Hace ya unos años hice un viaje de esos en los que todo sale bien.
Las playas, la compañía, los nuevos amigos, la comida, el hotel, el tiempo, las experiencias… Todo sin un pero.
En ese viaje había un aroma. El hotel tenía una selección de amenities impresionantes y, en cada habitación, un frasco precioso de un perfume que nos acompañó todos los días.
Nunca lo encontré en una perfumería. Hay fragancias exclusivas para hoteles, y ese perfume era una de ellas… hasta que, hace unos días, lo vi en una estantería. Me bastó con rociar el papel secante para probarlo y volver allí de nuevo. Me teletransporté en segundos y me hizo feliz.
Ya lo tengo en casa para cuando quiero viajar a aquel lugar perfecto. Y lo hago a menudo.
Esto es una producción de los Estudios PILSXAR, con imágenes generadas con IA.
Tras semanas de preparación, comprando todos los elementos que se indican en foros y webs especializadas habidos y por haber para hacer el Camino De Santiago y, sobre todo, “domando” el calzado que íbamos a llevar para no caer en el error de estrenarlo el día del inicio, hacemos las maletas.
En las “maletas” se genera el primer “Murphy” del Camino. No nos cabe todo en dos maletas de cabina aunque me insistan en dejar algo en casa pero, de verdad, consideré que todo era imprescindible así que , llevamos una maleta grande para facturar e ir en la bodega del avión. Si podéis, siempre en cabina.
Nunca había perdido una maleta y he viajado lo mío pero… esta fue mi primera vez. Una maleta equipada para el Camino. No para unos días de playa , no. Botas y zapatillas de deporte (importante y repito : “ya domadas”) , cortavientos, chubasqueros, mochilas, bastones de senderismo, ropa técnica de deporte, etc, etc.… Todo lo que un urbanita que anda pero hace poco senderismo, se compra para ir al Camino…
En fin , un ratito en el aeropuerto para reclamar la maleta y la perspectiva de que la íbamos a tener en 2,3 o 4 días. Incierto.
Y, entonces, para acabar de rematar, decide llover mucho y acompañar la lluvia con viento… Y, si no, niebla. Con previsión de cuatro días así.
Murphy total.
Desistimos de la gesta y como “Al mal tiempo , buena cara”, nos dedicamos a hacer turismo sin el caminar…Disfrutamos de la gastronomía, el paisaje y la buena gente de la terra galega.
La maleta llegó el día que volvíamos…
Ahí está todo el equipo, intacto.
Lo guardaré porque se ha vuelto a generar un pendiente en la “Agenda de Cosas que Quiero Hacer”.
Vamos a estar unos días de desconexión en este Blog Imperfecto, porque nos vamos a hacer un tramo ( facilito, que conste en acta) del Camino De Santiago.
Desde que hice la reserva , con un objetivo totalmente lúdico, al día de hoy en el que han pasado esas cosas de la vida que te vienen como una gran golpe en forma de ausencia que no has visto venir , estaré caminando , sin tenerlo previsto, con un algo de trascendental, de emocional y de místico .
En esos kilómetros que recorreremos por la bellos paisajes gallegos, estaremos acompañados por los que no están pero si nos acompañan…siempre.
Y espero que me ayuden a conseguir acabar el periplo caminante, llegar a la Plaza del Obradoiro , sin ampollas en los pies y sólo con unas agujetas de más que con el tiempo pasarán.
Como pasa todo en la vida, ¿no?
Nos vemos en unos días.
NB : Le he solicitado a la IA que me proporcionara dos imágenes divertidas, una realista y otra estilo Pixar, de la llegada triunfal a la meta.
La realista.
La de estilo “Pixar”
Coincidiremos que en la “realista” a la IA se le ha ido de las manos…
No es mi primera vez en Roma y, aun así, no ha dejado de sorprenderme su belleza de piedra y esa triste decadencia que, a la velocidad que va, puede ser su perdición. La Ciudad Eterna será la del pasado, la del presente está sucia, desordenada, dejada y duele en el alma. Pero es tal su potencial que, entre basura, gente durmiendo en la calle, obras y caos circulatorio, pervive esa magnífica vivencia inmersiva en el arte y la historia. Es fascinante en su contradicción.
Éramos multitud recorriendo el Trastevere, el Coliseum, el Vaticano, La Via del Corso o Condotti arriba y abajo, Piazza di Espagna, la Fontana di Trevi… Todo lo que es mito turístico que sí, es turístico, pero también mítico. Me llevé la cámara de fotos y me encontré a muchos como yo, pero minoría entre smartphones y palos de selfie. Tengo en mi fototeca las fotos más típicas, pero como ya son millones y millones las que se han hecho del mismo sitio, en el mismo plano y mejores que las de esta aficionada, voy a publicar otras fotos.
Esta foto es de la pared que da, frontalmente, a la Fontana di Trevi y anuncia la temática del comercio que acoge: “Tipografía”.
La puerta al viejo taller de impresión está en el lateral. Ese día, estaba abierta de par en par y se veía a dos ancianos, que hablaban tranquilamente sin reparar en los turistas que pasaban por ahí, sentados ante un viejo escritorio, casi desaparecido bajo montones de papeles, pero en la que destacaban dos tazas de café. Al fondo, las también viejas máquinas de impresión, que parecían de la época de Gutenberg. En el escaparate, con una pátina de polvo, un vasto ejemplo de invitaciones de boda, menús, tarjetas…
Esta foto os la tenéis que imaginar. No la hice por respeto a esa conversación íntima, que trasmitía cercanía y sencillez, tan contradictoria con la riada humana que pasaba por delante en dirección a la famosa fuente.
Acabo de aterrizar, casi literalmente. Por motivos de trabajo, he ido y he vuelto. Barcelona – Milán.
Mi primer vuelo desde que el COVID irrumpió en nuestras vidas…Tras hacer acopio de los QR requeridos para viajar ( Certificado de vacunación, EU Digital Passenger Locator Form (dPLF) y el Spanish Travel Health ) , tengo ganas de que me lo pidan todo, pero en la ida, solo presentamos la tarjeta de embarque. Vale. Olé por la seguridad.
En Milán, si no lleváramos mascarilla en las reuniones , casi se parecería a la vida pre-pandemia. Ya no hay frecuencia en la higiene de manos, las distancias se han acortado caramente y el saludo del codo muchas veces se sustituye por apretón de manos y abrazos. Me encuentro con gente de muchos países y continentes diferentes.
Hablamos del miedo inicial, de las imágenes de las ciudades en las que vivimos cada uno de nosotros , desiertas y con aspecto fantasmal. De los padres y abuelos. De los que faltan. De la vacuna ( Anotación : todos, sin excepción , estaban vacunados). Del futuro esperanzador, pero , a la vez , inquietante. De cómo fueron cambiando nuestras vidas, las de todos.
Aún con las particularidades de la gestión, ejecución y evolución de la pandemia en cada zona del planeta, los sentimientos son comunes. Todos nos reconocemos, estamos metidos en el mismo saco. Estamos igualados en las emociones pandémicas.
Agradecemos el poder volver a vernos. Hay incredulidad ¿Quién nos lo iba a decir hace un año? ¿Quién nos iba a decir , hace dos , que en algún momento lo consideraríamos impensable, incluso imposible?
A la vuelta ,en Italia, mis deseos se cumplen y me lo piden todo. QR’s aquí y allá. Y en la terminal del Prat, también el Spanish Travel Health. Bien.
Aunque todo se me ha hecho raro, me ha gustado reencontrarme con el mundo.
Allí se celebra la Fiesta de las Luces, Yee Peng , en el mes lunar 12. He visto fotos increíbles y sé que es un rito emotivo. Una bella lámpara (linterna) de papel de arroz, que se llena de aire caliente, gracias a una llamita y…se eleva. Su nombre en Krathong o Khome y representa muchas cosas… Deseos, recuerdos…Incluso, hay quien lo llena de sus problemas e inquietudes y lo hace flotar en el cielo para que se alejen…Hacia el infinito…
Cuando aterrizo ( graciosamente) en Lanna , me informan que el Festival de las Linternas es en Noviembre …Está claro que no sé situarme en los meses lunares…Esto es muy bonito pero…yo ando a la búsqueda de luz.
Me despido de unos monjes que me miran extasiados y extiendo los brazos, de nuevo.
Esta vez, van a ser 10757.95 Km.Pero no pasa nada, vuelo y me deslizo suavemente pero a velocidad supersónica ( con las palabras , uno puede hacer lo que quiera. También ir rápido). Aterrizo en Honolulu, en la playa de Ala Moana.
El Festival de la Linterna Flotante, no es hasta finales de mayo. Se estima que 40.000 personas entre residentes y visitantes, participaran en el festival …y depositarán las linternas en el mar, una a una …Ese día, miles de pequeños farolillos, cubrirán la bahía adentrándose en el océano. Luces y luces que inundarán el mar.
Todos los farolillos están escritos. Van repletos de mensajes. Más deseos, más amor, más recuerdos…
Como quedan unos días hasta el evento, descansaré un poco de esto del volar y me quedo por aquí, esperando la luz…
Estoy en Dubái o por lo menos, eso debería estar pasando al escribir estas líneas programadas con antelación. Como lo que me trae aquí es un tema de trabajo, tendré poco tiempo para turismo (lo de la excursión al desierto está completamente descartado) y no sé qué captará mi pobre cámara fotográfica o qué impacto tendré con esta cultura y esta ciudad.
Me acerco a esta parte del mundo, a una ciudad que está en un desierto, con la curiosidad activada y la mente abierta. Dispuesta a disfrutar la experiencia…