In the recess we speak english.

1240256546_0Ya estamos ,otra vez, con lo del catalán. El artículo de un periódico ha vuelto a desatar debates : en la tele, en la radio, en los bares…

Hay gente que se llega a pelear ( ¡En cuantas familias existe la prohibición total de hablar de política cuando hay una comida o celebración!!!!) por esta tontería del idioma. Y no me refiero a que lo de la inmersión lingüística sea una tontería pero sí que lo es ( y de tamaño descomunal) hacer creer que en Cataluña tenemos problemas con este tema. Es para alucinar. Nuestros niños aprenden los dos idiomas. A los que se instalan por primera vez en esta tierra, se les facilita la labor. Tengo amigos de diferentes lugares de España ( y del mundo) que no tienen ningun problema en que sus hijos estudien en catalán y castellano y se lamentan de que no exista el trilingüísmo , con inglés, que al final es el idioma que más útil les va a ser a futuro.

Cuando leo según que cosas, me parece que se han ido a Marte y no a Barcelona. También está lo de ser tendencioso ( como maniobra política, para despistar la atención mientras sacan un conejo de la chistera,…). No es lo mismo » instar o aconsejar» a hablar catalán durante el recreo que «obligar» a hacerlo. Siempre habrá casuísticas especiales que suelen ser las casuísticas de malos profesionales o ciudadanos radicales : una profesora que obligue a hablar un idioma concreto en el recreo o un colegio que no deje examinarse en castellano, o unos padres «foráneos» que no den oportunidad al lugar que los acoge ( yo siempre digo, antes, probar). Estas son esas cosas «pequeñas» ( y solucionables) que se magnifican.

Es de mentes muy simples, afirmar que la educación bi-trilingüe ( sea catalán, inglés, francés o gallego) con inmersión en las primeras etapas de aprendizaje , sea negativa o actue en detrimento de alguno de los idiomas aprendidos. Es un regalo poder dar a los niños ese conocimiento en un momento de la vida en que es fácil adquirir ese conocimiento.Fácil!.

Lo que deberíamos hacer es tirarnos de los pelos, gritar y debatir para que los futuros habitantes adultos del país, dominen un idioma extranjero. Inglés, preferentemente. Qué doten de partidas presupuestarias jugosas a los centros y que formen a personal docente que pueda impartir clases en estos idiomas. Los que pertenecemos a la generación de las «pocas horas de inglés o francés» hemos envidiado a los que los dominaban . En la época que yo me peleaba con los Dictados de Mme. Fullat , tenía un amigo llamado Frank. Canadiense. Hablaba inglés, francés y , por supuesto, castellano. Hace poco me lo encontré en el IKEA y lo oí hablando catalán, sin problemas. Frank estudió francés e inglés en un programa de inmersión muy habitual en Canadà. Daba una envidia que te cagas.

Supongo que estamos en otro estadio de «evolución» y , aquí, aún nos preocupa que se cuelgue un letrerito diciendo «Al pati parlem en català» y no uno, bien hermoso que rece :

In the recess we speak english (*)

(*) Que es posible que esté mal, ya que yo soy una de esas víctimas de unas horas de francés en EGB, BUP y COU y.. alé, palante.

Un pensamiento en “In the recess we speak english.

  1. Excelente reflexión. Yo soy canadiense, como Frank, y también vivo en Barcelona, donde he podido aprender el español y el catalán. Ahora puedo expresarme en cuatro idiomas: los dos oficiales en mi país, y los dos oficiales en Cataluña.

    Saludos

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