El tiempo , arruga…

Como pasa el tiempo!!! Hace seis años, guarde unas guindillas en un frasco de cristal.

 

Era la época en la que las guindillas, invadían mi pequeño huerto urbano…

Ordenando el armario de especias de la cocina, lo he encontrado al fondo, perdido, desgastado…

Ya se han borrado las letras que escribí: si te pica mucho un alimento, no bebas agua, bebe leche. Neutraliza la capsaicina, la responsable del fuego ardiente en tu paladar.

Ya no son guindillas rojas. Han perdido el color y textura. Están arrugaditas y viejas pero… su poder picante sigue intacto. Doy fe.

Bendita leche.

 

 

 

Mi huerto a tope de capsaicina!!

Este año, la rúcula y las guindillas son las protagonistas del huerto. Contra todo pronóstico y contradiciendo (totalmente) la experiencia del año pasado, los tomates están creciendo como matas rechonchas, compactas, con mucho tomate pero… a ras de suelo. No me preguntéis por qué. Este año, son vagas y gordas y se han quedado por las tierras bajas…

tomates1La producción de rúcula, lechugas y “brotes tiernos” ha sido constante. Ya estoy en un segundo ciclo ( la rúcula ya me ha vuelto a florecer) y tengo que renovar las plantas… El año que viene, repetiremos experiencia.

lechugas

La Stevia está magnífica y es , ya, un ingrediente básico en los zumos de frutas diarios.

stevia

Otra cosa son las guindillas…

He llegado a la conclusión que mis guindillas han firmado un pacto con el diablo.A cambio de entregar su alma de guindilla ( que ya me dirás tú qué cosa),el diablo les provee de saturación máxima de capsaicina. Esto no es otra cosa que el compuesto químico responsable de que las puñeteras guindillas piquen hasta hacerte desear meter la cabeza en un cubo de agua con hielo…Pensad que el origen de la capsaicina es puramente defensiva: Este compuesto que generan estas plantas es un mecanismo de defensa para evitar ser atacadas por insectos y mamíferos, ya que provoca esa sensación de ardor en la boca y, por lo tanto, los hace menos apetecibles (la capsaicina actúa sobre las terminaciones neuronales y se utiliza en anestesia).

Hay un test que sirve para medir el picor de las plantas (Guindillas, pimientos del padrón, chiles, jalapeños, etc)  que contienen capsaicina. Lo creó Wilbur Scoville en 1921. Es una escala que mide en “Scovilles” ( original, eh?) y que puntúa cero cuando no pica y llega a los 15 millones de Scovilles cuando hablamos de capsaicina pura. Por ahí andarán mis guindillas, seguro…

guindilla6

Y es que no hay forma de medir la intensidad del picante porque a medio test, la lengua se desintegra….Que se lo pregunten a mis pobres conejillos de indias… Personas inocentes e ingenuas que ahora , tras haber probado mis guindillas (salteadas con sal gorda) hablan como si tuvieran una patata (grande) en la boca…

cosecha

La cosa es que de unas pocas de esas guindillas NO picaban…¿Son las que no se dejaron engatusar por el diablo? ¿Tienen alma? ¿O es que no tienen de la capsaicina esa? Y…¿?Por qué…”unas pican y otras no”?

Pues dicen los expertos que es porque ( por lo que sea) han estado bajo condiciones de crecimiento diferentes . Variables como la cantidad de luz solar, el agua que recibe y el tiempo que permanece en la planta. Es decir, el cuánto pica está relacionado con el desarrollo natural de la propia planta…Vale, pero ya las riego igual a todas, les da la misma luz solar y las he probado pequeñitas, medianas y grandes… Por mucho que digan estos señores biólogos, mi planta de guindilla es más taimada y ha hecho un pacto con el diablo. Más picantes no pueden ser.

Rompen la escala de Scoville. Definitivamente, tengo una The Paladar Killer…

guindillasdiabolicas

NB 1 : El aerosol de pimienta que se utiliza en Estados Unidos como arma defensiva tiene entre dos millones y cinco millones de unidades Scoville.

NB 2 :  El récord  Guinnes  de los pimientos, lo tiene una variedad de la India que se llama Bhut Jolokiany que tiene nada menos que entre 855 000 y 1 041 427 de unidades Scoville.A la hora de manejar este pimiento debemos hacerlo con guantes. Este es el primo zumosol de mis guindillas…

variedadpicante

 

Micros.

El mono de trabajo.

Hoy ha sido un día especialmente duro. Tengo ganas de llegar a casa y sacarme la ropa de trabajo. Cuando la cuelgo, en el perchero que hay en la entrada, siento que me libero de toda la tensión de la jornada…

El peor momento, sin duda, el de ese niño que iba a cruzar con el semáforo en rojo, mientras la madre despistada parloteaba con una vecina…Ha costado desviarlo. Menos mal que una mariposa azul ha venido a ayudarme…

Sutil.

Cuando me has dicho que eligiera la puerta correcta al llegar, con esa voz tan profunda y tan seria… No sé. Me ha parecido un juego apasionante, incluso erótico. Seguir tus instrucciones al pie de la letra, vestirme con ese vestido concreto,  ir a esa calle, entrar en ese edificio y buscar la puerta correcta…

Admito que me lo has puesto fácil.

El abrazo

Esa ola que te abraza y te gira, te desorienta, se mete por las orejas y los orificios de la nariz. Es la ola que te pilla debajo. Esa que no aciertas a torear, a la que te lanzas antes de tiempo o la que te sacude después.

Cierra la boca, aguanta la respiración…La ola te quiere abrazar.

Una pareja fogosa

He conocido a una pareja fogosa. Muy, muy picante…Los he visto en la cocina. Muy juntos…

Lo suyo, es un amor interracial, sin complejos. Que nadie opine de ese color tan diferente. ¿Y qué? A ellos, a los enamorados, les importa un par de pimientos…

Micro final : Adiós! ; – )