Verano inolvidable…

Abro los ojos.

Ya es demasiado tarde. Estoy despierto y quiero dormir. Dormir, dormir…

No quiero estar consciente. Ya está empezando de nuevo…

Recuerdos de ese verano que no dejan de asaltarme. Un carrusel de preciosas imágenes que pasa por mi mente. Una y otra vez. Y otra y otra y otra…

¿No quieress un verano inolvidable?… Fue la pregunta de la pitonisa de feria de la Fiesta Mayor del pueblo…

Yo le dije : Sí. Un verano inolvidable , por favor…

No puedo más. Quiero librarme de esta maldición.

 

 

Corazón de hierro.

Este sujeta-llaves me robó el corazón cuando lo vi en Pinterest . Lo compré, online, en una famosa tienda de objetos de decoración de Estocolmo. En estos momentos, está adherido mi pecho y no tengo forma de desprenderme de él. La desmagnetización no funciona y mis dipolos magnéticos están demasiado ordenados …

Siempre había pensado que esto de tener un corazón de hierro, era una buena cosa. Inmune a la tristeza, a las desgracias y al desamor… Lo que no sabía es que era literal…

¿Alguien sabe cómo sacarme esto?

Realismo sucio, tirando a gris…

¿Qué es eso de “realismo sucio”?

El realismo sucio («Dirty realism») es un movimiento literario estadounidense desarrollado sobre todo en los años 1970 que pretende reducir la narración (especialmente el relato corto) a sus elementos fundamentales. (Wikipedia)

Lo de “sucio” puede llevar a confusión. Tampoco es nada sorprendente, ya que la etiqueta “ Realismo Sucio” surge de un crítico inglés,  Bill Buford,  que en el año 1983 describe el trabajo de un grupo de escritores norteamericanos (Charles Bukowsky, John Fante, Tobias Wolff, Bobbie Anne Mason, Raymond Carver y Richard Ford, entre otros) diciendo que están rompiendo moldes y poniéndoles la etiqueta de “Realismo Sucio”. En realidad, entiendo que se refiere a historias cotidianas, sin final feliz. Por eso, “sucias”…Yo, de Bill Buford, le hubiese llamado Grey Realism Los grises de la vida, vamos.

“El éxito del Realismo sucio se basa en explicar historias cotidianas a la vida de todos; no son grandes relatos de amor ni de honor, y generalmente, en el texto no se da pie a pasiones desenfrenadas o idealizadas, ni a un humanismo que permita mostrar lo bueno del espíritu, es más bien todo lo contrario. Se trata de mostrar lo real de este mundo desensibilizado y la verdad de las tragedias sociales, son sordas y se resuelven a cada esquina.”

Mis Realismos grises.

Imagina que estás en la cola del súper.

Faltan dos turnos para que te toque.

Antes que tú, hay una mujer y antes que ella, otra. Más mayor.

lacompra

 La compra.

Escojo uno de los carritos que hay amontonados en la entrada. Me ha costado encontrar una moneda de 50 céntimos entre toda la miseria que contiene mi bolso.

Entro en el centro comercial y el aire frío me reconforta. Siento mi ropa sudada, adhiriéndose a la piel.

Tengo que comprar chocolate. Ya no me queda ni un gramo.

Me paseo por la zona de perfumería. Me pregunto si es necesario que coja ese tinte para cubrir mis canas. ¿Para qué?

Sigo mi camino. El carrito me guía como si dispusiera de piloto automático. Desde que me abandonaste, todo parece ser así de automático.

Espero en la cola de la línea de cajas. Estoy en la de “Menos de diez artículos”.

Hago un rápido recuento: tres tabletas de chocolate negro, dos cajas de bombones, tres bolsas de patatas fritas, dos botellas de vodka, una botella de vino tinto y un pack familiar de pañuelos de papel.

Joder. Por dos…

 La compra (II)

Es muy mayor. Lleva un vestido gris, desteñido y lleno de pequeños zurcidos.

Por la cinta, va pasando su compra: un kilo de patatas, un puñadito de judía tierna, una malla de naranjas, una lata de atún en aceite, una botella de leche y un paquete de arroz.

La mano que sostiene el monedero, tiembla ligeramente.

La cajera dice : Son 8,59€

La mujer rebusca en su monedero. Cuenta la calderilla. “Sólo tengo 7,68€”.

Tendrá que dejar algo– responde la cajera.

La mujer mira lo que hay en la cinta y tarda un tiempo en decidirse. Aparta la malla de las naranjas.

Son 6,71 €

La veo alejarse, encorvada por el peso de la bolsa, mientras voy colocando mi compra en la cinta de la caja registradora.

Tres tabletas de chocolate negro, dos cajas de bombones, tres bolsas de patatas fritas, dos botellas de vodka, una botella de vino tinto y un pack familiar de pañuelos de papel…

Amor imposible.

Es un amor imposible.

Ella es oscura.

La piel, tensa y brillante de un color marrón intenso.

Él es frágil.

De un suave color ocre y aspecto pétreo pero sólo en apariencia. Puede resquebrajarse con un solo toque.

Ella es de alma vegetal.

Él es de alma animal.

Sólida por dentro.

Gelatinoso en el interior.

A ella le gusta el otoño.

Él está en todas las estaciones.

La castaña adora al huevo

El huevo se pierde por la castaña.

Un amor imposible…

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NB : “Parecerse algo a otra cosa como una castaña a un huevo.” Dice la RAE que “se emplea precisamente para “ponderar la desemejanza de cosas que se comparan entre sí”. Y yo me pregunto ¿A quién se le ocurriría elegir una castaña y un huevo para la expresión? …

Yo sé dónde hay tres.

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Cada vez cuesta más encontrarlos y cada vez cuesta más respirar.

Yo sé dónde hay tres…Lugares donde entra y sale el aire. Aire…

He localizado estos tres.

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Tres respiraderos.

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Respiremos, pues…

La silla.

Me llegué a obsesionar. Lo sé.

Tal vez, demasiado.

Este tiempo , me ha servido para ver las cosas de una forma diferente. Entiendo que me desbordé y entiendo que mi familia vio como me desbordaba y por eso, me trajeron aquí. Para contenerme. Para ayudarme. Nunca se lo podré agradecer lo suficiente. Ni a mi familia. Ni a usted, doctor. No tengo palabras.

Sí. Ya estoy preparado para salir.

Estoy absolutamente seguro. ¿Por qué esta vez sí? Yo se lo voy a decir, doctor. Esta vez es la buena. La de verdad. No sé cómo explicárselo sin emocionarme.

Han sido muchos años buscándola…He surcado mares, he cruzado fronteras muy peligrosas, he escalado montañas, he recorrido los cinco continentes…He analizado todas y cada una de las sillas que me he encontrado en mi camino.

Y la he encontrado. Por fin.

¿Qué cómo sé que es esta? Muy fácil, doctor. Me he acercado a la silla y me ha susurrado: “Soy yo, la silla del que se fue a Sevilla”.  Lo ha repetido tres veces. Tres. Ella misma lo ha admitido. No hay duda.

Es la silla que perdió el que se fue a Sevilla.

¿Qué no me va a dejar salir?  ¿Por qué? No lo entiendo, doctor.

¡Si ya he encontrado la maldita silla, joder!

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Quien fue a Sevilla, perdió su silla.

Pérdida de algún derecho, propiedad o privilegio por el simple hecho de haberlo abandonado de forma momentánea.

Este refrán está basado en un hecho histórico: durante el reinado de Enrique IV (1454-1474), rey de Castilla, se concedió el arzobispado de Santiago de Compostela a un sobrino del arzobispo de Sevilla, Alonso de Fonseca. Dado que la ciudad de Santiago estaba un poco revuelta, el sobrino pidió a su tío que ocupara él el arzobispado de Santiago para apaciguarlo, mientras él se quedaba en el arzobispado del tío, en Sevilla. Y así fue hasta que Alonso de Fonseca, una vez pacificada Santiago de Compostela, quiso volver a Sevilla. Como su sobrino se negaba a abandonar Sevilla, hubo que recurrir a un mandamiento papal a la intervención del rey castellano y al ahorcamiento de algunos de sus partidarios. (Instituto Cervantes)

Precisión suiza.

Durante el pasado mes de Octubre, presenté un microrrelato en un Concurso convocado por Artgerust, un portal muy interesante dedicado a la publicación de libros con contenidos muy interactivos.

Esta vez, las bases marcaban lo siguiente :

Que tu texto tenga menos de 160 palabras y su temática gire en torno a la Novela Negra, desde los clásicos del género hasta la corriente más actual de Novela Negra Nórdica.

Se presentaron 868 micros, de los que dos han resultado ganadores ( muy buenos, por cierto) y otros 200 han sido seleccionados como finalistas para formar parte de una Antología que publicará Artgerust.

Y…¡Tachán! Estoy emocionada!! El micro “Precisión Suiza” está entre esos 200.

Aquí os lo dejo.Relato Finalista. ; – )

PRECISIÓN SUIZA

Limpió el bisturí y lo guardó. El cuerpo de la mujer, debidamente diseccionado, yacía en la cama, ubicado con exactitud en el centro. Antes de abandonar la suite, depositó el precioso reloj suizo, en el hueco de su garganta. Se la había abierto en canal…

El inspector Swatch llegó a la escena del crimen. El forense, ya le había confirmado que era otra víctima del Asesino Preciso. Era la décima y cumplía todos los requisitos: mujer de mediana edad, adinerada, sola y poseedora de un reloj suizo. Llevaba más de doce años persiguiendo al psicópata, sin éxito. No había ninguna pista…Nada.

Inspeccionó los cajones de la mesilla de noche y encontró unos papeles. Facturas, tickets y un manual de instrucciones. El dibujo de la portada le llamó la atención: era un reloj. Lo abrió y encontró una factura de una de las mejores joyerías de la ciudad. Se le desbocó el corazón.

 “Incorporación de micro-cámara en reloj Advance Suisse”.

 

 

 

Momentos azules.

Vi la flor que me señalaba el camino.

Allí, entre los muros de piedra, una puerta azul.

La atravesé y me llevó, directamente, a un campo de endrinas.

Una de ellas, era mágica y me diría dónde encontrar el lugar en el que habita el espíritu veraniego…

Y lo encontré.

 

NB : La mágica era la de en medio. La del centro. La que no está arriba ni abajo.

 

Titanictis.

A un siglo de la tragedia, el Titanic ( ¡Qué grande era, por Dios! ) sigue despertando fascinación. Estos días, estoy leyendo en la prensa todo lo que se sabe ( la vida de los pasajeros españoles, el menú del barco, la leyenda de la orquesta valiente…) que viene a ser lo mismo que se sabía pero con más años de análisis y recopilación de datos. He visto documentales y sub-películas ( “la peli” es la de James Cameron) y me he dejado llevar, de nuevo, por la historia del Titanic.

Tengo Titanictis.

Y no lo entiendo. Se me encoge el corazón cuando pienso en esas aguas heladas y en la gente que murió .Eso es lo peor de esta patología : hay fascinación o interés o curiosidad por un hecho trágico que se cobró más de 1500 vidas. La realidad se desdibuja y se hace leyenda y dejamos que nuestro cerebro filtre información y la obvie.

Este año, me han sorpendido cosas nuevas : El documental de National Geographic sobre el iceberg maldito y el libro de Morgan Robertson.

El documental resultó ser una fuente de inspiración. La Factoría FNAC ha convocado un concurso de Microrrelatos sobre el Titanic ( 150 palabras) y el mío, se ha centrado en el iceberg. Registré algunos datos y , mira, me salieron estas ciento cincuenta palabras:

Sí, soy el iceberg…

Mi linaje desciende de la costa oeste de Groenlandia y nací hace 15.000 años, en plena Edad de Piedra.

Tras liberarme de la gran pared de hielo que me cobijaba, recorrí más de 6.000 kilómetros, arrastrando mi tonelaje helado por el fondo marino y dejando que las olas esculpieran mis formas…

En aquella noche estrellada, hinchada de calma, yo estaba allí ubicado por la naturaleza, sereno, en mi mar glacial.

De repente, un fuerte impacto me desgarró. El monstruo de acero me hirió levemente, me moldeó de nuevo y me dejó, a la deriva, en compañía de 1.500 almas.

Con ellas, sigo navegando…

Lo de Morgan Robertson es muy, muy mosqueante. Me da hasta yuyu...

Y, además, le añade otro elemento de fascinación a la historia fascinante. Este señor, marinero y escritor, escribió un libro catorce años antes de la tragedia, en el que en un barco ( de casi las mismas medidas y tonelaje , número de pasajeros, número de botes, etc…), en el recorrido opuesto ( de USA a Europa) choca con un iceberg ,  casi, casi, en la misma localización geográfica que el Titanic ( a uno 600 Km de la Costa de Terranova) y se hunde¿ ?

Y… ¿Cómo se llamaba el barco? Titán! ¿ ?

El Titán era un barco muy lujoso, con clases sociales diferenciadas y muy pocos botes salvavidas ( insuficientes para el pasaje, como en el Titanic) ¿ ?.

En el libro de Robertson “Futilidad”, el barco se hunde de la misma forma, también en abril, también se considera insumergible y también… Hay tantos “también” que te hace pensar en si es una mera coincidencia ( pero muchas! ¿Tantas, tantas?) o…¿Qué?

¿Cómo se puede explicar esto con un poco de lógica y sentido común?

Ahí lo dejo…

Fascinante, es. ; – )

 

SINOPSIS (lacasadelibro.com) : El Titanic se hundió hace 100 años. Publicamos ahora uno de esos curiosos libros que han atraído a muchos lectores a lo largo del siglo XX, ya que fue escrito catorce años antes del famoso naufragio y cuenta una historia prácticamente idéntica: un trasatlántico llamado titán se hunde en las aguas del océano Atlántico al chocar con un iceberg.El Titánic se parece de manera desconcertante al Titán que Robertson creóen la ficción: coinciden incluso en peso longitud y capacidad de pasajeros. También en que el Titán era un buque con exceso de lujos que llevaba una cantidad insuficiente de botes salvavidas. Algunos creen que se trata de una mera casualidad y otros que el autor escribió un libro premonitorio de lo que sucedería años después, lo que dota al texto de un claro interés histórico.Morgan Robertson fue un visionario, como Jules Verne, a quien sin duda nos recordará estilísticamente esta novela.Es una historia conocida: el barco más grande jamás construido, apodado el insumergible por sus propietarios británicos y la presa, choca con un iceberg. Debido a la falta de botes salvavidas, la mayor parte de los pasajeros perece en el Atlántico Norte. Una historia idéntica a la del Titán, salvo que este es un trasatlántico de ficción y que se creador publicó el libro catorce años antes del hundimientos del RMS Titanic.The Portland Press Herald