|
Continuando con lo de ayer, ¿Qué quieres ser de mayor?, ya os expliqué que, ante la imposibilidad económica de cursar “Licenciatura de la Felicidad”, decidí ser escritor. Pasaron los años e, inexplicablemente, mi profesión me hizo feliz. Escribir me complacía y me permitía vivir decentemente. Formé una familia y fui feliz hasta que un día, los del Departamento de Intrusismo Profesional llamaron a mi puerta. Ser feliz, sin la licenciatura correspondiente, se consideraba Intrusismo Profesional. Tuve que pagar una multa y dedicarme a escribir, camuflando lo mejor que podía, mi extraña felicidad intrusa. El caso es que empecé a preocuparme del futuro de los míos. ¿Qué sería de ellos? ¿Qué estudios les podría costear a mis hijos? Después, vinieron mis nietos y sin que yo me diera cuenta, los bisnietos… Mientras la vida transcurría, el mundo también lo hacía, avanzando en su propia locura. La Licenciatura de Felicidad dejó de existir. Se declararon guerras entre países por acuerdos comerciales; entre civilizaciones, por creencias religiosas. Líderes estrambóticos empezaron a dominar nuestro destino. Lo peor, por eso, fue lo imprevisible. Cuando yo era niño, se hablaba de la extinción de las abejas. Del incremento de la temperatura en la zona ártica, del descenso de krill en la Antártida , del peligro en el que se encontraban las cadenas tróficas tan bien diseñadas por la naturaleza para que el ecosistema subsistiera. Eran cosas pequeñas, que parecían insignificantes y no iban con nosotros. Pero ocurrió . La naturaleza se rebeló para intentar equilibrarse de nuevo: subió el nivel del mar, hubo terremotos, tsunamis, sequías, inundaciones, huracanes… En mi vejez, veo a mis bisnietos decidiendo su futuro. Lloro de rabia cuando oigo al más mayor, decirme que su gran sueño es tener un pequeño campo dónde cultivar trigo o guisantes o cualquier planta comestible de las que se salvaron de la catástrofe planetaria. En estos tiempos, se están vendiendo las semillas que se consignaron en el Banco de Semillas Mundial de Svalbard para poder alimentar a la tierra en caso de desastre natural. Ya no hay licenciaturas. Ni Universidades…Ahora, lo más importante es tener un trozo pequeño de tierra y unas cuantas semillas. En este mundo, en el que ya me toca morir, mi bisnieto quiere ser campesino y… no podrá. A este gran, gran privilegio, sólo acceden los que tienen recursos . No hay becas, ni ayudas para el resto de la población… Le he aconsejado que sea escritor…
|
Archivo de la etiqueta: Ideas
Dulces sueños…

Nosotros estamos durmiendo pero nuestro cerebro sigue trabajando… Está más relajado, eso sí, y sin la presión de estar actuando en la vida real, pero no se detiene. Sigue fabricando películas sin parar..
Dicen que cada una de nuestras noches están pobladas de esos sueños pero que nos los recordamos.Se quedan enterrados en nuestro inconsciente, como si fuera un secreto de nuestra mente. Pero… hay veces que el pícaro cerebro se decide a compartir su doble vida y nos deja ver que hace por las noches, cuando nosotros dormimos…
Cuando está enfadado, se descuelga con una pesadilla y un episodio de angustia totalmente gratuito . ¡Hay que ser cabroncete¡ Nos hace sufrir por algo que no está pasando. Si lo piensas con detenimiento, es como el más retorcido de los castigos que nuestra mente puede idear : pasar terribles miedos y desesperos, estando profundamente dormidos. O sea, sin que ocurran en realidad y, además, inventándose cosas absurdas y poniendo impedimentos irreales.

Ejemplos : te persiguen o debes correr velozmente para salvarte a ti o a algo y entonces, el cerebro que dice : “¡a ralentizar! ¡Qué este durmiente sufra un poco más!”. y tú, en tu sueño, corriendo con todas tus fuerzas pero sólo consiguiendo una extraña sensación de ir a cámara lenta ,sin avanzar. O , ese extraño salto al vacío-sin fin-en el que sientes ese vaivén en tu estómago , tipo montaña rusa.
Después está lo de los personajes que elige para la acción : personas que reconoces pero tienen el aspecto de otro , gente que no sabes quién es o no le ves la cara. Personas en las que es extraño que pienses o te relaciones… A su bola. Escoge con libre albedrío quienes van a poblar tus sueños …
La pesadilla siempre termina, porque es inevitable que te despiertes. Es entonces cuando te invade esa gran sensación de alivio . Gigante, como una ola, que se derrama por toda nuestra consciencia…. Tanto si te acuerdas del sueño o no, persiste una sensación de “desespero” seguida de una gran calma y alegría al darte cuenta que todo era una trastada de ese cerebro maquiavélico que te ha tocado en suerte.

No hay que olvidar que también nos fabrica “dulces sueños”. Episodios surrealistas o realistas, eróticos o bellos que nos hacen sentir reconfortados y no digo que sean los menos. Desconozco las juergas que se pega mi cerebro cuando duermo porque no suelo acordarme de mis sueños. Leves sensaciones al despertar que se desvanecen lentamente , sean dulces o angustiosas y, alguna vez, sólo alguna vez me regala un algo romántico o mi típica pesadilla de los exámenes orales en la Facultad ( y una variante que era, el mirar la nota). De esos, me acuerdo…
Del de lo mío con George Clooney, no. ; – )
Aire.

La tienda es muy aséptica. Todo es blanco y está lleno de estanterías dónde están todas esas botellas de cristal azul. Tengo hora reservada. No hay esperas… A los pocos minutos de entrar por la puerta, estoy estirada en una cómoda camilla. Tengo una mascarilla colocada en la boca. Algo sujeta mi nariz… Oigo la voz del chico que me ha acompañado hasta allí: expire, inspire…
Una leve señal acústica, me indica que ya hemos acabado. Me piden que me espere unos minutos. El chico aparece con una tablet en las manos: le voy a comentar los resultados.

Me enseña un gráfico: 75% Barcelona ciudad, 10% Litoral Garraf, 5% Alt Empordà, 5% Litoral Costa Brava, 3% Pirineo de Huesca, 2% Sin determinar.
Como sabe, en Barcelona hay una cifra de dióxido de nitrógeno, muy superior a la que recomienda la OMS por lo que tendrá que utilizar nuestros aires más puros para neutralizarlo.
Los aires más limpios de importación que podemos ofrecerle hoy son : Tallín , Whitehorse, Sidney y Honolulu. De producción nacional, tenemos Arrecife, Marbella y Badajoz.
Me decido por un 70% Arrecife y un 30% de Honolulu.
Nunca pensé que cambiar de aires, tuviera un efecto tan rápido.
Cuando salgo de la tienda, me siento llena de energía. Nueva por dentro…Limpia.

De Betsy MCall
NB : Las ciudades del mundo con el aire más limpio.
Píldoras para este lunes.
Arte a partir de …cucharas.


De Ann Carrington
Lo dificílisimo que debe ser , trabajar con dientes de león…


De DuyAnhNhanDuc
Un fotógrafo al que le gustan los globos blancos, en cualquier lugar…



De Charles Pétillon
Impresionante mensaje de Millo, en Santiago (Chile)…



De Millo
Y con esta «intervención» , se acaba esta dosis de píldoras.

De Miguel Márquez
Turismo de Estrellas…

Turismo Astronómico o Astroturismo. Me encanta el concepto en su sentido más literal: te vas a ver las estrellas… Y la luna, y los planetas que se dejen…
En España, contamos con zonas óptimas para realizar este tipo de actividades: Gran Canaria, Teruel, Andalucía, Galicia, Cataluña, … Hay la versión más cotidiana, con espacios libres de contaminación lumínica en los que se ubican telescopios y otra, más profesional, en la que la visita se hace en un Observatorio Astrofísico.

En mayo, la que escribe, se va al Observatorio de Calar Alto (Sierra de los Filabres, Almería) a realizar una sesión de nombre : Astrónomo por una noche. Yupii!
Estaré en un entorno natural con uno de los cielos nocturnos más oscuros de toda Europa y… protegido por ley que preserva esa oscuridad intensa frente a la contaminación lumínica que nos impide contemplar esa maravilla, suspendida encima de nuestras cabezas…
Como suele pasar, la planificación de un viaje, te sume en un estado de disfrute previo impagable. Me veo, ahí arriba, abrigada (El observatorio está a 2.200 m de altitud y te dicen que lleves ropa de abrigo), viendo un magnífico cielo que siempre está ahí pero que yo no veo desde Barcelona.

Así que le pido al Señor ese que vive en la luna, que se espere al mes de mayo para salir a saludar a la humanidad. O al marciano que ve peligrar su modus vivendi, porque sabe que los humanos ya planean ir hasta allí, también que tenga paciencia y si quiere enviar algún mensaje que lo haga cuando yo esté en Calar Alto…
Más info, aquí.

La maleta de los aromas.

El otro día , mi nariz detectó el aroma del clásico jabón «Heno de Pravia» y algo se activó en mi zona de recuerdos. Un niño, una bici , una higuera y la merienda.
Con «Moussel de Legrain», me trasladé al Club de Tenis de mi infancia y a las duchas ,tras una jornada de juegos y piscina.
La potencia evocadora de un aroma es tal que nos permite reproducir, visualmente , la escena al completo. Detallada, con todas sus texturas y sentimientos asociados.
Y, todo lo bueno que tienen esos aromas de las cosas buenas, también lo tienen de malo, los de las cosas malas. Un perfume te puede llevar a revivir una situación dramática …
Estos , los aromas buenos y malos que hemos registrado en nuestro cerebro prodigioso, forman parte de nuestra identidad. Son maletas de equipaje que se van llenando desde el inicio de nuestras vidas. Cada cual la suya…
Y crees que sabes que perfumes llevas en ella, porque los has recordado en uno de esos asaltos olfativos o porque fueron tan determinantes que nunca los has olvidado…Lo que no sabes es que , en cualquier momento, te llegara otro impacto y descubrirás que hay más, muchos más…La maleta tiene una capacidad increíble…

Pan recién horneado del pueblo, el primer perfume que te compraste, el café con leche que te hacía tu madre por las mañanas, el olor de la casa de tu abuela, cuando los domingos tu padre cortaba la hierba, el aroma ahumado de la chimenea de aquel refugio en la montaña, …
De los «malos», gracias a Dios, siempre hay menos. Yo, en especial, odio el olor de los cirios que se ponen en las Iglesias. De niña, entré en una sala del colegio ,equivocándome de puerta, y me dí de narices -nunca mejor dicho- con el cuerpo difunto de una monjita anciana que me pareció muy brillante y amarilla… Estaba rodeada de esos cirios y velas… Y aún es hoy que puedo reproducir en mi mente, toda la parafernalia funeraria y a la hermana con una de detalles que asusta.
Es más, la estoy viendo ahora mismo…
El galán de noche en Sevilla, la Ginesta, las algarrobas, el perfume de una suite nupcial, de coche nuevo, fresas, sábanas recién planchadas, after-sun, chocolate, cortar albhaca…
Rosa.
Tengo un pincel.
Ni recuerdo como llego a mi bote de cristal, en el que están todos los pinceles viejos….Este pincel es…peculiar.
Todo lo que pinta, lo hace de color de rosa… No importa que tono elijas: blanco, azul, incluso negro. El pincel sólo pinta de rosa… Al principio, claro, sólo lo utilizaba para pintar .¿Para qué más vas a utilizar un pincel, no?…Pero un día, apareció encima de mi cama. ¿Cómo? Eso ya no lo sé…
Lo cogí para dejarlo en su lugar y se me cayó al suelo, encima de mis zapatos. Entonces, mis zapatos se volvieron rosa. No quería creer que había pasado lo que habían visto mis ojos. No podía creerlo…pero sí, mis zapatos eran de ese color.
Miré el pincel y me acerqué al vestido de tul blanco que colgaba de una percha. Le di un toquecito con el pincel y…rosa.
Pensé que eran imaginaciones mías y quise…aclararme. Me dirigí al salón. Allí, en el sillón descansaba la colcha de ganchillo que me había hecho mi abuela. Era de un color crema, desvaída por los años. ¿Y rosa? –pensé…
En la cocina, había dejado unos sorbetes de limón, para que se atemperasen un poco. ¿Pruebo?
Y tenía una rodajita de limón para decorarlos…Venga.
El pincel lo pintaba todo de rosa… Pinté la cama, el iPad, la televisión, el microondas, mi pelo, mi piel… Y, entonces, se me ocurrió una idea maravillosa.
¿Por qué no pintar mi vida de rosa?
Y lo hice pero…nadie me creyó. Nadie. ..
Sí, soy esa mujer que va vestida de rosa y que lleva un pincel en la mano que no suelta jamás. Tengo ilusiones y expectativas. Soy optimista. Todo irá bien, ya lo verás…Siempre sonrío, me paro a deleitarme con los pequeños detalles de la vida y es posible que, si me dejan, hasta les de una pincelada de rosa.
Ahora, estoy aquí…Cuatro paredes blancas y acolchadas pero…son blanditas y eso está bien….Y me han dejado quedarme con el pincel. He oído como susurraban que no se puede considerar una herramienta peligrosa. ¿Peligroso un pincel que lo pinta todo de rosa?…¡Vamos, hombre!
Y ahora que me miro esta habitación, mejor que le de un poco de color. Esto lo soluciono yo con cuatro pinceladas y, de paso, también pintaré esta camisa de rosa aunque…me va a costar un poco más, con las manos atadas a la espalda…
Final Optativo (rosa)
Nadie sabe como ha podido pasar. Se ha prohibido hablar del incidente pero todos saben que la habitación de aislamiento ha amanecido de color rosa. La camisa de fuerza, del mismo color, estaba tirada en el suelo, en un rincón, al lado del dibujo de una puerta …también rosa. La mujer, la que llamaban «La del pincel» , había desaparecido.
Allí, no había nada más.
Ni nadie.
El tercer intento de las fresas.

El invierno, marca un período de pausa en mi huerto urbano. Llueve mucho o llueve poco, hace frío: intenso, moderado o casi primaveral ( según quiera el Cambio Climático)y las plantas parecen ralentizarse y protegerse de las pocas horas de luz solar y del tiempo invernal-extraño.
Normalmente, es a finales de marzo cuando le hago una terapia détox y de nutrición y lo dejo listo para encarar la primavera pero, este año, no sé… Al verlo , ahí, solito con su perejil y el orégano tan…agotados…
Hice una visita al garden y compré tierra nueva y abono orgánico. Me podía la culpa… He abusado del huerto para fotos y para artículos en este blog . Se merece mi agradecimiento…

En el garden, me aconsejaron plantar fresas. ¡Fresas! Me encantan las fresas, pero mis experiencias anteriores fueron bastantes desastrosas: de la primera plantación, me pude comer tres fresas. Eso sí, con una actitud casi ceremonial y disfrutando mucho de su espléndido sabor, pero… fueron tres, no nos engañemos. La segunda vez, cuando la mata empezó llenarse de fresitas, apareció, de no se sabe dónde, una plaga de hormigas que me dejó la planta hecha polvo. Esta vez, salvé seis fresas…

Así que, vamos a por el tercer intento … A ver si llego a la docena… ; – )
NB : Y, al regar, había algo que brillaba muchísimo entre las hojas de la fresa. Una preciosa gota de agua que puso a prueba el objetivo macro de mi cámara…

El arte de parar.
Lo más difícil es parar.
Hoy he visto este escritorio :
Es una superficie limpia y espaciosa, que invita a trabajar .
Ideal, con ventana. Total, con vistas al mar…

Miro a mi alrededor… Botes con bolis,marcadores , tijeras y varios de oficina, la impresora , el otro ordenador, la alfombrilla y el mouse, un marco con fotos que me regalaron unos amigos –que me gusta tener a mi vera-, una lámpara de flexo, los dos tomos del Maria Moliner, el mando de la música, el mando de la tele, un teléfono fijo inalámbrico, el cargador del iPhone,… para que mi escritorio tuviera un aspecto similar al de la foto, tendría que coger una bolsa de basura de grandes dimensiones, extender los brazos y barrer todos mis «accesorios».
Imposible.

Es como cuando veo esos fantásticos cuartos de baño, impolutos y solitarios. En el mármol, una orquídea, una toalla y la pastillita de jabón… ¿Qué hacen con los cepillos de dientes, la pasta, las cremitas de » a mano», etc, etc…?Si que es verdad que, a veces, con armarios y cajones, se puede organizar el aspecto exterior pero, en la vida cotidiana, ese aspecto desnudo que se ven en revistas de decoración, es del todo inviable.

A mí, me gustaría tener pocas cosas a la vista.
No quiero limitar mi espacio de almacenaje de los objetos con alma pero sí debo controlar voluntariamente, el momento en que debo «parar». Me explico : si tienes una gran pared blanca, hay veces que es más difícil no poner nada ahí y dejar que respire y magnifique las piezas que hay a su alrededor que caer en la tentación de «ocuparla». Suele suceder ante un espacio vacío : cuadros, estanterías, fotos,… Te llaman.Te convencen. Los pones.

Me gustaría saber parar…
De las virtudes del romero se puede escribir un libro entero.

Desde que tengo esta botella de vino rosado Zutanita, renuevo el romero que le puse en la primera ocasión. Me gusta especialmente ese momento “romero”. Siempre me impacta su aroma y su persistencia. Se queda colgado de mis manos durante un buen rato y me produce una sensación muy agradable.
Recuerdo el alcohol de romero que elaboraba mi padrino. Era masajista de un equipo ciclista profesional y cuando se acababan las etapas, hacía masajes con este alcohol que preparaba en su casa. Era alcohol de 96 º , al que añadía ramas de romero fresco ( tenía que ser cortado el mismo día que lo ponía a macerar) y lo dejaba de 20 a 30 días, a oscuras y en un lugar fresco…También evoco los armarios de la casa del pueblo, en el que había manojos de laurel o de romero, atados , colgando entra las perchas para evitar las polillas . Cuando lo abrías, ya notabas su fragancia…

El romero es una planta apreciada desde la Antigüedad. Consagrado a Afrodita por lo griegos ,que la consideraban una planta afrodisíaca. En Roma, se quemaban sus ramas para atraer suerte y en la Edad Media, en Europa, para desinfectar los hospitales. Los faraones egipcios perfumaban su viaje al otro mundo con un ramillete de romero sobre su tumba.
Además de su protagonismo en ramos y rituales, es un gran antiséptico y alivia las fatigas musculares. Inacabable la lista de beneficios de la planta…
Aún lo huelo en mis manos. Y noto su energía…
Hay un refrán que dice “De las virtudes del romero se puede escribir un libro entero” .
Cierto. ; – )










