Un deseo.

Post de autoterapia.

Hay una persona en este mundo que me llama “Princesa”. Él puebla los mejores recuerdos de mi niñez, los más divertidos y los más gamberros…Está asociado a muchas horas de risas y carcajadas (que no es lo mismo), increíbles regalos, fabulosas aventuras y un amor incondicional que me ha acompañado desde el día de mi nacimiento.

Sigue siendo un ser especial y me ha hecho comprender la expresión “lleno de luz” : sólo cobra sentido cuando conoces a alguien que lo está. Y él, lo está. Lleno de luz.

Cuando nos despedimos , siempre me dice : “Quiero que pidas un deseo. “- y yo le sigo la corriente. Me sumerjo en un silencio reverencial y, mira, ¿por qué no?, me concentro en un deseo. Me deja unos segundos para que lo haga . Después, se despide con uno de sus abrazos que se notan…La sensación, tras esta experiencia tan sencilla, es de máximo buen rollo. Sonrisa colgada. Alivio del alma. Menos peso en la mochila. Chute de 100ml de bienestar.

Y, entonces, me he puesto sentimental ( creo que hasta cursi, a mi manera) y he pensado que podía compartir esa luz que me brinda.

Dejemos que el cerebro se deleite con un poco de optimismo y de expectativa . Que se recree en lo deseado.Nunca se sabe. Ya han descubierto el Bosón de Higgs, así que ¿Por qué no va a ser que las ondas cerebrales, por medio de “transpondios telenuméricos afotonados” ( por ejemplo) , pueden incidir en la realidad, transformándola? El coste del intento es pedir un deseo Fácil. Hay que hacerlo, sin dudar. No vaya a ser que los transpondios funcionen y se cumpla…

Sólo hay que parar un momento de nada, apenas unos segundos, y concentrarse en un deseo.

Si se hace con los ojos cerrados, mejor.

 

Ahora… viene el abrazo.

Feliz fin de semana.

Cumpleaños en diferido.

en diferido.

  1. loc. adj. Dicho de un programa de radio o de televisión: Que se emite con posterioridad a su grabación. U. t. c. loc. adv. (RAE)

Un nuevo concepto: celebras tu cumpleaños con posterioridad a su celebración y por módulos.

Es un surtido de mini-celebraciones (que podrían alargarse un año en algunos casos), con sus brindis, sus risas y sus regalos correspondientes. En muchas ocasiones, se produce este “Cumpleaños en Diferido” por las diferencias entre los grupos de relación: familia, amigos, amigos que viven lejos-y-ya-vendrán, compañeros de trabajo, del colegio de los niños, de la actividad de ocio que se practique, los del gimnasio, etc, etc…

El número de cumpleaños en diferido dependerá de esas actividades y de variables incontrolables como distancia, imprevistos, salud, …

Para los que no les gusta celebrar su cumpleaños, la modalidad en diferido es una verdadera faena. Te lo van recordando, cada cierto tiempo…En cambio, si no hay problema con la celebración, el cumpleaños en diferido se convierte en un agradable goteo de momentos felices…

Este fin de semana, yo he vivido mi diferido particular, con un regalo precioso incluido. Una joya única, en el sentido literal de la palabra. Nadie, en el mundo mundial, tiene una igual. Y, lo mejor, aunque la copien, nunca tendrá el cariño que contiene esta.

¿A qué es bonita?

 

 

Hoy es el día…

love

Es el día del amor, de los enamorados.

Lo hemos simplificado al nivel del adjetivo ,“Que siente amor y atracción sexual por alguien(RAE),  y se manifiesta entre parejas. Sus signos más visibles deben ser obligatoriamente del tipo de la felicidad, las sonrisas, las caricias, los corazones, la poesía, las flores, los regalos, etc… Lo dicho, muy simplificado.

En realidad, hoy es un día para muchos. No hace falta, ni tan siquiera, estar enamorado en tiempo real. Sirve, para la celebración, la rememoración de cualquier enamoramiento del pasado, aunque se manifieste ausente. También del enamoramiento del futuro, el que vendrá y hoy no es.

Y hay más posibilidades en la lista. “Sentir amor” tiene un significado ancho y profundo.

Puedes estar enamorado de una mujer, de un hombre, de tu familia, de tus amigos, de tu mascota, de una planta, de la lectura, de un blog, de Netflix, de George Clooney, de la risa y la carcajada, de un telescopio, de la luna, de un huerto, de la libertad, de una cámara fotográfica, del chocolate, de un equipo de fútbol, de un pueblo, de una almohada, de las mariposas, de una isla, de una cuchara de madera…

Hoy es el día y, para celebrarlo, sólo hay que estar enamorado de la vida.

Feliz día a todos. Cada día.

valentin

Thriller floriográfico

Flora observó aquel extraño ramo que acababan de entregarle en mano: suaves adelfas blancas y el azul intenso del acónito.

La composición era muy bella pero, a simple vista, no sabía descifrar el mensaje de tan precioso regalo. Esta vez, él se había superado. El ramo iba acompañado de una caja dorada en la que descubrió unas apetitosas galletas “Hechas con los pétalos de estas flores. ”decía la nota.

aconitum

Al principio, le hizo mucha gracia eso de la floriografía. Un medio de comunicación, un lenguaje secreto …con flores. Flora se quedaba embelesada con las disertaciones sobre flores . A él, lo conoció en una presentación de la reedición del libro de 1819 de Charlotte de la Tour “El lenguaje de las flores” , un libro que recogía el código de significados de la época victoriana.En esos tiempos, se utilizaban las composiciones florales para expresar sentimientos .No sólo amorosos, también los había de traición y venganza( si te entregaban una flor boca abajo, por ejemplo). También había códigos en la forma de coger el ramo que te entregaban y si lo hacías con la mano izquierda, significaba que, lo que decían aquellas flores era rechazado .Esos aspectos no interesaban demasiado a Flora. Se sentía aliviada de que  el ramo se lo entregara un mensajero porque con lo despistada que era…

Después de aquella tarde en la que se descubrieron el uno al otro, fueron muchos los ramos y muchas, las flores recibidas ( y descifradas)

Amarilis: “Espléndida belleza”

Clavel Rojo: “Mi pobre corazón”

Rosa Arrepollada:”Vengo como Embajador del Amor”

Rosa Blanca: “Soy digno de vos”

Rosa Amarilla: “Estoy celoso

Violeta Azul: “Seré fiel”

Y… Si! Rosas Rojas : “Amor apasionado”

Los mensajes se sucedían y Flora sentía que su amor por el floríografo, florecía cada día…

Se había quedado prendada de aquel último ramo, pero también de las galletas. ¡Qué delicia! No podía evitar comer, una tras otra, deleitándose en cada mordisco.

Sintió que su corazón se aceleraba. ¡Ay!¡El amor! Se aceleró más y un poco más, más y más y más y… se paró.

adelfa

El Inspector Florencio Floríndez observó la escena del crimen.

Encontraron a Flora, desvanecida en la cocina. Fue demasiado tarde. A su alrededor, se arremolinaban unas flores rosas y azules, como si Flora las hubiese querido coger en el último momento, arrastrándolas consigo, hacia el suelo.

En su mano, una caja de galletas. Ya vacía, claro.

El inspector Florencio Floríndez suspiró, derrotado.  Abrió la bolsa de pruebas y recogió las muestras de las flores venenosas…

El Asesino de las Flores había actuado de nuevo.

NB : Adelfa y Acónito. Las hojas ,ricas en sustancias digitálicas,  provocan arritmias y taquicardias. Información de las 10 flores más venenosas, aquí.

 

Los que más saben.

Ayer celebré que acabo de cumplir un año más de estancia y, espero, de evolución en el planeta tierra. Como típico ser humano que soy, he cumplido con todos los ritos que se esperan de un día así. Todo el pack pagano: pastel de cumpleaños, velas, recepción de regalos y mensajes de cariño. Amor.  Y flores, muchas flores.

disfruta2

Pero, también, reflexión. El día X, se construye esa especie de frontera temporal en la que, antes de pasar y transitar de un año a otro, se produce una reflexión de cómo ha sido tu vida y, lo más importante, cómo esperas y deseas que sea …

Al despertar, pensé que el día me regalaría la sabiduría del que se hace mayor y que la reflexión fronteriza, igual sería más sesuda, pero, también, más sabia. Pero resulta que no. Que desperté siendo la misma, con un día más de estancia en el planeta y las mismas ilusiones y dudas que tenía en mi otra edad… Así que decidí escuchar a los que son más mayores que yo, a los que ya se han acostumbrado a ir traspasando fronteras, a los que ya saben del futuro…

Sea cual sea el fruto de la reflexión a la que lleva la vida en que cada uno navega, todos los sabios que me rodean han coincido en un punto.

 “Disfruta”

Hay una urgencia en el mensaje y se matiza con un contundente “Aprovecha”. Porque ellos ya son sabios y lo saben. Y saben que tú, aunque tengas un año más, te vas a olvidar de hacerlo. Porque casi todo el mundo se olvida, porque es así…Uno se deja llevar por la vida misma y va transitando por las fronteras y no disfruta ni aprovecha

dsifruta1

Me lo voy a apuntar en las paredes, lo voy a colgar de la puerta de la nevera, en la primera página de mi agenda semanal, en el espejo del lavabo, pondré un post-it en el salpicadero del coche, me crearé una alarma que me lo diga cada mañana. Me he propuesto disfrutar y aprovechar .

Siempre hay que hacer caso a los que más saben…

 

 

La luna de siempre.

Siempre es la misma luna. Siempre hago las mismas fotos, pero, siendo todo tan de siempre, cada luna es diferente.

Las hay más cotidianas, más suaves. Con un fluir de la mente que no va más allá del frío que hace o de esas dichosas nubes que me la tapan, ahora sí, ahora no… Otras veces, la foto viene acompañada de un repaso de lo que ha acontecido o la planificación de lo que acontecerá.

También hay lunas de siempre, muy intensas. Muy emocionales.

Como esta de hoy, impregnada de los recuerdos de un 83 cumpleaños, lleno de amor y risas, que se olvidarán casi, inmediatamente, después de soplar las velas. Mientras miro al cielo buscando el encuadre perfecto, pienso que todo ese afecto está escondido en algún lugar. A buen recaudo, custodiado, pero nunca olvidado.  Y, mientras hago esta foto de la luna, yo lo recuerdo por las dos…

luna171

Diez minutos fantásticos.

Para disfrutar de este post, se necesitan diez minutos . Un tiempo en el que deleitarse con el cuento de José Saramago  : “La flor más grande del mundo”.

Un cuento, narrado por su autor, con música de Emilio Aragón y un increíble film dirigido por Juan Pablo Echeverry, en stop-motion , en su versión plastilina,  digno de ver.

Diríamos que este cuento es uno de esos “definitivos” . Y, además,  es para niños y es para adultos. No hay escapatoria.

Reproduzco un párrafo del artículo de El País, que encontraréis en este link.

Ocho meses de trabajo para adaptar el cuento homónimo del genio portugués con técnicas stop-motion. Ocho meses para hacer que la partitura compuesta por Emilio Aragón casara a la perfección con unas postales animadas repletas de simbolismo. Diez minutos para hablar de la importancia de las cosas pequeñas y, sobre todo, de todo lo que nos rodea. Diez minutos para reflexionar sobre la infancia, la naturaleza y la ficción. Porque, ¿qué pasaría si las historias escritas para niños fueran leídas por los adultos? La respuesta, en este cortometraje.

Y, ya, sin más dilación, vienen esos fantásticos 10 minutos.

Enjoy it!

 

 

Tengo un pimiento enamorado…

Primero, pensé que era un pimiento introvertido. Encerrado en sí mismo, recogido. Tímido…

pimiento1

Como suele pasar, las primeras impresiones no suelen ser las acertadas. Había que conocer más al pimiento. Podía ser el protagonista de la frase “Me importa un pimiento” sufriendo una involución. O un pimiento yogui, un asceta que sigue la filosofía del yoga…

pimiento2

Al final, he creído que el pimiento era un narcisista. Se había enamorado de sí mismo, pero… otra vez, he juzgado demasiado deprisa.

El pimiento vive una bonita historia de amor. No hay que pensar en el pimiento como un pimiento. Es una entidad con partes personalizadas e independientes: pedúnculo, cáliz, hombro, exocarpio, etc.

pim1

El pedúnculo y el ápice de este pimiento se han enamorado locamente.

Y se abrazan…

pimiento3

No seré yo la que se coma este amor…A ver quién es el que se atreve a decírselo al pedúnculo y al ápice…

El décimo cajón.

 

Pepa era una mujer práctica. Todo lo que la rodeaba era funcional. Podía haber una coincidencia entre “bonito” y “funcional” y si la había, Pepa se decantaba por lo “bonito” pero…siempre “funcional”.

Había vivido muchos años, sumergida en la agobiante atmósfera del piso de su madre . Allí los tapetes de ganchillo, los jarrones con flores ( de plástico), los recuerdos de bodas, comuniones y bautizos, las fotografías enmarcadas en plata, de todos los miembros de la familia, las cajitas que no servían para nada pero se coleccionaban ( de niña, las había contado: más de doscientas!) ), las cortinitas con volantes, los libros falsos para dar prestancia a la librería de diseño barroco,…La mayoría de objetos que habitaban con la familia, no servían para nada. “pero queda bonito” le decía su madre.

A Pepa ,tanto tiempo bajo el reinado de  “lo-bonito-de-su-madre”, se le había desequilibrado la percepción de lo que era bonito y lo que era feo. Ya no lo sabía. Así que lo único que le importaba de las cosas, era que le fueran útiles.

caj2

 

Al contrario de lo que puedes estar pensando ahora mismo, la casa de Pepa era bonita. Liviana y clara, de paredes blancas diáfanas, sin cuadros. Había pocos muebles, pero los que había llamaban la atención. Una gran mesa giratoria presidía la sala, y sobre ella descansaba una gran tele extraplana que podía verse perfectamente desde cualquier ángulo. Le gustaba ver la tele.

No tenía sofá. Siempre acaba estirada , en posición horizontal , así que decidió facilitarse la vida y , directamente, comprar una chaise longue ( doble, por sí tenía visita).

Los libros ocupaban una estantería que llegaba al techo, de listones blancos y sencillos con una escalera con ruedas. Lo importante era tenerlos todos a la vista y llegar fácilmente.

El salón se completaba con una gran mesa , rodeada de seis sillas ( para las cenas con amigos), en la que siempre estaba presente su MacBook, abierto y conectado.

En su habitación, sólo había una gran cama y otra tele colgada en la pared. Un gran vestidor daba paso al lavabo en el que había unas mullidas toallas blancas , un albornoz y un espejo-armario en el que guardaba los productos de belleza ( también pocos pero imprescindibles).En el vestidor,  tenía clasificada su práctica ropa : camisas y camisetas blancas, pantalones y faldas negras, jeans , unas cuantas americanas y chaquetas…. Los zapatos , horrorosos pero muy cómodos, ocupaban una zona preferencial y Pepa, había situado una banqueta para sentarse y otra, inclinada, para apoyar el pie y abrocharse los cordones, cremalleras o hebillas más cómodamente.

No había flores, ni plantas. Ni jarroncitos. Ni cajitas.

A Pepa le habían dicho que era la máxima expresión del minimalismo y a ella ya le iba bien. Prefería que la llamaran minimalista que rara…Y es que no le quedaba más remedio que reconocer que aquella aversión por cualquier elemento superfluo a su alrededor, era raro.

caj1.jpg

Hacía unos meses que Pepa tenía un amante. Una aventura. Un no-sé.-qué. Ya hacía tiempo que había dejado de buscar una relación seria y formal. No sabía si era por su rareza o por la superficialidad de los amores que  había encontrado pero no tenía pretensiones más allá de compartir unos buenos momentos con otro ser humano. Esta vez, habían pasado los límites temporales habituales y aquel hombre estaba cada vez más afianzado en su vida, muy cómodo en su casa espartana y absolutamente encandilado con Pepa. Ni siquiera le había pedido que se pusiera otro tipo de zapatos… De una forma natural, ella también se empezó a encandilar.

Y encandilándose , encandilándose , un día se descubrió admirando un mueble cajonero en el escaparate de una tienda. Cuando lo vio, su corazón empezó a latir más deprisa. Una sensación de anhelo la recorrió,  de arriba abajo,  mientras su mirada recorría y acariciaba las formas de la cajonera. Lo más extraordinario del suceso es que aquel mueble, no le servía para nada. No lo necesitaba. Era inútil.

Pepa intentó resistirse a la tentación y cada día, se desviaba de su ruta para no pasar por delante del escaparate pero cuando entraba en su habitación, se imaginaba el mueble cajonero perfectamente integrado en una de las paredes…Vacío, claro, porque no lo necesitaba para nada.

Era tal su obsesión que Pepa le explicó su desazón a su amorcito. Al día siguiente, el mueble cajonero llegaba a su puerta, coronado con un gran lazo rojo y un mensaje que decía : Te quiero.

A Pepa nunca le habían dicho te quiero. Ni de viva voz, ni por escrito ni siquiera con un gesto así que se vio aplastada por una onda de amor desbordante y no pudo evitar que el mueble cajonero que no le servía para nada, acabara en la esquina izquierda de su habitación.

En el ultimo cajón encontró una nota del diseñador. El mueble constaba de diez cajones y su nombre era “La Cajonera Definitiva Nº 10”. Explicaba que el décimo cajón era un archivador definitivo. Cualquier cosa que se introdujera allí, quedaría definitivamente archivada y fuera de su vida. Sonrío ante la audacia del diseñador y del departamento de Marketing pero no pudo evitar explorar el décimo cajón para ver si allí había algo especial o fuera de lo común. Cómo era de esperar, sólo encontró un compartimiento vacío…

image

 

Pasaron los días y se fue acostumbrando a la cajonera. El primer cajón le resulto útil y, aunque sólo fuera uno, aquello ya le daba un sentido al mueble. Cada día, lo abría para soltar las llaves del coche y las de casa. Ese, era el cajón de las llaves…Al cabo de un tiempo, utilizó el segundo para dejar las monedas y el cambio pesado que tenía en los bolsillos. Ese , se convirtió en el cajón de las monedas.

Y mientras le otorgaba una función a cada cajón de su mueble, su historia de amor, la que la tenía encandilada, se convertía en una relación sólida , duradera, formal…

Cuando Pepa ya iba por el quinto cajón ( ese sería el de los cargadores de móvil), el amor de su vida le planteó la posibilidad de vivir juntos.  Ella , dudó. Todo era muy “bonito” y , por fin, había sabido que significaba aquello. Sabía que aquello era “bonito”.

No era funcional y práctico…era hermoso. Y tenía miedo…Tal vez, sólo tal vez, aquella faceta minimalista de su alma, podía acabar con aquella relación …Con toda aquella belleza…. Pero Pepa, que ante todo era muy práctica, reflexionó y pensó que podían hacer una prueba. Un “ a ver qué tal”. Si la cosa se intuía mal, siempre podían volver a ser amantes y amigos.

Las vacaciones , les otorgaban una semana de tiempo libre y… de test. El amor de Pepa, hizo su maleta para pasar una semana con ella. Llegó a su casa y no esperó a acomodar sus cosas sin antes besarla, abrazarla y hacerle el amor. Cenaron, vieron películas antiguas estirados en la chaise longue y se fueron a dormir. Al entrar en la habitación, se demoraron admirando el mueble cajonero, símbolo de su querer y leyeron, de nuevo, la curiosa etiqueta que había en el décimo cajón.

caj3

Al día siguiente, desayunaron haciéndose arrumacos mientras se juraban amor eterno. Pepa estaba tan emocionada que estaba dispuesta a aceptar unas flores para ponerlas en un jarrón. No servían para nada pero…¡eran tan bonitas!…

Mientras se duchaba, oyó la voz del amor de su vida. Lo había dejado deshaciendo su maleta : Cariño, ocuparé el último cajón para mi ropa interior. ¡El décimo y definitivo!- dijo mientras reía.

Y cuando Pepa oyó la última palabra, un escalofrío le recorrió la columna vertebral. Salió de la ducha, envuelta en su albornoz y no vio a nadie en la habitación. La maleta no estaba en su sitio. Recorrió la casa y revisó todas las habitaciones, mientras iba preguntando ¿Amorcito?. No había ni rastro.

Temblaba descontroladamente cuando entró, de nuevo, en su dormitorio. El décimo cajón del mueble cajonero, emitía una luz roja intermitente. El pomo se desplazó hacia fuera y desplegó una pantalla digital . No era bonita pero sí muy funcional…

Lo último que Pepa vio, antes de desmayarse ,fue el mensaje que parpadeaba en el display del pomo del cajón : “Archivado y Fuera de Su Vida” .