Fue bonito mientras duró

Finalmente, hemos creado un problema territorial entre las aves de la zona. Al colgar el comedero para el petirrojo, convocamos a los pájaros autóctonos al bufé libre de agua y semillas. Imposible poner un rótulo con el “Reservado el derecho de admisión”. Es como poner puertas al cielo …

El invento daba para medidas tipo petirrojo /gorriones pero cuando aparecieron las tórtolas , amorosas pero enormes( en vez de “tortolitos” deberíamos decir “tortolazos”) y los mirlos, la cosa se complicó.  

Total, que el invento se ha venido abajo definitivamente. Ya estaba reparado con anterioridad pero , esta vez, la madera se ha partido. Ciao al comedero.

Hemos decidido no sustituirlo para no volver a desequilibrar el hábitat y no provocar más conflictos territoriales.

Fue bonito mientras duró pienso mientras veo al petirrojo y a las tórtolas revoloteando por el lugar, desorientados, buscando algo que ya no está …

The Equalizer.

Que le pregunten al petirrojo de mi casa. Ahí estoy yo, la protectora.

El alpiste del que le proveo está en un área sin fronteras. No hay forma de indicarles a otros pájaros que esa comida es para el petirrojo. Por allí se pasean gorriones y tórtolas. Estas últimas, enormes, comen compulsivamente y dejan el pequeño cuenco vacío en unos minutos. Pero son asustadizas y si intuyen una sombra o un leve movimiento desde la ventana, salen volando.

Así que el petirrojo ha encontrado la fórmula. Cuando estoy en la zona, se acerca a comer, sin temer mi presencia ni mi cercanía. Soy su Equalizer, sabe que no hay peligro ni visitas de otros pájaros. Nos miramos a los ojos con complicidad y él (o ella) come.

Cuando me voy, llegan las tórtolas…

Ya tiene su Spa.

Y llegaron los Reyes Magos y con ellos, los regalos. Para mi sorpresa, se han acordado del petirrojo y me han traído un soporte-comedero-spa.

Ahora, lo puedo ver desde la ventana de la cocina. Y confieso que, me quedo parada frente a esa ventana, en silencio, concentrada, esperando ver al petirrojo aparecer por allí.

Es una relación beneficiosa : él tiene su Spa y yo mi momento de meditación esperando su visita…

Petirrojo 2022 .

Al petirrojo que visita mi casa cada año, lo descubrí en el 2017. Supongo que será familia del primero.

Descubrí que es sociable con otros pájaros, pero muy territorial. Por lo que leo, será raro que lo vea en pareja hasta dentro de unos meses y una vez realizado el cortejo, estos pájaros van muy a lo suyo, en plan independiente. El petirrojo macho deja a la hembra estar en su territorio, pero, después de la cría, tanto la hembra como sus vástagos deben abandonar el nido y buscarse su territorio. Y cada uno, el suyo.

Este año ha vuelto, como de costumbre . No sé si es el mismo, si es macho o hembra, pero tengo claro que mi casa es su territorio.

Y he caído en la trampa y como ya lo considero de la familia,  le he dejado agua y alpiste.

Me ha manipulado sutilmente y ya ha conseguido la pensión completa.

Tregua.

Y el jueves, el ruido diabólico de las obras casi cesó…No hay silencio, pero puedo volver a oír al petirrojo, que había desparecido de mi panorama visual. Ha vuelto a las zonas donde lo veía pararse.

El petirrojo también huyó de las obras estruendosas. Los dos, hemos sufrido una sobredosis de contaminación acústica de la que nos estamos recuperando.

Y no sé si es una tregua o volverán.

Ojalá pudiera volar como el petirrojo.

NB : Creo que está más gordito…

Petirrojo 2021

Ya está aquí el petirrojo que nos visita cada año. Debe ser el hijo o el nieto de los anteriores.

En esta ocasión, conseguir la foto ha sido más difícil de lo habitual. Este petirrojo no es tan sociable como sus predecesores que se quedaban paraditos y en pose…

Photo by Nicolas Ladino Silva on Unsplash

No ha colado que esa figura estática ( más o menos) , camuflada ( más o menos) con artefacto negro y silencioso ( he quitado el sonido del disparador ) en las manos,  es parte del entorno natural.

Tampoco ha ayudado que llevaba los cascos puestos y, en algún momento, alguna estrofa habré malcantado, aunque fuera bajito…

Este es el Petirrojo del 2021.

Fotografiar aves…

Lo primero que me llamó la atención, fueron las líneas que dibujó el sol en los cipreses. Las sombras de los travesaños de un porche de madera creaban ese estampado luminoso. Los colores eran precisos, con esa luz matizada que tiene el atardecer del invierno…

Me quedé prendada de la imagen, la fotografié y me recreé en su observación. Fue entonces cuando me di cuenta de que los cipreses vibraban como un latido. Pequeños vaivenes, que provenían del interior. Primero aquí, luego allá…Por muy urbanita que sea mi mente, me quedó claro que aquello era de origen animal, pero, también tuve un cierto temor a que la cosa fuera de ratoncillos y familiares varios, pero…no.

De repente, de aquel estampado lineal palpitante, aparece un pajarito. Y después, del lado opuesto, otro. Me fijo más y veo que es una pareja de petirrojos. Es posible que sea “Mi petirrojo” que ha encontrado a otro petirrojo…Vuelan sobre la superficie del ciprés, se quedan suspendidos por segundos, en vertical y se meten en el interior de los árboles… Al rato, vuelven a salir. Vuelan. Se van. Vuelven. Y lo mismo.

Quiero hacer una foto de los petirrojos. O de uno, por lo menos.  Abro la ventana y me sitúo en una posición más o menos inmóvil. Los espero… Y os aseguro que vinieron. Varias veces. Y revolotearon, y se pasearon y fui incapaz de tomar ni una sola toma de sus peripecias.

Más tarde, teclee en Google: Fotografiar aves. Descubrí cientos de tutoriales. Fotografiar pájaros tiene su técnica y requiere de mucha paciencia.

Aquí, no veréis ni una foto de los petirrojos pero, os aseguro que estaban…

Mi petirrojo.

“El petirrojo es un pájaro sociable, atrevido y curioso que acostumbra a salir del bosque ( en este caso, de las edificaciones de los alrededores) y plantarse a mitad de un camino ( mi casa) para ver quién llega a su territorio, emitiendo su característica voz de alerta: un chip-chip metálico (¡Por fin se lo que es el ruidito!!!) y seco. Su canto es un gorjeo musical, muy melódico, parecido al del ruiseñor.” ( Wikipedia)

Y realmente he de admitir que es un pájaro sociable porque ni se inmuta cuando salgo con la cámara a hacerle unas fotos. Lleva varias mañanas, dándome la bienvenida, aunque yo no lo sabía…Ya lo vi cuando preparé el huerto, porque apareció por allí, esperando que yo acabara de removerla tierra, a ver si cazaba algo …Han pasado unos días hasta que he descubierto que era ese “chip-chip metálico “que oía por las mañanas …

Ahora, cada vez que salgo por la puerta, espero verlo posado en algún lugar cercano… Es mi petirrojo…