Ojalá sea ficción…

Nos avisaban de los riesgos. Eran voces poco audibles en un mundo tan contaminado de ruido.

Nos informaban que el límite de no retorno era de 30 años. En tres décadas, el planeta estaría en riesgo de destrucción inminente.

Nos decían que contaminábamos los mares, el cielo, el aire.

Nos advertían del consumo masivo, de la construcción masiva, del desastre masivo.

Nos hablaban del cambio climático, del calentamiento global.

 

 

Era el año 2019 cuando escribí “Ensucio el cielo” y no creí que viviría para ver esto,  pero aquí estoy …En estos tiempos que corren, sobrepasados los 30 años de gracia, estamos como nos dijeron que estaríamos: al borde de la extinción…

El mundo tuvo que cambiar por obligación. De políticas negacionistas de lo que se avecinaba, pasamos a políticas disuasorias en las que se podía contaminar pero pagando: ¿Conduces con combustible fósil? Impuesto y tasas. ¿Quieres bolsas de plástico que destrozan nuestros oceános? Pues las pagas, que ensucias el mar con ellas. Si quieres un coche eléctrico o proveerte de energía solar o eólica, también pagas.

Nosotros, por eso, íbamos a lo nuestro: consumíamos sin parar. ¿Ropa? Era tan barata que teníamos cientos de prendas. ¿Sabías que un tejano requiere de 7.000 litros de agua y tinte contaminante para su confección? ¿Comida? Los frutos más exóticos, los productos de agricultura intensiva, cultivados a miles de kilómetros, viajando por tierra, mar y aire junto con la ropa, llegando a nuestros hogares…

 

 

Los que predecían el fin de nuestro modo de vida, eran  tildados de agoreros. Exagerados… ¿Cómo se iban a dar por finiquitados los  modelos productivos? ¿Qué harían las personas que trabajaban para el sistema industrial, inmerso en la globalización? Se perderían millones de puestos de trabajo en todo el planeta, se resquebrajaría el sistema. Por mucho que cada individuo, intentará aportar su granito de arena para la gran solución, era un desierto demasiado grande e incontrolable: política, intereses económicos y sociales…Pero llegó ese instante de irreversibilidad que nos condenó a todos.

Deshielo descontrolado, sequía, temperaturas extremas y niveles de contaminación nunca antes alcanzados en la tierra.

Nos vimos obligados a volver hacia atrás para mirar hacia adelante.

En el 2050, ya no viajamos como si el mundo fuera pequeño. Cada habitante del planeta tiene un número limitado de transporte por aire o mar. Para el transporte terrestre, hay coches eléctricos , pero solo para los que se los pueden permitir, pero aún no existen aviones y barcos que no dependan de la combustión fósil. En nuestro entorno, además de los transportes públicos sostenibles, utilizamos bicicletas, coches de caballos y, lo más básico, nuestras piernas.  Sin darnos cuenta, ha salido algo bueno de todo esto y es que empezamos a estar más sanos…

Nuestra alimentación se basa en los productos de Km 0 y en el autocultivo. Cada vez somos más los que tenemos huertos, gallinas y panales de abejas.

La ropa también está limitada por persona. Los jeans han desaparecido por completo. Toda nuestra vestimenta, se reutiliza, se parchea y se arregla antes de pedir nueva dotación.

 

 

Todos nuestros aparatos, funcionan con energía solar. El sol, cada vez más intenso y cruel, nos provee de energía limpia, casi infinita. La sociedad que se imaginó Elon Musk es casi real. Incluso, hay algunos valientes viajando hacia Marte…Eso sí, cayeron muchas personas y gobiernos hasta que se liberalizó el sol,  y la tecnología pasó a ser propiedad de los habitantes del planeta y no de corporaciones empresariales. Esto nos ha permitido seguir teniendo conexión con el mundo y, por primera vez, poder compartir experiencias, aprender de los otros, aportar nuestras ideas  y, lo más importante, sentirnos parte de un colectivo que ya no se dividía por países. Somos, todos, ciudadanos del planeta tierra.

Nuestro único objetivo es sobrevivir, salvando lo que queda… Que, por cierto, sigue siendo precioso…

 

Photo by Daniel Olah on Unsplash

 

Si sólo es una niña…

Aquí
Estoy sentada en la mesa de la cocina delante de mi portátil cuando la oscuridad cubre el cielo totalmente. Mi cerebro intenta asociar esa negrura intensa a la cercanía de una tormenta pero hay algo especial en ese tono que me hace desconfiar. Me asomo a la ventana y veo que ese velo negro que cubre el cielo no es normal. Miro mi reloj. Son las cinco de la tarde de un día primaveral en Barcelona pero…parece que sea de noche…noche extraña. Me conecto a Twitter, enciendo la tele y la radio… Nadie se explica por qué el cielo está negro y el sol ha desaparecido, completamente, del horizonte.

Es posible que haya llegado “El día”. Ese , en el que un meteorito impacta en la tierra o que pasa algo ahí fuera, en el Universo , que pone en peligro nuestra frágil existencia. Son probabilidades que siempre me han inquietado.Oigo las primeras sirenas…

La ciudad se enfurece. La gente está desconcertada y el caos invade las calles.

El cielo está más negro que nunca…

 

mascotatierra
Allí

(Conversación entre padres)

– Ya te dije que no era buena idea regalarle esa mascota a la niña….¿Un planeta?¿Cómo pudimos creernos eso de “yo lo cuidaré y lo vigilaré y tendré cuidado con la evolución”?¡Si ni siquiera supo cuidar de una pequeña provincia en el juego de Países!¡Y va y le regalamos la Tierra!

-No la regañes mucho. Ha estado 2019 años haciéndolo bastante bien… Ya se ha cansado…Es normal, es una niña.

-. ¿Bien? Si allí hay más de siete mil millones de humanos y mil millones se mueren de hambre. Y…Están intoxicando el planeta…Si lo tienen a punto de romperse del todo… Mira, es mejor que se haya cansado y lo haya apagado. Menos sufrimiento…Mañana me lo llevaré al punto de reciclado de planetas. Ahora bien, ya te digo ahora que no le pienso comprar ningún juguetito más. ¡Y menos otra mascota!

-No te pongas así… Sólo es una niña…

Vida subacuática y San Abundancio.

Día 1 de Marzo.

Hoy no es el Día Internacional de… nada. Estaba segura de que habría algo, pero no.

Hasta el 3 de marzo, que es El Día Internacional de La Vida Silvestre, no tenemos nada… Por cierto, este año está dedicado a la vida subacuática.

 

Esto será el domingo pero hoy, 1 de marzo, solo tenemos  vida en el Santoral . No hay día en el que no haya uno o varios o muchos Santos y Mártires que celebrar. Hoy es el día de San Abundancio. También conocido por Abundio…

Abundio es el protagonista de la frase “Eres más tonto que Abundio”. Hay varias explicaciones del origen de la frase, siempre haciendo referencia a la simpleza del personaje ( p.e. : el Abundio que se iba a vendimiar y se llevaba uvas de postre ) pero la que más me ha llamado la atención es la que se refiere al Mártir San Abundancio o Abundio. Creo que, de todos, es el que más ejemplifica lo que es ser tonto (con todo el cariño del mundo).

En el año 854, en la Córdoba musulmana, había flexibilidad y permisividad con otras creencias. La única cosa prohibidísima ( pena de muerte) era injuriar a Mahoma pero, imaginad si eran poco radicales, que si el que había cometido la falta, se retractaba, lo perdonaban y le dejaban seguir practicando su fe libremente. La que fuera.

El tal Abundancio insultó a Mahoma. Unas 11 veces…Las mismas 11 oportunidades que le dieron para retractarse del insulto, no de su fe cristiana, pero, Abundancio, tozudo, decidió que no. Que se mantenía en el improperio … Lo mataron…

No sé si llamarlo mártir porque lo que se ve, claramente, es que era tonto…

Por eso, lo mejor es olvidar a Abundancio y  celebrar, este domingo 3 de marzo, lo importantes que son nuestros oceános y mares. En esta conmemoración de la naturaleza , que se inició en el 2013 para concienciar del valor de la fauna y flora silvestre, la ONU señaló que el océano contiene casi 200 mil especies identificadas, pero en realidad existen millones.

Más de tres mil millones de personas dependen de la diversidad biológica marina y costera para su sustento.

Nuestros océanos,  y las especies que viven en ellos , se están viendo amenazados por diversos peligros. La sobreexplotación, la pesca no sostenible y otras prácticas de extracción de especies marinas, pero, también,  hay  grandes amenazas como los efectos del cambio climático, la contaminación marina y la destrucción del hábitat.

“En este Día Mundial de la Vida Silvestre, promovamos la concienciación sobre la extraordinaria diversidad de la vida marina y la importancia crucial de las especies marinas para el desarrollo sostenible. De esta manera, podremos asegurar esos servicios para las generaciones futuras”.

António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas

 

 

 

Antes de la inundación…

Con motivo de Halloween y el Día de los Difuntos, oía como preguntaban en la radio por la película que más miedo nos ha dado. Pensé en ello y, creo, que lo que más miedo me ha dado en la vida no ha sido una película. Yo me aterroricé leyendo It de Stephen King…

it

Si hablamos de pelis, la que más cosica me ha dado ha sido… ¡Tiburón! No es estrictamente de terror pero aún me cuesta nadar en alta mar con total confianza y cuando, a veces, he sentido una corriente fría por debajo de mi cuerpo, no he podido evitar pensar en el escualo. Oigo hasta la banda sonora de la peli, con esa melodía aproximativa que me pone los pelos de punta…

tiburon

La segunda película, ya de terror al uso : “El Resplandor”. Un clásico.

resplandor

Mi respuesta a la encuesta de la radio, hubiese sido una de estas tres hasta el pasado día 30 de Octubre. A partir de esa fecha, la película con la que más terror he sentido es “Before the Flood” .

before-the-flood

Es un documental de National Geographic producido por Martin Scorsese y conducido por Leonardo DiCaprio y… es la descripción de una realidad terrorífica: el cambio climático, el futuro del planeta y la humanidad.

No hay palabras para describir este trabajo. Hay que verlo y después reflexionar, hacer acto de contrición y empezar a hacer cosas y a exigirlas a los que pueden parar esta locura.

El documental también nos da soluciones. Esperanza. Aunque vayamos con retraso, aún hay tiempo de arreglar las cosas…antes de la inundación…

NB : El documental entero , aquí.

80 Kg de basura en un parque natural ( y una tele).

799850 Leo en La Vanguardia que La Liga para la Defensa del Patrimonio Natural (Depana)http://www.depana.org/public/ ( en catalán)- y la Asociación de Amigos del Parque Natural de los Aiguamolls de l’Empordà, retiraron ayer 80 kilos de basura de la zona.

Cristales, latas, plásticos, garrafas, bidones, tubos de crema solar… un televisor???…

La notícia me ha recordado mi visita al Parc dels Aiguamolls. Por cierto, visita muy recomendable. http://mediambient.gencat.net/esp//el_medi/parcs_de_catalunya/aiguamolls/inici.jsp?ComponentID=15924&SourcePageID=50136#1

Antes de adentrarnos en la ruta ( llena de cosas impactantes como la “tribu” de cigüeñas, los pájaros, los silos, los caballos y el mar…), nos acercamos al punto de información que hay en la entrada. En esa época , había una exposición de cuadros realizados con “basura de mar”. Allí, enmarcados y colgados en la pared, podías ver perfectas creaciones artísticas hecha con bolsas, chapas, plásticos, botellas…

El más impactante ( aviso a personas sensibles) fue el de los aplicadores de los tampax ( limpios como una patena pero asquerosos tampones, al fin) que me hicieron recrear el momento en el que una persona es capaz de tirar eso al agua… Eso y todo lo demás.

Para concienciar a quien ensucia, se invierte en campañas sociales, como esta de estos ciudadanos solidarios, que  que se fueron a limpiar los Aiguamolls ( ¿¿¿ una tele????). En Canarias, el año pasado hicieron una escultura con todos los residuos y basuras obtenidos de la playa.

californiajpgEn California, una Asociación de Surfers, se dedicó a empaquetar  ( con precio de venta) la basura que encontraban en las playas … Ejemplos de la multitud de iniciativas que intentan preservar al planeta de esta panda de guarros que van dejando huella…

Yo no lo hago. Nadie en mi familia lo hace. Mis amigos no lo hacen…. Entonces , ¿quien tuvo los santos eggs de dejar una tele en los Aiguamolls?… Como creo que la mayoría de los seres normales , somos conscientes de que es necesario conservar, preservar y cuidar nuestro planeta, lo que se debería hacer es penalizar seriamente a quien si lo hace. Y como cualquier elemento de castigo, conlleva un control (que difícilmente sería pausible. ¿Te imaginas controlar a todos los que apagan los cigarrillos en la arena? ¿ O entierran los preservativos?) lo que deberíamos hacer es organizarnos en un gran grupo de presión social y poder “señalar con el dedo” al que se atreva a fastidiarla. Utópico, ¿no?.

Y hablamos de “movimiento ciudadano”. Si nos referimos al “lucrativo”, hay que exigir leyes medioambientales más severas para todas aquellas organizaciones que , explotando su negocios, inciden en la producción de residuos. Cruceros, Barcos , Hoteles, Aviones, Negocios de hostelería en zonas turísticas, etc, etc… Más utópico aún…

Como lo que sería deseable va a ser difícil de conseguir, me he comprado un muñeco vudú en Natura. Lo llevaré en mi bolsa de playa…. Como vea alguno de esos esparce-basura, lo sacaré y le clavaré una agujita en … allí.

Si quereís leer datos escalofriantes sobre la “basura oceánica”, este es el link de un interesante artículo de Alicia Navarro en El País.

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Plasticos/cigarrillos/principal/basura/marina/elpepusoc/20090608elpepusoc_13/Tes