#NuevaRealidad (habemus aceite.)

El aceite de las flores de albahaca ha sido un éxito.

Me he pasado diez días, agitando el frasco .

También le he dedicado palabras afectuosas… Espero que nadie me haya visto piropeando al potecito.

Hoy, lo he filtrado con un colador, y lo he pasado a una botella. El aroma a albahaca ha invadido la cocina.

He puesto unas gotas en un plato y he untado un trozo de pan. Delicioso.

Su estreno ha sido en una ensalada de rúcula, tomate cherry ,  burrata y unos piñones tostados…

#NuevaRealidad ( intrusión.)

La albahaca , después de una semana de podar las flores, volvió a florecer y yo, he vuelto a podarla. Parece que se está resistiendo a mi intervención con tozudez…Podo flores, salen más flores…

La albahaca tiene razones para rebelarse y librar la batalla como pueda. Lo que le estoy haciendo , es alterar su ciclo vital. Es una intromisión directa en su desarrollo natural. La planta florece para generar semillas que aseguren su reproducción y, conseguido su objetivo, se seca y muere . En la naturaleza, sus hojas secas serán nutrientes para otras plantas, insectos y animales.

Esta albahaca, no. Se enfrenta al humano deseoso de cultivo intensivo.

Después de esta segunda poda, la planta está así.

A ver qué hace esta semana…

#NuevaRealidad ( vecinas.)

Este post, no tiene nada que ver con la #NuevaRealidad. Es más, son recuerdos de mi #RealidaddeMuchoAntes …

Concatenación 1

Esto va de una concatenación de pensamientos.

Impactos en modo recuerdo que se han encadenado.

El primer eslabón ha sido un aroma. He captado un perfume que hace años que no percibía . Es un perfume, literalmente. Muy fresco, pero con mucha permanencia que, en el pasado, me encantaba. He vuelto al piso en que que vivía con mis padres a los dieciséis años. En el piso de arriba, vivía una familia encantadora. La hija, Cristina, cuatro años mayor que yo ( ese desfase de 16 a 20 años es de calado) llevaba ese perfume. Coincidía con ella en el ascensor y siempre me quedada alucinada con su ropa, sus libros, su pelo y , sobre todo, por ese aroma que impregnaba el ascensor. Ella era lo que yo quería ser. Ya iba a la Universidad, tenía una moto y libertad para salir por las noches. Un día, le pregunté por el perfume. ¿Cuál era? Resulto ser de una marca que en ese momento era muy top , en el escalafón alta de la gama. Recuerdo que le dije a mi madre que , para mi próximo regalo, quería aquel perfume. No hizo falta esperar al día de mi cumpleaños. A los pocos días,  Cristina llamó a mi puerta y me entregó una bolsita blanca, preciosa, con el logo de la marca.  Me dijo que había ido a Andorra ( en aquella época había fragancias que solo estaban allí o eran muchísimo más asequibles) y había comprado uno para cada una.  Fue mi perfume bandera. Lo llevé dos años y en ese tiempo, me preguntaron varias veces por él. Me encantaba.

Una mañana coincidí con Cristina en el portal de nuestro edificio. Estaba emocionada. Acudía a una entrevista de trabajo para hacer prácticas en un bufete de abogados importante.  Me dijo que le dolía un poco la cabeza…

Al volver a casa ese mediodía, mi madre me dio la terrible noticia. Cristina murió de un ictus de camino a su entrevista. Sin ser amigas íntimas, sentí esa pérdida de una manera profunda. Dejé de utilizar ese perfume.

Hacia décadas que no me acordaba de Cristina… Y hoy, ha aparecido ahí, de repente, con un toque de brisa perfumada, recordándome eso que siempre se me olvida : Disfrutar del hoy.

NB : Según la RAE

Hoy /adverbio 

  1. Indica el día en el que está la persona que habla o escribe.
  2. Indica el presente de la persona que habla o escribe.

Photo by Mariah Hewines on Unsplash

 

Concatenación 2

Cristina me ha hecho recordar a otros vecinos. En especial, a la chica del ático, una mujer misteriosa…Se llamaba Clara y era invidente.

Su ceguera no le restaba autonomía. Su piso estaba adaptado, estudiaba y trabajaba en las oficinas de la ONCE. Dominaba el espacio perfectamente . Tenía un carácter arisco y no se tomaba bien que se la intentara ayudar. Tampoco es que fuéramos una comunidad unida, pero , más o menos nos conocíamos todos y había cortesía en el ambiente así que era raro recibir un bufido por abrir una puerta y ceder el paso…

La conocí un poco más porque tuvo un percance de salud. El portero , que era muy cotilla , oyó un golpe al ir a buscar las bolsas de basura que dejábamos en la puerta ( sin reciclar nada de nada, por cierto) y llamó al timbre de Clara. La oyó sollozar y pedir ayuda. Inmediatamente, el Sr. Miguel ( ese era el nombre del portero) se fue a buscar a mi padre por su condición de médico y con la copia de las llaves ( tenía la de todos los inquilinos) entraron en el ático.

Clara se había caído y no podía levantarse. Se asustó mucho porque, por primera vez, se vio incapaz. Al final, la cosa acabó con un esguince leve y mi padre enviándome a llevarle la comida a la paciente.

Le llevé el pack que había preparado mi madre y pude curiosear el ático. Estaba muy bien decorado. Era un piso muy grande como “desproporcionado” para aquella chica. Era muy guapa, aunque, confieso que nunca la vi sin sus gafas oscuras pero su pelo, su figura…Muy guapa.

A partir de ese día, subía a ver a Clara con cierta frecuencia. No era una de mis actividades preferidas, porque siempre estaba triste, enfadada y/o preocupada. Cuando me explicó que tenía novio, no me pareció nada raro. Cuando me explicó quién era su novio, vi que había algo raro. Aquel “novio” era un señor mayor, casado-pero-que-iba-a-dejar-a-su-mujer, que le pagaba el piso , la manutención y la carrera. Lo veía dos noches por semana. Y no la hacía feliz.

Desde mi perspectiva de adolescente aquello me parecía feo. A mi madre, también se lo pareció. Se acabaron las visitas a Clara ( cosa que a mí me alivió) y a los pocos meses, se fue del edificio.

Desde mi perspectiva de adulta, la de hoy, aquello que pasaba me sigue pareciendo feo. Feísimo si presto atención a los detalles que se me escaparon en la juventud. Todo lo que ella no veía y que nada tenía que ver con su ceguera. Aquellas mentiras que se creía, aquella dependencia enfermiza, aquella inseguridad y la vulnerabilidad, aquella infelicidad total…. Ahora, es muy posible que le hubiese dado mi más sincera opinión, mi consejo y mi ayuda. También creo que se hubiera enfadado muchísimo conmigo, pero, aquellos meses que aún estuvo en su ático, no hubiese dejado de ir a verla.

Photo by Ryoji Iwata on Unsplash

NB : Me queda la Concatenación 3 que es sobre el portero pero eso ya, para otro día…

#NuevaRealidad ( visita a la residencia.)

Una visita a una Residencia de Mayores es una de las experiencias que más me ha ubicado en la #NuevaRealidad.

Una sola persona y la misma durante quince días. Sólo pasadas las dos semanas, podemos cambiar de visitante. Nos vemos en el jardín, a más de dos metros de distancia. Las visitas son cronometradas , máximo 30 minutos. Otras familias esperan su turno. Antes de entrar, cuestionario, toma de temperatura, teléfono de contacto, desinfección, mascarilla y protección facial de plástico .Ya no puedo abrazar, ni besar. Tampoco salir a pasear, ni parar en ese bar con la terracita perfecta para tomar un aperitivo ( escondiéndoselo a la enfermera que no nos pasa ni una, aunque sé que lo sabe… ; – ))

Todos los residentes y el personal han estado bien en los peores momentos de la pandemia y quieren seguir estándolo. Se lo agradezco profundamente.

Al agotar mis 30 ( bueno, fueron 34 ) minutos, salgo a la calle. La residencia está a una calle de la playa. El cambio de situación es radical : mucha gente, pocas mascarillas y sin distancia social ( es un concepto al parecer, complejo) .

 

@unitednations

El equilibrio pandémico entre la visita y la playa es difícil. El desequilibrio está en la playa, claro. No vamos bien…

NB : Eso sí, los veías ponerse protección solar. Algo es algo…

#NuevaRealidad ( aceite de albahaca.)

Hace un mes, planté albahaca en una maceta. Estábamos en Fase 1… Me parece que ha pasado un siglo desde ese momento:  entré en el garden a comprar perejil, con el miedo en el cuerpo, la mascarilla , el gel y la distancia social y como no encontré perejil , me hice con dos plantas de albahaca de hoja grande.

Mientras las iba regando, las fases discurrían ( a veces, a una velocidad inverosímil) y un mes después, aquí estamos, en la #NuevaRealidad. Mi miedo es más moderado pero mi respeto al virus sigue siendo muy alto…

Las plantas, ajenas a nuestro drama sanitario, han ido creciendo , las he tenido que cambiar de maceta y ya han florecido. Un italiano , gran cocinero, me explicó que en las flores es donde se concentra el mayor aroma de la albahaca y que eran fantásticas para macerar en aceite.

Esta es una variedad que requiere de poda. Hay que eliminar las hojas grandes y las que van amarilleando, pero, sobre todo, hay que sacar las flores, para que, en su zona aérea, continúe dando hojas y creando una planta más frondosa. Por lo menos, eso dicen los expertos. He seguido al pie de la letra todos los consejos : he podado las plantas y he reservado las flores y algunas hojas .

Para aromatizar el aceite, he limpiado las flores y las hojas y las he dejado secar al sol. Han de estar perfectamente limpias y secas. He añadido un ajo troceado y unos granos de pimienta negra, blanca y rosa y el aceite de oliva virgen.

 

Lo tendré en un lugar oscuro y fresco durante siete días. Cada día, por eso, he de agitar el frasco para que los aromas se vayan consolidado. Cuando pase una semana , se debe filtrar…

Hay que esperar para ver resultados : tanto de la evolución de la planta ( espero que hacia la frondosidad) como para probar ese aceite…

#NuevaRealidad (detallista.)

La #NuevaRealidad es nueva pero las personas, seguimos siendo las mismas. Somos las Realidades de Siempre aunque pongamos 2m distancia entre nosotros.

Quien es detallista, lo es también en la #NuevaRealidad. El detallista cuida los detalles al máximo y según la RAE “un detalle” es un rasgo de afecto, cortesía o amabilidad.

El que me llegó : dos tartas caseras de hojaldre y chocolate ( no me dio tiempo a hacer fotos) y un farolillo , todo decorado con lavanda.

Un detalle precioso.

#NuevaRealidad ( el espacio.)

Esta nueva etapa de nuestra vida -hasta que exista una vacuna-requiere de grandes espacios en el sentido más físico de la expresión.

Mañana por la noche, celebraremos la Revetlla de Sant Joan y para hacerlo bien, se necesita mucho, mucho espacio.  Las fiestas privadas pueden ser de hasta 20 personas -aunque se recomienda que sean de menos aforo- con distancia de seguridad aconsejable de 2m, aunque podemos llegar al 1,5m y, siempre, aconsejable en un espacio exterior.

Si uno lo piensa con objetividad : ¿Cuánto espacio se necesita para que 20 personas puedan cumplir con las normas de contención del virus? Mira, lo bajo a 10. El área ocupada por una persona, que garantice una distancia de 2 metros a cada lado, es el generado por un área de 2×2 = 4 m2.

O sea, que, para hacerlo bien, para 10 personas necesitamos unos 40 m2 aproximadamente ( hay que sumar , zonas de paso, etc…).

Esta mesa, no serviría….

Photo by Marc Babin on Unsplash

Y esta, tampoco.

Photo by Marc Babin on Unsplash

Esta #NuevaRealidad viene pidiendo espacio . Si ya lo era, ahora lo es más: un lujo…

#NuevaRealidad ( verano’20)

Esa noche, a las 23:43 , llega el verano.

Nuestro primer verano de la #NuevaRealidad en el que , además de la protección solar, no debemos olvidar eso que llaman autorresponsabilidad.

Se recomienda su uso frecuente…

NB : La imagen es de @unitednations para Unshplash.

 

#EnFase??? (cosas raras.)

No sé en qué fase estaré cuando se publique este post pero, sea cual sea la fase, pasan cosas raras…

-. Observar a los que pasan a #Fase3 y notar que parece que los de la Fase 2, también estamos en la 3 .

-. Acostumbrarme a llamar Nueva Normalidad a la Nueva Realidad. No voy a dedicar más tiempo a pensar por qué no lo han llamado, directamente,  Nueva Realidad.

-. Que haya más gente que se ha sentido “confortable” en esta época de confinamiento que los que echaban de menos, la Nueva Realidad.

-. Que la palabra “reconstrucción” haya desaparecido de los contenidos políticos e institucionales.

-. Ver los aplausos a los turistas alemanes a la llegada a su hotel en Mallorca. También se me ha hecho raro.

-. Seguir dudando del uso de la mascarilla cuando todos sabemos que es sí. Viene para quedarse un largo tiempo.

@unitednations

Ahora vienen cosas aún más raras…

Photo by Nick Fewings on Unsplash

-. Saber de la intervención del Diablo , el Anticristo y/o Satán en el virus y su vacuna . Ha sido una sorpresa…

. Esperar que los iluminados de turno empiecen a hablar de conspiraciones y de los illuminati. A mí ya me han hablado y recomiendo, mucha paciencia ( y terapia para el iluminado).

-.Leer lo que dice Miguel Bosé desde Raticulín. Más raro, imposible. ¿Por quéeee, Miguel?

Cosas raras…. ¿O no?

NB : Acabo de saber que cuando se publiquen estas líneas, habré surcado la #Fase3 (no ha durado ni 24 horas ¿?) y ya se levanta el Estado de Alarma. A partir de ahora, la Nueva Realidad

 

#EnFase2 ( Ya no.)

En la desescalada, dejamos atrás cosas positivas de estos extraños meses en los que el #Covid19 nos ha hecho diferentes.

El silencio, al principio abrumador pero agradable cuando se nos hizo familiar. Ya se oyen los coches , las obras y a ese vecino que le han regalado una radial para que haga bricolaje. Los pájaros y sus trinos enmudecen.

Photo by Boba Jovanovic on Unsplash

El cielo azul y limpio.

El mar azul y limpio.

El aire limpio.

Photo by wang binghua on Unsplash

Toda esa pureza , empieza a cambiar al ritmo de nuestras emisiones tóxicas. Es más, ahora se añaden residuos a la naturaleza : mascarillas y guantes en el mar y en el bosque.

Photo by Robin Benzrihem on Unsplash

Ya estamos en la calle. Con el otro virus…