Don Rigoberto.

NH , la cadena de hoteles, convoca un concurso de Microrrelatos : 200 palabras para un texto con un personaje de los del gran maestro Mario Vargas LLosa. Hay para elegir…

Yo, he escogido a Don Rigoberto. El argumento de «Los Cuadernos de Don Rigoberto» se basa en una serie de cuadernos que escribe Rigoberto, un empleado de una compañía de seguros que se evade de la realidad cotidiana, plasmando sus fantasías sexuales y deseos en unos textos que le sirven para evadirse de la vida diaria. Está casado con Lucrecia …

Mi micro :

Mi matrimonio… Ya han pasado más de quince años y, esta, va a ser la primera vez que yo…Unas semanas antes de nuestra boda, él quiso hablar conmigo. Dijo que era un asunto serio que podía afectar a nuestra vida marital. Marital es una palabra tan tradicional como lo eran nuestros tempos, así que confieso que me asusté y que asistí a aquella cita con mil temores acechando mi mente. Impotencia, perversión… ¿Qué sería? Era un libro. Necesitaba leer los Cuadernos de Rigoberto, antes de cualquier práctica sexual. Y una vez excitado, me pedía que imitara a Lucrecia y le narrara mis escarceos con los cientos de amantes que inventamos. Nosotros, maritales profundos, nunca dejamos que aquello fueran más que fantasías.

Tantos años, releyendo aquellos textos. Tantos años, fabulando. Tantos años, siendo ella sin serlo….

Y, al final, su obsesión la he hecho mía y soy Lucrecia. Eso es lo que creo en este preciso momento en el que estoy ,de incógnito , en este hotel del centro, donde espero a un desconocido para , por fin, poder ser ella y  cuando mi marido me pida que le narre , con todos los detalles , la…

Llaman a la puerta.

 

Bueno… Creo que, en realidad, he escogido a Lucrecia  ; – )

El resto de relatos, en la página de facebook de NH.

NB : Que me disculpe el Sr. Mario Vargas Llosa… ; – )

Titanictis.

A un siglo de la tragedia, el Titanic ( ¡Qué grande era, por Dios! ) sigue despertando fascinación. Estos días, estoy leyendo en la prensa todo lo que se sabe ( la vida de los pasajeros españoles, el menú del barco, la leyenda de la orquesta valiente…) que viene a ser lo mismo que se sabía pero con más años de análisis y recopilación de datos. He visto documentales y sub-películas ( «la peli» es la de James Cameron) y me he dejado llevar, de nuevo, por la historia del Titanic.

Tengo Titanictis.

Y no lo entiendo. Se me encoge el corazón cuando pienso en esas aguas heladas y en la gente que murió .Eso es lo peor de esta patología : hay fascinación o interés o curiosidad por un hecho trágico que se cobró más de 1500 vidas. La realidad se desdibuja y se hace leyenda y dejamos que nuestro cerebro filtre información y la obvie.

Este año, me han sorpendido cosas nuevas : El documental de National Geographic sobre el iceberg maldito y el libro de Morgan Robertson.

El documental resultó ser una fuente de inspiración. La Factoría FNAC ha convocado un concurso de Microrrelatos sobre el Titanic ( 150 palabras) y el mío, se ha centrado en el iceberg. Registré algunos datos y , mira, me salieron estas ciento cincuenta palabras:

Sí, soy el iceberg…

Mi linaje desciende de la costa oeste de Groenlandia y nací hace 15.000 años, en plena Edad de Piedra.

Tras liberarme de la gran pared de hielo que me cobijaba, recorrí más de 6.000 kilómetros, arrastrando mi tonelaje helado por el fondo marino y dejando que las olas esculpieran mis formas…

En aquella noche estrellada, hinchada de calma, yo estaba allí ubicado por la naturaleza, sereno, en mi mar glacial.

De repente, un fuerte impacto me desgarró. El monstruo de acero me hirió levemente, me moldeó de nuevo y me dejó, a la deriva, en compañía de 1.500 almas.

Con ellas, sigo navegando…

Lo de Morgan Robertson es muy, muy mosqueante. Me da hasta yuyu...

Y, además, le añade otro elemento de fascinación a la historia fascinante. Este señor, marinero y escritor, escribió un libro catorce años antes de la tragedia, en el que en un barco ( de casi las mismas medidas y tonelaje , número de pasajeros, número de botes, etc…), en el recorrido opuesto ( de USA a Europa) choca con un iceberg ,  casi, casi, en la misma localización geográfica que el Titanic ( a uno 600 Km de la Costa de Terranova) y se hunde¿ ?

Y… ¿Cómo se llamaba el barco? Titán! ¿ ?

El Titán era un barco muy lujoso, con clases sociales diferenciadas y muy pocos botes salvavidas ( insuficientes para el pasaje, como en el Titanic) ¿ ?.

En el libro de Robertson «Futilidad», el barco se hunde de la misma forma, también en abril, también se considera insumergible y también… Hay tantos «también» que te hace pensar en si es una mera coincidencia ( pero muchas! ¿Tantas, tantas?) o…¿Qué?

¿Cómo se puede explicar esto con un poco de lógica y sentido común?

Ahí lo dejo…

Fascinante, es. ; – )

 

SINOPSIS (lacasadelibro.com) : El Titanic se hundió hace 100 años. Publicamos ahora uno de esos curiosos libros que han atraído a muchos lectores a lo largo del siglo XX, ya que fue escrito catorce años antes del famoso naufragio y cuenta una historia prácticamente idéntica: un trasatlántico llamado titán se hunde en las aguas del océano Atlántico al chocar con un iceberg.El Titánic se parece de manera desconcertante al Titán que Robertson creóen la ficción: coinciden incluso en peso longitud y capacidad de pasajeros. También en que el Titán era un buque con exceso de lujos que llevaba una cantidad insuficiente de botes salvavidas. Algunos creen que se trata de una mera casualidad y otros que el autor escribió un libro premonitorio de lo que sucedería años después, lo que dota al texto de un claro interés histórico.Morgan Robertson fue un visionario, como Jules Verne, a quien sin duda nos recordará estilísticamente esta novela.Es una historia conocida: el barco más grande jamás construido, apodado el insumergible por sus propietarios británicos y la presa, choca con un iceberg. Debido a la falta de botes salvavidas, la mayor parte de los pasajeros perece en el Atlántico Norte. Una historia idéntica a la del Titán, salvo que este es un trasatlántico de ficción y que se creador publicó el libro catorce años antes del hundimientos del RMS Titanic.The Portland Press Herald

Se acercan los libros ( y las rosas)…

Los libros ya se está preparando para salir a la calle… El próximo 23 de Abril, las calles de Cataluña , se vestirán de libros y libros ( y de rosas y rosas).  Aún con esta crisis matadora, los libreros tienen expectativas : parece que la metereología acompañará ( yo diría que se fían demasiado de los pronósticos) y que el día, al ser laborable, invitará más al paseo y la compra (el año en que cae en festivo, las cifras caen en picado).

Sea como sea, libros + flores siempre son una buena combinación. Tengo cierta curiosidad por ver qué pasa con los libros digitales en este Día del Libro, ya tan Siglo XXI . Hay que empezar a poner unas «e-«… Y aunque yo sea de las clásicas ( por algo  he conocido y utilizado una cinta de radiocasette) empiezo a tener dudas y a zozobrar entre el papel y el iPad.

Poco a poco, voy cayendo en la lectura digital. Es como un virus silencioso…Se va amoldando, se va haciendo cómodo, se afianza…

A mí, cualquier día del año en el que me regalen un libro ( ahora, en cualquiera de sus formatos), es un día glorioso. El problema es que este año, quiero …tres.  Es inevitable.

Víctor Amela, Ima Sanchís y Lluís Amiguet han recopilado las «Grandes Contras», o sea las entrevistas de contraportada que han ido publicando en La Vanguardia. Esta sección del periódico es …inspiradora. Hay muchas de esas «contras» que han quedado grababas en mi mente ( por lo menos, los rasgos más dominantes) y me han sido útiles en diferentes niveles : desde el emocional, al más práctico pasando por el lúdico y el de puro aprendizaje.

Como todo libro «de ahora» que se precie, también están en versión e-book y tienen su book trailer.

Ahora, deberé decidir si quiero pasar las paginitas de papel o deslizar los dedos por la pantalla.

Si me decido por el libro clásico, me voy a pedir un book-helper. Tal que así :

Pero…No sé. El e-book me permite acumular libros y libros sin ocupar espacio. Al final, voy a tener que hacer cosas como esta para ubicar tanto papel ; – )

Tengo unos días para decidirme : Digital o Papel, esa es la cuestión.

Respecto a la rosa, no hay dudas :  natural. Fresca y fragante .

Ya se acerca…

Cantando bajo la lluvia…pero después.

 

Al principio, ha sido un poco caótico ( y mojado). No soy anti- días- de -lluvia. Más bien, todo lo contrario. Me gusta esa luz gris y el olor a hierba fresca pero, claro, todo esto visto desde una , perspectiva ideal : ¿Desde una ventana? ¿Sin tener que chapotear por el asfalto, por ejemplo?

El inicio del día ha sido uno de esos Mr.Bean. Los tengo clasificados : Los Días Grrr! son malos, los Felices ya se identifican por sí solos y los Mr. Bean, son días esencialmente torpes. En realidad, no es el día , soy yo pero…es mejor echarle la culpa al karma. ; – )

Hoy, por lo menos, era consciente de mi paraguas ( gracias al post del otro día) y sabía , debía, estaba obligada a sacarlo del maletero y dejar que se mojara un poco. La primera fase de la mañana ha sido la de las prisas. Cuando se inicia rápido, todo para confabulado para desbordarse. El paraguas, claro, en el maletero. De mi casa al coche, sin paraguas: el pelo, ya loco. Una vez llego al coche, me percato que las llaves que creía tener en el bolsillo –perfectamente-localizadas-para-abrir-rápido, son las de casa. Llueve. Vale. ¡Qué bien! Hacía falta.( Eso es lo que hoy , va diciendo todo el mundo ; – ) )Meto la mano en mi súper-bolso bandolera, king size, y empiezo a buscar al tacto. Las llaves, no están en el lugar habitual ( el bolsillito interior) y hoy, precisamente hoy, el bolso está lleno de cosas ajenas o poco habituales. Me mojo pero ya me empieza a dar igual…¿Sabéis esa posición, con la pierna a medio alzar, aguantando el bolso mientras rebuscas y te desesperas porque encuentras de todo menos las malditas-llaves-del-coche? Al final, en una solapa trasera ( que utilizo poco), noto una forma prometedora. Localizadas. Me saco el bolso por la cabeza y se me levanta la chaqueta. Abro el coche, tiro el bolso ( de  malos modos, confieso) en el asiento del copiloto y observo, como el contenido se desparrama…profusamente. Confirmo que he olvidado cerrarlo.

Cuando llego a mi destino, ya más conformada y casi seca, aparco ( buena señal!) y voy a pagar al parquímetro ( conocida por “la máquina de pagar” ). Antes de esto, he recogido monedas y tickets que he colocado como he podido en el monedero (también desparramado) y ¡He cogido el paraguas! Al llegar a la máquina infernal, no he sé qué hacer con el paraguas. No lo puedo sostener ( ni en ese formato garra-axilar) y es tan grande , que molesta a los que pasan por mi lado, con paraguas de tamaño normal. Seleccionar las monedas, en aquel amasijo de tickets y papeles ha sido muy difícil. El paraguas, molestando. Dos personas a mi espalda, esperando su turno en la máquina… He cerrado el monstruo y lo he apoyado en la maquinita. Se ha caído. Lo he recogido. Mirada taladrante que notas en la nuca y encima, lloviendo.

Al final, lo he conseguido. A partir de ese momento, he sido consciente que mi paraguas sólo es apto para grandes avenidas. Mi paseo se ha convertido en un sano ejercicio de driblaje , acompañado por algún movimiento de paraguas ( tipo, lo-tiro-para-abajo-para-dejar-pasar) y como era de esperar, en uno de esas, he bajado el paraguas justo debajo de uno de esos chorritos de agua, ya con su caudal, que crean algunos balcones y terrazas…Ha habido un momento que ya me daba igual si me mojaba o no. Me era tan indiferente que he estado mis buenos diez minutos, paseando con el paraguas sin que lloviera, hecho del que me he percatado al ver que no había más paraguas que sortear y que la gente, paseaba ya, a cabeza descubierta…pero, claro, iba yo concentrada en no herir a nadie con el mío…

Los Mr.Bean se han ido sucediendo hasta el mediodía. Ahí, ya me he estabilizado y la cosa se ha normalizado.

Esto me ha hecho pensar en la célebre “Cantando bajo la lluvia”. Más que por su referencia evidente a la lluvia y a empaparse, por su poder de insuflar optimismo. Es una de las películas más utilizadas en terapia, por su contenido vital y positivo y que se alcanza su máxima expresión en la escena central , el famoso baile-chapoteo de Gene Kelly. ¿Qué nivel de felicidad debes alcanzar para andar( bailando) a través de una tormenta, con un paraguas cerrado y encantado de la vida? La lluvia se asocia a días grises y a la tristeza y, justamente, lo que hace el protagonista es actuar como si luciera un sol radiante, un símbolo de la felicidad… Si la ves, es inevitable que te contagies de ese optimismo bailarín. Transmite ese buen rollo, de forma muy potente… No creo que existan muchas personas que no hayan visto esta peli, pero es posible que no nos hayamos recreado en esta escena, sabiendo que podemos absorber parte de esa positividad. Es un buen anti – yuyu-de-bajón.

Curiosamente, esa no era su misión. La película se creó en base a las canciones disponibles para el musical (mandaban las canciones) y no fue hasta el último momento que no se planteó la escena de rodar , realmente, bajo la lluvia .En realidad era agua con una composición salina ( algunos dicen que leche) para que fuera más blanca y la cámara la captara mejor. Gene Kelly, la ensayó hasta la saciedad ( el tipo era muy perfeccionista) y consiguió rodarla en una sola toma ( esta “tontería” es…¡increíble!). La leyenda dice que el bailarín llegó al estudio con 40º de fiebre y debilitado pero que , aun así, clavó el bailecito pero…como no se oían suficiente sus zapatos ( recordad que estaba hecho polvo) fuera de cámara había dos bailarinas de claqué que reforzaban los pasos de Gene Kelly para que se oyeran más.

De momento, yo nunca he salido a “mojarme” bajo la lluvia, en un estado de felicidad total. No me ha pasado nunca (deberé trabajar en esa área; – ) ). Lo mío con la lluvia, viene a ser más de día Mr. Bean pero no pierdo la esperanza. Y si me pasa, me pienso marcar el bailecito tipo Gene Kelly.

 

Los proyectos 365.

Es un término que se utiliza en el campo de la fotografía. Tiene una vertiente de puro ocio artístico ( hacer fotos) pero es , también, una herramienta utilizada para estimular la creatividad.

Consiste en hacer 1 foto al día , durante un año…La originalidad con la que se trabaje el concepto, ya depende de cada uno. En Flickr, encontraréis muchísimos ejemplos de los proyectos 365. A mí, me gusta particularmente el del fotógrafo británico Ashton ( especialista en bodas!. Tiene unas fotos en su blog de su trabajo y es increíble) que decidió fotografiar su cara, los 365 días del año.

Este año, los seguidores de este tipo de proyectos, tendrán que cambiarle el nombre y llamarlo Proyecto 366, ya que se les ha colado este año de traspaso, con un día como el de hoy, 29 de Febrero ( que no se volverá a repetir hasta dentro de cuatro años!) pero que suma foto…

El compromiso del año enterito ha favorecido la aparición de los Proyecto 52 . Estos, se comprometen a una foto a la semana…Menos presión…creativa.

Esta técnica de los 365 ( cada 4 años : 366 ) y los 52, podrían ser extensibles a prácticamente cualquier cosa susceptible de ser compartida : una frase, un chiste, una actitud ,un post,…un cuento. Y , entonces, me encuentro con que ya hace mucho tiempo que hubo un escritor ( además , Nobel de Literatura en 1934) que decidió crear una obra con el título «Cuentos para un año».

Exactamente un proyecto 365 : 365 cuentos para ser leídos en orden aleatorio y libre. Uno para cada día del año.

Ese autor fue el dramaturgo, novelista y escritor de relatos, Luigi Pirandello. Es más conocido por sus obras de teatro , p.e. : Seis personajes en busca de autor. Leí algunos de estos cuentos ( recuerdo especialmente «La Vasija») y ya me pica el gusanillo de tener este libro en mis manos. Pirandello es un cuentista de alto nivel. De primera línea.

Lo curioso es que este libro no contiene relatos para los 365 días del año. El título no es  correcto…Se quedaron en 241, ya que el año en que el escritor estaba poniendo en práctica su «Proyecto 365», murió de una neumonía… Aún así, el reto era increíble y llegar a escribir la cantidad que escribió ya es una pasada. Y, además, siempre alta calidad. Impresionante.

«Cuentos para un año», Luigi Pirandello (Editorial Nórdica Libros)

Esto de los Proyectos 365 ( o Proyecto 52, que es más asequible ; – )) se puede ver , también, desde otra perspectiva. Depende de nuestro estilo y filosofía de vida. Puedes tener un Proyecto 365 de «buenas obras» , o de sonrisas ( una, consciente, al día), o de retos ( Por ejemplo el famoso : Proyecto 365 SIN Coca Cola- me lo he inventado-), o de una palabra cariñosa, o de una canción o de una idea,o de una actitud ecológica…Una al día.

Y, es curioso, que cuando se convierte en «Proyecto 365» , lo dotas de realidad y de compromiso y se hace… Sólo es cuestión de elegir el tipo de Proyecto ( frase, actitud, reto, etc..), una libretita ( mejor si es agenda) y un boli ( podéis ver que no es necesario un smartphone, ni conexión wi-fi ) y venga. Una vez  decides cuando empiezas, se cuentan los 365 días siguientes hasta la misma fecha del 2013.

N.B 1 : Atención : Si se empieza hoy, es proyecto 366. Hoy, es el límite .

N.B 2 : Voy a pensar en lo de la Coca Cola pero en modalidad Proyecto 52 semanas. ; – )

 

 

 

 

 

 

 

 

El sofá amarillo nº 6 : Aquí lo hicimos

El «Aquí lo hicimos» daba mucho juego. Desde un apasionado encuentro sexual a un asesinato ( aún me dura lo de Stephen King) o algo tan tierno como la concepción de una nueva vida.

¿Qué hicimos aquí?, me pregunté. ¿En un sofá amarillo?

Teodora trabajaba como restauradora en el Museo de Historia de la ciudad. Se había doctorado en  la especialidad de “Objetos del Siglo XXI” y pasaba largas horas, restaurando los objetos que se encontraban en los yacimientos arqueológicos de las llamadas Urbanizaciones que poblaban ese siglo.

El último trabajo, del que estaba especialmente orgullosa, había sido la restauración completa de un primitivo teléfono llamado “iPhone” que había llamado la atención de sus superiores por su calidad y detalle.

No se sorprendió cuando la citaron en la planta de Dirección .Entró en el despacho preparada para recibir la felicitación de su jefe y salió de allí emocionada y feliz. Se habían superado sus expectativas y tras el halago y la palmadita en la espalda, había recibido el encargo más importante de su vida: restaurar el mueble más emblemático del Siglo XXI.

El sofá amarillo.

El sofá de la Revolución.

Ese sofá.

Acababa de desembalar la pieza y la estaba examinando con atención. Era un modelo Chester, diseñado a principios del Siglo XIX pero reeditado en los siglos XX y XXI.  Poseía su característico relieve en capitoné y los brazos y el respaldo a la misma altura. Estaba fabricado en piel vacuna de un suave color amarillo. El cuero estaba muy gastado y requeriría de su máxima destreza para devolverle su apariencia original.

Tomó muestras y preparó el sofá para el escáner molecular. Cuando se imprimió el informe de la composición del armazón, vio que se había detectado un trozo de celulosa, entre los muelles del respaldo en la zona central.

¿Celulosa? ¿Papel? Con mucho cuidado, procedió a extraer el trozo de papel y lo protegió en atmósfera cero para evitar que se desintegrara al contactar con el oxígeno .

Era una carta. No era una de esas memorias USB o un disco DVD…!Había descubierto una carta de papel del siglo XXI!

Emocionada, conectó el tecno-lector y procedió a su lectura .

 

 

Aquí lo hicimos.

 Aquí nació todo. Fue en este sofá. Este mismo.

 Eran malos tiempos para todos. Muy malos.La pobreza alcanzó al 80 % de la población y los recursos y el poder estaba concentrado en unos pocos. No había forma de intervenir en sus decisiones .Nos habían vetado con sistemas burocráticos que no nos permitían participar. No existía el diálogo….y la pobreza seguía creciendo.

 Empezamos a reunirnos en las calles. Centenares de personas desilusionadas , sin actividad laboral, intentando conseguir el mínimo para sobrevivir…Nos encontrábamos alrededor de los contenedores de basura o en los parques. Nos reconocíamos y hablábamos,  como en una gran terapia de grupo.

 Una mañana, en una de las calles que yo recorría buscando trabajo o alimento, apareció este sofá amarillo. De repente, me sentí muy cansado. Exhausto de la vida y…me senté. Cerré los ojos y deseé poder descansar unos minutos  pero oí una voz amable que me saludaba. Un hombre se sentó a mi lado y empezamos a charlar. Era un hombre lleno de ideas. De posibles soluciones. Su conversación me encandiló y no me di cuenta que se habían unido dos personas más. Entre todos, nos dedicamos a dar la vuelta a todos los problemas del mundo, aportando nuestros puntos de vista diferentes e ideas, muchas ideas. Al día siguiente, el mismo grupo me esperaba en el sofá amarillo. Me senté y cuando lo hice, se inició otra apasionante sesión de diálogo. Más tarde, vimos que otras personas , se situaban a nuestro lado, transportando un sofá , esta vez de estampado floreado.

 Había pasado un mes y la calle estaba ocupada por decenas de sofás que, cada mañana, recibían la visita de una multitud silenciosa que, cuando ocupaba su plaza, estallaba en una algarabía de voces, de gentes que compartían conocimiento, experiencias e ideas…Muchas ideas.

 Fue lo que llamaron la “Revolución del sofá”.

 Los sofás se propagaron por todas las calles, por todas las ciudades…Los había de rayas, de topos de flores  y de todos los colores y formas. Siempre repletos, siempre activos. Y en su epicentro, este sofá amarillo.

 Cuando la invasión de sofás, se contaba por miles, nos dimos cuenta que teníamos en nuestras manos algo importante : muchas ideas y la capacidad de dialogar así que hicimos que esos que controlaban nuestros destinos, se sentarán en ellos y escucharan todas esas ideas y que dialogaran con nosotros.

 Ese fue el inicio de una nueva era. Un tiempo en el que se escucha a la multitud silenciosa y en el que se puede debatir y dialogar, para buscar el bien común.

 Ruego al lector de estas letras, que promueva este mensaje.

 No hay que olvidar, nunca, lo que significa este sofá.

 Aquí lo hicimos.

 

Teodora se secó una lágrima que se había deslizado, silenciosamente, por su mejilla No era excesivamentee emocional pero no pudo evitar, acercarse al sofá y acariciar su respaldo de cuero agrietado.

Tenía en sus manos, el encargo de su vida: restaurar y promover.

Se puso el traje de protección y  empezó a trabajar.

Actualmente, el sofá amarillo de “La Revolución del Sofá” del siglo XXI (excelentemente restaurado por la eminente doctora Teodora Comonuevo) y la carta de papel original  del líder de la Revolución, forman parte de la exposición itinerante “No hay que olvidar” que visitará todas las ciudades del país.

 

 

El sofá amarillo nº 3 : Prohibido el fútbol.

Está a punto de empezar. Se apretujan, alrededor del que tiene la pantalla táctil. Nadie quiere perderse ni un solo detalle.

Nos hemos reunido en una nave industrial abandonada. La descubrimos hace meses, solitaria y grande, muy grande… Eso es una ventaja para el Grupo que no para de crecer.

Cada vez, somos más.

Mi condición de pionero, me da acceso a una plaza reservada. No importa que seamos cientos. Yo siempre tengo mi lugar, en el viejo sofá amarillo. Ya estaba aquí cuando llegamos. Abandonado y solo. Ahora, los sofás tienen masajeador, regulador de temperatura, auriculares ergonómicos HiFi virtual, conexión a Internet, control por voz… Los últimos modelos, captan tu estado de ánimo y te suministran antidepresivos si es necesario ¿Quién querría ese viejo sofá?

Me suelo sentar en el centro. Soy el que sostiene la pantalla. Mi dispositivo conecta con gran rapidez y tiene una gran calidad de imagen tridimensional.

Lo que vamos a hacer está prohibido. Somos infractores y si los Vigilantes Gubernamentales nos encuentran, podemos tener problemas muy serios pero… nosotros nos consideramos “guardianes de las tradiciones” y vamos a llegar hasta el final. Hace ya cuatro siglos, se prohibió el fútbol en todo el planeta. No se puede jugar. Primero, fue el fútbol profesional pero, más tarde, ante el peligro de evolución, se vetó en las calles, en las escuelas…Desaparecieron las pelotas, los torneos, las peñas…

No fueron las únicas prohibiciones: afectaron a las/los top models, a los star-system del cine, a los divos,… Fueron medidas de urgencia ante un movimiento social mundial que empezó con artículo de prensa y acabó con la revolución del planeta. De repente, el mundo fue consciente que se podían pagar miles de millones de euros a una modelo o a un futbolista de élite, por un concepto tan banal como “un cuerpo perfecto” o “un cuerpo potente” pero que, esto no ocurría con las mentes “perfectas” o “potentes” de los investigadores que investigaban la cura del cáncer.

Era una sociedad desequilibrada que premiaba la superficialidad mientras el mundo se desmoronaba. Nadie, en estos tiempos, discute esta circunstancia pero esto ocurrió en un momento histórico, en el remoto Siglo XXI, y este es otro. Nuestro sistema de valores, ha priorizado el valor de los que hacen un bien común a la humanidad y eso, lo tenemos claro. Insertado en nuestro código genético. Ya hemos superado ese oscuro período patológico y lo único que queremos es recuperar el espíritu de la competición.

Es difícil evitar que un niño, fabrique una pelota con papel. Y que la haga rodar con los pies…

Es difícil, también, evitar que algo que está prohibido no nos atraiga irremediablemente. La rebeldía es lo único que no han sabido eliminar de nuestro complejo genoma humano.

Y nos atrae el fútbol prohibido. Irresistiblemente.

Somos infractores, igual que los dos Grupos de Resistencia que compiten entre ellos. Los Topos y Los Estrellados. Unos llevan topos en sus camisetas y los otros, estrellas. Hoy, van a jugar en un campo camuflado, retransmitiendo en directo con señal tridimensional pirata.

Espero que esta vez, no se tenga que interrumpir el partido por una redada de los Vigilantes Gubernamentales. La última vez, los topos nos quedamos sin nuestro mejor delantero. Aún está retenido…

Me siento en el viejo sofá amarillo y sintonizo la señal. Saco mi bufanda de topos de colores y me la coloco en el cuello. Mi osadía provoca muestras de respeto entre los que me rodean. Si vienen los Vigilantes, no habrá tiempo de esconder esa prueba pero debo arriesgarme. Por la Resistencia.

El partido está a punto de empezar.

¡Venga, Topos!

Oé, oé, oé, oéééé …

NB : Este «sofá amarillo», está inspirado en el excelente artículo de Angeles Caso en el dominical de La Vanguardia. El Cuerpo, Por Angeles Caso. No dejéis de leerlo.

Jo, Whitney : – (

He desafinado en un karaoke, más que cantando, gritando el  «I always love youuuu»; he bailado I’m every woman cuando se llevaban las hombreras y el escalado tipo Farrah de los Angeles de Charly ( en los casos más desafortunados, el estilo se quedó en «Vicky el Vikingo» ); siempre me ha maravillado la calidad de esta voz negra ( amo la música negra) que marcó algunos momentos de la BSO de mi vida.

Me ha sabido mal lo de Whitney. Supongo que la conexión afectiva que te da el cantar a grito pelao el I always , te marca para siempre… La triste noticia de su muerte me ha hecho rememorar algo que descubrí gracias a Whitney: un libro, una peli y una canción. Gran legado que debo agradecerle.

La peli , la conocí antes que el libro.Me gusto la una y el otro .

El libro : Esperando un respiro, Terry Mc Millan  . Terry McMillan (1951), aclamada por la crítica y considerada una notable representante de la nueva literatura afroamericana, es editora de la antología Breaking Ice: An Anthology of Contemporary African American Fiction (1990), y autora de cinco novelas: Mamá (1987), Ahí te quedas (1989), Esperando un respiro (1992), De cómo Stella recobró la marcha (1996) y Un día más y un dolar menos (2001; Seix Barral, 2002), y de los guiones de las versiones cinematográficas de estas dos últimas. Ha obtenido el Premio Essence a la Excelencia en literatura. Sus obras han batido records de permanencia históricos en las listas de los libros más vendidos del New York Times. De Esperando un respiro se han vendido cuatro millones de ejemplares sólo en Estados Unidos, y su paso por el cine, dirigida por Forrest Whitaker e interpretada por Whitney Houston, fue un acontecimiento de gran impacto popular. Vive en California.

Esperando un respiro trata de la amistad de Savannah, Robin, Bernie y Gloria, cuatro mujeres afroamericanas de hoy mismo. Que a nadie le importe su lugar de nacimiento ni su color de piel porque responden a cuatro estereotipos muy universales de la sociedad urbana de este fin de siglo: la ejecutiva soltera exigente en su profesión y en su vida privada; la ingenua desinhibida y promiscua a quien todos los tíos se la pegan; la mujer que se encuentra de repente abandonada por el marido, que se ha largado tras otra más joven; y la madre soltera que ha dedicado sus mejores años al hijo adolescente que ahora emprende el vuelo. No nos llamemos a engaño, en principio ésta es una novela escrita por una mujer sobre las mujeres, que se presentan inteligentes, activas, animosas, modernas, buenas hijas, con gran corazón y muy sinceras. Pero el talento de McMillan convierte esta divertidísima novela en una de las más interesantes que se hayan escrito últimamente sobre los hombres, pues son éstos una presencia obsesiva para las cuatro chicas de esta historia, que no conciben su vida si no es junto a un ser ideal: un hombre listo, tierno, bien situado, comprensivo, y bueno en la cama, o dicho con la franqueza que desborda cada página, un hombre que no crea que «una polla grande basta para hacer feliz a una mujer».Read more: http://www.juanmarin.net/?aid=442#ixzz1mNPGyL6Q

El libro es muy divertido y altamente recomendable.
Después de ver la película ( comedia 100% afroamericano style), me hice con la Banda Sonora y durante mucho tiempo ( es más, ahora cuando acabe de escribir este post, lo voy a coger de la estantería y lo voy a agregar a la Biblioteca del iTunes), una canción convivió conmigo , en estado » machacón» ( que quiere decir que la escuchas mucho hasta hacerte pesado), y que hoy he vuelto a escuchar.
Si me preguntaráis qué canción es , yo diría : es la de shup, shup, shup...pero su título es Exhale . Es el video-clip ( que ochentero, por Dios ; – ) de la peli que , imagino, volverán a pasar por TV.
Os dejo con mi «shup, shup, shup» .
Jo, Whitney …

 

 

Cupido’s Killer

No me lo puedo creer…

Primero, he oído aquel extraño aleteo. Raro,muy raro, teniendo en cuenta que estoy encerrada en un despacho minúsculo, en el que no hay ventanas. Pero me ha pasado lo mismo que en las películas : cuando me giraba o levantaba la cabeza para mirar de donde procedía aquel sonido, el silencio era absoluto. A la que dirigía mi mirada a la pantalla del ordenador, ya estaba allí: flop, flop, flop

“Mira, es lunes y estás muy estresada” eso es lo que he pensado, dándome ánimos a mí misma ( algo que ya viene siendo habitual en los últimos tiempos) pero, entonces, cuando ya estaba más calmada y centrada en aquel listado de costes, me cae una plumita blanca en el teclado.

Como está feo eso de decir tacos, no voy a volver a reproducir el ¡Joder! que me ha salido del alma. ¿Qué hace un pajarito blanco en mi despacho?– esto ya me lo he preguntado con un tono infantil y estúpido. Incrédulo…Y con un poco de susto porque , inmediatamente me ha asaltado la idea de que fuera una paloma y yo, les tengo terror a esas aves… Dejémoslo en un trauma infantil , que arrastro desde que mi abuelo me hacía poner, en medio de la Plaza Cataluña, con los brazos abiertos , llenas las manos de alpiste… Aquellos pájaros hambrientos, se lanzaban sobre mí. A lo bruto. Despiadadamente…Por lo menos, es así como yo lo recuerdo.

Cuando me he atrevido a mirar hacia arriba, lo que he visto me ha dejado paralizada. Un niño, de ricitos rubios y mejillas sonrosadas, tirando a gordito ( se le hacían esas arruguitas tan graciosas en las rodillas) y…con un par de alas, de plumas blancas, sobresaliendo de su espalda. Estaba sentado en el aparato de aire acondicionado, y agarrado a los conductos, como si fuera a caerse.

Tras procesar esta información, “ niño gordo con alas, sentado en mi aparato de aire acondicionado”,  he mirado al niño con atención, he observado que llevaba un arco en la mano y aunque no he visto ni una sola flecha, me ha parecido que podía ser peligroso. He decidido gritar con todas mis fuerzas pero, cuando ya iba a dejar que el aire rasgara mis cuerdas vocales, el niño me ha hecho una señal con la mano, poniéndose un dedo en la boca. Y supongo que por el hecho de que es un “niño” ,  he cerrado la boca. ¡Una broma! ¡Claro! Yo que soy la anti San Valentín de la oficina, la que celebra el día de los No Enamorados desde que me dejó aquel cabrón  , soy la víctima de una bromita del Día de Marras. ¿Una cámara oculta?

Cuando miro al nene, pienso que se han pasado tres pueblos. ¡Angelito!. ¿Cómo se han atrevido a colocarlo ahí? ¿Y si se cae?. Este último pensamiento me ha permitido salir del estado de estupor que he sentido , al descubrir a un querubín ubicado en mi pared, y me he dirigido hacia él, dispuesta a socorrerlo. ¡Qué bestias, por Dios!. Estoy segura que es culpa de Martínez , el capullo graciosillo  de contabilidad.

-Hola,  cariño. No te asustes, te ayudaré a bajar de ahí.

-No me toques, humana. Ni te atrevas. Soy Cupido, ¿Acaso no me has reconocido?

-Venga, precioso. Vamos a bajar,  que la broma ya se ha acabado.

-No puedo bajar. Estoy herido…Creo que me estoy muriendo.

-¿Herido? No me asustes. Voy a llamar al 061. No! a los Bomberos o …mejor a la Policía. Este Martínez ha ido demasiado lejos.

-No podrán hacer nada. Nadie puede hacer nada. Esto se acaba,lo noto.

-No digas tonterías. Dame la mano y yo…

Entonces, otro flop, flop, flop y el niño, gordito y sonrosado, se mueve torpemente, moviendo sus alas con dificultad. Le veo el culete y los rizos de su pelo y…una flecha clavada en su espalda.

Da un giro antinatural y deja de hacer flop para hacer plof.

Cae en la mesa de mi despacho, boca abajo, en una posición anti natural que me da miedo.

-No te preocupes por mí. Parece más de lo que es y supongo que a un ser humano le impacta más que a nosotros. Además, se les ocurrió darme esta forma de niño gordinflón que os deja arrobados.

-Pero…

-De verdad, estoy bien. Ha sido el maldito espíritu comercial, que me ha pillado desprevenido.

-¿El espíritu comercial, dices?- A estas alturas, estar hablando con un niño, con alas de ángel que dice ser Cupido y que está espachurrado en mi mesa, con una flecha clavada en su espalda, no me produce extrañeza. Charlo con él, como si tal cosa. Es raro, lo sé. Ya lo he dicho antes.

-Sí. Es un tipo que lleva una capa negra .Se me ha copiado el arma, el muy idiota.

-¡Eh! No digas palabrotas…er..niño.

-Lo reconocerás porque lleva bordados de diferentes anagramas en la capa : VISA, El Corte Inglés, el símbolo del dólar, vales regalo. Está patrocinado y le han proporcionado más recursos. Me ha pillado desprevenido.

–  Ya. Y… ¿Qué se supone que debo hacer yo con un niño- vi que me torcía el gesto-perdona, con un Cupido muerto en mi mesa?

–  Nada. Nadie me verá. Me sacas la flecha y me desintegraré. Ya está.

–  En todas las pelis que he visto, sacar una flecha es lo último que se debe hacer. Desgarra la carne. No voy a hacer eso.

–  Confía en mí. Soy Cupido. ¿No me ves?

Miro sus rizos y ese culete gracioso. Es lo único que le veo, puesto así, boca abajo. No sé porque, pero le creo. Justo yo, la más escéptica con eso del Día de San Valentín…

–  Vale. Te la sacaré. Pero…si te desintegras;  desapareces y me lo crea o no, se supone que eres Cupido. Es una gran responsabilidad.

–  Me iré de aquí, a otro lugar que no conoces pero… volveré. No tengas ninguna duda. No olvides que el amor, nunca muere. Venga, quítame la flecha que puede entrar alguien y encontrarme aquí, con esta pinta y derrotado por el malvado “Espíritu Comercial”.

–  Lo haré- Cojo la flecha y cuando me dispongo a tirar , oigo su vocecilla.

–  Ah! Una cosa más… Lo siento pero, la última flecha que disparé… Espero que me perdones, humana.

Y oigo eso del “perdón” y me quedo perpleja.

Ya no hay flecha, ni niño muerto.

Creo que me voy a pedir una baja por estrés. Estoy mal, muy mal.

Llaman a la puerta. Veo que aún hay plumas blancas por la sala. Las recojo apresuradamente y le digo al que llama a mi puerta que puede pasar.Y ahí está Martínez, el de contabilidad, con cara de besugo y los ojos muy, muy brillantes. Sostiene un gran ramo de flores en su mano . Me lo entrega, junto con una postalita de un corazón ribeteado de blonda blanca. Horrososo, por cierto.

–  Siempre he querido decirte que me gustas y que me gustaría que fuéramos a tomar una copa, para conocernos mejor. O a cenar, si lo prefieres.

Me quedo muda. Esto es peor que el niño gordinflón con la flecha en la espalda.

No me lo puedo creer…

Devolución.

-Hola, muy buenos días señorita. Vengo a hacer una devolución.

-Buenos días.Efectivamente, se encuentra en el Departamento de Devoluciones. Antes de empezar el procedimiento, permítame una pregunta: ¿Dónde nos ha conocido?.

-He visto su anuncio en la prensa…y en la televisión.

-De acuerdo. Dígame, ¿De cuantos años es la devolución?

-Lo he pensado muy bien…Devuelvo 20 años aproximadamente.

-20 años. Bien. Déjeme que le haga unas preguntas. Son obligatorias para hacer efectiva la devolución. Supongo que comprenderá que es una decisión muy trascendental cómo para dejarla en manos de un impulso. Nuestro test, tiene como objetivo determinar el grado de conciencia que tiene Ud. sobre las consecuencias de la devolución.

– ¿Consecuencias? Yo lo que quiero es volver a veinte años atrás. Nada más. Es muy simple.

– Como ya sabrá, nuestro sistema vital sólo permite una devolución por ser humano. Es una decisión irrevocable e irrepetible.

-Eso ya lo sé. Por eso vengo ahora. Ya he esperado mucho tiempo ¿no le parece?

-Eso depende de cada uno. Veo muchos casos diariamente y no hay un patrón común que defina cuando uno quiere devolver años de vida. Solemos tener sobredemanda de peticiones en los cumpleaños de “ceros” : Los 30, los 40, los 50 , los 60 … Algunos en los “cincos” , pero son menos. Son momentos en los que nos paramos a mirar nuestra vida y en, algunos casos, lo que vemos no satisface nuestras expectativas…pero eso suele ser una percepción pasajera. Cuando acabamos con el test y pasamos a la firma de condiciones (lo que ustedes llaman la letra pequeña del contrato), esta sensación se desvanece lo suficiente como para no seguir adelante con la devolución.

-Entiendo. Pero en mi caso, sé que quiero devolver 20 años. Hágame el test y veamos el resultado.

Unas horas después….

-Bien, los resultados de la prueba nos indican que Ud. quiere devolver veinte años de vida. Exactamente- corríjame si me equivoco- desearía volver a tener 25 años.

-Sí. Así es.

-Los datos cognitivos confirman que está plenamente seguro de su decisión. Sabiendo todo esto y tras asegurarnos que está en plena posesión de sus facultades mentales,  debo informarle de los siguientes aspectos que afectan al proceso de devolución. Son absolutamente confidenciales. Al entrar aquí, ha firmado un contrato de confidencialidad por lo que no podrá repetir estas palabras fuera de este recinto. ¿Lo entiende?

-Lo entiendo.

-Bien. Vamos allá:

1) La devolución es única. Sólo se puede realizar una vez en la vida.
2) Su traslación a veinte años en el pasado, no alterará esta dimensión pero,  una vez trasladado, no tendrá conciencia de esta vida.
3) No recordará nada de lo que ha vivido anteriormente. No acumulará conocimientos ni experiencias.
4) No podemos asegurar que su vida vaya a evolucionar de la misma forma. No sabemos si se encontrará en las mismas situaciones que le han llevado hasta su vida actual.
5) Los veinte años a los que renuncia, quedarán completamente borrados del disco duro del cosmos.

– Espere un momento… Eso significa ¿Qué no voy a coincidir con mis seres queridos? ¿Mi familia?

-Podría ser que sí, pero no se lo podemos asegurar. En su nueva etapa vital, puede tomar decisiones diferentes que afecten a la evolución de su vida, tal y como hoy la conoce.

-Eso no lo sabía…No podría vivir sin … No sé…Aun así, tengo una sensación de tristeza y de insatisfacción que me obliga a plantearme si vale la pena seguir así, con esta vida triste …. Y teniendo esta oportunidad…No sé. Ahora me ha hecho dudar.

-No se preocupe. Esto suele ocurrir frecuentemente .Cuando nuestros clientes conocen las características de la devolución, dudan  llevar hasta el final el proceso. Para estas ocasiones, en las que ha pasado el test pero no ha respondido positivamente a la “letra pequeña”, les ofrecemos la posibilidad de una conexión “revival” para que puedan decidir con seguridad.

-¿Está incluida en el precio?

-Por supuesto. Por favor, sígame a la sala de proyecciones.

Unas horas después…

-He visto mi vida pasar por delante de mis ojos. Les felicito, el sistema es impresionante.

-Y ¿Cómo se siente ahora?

-Ya no dudo. He visto todos los momentos. Los malos y los buenos. Y, le parecerá mentira, pero los malos han pasado por mi retina y me han emocionado pero… los buenos…Los buenos los he vuelto a sentir en mi piel. Las risas, los abrazos, las sonrisas, las reuniones, la familia, los amigos, el amor,…Tantas cosas buenas que no recordaba. No puedo deshacerme de ellas.

-Me alegra oír estas palabras. Justamente tengo lo que necesita. Una oferta irresistible, perfecta…No podrá decirme que no.

-¿Y entra en el precio?

-Pues, mire, no. El programa que yo le ofrezco es mucho más importante que la simple devolución. Es un coaching personalizado que le permitirá volver a sentir esas cosas maravillosas de la vida que ha olvidado. Todo sigue ahí, a su disposición pero está Ud. afectado de una ceguera hacia la positividad que le ha traído hasta aquí. Para devolver veinte años de su vida actual.

-¿Coaching? ¿Qué es coaching?

-Es una especie de “entrenador personal”. Le ayudará a recuperarse de esta crisis y, lo más importante, le enseñará a disfrutar de esta vida.

-¿Y funciona?

-Créame. Es lo único que funciona.

-De acuerdo. Me interesa. ¿Qué tengo que hacer?

-Tome este volante y diríjase al Departamento de Coaching. Está en la última planta del edificio. Le estarán esperando.

-Muchas gracias, señorita. Ha sido de gran ayuda.

-Gracias a Ud por contratar nuestros servicios.

Esperó a que el cliente cerrara la puerta para sacar un largo calzador del cajón. Era lo único que llegaba bien a su omoplato y le permitía rascarse a diestro y siniestro, hasta casi sentir dolor…No sabía quien había sido el iluminado que había decidido que el uniforme debía ocultar las alas…Todos los ángeles del departamento habían expresado sus quejas y no le extrañaría que cualquier día hubiera una rebelión y acudieran, todos, con las alas descubiertas. Había rumores y si se lo proponían, no diría que no… El picor era irresistible.
Recordó al hombre que acababa de salir. Matrimonio fallido, dos hijos a los que casi no veía, el paro y la enfermedad de los padres… Eran suficientes factores para que aquel pobre mortal no tuviera ilusión…Ilusión, ¡Tenía que llamarla! Descolgó el auricular y marcó la extensión del departamento de coaching :

-¡Ilu! Hola, querida, ¿Cómo estás?

– Muy bien. Todo sería perfecto si no fuera por este escozor que tengo en la espalda. Mis bellas alas están sufriendo mucho. Me está costando mantenerlas ocultas, la verdad.

-Creo que pronto habrá acciones al respecto. El Comité está hablando de iniciar alguna protesta visible para solucionar la situación.

-Fantástico. Me apunto a lo que sea. ¿Qué tal en Devoluciones?

-Una mañana tranquila, la verdad. Sólo hemos aceptado una devolución de cinco años.  Te llamo para decirte que te envío un cliente a recuperar la ilusión. Con la oferta de la devolución, ha picado el cebo y ha comprado el coaching. !Ya tenemos a otro para recuperar!

– No bato las alas, porque no puedo…Te dejo, ya ha llegado. Lo veo en el monitor…