Papás Noel dignos.

Hoy me he encontrado con dos Papás Noel.

Bueno, mejor diré que me he topado con dos tipos que pretendían ir vestidos de Santa Claus ( la imagen comercial con más poder del mundo, por cierto).

El conjunto : traje de raso brillante -esplandecía-, falsa tripa amorfa, barba sintética casi fosforito y el incontestable ,pero hecho-polvo-a más-no-poder , gorro rojo. La visión general del sujeto, desastrosa. Tanto, tanto, que un niño que iba un carrito más allá, ya le ha advertido a su madre que el Papá Noel era falso. Y es que se veía a la legua que aquello no podía ser mágico…

Así que, por no estropear la ilusión de los niños , reivindico desde ya ( quedan tres semanas!) una selección cuidadosa de los Papás Noel que van a invadir las calles y centros comerciales . Que ya que son cuatro días y hablamos de los niños , les ofrezcamos una imagen de Santa Claus lo más digna posible…

Y ya que estamos, lo mismo para los Reyes Magos y sus cabalgatas.

Queda reivindicado.

claus

NB (Curiosidad) : He dudado entre «Papás Noeles»  ( que era lo que yo había escrito en un principio) y «Papás Noel». La Fundéu BBVA recomienda que se prefiera la forma Papás Noel, en la que solo se hace el plural del primer elemento del nombre y se deja invariable el segundo, pues funciona como si fuese un apellido. 

 

 

 

Diez minutos fantásticos.

Para disfrutar de este post, se necesitan diez minutos . Un tiempo en el que deleitarse con el cuento de José Saramago  : «La flor más grande del mundo».

Un cuento, narrado por su autor, con música de Emilio Aragón y un increíble film dirigido por Juan Pablo Echeverry, en stop-motion , en su versión plastilina,  digno de ver.

Diríamos que este cuento es uno de esos «definitivos» . Y, además,  es para niños y es para adultos. No hay escapatoria.

Reproduzco un párrafo del artículo de El País, que encontraréis en este link.

Ocho meses de trabajo para adaptar el cuento homónimo del genio portugués con técnicas stop-motion. Ocho meses para hacer que la partitura compuesta por Emilio Aragón casara a la perfección con unas postales animadas repletas de simbolismo. Diez minutos para hablar de la importancia de las cosas pequeñas y, sobre todo, de todo lo que nos rodea. Diez minutos para reflexionar sobre la infancia, la naturaleza y la ficción. Porque, ¿qué pasaría si las historias escritas para niños fueran leídas por los adultos? La respuesta, en este cortometraje.

Y, ya, sin más dilación, vienen esos fantásticos 10 minutos.

Enjoy it!

 

 

Píldoras (con algunos «Before/After»)

 

1) Así, sí. Hoy he hablado con una amiga que me ha dicho que estaba deseando llegar a su casa para darse un baño relajante . Para mí, eso del baño relajante ( velas, espuma, copa de vino o cava y posición (cómoda) de tumbada-ingrávida) nunca me ha funcionado… No encuentro posición para la nuca . Si leo, mojo el libro. El agua, se enfría… Soy más de ducha… Pero, visto lo visto, creo que así, podría volver a probar.

2) Increíble Flamingo.

Primero, la foto.

Es increíble. Una obra de bodypainting de la artista alemana Gesine Marwedels. Curioseando en su web ( hay cosas muy chulas y otras…regulares), he leído esto : «¿Te quieres transformar en una obra de arte viva? ¿Estás buscando algo impactante para tu fiesta o evento? Ponte en contacto…» Y me he imaginado pintada de «flamenco», recibiendo a mis invitados para la cena , por ejemplo, de fin de año.

O de cisne.

cisne

Lo fastidioso, es tener que estar en esta pose mucho rato pero…mira, por impactar y ser una «obra de arte viva», una hace lo que sea… ; – ) Ya lo sabéis. Una forma de hacer vuestras fiestas inolvidables sin tener que comprar montañas de Ferrero Rocher.

3) Ya lo sabíamos. El «Photoshop in situ» de las fotos de decoración de interiores. No es sólo el retoque fotográfico. Como ya imaginábamos, entran en tu salón y te hacen un «saco esto que es feo, pongo esto otro allí y te lo dejo mono».

Así es como quedó la casa en el reportaje. Es de una cantante inglesa, creo.

Ahora, viene la foto de las cositas que han cambiado. La verdadera decoración es esta :

4) Siguiendo con el «Before-After» ( de muchos tipos)…

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garaje

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Me duele la espalda.

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Me duele la espalda. Estoy sufriendo… Nunca me había dolido tanto…

Estoy desesperada y eso me hace cometer imprudencias. Como ahora mismo… Estoy en la Plaza de los Remedios, buscando a un hombre. ¡Qué locura, por Dios! Dicen de él ,que cura todas las dolencias y yo necesito que alguien me ayude. Las calles que circundan la plaza están oscuras, muy oscuras y empiezo a tener miedo.

Oigo unos pasos y, de la oscuridad, emerge un hombre vestido con una túnica. No puedo dejar de observar esas estrellas brillantes, que decoran el raso azul . Levanto la vista y veo que lleva unas gafas grandes y…esa melena rubia de bote ¡Oh, no! Me siento decepcionada. Es terrible que mi potencial sanador sea un imitador de Rappel. Le quita credibilidad. No quiero ni imaginarme la posibilidad que lleve un tanga de leopardo, debajo de esos ropajes…

Me hace un gesto con la mano y lo sigo, recorriendo esas calles tenebrosas. ¿Pero qué hago aquí? me pregunto pero, entonces, algo me presiona la espalda , tira hacía abajo y me hunde en el intento. Duele.

Estoy aquí por el dolor. Quiero que me lo quite.

Al final de nuestro camino, hay una curva pronunciada que esconde un paraje maravilloso. Me sorprende el cambio repentino de texturas, pero no le doy muchas vueltas. Tampoco al hecho que estoy siguiendo a un tipo que va disfrazado de Rappel. La luz natural de las cientos de estrellas que titilan en el cielo, son suficientes para iluminar el hermoso jardín de margaritas. Hay miles y parecen sonreírme. En el centro de ese estallido floral, hay una caravana. El hombre me dice que vive allí y me invita a entrar.

Empiezo a caminar entre las margaritas, en dirección a la caravana que ya tiene la puerta abierta. Una luz blanca, suave pero radiante a la vez, se escapa del interior. En el mismo instante que rozo las flores, desaparece la sensación de inquietud que me ha embargado en la Plaza de los Remedios. No sé cómo pero estoy descalza y siento la hierba fresca bajo mis pies.

El hombre ya no se parece a Rappel. Viste una camisa blanca y unos jeans y también va descalzo. Me explica que cada Carnaval, le toca disfrazarse de un vidente famoso. Sonríe cuando me indica que el año anterior le tocó Paco Porras. Es una explicación lógica al extraño atuendo con el que me ha recibido . Lo que no la tiene, es que yo esté descalza, en medio de este campo de margaritas pero…no pregunto. No digo nada. Presiento que mi espalda va a estallar de un momento a otro. Tengo ganas de llorar.

Entro en la caravana. Todo es blanco , hasta el sofá en el que me invita a sentarme. Lo hago. No importa que este en medio de la nada , con un hombre desconocido . Lo único importante es sentarme en ese sofá blanco.

Lo hago con mucho cuidado. Mi espalda está rígida. Mi alma, también. Y me siento sola. Cuando me acomodo contra el respaldo, siento una extraña brisa que refresca el ambiente. El aroma de margaritas me envuelve.

El hombre me mira a los ojos y , de verdad, me ve. Y lo ve todo. Me pide que lo deje salir. Que se lo entregue. Cada vez estoy más cómoda y mi columna vertebral empieza a ser moldeable. Me duele menos.

Lo saco. Le hablo. Lo digo todo. Se lo doy. Comparto lo que me pesa, lo que me hace hundir los hombros. Poco a poco, pacientemente, saca la pesada losa de mi espalda.

Ya no duele. Las flores me regalan el alivio.

Ya no duele.

La caravana no está. Ni el hombre. Sólo yo, mis pies descalzos y este gran prado lleno de margaritas…

margarita

(…)

El despertador interrumpe mi sueño. ¿Margaritas? Me desperezo con lentitud : estiro mis brazos, estiro mi cuello y, por fin, estiro mi espalda. Es flexible y responde . Se alarga, cruje y reposa.

Abro la ventana . El cielo parece transparente y hay una luz preciosa. Siento, de repente, que no puedo desaprovechar este día. Estoy aquí y es hoy.

De camino a la cocina, en busca de mi café,  me tropiezo con el sofá beige mortecino que decora mi salón. Me golpeo el pie, en el meñique  y siento un dolor intenso que interrumpe mi estado flower power pero, cuando me agacho para frotarme mi dedo pequeño y dolorido, mis manos se enredan con una margarita prendida en el dobladillo del pijama.

Decido que voy a cambiar el sofá. Voy a comprar uno de color blanco.

Me pongo la margarita en el pelo y sonrío.

Ya no duele.

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NB : Las fotos son de Unplash.

Eres bell@.

 

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Nos sentimos más guapos, si alguien nos dice que somos guapos.Algo pasa en nuestro sistema neuronal y cuando alguien nos dice: ¡Qué guap@! en ese momento, nos sentimos más atractivos y… más contentos.

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Un fotógrafo de viajes turco, se ha embarcado en el proyecto “You are so beautiful”.Hace dos fotos a personas de todo el mundo. La primera, normal. En la segunda, les ha dicho que los encuentra bellos, guapos, bonitos…

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Se llama Mehmet Genc (“Rotasix Seyyah” ) . Su trabajo ( hace fotos espectaculares en sus viajes), aquí.

Antes de la inundación…

Con motivo de Halloween y el Día de los Difuntos, oía como preguntaban en la radio por la película que más miedo nos ha dado. Pensé en ello y, creo, que lo que más miedo me ha dado en la vida no ha sido una película. Yo me aterroricé leyendo It de Stephen King…

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Si hablamos de pelis, la que más cosica me ha dado ha sido… ¡Tiburón! No es estrictamente de terror pero aún me cuesta nadar en alta mar con total confianza y cuando, a veces, he sentido una corriente fría por debajo de mi cuerpo, no he podido evitar pensar en el escualo. Oigo hasta la banda sonora de la peli, con esa melodía aproximativa que me pone los pelos de punta…

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La segunda película, ya de terror al uso : “El Resplandor”. Un clásico.

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Mi respuesta a la encuesta de la radio, hubiese sido una de estas tres hasta el pasado día 30 de Octubre. A partir de esa fecha, la película con la que más terror he sentido es “Before the Flood” .

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Es un documental de National Geographic producido por Martin Scorsese y conducido por Leonardo DiCaprio y… es la descripción de una realidad terrorífica: el cambio climático, el futuro del planeta y la humanidad.

No hay palabras para describir este trabajo. Hay que verlo y después reflexionar, hacer acto de contrición y empezar a hacer cosas y a exigirlas a los que pueden parar esta locura.

El documental también nos da soluciones. Esperanza. Aunque vayamos con retraso, aún hay tiempo de arreglar las cosas…antes de la inundación…

NB : El documental entero , aquí.

Cosas de lunes que hoy no pasarán.

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-. El Portátil «Porque yo lo valgo»: Se declara independiente a su dueña (o sea , yo) y decide bloquearse cuando a él le viene bien. Situación : Teléfono  adherido a la oreja, cuello rígido en posición imposible), necesidad de consultar un mail «enviado». El portátil tarda más de lo normal en recuperarse , piensa y piensa ( circulito azul, en movimiento), dice «No responde», el mouse no se mueve al ritmo de mi mano. Parece que está muerto ( el ordenador). El que está al teléfono…espera. Tú, esperas. El portátil espera. Sólo pasa cuando  más necesidad tienes de su velocidad de doble procesador de los huevos…

Y ya no te digo cuando se «actualiza»… Pero hoy, no. ¿Vale?

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-. Las mil y una impresoras instaladas :Lo mismo que lo anterior. Necesitas imprimir ya! y , con las prisas , no seleccionas la impresora en la que estás. La predeterminada, está muy, muy lejos de aquí. ¿Por qué nunca se cancelan instantáneamente todos los documentos en cola?. Y si es un PDF, la cosa puede durar una eternidad….Y , el circulito pensante y el No responde.

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Y como ya llueve desde ayer, no he caído en lo de ir a limpiar el coche… Yupiii!

Va a ser un lunes fenomenal. ; – )

piano

 

El Concurso .

Algo se apoderó de mí. Una corriente de energía maléfica , me recorrió la columna vertebral, de arriba abajo y mis manos cobraron vida propia.

El cuchillo me parecía un arma poderosa .Enfebrecida por ese poder maligno que me estaba absorbiendo, me relamí en el proceso. Introduje el filo, haciendo saltar la carne tierna y hurgué, removí y agujereé hasta que me pareció que la hendidura era lo suficiente profunda.

Para que quedara más grotesco, encajé una dentadura postiza de vampiro, en la  herida recién abierta…Necesitaba más… Cogí dos chinchetas de filo muy puntiagudo y las clavé para dar forma a las cuencas oculares.

Repetí la operación hasta tener la cantidad suficiente y, después, limpié el cuchillo de la materia orgánica pegajosa .

Mientras hacía desaparecer los restos, me prometí a mi misma que este iba a ser el último año…

Creedme, ya estoy harta de las modas , de los Halloween’s y del estúpido concurso de “Calabazas Creativas” que organiza Paqui, del Departamento de Contabilidad. Cada año me lía : » Presentáte, que tú tienes mucha gracia».  Y aquí estoy, con mi calabaza…

Yo , que soy más de Castañas y Panellets…

Juro que será la última…

Sesión de fotos en Cadaqués…

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Salvador Dalí y Federico García Lorca, 1927

America de punto estampada . Solapa y bolsillos amplios.
Camiseta blanca, básica.
Pantalones de algodón, de pinza ancha y vuelta en el bajo.
Zapatos de ante, cerrados.

Camisa de cuello polo ( Ultimate Collection)
Jersey de cuello pico con dibujos lineales
Pantalones de algodón, de pinza ancha y vuelta en el bajo.
Alpargatas de lino blanco.

 

Esta foto, fue tomada en Cadaqués, hace 89 años…

Hace casi nueve décadas que Dalí posaba así con su amigo, el gran poeta. Otro genio de magnitud colosal. Despuntando ya en el mundo del arte….Si miras la foto, te parece que bien pueden ser modelos de la Colección Vintage de cualquiera de estos diseñadores top de nuestros tiempos. La figura de un genio transciende las épocas. Su genialidad aún hoy es fresca. Tanto, que ni siquiera deberían cambiar de ropa…

 

Un sofá blanco…

Encontré el sofá el lunes pasado por la noche. Lloviznaba suavemente …Tan delicada era la lluvia que parecía no mojarte pero la leve capa de agua que escapaba del cielo, estaba muy, muy fría. No había sido buena idea bajar la basura a aquella hora de la noche , en pijama y con las zapatillas mullidas de estar por casa…pero de eso, me di cuenta más tarde. Mucho más tarde.

Fueron escasos los minutos que invertí en depositar mis escombros en los recipientes adecuados .Mi espíritu reciclador (Reciclator, era cómo lo llamaba en mi intimidad interior) me ayudaba a realizar un exhausto proceso selectivo de todos mis deshechos y llevaba mis bolsas ya clasificadas para tal menester. La última bolsa a depositar era la del papel, y para ello tenía que desplazarme en línea recta, los diez metros que ocupaban cada uno de los containeres de cada una de las cosas que debíamos separar para su reciclado… Aceites, pilas, vidrio, papel, plástico , orgánico, cápsulas de café, spray…

Los lunes, a partir de las nueve de la noche, se podían sacar todos los muebles y trastos viejos, ya que había un servicio de recogida habilitado para todo el vecindario. Normalmente, me encontraba con ese triste espectáculo del colchón lleno de manchas de origen desconocido ( o mejor , desconocerlo ), o ese mueble de fórmica desconchado, o una silla de mimbre desecha… pero, esta vez, lo que vieron mis ojos fue un imponente sofá de tres plazas que parecía brillar a la luz de la luna.

No sé si serían las gotitas de agua , ya escarchadas sobre la tapicería o mi imaginación que me jugó una mala pasada, pero el sofá , brillaba. Te lo juro. Me atraía como un imán…Al acercarme y observarlo con detenimiento, pude comprobar que no tenía ningún desperfecto y que ni siquiera el color blanco deslumbrante se veía mermado. ¿Quién tiraría un sofá nuevo, por Dios?. Pensé en mi pobre armatoste del IKEA , lleno de manchitas irrecuperables y pequeños surcos allí donde mi cuerpo  lo había moldeado y en , ese momento, Reciclator, mi férreo espíritu reciclador, apareció con toda la furia que poseen los espíritus furiosos. No es una redundancia… es mucha furia.

Esa es la única explicación posible para que yo sola pudiera cargar el sofá de tres plazas y entrarlo por la puerta de mi casa ( ya sé que vivo en la primera planta pero…¿Tú has visto ese sofá?). El Reciclator me dio fuerzas divinas  y no sólo dejé el  sofá en mi salón, precioso y brillante si no que bajé mi pobre dos plazas ( color marrón chocolate) y lo dejé en la zona de los trastos viejos.

Lo estaba admirando, felicitándome por mi buena suerte y apreciando lo bien que quedaba frente a mi televisor. Estaba empapada y dejando un charco de agua , gracias al poder de absorción de mis mullidas zapatillas de estar por casa. Me daba miedo acercarme al sofá para no mancharlo… Entonces apareció mi gata, dándome la Bienvenida tras la expedición nocturna de “Tirar la basura y encontrar un sofá”.

Se detuvo al ver aquel objeto que no le era familiar, en el centro de nuestros salón. Lo olisqueó, recorrió su perímetro, lo volvió a olisquear… Entonces toda ella se arqueó dramáticamente y dejó que su suave pelaje se levantara , en plan puerco espín. Y mira que eso es raro. Missy es ( perdón, era), una gata amistosa y muy cariñosa. Nunca se había mostrado así ante nadie ni nada …

Bueno, miento. Una vez  me dejaron al cuidado de un amable cachorro de pastor alemán , durante apenas 48 horas y Missy ( nunca he sido original para esto de los nombres, lo sé) se volvió loca pero… nunca más, la verdad. Eso me tenía que haber hecho sospechar pero… ¿Cómo iba a pensar yo…? …

La cogí en mis brazos y acaricié su cabecita peluda. – Tranquila , solo es un nuevo sofá– le murmuré al oído…

Esa fue la última vez que la toqué…¡Pobre Missy!.

Ya con la urgencia de sacarme el pijama y las chorreantes ( y mullidas zapatillas), la lancé suavemente al centro del sofá blanco y brillante .Y , ¿qué pasó?… Se oyó un gran “Flop” y Myssy desapareció como engullida por el maldito sofá.

No te puedes imaginar que espanto. No me saco ese “Flop” de la cabeza.

Grité su nombre pero el sofá no me devolvió a Missy. Aterrada, cogí un libro que tenía encima de la mesa. No te creas que uno cualquiera… Era el tocho de los “Pilares de la Tierra”. Bien grande y hermoso…y visible. Lo tiré al sofá y ¡desapareció!. Lancé un cenicero, un jarrón de Murano ( especialmente feo . Ese que me había regalado mi cuñada), el mando de la tele ( si ya sé que eso fue una estupidez) y , por fin, las chorreantes y mullidas zapatillas… El sofá se lo zampó todo. No dejó ni las migas…¿Entiendes ahora por qué te llamo pidiéndote ayuda?. Llevo una semana en una habitación de hotel, esperando que llegué de nuevo el lunes y pueda volver a sacar el sofá maldito del salón de mi casa…

Sólo se pueden tirar los trastos viejos el lunes por la noche y yo sola, no podré sacarlo…

¿Puedes venir a ayudarme?…

 

Foto : Sofá diseño de Lila Lang.