Carta de amor…

… de un teléfono amarillo.

Me he enamorado.

De aquella manera tonta y suave. Sin darme cuenta… No sabía que esto podía pasar así : primero, un amigo. El hablar por hablar, el hablar por conocerse, el hablar por saber del otro, el hablar porque sí… para llegar, después de tanta charla, a la necesidad imperiosa de tocar, de tener, de marcar…¿ Cómo me he metido en este lío? ¿Cómo he podido pasar a este estado de enamoramiento intenso?…

No me importa su color. No me importa que su tono , cuando me llama, sea más estridente de lo que es habitual. Ni que ya esté un tanto viejo de tantos amores que lo han toqueteado y lo han dejado roto y gastado… Nada de eso me importa. Sólo sé que me enamorado hasta el dial.

Cuando sé que vamos a contactar, algo se acelera en mí. Siento que algo late desenfrenadamente y me marea, me ilusiona, me …pone comunicando.

Su cordón rizado se entrelaza con el mío y nos acariciamos los auriculares con sensualidad…  Siento el dial que da vueltas y pasa del 1 al 9, girando, y me pongo tan loco que el tono de llamada adquiere una velocidad de vértigo hasta que se convierte en un sonido continuo, expresión de mis gloriosos momentos de éxtasis con mi amor.

Cada día, nos amamos locamente. Nos hemos regalado un reloj de compromiso que luce, hermoso, en nuestro dial. A las doce de la noche, siempre a las doce, enroscamos nuestros cordones, friccionamos auricular contra auricular y le damos vueltas al dial, marcando los números de nuestro amor interracial ( o es interdial?).

Me he enamorado… Podía haber sido un teléfono rosa, blanco, color crema… Incluso uno de esos teléfonos inalámbricos que ya no tienen dial pero, no…

Me he perdido en los tonos del comunicar de este viejo teléfono negro.

 

 

 

Encadenada al microrrelato.

Via facebook ( increíble, porque es la herramienta que menos utilizo y a la que he entrado para responder a «solicitudes de amistad»), descubro el Concurso de Relatos Encadenados que convoca la Escuela de Escritores y la Cadena SER.

Una frase de partida y cien palabras para configurar un microrrelato… Un reto de esos que me escuecen ( y me tientan).

Hasta hoy domingo a las 12:00 hay tiempo para la primera fase. Dura toda la temporada…

La frase de inicio de esta Edición 2011-2012 es :

«La noche es una estrella en tu cucharilla».

Mi microrrelato es este :

«LA BRUJA»

“La noche es una estrella en tu cucharilla” me dijo .

Dos meses de romance apasionado y ella, desde el principio, diciéndome que era una bruja… Mi diminuto cuerpo está agotado. Cada brazada es un esfuerzo colosal. De vez en cuando, me atraganto con ese líquido oscuro y dulce .

Me tiendo , con los brazos en cruz y floto , mirando al cielo. Y entonces veo los granos de azúcar, adheridos a la cucharilla, brillando con intensidad.

Oigo a la bruja : “A mí nadie me abandona. Serás un ser insignificante y te ahogarás en una taza de café.”

Si alguien se anima :

http://www.escueladeescritores.com/concurso-cadena-ser

Los 100 libros.

Seguro que entre los 129.864.880 ejemplares de libros que esta digitalizando Google Books (y que es la cifra «oficial» del número de libros que hay en el mundo, por poner una) estarán los que la revista Newsweek ha considerado los 100 mejores libros de todos los tiempos.

Es una clasificación bajo los criterios de esta publicación , que ha tenido en cuenta el impacto de la obra en la historia y en la cultura y la cifra de ventas.

He sentido curiosidad por saber cuántos de esos 100 libros ( los mejores de todos los tiempos) me he leído a lo largo de mi vida…La cifra es patética: 19. Serían 20, contando La Biblia…Y de estos, hay lecturas por placer pero ganan las «obligatorias» en período de formación . Así que se me acumula el trabajo… Estoy al 20%.

Hay 129.864.880 libros en el mundo a los que hincar el diente, además de los blogs, portales de literatura y otros…y «varios». Es tal la capacidad creativa del ser humano que necesitaríamos de varias vidas más para poder leerlo todo (¿Alguién sabe cómo se piden vidas-extra?) pero, lo bueno ( mientras lo de la vida-extra no se admita a trámite) , es que tenemos literatura-casi-infinita a nuestra disposición y… creciendo…

Estos son los 100 mejores libros de todos los tiempos según Nesweek.

1) Guerra y paz, León Tolstoi
2) 1984, George Orwells
3) Ulises, Joyce
4) Lolita, Vladimir Nabokov
5) El sonido y la furia, William Faulkner
6) El hombre invisible, Ralph Ellison
7) Al faro, Virginia Woolf
8 ) La iliada y la Odisea, Homero
9) Orgullo y prejuicio, Jane Austen
10) Divina Comedia, Dante

11) Cuentos de Canterbury, Geoffrey Chaucer
12) Los viajes de Gulliver, Jonathan Swift
13) Middlemarch, George Eliot
14) Todo se desmorona, Chinua Achebe
15) El guardián entre el centeno, J. D. Salinger
16) Lo que el viento se llevó, Margaret Mitchell
17) Cien años de soledad, Gabriel García Márquez
18) El gran Gatsby, Scott Fitzgerald
19) Catch 22, Joseph Heller
20) Beloved, Toni Morrison

21) Viñas de Ira, John Steinbeck
22) Hijos de la medianoche, Salman Rushdie
23) Un mundo feliz, Aldous Huxley
24) Mrs. Dalloway, Virginia Woolf
25) Hijo nativo, Richard Wright
26) De la democracia en América, Alexis de Tocqueville
27) El origen de las especies, Charles Darwin
28) Historia, Heródoto
29) El contrato social, Jean-Jacques Rousseau
30) El capital, Kart Marx

31) El príncipe, Maquiavelo
32) Las confesiones de San Agustín
33) Leviathan, Thomas Hobbes
34) Historia de la guerra del Peloponeso, Tucídides
35) El señor de los anillos, J. R. R. Tolkien
36) Winnie-the-Pooh A. A. Milne
37) Las crónicas de Narnia, C. S. Lewis
38) Pasaje a la India, E. M. Forster
39) En el camino, Jack Kerouac
40) Matar a un ruiseñor, Harper Lee

41) La Biblia
42) La naranja mecánica, Anthony Burgués
43) Luz de agosto, William Faulkner
44) Las almas de la gente negra, W. E. B. Du Bois
45) Ancho mar de los Sargazos, Jean Rhys
46) Madame Bovary, Gustave Flaubert
47) Paraíso perdido, John Milton
48) Anna Karenina, Leon Tolstoi
49) Hamlet, William Shakespeare
50) El rey Lear, William Shakespeare

51) Otello, William Shakespeare
52) Sonetos, William Shakespeare
53) Hojas de hierba, Walt Whitman
54) Las aventuras de Huckleberry Finn, Mark Twain
55) Kim, Rudyard Kipling
56) Frankenstein, Mary Shelley
57) La canción de Solomon, Toni Morrison
58) Alguien voló sobre el nido del cuco, Ken Kesey
59) Por quien doblan las campanas, Hernest Hemingway
60) Matadero 5, Kurt Vonnegut

61) Rebelión en la granja, George Orwell
62) El señor de las moscas, William Holding
63) A sangre fría, Truman Capote
64) El cuaderno dorado, Doris Lessing
65) En busca del tiempo perdido, Marcel Proust
66) El sueño eterno, Raymond Chandler
67) Mientras agonizo, William Faulkner
68) Fiesta, Ernest Hemingway
69) Yo, Claudio, Robert Graves
70) El corazón es un cazador solitario, Carson McCullers

71) Hijos y amantes, D. H. Lawrence
72) Todos los hombres del rey, Robert Penn Warren
73) Ve y dilo en la montaña James Baldwin
74) La Telaraña de Charlotte, E. B. White
75) El corazón de las tinieblas, Joseph Conrad
76) Noche, Elie Wiesel
77) Conejo, corre J. Updike
78) La edad de la inocencia, Edith Wharton
79) El mal de Portnoy, P. Roth
80) Una tragedia americana, Theodore Dreiser

81) El día de la langosta, Nathanael West
82) Trópico de cáncer, Henry Miller
83) El halcón maltés, Dashiell Ahmet
84) La Materia oscura, Philip Pullman
85) La Muerte del Arzobispo, Willa Cather
86) La interpretación de los sueños, S. Freud
87) La educación de Henry Adams, Henry Adams
88) Pensamiento de Mao Zedong, Mao Zedong
89) Psicología de la religión, William James
90) Retorno a Brideshead, Evelyn Waugh

91) Primavera silenciosa, Rachel Carson
92) Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero, John Maynard Keynes
93) Lord Jim, Joseph Conrad
94) Adiós a todo eso, Robert Graves
95) La sociedad opulenta, John Kenneth Galbraith
96) El viento en los sauces, Kenneth Grahame
97) La autobiografía de Malcom X, Alex Haley y Malcolm X
98) Los victorianos eminentes, Lytton Strachey
99) El color púrpura, Alice Walter
100) La segunda Guerra Mundial, Winston Churchill

La primera vez.

Making Of

Esta semana he escogido el tema para el Grupo de Escritura de Soopbook.

El lema propuesto es : «La primera vez».  Lo decidí pidiendo a una persona que lo eligiera por mí, para poder trabajar el texto bajo las mismas condiciones que los demás. El tema me pareció muy sugerente y flexible . Para dar juego, vamos.

Inexplicablemente, cuando hablamos de «la primera vez» , pensamos ( en la primera vez que hicimos el amor. Digo , inexplicable, porque hay tantas primeras veces de tantas cosas que me parece alucinante que si pones esta frase en Google, los resultados que aparezcan sean todos respecto a este tema. Pero hay un no-se-qué inevitable que te lleva ahí, lo admito. Esta «primera vez» quedaba descartada de mis ideas de relato más que nada por su obviedad . Yo tiro hacia los giros peligrosos. Durante estos días, he estado pensando en «las primeras veces» ( sobre todo cuando estoy en la bici elíptica , cosa que agradezco porque me enajena ; – )  ), buscando un punto de inicio: desde la primera vez que asesinas hasta la primera vez total , que es el nacimiento… Primeras veces por aquí, primeras veces por allá. Pero lo de «nacer» me provocaba un «crick-crick» ( esa es mi señal interna para seguir con una idea) y de «nacer» a «morir» hay un paso ¿no?.

El texto que he presentado esta semana bajo el lema La primera vez se titula «Sala Re» y es más siniestro de lo que me esperaba cuando pensaba en «las primeras veces» …

Ha salido así.

SALA RE

–          ¿Es su primera vez?

–          ¿Mi primera vez? ¿De qué?- miré a mi alrededor y vi que estaba en una gran sala de espera. A derecha e izquierda se ubicaban filas de mullidas sillas blancas, configurando un pasillo que se perdía en el infinito.  Al inicio de la fila había una pequeña mesa también blanca, a modo de recepción y tras la mesa, estaba sentada la mujer que me hablaba.

–          Veo que es la primera vez. No se preocupe, esto es muy sencillo: se sienta en una de las plazas vacías y espera que lo llamen para entrar en la “Sala Re”.– me sonrió dulcemente y por un momento, creí que estaba viendo a mi vieja profesora de Literatura- Si lo desea, puede hacerlo en la silla número 22. Está libre.

Dirigí mi mirada hacia la numeración de las sillas y me sobresalté al comprobar que en la número 23 estaba sentada mi vecina, la anciana señora que vivía en la quinta planta del edificio.

–          Oiga, pero..¿Dónde estoy exactamente?-le pregunté a mi profesora , ya seguro que era ella .

–          Bueno, no me gusta decirlo así, de sopetón, pero … ¿no te acuerdas de nada, hijo?. Le respondí negativamente y la animé a continuar .- Errr, te diría que          ” has traspasado y que estas en tránsito para pasar por la “Sala Re” pero , viendo que estás tan confuso, mejor te lo digo directamente : hace dos minutos y treinta y cuatro segundos que has fallecido. Te has muerto, vamos.

–          No.

–          Sí, Sí- Me señaló un lugar a mi espalda con la mano y se removió en su silla con impaciencia- Y te agradecería que ocuparas tu plaza en la silla número 22… Me estás formando una cola larguísima, querido.

Me dirigí a la silla nº 22 y me senté. Estaba asustado. Aterrorizado …pero, a la vez, me embargaba un sentimiento de certeza: estaba en el lugar correcto, en el que tenía que estar. Aún me estaba reponiendo de la noticia de mi muerte cuando mi vecina, sentada en la silla nº 23, se giró hacia mí.

–          Quería decirte cuanto lo siento. No sé qué pudo pasar , algo se aflojó y …! Mira que desgracia!. ¿Te dolió mucho?.¡Pobrecillo!. De verdad que lo siento.

–          ¿Usted sabe lo que me ha pasado?- le pregunté . Por fin , alguien que me diría qué hacía allí, en aquel pasillo blanco e infinito.

–          ¿No lo sabes?. ¡Uy!¡Qué apuro tener que explicártelo yo!. Como cada mañana, salí a regar mis macetas de geranios. Cuando llegué a la tercera, esa tan bonita con los barquitos pintados a mano, y empecé a regar, oí un crujido y vi como la ,maceta se precipitaba hacia la calle… Y justo en ese momento, salías tú por el portal de casa.

–          ¿Me está diciendo que he muerto porque se me ha caído una maceta de geranios en la cabeza?

–          Sí. Y no sabes cuánto lo siento.

Fue en ese mismo instante cuando me di cuenta que , realmente, estaba muerto. La extraña ausencia de sentimientos era una de las señales más evidentes. Dejé de tener miedo.

Estaba muerto. Vale .

Y siguiendo una secuencia lógica,  mi vecina también lo debía estar. Estaba sentada en la silla número 23…

–          No se preocupe, no ha sido culpa suya. A veces las cosas pasan pero… ¿y usted? ¿Qué está haciendo aquí, hablando conmigo?…¿Está muerta?

–          Calla, calla. ¡Qué humor tienes! – me respondió, riéndose a carcajadas- ¿Cómo voy a estar? ¡Pues muerta, claro! . Uno se muere cuando se cae desde el quinto piso a la calle. Me asomé a ver qué había pasado y te ví, allí en el suelo, todo espachurradito y con la maceta hecha añicos encima de tu cara y al inclinarme un poco más, me caí detrás del geranio. Me han dicho que quedé muy bien porque me hiciste de colchoneta…pero …me dio un paro cardíaco mientras me precipitaba al vacío y ya me estrellé” traspasada”

–          Vaya, lo siento. Yo no me acuerdo de nada. ¿Y qué es eso de la “Sala Re”?. En la entrada no me han explicado nada.

–          ¿Es tu primera vez?.

–          Supongo que sí- contesté ya un poco harto de que me preguntaran si era la primera vez que me moría.

–          Pues mejor que veas tú mismo lo que pasa. Si nadie te lo ha explicado y no te acuerdas de nada, es que debe ser así.

Iba a responderle pero una voz con matices celestiales, pronunció  mi nombre por megafonía : Era mi turno . Me despedí de mi vecina que me deseó suerte y me dirigí hacia la puerta de la Sala . Como era de esperar, también era blanca pero tenía un rótulo en azul celeste con la palabra “RE”. La abrí y , de repente, la oscuridad de absorbió.

La atmósfera cambió y la ingravidez tomó el control de mi cuerpo. Por un momento, pensé que me había tocado el infierno pero, entonces, mis oídos detectaron un sonido que me reconfortó. Tum, Tum, Tum… Estaba oyendo el latido de un corazón …Dejé que mi cuerpo flotara y se adaptara al espacio. Era un lugar pequeño y húmedo, caliente y abrigado. Armonioso. Tum, Tum, tum…  Los latidos se empezaron a acelerar y la cómoda cueva en la que habitaba empezó a menguar por momentos. Lo hacía a intervalos: se contraía y se dilataba, se contraría y se dilataba. Sentí que me iba deslizando por un túnel estrecho y a cada contracción, mi cuerpo se propulsionaba hacia adelante, hacia…

Sólo hubiese faltado oír la voz del médico, anunciando a los padres el nacimiento de un niño hermoso y sano, para haber culminado aquel sueño pero, gracias a Dios, me desperté.

¿Qué había sido eso? ¿Una pesadilla?… ¡Había parecido tan real!… Mi propia muerte, mi reencarnación  con parto incluido…

Me levanté de la cama y me preparé un café. Sentía la extraña inquietud que me había dejado aquella experiencia  y, sobre todo, una sensación de advertencia . La alarma que parecía sonar en mi mente era tan intensa que decidí ir a trabajar en coche. Si aquel había sido un sueño premonitorio, mejor tomar medidas preventivas …

Cuando circulaba por la calzada, por delante del portal de mi casa, oí un estruendo que me sobresaltó. Una maceta de geranios , pintada con barquitos de colores, se había estrellado contra el suelo. Sonreí inmensamente aliviado y me felicité por haber hecho caso a mi intuición .

Para ser mi primera vez en esto de los sueños premonitorios, había sabido actuar con calma e inteligencia… Silbando, me puse en marcha de nuevo, cuando vi  a mi vecina asomándose al balcón, mirando su maceta hecha añicos.

¡No¡, ¡No¡

Un segundo impacto me dejó helado. Delante de mis ojos , aquella simpática señora del quinto, yacía en una posición imposible,  en la acera, cerca de los  geranios destrozados…

Mi sentimiento de culpa es inmenso…Y ya sólo me salva de la locura pensar que estará, sentada en la Silla nº 22, esperando su paso a la “Sala Re”.

 

N.B : Foto «Esencia de Geranios» de Groc (fotógrafo de Barcelona)

El sillón de los abrazos.

Me llaman pija pero yo digo que lo que soy es fashion. Cool total. Tampoco me importa mucho que me llamen pija, la verdad . Me da absolutamente igual : ni juro por Snoopy ni hablo arrastrando el osea’s. Simplemente, me gustan las cosas de marca:  lujo y trendy.

Si entras en mi casa, en esta preciosa urbanización residencial tipo Wisteria Lane, te encontrarás con un mundo que parece sacado de una revista de decoración y… estarás en lo cierto: lo he copiado de las revistas de decoración… Y, además, copiar, lo que se dice copiar total.  Pero no a base de imitaciones. ¡Eso nunca!. Todo lo que ves original.

Ese jarroncito tan mono , el gabinete lacado, la mesa tallada, las velas gigantes, el cuadro del tiburón y la escultura de látex …todas esas cosas están firmadas por diseñadores de prestigio . Los más in del momento, por supuesto. Así que no sé porque estoy escribiendo esto en “Objetos sencillos que tienes en casa” porque yo, en casa tengo de todo menos “Objetos Sencillos”.

Pero…también tengo el sillón. Mi lujoso y super-fashion sillón que no tiene nada de sencillo ( que conste) pero que hace cosas increíbles como todos estos objetos que aparecen por aquí.

Por cierto, debo decir que el salero ese es horroso ( parece de restaurante de menú de polígono industrial) y…la cafetera vieja. ¿Nadie le ha hablado a esa persona de George Clooney y sus deliciosas ( y monísimas) capsulitas?…No sé, me parece que aquí no se tiene en cuenta el diseño. Quiero decir al que lleve este tema del libro, que  tenga más cuidado al seleccionar los objetos.

El sillón es uno de los últimos diseños de Giacomo Abbraccio y lo adquirí en la Feria de Milán . Es una serie limitada. Sólo se han fabricado tres ( tengo un certificado en el expediente del sillón que confirma esto que os digo. Es más, siempre que puedo, enseño a mis invitados estos certificados…Para que quede claro que todo es o-r-i-g-i-n-a-l ).  No os diré lo que cuesta , eso me parece una vulgaridad, pero para que os hagáis una idea, el día que lo compré, se organizó una pequeña fiesta para que conociera al Signore Abbraccio . Os confesaré que me llevé una decepción cuando lo vi por primera vez, ya que era un hombre mayor con una larga barba blanca ( odio las barbas) , vestido con una túnica de lino marrón y una extraña gorra. Me pareció muy excéntrico  pero no del tipo Monsieur Dior Galiano. Más bien, en plan anacoreta.

No conectamos.

Cuando me lo presentaron, me miró a los ojos y negó con la cabeza. Por un momento pensé que no quería firmarme mi sillón de Edición Limitada pero, con ese mismo gesto de negación , cogió un rotulador indeleble y rubricó su firma en la parte trasera del mueble. Si me hubiese dejado elegir, le hubiese pedido que lo hiciera en el frontal (que se ve más) pero prácticamente, no pude ni abrir la boca. El artista, al que acompañaba una traductora , le pidió que me explicara yo sé qué tontería de los abrazos.

Si amas o te ama, la persona que abrazas puedes obtener un estado de paz y confort inigualable en esos brazos”.

Bla, bla, bla… Le dije que: Gracias, que muy bonito y tras tomarme una copita de Champagne, salí de allí lo más rápidamente que pude y que me dejaron los preciosos zapatos Louboutin que me había comprado para la ocasión.

El sillón es  un éxito. Todos mis invitados quieren sentarse en él y, algunos, se pasan allí horas, abrazados… No sólo me dan las gracias efusivamente. Lo hacen “muy efusivamente”, tanto que me molestan esos achuchones y esos besos en la mejilla. ¿Qué no saben que sólo hay que rozar el aire entre-pómulos?…pero no, ellos se levantan del sillón absolutamente emocionados y con ganas de hacérmelo saber.

Y los entiendo. Sólo lo he sentido una vez. En una única ocasión.

Mi madre vino a visitarme y se sentó en el sillón. Yo me coloqué en mi lugar ( ¿ Os he dicho que es un sillón de dos plazas? ) y, sin saber muy bien por qué, la abracé. Rodeé su cuerpo con mis brazos y me dejé caer sobre su hombro. Aspiré su suave perfume de lilas y…sentí como una gran caricia, recogida .Interna. Llegó hasta mi corazón y lo meció suavemente. Después, una sensación de paz inmensa que, en vez de quedarse por dentro, irradiaba hacia fuera y, finalmente , el confort de mi alma, absolutamente sosegada y dulcemente adormecida…

El impacto es tan profundo que te engancha como una droga. Hasta ahora, venía mi madre una vez al mes y nos abrazábamos para recibir mi dosis pero ,ahora, ella está ocupada. De crucero en crucero… En estos momentos, exactamente, en Aruba… Supongo que tuvo algo que ver, el abrazo de tres horas con el Sr. Martínez, un hombre que conoció en la consulta del dentista. Un Jubilado que tenía una Colchonería de barrio en la que vendía unas almohadas muy cutres. ..Por cierto, fue él el que me habló de esta web….

Como mamá está de viaje, he tenido que recurrir a amigos y conocidos. Incluso vecinos.   Me he ido sentando ahí, en el sillón, y me he dejado abrazar pero… no he vuelto a sentir nada igual. Y ya llevo demasiado tiempo sin “eso”.

No me gusta  que me arruguen la ropa, ni que me opriman los pechos-que son perfectos -, ni que me despeinen,…Poneos en mi lugar y entenderéis que para mí es un sacrificio  tener que hacer todas esas cosas para poder sentir lo que se siente en el sillón pero estoy dispuesta a todo.

Incluso, estoy dispuesta a que me toquen…

Si sabéis de alguien –si puede ser bien situado, de apariencia agradable y sin barba-que quiera venir a abrazarme, que contacte aquí.

Urgentemente.

NB1 : Para ByPils: Adjunto la foto del sillón para que no ponga una de esas fotos sosas con las que ilustra” Los objetos”.

NB2 : NO, N-O vendo el sillón. Abstenerse los interesados.

 

Otro relato del libro «Objetos sencillos que tienes en casa» en Soopbook.com

Soopbookeando, again.

Ya estoy en la Semana4 del Grupo de Escritura de Soopbook.

El texto que presenté bajo el lema «Tocando fondo», resultó ganador (compartido con Sherezade y su color Negro) y , por lo tanto, nos tocó a las dos elegir tema. Sherezade eligió : Aquellas Canciones y yo La Palabra Oculta.

Fue una experiencia muy grata y emocionante. Sigo pensando que es un buen ejercicio de aprendizaje el que, cada semana, escribas o leas sobre lo que los miembros del grupo «crean» a partir de un tema. Puede ser un poema, un microrelato, un guión…Es fascinante ver como cada uno plantea su punto de vista, lo diferentes que son todos y la creatividad que desborda de cada uno.

Es una herramienta fantástica para aquellos que aman escribir, leer y compartir.

Esta semana, la cuarta, sigo participando en la lista de «escritores». He presentado mi texto bajo el lema Aquellas Canciones.

Aquí lo dejo…también.

El increíble caso de Apola Calíope.

Lo llamaron a las siete de la mañana.
Cecilio Ceres había sido encontrado muerto en su despacho y reclamaban su presencia en el lugar del suceso.
El Profesor Cecilio Ceres era un reconocido musicólogo, famoso conferenciante internacional, e investigador de renombre. El hombre había muerto, tapándose las orejas, con un gesto de terror en el rostro. Lo habían encontrado arrodillado, delante de un diván freudiano… Nada hacía pensar que la muerte no fuera por causas naturales pero, la notoriedad del personaje y las extrañas circunstancias, habían activado el código rojo en la Brigada de Homicidios.
Seren examinó concienzudamente la escena del crimen. Su nombre completo, Serindipity García, describía a la perfección su habilidad. Era un experto en hallazgos afortunados que ayudaban a resolver los casos.
Revisó todo papel que encontró, mientras su mente procesaba datos fortuitos .Fue entonces cuando un nombre se hizo evidente: Pola. Se repetía con asiduidad en las entradas de la agenda del profesor.
Oyó el click familiar en su cabeza, que le indicaba que había encontrado una pista y se concentró en Pola. Encontró un abultado expediente, con las transcripciones de entrevistas, fotografías de Pola, Cd’s de diferentes estilos musicales y un pequeño cuaderno en el que el profesor estaba escribiendo un ensayo : El poder de la música : aquellas canciones.
Apola Calíope ( alias Pola), 32 años. Mujer. Licenciada en Bellas Artes.
Acudió a la consulta, diciendo que había canciones que la dominaban y la obligaban a hacer cosas. El profesor, había subrayado la frase : las canciones me poseen. Tras derivarla a un psiquiatra amigo, la paciente volvió a visitarlo con un diagnóstico de normalidad y una efusiva recomendación de su colega para que prestara atención al caso.
El primer día de sesión ,Pola le explicó al profesor que si escuchaba Love is in the air, se enamoraba de quien ella eligiera , en sentido bidireccional. Lo hacía “conectándose” con la canción. ¿Love is in the air?
A Seren le impactó aquella mujer y su extraña locura e, incluso, sintió compasión por la muchacha de ojos castaños y tristes pero… la investigación de Celestino Ceres y sus primeras conclusiones le dejaron estupefacto: el profesor explicaba detalladamente los factores neurológicos que podían favorecer esa extraña transmisión de energía y describía varias pruebas empíricas en las que Pola, con Love is in the air, consiguió actuar de Cupido de forma dirigida. La comprobación de más de 25 enamoramientos intencionados, confirmaron que Pola era especial.
El problema, según consignaba el erudito, residía en que Pola no sabía que canciones la poseían, cuales activaban sus poderes especiales y, tampoco, en qué consistían esos poderes. Love is in the air, había sido un hallazgo fortuito y sólo se había producido otra posesión con You are the sunshine of my life , canción que hacía que Pola brillara y repartiera luz. El profesor describía profusamente el “estado de paz” que se sentía si se estaba cerca de Pola cuando irradiaba la luz… En este punto de la lectura, Seren ya empezaba a sospechar que el eminente Profesor Celestino Ceres estaba tan loco como la tal Pola. ¿Qué una canción te posee ¿ ¿Qué tontería era esa?
¿Amor?, ¿Luz?, ¿Paz?…
Estuvo a punto de abandonar el expediente pero la curiosidad pudo con él y se llevó toda la documentación a su casa para continuar con la investigación.
El profesor , con una fe absoluta hacia Pola, ideó un sistema para identificar las canciones que funcionaban y las que no. Durante meses, escucharon canciones.
Miles, millones de canciones.
No hicieron grandes avances y sólo consiguieron identificar que con Think, Pola podía desparecer , si conectaba justo en el momento en el que la canción atacaba el estribillo del Freedom.
¿Desaparecer?
Se hizo de día y se preparó para asistir a la reunión de la Brigada, cuando sintió el click serendípico : “Rolling Stones”. En la última entrada del ensayo del profesor describía una sesión con canciones del grupo para la siguiente sesión con Pola. No había fecha consignada y no sabía si se había producido, pero pensó en comprobar unos detalles…
Pasó por la consulta del profesor y pidió la cinta de vídeo de seguridad del edificio. Después, entró en la sala donde se hacían las sesiones y miró el anticuado reproductor de CD’s. La funda que había sobre el aparato, era de uno de los trabajos de los Rolling : Let it Bleed. La pista en la que se había parado era la número 7, por lo que supuso que era la número 6 la última canción que habían escuchado entera. Miró la carátula del CD y apuntó el título: Midnight Rambler.
Ya en su despacho, visionó la cinta y vio la figura de Pola adentrándose en el ascensor. La hora de entrada de la mujer y la supuesta hora de la muerte del profesor parecían coincidir. Tecleó en su ordenador el título de la canción de los Rolling y descubrió que explicaba la historia de un asesino, el estrangulador de Boston…
Y entonces… casi pudo ver a Pola, estirándose en el diván y colocándose los auriculares. Al profesor pasando las canciones, con el mando a distancia, mientras ella negaba con la cabeza y, finalmente, el cambio en la rigidez de su cuerpo cuando Midnight Rambler empezó a sonar, la mirada brillante y febril, aquella extraña sonrisa en la cara de Pola… El profesor Cecilio Ceres, muriéndose mientras la canción le iba taladrando el cerebro y a Pola la poseía la canción y la conectaba con la muerte.
Era ella. Se lo decía el click.
La detención fue rápida y limpia. Interrogó a Pola para saber cómo había asesinado al profesor, pero la chica se limitó a decirle que las canciones la poseían y que ella no sabía ni qué canción lo haría ni que es lo que pasaría si encontraban una con la que conectara. Lloró por el profesor y confesó que había sido ella la culpable de su muerte. Le pidió que la ayudara, le rogó que buscara a alguien que pudiera solucionar su problema pero Seren, tras obtener la confesión le dijo que intentaría interceder para que la internaran en un centro psiquiátrico. Fue ese el momento en que Pola pareció rehacerse . Dejó de llorar y su mirada se endureció y le preguntó, directamente, si Seren la creía. Y , él, incapaz de mentir ante el escrutinio de esos ojos , le dijo la verdad : Pola, creo que no estás bien. Las canciones no pueden poseerte. Necesitas ayuda.
Fue la última vez que vio a Pola.
Tras acabar el informe y el papeleo, Seren se dirigía hacia los calabozos para hablar con ella antes de ser llevada ante el juez , cuando oyó a uno de los Agentes comentar que “había dejado que la chica de los ojos marrones se quedará el iPod”.
Click.
¿Pola con acceso a las canciones?
Corrió hacia la celda.
El iPod estaba en el suelo y allí no había nadie.
Nadie.
Tembló al recoger el reproductor de mp3 y se estremeció al ponerse los auriculares: la potente voz de Aretha Franklin cantando Think, reverberó en sus oídos.
Freedom.
…………………………………………..

Think

B.S.O El caso de Apola Calíope
http://open.spotify.com/user/bypils/playlist/0JRUIXSh2GSioTpY5kIbrU

Libros y música.

Buena combinación para el fin de semana…

Libros : Me llevo una inesperada y fantástica sorpresa con los dos libros de Daniel Glattauer que publica Alfaguara.

Se deben leer por orden : 1) Contra el viento del norte y 2) Cada siete olas.

Son dos libros livianos y de lectura fácil ,  que relatan una bella historia de amor por e-mail.  No es chic-lit ni literatura romántica. Es una preciosa historia, un diálogo continuo , desnudo. Sin nada más. Brillante.

El año de la plaga, de Marc Pastor me despejó la mente de golpe y me llevó de la dulce historia de amor de los e-mails a la apocalipsis final en el mundo y narrada , en la voz del protagonista, desde Barcelona centro, mi ciudad. Una novela con un ritmo increíble que te engancha desde el principio. Además, me ha llamado profundamente la atención , las «formas» en las que el protagonista -que es asistente social- ahonda en el mundo de la tercera edad.

Lo único negativo es que nunca más podré oler una ramita de eucalipto sin pensar en la plaga...

Después de esas dosis de adrenalina , llega a mis manos el libro Jesús, m’estima ( Jesús me quiere, en la versión en castellano) del escritor alemán  David Safier.

Nada que ver con Dios vuelve en una Harley de Joan Brady, por si el título confunde. Es una disparatada historia de amor entre Marie ( una mujer cualquiera) y Jesús ( Jesucristo) en nuestros tiempos, con nuestros tics y nuestras peculiaridades del Siglo XXI . Refleja , desde el humor, el estado «moral» de nuestra sociedad. Una mirada fresca e irreverente que me ha divertido y me ha puesto, en muchos momentos, en mode reflexión. Por cierto, el Diablo es George Clooney... ; – )

Música : En algún otro post he hecho referencia al Síndrome de la Canción-Machaque, el cual padezco desde mi adolescencia y que me lleva a consumir de forma obsesivo-compulsivo una canción, durante un tiempo ( el período temporal depende de muchas variables) y de forma continuada. Más o menos… Al final, mis recopilaciones de canciones «favoritas» se basan en el grado de machaque de la canción. En estos tiempos que corren, me ha dado por Marlango y, sobre todo, su Hold Me Tight.

Ahora mismo, sonando mientras escribo este post…Lo dicho : Síndrome de la Canción-Machaque.


La letra ( y su traducción), aquí.

 

Lo que da, es asquito.

Acabo de leer que un grupo de unas personas que se autodenominan «intelectuales», han creado y firmado un manifiesto en apoyo a Fernando Sánchez Dragó.  Este último, escritor y también, «intelectual» , está en boca de todos, tras difundirse un párrafo de su último libro en el que escribe sobre una experiencia sexual .  Este manifiesto dice estar a favor de la libertad de expresión.

Hasta aquí, todo parece lógico. Nadie puede prohibir a un señor-«intelectual»-escritor, escribir sobre lo que le dé la gana. Y nadie se lo ha prohibido a Fernández Dragó. El libro está en la calle y el que quiera, puede comprárselo pero… habría que advertir al escritor( y a los» intelectuales» )que lo que se publica ( que quiere decir hacer público) , se pone a disposición de la crítica, la opinión  y el posicionamiento de todos aquellos a los que llega esta información pública. En estos tiempos del 2.0, más que volar, se expande de forma vertiginosa y exponecial y llega a los lugares más recónditos y a un número de «opinadores» de magnitud descomunal.

Así que a esa masa que también ejerce «la libertad de expresión», le llega la información :sexo con menores ( aunque la edad de consentimiento sexual sea de 13 años, dato que he conocido gracias a este escritor…) y reacciona a ella de la forma más lógica : repulsa, rechazo, asco, asquito.

Y aunque las personas «que dedican una parte importante de su actividad vital al estudio y a la reflexión crítica sobre la realidad.» (según Wikipedia), se tiren de los pelos por la campaña de «odio» ? contra el escritor ( quieren hacer hogueras con los libros y retirarlos del mercado), no van a poder poner puertas al mar. La calle piensa lo que piensa.

Yo no estoy de acuerdo con la retirada de circulación del libro. O todos juegan o no lo hace ninguno. Me parece que comparar a Dragó con Nabokov le va muy grande, pero es imposible no referirse a la novela Lolita … Ahora bien, si alguien tiene el libro ded Dragó y lo quiere quemar, que lo haga. Total, es su libro y el ejercicio de su libertad…

Por mi parte, ni me lo voy a comprar, ni me interesa y, aunque sea un  parrafito de nada, el tema del sexo con menores ( aunque sea en el límite legal) me produce un asco profundo.

Asco, asquito.

N. B: Y por cierto, ¿Qué hay que hacer para ser «intelectual», oficialmente?…

Ken Follett, Oh yeah!!!!

Ocurrió ayer en el programa de Buenafuente. Tras la entrevista , Ken Follett, el autor de Los Pilares de la Tierra ( no otro Ken Follett, no, ese) , se saca la americana , se acerca a la banda, coge el bajo y nos ofrece Mustang Sally con voz y música en directo.

Si ya me había asombrado descubrir a un tipo muy afable y «feliz» durante la conversación ,el ver al escritor en pleno desmelene ( con muy buena música), tan alejado de la imagen de un señor serio, con una taza de te, rodeado de miles de folios y post-its ( llamame peliculera), lo ha reafirmado como uno de mis autores favoritos. Y aunque no tenga nada que ver lo que uno escribe con como uno es ( hay muy buenos libros escritos por gente muy estúpida), he de decir que en este caso me alegra que coincida el ser un genio de la literatura y un genio de la vida.

«La caída de los gigantes» su último hiper-libro, está ya en mi poder.  Aún no lo he atacado, porque su volumetría me da respeto. Siempre me pasa: cuando me decido, despues de unos días, semanas o meses en la estantería, me encanta, me engancho y no comprendo como no me lo he leído antes pero… hace nada que he acabado La Mano de Fátima de Falcones y mis bíceps están aún resentidos.

Uno de estos días, entraré en el mundo que Follett ha recreado del siglo XX en su última obra , acabaré el libro y escribiré un post sobre lo mucho que me ha gustado y las ganas que tengo de que salga el segundo volumen de la trilogía y cuando lo haga , tanto leer el libro como escribir ese post, me acordaré de Mustang Sally y pensaré : Este tío es genial.