Hay que bailar más…

Mañana es el Día Internacional de la Danza.

Una de las artes escénicas más hermosas .

“La danza es la expresión perfecta de la emoción humana a través del movimiento” así la definió Jean-Georges Noverre, bailarín y coreógrafo francés, considerado el creador del ballet moderno.

Aunque soy una amante del clásico, me sirve cualquier tipo de danza.

Incluida esa danza privada, el baile desenfrenado y arrítmico con el que te dejas llevar cuando suena tu canción favorita y nadie te ve.

En ese instante, el cuerpo deja de ser un objeto y se vuelve un instrumento de expresión pura.


No importa cómo te vea el mundo. El placer está en moverte por y para ti, en soltar la mente y dejar que el alma hable en un idioma que no necesita palabras.

Bailar así conecta con emociones profundas y libera endorfinas, la hormona de la felicidad que mejora el estado de ánimo.

Hay que bailar más. Es terapéutico.

Contracorriente.

Menos mal que hay gente que no sigue al rebaño, que no compra ideas en oferta.

Gente que dice “¿y si no?” cuando todo el mundo dice “claro que sí”. A veces se equivocan,pero muchas otras, hacen que el mundo avance. Porque para que algo cambie, alguien tiene que atreverse a pensar diferente. A ir contracorriente.

No hacen ruido por gusto, simplemente no encajan en los moldes . Son ovejas negras, mirlos blancos, girasoles que miran hacia otro lado. Porque si todos miramos en la misma dirección… ¿quién ve lo que nos estamos perdiendo?

El cuadro de los peces es el único real. Es el más imperfecto. Tanto la exposición como el resto de obras está generado por IA.

Wool not War.

Todas las armas, hechas de ovillos de lana.

Tanques, pistolas, granadas.

Batallas.

“Wool not War” por la artista digital Ovila Lanö

@Ovilalano

Cambio hilo por cuerda.

Tener “un hilo de esperanza” significa tener una leve expectativa de que algo positivo ocurra, incluso cuando las circunstancias parecen adversas . Es una conexión muy frágil, un delgado hilo que apenas sostiene la esperanza, pero que aún así no se rompe del todo.

En cambio si lo que tenemos es “una cuerda de esperanza”, tenemos algo más resistente y capaz de soportar mayor tensión. Ahí, suspendida en la cuerda, la esperanza parece más fuerte…

Es el título de este cuadro : “Una cuerda de esperanza”.

Algo sólido a lo que aferrarse.

Ellas.

Hoy, el Día Internacional del la Mujer,  debe servir para no olvidar el burka obligatorio, la ablación de clítoris, la explotación sexual, la prostitución infantil, la violencia de género, la esclavitud,…

Situaciones infames en los que la mujer no tiene categoría de ser humano .

Situaciones que ocurren aquí y ahora, mientras lees este post…

Arte con ovillos de lana de @ovilalano en Instagram,

Rama de olivo.

En este cuadro hay una rama de olivo.

El símbolo de la paz y la reconciliación.

La rama es natural y la cambiaré cuando esté seca y haya perdido su tonalidad verde oliva característica.

La iré renovando sin cesar…

Echar un cable .

O varios.

Y con los cables que te echan, vas y haces una obra de arte…

cable

Esto es lo que han hecho estos artistas.

David Oliveira

davidoliveira

Celia Smith

celia Smith

Martin Senn

MartinSenn

Richard Stainthord

richardstainthorp

Robin Wight

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Byeong Doo Moon

ByeongDooMoon

Estudio de Arquitectura Choi Shine ( Postes eléctricos/Nueva Zelanda)

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NB : Posible orígen de «Echar un cable» : o echar un cabo -término marinero- que indica facilitar ayuda, socorrer. En el origen está el cabo que se lanzaba desde el barco a quien caía al agua para salvarlo de morir ahogado.

Art Revolution.

Se han coordinado en secreto.

Nadie sabe nada, nadie ha oído nada…


Las calles de las ciudades y pueblos, han amanecido con obras de arte en sus paredes.

Colores y símbolos por la paz, para contagiar esperanza , para compartir la belleza.


Para que nadie olvide que somos muchos y no estamos solos.

#ArtRevolution

Minimalismo desequilibrado.

Parecía fácil.

El fondo estaba listo, pintado con pintura de pizarra en color crema. Había encontrado las letras en un cajón olvidado. En su momento, eran autoadhesivas, pero estuvieron tanto tiempo guardadas que ya no pegaban. Por eso usé mi superpegamento, ese que te engancha los dedos antes de que te des cuenta.

Coloqué las letras con cuidado. Sin embargo, al añadir los puntos de las “i”, que no existían, la “m” se movió, y también un poco la “n”. El pegamento era tan fuerte y rápido que no pude corregirlas. Ahora, no hay quien las mueva sin romper la tela del bastidor. No sé si repetiré este experimento, pero ya tiene un título.

Minimalismo desequilibrado.

Un cuadro imperfecto, con letras desequilibradas.

205 palabras.

Intentar contar una historia en pocas palabras no es tarea fácil. 

Debe tener un inicio atrayente, una trama, un desenlace y un cierre que, si es impactante, mejor que mejor. Todo ello, de una brevedad extrema.

El Museo Del Prado y Escuela de Escritores retan, a todo aquel que se atreva, a escribir un microrrelato inspirado en una selección de obras que se exponen en el museo.

Hay cinco propuestas: 

Perro semihundido, de Francisco de Goya y Lucientes.

Una artista , de Aurelia Navarro Moreno. 

Hermafrodito, de Matteo Bonuccelli. 

Vista del jardín de la Villa Medici de Roma, de Diego Rodríguez de Silva y Velázquez. 

Sísifo, deVecellio di Gregorio Tiziano. 

Los microrrelatos seleccionados se imprimirán y se podrán leer en una cartela que se expondrá durante tres semanas junto a la obra que lo ha inspirado… en el Museo Del Prado. ¡Qué lujazo!

Podéis consultar las bases en este link. Hay tiempo de presentar los micros hasta el 19 de diciembre y se hace de forma sencilla desde el formulario del enlace.

205 palabras ( se conmemoran los 205 años del Museo) para contar una historia. ¿Os atrevéis?