En esta fase casi-veraniega del huerto y tras la última-y única-cosecha de tomates (las tomateras han pasado a mejor vida), me queda albahaca, en cantidades industriales (me recomiendan hacer pesto y congelar) , el orégano , pimientos y guindillas.
Las guindillas están floreciendo pero…los pimientos. De nuevo, con un par, aparecen estos dos pimientos que espero que sean menos amargos que los del año pasado.
El orégano está en flor y es el momento de recolectarlo y secarlo. Es lo próximo que voy a hacer.
Mientras tanto, he recogido unas ramitas y las he puesto en agua… Para decorar la cocina. ; – )
“La recolección debe realizarse por la mañana y las plantas recolectadas se deben poner a secar a la sombra, con temperaturas cálidas, pero no demasiado elevadas (30º) para ayudar a conservar los aceites esenciales de las mismas. Para ello se pueden colgar las plantas, con las cabezuelas para abajo.”
Se debe recoger con tiempo seco antes de que finalice la floración, pero sin precipitarnos pues el aceite esencial de la planta se incrementa hacia el final de la misma.”






cada día me da más envidia ese pedazo huerto que tienes, es una maravilla!
La verdad es que estoy muy contenta con él… Me desconecta. ; – )
Besos, Tejas
Bonito el orégano!.
NA: -No todo el monte es «Omégamo», que decía uno…
Besos en justa recolección.
Es precioso! Y mira que pensaba que la flor era un signo de estar «pasado» y resulta que ahora es cuantos más aceites esenciales tiene…
Besos esenciales.
En tus letras, y en tus fotos.. un huerto se convierte en explosión de color, toma vida, y llega a ser poesía. Besos :-)
Ahora sí pero hemos pasado un invierno duro, que conste. ; – )
Besazo!
No sé qué me gusta más si lo prolífico que es tu huerto o lo prolífica que eres tú describiendo lo prolífico que es tu huerto.
Es prolíficamente inspirador!
Gracias, Cándido.
Besos!