Te voy a llevar al huerto.

Estoy con esto del NaNoWrimo. Durante este mes, me he propuesto escribir 50.000 palabras ( ya estoy viendo que son muchas) con forma de novela. A pelo. A saco.

Hay mucha gente haciéndolo , creyéndose escritor, novelista… Es fantástico. Y es que si lo consigues, lo eres. Tener, vas a tener tu novela. Lo de que sea o no leíble, ya es otro debate… ; – )

Si cumplo el objetivo, a primeros de Diciembre tendré el diamante en bruto que tendré que pulir…o no.

¿Podré?…De momento, me gusta como está quedando…y me está pasando “eso” que adoro: Estoy en la historia, voy pensando en ella, ya estoy sumergida en muchos momentos del día. Los personajes se hacen amigos míos y pienso en la trama como si estuviera viendo una película. Estos episodios de escritura, suelen aparecer en los momentos menos pensados pero, en este caso, con el NaNoWrimo me he obligado a dirigirlos, a encauzarlos. Los he provocado…

Como no podía ser de otra forma, la historia es una de esas románticas, fiel a mi estilo del “Happy End”. Es un texto muy ligero, con humor,  sin pretensiones y que no me cuesta escribir…Es más, me faltan más “momentos”.

Para acabar de liarla un poquito más, la trama se desarrolla en torno a un huerto urbano  : – ) y utilizo parte de mis textos y mi experiencia en el tema ; – )

Los protagonistas, a los que os presento ya, son Mel ( la mujer que se monta el huerto en su terraza) y Cal (un empresario que tiene 100 Gardens de nombre “Flower Power” ). Como secundarios : Lucía ( hija de Mel), Paco ( vecino surfero) y Káder ( el chico encargado de los productos para Huertos Urbanos en el Garden).

El título: “Te voy a llevar al huerto”.

 “Te voy a llevar al huerto” : El modismo «llevar al huerto», que se emplea en el sentido metafórico de engañar a alguien en el terreno amoroso consiguiendo que haga algo que no deseaba, hace referencia al libro de «La Celestina», donde la alcahueta consigue, mediante artimañas y tretas, que Melibea acabe en «el huerto» en el que le esperaba Calixto.

NaNoWrimo

 

Soy una potencial Wrimo. Eso significa que me he inscrito en el NaNoWrimo 2012, para intentar escribir 50.000 palabras durante ( y sólo ) el mes de Noviembre.

El NaNoWrimo es una apuesta extraña para cualquiera al que le guste escribir : 50.000 palabras, una novela corta pero…no importa argumento, personajes, calidad…Sólo es importante el aspecto cuantitativo : escribir, escribir y escribir…

NaNoWriMo, o National Novel Writing Month (mes nacional de la novela escrita), es un proyecto de escritura creativa originado en el  San Francisco, en el cual cada participante intenta escribir una novela de al menos 50.000 palabras durante el mes de noviembre.

No se dan premios por excepcional tamaño, calidad o velocidad. Cualquiera que pase el límite de las 50.000 palabras es declarado «ganador».

Para «ganar» en el NaNoWriMo, los participantes deberían escribir un promedio de unas 1667 palabras al día, lo cual es casi dos páginas con espacio sencillo y fuente tamaño 12. (Wikipedia , dixit)

En realidad, me planteo el NaNoWrimo como una herramienta de desbloqueo. Quiero ver que surge de una obligación (placentera) de 1667 palabras al día .Sin saber muy bien qué, cómo, por qué, cuando… Es tan surrealista que me ha provocado.

Hasta hoy, no sabía qué hacer en el NaNoWrimo. Ninguna idea . Estoy poco inspirada… Pero, claro, eso de ser Wrimo ( hay una comunidad muy dinámica que vive el evento con pasión) me va rondando. Si lo hago ¿De qué escribo? ¿Lo dejo para el día 1 y que salga lo qué Dios quiera?

Entonces, se me ha ocurrido investigar qué libros son los más leídos del mundo mundial  e intentar hacer una fusión. De lo mejor de cada uno. Mi plan no puede fallar, son los libros más leídos del mundo…

Así que tengo a una muchacha judío-alemana que huyó junto a su familia de los nazis y una mujer luchadora y apasionada en la Georgia de la Guerra Civil americana. También a una adolescente que se enamora de un vampiro.

Tengo Hobbits y un anillo y niños magos. Tengo a un investigador en el Louvre de París que descubre un secreto que afecta a la Biblia.

Además, dispongo de dos filósofos. Uno que habla del desarrollo personal y otro que trata sobre los sueños y el azar. Y para rematarlo, un poco de ideología del Partido Chino Comunista.

Ahí lo dejo. Reposando…

NB : Se aceptan ideas. ; – )

 

Que George me perdone…

Que me perdone…

Cada x tiempo ( nunca sé cuando me va a pasar) escribo un algo ( son relatos que no llegan a ser novelas. Novelitas que parecen relatos largos, vamos)en una especie de ataque maníaco.

Ya expliqué este punto raro, álgido que me posee cuando escribí “Me estrello en sus brazos”.  Bueno, pues ya estamos igual…

Esta vez, va a ser “Lo mío con George”, otra de esos “algo” que sólo pretenden hacer pasar un buen rato. Ligereza y sonrisas y siempre, siempre esa vertiente de literatura romántica en la que me encuentro muy cómoda …

Esto de “Lo mío con George” fue una idea alocada que se me ocurrió un día. Escribir sobre como el hombre más deseado del planeta, se enamora de una mujer …normal. Para ello, la única posibilidad era “aislarlos” y convertir a esa mujer en “la” mujer. La única. ¿La última de la tierra? ; – ) Así que decidí ubicarlos en el escenario de una gran Catástrofe natural que, básicamente es,  que la tierra se parte en dos. Por el Meridiano de Greenwich…; – )

Además, está escrito de una forma que permite “personalizarlo”. Con un simple reemplazo automático en el Word, puedo hacer que la historia se convierta en “Lo mío con Brad” ( por ejemplo) y personalizar a la protagonista, para que sea el lector. Me pareció hasta gracioso para regalar …Ya os digo que fue una idea alocada…

Durante muchos meses, me acompañó una libreta ( menos cuando me la olvidaba, claro) y allí, iba escribiendo…ideas. Pasó mucho tiempo hasta que las ganas esas enfermizas de escribir me atacaron y , con todo enhebrado, empecé a coser. Coincidieron días de tiempos muertos de espera en los que escribir me distraía y un par de días de Rodríguez que me sirvieron para rematar la faena.

Después de varias lecturas y repasos, ya he llegado a ese punto en el que no puedo avanzar más. Está acabado…

Como siempre, debo agradecer a estas historias que me monto, que me capturen de la forma que lo hacen. Decir “pasárselo bien” es poco decir. Mientras estoy maníaca, escribir es delicioso…

Lo pongo a disposición del que quiera leerlo y, ya sabéis, si alguien lo quiere personalizado que me envíe un mail con su nombre y el de su ídolo del mundo mundial. ; – )

Este “Lo mío con George” es el Nº 4 de mi colección “The Happy End”. Historias de amor que siempre acaban bien.

Para descarga en PDF , aquí. También esta en Bubok.

Y eso, que George me perdone…

 

Me estrello en sus brazos.

Spoiler : este es un post de Autobombo…

Cada cierto tiempo, se me activa una fase maníaca de escritura. Deben coincidir diversos factores : 1) que la idea me ronde, 2) que tenga tiempo , 3) que me dejen y 4) en el caso de que se dé todo lo anterior,  que me pille inspirada…Si se dan estas circunstancias y no hay gripes, ni dolores de cabeza ni otros inhabilitadores físicos , se produce este efecto maniático-obsesivo en mi personalidad y escribo…cosas.

Con lo que mejor me lo paso , es con la novela romántica. O Chic (o Chick)-lit o rosa… o lo que sea. No me importa la etiqueta … Lo que si me gusta es que mis textos sean una lectura suave, agradable y…que enganche.

El resultado de uno de mis últimos ataques tipo»niña-del-exorcista-aprendiz -de-escritora» es la novela corta : Me estrello en sus brazos.

Escribirla, fue fácil.Publicarla en Bubok ha sido un martirio… El hecho de incluir viñetas y «estrellas» me ha estrellado la experiencia….Alguna página se ha vuelto loca  y la estrella, se ha quedado colgando, en un margen solitario…Es por mi nueva idea experimental de poner dibus…pero, finalmente, lo he podido publicar.Y  no he sacado las viñetas…

Book-trailer

Está en la  página:   Me estrello en sus brazos para descarga libre en PDF  y , también, en Bubok  .

Me estrello en sus brazos forma parte de la Colección : “The Happy End” 

¿Qué es The Happy End?

La colección “The Happy End” la conforman relatos románticos, enmarcados en lo que se ha querido llamar Chic-Lit , pero que en realidad, agrupan un género un poco difuso entre el romance , el humor y un toque de  realismo , que en el cine se correspondería a las Comedias Románticas “light”.

El eslogan de The Happy End es : Si te gustó Pretty Woman, te gustará “The Happy End”.

El denominador común de estos relatos es que siempre acaban bien. Van dotados, de serie,  de un Final Feliz . Lo sabes desde la página uno.

Son de lectura ágil y agradable, con el único objetivo de trasladar esa atmósfera , de la historia , al lector. No es otra cosa, que  ver una película romántica ( sin más pretensiones) a través de las palabras. Y, encima, si se puede , provocar alguna sonrisa… ; – )

Su marca es una estrella roja.

Me estrello en sus brazos, es el tercer título de la colección  y difiere de los otros dos , en el formato y en la introducción de viñetas gráficas en la propia historia.

La protagonizan una traductora free-lance y un diseñador de cocinas.

Todo empieza con una reforma…

Los otros dos títulos : aquí.

NB : Fin del Episodio Maniático. ; – )

Una cuchara de madera.

Mi madre siempre me decía que ,nunca, jamás, utilizara otra cosa que la madera para remover los guisos. A ella se lo había dicho mi abuela y a mi abuela, su tatarabuela y así, hacia atrás, toda la cadena de mujeres de mi familia habían recibido ese consejo que, con el tiempo, se había convertido en una regla casi sagrada…

Nosotras, las mujeres Sazón, tenemos una característica diferencial que nos hace especiales: cocinamos muy bien…Tan bien que , a lo largo de la historia, hemos conseguido embaucar a amantes, hacer claudicar a enemigos, hemos provocado guerras y , también , tratados de paz…Si eres una Sazón, desde la más tierna infancia, has escuchado todas esas historias mientras en el horno, se iba tostando un pollo de corral, al punto justito. Ese en el que la piel esta doradita y crujiente y la carne blanquita, sedosa, melosa…Nosotras oímos “Juliana” y no pensamos en una mujer…pensamos en el corte de las verduritas en tiras de 3 a 5 centímetros de largo por 1 a 3 milímetros de grueso…

Todas recibimos un gran regalo en nuestro catorceavo cumpleaños : una fantástica cuchara de madera de boj, con nuestro nombre grabado en su mango de una longitud extra-large . Además de ser más larga de lo habitual, la cuchara es más plana que cóncava. Casi que la podríamos llamar pala, pero tampoco…Es la cuchara de las Sazón.

No es una herramienta mágica. Es simple madera de boj y años de aprendizaje y consolidación de conocimientos gastronómicos de generación en generación… Hasta ahora, ninguna de nosotras ha fallado : cocinamos muy bien y tenemos nuestra cuchara…Pero, claro, si alguien de la familia tenía que perder la cuchara , esa era yo.

Lo que es cocinar, se me da fenomenal. Mis amigos me llaman, Manos de Ángel pero en lo que al orden ( y concierto) se refiere, soy un desastre total. Cuando acabo mis suculentos platos, mi cocina parece arrasada por un huracán. Tardo más en recoger lo que ha dado de sí mi proceso creativo en la cocina que en ejecutar las recetas…Es por eso que acabo molida cuando en la mesa hay más de diez personas. Si algo tenemos las Sazón es que no nos vamos a dormir si la cocina ( y la correspondiente cuchara de boj)no relucen como los chorros del oro.

Mi desgracia ocurrió en la mudanza. Después de muchos meses de espera, me habían entregado mi pisito ( con cocina hecha a medida) en un pueblo a unos kilómetros de la ciudad y los nuevos inquilinos de alquiler del que dejaba, me habían pedido avanzar la fecha de entrada. De repente, tuve que empaquetar toda “mi vida” ( incluida la cuchara de boj de las Sazón) en unas pocas horas y con menos cajas de las que hubiese necesitado y si yo ya tengo un problema organizativo de base, sólo me falto la urgencia y el escaso material de apoyo , para que mi mudanza y mis paquetes (incluidas bolsas de basura, con las cosas frágiles envueltas en papel de periódico en su interior, y cerradas con cinta aislante)fueran un verdadero caos.

Sólo recuerdo que la envolví en un paño de cocina de los de rizo ( para que estuviera bien protegida) y la metí en una de esas bolsas negras . Sé que la marqué con una cruz, con la cinta aislante roja pero…nunca más volví a ver la bolsa ni su contenido.

La noticia fue recibida con gran consternación por parte de mi madre, mi abuela, mi tía y mis dos primas. El boj era seleccionado por un ebanista del pueblo y lo hacía en la noche del día de nuestro nacimiento. El carpintero, evidentemente, no guardaba restos de reserva de aquellas maderas : según la tradición sólo se podía crear una única cuchara…

Mi madre, a la que el apellido Sazón le pesó menos que el amor maternal, siguió queriéndome igual pero el resto de las mujeres de la familia me retiraron la palabra. Desesperada, me dediqué a buscar la cuchara de boj que más se asemejara a la nuestra , ya no por las Sazón si no por mí misma. Mis platos no eran lo mismo si no los removía y achuchaba con mi cuchara de madera.

Hace un mes, paseando por un mercadillo de frutas y verduras, me topé con una parada llena de objetos de madera para la cocina: tenedores, cucharas, boles, morteros, ollas, platos…Un hombre anciano, estaba sentado en medio del tenderete, mientras sus manos trabajaban la madera en lo que parecía : ¡Una cuchara!. Iba a empezar a sacar la madera de la cazoleta cuando lo interrumpí y le pregunté si podía hacer la cuchara un poquito más plana. El hombre sonrió y me hizo un signo de afirmación con la cabeza. Mientras continuaba su trabajo me preguntó : ¿Estás casada? Y yo le contesté, para darle conversación y agradecerle su dedicación exclusiva que no había tenido mucha suerte y que el amor, se me escapaba de las manos cada dos por tres. La segunda pregunta se refería a mi trabajo. Le expliqué la verdad : aunque siempre había querido ser cocinera, no había pasado de ayudante rasa en restaurantes de gran prestigio. Casi había acabado cuando me planteó la tercera cuestión que se refería a la cuchara. Le expliqué la historia de mi familia y lo dolida que estaba con su comportamiento por mi extravío involuntario.

Me entregó una cuchara que casi, casi, podía haber pasado por la mía original. Lo único que faltaba, era grabar mi nombre en la madera. Alentada por la buena disposición del anciano, se lo pedí con amabilidad. Me respondió que sí, que lo haría pero que al grabar mi nombre, se activaría su magia . Al oír su cháchara sobre sus poderes mágicos, me arrepentí de habérselo pedido pero, no pude ni quise pararlo cuando las letras empezaron a aparecer en la madera.

Cuando me iba, el hombre se levantó de la silla y puso su mano en mi hombro. Acercó su rostro arrugado y me susurró : la magia estará en las tres preguntas

De vuelta a casa, coloqué la cuchara en el bote que le tocaba, cerca de los fogones, preparada para actuar. Intenté recordar qué me había preguntado el anciano : Si estaba casada, en qué trabajaba y por qué quería una cuchara con aquella forma…Pensé en las preguntas y las respuestas y después, miré la cuchara. La observé detenidamente. La volví a mirar. ¿Qué magia ni qué ocho cuartos?. Era una cuchara bonita, con mi nombre…y casi, casi, como las de la Sazón.

La primera pregunta tuvo su respuesta mágica , unos días después. Tengo un amigo que es muy, muy amigo. Tanto, tanto, tanto, que no me he atrevido nunca a decirle que estoy locamente enamorada de él. Prefiero optar a su amistad que a no tenerlo en mi vida. Disimulo cuando me explica sus últimas aventuras amorosas y aparento normalidad ( pero me muero por dentro). Lo invité a cenar ( para probar mi cuchara nueva) cómo había hecho cientos de veces, pero ese día, tras degustar una deliciosa crema de coco con filamentos de miel crujiente y nieve de cacao puro , me clavó su mirada profunda y me confesó su amor apasionado, acumulado a lo largo de los años…Estamos planeando nuestra boda que deberemos aplazar unos meses porque he conseguido trabajo como Chef en el afamado “Maison Le Ciciricot”. Debía acudir a la entrevista de selección con una de mis mejores recetas . Así que con mi cuchara nueva, preparé una lasaña natural de calabaza y verduritas con una suave compota de manzana gratinada que me llevó directa al puesto de finalista y , tras la recreación del postre sublime del día en el que él me declaró su amor, conseguí el puesto de trabajo. ¡Aún no me lo creo!.

Con estos dos hechos prodigiosos, se me dan las respuestas mágicas a las preguntas que me formuló el señor de las cucharas pero estoy algo desconcertada con la tercera. Sólo recuerdo que le expliqué lo molesta que estaba , sobre todo con mis primas por el vacío familiar al que me estaban sometiendo ya que sólo por afinidad generacional me debían haber comprendido…Se han enterado de mi nuevo trabajo en el prestigioso “Maison Le Ciciricot” y me han llamado para cotillear. Están muertas de envidia : todas las mujeres Sazón queremos ser cocineras…y lo mío, es un éxito sin precedentes.

Las he invitado a cenar… Para hablar y para limar asperezas…He encontrado una receta sorprendente : una ensalada de tréboles, endivia y canónigos, con cebolla caramelizada y semillas de beleño. No sé como conozco los efectos del beleño pero sé que la ingestión de  más de 150 semillas por adulto puede ocasionar la muerte. Y que produce dolor de cabeza, embriaguez, retención de orina y espasmos de los músculos de la mandíbula.

Mi ensalada, no lleva más de 100 semillas así que no hay peligro vital…y aunque tenga efectos secundarios, el plato es delicioso.

¿O he puesto 300 semillas en la ensaladita?…Mira, no lo sé. Soy tan despistada y tan, tan desorganizada que hasta perdí la cuchara de las Sazón, en una simple mudanza…

Este es otro objeto de mi libro «Objetos Sencillos que tienes en casa» que podéis leer, al completo, aquí : http://objetosencillos.soopbook.es  o descargarlo en formato epub en la tienda ( es gratuito). Link directo.

 

La almohada.

Los que duermen sin ella, no entenderán la importancia del gesto que hice al donarla. Por el bien de la humanidad, me dije. Y , claro, el concepto de humanidad es tan trascendente que no hubiese podido dormir ( con almohada o sin almohada) durante el resto de mi vida si no hubiese compartido los dones de la mía…

Curiosamente, ahora que ya no la tengo,  empiezo a sospechar que la cabeza que se apoya , también es importante en la ecuación pero… dejad que os explique un poco esto de la almohada.

Mi vida estaba anclada en una cierta normalidad, hasta que descubrí a mi mujer ( siete años de feliz matrimonio!), refocilándose en mi cama, con un tipo alto y moreno. No quiero entrar en detalles y es mejor que no lo haga pero si que quiero incidir en uno en concreto . Cuando abrí la puerta del dormitorio conyugal (había dado la vuelta del camino del trabajo para ir a buscar mi móvil, olvidado en casa, cargándose en la mesilla de noche. Más típico, imposible), la imagen que vi y que quedó grabada en mi cerebro , a cámara lenta, fue la de las manos morenas de aquel hombre, sosteniendo mi almohada e iniciando la acción de “te la coloco bajo el trasero para alzarte las caderas”… Mi mujer, mi almohada, …mis cuernos.

Nos separamos (tampoco entraré en detalles) e inicié mi solitaria vida actual en un pequeño apartamento que pude comprar con la mitad de la venta de la casa común. No quise ninguno de los muebles, ni cuadros, floreros o floripondios que me recordarán a la traidora. Sólo incauté mi colección de música, mis libros, mis utensilios de cocina de calidad chef ( espero que el tipo alto y moreno sepa cocinar como yo) y objetos sencillos que eran míos y tenían un valor especial para mí : dos juegos de toallas bordadas por mi madre, con mis iniciales ( nunca le había gustado mi ex mujer y se había negado a bordar las suyas), una camiseta del Barça firmada por Ronaldinho y una bola de nieve que compré en Nueva York, en un viaje con mis amigos antes de liarme con la traidora.

Adquirí mis nuevos muebles en IKEA y me dediqué a abrir las cajas que se habían quedado apiladas tras la mudanza. Coloqué los libros, los CD, la bola de nieve… Abrí la última caja y saqué la camiseta, las toallas ( ¡Qué lista era mi madre!) y… allí estaba , aplastada contra el fondo de la caja, la asquerosa almohada que había sido mía , antes de la traición.

Puedo entender que mi ex la pusiera allí sin mala intención… Casi me lo creo. Soy de ese tipo de ser humano que si no tiene la almohada precisa, justa y exacta, duerme mal, se despierta con terribles dolores de cuello o… directamente no duerme. Y me había costado mucho encontrar “La Almohada Perfecta”… ¡Tantas pruebas, tantas almohadas! Pillow, no pillow;  con forma cervical, alargada o en forma de cuadrante, de consistencia baja, media, intensa o dura; de plumas o de látex; aromatizada, ecológica…

Tras muchas noches sin descansar bien había encontrado “La Almohada Perfecta”  y esa era la que el tipo alto y moreno había utilizado para…en fin, prefiero no conjurar esa imagen. Estoy casi curado. Casi…

Con guantes de látex, le hice una autopsia a La Almohada Perfecta con todo el dolor de mi corazón pero… no pude evitar sentirme extrañamente liberado cuando el cuchillo jamonero rasgaba las última porciones de  plumas y jirones de tela… Me cargué la almohada…

 

Así que volví a empezar la búsqueda. El modelo de la tristemente desaparecida almohada, estaba descatalogado y probé otros similares pero nada. Fui a todas las tiendas especializadas que hay en mi ciudad, compré por Internet…Nada.

Un sábado al salir de casa de mi madre ( me había llamado sólo para decirme que había hecho cocido) había decidido ir a la mía paseando ya que  las lorzas de cerdo que mi madre ponía al puchero se balanceaban en mi estómago.

Al llegar al final de la calle, vi el escaparate de la Colchonería Martínez, del Señor Martínez de toda la vida, con un gran letrero de “Se traspasa. Se liquidan existencias”. El Sr. Martínez estaba en la puerta y me saludó al reconocerme. El barrio ha cambiado, la gente ha cambiado. Todos van a El Corte Inglés a comprar sus colchones y sus almohadas. Y si no, eso de Lo Monaco los convence… me decía el Sr. Martínez meneando la cabeza. Fue decir almohada y despertarse mi ansia : ¿Tiene almohadas en la tienda?

Así fue como salí de allí con una almohada que ya no se fabrica, que el Sr. Martínez guardaba como si fuera un tesoro y que me regalo con una reverencia y una ceremonia que me hizo sentir un poco violento… Más que una almohada parecía que me estaba regalando El Santo Grial, sea lo que sea eso…

Mientras me alejaba, el Sr. Martínez me gritó: Y no te olvides de consultar todo con la almohada– y ya no sé si lo que siguió fue una risita siniestra o encantadora.

Nuestra primera vez fue mágica. Aquella almohada y yo nos entendimos a la perfección y pude descansar bien por primera vez en mucho tiempo. No era dura , ni blanda. Ni muy alargada ni muy cuadrada…Perfecta. Una vez en mi poder, lo de la almohada dejó de preocuparme hasta que me encontré al Sr, Martínez en el portal de casa de mis padres. Era domingo y había caído una paella marinera de quitar el hipo. Mi padre había sido generoso con el cava y no sólo me sentía lleno, también un poco mareado.

El hombre me saludó y me preguntó si me encontraba bien . Le contesté lo habitual, intentando hablar con naturalidad y sin balbucear ( que era lo que hice, claro). Entonces, me guiñó el ojo y me dijo : ¿Ya has consultado con la almohada?.Le respondí que la almohada, bien, gracias pero él insistió : Veo que aún no le has consultado nada, chaval. Consulta, consulta. Se alejó con aquella risita siniestra o encantadora. No lo sé. Ese momento está un poco borroso en mi mente…

Llegué a casa y mi cuerpo me rogó una siestecita. No, más que una siestecita : una siestaza. De las de “con pijama y en la cama”. Le concedí su deseo y me hundí en mi colchón ergonómico apoyando mi cabeza en la almohada.

No pude evitar que se me escaparan unas risitas: Consulta, consulta– recordé la voz del Sr.Martínez. Aún riéndome (ese cava era excelente), me incorporé, miré la almohada y le dije : A ver, quiero consultar una cosa con mi almohada…¿Qué te puedo consultar, chata?…Mmmm.¡Ya lo sé! Mañana pasan la porra de la empresa para el partido Barça-Madrid.¿Qué resultado elijo, almohadita?… Sí, sé que suena ridículo pero estaba chisposo y me salió así…

A la mañana siguiente, debajo de la almohada había una notita blanca : “3-2” ¿Miedo? No, no sentí miedo. La cosa era tan , tan estúpida que no quise analizar de dónde había salido aquella notita. Sólo sé que aposté por el 3-2 y gané 800 euros que me hicieron bastante feliz…Ya sobrio, la noche siguiente decidí consultar a mi almohada, un problema técnico que teníamos con una reproducción vectorial de un nisomágrafo de partículas ( olvidé comentaros que soy ingeniero) y, a la mañana siguiente, en vez de una notita había dos folios tamaño Din A-4 con una profusa descripción de los errores de cálculo que habíamos cometido y su corrección… Me temblaban las manos cuando acabé de leer el contenido de aquellas páginas. No hace falta que os diga que conseguimos hacer funcionar el nisomágrafo sin problemas…

Ese día, al salir del trabajo, fui a ver al Sr. Martínez. La tienda ya estaba cerrada y nadie sabía a dónde había ido con el dinero del traspaso. Al llegar a casa, me dediqué a observar la almohada con interés científico. La toqué, la palpé, la escaneé …Nada la hacía diferente de una almohada normal…Y era tan suave…Y tan perfecta. ¿Qué mal había en tener una almohada con la que consultar tus problemas?.

Mi vida ha sido un éxito continuo desde entonces. Todas las decisiones que había tomado, gracias a consultar con la almohada, me han llevado por un camino de gratificaciones, de victorias , de placer… Tengo una pareja estable ( estamos embarazados!), amigos de verdad, he ascendido en el trabajo, me he comprado una casita en el campo…Esta vez , mi madre sí que ha bordado las iniciales de mi mujer en las toallas de turno y… todo es maravilloso. No sé que más le puedo pedir a la vida.

En cambio, en España las cosas cada vez van peor: crisis, desempleo, crisis y crisis

En uno de esos momentos de autocomplacencia y ante esta plenitud vital que me embargaba, yo que siempre he sido generoso, me dije : Con lo mal que va el país ¿Por qué no donar mi almohada al gobierno?.  ¿Qué mejor lugar que debajo de la cabeza del que toma las decisiones?.

No fue fácil llegar hasta él . No fue fácil convencerlo pero tuve un golpe de suerte cuando vino a inaugurar el nuevo nisomágrafo de la Universidad donde trabajo.

Me comentó que tenía dolores en las cervicales ( el nisomágrafo, entre otras cosas iba a servir para eso) y yo le hablé de la almohada…Le dije que la probará. Una vez. Fuera por mi autoridad en el campo científico ( gracias a la almohada) o por lo convincente de mi discurso que el Presidente aceptó que los servicios de seguridad analizaran la almohada y si no había nada raro, iba a dormir con ella. Yo le recordé : Y consulte, consulte.

Fue uno de los momentos más dolorosos de mi vida pero sentía que debía hacerlo. Me separé de la almohada…por el bien del país.

Un mes más tarde, me llegó un mensaje del Gabinete de Gobierno. El Presidente estaba encantado con la almohada de la Colchonería del Sr. Martínez. Al final de la nota el mismo Presidente había escrito de su puño y letra : Y consulto, consulto…

Ahora estoy empezando a sospechar que cometí un grave error. Algo está fallando en su funcionamiento. Ha sido “ Consultar a la almohada” y  están pasando cosas como bajar las pensiones o limitar la velocidad a 110Km/hora para ahorrar combustible… El paro sigue subiendo y el gobierno subvenciona el cambio de neumáticos antiguos por los ecológicos…¿Alguna medida para fomentar el empleo,? No. Lo de los neumáticos.  Nada. La almohada está fallando…y la cosa puede ir a peor…

Ya íbamos mal pero ahora, por mi culpa, consultando a la almohada, esto se está poniendo raro…

Si alguien conoce al Sr. Martínez ( se fue a un viaje del Inserso y no ha regresado), o lo ha visto últimamente, ruego se pongan en contacto conmigo. Él es el único que puede tener la información para desactivar el modo “Consultar con la almohada” de la susodicha almohada.

Sr. Martínez, si lee estas líneas : soy el hijo de la Pruden. El que le compró la almohada. Necesito ponerme en contacto con Ud. Es muy urgente.

 

N. B: Este relato forma parte de un «proyecto» de libro 2.0, con el nombre «Objetos sencillos que tienes en casa». De momento, existen 4 capítulos : un lápiz, un sofá, un tenedor y un cuchillo y una almohada…

http://objetosencillos.soopbook.com/

Escribiendo & Cia.

Me llega un mail en el que que se relatan los progresos de la novela colaborativa To Be Continued. Ya me han llegado otros,  pero es esta semana cuando puedo prestar atención al proyecto.

Me inscribo en Soopbook, una comunidad de lectores y escritores colaborativos. Su objetivo : los libros 2.o. Me doy cuenta que me tengo que ir acostumbrado a estos nuevos conceptos y formatos e investigo un poco… Libros abiertos, posibilidad de continuar capítulos que han escrito otros, de que sigan tu historia, que la deriven a otras historias… Escritura colaborativa. Me cuesta aceptar el concepto : a mí me gusta empezar y acabar las cosas que escribo. Plantear una historia y dejarla abierta e incitar a que sea moldeada por otras manos cuando a lo que estás acostumbrado es a escribir una unidad de algo consistente que atrape desde el principio hasta el final… No sé… Y aún con todos estos «peros» internos, debo confesar que el planteamiento de soopbook y el libro 2.o, ejerce una cierta atracción sobre mí. Seré como dos personas : en La Fábrica escribo mis relatos blindados y en soopbook toqueteo y dejo que toqueteen. Suena interesante…

Siguiendo con mi investigación, visité  la página de la novela colaborativa To be Continued y leí los tres capítulos que se han publicado hasta ahora. La novela me atrajo tanto por el argumento que se está creando interactivamente como por la extraña experiencia de leer a tres autores diferentes escribiendo la continuidad de una historia. Hasta aquí, si eres lector , puedes pasar un buen rato porque la novela es de un gran nivel. Pero, si eres de los que te encanta escribir, de los que tienes lo de la novela en la punta de los dedos o de los que te dejas pinchar por los retos, entonces To be Continued se convierte en una gran experiencia.

Cualquier persona escribiente de historias , previo registro, puede proponer » su capítulo». En estos momentos, se ha cerrado el plazo del cuarto. El quinto lo realiza un escritor reconocido y el sexto se abre en los próximos días. A partir del momento de apertura hay cinco días para realizar tu propuesta. Un Comité la evalua y a las 48 horas, anuncia finalistas y ganador. Así hasta quince capítulos de los que consta la novela….El limitado período «de creación», ya constituye un reto en sí mismo pero de la misma forma que tú tienes que ir a toda máquina, el resultado es rápido y marca un ritmo dinámico para implicarte en el asunto.

Pero lo más interesante es comprobar la riqueza de las mentes de nuestros contadores de historias, las múltiples posibilidades con las que mirar una misma cosa, … Tenía dos días para presentar algo para el capítulo 4 y me pasó aquello de la «idea obsesiva que te persigue» así que he presentado  una propuesta con el título» Una de Piratas».A las 12:00 de la noche se ha acabado el plazo y he dado una ojeada a los 54 !!  capítulos de otros autores. He leído los que me han atraído por la sinopsis y he alucinado con cada uno de ellas. En la mayoría de los casos he pensado ¿Por qué no se me habrá ocurrido a mí? y , también, ¡Jo, qué bueno!

Pero la experiencia de leer esas obras después de haber «escrito» la tuya, tiene algo de fascinante. Por poneros un ejemplo: en la trama, aparece un objeto extraño en la marquesina de un teatro. Cada uno de nosotros, hemos creado un objeto y una historia alrededor de ese objeto : una cabeza de vaca, un pez espada con un mensaje, un ojo de buey, un maniquí de Franco y, yo, he colocado un barco pirata de juguete…

El lunes, veré quien se lleva el capítulo y será otra experiencia. Será inevitable compararse , evaluarse y es posible que picarse para continuar con el capítulo que va escribir Agustín Fernández Mallo. De momento, ha sido interesante y divertido y, lo más importante, instructivo. Se aprende.

Mira por donde, ya he puesto una patita en los libros 2.o…Para que después me llamen antigua. ; – )

 

Soopbook

Novela : To be Continued

Una de Piratas ( Propuesta Capítulo 4)

 

Libros y música.

Buena combinación para el fin de semana…

Libros : Me llevo una inesperada y fantástica sorpresa con los dos libros de Daniel Glattauer que publica Alfaguara.

Se deben leer por orden : 1) Contra el viento del norte y 2) Cada siete olas.

Son dos libros livianos y de lectura fácil ,  que relatan una bella historia de amor por e-mail.  No es chic-lit ni literatura romántica. Es una preciosa historia, un diálogo continuo , desnudo. Sin nada más. Brillante.

El año de la plaga, de Marc Pastor me despejó la mente de golpe y me llevó de la dulce historia de amor de los e-mails a la apocalipsis final en el mundo y narrada , en la voz del protagonista, desde Barcelona centro, mi ciudad. Una novela con un ritmo increíble que te engancha desde el principio. Además, me ha llamado profundamente la atención , las «formas» en las que el protagonista -que es asistente social- ahonda en el mundo de la tercera edad.

Lo único negativo es que nunca más podré oler una ramita de eucalipto sin pensar en la plaga...

Después de esas dosis de adrenalina , llega a mis manos el libro Jesús, m’estima ( Jesús me quiere, en la versión en castellano) del escritor alemán  David Safier.

Nada que ver con Dios vuelve en una Harley de Joan Brady, por si el título confunde. Es una disparatada historia de amor entre Marie ( una mujer cualquiera) y Jesús ( Jesucristo) en nuestros tiempos, con nuestros tics y nuestras peculiaridades del Siglo XXI . Refleja , desde el humor, el estado «moral» de nuestra sociedad. Una mirada fresca e irreverente que me ha divertido y me ha puesto, en muchos momentos, en mode reflexión. Por cierto, el Diablo es George Clooney... ; – )

Música : En algún otro post he hecho referencia al Síndrome de la Canción-Machaque, el cual padezco desde mi adolescencia y que me lleva a consumir de forma obsesivo-compulsivo una canción, durante un tiempo ( el período temporal depende de muchas variables) y de forma continuada. Más o menos… Al final, mis recopilaciones de canciones «favoritas» se basan en el grado de machaque de la canción. En estos tiempos que corren, me ha dado por Marlango y, sobre todo, su Hold Me Tight.

Ahora mismo, sonando mientras escribo este post…Lo dicho : Síndrome de la Canción-Machaque.


La letra ( y su traducción), aquí.

 

Demasiada información.

Desde hace un tiempo sigo a Pepe Colubi en Twitter. La verdad es que el escritor-periodista-guionista es uno de los que me hace sonreír con sus tweets… Está «sembrao» y, encima, lo hace con frecuencia ( me refiero a twittear…).

N.B : Que ya no sé si se escribe tweetear, twittear , o que…

Por cierto, Colubi ha presentado una novela «California 83» que pronto voy a leer y que tiene muy buena pinta. Ya os diré.

La cosa es que un día escribió sobre el «exceso de información». No recuerdo su tweet literalmente pero venía a decir a aquellas todas personas que, por ejemplo, se levantan de una mesa anunciando que se van al lavabo a hacer pipí ( por ser finos) que al dar esta información, nos conjuran una imagen ( al susodicho haciendo pipí ) que es innecesaria, la verdad. Hay un exceso de información. Por cierto, Colubi lo expresó magníficamente en 140 carácteres…

Durante unos días, hemos colaborado con una chica de una empresa de trabajo temporal. Una persona encantadora pero que adolecía de este defecto : exceso y derroche de información. » Me voy a hacer pis», «Vuelvo a hacer pis. Es que tengo una cistitis y voy mucho», «Otra vez tengo que ir a hacer pis…y mira que lo paso mal con lo que escuece». Ya veíamos que sus idas y venidas de los aseos no eran normales pero casi que nos fotocopia la analítica y nos la deja encima de la mesa. Entendí perfectamente a Colubi. Esta chica, no se levantaba e iba al baño …No. Antes de hacerlo, nos lo retransmitía…Demasiada información.

Lo mismo pasa con las personas que te explican cómo les abrieron el forúnculo con precisión y las tonalidades de todo lo que salió de allí ( lo siento, es asqueroso). Demasiada información.

O , por poner un ejemplo que no sea tan fisiológico, esos que te dan algún tipo de información sexual íntima que nunca , jamás podrás borrar de tu memoria. Demasiada información.

Desde la visita fugaz de la chica-te-lo-explico-paso-a-paso y el comentario que hice del tweet de Colubi, cuando nos levantamos para ir al baño en la oficina, lo hacemos en silencio..Máximo un «ahora vengo» que estos días nos hace reír como unos tontos…

Lo que da, es asquito.

Acabo de leer que un grupo de unas personas que se autodenominan «intelectuales», han creado y firmado un manifiesto en apoyo a Fernando Sánchez Dragó.  Este último, escritor y también, «intelectual» , está en boca de todos, tras difundirse un párrafo de su último libro en el que escribe sobre una experiencia sexual .  Este manifiesto dice estar a favor de la libertad de expresión.

Hasta aquí, todo parece lógico. Nadie puede prohibir a un señor-«intelectual»-escritor, escribir sobre lo que le dé la gana. Y nadie se lo ha prohibido a Fernández Dragó. El libro está en la calle y el que quiera, puede comprárselo pero… habría que advertir al escritor( y a los» intelectuales» )que lo que se publica ( que quiere decir hacer público) , se pone a disposición de la crítica, la opinión  y el posicionamiento de todos aquellos a los que llega esta información pública. En estos tiempos del 2.0, más que volar, se expande de forma vertiginosa y exponecial y llega a los lugares más recónditos y a un número de «opinadores» de magnitud descomunal.

Así que a esa masa que también ejerce «la libertad de expresión», le llega la información :sexo con menores ( aunque la edad de consentimiento sexual sea de 13 años, dato que he conocido gracias a este escritor…) y reacciona a ella de la forma más lógica : repulsa, rechazo, asco, asquito.

Y aunque las personas «que dedican una parte importante de su actividad vital al estudio y a la reflexión crítica sobre la realidad.» (según Wikipedia), se tiren de los pelos por la campaña de «odio» ? contra el escritor ( quieren hacer hogueras con los libros y retirarlos del mercado), no van a poder poner puertas al mar. La calle piensa lo que piensa.

Yo no estoy de acuerdo con la retirada de circulación del libro. O todos juegan o no lo hace ninguno. Me parece que comparar a Dragó con Nabokov le va muy grande, pero es imposible no referirse a la novela Lolita … Ahora bien, si alguien tiene el libro ded Dragó y lo quiere quemar, que lo haga. Total, es su libro y el ejercicio de su libertad…

Por mi parte, ni me lo voy a comprar, ni me interesa y, aunque sea un  parrafito de nada, el tema del sexo con menores ( aunque sea en el límite legal) me produce un asco profundo.

Asco, asquito.

N. B: Y por cierto, ¿Qué hay que hacer para ser «intelectual», oficialmente?…