Pereza o rebeldía.

Seguimos yendo tarde, pero vamos, que ya es algo.

Este año, la camelia va más lenta . Ya hay opiniones en mi entorno, de que se debe hacer un cambio de maceta…

Algún capullo ha pasado de ser verde a dejar entrever el rosado de las futuras hojas de la flor . Va evolucionando a su ritmo, el que ella decide.

Es una camelia perezosa o rebelde.

Puestos a elegir, siempre me gusta más que sea una camelia rebelde.

Contagio positivo.

Tras dos años de pandemia, ya estamos muy familiarizados con el término contagio.  Según la RAE este término hace referencia a la “transmisión de una enfermedad, por lo general infecciosa, de un individuo a otro y aunque la RAE hace referencia a su sentido figurado con esta frase “Teme un contagio de la violencia a otros barrios” la definición queda un tanto floja .  

El contagio también se da en las emociones. La transmisión de un individuo a otro de emociones como la tristeza o la alegría, el miedo o la esperanza es un hecho comprobado.

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Como en toda “transmisión” lo que es negativo, nos contagia y nos produce desazón y mal cuerpo. Nos disturba . Nos hace sentir angustia, miedo , tristeza e incluso odio ( solo hay que pasearse por Twitter para ver que rápida se da la transmisión). No sé si existen mascarillas que prevengan de ese tipo de contagios, pero sí que se pueden contrarrestar con dosis de exposición a la emoción más contagiosa que existe : la alegría y en todas sus formas : risa, humor, música…

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¿Qué decir de un buen ataque de risa? ¿Quién no ha oído hablar de la risa contagiosa?¿Llorar de la risa? La oxitocina y la dopamina como locas en el sistema límbico, dejándote con una sensación de bienestar imposible de encontrar de otra forma.

Aunque a veces es difícil, a causa de nuestro propio estado de ánimo y nuestras circunstancias vitales, sería bueno proponernos contagiar de alegría y de risa a los demás. Se puede empezar con un contagio deliberado al día y, después, ir añadiendo contagiados. La transmisión suele ser exponencial.

Ese es el verdadero contagio positivo.

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NB : La risa es la distancia más corta que se puede encontrar entre dos personas.

Ya tiene su Spa.

Y llegaron los Reyes Magos y con ellos, los regalos. Para mi sorpresa, se han acordado del petirrojo y me han traído un soporte-comedero-spa.

Ahora, lo puedo ver desde la ventana de la cocina. Y confieso que, me quedo parada frente a esa ventana, en silencio, concentrada, esperando ver al petirrojo aparecer por allí.

Es una relación beneficiosa : él tiene su Spa y yo mi momento de meditación esperando su visita…

Petirrojo 2022 .

Al petirrojo que visita mi casa cada año, lo descubrí en el 2017. Supongo que será familia del primero.

Descubrí que es sociable con otros pájaros, pero muy territorial. Por lo que leo, será raro que lo vea en pareja hasta dentro de unos meses y una vez realizado el cortejo, estos pájaros van muy a lo suyo, en plan independiente. El petirrojo macho deja a la hembra estar en su territorio, pero, después de la cría, tanto la hembra como sus vástagos deben abandonar el nido y buscarse su territorio. Y cada uno, el suyo.

Este año ha vuelto, como de costumbre . No sé si es el mismo, si es macho o hembra, pero tengo claro que mi casa es su territorio.

Y he caído en la trampa y como ya lo considero de la familia,  le he dejado agua y alpiste.

Me ha manipulado sutilmente y ya ha conseguido la pensión completa.

La magia.

Hay un periodo en nuestra vida que creemos en la magia.

Es maravilloso.

Coincide con la época en que nuestra mente es un libro en blanco en el que aún nadie ha escrito nada. Ni nuestra cultura, ni país, ni modelo parental, ni estatus económico. Nadie. Es ese momento en el que nada ( o muy poco) ha interferido en nuestra esencia y somos libres, integradores, positivos, solidarios, ilusos, alegres ,… No nos importa raza, sexo o religión. Podemos aprender varios idiomas a la vez. Podemos creer que una bola de papel es un balón de futbol o que un dibujo con tiza da cobijo a la casa en la que jugamos. Un charco de agua es una oportunidad de divertirse y no tememos a la enfermedad ni a la muerte.

Después, se irá escribiendo en el libro. Esas influencias nos modelarán y nos llevarán a ese otro periodo de la vida en el que ya no sabemos ver la magia.

Pero esta noche, es una de las pocas en las que , por lo menos, podemos recordar que la vimos.

Y sigue siendo una maravilla.

Feliz Noche de Reyes.

Camelia 2022

La camelia se está haciendo esperar. El año pasado, por estas fechas, ya había florecido. Incluso asistí a la caída de la primera flor, pero sin escuchar el sonido armonioso que los poetas japoneses llaman “bo-to”. A ver si este año lo oigo…

Ahora, está más alta y han emergido los capullos, pero , de momento, no hay flores. Ni una.

Dicen que lo bueno se hace esperar.

Espero que podamos decir lo mismo del 2022: estamos esperando lo bueno desde hace dos años. Ya toca

Feliz Navidad.

Ya entramos ,de pleno,  en las Fiestas Navideñas. Deseo que cada uno las celebre de la forma que mejor y más feliz le haga. Las modalidades de celebración son infinitas…

Este año, de nuevo , el virus modifica algunos de estos esquemas de celebración, pero,  si es así, hay que afrontarlo desde la versión más optimista : esta va a ser la última Navidad “rara”.

Pues eso : Feliz última Navidad rara.

¡Cuidaos!

Fotos de :  Karsten Winegeart on Unsplash

En retrospectiva 2.

El pasado 22 de noviembre publicaba las fotos de la luna llena. Si me releo el texto, ahora lo veo excesivamente optimista . Me temo que , la realidad , un mes después, es que la última luna llena del año viene con aumento de contagios , posibles restricciones en lo que pensábamos que iba a ser una navidad “más o menos “ normal y la necesidad de la dosis de refuerzo de la vacuna porque nuestros anticuerpos, pasados los meses, han ido bajando…

No estamos peor que el año pasado, pero sí estamos peor que el mes pasado. Así que : vacuna, mascarilla, higiene de manos y distancia social.

Llegará esa luna llena en la que ya todo será “más o menos” normal, pero, no va a ser esta.

En el presente, prudencia y responsabilidad y a ver qué pasa en la próxima…

Fails Cotidianos.

Fail 1

Me entero de que la noche del 13 al 14 de Diciembre hay la lluvia de Las Gemínidas. Dicen los que saben que, en un entorno poco luminoso, se podían ver bastante bien porque la cosa iba de 120 meteoros/hora. El momento de máxima irradiación era a partir de las dos de la madrugada, pero antes ya se podían observar… A las 12 de la noche, aprovecho que la farola de mi calle se ha puesto en modo intermitente y , después, se ha fundido definitivamente para ubicarme en una zona oscura. Es una calle tranquila y apenas pasan coches así que me planto allí y alzo el rostro. La luna está preciosa e ilumina mi teórica oscuridad, pero veo estrellas. Alguna de las habituales.

Pasa un rato que , a mi cuello se le hace eterno y, nada de nada. Ya en casa, lo vuelvo a intentar. Ni una triste Gemínida y rigidez cervical…

Photo by Wil Stewart on Unsplash

Fail 2

Coloco un adorno en el picaporte de la puerta exterior. Es una estrella roja preciosa, de mimbre envejecido. Voy a buscar la cámara de fotos porque quiero que la veáis en el blog. Me llaman por teléfono y me demoro unos diez minutos en salir de nuevo.

No hay foto porque ya no tengo estrella en la puerta de casa.

Decorará otro sitio con estilo y, mira, hasta me alegro. Supongo que , a quién la cogió,  le gustaría muchísimo. Es un regalo de mi puerta a ese humano.

Photo by Georgia de Lotz on Unsplash

Fail 3

Lo de la pimienta negra.

Me gusta la que está en molinillos para poder molerla al momento. Hace ya un par de semanas que la acabé. En la cocina, siempre hay una libretita para apuntar lo que me falta para la lista de la compra. Lo apunté, pero en esa misma hoja, también anoté un teléfono y la arranqué de la libreta. Fui creando una nueva lista en la que no estaba la pimienta negra y, por lo tanto, no la compré.

En el momento de sazonar unas berenjenas recuerdo que no tengo pimienta negra. No es un drama, pero las berenjenas no son lo mismo, aunque les haya añadido una picadita de ajo y perejil.

Vuelvo a apuntarlo y vuelvo a perder la hojita mágica de mis “faltas” gastronómicas. Esta vez, para apuntar planta, despacho y nombre de la enfermera que le va a poner la tercera dosis de la vacuna a mi madre y como no es la habitual, lo apuntó allí, en la primera hoja. La de la pimienta negra.

La vuelvo a echar de menos para unas alcachofas al horno. En la libreta, toda la página está ocupada por la “PIMIENTA NEGRA” para el próximo día de compra, pero , unos días antes, estoy en un pequeño supermercado de forma improvisada y me acuerdo ( ¡bravo!). Cuando llego a la estantería , no hay. No hay. No hay. No me lo puedo creer. Sólo hay pimienta blanca…

Casi un mes después, haciendo caso omiso al universo por si me quería decir algo con estas señales, tengo dos molinillos en mi despensa y un frasco de pimienta molida , por si acaso.

Photo by Calum Lewis on Unsplash