Frágil.

Algunas veces, las fotos me escriben una historia (aunque sea una tan distorsionada como esta)…Yo las utilizo, lo sé. Pero…Las fotos aparecen,  me cuchichean las palabras y yo, simplemente, las copio y las pego…

Os tengo que dejar.

Oigo como se acerca la enfermera Pérez.

Distorsión

Estoy en otro plano, supongo que astral. Mientras mi cuerpo se regocija en el agua fresca de la piscina, veo todo lo que pasa a mi alrededor como si estuviera fuera de mí misma, mismamente. Lo he visto muchas veces en las películas y, ahora, me está pasando a mí… En el instante que me doy cuenta de eso, me acojono. Cuando pasa esto, justamente esto, estás jodido. Básicamente muerto o casi…

La mujer que está chapoteando parece estar bien y , la verdad, juraría que soy yo…

Ehhh! Cuidado! Esta brisa me está elevando y estoy perdiéndome mi auto-voyeurismo…Un pájaro, negro y blanco, me mira con extrañeza. Entiendo que no es muy normal que esté dándome una vuelta por aquí pero …Yo que sé. Igual estoy dormida. ¿Una siesta + una digestión pesada? La cosa es que prefiero no despertar: la ola de calor va arrasando España entera y yo estoy muy fresquita en la piscina…

Vengaaaa! Estoy bajando a una velocidad increíble. Wow! Qué subidón de adrenalina! Para, para, para por Dios!!… No sé a quién le hablo pero tengo la sensación que hay alguien, en algún lugar de este colocón onírico. La verdad, ha sido decirlo y me he quedado suspendida, a escasos centímetros del suelo…Una voz interior pero que suena a celestial-dentro-de-un-templo, me dice que debo elegir entre hierba, madera y piedra. Creo que me voy a decantar por la hierba…

Un movimiento me distrae.

Mi yo al fresco, ya sale de la piscina. Veo como se seca con una toalla de aspecto mullido y se estira en una hamaca con un libro… Se mece suavemente… Qué envidia me da. ¿Por qué estaré en este plano , seguro-que-astral, mientras ella disfruta de la experiencia?

Entonces, oigo el cuchicheo. Ya se me acaba el tiempo. Vienen a por mí. Algo pasará: me caeré de la hamaca y me partiré la crisma…O daré una vuelta completa, quedándome atrapada al estilo Gusiluz en la hamaca, mientras me asfixio… Ahora, ya veo la luz. La dichosa luz blanca de la que todos sabemos que tenemos que huir despavoridos… ¿Qué hago? ¿Voy o no voy?…

Los oigo…

Clic.

Se ha quedado dormida en la hamaca… Estará agotada…La he visto de un lado para otro, que si vuelo , que si me elevo…La voy a despertar ya. Es la hora de su medicación– La enferma Pérez está hablando con la enfermera González. Cuchichean. Trabajan en una prestigiosa clínica privada, especializada en trastornos mentales. La enfermera González hará el turno de la enfermera Pérez cuando esta se vaya de vacaciones- Está paciente sufre episodios agudos del Síndrome de Distorsión de la Realidad. –La enfermera Pérez le pasa la carpeta con el historial clínico a la enfermera González.

Con esta, ya han repasado todas las historias clínicas. En apenas unas horas, se estará remojando los pies en la playa…

Balancea la hamaca suavemente y despierta a la mujer.

Micros.

El mono de trabajo.

Hoy ha sido un día especialmente duro. Tengo ganas de llegar a casa y sacarme la ropa de trabajo. Cuando la cuelgo, en el perchero que hay en la entrada, siento que me libero de toda la tensión de la jornada…

El peor momento, sin duda, el de ese niño que iba a cruzar con el semáforo en rojo, mientras la madre despistada parloteaba con una vecina…Ha costado desviarlo. Menos mal que una mariposa azul ha venido a ayudarme…

Sutil.

Cuando me has dicho que eligiera la puerta correcta al llegar, con esa voz tan profunda y tan seria… No sé. Me ha parecido un juego apasionante, incluso erótico. Seguir tus instrucciones al pie de la letra, vestirme con ese vestido concreto,  ir a esa calle, entrar en ese edificio y buscar la puerta correcta…

Admito que me lo has puesto fácil.

El abrazo

Esa ola que te abraza y te gira, te desorienta, se mete por las orejas y los orificios de la nariz. Es la ola que te pilla debajo. Esa que no aciertas a torear, a la que te lanzas antes de tiempo o la que te sacude después.

Cierra la boca, aguanta la respiración…La ola te quiere abrazar.

Una pareja fogosa

He conocido a una pareja fogosa. Muy, muy picante…Los he visto en la cocina. Muy juntos…

Lo suyo, es un amor interracial, sin complejos. Que nadie opine de ese color tan diferente. ¿Y qué? A ellos, a los enamorados, les importa un par de pimientos…

Micro final : Adiós! ; – )

 

La noche de Halloween.

Existen grupos de activistas que, ya hace unos años, estaban alertando de esta situación de invasión. Como suele pasar en las películas, nadie les hizo caso :  los rebeldes no fueron escuchados, las advertencias fueron omitidas y, al final, pasó lo que tenía que pasar.

Estoy escondida en mi casa, esperando que pase la noche y todo esto sea una pesadilla…O por lo menos, que ya no estén ahí fuera… Que se hayan ido de mi jardín… Las oigo reír a carcajadas. Pero son risas histéricas, de las malas … No he encendido la luz y estoy acurrucada en una esquina de mi salón, con el portátil en las rodillas….Me tranquiliza escribir y sentirme conectada al mundo …que espero que aún esté ahí fuera.

Esta mañana, he decidido aislarme. Protegerme de su furia. Ayer, tuve un encontronazo con una pareja de invasores exhibicionistas. Me increparon con frases picantes todo el camino hacia casa.

Me apresuré, sin atreverme a mirar más allá del suelo pero no pude evitar alzar la vista cuando oí aquel extraño siseo…Como la carne al rasgarse…

No ha sido una colonización rápida : las intrusas han estado trabajando sutilmente, año tras año… Te las encontrabas , ya a primeros de octubre, en plena campaña. No había tienda, comercio, supermercado, bar, guardería, colegio, universidad, peñas deportivas, clubs, gimnasios, etc., etc., dónde no se celebrara la fiesta de Halloween. A nadie le importaba ya que las tradiciones de nuestras vigilias de Todos los Santos , fueran menguando hasta convertirse en un recuerdo de otros tiempos, casi prehistóricos… Sin que nos diéramos cuenta, la noche del 31 de Octubre, las calabazas se apropiaban de las calles, los salones, las aulas, los escaparates, los hogares, las cocinas… Calabacitas simpáticas, con iluminación interior, que parecían inofensivas…Hasta que se sintieron seguras e hicieron emerger su verdadera naturaleza.

Mis vecinos , los pobres Señores Mínguez ( que Dios los tenga en su gloria), salieron al jardín, envalentonados , con un gran cargamento de castañas, moniatos y panellets.  Emprendieron a castañazos contras las calabazas pero…

Hoy, las cosas han ido más allá…

Si una calabaza se come a su calabacita…

¿De qué más serán capaces?…

Confesión.

Me temo que me he convertido en una adicta a esto del Microrrelato. Me gusta el reto de explicar una historia ( o por lo menos, intentarlo) en un máximo de 100 o 150 palabras … ¡Cuantas veces estoy dándole al comando de «Contar palabras» del Word, sacando cosas, reescribiendo frases y afinando el número!… Pero, admito, que me es fácil y me proporciona un subidón creativo que me compensa con creces.

Desde que me he Microrrelatizado, he descubierto Convocatorias y Concursos que más que por el afán de competir ( que también) me proporcionan ese «reto» que comentaba.

Esta semana he escrito para «Getafe Negro». La frase de inicio que se proponía tenía su «qué» y , la verdad, me lo he pasado muy bien con este Comandante de la Guardia Suiza. Ya me entenderéis…ahora mismo.

Máximo : 150 palabras. Frase de partida :“El comandante de la Guardia Suiza nunca llegó a cruzar el umbral”.

Texto 1 : «El asesino del centímetro». El comandante de la Guardia Suiza nunca llegó a cruzar el umbral.Él,  era el último de la lista. El primero, había sido el capellán. Le había clavado el crucifijo de oro en el centro de la garganta. Una gozada. El segundo, uno de los dos tamborileros . Le había quedado una víctima muy presentable, con las baquetas ocupando el lugar de las cuencas oculares. Al tercero, uno de los setenta alabarderos , le había seccionado la carótida con la cuchilla transversal de su alabarda…Todos muertos tras aquella puerta. Todos , de más de 1,74 cm de altura…

Ellos se lo habían buscado.  Era más importante su 1,73 que el sacrificio de más de cinco años. Lo habían rechazado por un centímetro. Un maldito centímetro de menos … Agazapado en la viga , esperaba el momento de saltar sobre él. El Comandante llegó al umbral . Furioso, cayó en picado sobre su víctima.

Texto 2 : Nota póstuma.“El comandante de La Guardia Suiza nunca llegó a cruzar el umbral”. ¿Qué escribir a partir de esa frase? ¿Cómo conseguir que 150 palabras expliquen una historia y que a él le gusten?. No puedo concentrarme. El sudor me nubla la vista. Me escuecen los ojos. Las manos me tiemblan violentamente . Siento la pistola, fría, presionando mi nuca y sé que no podré escribir esas 150 palabras. Voy a morir porque no se me ocurre nada que pudiera pasarle al Comandante de la Guardia Suiza y “él” está nervioso. Muy nervioso. Desquiciado. Después de presentarse a cientos de Concursos en Internet y no recibir ninguna respuesta, se ha obsesionado con la Convocatoria de Microrrelatos de Getafe Negro. Yo, como profesor del Seminario de Literatura Creativa, le animé a participar y ahora estoy a punto de morir. Porque un loco me exige 150 palabras que le complazcan. Y que le hagan ganar.

Se mueve. Va a…

Se han presentado más de 600 Microrrelatos y muchos ( muchos) muy buenos. Vale la pena leerlos. Y…Yo estoy entre esa masa de MicrorrelaterosMicrorrelateando ( a mi edad!) ; – ). El plazo expira el 18 de Octubre, por si alguién se anima…

Getafe Negro, Festival de Novela Policíaca de Madrid.

 

 

 

A la carta.

He recopilado algunos de los relatos que había publicado en el portal de megustaescribir.com ( y que he duplicado en este blog), para editar uno de esos libros 2.0 que SoopBook ayuda a crear de manera sencilla.

Personalmente ( esto es darme autobombo pero es lo que hay) , me da una satisfacción especial , leerlos ( y verlos) en formato de libro electrónico.

Los he dividido en sabores y «alimentos». Pura gastronomía. He elegido relatos dulces y ácidos. Con huevos, como ingrediente principal y pizza a domicilio. Los hay de cuchillo y otros, sazonados con fantasía.

Están (por si alguien quiere dar un bocadito) en http://alacarta.soopbook.es.

No incluye bebidas… ; – )

Una cuchara de madera.

Mi madre siempre me decía que ,nunca, jamás, utilizara otra cosa que la madera para remover los guisos. A ella se lo había dicho mi abuela y a mi abuela, su tatarabuela y así, hacia atrás, toda la cadena de mujeres de mi familia habían recibido ese consejo que, con el tiempo, se había convertido en una regla casi sagrada…

Nosotras, las mujeres Sazón, tenemos una característica diferencial que nos hace especiales: cocinamos muy bien…Tan bien que , a lo largo de la historia, hemos conseguido embaucar a amantes, hacer claudicar a enemigos, hemos provocado guerras y , también , tratados de paz…Si eres una Sazón, desde la más tierna infancia, has escuchado todas esas historias mientras en el horno, se iba tostando un pollo de corral, al punto justito. Ese en el que la piel esta doradita y crujiente y la carne blanquita, sedosa, melosa…Nosotras oímos “Juliana” y no pensamos en una mujer…pensamos en el corte de las verduritas en tiras de 3 a 5 centímetros de largo por 1 a 3 milímetros de grueso…

Todas recibimos un gran regalo en nuestro catorceavo cumpleaños : una fantástica cuchara de madera de boj, con nuestro nombre grabado en su mango de una longitud extra-large . Además de ser más larga de lo habitual, la cuchara es más plana que cóncava. Casi que la podríamos llamar pala, pero tampoco…Es la cuchara de las Sazón.

No es una herramienta mágica. Es simple madera de boj y años de aprendizaje y consolidación de conocimientos gastronómicos de generación en generación… Hasta ahora, ninguna de nosotras ha fallado : cocinamos muy bien y tenemos nuestra cuchara…Pero, claro, si alguien de la familia tenía que perder la cuchara , esa era yo.

Lo que es cocinar, se me da fenomenal. Mis amigos me llaman, Manos de Ángel pero en lo que al orden ( y concierto) se refiere, soy un desastre total. Cuando acabo mis suculentos platos, mi cocina parece arrasada por un huracán. Tardo más en recoger lo que ha dado de sí mi proceso creativo en la cocina que en ejecutar las recetas…Es por eso que acabo molida cuando en la mesa hay más de diez personas. Si algo tenemos las Sazón es que no nos vamos a dormir si la cocina ( y la correspondiente cuchara de boj)no relucen como los chorros del oro.

Mi desgracia ocurrió en la mudanza. Después de muchos meses de espera, me habían entregado mi pisito ( con cocina hecha a medida) en un pueblo a unos kilómetros de la ciudad y los nuevos inquilinos de alquiler del que dejaba, me habían pedido avanzar la fecha de entrada. De repente, tuve que empaquetar toda “mi vida” ( incluida la cuchara de boj de las Sazón) en unas pocas horas y con menos cajas de las que hubiese necesitado y si yo ya tengo un problema organizativo de base, sólo me falto la urgencia y el escaso material de apoyo , para que mi mudanza y mis paquetes (incluidas bolsas de basura, con las cosas frágiles envueltas en papel de periódico en su interior, y cerradas con cinta aislante)fueran un verdadero caos.

Sólo recuerdo que la envolví en un paño de cocina de los de rizo ( para que estuviera bien protegida) y la metí en una de esas bolsas negras . Sé que la marqué con una cruz, con la cinta aislante roja pero…nunca más volví a ver la bolsa ni su contenido.

La noticia fue recibida con gran consternación por parte de mi madre, mi abuela, mi tía y mis dos primas. El boj era seleccionado por un ebanista del pueblo y lo hacía en la noche del día de nuestro nacimiento. El carpintero, evidentemente, no guardaba restos de reserva de aquellas maderas : según la tradición sólo se podía crear una única cuchara…

Mi madre, a la que el apellido Sazón le pesó menos que el amor maternal, siguió queriéndome igual pero el resto de las mujeres de la familia me retiraron la palabra. Desesperada, me dediqué a buscar la cuchara de boj que más se asemejara a la nuestra , ya no por las Sazón si no por mí misma. Mis platos no eran lo mismo si no los removía y achuchaba con mi cuchara de madera.

Hace un mes, paseando por un mercadillo de frutas y verduras, me topé con una parada llena de objetos de madera para la cocina: tenedores, cucharas, boles, morteros, ollas, platos…Un hombre anciano, estaba sentado en medio del tenderete, mientras sus manos trabajaban la madera en lo que parecía : ¡Una cuchara!. Iba a empezar a sacar la madera de la cazoleta cuando lo interrumpí y le pregunté si podía hacer la cuchara un poquito más plana. El hombre sonrió y me hizo un signo de afirmación con la cabeza. Mientras continuaba su trabajo me preguntó : ¿Estás casada? Y yo le contesté, para darle conversación y agradecerle su dedicación exclusiva que no había tenido mucha suerte y que el amor, se me escapaba de las manos cada dos por tres. La segunda pregunta se refería a mi trabajo. Le expliqué la verdad : aunque siempre había querido ser cocinera, no había pasado de ayudante rasa en restaurantes de gran prestigio. Casi había acabado cuando me planteó la tercera cuestión que se refería a la cuchara. Le expliqué la historia de mi familia y lo dolida que estaba con su comportamiento por mi extravío involuntario.

Me entregó una cuchara que casi, casi, podía haber pasado por la mía original. Lo único que faltaba, era grabar mi nombre en la madera. Alentada por la buena disposición del anciano, se lo pedí con amabilidad. Me respondió que sí, que lo haría pero que al grabar mi nombre, se activaría su magia . Al oír su cháchara sobre sus poderes mágicos, me arrepentí de habérselo pedido pero, no pude ni quise pararlo cuando las letras empezaron a aparecer en la madera.

Cuando me iba, el hombre se levantó de la silla y puso su mano en mi hombro. Acercó su rostro arrugado y me susurró : la magia estará en las tres preguntas

De vuelta a casa, coloqué la cuchara en el bote que le tocaba, cerca de los fogones, preparada para actuar. Intenté recordar qué me había preguntado el anciano : Si estaba casada, en qué trabajaba y por qué quería una cuchara con aquella forma…Pensé en las preguntas y las respuestas y después, miré la cuchara. La observé detenidamente. La volví a mirar. ¿Qué magia ni qué ocho cuartos?. Era una cuchara bonita, con mi nombre…y casi, casi, como las de la Sazón.

La primera pregunta tuvo su respuesta mágica , unos días después. Tengo un amigo que es muy, muy amigo. Tanto, tanto, tanto, que no me he atrevido nunca a decirle que estoy locamente enamorada de él. Prefiero optar a su amistad que a no tenerlo en mi vida. Disimulo cuando me explica sus últimas aventuras amorosas y aparento normalidad ( pero me muero por dentro). Lo invité a cenar ( para probar mi cuchara nueva) cómo había hecho cientos de veces, pero ese día, tras degustar una deliciosa crema de coco con filamentos de miel crujiente y nieve de cacao puro , me clavó su mirada profunda y me confesó su amor apasionado, acumulado a lo largo de los años…Estamos planeando nuestra boda que deberemos aplazar unos meses porque he conseguido trabajo como Chef en el afamado “Maison Le Ciciricot”. Debía acudir a la entrevista de selección con una de mis mejores recetas . Así que con mi cuchara nueva, preparé una lasaña natural de calabaza y verduritas con una suave compota de manzana gratinada que me llevó directa al puesto de finalista y , tras la recreación del postre sublime del día en el que él me declaró su amor, conseguí el puesto de trabajo. ¡Aún no me lo creo!.

Con estos dos hechos prodigiosos, se me dan las respuestas mágicas a las preguntas que me formuló el señor de las cucharas pero estoy algo desconcertada con la tercera. Sólo recuerdo que le expliqué lo molesta que estaba , sobre todo con mis primas por el vacío familiar al que me estaban sometiendo ya que sólo por afinidad generacional me debían haber comprendido…Se han enterado de mi nuevo trabajo en el prestigioso “Maison Le Ciciricot” y me han llamado para cotillear. Están muertas de envidia : todas las mujeres Sazón queremos ser cocineras…y lo mío, es un éxito sin precedentes.

Las he invitado a cenar… Para hablar y para limar asperezas…He encontrado una receta sorprendente : una ensalada de tréboles, endivia y canónigos, con cebolla caramelizada y semillas de beleño. No sé como conozco los efectos del beleño pero sé que la ingestión de  más de 150 semillas por adulto puede ocasionar la muerte. Y que produce dolor de cabeza, embriaguez, retención de orina y espasmos de los músculos de la mandíbula.

Mi ensalada, no lleva más de 100 semillas así que no hay peligro vital…y aunque tenga efectos secundarios, el plato es delicioso.

¿O he puesto 300 semillas en la ensaladita?…Mira, no lo sé. Soy tan despistada y tan, tan desorganizada que hasta perdí la cuchara de las Sazón, en una simple mudanza…

Este es otro objeto de mi libro «Objetos Sencillos que tienes en casa» que podéis leer, al completo, aquí : http://objetosencillos.soopbook.es  o descargarlo en formato epub en la tienda ( es gratuito). Link directo.

 

Soopbookeando, again.

Ya estoy en la Semana4 del Grupo de Escritura de Soopbook.

El texto que presenté bajo el lema «Tocando fondo», resultó ganador (compartido con Sherezade y su color Negro) y , por lo tanto, nos tocó a las dos elegir tema. Sherezade eligió : Aquellas Canciones y yo La Palabra Oculta.

Fue una experiencia muy grata y emocionante. Sigo pensando que es un buen ejercicio de aprendizaje el que, cada semana, escribas o leas sobre lo que los miembros del grupo «crean» a partir de un tema. Puede ser un poema, un microrelato, un guión…Es fascinante ver como cada uno plantea su punto de vista, lo diferentes que son todos y la creatividad que desborda de cada uno.

Es una herramienta fantástica para aquellos que aman escribir, leer y compartir.

Esta semana, la cuarta, sigo participando en la lista de «escritores». He presentado mi texto bajo el lema Aquellas Canciones.

Aquí lo dejo…también.

El increíble caso de Apola Calíope.

Lo llamaron a las siete de la mañana.
Cecilio Ceres había sido encontrado muerto en su despacho y reclamaban su presencia en el lugar del suceso.
El Profesor Cecilio Ceres era un reconocido musicólogo, famoso conferenciante internacional, e investigador de renombre. El hombre había muerto, tapándose las orejas, con un gesto de terror en el rostro. Lo habían encontrado arrodillado, delante de un diván freudiano… Nada hacía pensar que la muerte no fuera por causas naturales pero, la notoriedad del personaje y las extrañas circunstancias, habían activado el código rojo en la Brigada de Homicidios.
Seren examinó concienzudamente la escena del crimen. Su nombre completo, Serindipity García, describía a la perfección su habilidad. Era un experto en hallazgos afortunados que ayudaban a resolver los casos.
Revisó todo papel que encontró, mientras su mente procesaba datos fortuitos .Fue entonces cuando un nombre se hizo evidente: Pola. Se repetía con asiduidad en las entradas de la agenda del profesor.
Oyó el click familiar en su cabeza, que le indicaba que había encontrado una pista y se concentró en Pola. Encontró un abultado expediente, con las transcripciones de entrevistas, fotografías de Pola, Cd’s de diferentes estilos musicales y un pequeño cuaderno en el que el profesor estaba escribiendo un ensayo : El poder de la música : aquellas canciones.
Apola Calíope ( alias Pola), 32 años. Mujer. Licenciada en Bellas Artes.
Acudió a la consulta, diciendo que había canciones que la dominaban y la obligaban a hacer cosas. El profesor, había subrayado la frase : las canciones me poseen. Tras derivarla a un psiquiatra amigo, la paciente volvió a visitarlo con un diagnóstico de normalidad y una efusiva recomendación de su colega para que prestara atención al caso.
El primer día de sesión ,Pola le explicó al profesor que si escuchaba Love is in the air, se enamoraba de quien ella eligiera , en sentido bidireccional. Lo hacía “conectándose” con la canción. ¿Love is in the air?
A Seren le impactó aquella mujer y su extraña locura e, incluso, sintió compasión por la muchacha de ojos castaños y tristes pero… la investigación de Celestino Ceres y sus primeras conclusiones le dejaron estupefacto: el profesor explicaba detalladamente los factores neurológicos que podían favorecer esa extraña transmisión de energía y describía varias pruebas empíricas en las que Pola, con Love is in the air, consiguió actuar de Cupido de forma dirigida. La comprobación de más de 25 enamoramientos intencionados, confirmaron que Pola era especial.
El problema, según consignaba el erudito, residía en que Pola no sabía que canciones la poseían, cuales activaban sus poderes especiales y, tampoco, en qué consistían esos poderes. Love is in the air, había sido un hallazgo fortuito y sólo se había producido otra posesión con You are the sunshine of my life , canción que hacía que Pola brillara y repartiera luz. El profesor describía profusamente el “estado de paz” que se sentía si se estaba cerca de Pola cuando irradiaba la luz… En este punto de la lectura, Seren ya empezaba a sospechar que el eminente Profesor Celestino Ceres estaba tan loco como la tal Pola. ¿Qué una canción te posee ¿ ¿Qué tontería era esa?
¿Amor?, ¿Luz?, ¿Paz?…
Estuvo a punto de abandonar el expediente pero la curiosidad pudo con él y se llevó toda la documentación a su casa para continuar con la investigación.
El profesor , con una fe absoluta hacia Pola, ideó un sistema para identificar las canciones que funcionaban y las que no. Durante meses, escucharon canciones.
Miles, millones de canciones.
No hicieron grandes avances y sólo consiguieron identificar que con Think, Pola podía desparecer , si conectaba justo en el momento en el que la canción atacaba el estribillo del Freedom.
¿Desaparecer?
Se hizo de día y se preparó para asistir a la reunión de la Brigada, cuando sintió el click serendípico : “Rolling Stones”. En la última entrada del ensayo del profesor describía una sesión con canciones del grupo para la siguiente sesión con Pola. No había fecha consignada y no sabía si se había producido, pero pensó en comprobar unos detalles…
Pasó por la consulta del profesor y pidió la cinta de vídeo de seguridad del edificio. Después, entró en la sala donde se hacían las sesiones y miró el anticuado reproductor de CD’s. La funda que había sobre el aparato, era de uno de los trabajos de los Rolling : Let it Bleed. La pista en la que se había parado era la número 7, por lo que supuso que era la número 6 la última canción que habían escuchado entera. Miró la carátula del CD y apuntó el título: Midnight Rambler.
Ya en su despacho, visionó la cinta y vio la figura de Pola adentrándose en el ascensor. La hora de entrada de la mujer y la supuesta hora de la muerte del profesor parecían coincidir. Tecleó en su ordenador el título de la canción de los Rolling y descubrió que explicaba la historia de un asesino, el estrangulador de Boston…
Y entonces… casi pudo ver a Pola, estirándose en el diván y colocándose los auriculares. Al profesor pasando las canciones, con el mando a distancia, mientras ella negaba con la cabeza y, finalmente, el cambio en la rigidez de su cuerpo cuando Midnight Rambler empezó a sonar, la mirada brillante y febril, aquella extraña sonrisa en la cara de Pola… El profesor Cecilio Ceres, muriéndose mientras la canción le iba taladrando el cerebro y a Pola la poseía la canción y la conectaba con la muerte.
Era ella. Se lo decía el click.
La detención fue rápida y limpia. Interrogó a Pola para saber cómo había asesinado al profesor, pero la chica se limitó a decirle que las canciones la poseían y que ella no sabía ni qué canción lo haría ni que es lo que pasaría si encontraban una con la que conectara. Lloró por el profesor y confesó que había sido ella la culpable de su muerte. Le pidió que la ayudara, le rogó que buscara a alguien que pudiera solucionar su problema pero Seren, tras obtener la confesión le dijo que intentaría interceder para que la internaran en un centro psiquiátrico. Fue ese el momento en que Pola pareció rehacerse . Dejó de llorar y su mirada se endureció y le preguntó, directamente, si Seren la creía. Y , él, incapaz de mentir ante el escrutinio de esos ojos , le dijo la verdad : Pola, creo que no estás bien. Las canciones no pueden poseerte. Necesitas ayuda.
Fue la última vez que vio a Pola.
Tras acabar el informe y el papeleo, Seren se dirigía hacia los calabozos para hablar con ella antes de ser llevada ante el juez , cuando oyó a uno de los Agentes comentar que “había dejado que la chica de los ojos marrones se quedará el iPod”.
Click.
¿Pola con acceso a las canciones?
Corrió hacia la celda.
El iPod estaba en el suelo y allí no había nadie.
Nadie.
Tembló al recoger el reproductor de mp3 y se estremeció al ponerse los auriculares: la potente voz de Aretha Franklin cantando Think, reverberó en sus oídos.
Freedom.
…………………………………………..

Think

B.S.O El caso de Apola Calíope
http://open.spotify.com/user/bypils/playlist/0JRUIXSh2GSioTpY5kIbrU

Una tontería de nada.

Normalmente, es un placer escribir los post de este blog. Siempre que me preguntan, digo que es terapeútico para mí.

Requiero, preciso, necesito sacar las palabras … Si se me quedan dentro, me bloquean espiritualmente y estoy mejor cuando las puedo lanzar ( tipo dardo) a la blogosfera…

Unas veces, registro una información en mi agenda mental ( escribiré sobre tal o cual) o me regalan una idea ( hay quien te transmite contenidos con la frase ¿Por qué no escribes de esto en el blog?). Entre tus «inputs» y todo lo que te llega desde el exterior, aparece un texto al que poder hincar el diente. Pero…hay días que no me apetece, o me cuesta muchísimo encontrar un tema, un relato o una puntillita… ( eoooo, inspiración!!). Syd Fiel , el maestro de los guionistas, siempre inicia sus conferencias diciendo : » Lo más difícil de escribir es saber qué escribir» y tiene más razón que un santo. Ya lo sabéis los que escribís… ¿A qué si?.

Además de los días de secano de ideas, hay otro concepto definitorio para poder escribir estos post en su modo -placer: la soledad.  Mercedes Salisachs en «La Palabra Escrita» escribe en la portada de este libro ( un imprescindible ) : «La soledad, mal que nos pese a los escritores, es el primer factor que se precisa para escribir». Así que , si tienes «de qué » escribir no cantes victoria. Es posible que no te dejen porque no estás solo…

Hay días para todo. Unos en los que te sobran todos. Otros en los que es mejor la compañía que el dejar fluir las palabras en los post… Los peores son los que NO sabes de qué escribir ( y quieres y estás solo).  Días casi como el de hoy… No sabía y quería...y están viendo el fútbol… ; – )

Y me ha salido esta tontería.

El manual del guionista , Syd Fiel

La Palabra Escrita, Mercedes Salisachs

«Mercedes Salisachs, escritora reconocida sobre todo por sus obras de ficción entre las que cabe destacar La gangrena o La dimensión intermedia, se enfrenta, en La palabra escrita, al reto de desentrañar su método de trabajo a la hora de escribir una novela. La razón de este nuevo libro es, en palabras de Salisachs, analizar la cortina de dudas que supone escribir una novela, para tratar de ayudar al que comienza esa ardua labor. Para ello, la autora recorre con minuciosidad su extensa obra y, de manera clarificadora, trata entre otros muchos aspesctos, temas como la soledad, la imaginación, el silencio y la disciplina del escritor, al tiempo que expone los conocimientos acumulados a lo largo de su productiva carrera literaria, además se algunos ejemplos prácticos y un buen número de anécdotas personales.»

 

Things…

Hay veces que pasa.

Los que escriben relatos, novelas, blogs o diarios lo saben muy bien. Aunque cada uno funcione de una forma diferente, todos hemos sentido esa necesidad de crear una historia, que no sabes muy bien cómo ha aparecido en tu cabeza pero que no puedes sacártela de ahí ( tampoco en plan obsesivo, se entiende).  Todos los que escribimos por placer, sabemos la sensación de alivio , de satisfacción , de disfrute  ( que es de lo que se trata), cuando la historia emerge en la tipografía del Word y, aquello, toma forma y se deja leer.

Ese momento difícil para ponerle punto y final…

Los caminos son diversos : hay quien escribe bien bajo presión, otros necesitamos relax y aislamiento. Unos tienen tiempo, otros tenemos la sensación que lo robamos de aquí y de allá cuando la necesidad apremia . Unos se lo repasan , lo modifican y lo reescriben, otros nos lanzamos a la piscina sin demasiados miramientos.

Pero, al final, todos conseguimos no dejar atascadas esa encadenación de palabras que pugnan por salir.Las últimas de las mías están colgadas en La Fábrica de Bestsellers.

Esta vez, han tomado forma de relato breve en dos partes: Martínez & Things (I) y Martínez & Tings (II) .

Y, sí, ha sido muy divertido escribirlo.

Nota : Todo esto lo digo el día en que guión deja de escribirse con tilde ( guion???) y , también, pearcing deja de existir para pasar a ser pirsin. Nueva Gramática…