Una historia en la que no pasa nada…

trigo2

 

 

Me siento en una vieja silla de madera, delante de la ventana. Mi vista se relaja: un campo de trigo y un cielo azul…Bellísimo pero muy aburrido… No pasa nada…

O poco… El viento mece el trigo. Los pajaritos revolotean, graciosamente ( lo admito) y picotean las espigas…Hay nubes…

Sólo veo dos. Dos nubes. Es curioso, parece que quieren acercarse la una a la otra.

nube1

Se levanta una brisa ligera que, poco a poco, será Tramontana. El viento hace de alcahueta y las nubes se unen…El amor…

nube2

Dejo de mirar las nubes. Hay un gran pájaro que vuela en círculos. A su alrededor, están los pajaritos del trigo. Y abajo, comiendo tranquilamente. Sube, sube y sube…Después, inicia un descenso, también dibujando círculos. De repente, inclina el cuerpo y desciende en picado a una velocidad vertiginosa. Se sumerge en el campo de trigo durante un instante y emerge con alguien más. Me sobresalta pensar que es uno de los pajaritos. Prefiero ratón de montaña. Vuelve a ascender…

pajarito

Me deja mal cuerpo tanta naturaleza en estado puro . Será sabia pero también es cruel. Vuelvo a mirar hacia las nubes amantes….Se han separado. No sé si fue la presión dela convivencia, el miedo al compromiso o este viento que las agita a su voluntad pero… se han escindido. Una, por eso, con más nube que la otra.

nube3

El siseo del trigo , el canto de los pájaros… Un ruido atronador. Una estela simétrica. Ahora, aparece un intruso en el cielo.

nube6

A la izquierda, veo un grupo de nubes singles que se desplazan rápidamente…Deben tener prisa …

nube4

 

He reducido el mundo a mi jardín y ahora veo la inmensidad de todo lo que existe.

José Ortega y Gasset

NB : No me quiero dejar esta en el tintero…También pasó por allí.

nube5

Carísimo…

Mirar el cielo, está por las nubes…

Ya iban avisando: el cambio climático, las energías renovables que nunca llegaron…Nadie lo creyó. Por lo menos, no lo suficiente.

Y, ahora, vivimos encerrados en cavernas ultramodernas, en la profundidad. Sólo los más privilegiados pueden ir de viaje al mundo exterior…

Y ver el cielo…

Dicen que es muy, muy azul…

¡Oh, cielos!

Hay un lugar en el que el sueño es más profundo, más reparador. Los sonidos no precisan de música. La piel y el pelo quedan sedosos, bajo su agua. Y, mires a dónde mires, la naturaleza se te ofrece en todo su esplendor sin pretender que la muestres en Instagram.

Respiras mejor. El tiempo transcurre en otro compás…

El cielo es más bonito.

¡Qué cielo!

Y cuando vuelvo a la ciudad, en el camino, voy adentrándome hacia lo gris. La contaminación, el cemento…Miro el cielo y me digo ¡Oh, cielos! ¿Qué hemos hecho?…

Compra impulsiva.

 

-. Ya son suyas. Tiene que dejar la habitación libre antes del mediodía. Es la hora del cierre de la subasta.

No me lo creía. Era científicamente imposible pero… mi fuente era del todo fiable. Estaban en una habitación y había muchas… Era ir a verlas y si las quería, eran mías.

Era una ocasión única. Una compra irrepetible.

¿Serían blancas? ¿Grises, negras? ¿Llenas de lluvia, de granizo? ¿Con rayos y truenos? ¿Gordotas ¿ ¿Etéreas?

Compré el lote entero.

Abrí la puerta y me dispuse a contemplar mi gran adquisición.

Una preciosidad.

Algo único, sí…pero ahora tengo un montón de nubes que no se cómo sacar de aquí…

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Meteorología.

Y que conste que yo me leo las previsiones y, a veces, hago planes teniendo en cuenta esa lluvia, ese viento o ese sol potencialmente presente.  Ahora bien, este me parece el sistema de predicción meteorológica definitiva.

 

Y si llueve o hace sol ( en Japón se utiliza para protegerse del sol), me quedo con este paraguas que he llamado “Tengo un bosque encima de mi cabeza”.

Juego de palabras.

Me encantan las palabras. Me gustan cuando las utilizo para escribir o hablar, pero también les encuentro una gracia estética sin parangón.

Mis preferidas ( veréis que no es sólo cuestión semántica) son : Paz, Chocolate, Serendipity, Blog, Sucre, Bobo, Patum, Tweet, Anacardo y Feliz.  Por poner un ejemplo. ¡Hay tantas donde escoger! ¡Y en todos los idiomas!.

He descubierto una web que crea diseños artísticos con nuestras palabras, formando nubes a las que podemos dar el color y la orientación que deseemos.

Esto que acabas de leer , quedaría tal que así :

Wordle

Una historia de amor en cuatro fotos.

 

Dos nubes, un poco de viento y cuatro fotos…

No hace falta mucho más , para ser espectador privilegiado de una historia de amor…en el cielo.

Alquiler.

Tanto decirme que vivo en las nubes, he decidido ir a una inmobiliaria de nubes para ver que tienen disponible de alquiler.

No lo tengo fácil. Cada vez más gente se va a vivir a las nubes y los precios van al alza a una velocidad vertiginosa.

La compra está descartada. No se puede comprar una nube. No hay manera de ponerla en el catastro ni de ubicarla en el mapa y entonces, no se pueden cobrar impuestos así que sólo hay de alquiler y del llamado “turístico” por días e, incluso, por horas.

Me parece que me voy a elegir esta gordota de la derecha. Tengo una vista espectacular del cielo azul, sin otra nube indiscreta que me incordie…

Experiencia sensorial.

Cuando levanté la vista al cielo y vi esas nubes, me pregunté en qué momento el hombre fue consciente de la belleza. El instante preciso en la humanidad, en que el “Homo” pertinente tuvo conciencia de la belleza…El impacto debió ser brutal…

El cielo ofrece mucha, mucha belleza. Las estrellas, la luna y los planetas en la noche. Las nubes y el color durante el día…En lugares concretos del planeta, la aurora boreal o el reflejo de las nubes y el cielo en un salar, en un mar o en un lago.

O en un atardecer en el Alt Empordà…

Todas esas cosas, crean una experiencia sensorial que produce un sentimiento de satisfacción y placer.

Esa es la definición de belleza…