El acebo es el rojo…

Cada año tengo que refrescar mis conocimientos navideños y asegurarme que el muérdago es el de los frutos blancos y el acebo, el de los frutos rojos.

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El muérdago es el que se lleva el premio a la antigüedad ya que lo incorpora la tradición celta y, también, es el adorno “romántico” por excelencia. El Dios Balder es el responsable de lo del beso, cuando estás debajo …

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En cambio, el acebo es el responsable de la tendencia decorativa de la Navidad desde… la Edad Media.

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Precisamente para eliminar los rastros de los cultos “paganos”, cambiaron el muérdago, blanco (y celta), por el acebo, rojo…

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Y con esta acción, el rojo y el verde se convirtieron en los colores principales de esta época del año.

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El verdadero gurú de la decoración navideña es el tipo que, en el siglo V, se decidió por el acebo (rojo!)…

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NB : Antes de escribir este post, he tenido que verificar los colores de cada uno… A ver si el año que viene, ya sí…

Detrás del Carnaval.

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Chirigotas de Cádiz

Es decir “Carnaval” y todos pensamos en disfraces y fiesta. Seguro que alguna vez os habéis disfrazado y habéis asistido a una fiesta de Carnaval . En mi caso, hasta que no fui a la Universidad, no conocí la verdadera dimensión del Carnaval como tradición popular y como agente socializador .Lo mío se había limitado a las fiestas del colegio, con los amigos…

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                                                                                   Sitges

En mi periodo universitario, conocí a una persona que vivía el Carnaval de otra forma. Su pertenencia a Sitges ( una bellísima localidad de la Costa del Garraf), le otorgaba un interés por esta celebración que , casi es genética en la población del precioso Sitges. Era uno de nuestros destinos preferidos para estudiar

Se daba la circunstancia que la madre de Carme, mi amiga, era una de las costureras oficiales de la Sociedad Recreativa del Retiro . En el Carnaval de Sitges, hay dos “grandes “asociaciones rivales : El Retiro y el Casino Prado y otras más pequeñas, unas 50,  que son independientes . Todas ellas ( con categorías infantiles y de adultos) se preparan a conciencia para el evento.

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Rua de la Disbauxa, Sitges

Siempre que llegábamos a casa de Carme, nos recibía un caos de ropa brillante, lentejuelas, plumas y todo tipo de abalorios. Gente que iba y venía, pruebas de tallas… Con los meses, aquello iba tomado forma y aparecían esas composiciones textiles brillantes, siempre especializadas en un tema ( El  Oeste, Las Goyescas…)  que después lucían les colles en la rua por el pueblo…

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Carrera de Llits, Sitges

Hubo un año que participé en una de esas colles. La madre de Carme nos preparó disfraces para unas 30 personas bajo el lema “Flower Power”. Durante meses, nos reunimos para prepararlo todo : diseño de la ropa, música, coreografías, etc, etc. Era una mínima expresión de lo que hacen las grandes colles, que salen con sus músicos, carrozas, etc…

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Murga de Sta.Cruz de Tenerife

Cualquiera de los Carnavales más conocidos en España ( Santa Cruz de Tenerife, Cádiz, etc.) se nos muestran , esplendorosos, en las fechas de la celebración pero,  lo que hay detrás , tiene un encanto arrebatador, aún más bonito que lo que se ve a simple vista.

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Carnaval de Cádiz

Desde fuera, nos parece algo bello o no, nos gustará más o menos pero no somos capaces de percibir lo que hay detrás…

Hay una organización lúdica y un compromiso previo que hace que te impliques en todo el proceso. Hay esfuerzo y trabajo. Hay colaboración y complicidad. Hay un objetivo, una ilusión común al final del camino que convierte el Carnaval, en algo más. Y es un algo muy especial…

¡Feliz Carnaval!

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Los calçots de este año.

Como continuación de nuestro encuentro con Petunia, la gallina doméstica, viene el post ( ya anual y tradicional en este Blog Imperfecto) sobre los calçots.

El primer post , intentaba explicar como se veía desde fuera esto de las calçotades y me sirvió como inspiración , la visita de un amigo inglés y su introducción ( salvaje) en el mundo de la cebolla quemada.

El segundo, el del año pasado, se centró en la crónica de “la madre de todas las calçotades”, celebración también anual que este año, cae hacia final de febrero.

Este tercer post sobre calçots, va a versar sobre su estética.

Yo lo dividiría en tres áreas definidas :  1) “en acción”,2)“ya quemados” y 3)“los comensales”.

1) En acción, tal vez, sea la parte más bella de todo el proceso. Por lo menos a nivel estético. Las cebollas tiesas y frescas, de rabo verde y cuerpo blanco, su alineación perfecta en la parrilla, esa salsa rosadita-anaranjada que está la mar de mona en su cuenco de barro…Precioso, de verdad.

2) La parte que llamaríamos “ya quemados” , es la fea. Hemos infringido el castigo a los pobres calçots y, en plan altar de sacrificio, los hemos ofrecido al Dios de las Cebollas Quemadas . Están achicharrados, carbonizados, negros … Para acabar de rematar, se envuelven en periódicos viejos, para que conserven el calor. La imagen es impagable : cuando abres el paquete de papel, lo que encuentras es ese montón de hortaliza quemada…Y con todo lo que tiene de feo, el calçotaire de pro, lo que ve es belleza…Sólo belleza ( mientras ya se va haciendo la boca agua).

y 3) “Los comensales” que también tiene sus parámetros estéticos. El que va de profesional, pasa del babero pero es primordial que todos luzcan grandes baberos ( y si son de esos cantones, mejor). Forma parte del rito y sitúa a todos los que rodean la mesa al mismo nivel. También es interesante analizar toda la conducta gestual del que no come nunca con las manos. En este caso , se debe pelar el calçot, tiznándote las manos ( los guantes son un sacrilegio a la tradición aunque no niego que sean aliados de la manicura) y, a partir de ese momento, retirarse el pelo de la cara, coger el porrón o cualquier otra actividad que requiera de las manos, va a dejar huella… Peladitos , se untan bien en la salsa y es entonces cuando debes abrir la boca, alzar la mano y acertar con la puntería. Si no se acierta, no pasa nada…Llevas un gran babero de cuadros rojos, no lo olvides…

Una calçotada es una danza, perfectamente coreografiada, en los que los bailarines no hace piruetas , ni llevan tutú , pero dan cuenta de un puñado de cebollas quemadas, con un arte y una estética que hace de esta tradición gastronómica una verdadera fiesta. Y a mí, me encanta.

A bailar! ; – )

N.B 1 : Y como cada año, os recomiendo a los amigos de calsots.com, una tienda on line , que los envía a cualquier punto de España, con la salsita y todo. Por si a alguién le apetece mancharse las manos…

N. B 2 : Fotos de calçotada  ( y salsa secreta) de mi propiedad …

 

Unas cebollas quemadas …

Calçot es el nombre que se da en Cataluña a los brotes de una cebolla blanca llamada también Allium cepa o Blanca Tardana de Lérida.

Estos brotes de la cebolla blanca, a medida que van creciendo se van “calzando”, es decir, se cubren los costados de tierra para blanquear su base, que es la parte que se consume. Esto provoca que la parte enterrada sea muy tierna y de un gusto y dulzura característicos. Fuente Wikipedia

Una calçotada es, objetivamente, una comida “orquestada” y habitualmente multitudinaria ( pero funciona igual de bien a partir de dos ) compuesta por unas cebollas quemadas con salsa (tipo romesco)de primero, butifarras con judías y carne de cordero a la brasa (todo ello con all i oli) de segundo y un postre compuesto de fruta (naranjas /mandarinas) y crema catalana.

Bebida : cava.

Gastronomía típica catalana con Denominación de Origen : Valls (Tarragona)

Cada año, suelo ir a una calçotada de las puristas (Masía, Tarragona, menú “puro”, …) , a alguna de Restaurante “Aquí hay calçots” y las que se hacen en mi casa, que ya serían una fusión-mix respecto a las anteriores. Lo que es “la base”, que viene a ser la cebolla quemada y su salsa, es siempre invariable. La barbacoa subsiguiente varía en función de las apetencias generales : puede ser típica, puede ser parrillada variada, puede ser de pollo a la brasa o churrasco, o pies de cerdo o secreto ibérico, o… Como todo está bueno, es indiscutible que el elemento estrella del menú es el calçot.

No sé que tendrá esta cebolla ( y su salsa) pero es un plato absolutamente delicioso. Mi familia ha sido “calçotaire” de toda la vida. Desde pequeña, he asistido a calçotades en casa y, no es porque sea mi familia, pero debo admitir que mi padre es uno de los “King” de las calçotades del mundo mundial y mi madre hace una salsa que te hace babear de emoción…Algo de ese patrón ha quedado impregnado en mí (tipo huella genética) y sé ( y ahora sonará feo por lo de la modestia que veréis que aquí, no aparece por ningún lugar) que hago una salsa excelente. No sé qué es lo que me hace rectificar la sal, el vinagre, la pimienta. Ni tampoco cómo determino que cantidad de almendra es la ideal. Ni el chorrito de aceite.Ni si su espesor es el correcto para que vista al calçot y no resbale. Es como un conjunto de acciones fluidas, determinadas por el gusto, la textura y mis sensaciones, que no puedo cuantificar en ml de aceite y gr. de almendras… (¡Por fin he entendido a mi madre, cuando no es capaz de detallarme a qué se refiere con eso de “una pizca de sal” cuando me transmite una receta!). También es verdad que cada uno le da su aire (dicen que cada familia de la zona de Valls tiene una forma secreta de hacerla) y la mía es la de mi familia…

Así que, por tradición familiar, la calçotada es algo normalizado en mi vida…hasta que un día tuve que mirarlo desde fuera… Ejercimos de anfitriones de David ( pronunciar Deivid) un inglés ( aristocrático ), inteligente, culto y cosmopolita. Él nos proporcionó una Nochevieja memorable en Londres hace unos años. Así que cuando David visitó Barcelona tuvimos la gran idea de ofrecerle algo típico. ¿Qué?: Una calçotada.

Visto con sus ojos y con una perspectiva antropológica , la cosavino a ser así :

En pleno invierno le plantamos una mesa en el jardín. La cubrimos con periódicos mientras en la parrilla se iban ¡quemando! unas cebollas.

Dispusimos la salsa , en cuencos, por la mesa. Y un porrón. Nosotros, los nativos, emocionados, nos colocamos un babero king size( un poco indigno ) , nos arremangamos y nos situamos alrededor de la mesa. El chef dispuso unos paquetes de papel de periódico en los que estaban envueltas las extrañas cebollas quemadas…

Los nativos, al desempaquetar aquello, se lanzaron hacia las cebollas, con las manos desnudas :   dato básico. Esta es una de esas actividades que requieren el piel-contra-piel. Los guantes de plástico ,que ya proporcionan en los restaurantes, sólo se deben utilizar en caso de necesidad extrema de manicura perfecta. Lo preferible, a pelo. Así que, a mano descubierta, se lanzaron a por la cebolla quemada…

Mientras el inglés (gentleman) estaba muerto de frío escuchando las explicaciones de cómo pelar el calçot ( con las manos!!), el resto de comensales ya se habían lanzado al ataque.El inglés observa : cogen el calçot por el rabo superior y lo desenfundan de la piel quemada.Las manos, tiznadas de carbón. El gesto hasta obsceno , te diría.

Después, con las manos ya negras,  untan y reuntan la cebolla , ya limpita, en los cuencos de salsa. Cuando el calçot está bien recubierto, lo alzan,  abren la boca y lo deslizan en el interior. Este movimiento, con reminiscencias  pornográficas, se convierte en el gesto estrella del ritual de la calçotada.

Una vez superados los miedos iniciales , el inglés se integró en el ritual y lo disfrutó , a lo grande, como los nativos…

Para lo sosos que somos los catalanes que hasta el baile tradicional -la sardana- es de factura moderada y sobria, esto de la calçotada es una divertida tradición gastronómica . El comer , de pie, alrededor de la mesa, con las manos tiznadas, el babero ( aunque según el grado de “experiencia” , éste es opcional) y el porrón que va y viene, lo convierte en una especia de fiesta, un jolgorio de la cebolla que vale la pena probar. Con esto de Internet y la “globalización local” ya se pueden organizar calçotades en cualquier punto del país, con material originario de Valls y de primera calidad ( va con salsa). En la web www.calsots.com

Lo que te vas a reír, quemando unas cebollas…

Más información sobre el fascinante mundo del calçot y su salsa.

N.B (surrealista) : Me gusta dejarles un espacio íntimo a los calçots , para que puedan reflexionar antes de ofrecerse como sacrificio ritual y ser quemados en la barbacoa. Este domingo, uno de los manojos me pidió cinco minutos de soledad para serenarse y pedir perdón al Dios de las Cebollas… Y, llámame blanda, pero no tuve más remedio que concederle ( al manojo) su último deseo.

In memoriam de los Calçots que cayeron este domingo.