Estas son piedras de río… Tras la piedra ostionera del mar, este es el botín de “Montaña”.
Tenía en casa un trozo de madera, que he pintado con pintura de pizarra “Ocre Antiguo”. Las piedras de río están barnizadas. Estaba en eso, pintando las piedras, cuando me he dado cuenta que la que escogí por sus dos orificios casi simétricos, me estaba sonriendo.
¿O se estaba riendo?
Si hago un ejercicio de empatía con la piedra, no es para menos…No les debe parecer muy normal a las piedras, que un ser humano las pinté, las pegué a un trozo de madera y las cuelgue en una pared de su casa…
Entiendo que se ría y mucho…



pues queda estupendo…
Gracias, Tejas!
Me encanta la idea de ponerlas en un cuadro de madera. Queda genial …
La verdad es que ha quedado bien…Ahora veremos » la prueba de vida» del adhesivo…A ver cuanto dura! ;-)
Un abrazo, Efw
Razón para sonreír y hacerte sonreír cada vez que las mires. :D
Un saludo.
Es una piedra con sentimientos…:-) y sí, me hace sonreír.Valor añadido de la piedra.
Un abrazo sonriente, Gema
Con cuántas formas se dispone el decir poético, todavía existen esparcidos, pedacitos de «alma pura».
Precioso comentario…
Abrazos!
Pues yo empece a mirar en mi casa que me sonreía.!!
A que va a ser que las cosas sonríen y no nos hemos dado cuenta!! ;-)
Saludos!