Se llama cedazo al utensilio que se emplea para separar (cribar) materiales de diferente grosor, como la harina del salvado.
Según el tamaño de la malla, se obtiene un tamiz más o menos fino…
Mi malla está rota. Es imperfecta… Y es que mi cedazo es antiguo Yo creía que era un caracolero (para el ayuno de los caracoles) pero resulta que no, que es un cedazo… Lo encontré entre las ruinas de una casa en el Pirineo de Huesca.
Lo he encerado, le he puesto una estrella de madera y lo he colgado en una pared.
¿A quien no le gusta la pasta?. Yo creo que es uno de lo alimentos más aceptados por el humano corriente y , casi seguro, que también sería aceptable para un alienígena cualquiera que pasara por aquí. ¿Cómo resistirse a unos spaghetti aglio-olio, o unos fettuccini con tomate fresco y albahaca?. En todas las ciudades del mundo, es fácil encontrar un encantador restaurante italiano, a la vuelta de la esquina, que nos permite reconciliarnos con el viaje si la comida de origen no es de nuestro agrado… La pasta, encanta.
Este es un regalo para aquellos a los que les gusta la pasta. Y, también, para los que les gusta cocinar.
Ingredientes :
La Cesta
Lo primero es encontrar una cesta de mimbre, con aspecto rústico, de un tamaño adecuado al importe que queramos destinar ( más o menos pasta, claro). Es fácil superar este reto en estas tiendas que antes eran Todo a Cien y ahora se han convertido en las Tiendas de los Chinos , también he encontrado cestas a precios razonables en centros comerciales tipo Hiper o en el Ikea mismo.
El Relleno
Compraremos papel ( puede ser de regalo, de cebolla, de celofán)para crear un fondo irregular donde pondremos la pasta. Este papel, que iremos colocando, arrugado, nos sirve para que el contenido de la cesta no se mueva y no nos llegue todo desarmado ( descojinciado, como dice un amigo), en el momento de la entrega. Yo utilizo el propio papel de celofán que después utilizo para envolver el regalo. Esta parte es opcional, ya que la cesta funciona bien con un simple lazo rojo y sin “envoltorio exterior”.
La Pasta
Según lo monumental o cuco que queramos hacer nuestro regalo, podemos elegir entre decenas de tipos de pasta. Yo suelo comprar la pasta De Cecco (precio medio 2,60 € /500 gr). Es italiana y soberbia… y también la pasta que comía Tony Soprano ( esto , para mitómanos Sopraneros, es un valor añadido…). Se encuentra fácilmente y si no , hay marcas italianas también muy buenas como Garofalo o Pietro Gala. Es importante que las pasta sea italiana ya que aunque las pastas nacionales también está bien, el regalo pierde parte de su encanto. Siempre hay que recordar que son los pequeños detalles los que marcan las grandes diferencias…
Los Complementos ( a elegir, según posiblidades)
Queso Parmeggiano
Petali Di Parma
Tomate seco
Tomate Entero Pelado ( en bote de cristal)
Vinagre Balsámico de Modena
Un rallador de queso.
Un medidor de cantidad de spaghetti.
Tenedor –recogedor de pasta.
Maceta de Albahaca ( le da un aspecto encantador al conjunto)
Además se pueden incluir otras cosas como : delantal , escurridor, cuece-pastas, libro de recetas italianas de pasta, etc.
Sólo con pasta, queso parmeggiano y la albahaca, ya queda muy bien. Es la versión básica .
Si le añadimos tomate, vinagre, lambrusco,limoncello y los utensilios necesarios, estamos en la versión más de luxe.
Una vez tengamos todos los ingredientes colocados en la cesta, solo debemos ponerle un gran lazo rojo con una tarjeta o sobre . Le da un sentido de conjunto a nuestro obsequio … En la tarjeta o sobre, se incluirá una receta que se puede hacer con los ingredientes que hemos elegido y que están en la cesta. Yo utilizo la básica del aglio-olio e incluyo una cabeza de ajos, guindilla y aceite extra virgen de oliva. Ah! Los ajos los suelo comprar en una cestita de mimbre y los envuelvo… Le da un toque divertido que siempre funciona…
En definitiva, nos permite adaptar el regalo a nuestras necesidades , obsequiando, a la vez, con algo original y útil . Todos se acaban comiendo la pasta…
Y para acabar, un anuncio increíble de Paslta Garofalo. Dura apenas un minuto y os hará desear….pasta.
La semiótica visual es una rama de la semiología (semiótica) que trata sobre el estudio o interpretación de las imágenes, objetos e incluso gestos y expresiones corporales, para comprender o acoger una idea de lo que se está visualizando. Por ejemplo, un cuadro…
En estos días, me he visto asaltada por un análisis semiótico de uno de mis cuadros que me han dado qué pensar. No tanto en el “contenido” de estas apreciaciones si no, en lo poco de científico que tiene esta rama de la semiología…Casi que la llamaría “Interpretación Semiótica Visual Subjetiva”.
Para obtener el verdadero significado de la obra, hay que preguntar a su autor. Y si esto ya no es posible, pues vale, interpreta, interpreta que algo queda…
Del cuadro objeto de análisis no os puedo poner foto. Pertenece a los primeros tiempos de esta pintora aficionada…Soy un ser humano totalmente incapaz de dibujar. Lo intentaron todos mis profes de Plástica, todos, pero nadie pudo perfeccionar mi tosca ejecución, ni mi falta de perspectiva…Cuando hace unos años empecé a pintar, se me “olvidó” , momentáneamente , esa característica de mi personalidad y, ante el lienzo en blanco y un montón de pinturas de colores a mi disposición, lo intenté con las flores…
Lo que me gustaba de la experiencia era poner el caballete al aire libre, el lienzo (cada vez eran más grande) y esa sensación al mojar el pincel en el pote de pintura y deslizarlo por la superficie… Por mucho que lo intenté, no pude ni dibujar las flores decentemente. Y lo sabía, pero …lo importante era estar ahí, manchándome los dedos de mil colores…
El otro día fui de visita a un hogar que tiene, en sus paredes, una de mis obras. Son unas flores…pero abstractas. La verdad es que quedó bastante bien. No tengo fotos, pero para que os hagáis una idea, el fondo es en verde y ocre. Difuminado. Cuatro franjas (hechas con un mini-rodillo) de ocre más intenso hacen de tallo y la “flor” es un círculo –mal hecho porque consistía en mover el pincel en movimiento circular mezclando la pintura- en tonos dorados y amarillos…Hay cuatro de esas “flores” de diferentes tamaños. Una, más grande y prominente.
Me explican que la visita de una experta en arte, provocó un análisis de todo lo que cuelga en esa casa y mis “flores abstractas” también fueron analizadas.
Mi cuadro es el fiel reflejo de la tristeza. La persona que lo pintó está atormentada. Representa a una familia de cuatro miembros, en el que uno de ellos es “dominante” y tiene la pinta de que es el padre. Además, los círculos amarillos y dorados, expresan la profunda tristeza del autor. El cuadro es un drama total.
Mientras me lo van narrando, sonrío. Si me lo preguntas a mí, que lo he pintado, te diré todo lo contrario.Me acerco al cuadro y lo acaricio. Me da buenas vibraciones… Este es mi análisis semiótico : Cuando iba ya por el tercer cuadro de flores, que parecían pintados por un niño de diez años, mi padre vino a visitarme. Estaba yo en plena ejecución pictórica (eufórica) y como él tenía llaves de casa no lo oí entrar. Lo que lo oí fue reírse hasta hartarse al ver los cuadros y más cuando le ofrecí uno para que se lo llevara a mi madre (y para que lo colgaran en su casa). Lloró de risa… Y me hizo llorar de risa, también. Con esas risas, recuperé mi memoria pictórica ( no sabes dibujar!) y decidí que me iba a alejar del dibujo… Suelo reutilizar los lienzos y ese fue el primero en el que descubrí la pintura en spray para borrar las huellas de mis dibujos infantiles y ese fue el primer cuadro en el que me atreví a hacer una línea con el rodillo y decir: Este trazo es un tallo.
Y sí, esa obra tan triste, tiene debajo uno de los cuadros originarios de “flores” .
Justamente, el de la risa…
Ahí está…
NB : Las fotos que ilustran este post son de unos lienzos -de los primeros- que sigo guardando … El tipo de “flor” y sus llamativos colores, se atisban claramente… Ya he advertido de mi incapacidad para dibujar…; – )
Elbenchmarking es una técnica que se aplica en el ámbito de la empresa que, resumiéndola mucho, consiste en estudiar a tu competencia, detectar sus “mejores valores” y adaptarlos a lo tuyo ( una “copia” evolucionada y hecha a medida). Los expertos lo llaman: transferir conocimiento.
Estos días, por motivos profesionales, he tenido la oportunidad de hablar con gente de muchos países (que por cierto, lo pone a uno en su sitio como ciudadano del mundo igual que le pasa a la Tierra, cuando la ves desde la sonda Cassini como un puntito minúsculo de nada). La cercanía de Halloween y alguna decoración especializada que lo recordaba, nos ha hecho hablar del tema.
Uno de esos americanos me habló, con luz-de-recuerdo-feliz-en –la-mirada, de las tartas de calabaza que hacía su madre. De cómo la vaciaban juntos, previamente. Del olor de aquellos dulces en toda la casa. Del diseño y planificación del disfraz y como su madre ideaba disfraces que lo abrigaran porque no quería tapárselo de ninguna manera y hacía frío cuando recorría el vecindario en busca de golosinas…
Sonaba genial…
Así que lo que hay que hacer es un buen benchmarking. Ya no se va tanto a los cementerios, la sociedad ha cambiado en la forma de honrar a sus difuntos acorde a una tradición religiosa ahora en desuso. Sí que somos gastronómicamente brillantes: nosotros comemos castañas, huesos de santo, buñuelos de viento, panellets, boniatos…Vale. Pero, ¿por qué no transferir lo mejor de la cosa? ¿Por qué no disfrazarnos, recoger dulces y decorar la casa con velas y calabacitas encantadoras además de las castañas?
Total, es una fiesta.
Y es alegría.
Feliz Halloween!
NB : Y para los que se vean incapaces de lo de la calabaza, con una garrafa de plástico , un rotulador negro y luces ( de las de navidad) , te haces un DIY de Halloween sencillísimo.
Nota : Este post lo escribí hace más de dos años pero…Es que vuelve a haber tormentas…
Será el otoño?
Se acerca.
Tormenta.
De nuevo…
Esta vez, estaremos preparados. No nos sorprenderá como la primera vez…
Ese día, el de la primera tormenta, me acordé de coger mi paraguas rojo. Mientras me tomaba el café matutino, oí el parte meteorológico, me asomé a la ventana de la cocina y observé unas nubes, lejanas, que avanzaban hacia mi posición.
Ese día, el de la primera tormenta, decidí ir caminando a trabajar. Las nubes, me sorprendieron esperando el autobús y yo, como todos los que estaban alrededor, me quedé extasiada, viendo los colores y las formas.
Ese día, el de la primera tormenta, oímos un trueno, melódico y encantador. Después, unos finos hilos dorados empezaron a emerger de aquella amalgama de color y texturas y, a la vez, suaves copos dorados y azules y morados y rosas y verdes…Pero no colores cualquiera, no: azul celeste, añil y turquesa. Verde esmeralda y manzana. Rosa melocotón y pastel. Rojo intenso. Y muchos tonos de amarillo…
Ese día, el de la primera tormenta, casi todos abrimos nuestros paraguas, para resguardarnos de esa lluvia de color que aunque de efectos visuales maravillosos, se nos antojaba extraña. Casi todos…Todos menos una chica joven que , extendió los brazos , se descalzó y alzó su rostro hacia el cielo.
Copos y gotas de lluvia multicolor , la fueron empapando, mientras ella bailaba y reía y nos animaba a hacer lo mismo. La nube pasó y dejamos de observar a la mujer que seguía riendo, encantada, mirando el cielo ya despejado y luminoso.
Al día siguiente, el rostro de aquella muchacha, apareció en todos los informativos de todos los canales de televisión. Inundó las redes sociales. Fue portada de los periódicos de mayor tirada del país. ¡Aquella mujer era absolutamente feliz! Todo un descubrimiento : Una Persona Feliz. Los científicos que analizaron este caso inédito, concluyeron que su exposición a aquella tormenta tan especial, la había empapado de felicidad, pura y dura.
Hoy, hay una alerta a la población mundial de riesgo de tormenta.
Se acerca.
De nuevo.
Nos piden que no cojamos nuestros paraguas. Que nos descalcemos, que nos despojemos de nuestra ropa y salgamos a la calle.
Que extendamos los brazos en cruz y que alcemos el rostro hacia la lluvia de color.
Bailar , es opcional…
NB del making of Yo me lo guiso y yo me lo como: Estos tres cuadritos ( son muy pequeñitos) , son fruto de una terapia anti -stress y el conveniente regalo de unos rotuladores de punta fina ( muy chulos) y estos bastidores, pequeñitos y rectangulares que me costaron 1€ en el chino…(En los chinos hay bastidores, informo.) Al acabarlos y colgarlos en la pared ( en casa, me dejan colgar todos mis cuadros ; – ) ), me inspiraron el texto.