La magnífica flor que estoy fotografiando debe caer entera y, si hay (mucha) suerte, estaré ahí para oír el “bo-to”.

Doy la bienvenida a la camelia que, aunque no sea fragante es preciosa y se ve que hace un ruidito monísimo cuando cae la flor.

#NuevaRealidad ( Verde.)

Identificamos el color verde y sus múltiples tonalidades porque nuestros ojos captan longitudes de onda de entre 496 y 570 nm.

Transmite calma y está asociado de forma directa a la naturaleza. Si lo piensas, es la naturaleza la que más paz proporciona al ser humano.

Con esa intención, estas imágenes .

Petroselinum crispum

Hedera

Eugenia myrtifolia

Laurus nobilis.

#NuevaRealidad ( La bolita.)

Siento la inquietud pandémica previa al confinamiento de la primavera pasada, así que me he dedicado a embadurnar un bastidor muy antiguo con pintura de pizarra.

Tenía una misión : hace ocho años me regalaron un móvil de viento.  No emitía ningún sonido, pero cuando se movía al son del viento, una bolita de cristal tallado , que estaba insertada en el centro, pendiendo de un hilo, reflejaba la luz del sol, creando un juego de luces precioso.

El tiempo, el viento, la lluvia, el sol… No sé quién es el culpable, pero la bolita de cristal cayó al suelo. No pude volver a ubicarla en su lugar…

Así que ahora,  sigue cerca del móvil, pero pegada a un bastidor embadurnado de pintura de pizarra en diferentes tonos tierra y gris.

Y yo me he calmado un poco…

NB : Así era el móvil…